Hola bellezas se que tarde un poco pero mejor tarde que nunca ¿no creen?

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Familia

El sol estaba en su punto más alto mire a Rin y a Shipoo pescar con Shiro en el río, bueno ellos decían que estaban pescando pero a mí me parecía más que jugaban. Saqué una cocina eléctrica que funciona con luz solar, mi madre la había comprado a un buen precio y me era muy útil, puse una olla con agua y le eché una taza de arroz.

Voltee hacia la voz de Jaken regañando a los niños cuando estos lo mojaron solté una risa cuando lo vi; con Jaken en el grupo siempre había algo de qué reír, me sentí algo mal por él se había convertido en el blanco de las travesuras de los niños.

Al ver los juegos que Shipoo y Rin compartían pensé en lo mucho que ellos lo habían necesitado, los dos eran los más jóvenes del equipo, me alegra que al menos ellos pudieran tener una infancia lo más normal posible.

- Mi señora, pronto le traeré de comer no se preocupe—le sonreí a Jaken, él me había estado llamado así desde que llegué al grupo hace un mes.

- Ya te he dicho que no es necesario que me digas así Jaken.

- Mi amo la ha elegido como su futura mujer yo su más fiel sirviente la trataré como se espera—dijo alzando la cabeza en un gesto de superioridad.

-¿Acaso no te caía mal?—pregunté mirando divertida como este se comenzaba a mover nervioso—Escucha Jaken si no soy de tu agrado no es necesario que me trates por obligación, se lo diré a Sesshomaru y...

- Oh por favor mi señora no lo haga tenga piedad de mí—parpadee sorprendida ante las repentinas lágrimas de Jaken—Como sirviente de mi amo estoy a sus servicios y como su futura pareja, usted gana su estatus y por ende yo el más fiel siervo de Sesshomaru-sama tengo el deber de servirle. Es un honor para mí, si le dice al amo que no desea que le sirva me echara—dijo prácticamente arrodillo ante mí.

-Oh Jaken creo que exageras Sesshomaru no te echara por eso le has servido por años estoy segura que te tiene aprecio— trate de calmar su llanto—Pero si tanto te preocupa puedes decirme como quieras no le diré nada a Sesshomaru—dije al ver que este no cesaba.

- Oh mi señora es usted es tan buena— dijo mirándome con grandes ojos llenos de lágrimas.

- No es para tanto—respondí al ver cómo este se inclinaba ante mí, me sentí un poco incómoda—Porque no vas con los niños y te aseguras que pesquen algo.

- Como ordene mi lady— suelto una risita nerviosa al verlo inclinarse de nuevo antes de ir de nuevo al río una vez baje un poco la intensidad del calor de la cocina, camine hacia Ah-Un y me dispongo a quitarle su brida.

- Tú también quieres comer cierto amigo— dije acariciando una de sus cabezas, Ah-Un corresponde mi gesto, lo guíe a un lugar más apartado del río donde un pasto verdoso esperaba a ser devorado por él. Luego de un rato viéndolo pastear, me dispongo a volver con los chicos pero una energía extraña me detiene, tome mi arco y flechas, preparándome para disparar, Ah-Un me mira cuando tenso una fecha pero no deja de comer al parecer no sentía nada extraño pero no me confíe estaba segura que había sentido algo como si me estuvieran vigilando seguí mirando un punto en la entrada del bosque pero la presencia se había desvanecido, me pregunté si había sido mi imaginación quizás estaba muy paranoica a lo mejor era algún animal. Mis sentidos se habían agudizado mucho últimamente el libro que me dio Daisuke me había ayudado a perfeccionar muchas técnicas a lo mejor solo no había sido nada y sobreactué. El ruido de hojas moverse me hizo voltear rápidamente hacia él, baje mi fecha al ver a Sesshomaru aparecer entre los arbustos.

- ¿Qué haces miko?—respire profundo y guarde mi fecha en el carcaj.

-Sesshomaru me asusté pensé era alguien más— dije botando el aire que no sabía que había contenido.

- ¿Qué haces lejos del campamento miko?—dijo entrecerrando los ojos, yo simplemente me encogí de hombros.

- Traje a Ah-Un a comer— respondí casualmente.

- No es tu obligación la próxima vez que Jaken se encargue— dijo avanzando hacia el campamento.

- No es problema Jaken está pescando con los niños y ya era hora que Ah-Un comiera—dije tomado a Ah-Un y siguiéndolo.

- Tu deber es estar con los cachorros—dijo volteando a verme.

- Los deje con Shiro y no fui tan lejos si algo pasara yo me daría cuenta— respondí con un deje de molestia por el tono que empleo.

- Deberías aprender cuál es tu lugar Miko.

