¿Y qué va aquí? Pues sí, lo de siempre, para que no haya problemas, declaro que los personajes de esta historia no son míos, pertenecen a increíble Stephanie Meyer, y la trama pertenece a la asombrosa autora CaraNo, yo, meh, solo traduzco :P
¡Y un año más amiga! Gracias a Erica Castelo por seguir jalándome las orejas donde lo necesito y mejorar la calidad de mis traducciones *besos*
NOTA IMPORTANTE: Feliz cumpleaños un poco atrasado :P para una querida amiga, Shikara (Judit), que lamentablemente esta enfermita. Que te mejores nena! Sinceramente espero que salgas pronto de esta y bien. Y aunque estamos lejos, te mando un abrazote y un beso a la distancia :*
Blog de la autora: https (dos puntos) / / caranofiction (punto) wordpress (punto) com
{Epílogo}
Diciembre 31
EPOV
6 años después…
"¿Qué crees que estás haciendo?" Me rio entre dientes, quitando a Dylan del camino. "Deja en paz a mamá cuando está cocinando." Verán, si está junto ella, eso significa que puede probar la comida primero, y eso simplemente no está bien.
"No me engañas, pá," Dylan se ríe y me empuja. "¡Fuera de mi camino!"
"¡Chicos!" Isabella grita, meneándonos una cuchara de madera. "¡Juro por Dios! ¿Quieren cenar o no?"
"Lo siento, mamá."
"Lo siento, cariño."
Dando unos cuantos pasos hacia atrás, Dylan y yo terminamos entonces junto a la isla de la cocina. A una distancia segura y todo. Bueno, en realidad, creo que soy el único que lo necesita. Dylan y Logan son sus favoritos ahora que están en casa para las fiestas—no pueden hacer nada mal. Pero yo siempre estoy aquí…
"¡¿La cena ya casi está lista, má?!" Finn grita desde la sala.
"¡Paciencia, hijo!" Grito y acomodo mis gafas.
Los niños de estos días. ¿Dónde están sus modales?
"Ustedes pueden poner la mesa en el comedor," dice Isabella, señalando a Dylan y a mí.
Asiento obedientemente y le robo un beso antes de caminar hacia la vitrina donde tenemos la porcelana fina—un regalo de bodas de mi hermana y Jasper cuando Isabella y yo nos casamos hace cinco años.
"¿Para cuántos?" Dylan pregunta, a punto de bajar los vasos.
Frunciendo mis labios, hago cuentas mentales. Nuestra casa es como una casa de huéspedes; siempre tenemos gente viniendo a cenar, pero no es tan a menudo que toda nuestra familia esté reunida. Hoy no es la excepción, y significa que tengo que contar cabezas. Papá y Masen dicen que la víspera de Año Nuevo es un día para quedarse en casa—lejos de ese "maldito alboroto"—por lo que están a unas calles más allá en su condominio, muy probablemente pensando en las posibilidades de que la bola descienda sobre la cabeza de Ryan Seacrest. Jaden y Haley están en Manhattan; su banda va a tocar en el Times Square antes que descienda la bola. Es su último concierto, así que todas las esposas están con ellos. Alice y Jasper y sus hijos celebraron la Navidad con nosotros en Vermont, así que están con la familia de Jasper para Año Nuevo. Emmett sorprendió a Rose con una vacación familiar en las Bahamas—con los niños también. Fue su regalo para ella antes de empezar el nuevo año con su nuevo negocio. Ya no será el ocupado mánager de banda; en vez de eso va a producir música justo aquí en Nueva York. Con Jaden. Han iniciado juntos McCarty Beat.
Así que, esta noche… nos deja a Finn, Annabella, Logan, Nina, Dylan, Isabella, yo, y…
"¡Teno hame ahola!" Sierra aparece en la puerta.
"¡Oh!" Dylan le sonríe a la niña de dos años. "Mírate con esa actitud, fiera."
Y mi pistolita solo pone las manos en sus caderas, con sus rizos castaño oscuro rebotando, y mirando mal a Dylan. No que durara. Ambos son masilla en las manos del otro. De hecho, estoy seguro que Sierra es la razón por la que Dylan viaje desde Massachusetts tan a menudo. El señor MIT se centra en sus computadoras de día, pero cuando viene a casa de visita aquí en Brooklyn, tiene fiestas de té con Sierra.
"Ya casi, nena," Isabella le promete con un guiño.
"¡Finn!" Lo llamo. "¡Ven a poner la mesa con Dylan!" Tengo cosas mucho más importantes qué hacer ahora que Sierra despertó de su muy tardía siesta. Cargándola, me vuelvo hacia Dylan y digo, "Vamos a ser ocho."
