Capítulo 14

Onur le hizo un gesto a Kaan de que se callara la boca cuando él y Nilüfer lo despertaron. La idea era hacerle un desayuno a Sehrazat y despertarla con él entre todos.

La miraron acurrucada a la almohada y el niño se tapó la boca para no reír y Onur se mordió el labio pensando en lo hermoso que sería despertarla con un beso, cosa que era imposible, por supuesto…

Fueron hasta la cocina y comenzaron a preparar el desayuno, Nilüfer miró a Kaan y le sonrió. Onur los observó y esperó, para ver qué querían decir…

-Sehrazat parecía una princesa…- dijo Nilüfer y Kaan asintió.

-Mi mamá es hermosa…

-Lo es…- dijo Nilüfer y miró a su papá.

-Mmmm me parece que esa mujer se va a ganar muchos besos y cariños hoy… creo que me pondré celoso…- les dijo y ambos se miraron sonriendo.

-Tú también puedes darle besos y cariños…- le dijo Kaan.

-Como un príncipe… - le dijo Nilüfer.

-Pero yo no soy su príncipe…- dijo Onur para salir del paso.

-Quizás a ella le gustaría que lo fueras…- dijo Nilüfer.

-Son cosas de grandes…- dijo Kaan y Onur sonrió.

-¿Qué les pasa a ustedes hoy?

-Nos gusta estar juntos… con ustedes…- continuó la niña y Kaan asintió.

-Estamos juntos… pero no necesitamos de príncipes y princesas para ello ¿no les parece?

La charla derivó en otros temas y terminaron de preparar el desayuno. Onur llevó la bandeja, Nilüfer las flores y Kaan una bonita caja de bombones que le habían comprado también en la salida del día anterior.

Cuando entraron a la habitación, miraron a Onur, que alzó las cejas, indicándole que empezaran a cantarle el feliz cumpleaños…

Sehrazat abrió los ojos y sonrió al ver a los niños y a Onur cantándole y se refregó los ojos para quitarse el sueño. Aún adormilada, recibió las flores y los bombones y abrazó a los dos niños y luego miró a Onur con una sonrisa.

-Muchas gracias… ¡cuántas sorpresas!

-Qué lindo corazón…- dijo Nilüfer, abrazada a Sehrazat cuando reparó en el dije que Onur le había regalado.

-Es muy lindo sí…- dijo y apretó los labios, sin saber qué más decir y por suerte, la niña no siguió indagando.

Onur le acercó la bandeja con el desayuno y ella le sonrió.

-Se han tomado mucho trabajo… la próxima vez cocinaré yo…- dijo Sehrazat y los niños se miraron contentos.

-¿Galletas con chispas de chocolate?

-Las haremos esta tarde…- dijo y los niños saltaron de alegría.

-Cuidado, niños…- dijo Onur- tirarán el desayuno que tanto nos costó hacer…

-Es cierto…- dijo Sehrazat y los niños se quedaron quietos un momento- ¿compartimos el desayuno?

-Sí…- dijeron ambos a coro y comenzaron a comer.

Una vez que terminaron de desayunar, Onur les pidió a los niños que se cambiaran y juntó las cosas para llevárselas…

-¿Cómo dormiste? - le preguntó Onur en voz baja a Sehrazat cuando ambos se fueron con su ropa a cambiarse al baño y a otra habitación.

-Me hubiera gustado dormir contigo, pero tenía tu regalo y el aroma de tu perfume sobre mi piel, entonces pude resistir…- dijo y él se inclinó y besó rápidamente sus labios.

-Mmmm… me pasó lo mismo… pero igual te eché de menos…- le dijo y ella sonrió.


