Mientras tanto en Canadá...
Según el móvil, la boda ya había sido, hoy era lunes por lo que la boda fue ayer, así que ya estaba algo más relajada, ya que no tuve que sufrir viendo cómo se casaban el que es el amor de mi vida y la que fue mi prima y mejor amiga.
Ya que tenía ropa nueva, decidí ponérmela y aprovechar, y disfrutar de las vistas del parque. Justo eran las 21:20 cuando el sol empezó a ocultarse dejando ante mí una vista maravillosa. En ese mismo momento, me intenté girar al notar una presencia a mis espaldas, pero algo me lo impedía, fue entonces cuando lo volví a escuchar.
-No te gires Leah, no te asustes, no puedo hacerte daño-dijo esa voz en mi mente-
-¿Quién eres?¿Por qué no me dejas verte?-pregunté-
-Aún no es tiempo de que me veas, te prometo que en nuestro próximo encuentro todo será diferente-susurró su voz esta vez en mi oído, lo que hizo que un escalofrío pasase por mi columna-
-¿Por qué tanto misterio?-pregunté-
-Es necesario hermosa, sino correrías peligro. Por eso estoy aquí, para protegerte de los que me siguen, necesito marcarte-dijo poniendo sus brazos en mi cintura y su cara en mi cuello-
-¿Marcarme? No lo entiendo.
-Leah, solo déjame protegerte-contestó con voz ronca, echando su aliento en mi cuello-
Mi pulso ante su tacto y su voz, se empezó a acelerar. De forma imperceptible o al menos eso quería creer, gemí y asentí.
Él, acerco sus labios a mi cuello, lo besó y lamió, ante su contacto cerré los ojos, fue entonces cuando noté algo atravesar mi cuello y seguido de esto, noté como una garra de animal me rasgaba del cuello al hombro izquierdo.
De repente todo pasó muy rápido, intenté gritar por el dolor, pero a la vez me notaba excitada y sin previo aviso me desmayé. Entre la neblina en mi cabeza, notaba como alguien me tomaba en brazos y me tumbaba en un lugar cómodo, me acariciaba con cariño y susurraba palabras de ánimo.
El quemazón y dolor del cuello, duró mucho tiempo, uniéndose a esto un gran temblor y escalofríos. Acaso ¿me estaba muriendo?¿Me había mordido un vampiro y un lobo me salvo? No entendía nada.
Mi mente no dejaba de trabajar, pensaba en cientos de posibilidades, pero a ninguna le encontraba sentido, además quería abrir los ojos, pero no podía, la sensación de alguien tocándome de forma íntima no se iba, pero al contrario de todo, no sentía miedo, sino mucho placer. Llegado un momento creí escuchar, que tenía que irse, pero de nuevo perdí el poco conocimiento que tenía.
Cuando al fin pude abrir los ojos era de noche, sentía mi cuerpo entumecido, como si hubiera estado dormida mucho tiempo. Miré a mi alrededor y vi que estaba en la cabaña donde me estaba quedando.
Quizás todo había sido un sueño, fui a levantarme de la cama, pero un terrible dolor de cuello y hombro, me hizo volver a acostarme.
-No hagas eso Leah, vas a lastimarte más-me dijo una voz que no conocía-
-¿Quién eres tú y qué me ha pasado?
-Mi nombre es Eleazar, soy amigo de los Cullen, llevamos cerca de 10 días buscándote, hasta que hace tres días te encontramos aquí inconsciente y temblando.
-¿10 días? No puede ser, debo volver a recoger mis cosas, en tres días sale mi vuelo hacia Francia.
-Tranquila Leah, ya que has despertado, no creo tardes mucho en recuperarte de ese ataque.
-No lo entiendo, si me atacaron hace cinco días, ¿por qué aún, no he sanado?
-He estado investigando Leah y es algo apasionante e increíble lo que te ha pasado. Pero primero quiero que me cuentes, que ocurrió antes de que recibieras el ataque.
-Yo…-dubitativa, empecé a contarle todo lo ocurrido desde que salí de la reserva, justo cuando iba a contarle sobre mi salida a ver el atardecer y lo que pasó después, la puerta se abrió de forma brusca, dejando entrar a Carlisle, Edward y por último a Jacob.