"Eres un…" Isabella se ríe entre dientes y me sacude su cabeza.
Sonrío y me acerco—al alcance de la cuchara. "¿Un qué?"
"¿U qué?" Sierra me imita y empieza a jugar con un mechón de cabello de mi esposa. "¿U qué?"
"Solo quieres relajarte," Isabella suelta una risita, fracasando en mantener el ceño fruncido. "En cada día de fiesta, Edward." Beso su mandíbula, su mejilla, sus sensuales labios... "Tú solo te sientas y actúas como un jefe—juegas con los niños y comes." Sierra y yo le estamos dando besitos ahora; es la forma de derretirla. "Está bien, entonces tú limpias después." Asiento y la beso. Yo limpio. También—"Y me mantienes cuerda." Sí, eso también. "Ugh, bien. Ve a jugar."
"Te amo," susurro contra su mejilla. Y con un último beso, me llevo a Sierra, que está rebotando en mi cadera, y camino a la sala. Es dónde encuentro a esos otros muchachos míos, pero me pregunto dónde están las chicas.
"Hola, papá." Logan me hace un gesto con su barbilla, aunque su ojos siguen en la pantalla plana.
"Mamá te dejó salir de la cocina, ¿eh?" Finn sonríe con suficiencia cuando me siento en el sofá entre ellos. Se inclina de prisa hacia adelante y besa la mejilla de Sierra.
"¡Puaj!" Ella entierra su rostro en la curva de mi cuello. "¡Tú no, Finn!"
Me rio. "Así es, nena. Finn No."
"Oh, cierra la boca," Finn murmura.
"Lo haré—" Asiento y hago caras con Sierra "—si vas a ayudarle a tu madre como dije."
"¿Sabes? Desde que te casaste con má, te volviste un hincha pelotas," me dice y se levanta. Y es entonces cuando entran Nina y Annabella, al parecer viniendo de arriba. "Vamos, hermano." Le da una palmada al hombro de Logan.
"¡Papi!" Anabella chilla. "¡Hice pipí yo solita!"
Me rio.
"Esa es mi niña," Logan se ríe entre dientes, extendiendo sus brazos para su hija de tres años. Maldición, es idéntica a su papi, aunque tiene los ojos oscuros de Nina y su linda nariz. No me gustaría la nariz de Logan—o la mía, en realidad—en una niñita. "Puedes sentarte aquí con papi mientras mami y tío Finn le ayudan a nana."
De tal palo tal astilla.
"¡Escuché eso, cielo! ¡Buen intento!" Isabella grita desde la cocina. "¡Logan, Finn—vengan acá!"
"Vamos, esposo." Nina le sacude la cabeza a Logan divertida. "Vamos a ayudar."
"Annabella, tú también puedes venir a sentarte con el abuelo," digo al mismo tiempo que Sierra se corre para sentarse en mi muslo derecho. Por lo que Logan frunce el ceño antes que Nina lo saque a rastras de la sala. Finn los sigue. "Sí, mis dos princesas." La vida es buena con mis dos pequeñas en mi regazo. "Veamos si hay un juego o algo."
"¡No!" Sierra bufa. "Talitatulas, abelo."
"Pero las caricaturas no son graciosas."
Las dos me dan una mirada.
Así que, pierdo y pongo Disney Channel.
Pero se siente malditamente bien cuando se acurrucan contra mí, sus cabezas en mi pecho.
¿Y saben qué? Cuando empiezan a llorar, solo se las devuelvo a sus padres. Bueno, Jaden y Haley no están aquí, así que entrego a Sierra con Dylan.
Cuando surgió la pregunta sobre un bebé de Isabella y mío, nos sentimos aliviados de averiguar que ambos pensábamos lo mismo del tema. Sentimos que nos gustaba la idea de tener juntos un hijo si eso era lo que el otro quería. Y entonces hablamos más al respecto; expresé mi preocupación por el hecho de que mi género en nuestra familia está atrapado en lo de hacer gemelos. Los niños, no las niñas. Alice fue afortunada. Así que, después de considerarlo, concordamos en que queríamos centrarnos en nosotros—viajar por el mundo, divertirnos, trabajar, establecernos en nuestra casa aquí en Brooklyn… simplemente habíamos terminado con el cambio de pañales y alimentaciones nocturnas.
No necesitamos otro bebé para unirnos.