- ¿Y cuál demonio es mi lugar Sesshomaru?— gruñí apretando mis puños con enojo— Desde hace un mes que estoy viajando contigo y cuando estás aquí lo cual no es siempre porque pasabas más tiempo conmigo cuando viajaba con Inuyasha que ahora. Nosotros apenas y nos vemos y tú solo me dices lo mismo cada que hago algo ¿por qué no me explicas según tú cuál es mi lugar?—dije enojada.

- Aunque este Sesshomaru encuentra atractivo tu terquedad deberás aprender que como tú señor me debes respeto— cerré un momento mis ojos y suspire tratando de calmar mi carácter porque sabía que si no lo hacía yo usaría unas cuantas flechas contra el hombre frente a mí.

- No sé qué es lo que tu esperas que yo haga, pero si lo que pretendes es que me quedé sentada a esperar por ti mientras cuido de los niños estás muy equivocado, yo no soy como las mujeres de esta época Sesshomaru, no esperes sumisión de mi porqué te decepcionarás.

-Este Sesshomaru reconoce tu gallardía le es atractiva, pero mi posición también recae en ti como tal debes actuar como se espera de mi señora.

- No comprendo mucho sobre los protocolos de los demonios pero yo jamás haría algo que te avergonzara se actuar como se debe en los momentos que se requiera pero tú no has hecho más que despreciarme desde que llegué al grupo, me prometiste respeto pero no me lo estás dando.

- No recuerdo que haya sido irrespetuoso contigo miko—dijo con un tono enojado era la segunda vez que había empleado ese tono conmigo—La he tratado como se supone que mi posición y la suya lo amerita.

- Eso es exactamente de lo que hablo tu simplemente me das órdenes no me importa tu posición o lo que conlleva y ese estúpido protocolo lo puedo tolerar, pero no soy tu sirvienta Sesshomaru no puedes pretender que chasquearas los dedos y yo correré a complacerte por qué no será así, yo reconozco lo estricta que es tu posición pero te pido que en tanto en público como en nuestra intimidad me des mi lugar yo no soy una muñeca que se mueve a tu disposición, yo puedo pensar, puedo sentir. No me gusta que te vayas sin decir nada, merezco que me informes, demonios al menos podrías decirme que haces o en qué puedo ayudar no me estás respetando cuando me haces aún lado—termine cruzándome de brazos enojada.

- Este Sesshomaru comprende su angustia y la tomará en consideración— respondió inclinado la cabeza ligeramente.

- Pues gracias lo apreciaría— respondí desafiante.

- Este Sesshomaru está complacido que le haya informado su descontento con tanto ímpetu.

- Te complacerá saber que siempre te haré saber cuándo algo me moleste— dije alzando mi barbilla desafiante.

- Cuento con ello— dijo acercándose a mí y colocando algo en mi cabello. Lo mire sorprendida por su repentina cercanía pero este no dice nada, solo me miró un momento y retomó su camino, un poco sonrojada toco mi cabello y siento lo que a mí parecer es un hana kanzashi mire sorprendida la espalda de Sesshomaru sintiendo como mi corazón comenzaba a bombear con más fuerza, mi enojo se había esfumado.

- Oye ya que estamos hablando de las cosas que me molestan sería bueno que me comenzaras a llamar por mi nombre, miko suena tan impersonal sabes— dije posicionándome detrás de él pero no hizo ningún comentario— Sé que me escuchaste Sesshomaru—volví a decir pero este ni se inmutó— Oye no me ignores— reclamé ofendida pero él siguió su camino como si yo no estuviera ahí, malhumorada cruzo mis brazos, me ignora luego de darme un obsequio que hombre más cruel, pensé haciendo un mohín.


Tome otro bocado de pescado mientras veo de reojo a Sesshomaru, no me había vuelto a dirigir la palabra, me sentí ofendía, luego de llegar al campamento me dispuse a servir la comida por suerte el arroz no se había quemado, Shipoo y Rin comían en silencio se veían algo agotados lo cual no me extraño, ya que habían jugado gran parte de la mañana pronto caerían dormidos, mientras veo a Shiro devorar su segundo pescado vuelvo a tocar el obsequio de Sesshomaru en efecto era un Hana kanzashi especialmente uno con la forma de un lirio de color blando y toques de violeta, sonreí como una tonta, me dije a mi misma que podía olvidar que me había ignorado por esta vez pero esperaba que no pretendiera que era tan fácil de contentar para la próxima me iba a conocer.

-Rayos mi labial se estropeo—dije al verlo totalmente aplastado en el fondo de mi bolsa, que tonta lo debí tirar junto con todo el equipaje en vez de colocarlo en un bolsillo aparte. Resignada al ver como no tenía arreglo continuo metiendo los implementos que había usado para cocinar.