-Leah, menos mal que te hemos encontrado, cuando Eleazar nos informó que te había encontrado, vinimos en el primer avión a por ti-dijo Jake abrazándome-
Ante la presión de su brazo, un alarido salió de mi boca.
-Cuidado Jacob, está herida, si podéis salir, veré cómo está la herida-dijo Carlisle-
-Vamos Jake-dijo Edward-
Una vez a solas con el doctor Cullen, me empezó a retirar un vendaje, que no sabía ni que estaba ahí.
-Bien Leah, voy a lavarme las manos, algo no va bien en esa curación-me dijo-
Aprovechando que estaba lavándose las manos, me levanté y fui a mirarme en un espejo. Cuando vi la herida, algo en mi interior se removió, se apreciaba perfectamente la garra de un lobo, me acerqué un poco más para ver mejor y vi entre el arañazo dos pequeños orificios.
-No es posible, no puede ser-dije alejándome del espejo-
-¿Leah, qué ocurre?-preguntó Carlisle-
-Me ha mordido un vampiro….pero no es posible, si hubiera sido así, tendría que haber muerto-dije con lágrimas en los ojos-
-Déjame mirar, te voy a curar la herida y después ya hablamos.
El doctor Cullen, curó mi herida y a continuación entraron otra vez Edward, Jacob y el tal Eleazar.
-Leah, Jacob, Carlisle y Edward, lo que os voy a contar después que Leah nos cuente lo que le ocurrió, os va a sorprender, pero todo es cierto, aunque difícil de asimilar. - Por favor Leah, ¿puedes terminar de contarme lo que te ocurrió?
Yo asentí y les conté, como la persona que escuché en mi forma lobuna y me ayudó en varias ocasiones, se comunicó conmigo en mi forma humana y como me marcó. Cuando terminé de contarles todo, se sorprendieron muchísimo y Jacob no daba crédito.
-Bien, ahora es hora de que os cuente, lo que sé de todo esto-dijo Eleazar-
-Cuando estuve viviendo hace muchos años con los Vulturis, uno de sus grandes deseos era tener a los vampiros más fuertes y talentosos en sus filas, y como sabéis lo sigue siendo, sobre todo por los diferentes dones. Entre muchos de sus libros y anotaciones, los Vulturis estaban investigando la existencia de unos híbridos específicos. Ya sabéis que los licántropos y los vampiros somos enemigos naturales, pero no siempre fue así. Según unos de los documentos que leí, fue culpa de los primeros vampiros que esto fuese así, ya que su control al alimentarse de la sangre humana era nulo, hasta pasados unos años.
Hubo varios casos de vampiros que encontraron a su tua cantante en humanos y así nacieron los híbridos como Nessie. Hubo un caso en que un vampiro y un cambia formas o licántropo, se imprimaron o hicieron pareja, y de esa relación, nacieron varios hijos, todos tenían aspecto humano, unos salieron cambia formas, otros salieron híbridos como Nessie y por último dos más salieron con la mezcla perfecta entre vampiro y cambia formas. Con el tiempo se descubrió que había más híbridos mitad vampiros- mitad licántropos y los Vulturis sabiendo que pondrían su poder en peligro ante todos, decidió exterminarlos.
Hace siglos que no había noticias de ningún híbrido de esas características, por lo que se pensó que todos habían muerto. Pero parece ser que no es así y lo que ocurrió Leah, está relacionado con ellos, ese híbrido de licántropo y vampiro, te marcó como suya, ante ambas especies.
Eres su imprimación y su tua cantante a la vez, por lo que ahora estarás más protegida por ambas especies. Seguramente tus capacidades habrán cambiado, cuéntame todo lo que notes diferente en tu cuerpo-terminó de explicar Eleazar-
Cuando terminó de contar toda esa historia sobre doble hibridación, me quedé pasmada, ¿yo era la imprimación de un ser tan extraño? ¿Cómo dio conmigo y por qué no me dejó verlo? ¿Cómo pudo hablarme mentalmente en mi forma humana? Tenía tantas preguntas en mi mente, que mi cabeza iba a estallar.