Estamos casados, y tenemos cinco hijos crecidos—eso es más que suficiente. Y ahora tenemos dos preciosas nietas. Incluso puedo admitir que lloré un poco cuando nacieron, pero son tan jodidamente lindas. Aunque para su información, Carmine también lloró. Algunas veces discutimos sobre quién ama más a Annabella, lo que hace que nuestras esposas sacudan la cabeza. Pero está bien. Carmine y yo estamos acostumbrados a eso. Cada vez que Isabella y yo hacemos el viaje a Keyport a visitar a Logan y Nina, Carmine y yo discutimos por nada.
"Esa es divertida," Annabella suelta una risita. "Stitch es muy lindo."
"Tú eres linda," respondo y la beso en su cabello.
"Papi también dice eso," responde francamente.
"Bueno, papi es inteligente." Mi hijo heredó eso de mí.
"¿Nóne está papá?" Sierra me mira, haciendo un puchero. Ella se parece más a Jaden, pero su personalidad es la de Haley, incluyendo ese puchero. "¿Y mamá?"
"Está tocando música," le recuerdo en voz baja. "¿Recuerdas? Mami está con él. Estarán aquí mañana cuando despiertes."
"Men." Se acomoda contra mi pecho otra vez, metiendo el pulgar a su boca.
~oOo~
"Me encargaré de esto después, cariño," murmuro contra el cuello de Isabella. Mis manos son firmes en sus caderas, y el saber que trae puesta lencería sexy bajo su vestido no me ayuda con el problema que se está desarrollando en mis pantalones. Me hace desear que todos empaquen y se vayan, sin embargo, sé que eso no pasará. Finn tiene un departamento a unas cuantas cuadras, así que probablemente se irá a su casa, o tal vez salga con amigos más tarde. Puede que Dylan se vaya con él; sin embargo, generalmente se queda aquí. Pero como sea, Logan y Nina van a quedarse con Annabella, y luego se irán a su casa en Jersey mañana después de la cena. Y si conozco a Sierra, que lo hago, terminará entre Isabella y yo esta noche. No me agrada, pero Isabella nunca le dice que no a esa pistolita.
Una de las cosas favoritas de Sierra y Annabella son las pijamadas con su nana. Porque Isabella las malcría.
Yo nunca haría tal cosa.
"Solo quiero limpiar un poco," se ríe entre dientes cuando beso un lugar donde siente cosquillas. Los platos hacen ruido en el fregadero, y ella trata de empujarme, pero no lo hace en serio. "Basta, Edward. Ve a sentarte con los otros en la sala."
"No, estoy bien aquí." Presiono mi semi a ella y mordisqueo un poco su lóbulo. "Cristo—me vuelves loco, mujer." Es gracioso. A los cuarenta y dos años era aburrido y predecible, ¿pero ahora? A los cuarenta y ocho, estoy viviendo, y prefiero hacerlo con las manos llenas de mi sexy esposa.
"¡Jesús, deja de molestar a mi madre!"
Gimo y dejo caer mi frente en el hombro de Isabella. "Hola a ti también, Finn."
A ese jovencito le encanta ser el aguafiestas. Aun cuando vive solo desde hace un año, viene a cenar un par de noches a la semana… y se queda tan tarde que tiendo a quedarme dormido en mi sillón favorito frente a la televisión. Es cierto que Isabella no tiene problema con despertarme—cada parte de mí—pero aun así.
Finn piensa que es divertido. Yo no. Ahora, amo a ese chico como si fuera mi hijo—En realidad, eso no es realmente correcto, porque lo veo como a mi hijo, pero no tiene que agradarte alguien solo porque lo amas. Eso es un hecho.
Isabella dice que yo soy quien lo llama a menudo para cenar.
La llamo mentirosa, lo que puede o no que sea verdad.
"Esta es nuestra casa, cariño," Isabella señala con la ceja de perra arqueada.
Finn muestra sus palmas. "Cielos, solo estaba jodiendo con ustedes." Me guiña un ojo. "Es toda tuya, viejo. Me marcho—voy a ver a Mary Teresa."
Oh, hemos escuchado de ella. "¿Y por qué nunca la traes a casa para que tu madre y yo podamos conocerla?" Arqueo una ceja detrás de mis gafas.
"Eso es lo que me gustaría saber," Isabella bufa.
"¡Porque ustedes son mis padres!" Abre sus brazos. "No traes a una chica a casa de tus padres a menos que esa mierda sea realmente seria."
"Has salido con esta chica por meses," señalo.
"Sí, date prisa." Isabella asiente. "Porque queremos más nietos."
Asiento.
