Los personajes y lugares de esta historia son creaciones de la maestra Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados para dar rienda suelta a mi imaginación, la historia desarrollada es mía. Espero la disfruten.
Misión
Ranma resopló, para él no tenía sentido como un libro, un mapa y una joya acabarían con su maldición. Hace ya un par de años, que había perdido la fe en volver a ser "normal". Dado que los estanques de Jusenkyo se habían mezclado luego de la batalla con Zafron y el ultimo barril que quedaba de Nannichuan había sido bebido inescrupulosamente por el maestro Happosai.
-Muchacho- dijo la anciana Kadi a Ranma. -Además de haber recibido el libro, ¿no has tenido alguna revelación, algún indicio sobre lo que los kami desean de ustedes? –
Ranma se quedó como congelado, mientras recordaba el mensaje dejado por el anciano junto con el libro. Sabía que no podía decirle aquello a Aome, esa premonición sobre el futuro de ambos era de lo más descabellada; además su corazón, su alma y su cuerpo le pertenecían sinceramente a Akane. No obstante, la exactitud de las palabras del anciano con respecto a los hechos sucedidos, hacían que la duda se asomara por la cabeza de Ranma, aunado a los extraños sentimientos que experimentaba por Aome.
-No señora, nada que pueda revelar algo- respondió con tono seco Ranma.
La anciana lo miro con suspicacia, ella sabía bien que lo que decía el trenzudo no era verdad, así que procedió a decirle en un tono que denotaba gravedad: - Yo soy la guardiana de este templo, sirvo de guía para aquellos que pueden o deben llegar aquí. Mi misión es tratar de interpretar los designios de los kami del tiempo. Como les explique aquí solo pueden acceder las almas que poseen un poder especial concedido por alguna deidad. Sin embargo, jovencito, insistes en que estas aquí para ayudar a un amigo, lo cual es completamente inverosímil. Te exijo en este momento digas la verdad, puesto que no lograré cumplir con mi función si me ocultas la razón por la cual se te permitió llegar hasta aquí. –
La seriedad de las palabras de la anciana, sacaron de la incredulidad a Ranma, y supo que no podría ocultar por más tiempo la verdad. Así que tomo aire, giró un poco su cuerpo, puso la vista en el horizonte y empezó a hablar.
- Toda mi vida siempre ha sido determinada por un solo objetivo: "Ser el mejor artista marcial de todos los tiempos". Desde muy pequeño he sido entrenado en los diferentes estilos de lucha y fue inculcado en mí, que el entrenamiento y la victoria son lo único importante en la vida y sinceramente ha sido casi lo único que me ha preocupado desde que tengo memoria. Pero hace dos noches, tuve esta sensación extraña, un sentimiento nostálgico, una voz en el viento que me llamaba, una necesidad búsqueda. Con estas emociones me levante al día siguiente como guiado por una fuerza externa, fue así como termine en aquel árbol donde te conocí – Ranma volteo y poso sus ojos en Aome, su mirada denotaba afecto, pero al mismo tiempo confusión, no entendía de donde provenía aquel sentimiento; y continúo hablando, dirigiéndose exclusivamente a ella – Desde el día en que te conocí, desde el momento en que te rescate y cada vez que tenemos cierto contacto físico, llegan a mi mente ciertas memorias. Imágenes donde te veo a ti y momentos que pareciera hubiéramos vivido juntos. Se que al igual que me pasa a mí, tu sientes algo extraño, tenemos esta inusual conexión. Pero lo he pensado bien y he hecho un examen exhaustivo en mis recuerdos y estoy muy seguro de que no nos habíamos conocido antes. ¿cierto? –
Ahome asintió y bajo la mirada.
Ranma giro de nuevo levemente, esta vez para dirigirse a Kadi. - ¿Tendrá esto algo que ver con los designios de los kami? Y de ser así, ¿Qué tienen que ver estas memorias con la misión que tenemos que cumplir? – interrogándola con cierto escepticismo en su voz.
-Con lo que acabas de decir, se confirman mis sospechas, eres una reencarnación. Esas memorias que dices tener son recuerdos de las vivencias que tuviste en tu vida anterior. Si bien al renacer de nuevo se pierden los recuerdos de la vida pasada, hay ocasiones en que el alma despierta y empieza recordar ciertos fragmentos, trayendo consigo las imágenes de lo vivido, esto se da con el fin de ayudar a cumplir su destino y cerrar el ciclo de esa alma. Esta habilidad solo la tienen almas peculiares que pertenecieron a seres con sangre muy poderosa; seres como los daiyokai. Y creería jovencito, que tú eres la reencarnación de un poderoso demonio. Pues solo un poder así podría tener recuerdos de su vida pasada y además encontraste el libro Umarekawari – dijo la mujer mayor.
Aunque Ranma seguía teniendo dudas sobre todo este asunto, la explicación de la anciana, tenía cierto sentido. Sin embargo, el libro no había sido encontrado por él, más bien le había sido entregado. Pero tenía el presentimiento de que si comentaba ese detalle tendría que contar toda la historia con respecto al "viejo" y sus proféticas palabras. Por lo cual decidió guardarse esa información para no dar ahondar más en el tema.