- Nos vamos – mire sorprendía a Sesshomaru, una vez que guarde todo el simplemente se había parado del árbol donde había estado descansando desde que había llegado.

- Oh tan pronto los niños iban a dormir—dije mirando como Shipoo y Rin básicamente se caían del sueño. Pero la única respuesta que obtuve fue una mirada de su parte, sabiendo que no obtendría otra respuesta tomé mi bolsa y me monté junto con los niños y Shiro en Ah-Un al menos así ellos podrían descansar un poco. Tomamos vuelo cuando Sesshomaru lo hizo, ayude a Jaken a terminar de subirse en Ah-Un al verlo colgado en la cola este me miró agradecido.

- ¿A dónde vamos?— pregunté luego de un tiempo volando.

- Hay asuntos que este Sesshomaru debe atender en una aldea— asentí alegré de haber obtenido una respuesta.

Al atardecer aterrizamos frente a la entrada de una aldea baje de Ah-Un cuidando de no despertar a los niños, sujete a Shiro quien había saltado a mis brazos, ingresé a la aldea detrás de Sesshomaru mire curiosa a los habitantes, me di cuenta que era una aldea demoníaca, había varios tipos de demonio pero en su mayoría eran ogros de todo tipo de tamaño y formas hasta había unos cuantos que tenían apariencia humana solo los colmillos y cuernos era la única evidencia de su origen sobrenatural.

- Espera aquí Miko y no hables con nadie—asentí a regañadientes la orden de Sesshomaru tampoco era como si yo quisiera causar algún problema en una aldea demoníaca— Jaken— llamó haciendo saltar a este. Los vi desaparecer entre la multitud; me senté en una pequeña silla de la tienda en donde había sido dejada, jugué con Shiro mientras esperaba sin quitar mi vista de los niños que aún dormían encima de Ah-Un aunque sabía que este no dejaría que les pasara nada.

Volteo hacia la conmoción que se había hecho frente a la tienda al parecer algunos idiotas habían formado una pelea, me paro cuando con todo el ajetreo uno de ellos casi había chocado con Ah-Un y por consecuencia con los niños.

- Oye ten cuidado—le grité al ogro con apariencia humana, este simplemente me mira de arriba hacia abajo extrañado.

- ¿Cómo una humana llegó a esta aldea?— dijo atrayendo la atención de los que pasaban por ahí.

- No queremos problemas solo ten cuidado casi lastimas a los niños—dije retrocediendo a la cercanía del demonio, apestaba a sake.

- Una niña humana encima de una bestia de carga al parecer es mi día de suerte—dijo mirando hacia los niños y tratando de agarrarme pero estaba tan borracho que sus movimientos eran descoordinados, Shiro había comenzado a gruñir pero no afloje mi agarre sobre él, si las cosas salían de control tendría que utilizar mi energía espiritual; de repente el ogro frunce el ceño y me mira confundido— ¿Por qué unas humanas tienen el aroma del señor del oeste?

- Quizás por qué me pertenecen—voltee hacia la voz de Sesshomaru quien se encontraba caminado hacia nosotros por un camino que había sido abierto para él por la multitud que nos había rodeado.

- ¡Sesshomaru-sama!— gritó el demonio completamente pálido.

- Largo— Sesshomaru no tuvo que decirlo dos veces todos los demonios que nos habían estado rodeando desaparecieron en un parpadeo.

- Juro que yo no tuve la culpa— dije cuando este me dio una mirada pero no hizo ningún comentario.

-Vamos— dijo volviendo avanzar lo seguí en silencio.

- ¿Señorita Kagome?—miré a Rin quien se restregaba los ojos al parecer la conmoción la había despertado.

- Está bien Rin estamos seguros— dije dándole una sonrisa tranquilizadora.

-¿Haha?— pregunto Shipoo despertando también.

- Estoy aquí cielo no pasa nada— respondí cuando él comenzó a ver la aldea nervioso.

Un momento después habíamos llegado a lo que parecía ser una posada ingresamos una vez dejado a Ah-Un en el establo.

- Este Sesshomaru tiene una reunión con el líder de la aldea no salga de esta habitación— dijo una vez que ingresamos en ella, la habitación era hermosa y estaba ricamente decorada— Mi olor mantendrá alejado a los demonios de este lugar.

- ¿Tu olor? Ahora que lo dices aquel demonio dijo algo parecido— pregunté dudosa.

- Está marca reclama mi cortejo en ti miko— dijo tomando mi muñeca y acariciando la marca, enseguida sentí como mi cuerpo se comenzó a calentar pero rápidamente cesó cuando la caricia lo hizo— Pero no todos los demonios pueden reconocer una marca de cortejo por eso mi olor en ti mantiene alejado los demonios que no quieren morir por tocar lo que me pertenece, cada uno de ustedes tienen mi olor al igual que la habitación nadie los molestara pero aún hay demonios estúpidos que se creen más listos que este Sesshomaru así que no salgan de esta habitación- asentí y prometiendo quedarme.