Cuando nos enteramos el mes pasado que Haley y Jaden estaban esperando de nuevo, Isabella y yo estábamos en las nubes. Mi esposa incluso decidió que era momento de convertir una de las habitaciones de huéspedes en el piso de arriba en un cuarto de juego para los niños. Ahora hay literas para cuatro niños—con lugar para un tercer juego de literas—más juguetes que en una juguetería, y el baño junto a esa habitación está completamente equipado para recién nacidos, niños que ya caminan, y más.
He descubierto que es divertido comprar calcetines para bebé. Simplemente son tan malditamente lindos.
"Nietos," Finn se atraganta. "¡Solo tengo veintidós años!"
Isabella y yo nos encojemos de hombros. A la mierda con ser responsable en estos días. Solo queremos más nietos para abrazar cuando estén sonriendo y gorjeando, y no es como si Finn fuera un estudiante con dificultades financieras. Después de estudiar administración por cuatro años, igual que Logan lo hizo antes que él, ahora va asociarse con Carmine—de nuevo, como Logan lo ha hecho.
Rizzi es ahora una cadena de restaurantes en el área triestatal. Nina y Logan manejan juntos el negocio de catering; el trabajo de mi muchacho consiste en aburrido papeleo. Carmine todavía administra el primer restaurante en Keyport, y Finn está administrando el que acaba de abrir aquí en Brooklyn.
"Tu hermano y Haley tenían veintidós cuando tuvieron a Sierra." Cruzo los brazos sobre mi pecho. "Y Logan tenía veintiuno."
"Yo tenía diecinueve cuando te tuve," Isabella añade enfáticamente. "Tuve a Jaden en mi cumpleaños número diecisiete."
"¡Sí, demasiado joven!" Finn argumenta. "¡Jesucristo! ¡Escúchense!"
Bajo la vista al suelo y muevo mis pies. "Todos los chicos geniales tienen bebés cuando están jóvenes," murmuro.
Finn resopla una carcajada. "Ustedes son simplemente demasiado. Me voy de aquí." Acercándose, besa la mejilla de su madre. "Gracias por la cena, má." Y estrecha mi mano. "Te veré el próximo año, viejo."
Gracioso.
~oOo~
"Quedan tres minutos," Nina anuncia con una sonrisa, sentada en el regazo de Logan. Annabella y Sierra están dormidas junto a ellos en el sofá; Dylan está sentado en el sillón a la derecha del sofá, e Isabella y yo estamos sentados en el sofá de dos plazas a la izquierda. Y la pantalla plana muestra lo que está pasando en Times Square en este momento. "¿Alguna resolución de Año Nuevo?"
Le sonrío a Isabella y me encojo un poco de hombros. Además de perder los kilos por las fiestas, no hay nada en mi agenda que constituya una resolución. Estamos malditamente felices por lo que ya tenemos. Solo la mantendremos—la forma en que vivimos ahora.
"Sí, la mía es tener más nietos," mi esposa bromea.
De acuerdo, esa es una buena. "Anótame en esa, también." Asiento y aprieto mi agarre en torno a los hombros de Isabella.
Logan bufa una risita y Nina le susurra algo al oído, y lo que sea que fuera, hace a mi hijo sonreír con dulzura y asentir.
Odio a los que guardan secretos.
"Mi resolución de Año Nuevo es patear más el trasero de Caltech," Dylan dice resuelto al llenar las copas de champán sobre la mesita de café. "Tiene mierda contra el MIT."
Sonrío, estoy al tanto de la rivalidad de las dos escuelas. Siempre hay algo entre ellos. Ya sea organizado por los administradores o tan solo un torneo informal de World of Warcraft entre los estudiantes… es la Costa Este contra la Costa Oeste, y Dylan es apasionado al respecto, por decir algo.
"Oye, ¿cuándo te vas a Canadá, papá?" Logan pregunta.
"El primero de febrero." La gira de promoción de seis semanas de mi libro empieza en Toronto y termina en los Estados Unidos—en San Diego. Isabella va a acompañarme, como siempre. Justo como yo usualmente la sigo cuando está trabajando fuera del país.
"Siempre están de viaje," dice Nina, soltando una risita. "Logan y yo les pagamos a mis padres un fin de semana en los Cayos esta Navidad, y mi papá ya se está quejando por dejar Jersey." Sacude su cabeza y suspira. "Pero al menos mamá está loca de contenta."
No es un secreto que Carmine es un hombre hogareño.