Con lo dicho por Kadi. Aome intento atar cabos, pues Inuyasha no era un daiyokai, aunque su sangre si provenía de uno, al menos en un cincuenta por ciento. ¿Sería eso suficiente? Las dudas sobre si Ranma era o no, Inuyasha reencarnado no eran totalmente disipadas.
Al parecer a Ranma lo asaltó la incertidumbre. Fue cuando atino a decirle a Kadi. - ¿Anciana, y por qué mis recuerdos solo se activan cuando tengo contacto con Aome? Y lo que es más extraño, ¿Por qué ella aparece en ellos? –
Aome miro al ojiaziul sorprendida, pues la respuesta que diera Kadi a esa pregunta, serviría para aclarar lo referente a él e Inuyasha.
-La respuesta a tus preguntas es solo una. Mi experiencia como guía de los viajeros del tiempo en estos últimos 100 años, me indicaría a decir que es el destino; ustedes dos tienen una historia entrelazada desde sus vidas pasadas y esto hace que los recuerdos sellados en tu sangre afloren al contacto con ella, parece obvio que era parte del propósito de sus vidas conocerse. - Kadi largó la mirada hacia los torii y continúo hablando - Si bien esto es cierto, no hay antecedentes de dos viajeros del tiempo confluyendo en este templo para cumplir su destino al mismo tiempo. – dijo la mujer mayor con un dejo de preocupación en su voz.
Ranma frunció el ceño al escuchar que su vida de cierto modo ya estaba decidida. Para él era inconcebible una idea así. Odiaba que alguien más decidiera sobre él. Creía fervientemente que sería él quien forjaría su propio camino. Con furia llevo su mano hacia la parte posterior de su pantalón, de donde saco el libro Umarekawari, lo agitó al aire y dijo con rudeza: - Quiere decir anciana, ¿qué esta cosa va a indicarnos el propósito de nuestras vidas? – mientras vociferaba, su mano libre rozó muy sutilmente el codo derecho de Aome.
El pequeño contacto de los dos muchachos activo la magia que poseía el libro Umarekawari; repentinamente el libro resplandeció y se liberó de la mano del trenzudo para terminar en las manos de Aome, abierto en una página especifica, mientras aparecían unos grafemas enrevesados escritos como por una mano invisible con una tinta negra que brillaba. Los tres se descolocaron por un breve instante.
- ¿Que dice? - preguntó Ranma con premura.
La pelinegra inicio a leer a medida que aparecían las palabras: - El príncipe Kuruimaru poseía un espejo, el cual le brindaba el poder de viajar a través del tiempo; pasado y futuro. Es una ley superior de todo lo existente que los ríos del tiempo no deben ser alterados. Sin embargo, el príncipe Kuruimaru dejo que la oscuridad invadiera su corazón y lo corrompiera, queriendo acomodar el curso del tiempo a su conveniencia para evitar su destino. La pena por intentar desviar el flujo del tiempo es LA MUERTE. El castigo vino de la mano del demonio que blandía la espada guardiana, con la cual pudo destrozar el espejo en 12 partes y puso fin a la existencia al príncipe Kuruimaru; el poder del espejo solo pudo ser sellado por 500 años, ya que no puede ser destruido pues es parte del tiempo mismo; para desvanecer tal poder, el espejo debe ser restituido de nuevo al flujo del tiempo para mantener el equilibrio y evitar las desgracias que traería la aparición de un poder así de nuevo en el mundo. Los Tesoros Tenki despertaran una vez que el sello finalmente se rompa, ese hecho indicara que ha llegado el momento de que el poder del espejo regrese a ser parte del tiempo. La búsqueda de las 12 partes del espejo se dará bajo la luz de 12 Lunas Llenas en Nezu, y serán los Tesoros los que señalaran el paradero de aquellas partes, escogiendo al viajero que reconstruirá de nuevo el espejo y lo restituirá al flujo temporal; siendo su recompensa ir a cualquier punto en el tiempo antes de que el espejo desaparezca para siempre. – Las palabras dejaron de aparecer y la tinta se secó en aquella página. Aome alzo la mirada para observar a Ranma y a la anciana Kadi mientras elucubraba sobre lo que acaba de leer.
La mente de Ranma pensó raudamente: ¿Al reunir las 12 piezas del espejo, volveré en el tiempo a Jusenkyo y evitaré así mi maldición?, a eso seguramente se refería el viejo con que con la ayuda del libro rompería mi maldición, pero aún queda la otra parte, lo de Aome siendo mi esposa, es obvio que la necesito; el mapa y la joya solo podrán ser usados por ella; pero Akane es mi prometida, así en este momento no esté conmigo. Esa estúpida predicción no puede ser cierta.
Mientras el trenzudo se encontraba en sus cavilaciones, Aome hacía lo propio: Los kami permitirán como recompensa viajar a cualquier punto en el tiempo, antes de que el espejo desaparezca para siempre. ¡Esa debe ser manera! ¡Así volveré con Inuyasha!
-Esta noche es Luna Llena – dijo Kadi, sacando a los dos muchachos de sus pensamientos.
-Según el libro debemos estar aquí, en Nezu, para dar inicio a la búsqueda de las partes del espejo – dijo Aome un tanto emocionada.
- Si. Tal parece que deben esperar aquí hasta que anochezca. Los invito a que tomemos un poco de té mientras llega la hora – dijo Kadi con un ademan que les indicaba que entraran al santuario.
Continuara…