- Prometo no causar problemas— dije besando su mejilla, este no dijo ni hizo nada simplemente salió.

- Señorita Kagome el señor Sesshomaru y usted están juntos ¿cierto?— pregunto Rin una vez en nos sentamos en el futón.

- Así es— respondí peinado su cabello, habíamos tomado un merecido baño en la bañera que se encontraba en uno de los cuartos de la habitación que contaba con cuatro, dos recámaras, un baño y una sala de estar. Ni siquiera cuando Miroku había estafado a la aldea más rica donde habíamos estado nos habíamos quedado en una posada tan lujosa como esta era como los hoteles de mi época quizás mejor ¿uno de cinco estrellas quizás?

- Significa eso que se casaran y tendrán bebés—preguntó mirándome emocionada.

-Bueno es una posibilidad—respondí sonrojada. Rin me miró curiosa y luego miró a Shipoo quien jugaba con Shiro.

- Shipoo dijo que usted y el señor Inuyasha eran como sus padres— dijo en un susurro jugando con su kimono.

- Así es— respondí sin dejar de verla intrigada—¿Quiere decir algo Rin?— pregunte al verla dudar tanto.

- Si usted y el señor Sesshomaru están juntos ahora ¿eso significa que usted podría ser como una madre para mí?—preguntó mirándome expectante.

- ¿Tú quieres que yo sea una madre para ti?— pregunté con una sonrisa acariciando su cabello.

- A Rin le encantaría tenerla como madre señorita Kagome ella quiere que usted y el señor Sesshomaru formemos una familia.

- Si tú quieres que lo seamos lo seremos Rin—respondí ampliando mi sonrisa.

- ¿De verdad?— preguntó emocionada.

- ¡De verdad!—respondí contagiada con su emoción.

- Rin se siente muy feliz de tener una familia y que usted sea su mamá señorita Kagome.

- Yo también me encuentro feliz Rin—dije riendo por su entusiasmo.

-Rin está feliz que usted y el señor Sesshomaru quieran que Rin forme parte de su familia —dijo dando brincos entusiasmada.

- A mí me alegra que tú quieras formar parte de ella.

- ¿Y yo qué?- dijo Shipoo acercándose a nosotras.

-Por supuesto que tú también formas parte de esta familia Shipoo— dije al verlo ofendido— Son hermanos—dije como si de una proclama se tratase.

-¿Lo somos?— dijo Rin curiosa.

- Por supuesto— dije convencida— Nuestra familia no está ligada por los lazos de sangre pero si por el amor incondicional que nos tenemos los unos a los otros.

- Señorita Kagome usted cree que mis hermanos y padre se enojen con Rin por querer a otra familia— Rin me miró temerosa.

- Por supuesto que no cariño ellos estarán feliz de saber que te encuentras a salvo y rodeada de gente que te ama— Rin me sonrió agradecida.

- ¿Eso significa que soy el hermano mayor?—preguntó dudoso Shipoo.

- Pues sí—asentí convencida de mis palabras—Como hermano mayor es tu deber cuidar de Rin— le dije con seriedad, él asintió parándose firmé como si aceptará una gran misión— Y aunque seas la menor no significa que no vayas a proteger a Shipoo, Rin; los hermanos mayores también necesitan ayuda—le dije por lo cual ella también se paró firme. Los mire contenta a los dos, eran unos buenos niños—Ahora somos una familia y nos protegeremos los unos a los otros—dije también parándome firme.

-Hai—gritaron al unimos.

-¿Eso significa que Rin también la puede llamar haha señorita Kagome?

- Si es tu deseo hacerlo Rin yo estaré orgullosa de llamarte hija—dije tomando sus manos entre las mías, está me miró con una sonrisa para luego abrazándome con fuerza.

- Rin quiere hacerlo— dijo contra mi pecho, acaricie su cabello con una mano y con la otra acaricie el de Shipoo quien también me abrazaba. Mire a Shiro quien nos veía moviendo su cola feliz, me reí al imaginarme a Sesshomaru en su forma demoniaca haciendo lo mismo. Sesshomaru se encontraba en una reunión pero cuando volviera se enteraría que ya tenía a esos cachorros que tanto nombraba después de todo los lazos de sangre no era lo único que unía a una familia.

Continuará...


Hasta aquí el cap de hoy, comenten que les pareció

Tratare de no retrasarme en las actualizaciones, pero he estado algo ocupada con mis clases apenas y tengo un poco de tiempo

Gracias por sus comentarios

Arisa Taisho

31/01/2021

9:00 a.m VEN