Solía ser igual, pero tal vez eso era porque antes no tenía a nadie con quien quisiera ver el mundo. Ahora es completamente diferente, y a Isabella y a mí nos encanta viajar. Todos los años, volvemos a París y nos quedamos en el hotel donde le propuse matrimonio hace seis años, por ejemplo. También vamos a Vermont todos los años a celebrar la Navidad. Y este verano pasado, Isabella y yo empezamos una tradición donde llevamos a nuestros nietos a un viaje de fin de semana; este año solo fuimos a Coney Island, pero vamos a ir a Disneylandia el próximo junio. Es más fácil cuando los niños son un poco más grandes, y para entonces, Annabella casi tendrá cuatro años, y Sierra tendrá tres.
Entonces en noviembre, tenemos nuestro viaje anual a celebrar la fecha en que nos casamos. Dos semanas en una playa exótica.
Eso es lo que podemos hacer con hijos crecidos.
"¡Ooh, solo un minuto para la medianoche!" Nina rebota en el regazo de Logan, haciéndolo gemir.
"Oye." Isabella me da un codazo, y la miro. Me sonríe. "Tan guapo." Besa mi barbilla.
Sonrío. "Hermosa." Agarro su mejilla, me agacho y la beso con dulzura en los labios. "No necesitamos resoluciones de Año Nuevo, ¿o sí?"
"No." Suspira contenta y se acurruca más cerca. "¿Qué puede ganarle a esto?"
Nada.
"Te amo," susurra.
Sí, algunas veces puede susurrar. No sucede muy a menudo, y así me gusta. Somos una familia ruidosa. Ocupamos mucho espacio, y siempre nos metemos en los asuntos de los otros. Mi esposa es entrometida. También yo lo soy. Sacamos de quicio a nuestros hijos; y ellos a nosotros. Pero es cómo somos.
"Lo mismo digo," murmuro.
"Diez… nueve… ocho…"
"A la mierda con el conteo," murmuro. Bajando la cabeza una vez más, beso a Isabella y le deseo un feliz Año Nuevo. Después de todo, la paciencia nunca ha sido mi fuerte.
"… cuatro… tres…"
En el fondo, nuestros teléfonos explotan con mensajes entrantes de amigos y familiares.
"¡Feliz Año Nuevo!"
En nuestro caso "FELIZ NAVIDAD" y este y otro regalito en el grupo es mi regalo para ustedes en este día. Espero que puedan celebraron dentro de sus posibilidades y de manera segura con su familia más cercana. Pero ante todo, ¡Cuídense mucho! Y en cuanto a la historia, que podemos decir, supongo que al igual que yo muchas pensaron que Sierra era la bebé de ambos y no :( pero es razonable porqué decidieron no tener más hijos, ya tienen los suyos y ya son adultos, eso les permitía concentrarse en ellos y su felicidad. Además, ahora tienen a sus nietas y otros en camino, al parecer, para mimar y compartir momentos felices, sin toda la responsabilidad que implica tener hijos. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Espero que hayan disfrutado de la historia que elegí porque creí que es lo que se necesitaba para alegrarnos un poco después de todo lo que este año ha dejado y por lo que muy felizmente le diremos adiós, con la esperanza que el siguiente traiga un poco de consuelo y alegrías. En fin, me despido de ustedes deseándoles principalmente amor y salud para ustedes y sus familias.
Gracias principalmente a mi querida amiga y Beta Erica Castelo por acompañarme en otra traducción, gracias a mis queridas revoltosas por ser constantes leyendo y sobre todo, animándonos con sus reviews, y gracias a todas las que son constantes y en cada capítulo dejan por lo menos un gracias por el tiempo dedicado a su diversión. Si eres una lectora fantasma, te agradezco por leer, pero más te agradeceré que dediques solo unos minutos de tu tiempo para dar gracias con un review, no te cuesta nada y alegra nuestro corazón saber que agradecen lo que hacemos. Respecto al review para la autora, este fic ya no está en FF, pero pueden poner uno en una de las historias que todavía tiene en FF. En mi grupo en Facebook "The World of AlePattz" pondré el link de la historia y en mi perfil, pondré el link del perfil de la autora para que puedan dejar su review, en sus propias palabras o pueden poner:
Hi Cara :) I'm from (su país de origen) and I wanted to thank you for allowing the translation to Spanish of your story 'O holy Christmas' I loved it! Such a funny and sweet story! I hope to read more of your stories in my language in the future. Merry Christmas!
Solo copia y pega.
Gracias por sus alertas y favoritos, y si es la primera traducción mía que lees, hay más terminadas en mi perfil y otras que vienen en camino, así que puedes ponerme en alerta de autor para que se te informe cuando estén publicadas. Muchas gracias a todos, y de nuevo, que pasen una muy FELIZ NAVIDAD.