Los niños se divirtieron jugando y Onur y Sehrazat se sentaron afuera, compartiendo con ellos…

El móvil de ella comenzó a sonar, recibió unas cuantas llamadas de felicitaciones por su cumpleaños y Onur sonrió de costado cuando vio su cara de fastidio luego de varias veces repetir lo mismo…

Dos o tres veces, mientras charlaban de todo un poco y de vez en cuando atendían a sus hijos, Onur le dedicó alguna mirada cómplice y ella sonrió, contenta de estar allí, compartiendo con ellos…

Cuando se hizo la hora del almuerzo, se pusieron a cocinar y los niños insistieron en ayudar. Se sintieron observados casi todo el proceso y se divirtieron mucho, porque ni Kaan, ni Nilüfer dijeron mucho, pero no se perdían un solo gesto en la interacción de ambos…

Luego del almuerzo, vendaron los ojos de Sehrazat y trajeron una torta para seguir con el festejo... Los niños aplaudieron luego de volver a cantar el feliz cumpleaños y Sehrazat sonrió, sus ojos perdidos en la pequeña llama de la vela…

-Pide tus deseos…- le dijo Nilüfer.

-Los estoy pensando…- dijo y cuando cerró los ojos, sonriendo, Onur sintió que su corazón se aceleraba, eran demasiados los sentimientos que despertaba en él esa mujer.

-No los digas…- le pidió Kaan.

-No lo haré…- dijo Sehrazat y cuando abrió los ojos se perdió en los de Onur, que le sonrió y ella se inclinó para soplar la vela con suavidad.

Todos aplaudieron otra vez y ella sonrió y recibió los besos de los niños…

-Ahora tú, papá…- le dijo Nilüfer y Onur miró a Sehrazat con algo de nerviosismo.

-Felicidades…- dijo él y ella le hizo un gesto de que se acercara.

Onur se acercó y ella lo tomó los hombros. Los niños se quedaron mirándolos un momento, a la expectativa y entonces Onur se inclinó y besó su mejilla, con tanta ternura que ambos sintieron que sus cuerpos reaccionaban a esa caricia…

Sehrazat le sonrió cuando él separó su cara de la de ella y la miró… lo atrajo a su cuerpo en un abrazo suave y los niños rieron con nerviosismo…

-Gracias por todo…- le dijo al oído y él acarició su espalda antes de separarse.

Cortaron y comieron la torta que se convirtió en la favorita de todos desde ese día…


Las galletas quedaron para otro día con la promesa de Sehrazat de que los invitaría a su casa a hacerlas…

Como era de esperarse, los niños se quedaron dormidos en el viaje de vuelta y Onur aprovechó para sostener la mano de Sehrazat todo el tiempo e incluso darse en lujo de besársela un par de veces…

Cuando llegaron a la casa de Sehrazat, él se bajó con ella y como los niños dormían, la ayudó a abrir la puerta…

-Fue increíble, Onur…- le dijo ella y permitió que él la abrazara unos segundos.

-Me alegra que lo hayas disfrutado… es lo único que me importaba…

-Mucho… me encantó…- dijo y sintió sus besos húmedos sobre sus labios.

Se separaron muy a su pesar porque no querían dejar a los niños solos afuera y buscaron a Kaan, que se despertó y entró con Sehrazat a su casa…

Nilüfer siguió durmiendo en el auto y cuando llegaron y la acostó, pensó en avisarle a Sehrazat que había llegado…

-Que descanses…- le dijo y ella sonrió.

-Lo haré… tú también…

-Sehrazat… he estado pensando un par de cosas… me gustaría que habláramos…

-Dime…- le dijo ella con curiosidad.

-No… creo que sería mejor encontrarnos mañana o cuando puedas…

Bien… mañana, después de la reunión… ¿sí?

-Está bien… nos vemos…

-Soñaré contigo…- le dijo ella y dejó escapar una risa suave antes de cortar al escuchar el suspiro placentero de él…

Onur se recostó sobre la almohada y sonrió. Si le hubiesen preguntado si podría volver a enamorarse con semejante intensidad, no lo hubiera creído…


Bueno, espero que les haya gustado! Sigo pronto! Gracias por leer!