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Advertencias del capitulo: (Sexo explícito y lenguaje obsceno)
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Diclaimer: Inuyasha y sus personajes NO me pertenece
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Nota: Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.
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SWEET DEVOTION
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"Airplane"
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Observo al atractivo hombre que estaba su lado. Tenia unos intensos ojos dorados y cabellos rebeldes y plateados.
Intento aparentar indiferencia mientras fingía leer un libro. Podía sentir como su piel quemaba cuando él volteaba ligeramente el rostro. No quería fantasear al respecto pero estaba segura que la observaba.
Pasaron varios minutos mientras el ambiente se ponía tenso y caliente. Kagome era cada vez más consciente de su presencia.
Levanto lentamente la mirada y sus ojos fueron atrapados por los llamativos orbes. Sintió un nudo en el estómago y como su corazón se aceleraba.
–Hola – susurro él. Su voz ronca, profunda, le causó escalofríos.
–Hola – respondió vulnerable y frágil.
–¿Como te llamas?...
Estuvieron charlando un par de horas. Supo que estaba casado y le confesó que ella también. Ambos iban a Tokio por cuestiones de negocios.
Intercambiaron varias anécdotas y la fluidez con la que pudieron conversar fue maravillosa. Kagome se sentía cada vez más atraída y fue actuando con mayor soltura mientras sus cuerpos lentamente se acercaban.
Cuando la mano grande se apoyó en su pierna, no tuvo el impulso de retirarla. Los ojos de ambos brillaron con complicidad.
Ella se inclinó a susurrarle al oído e Inuyasha dio una larga y profunda mirada a su escote.
Luego, mientras él comentaba algo, tomó uno de sus rizos y lo llevó a su nariz. Kagome no pudo evitar sonrojarse al notar como inhalaba profundamente. Inuyasha le dijo que le embriagaba su olor y ella le confesó que le gustaba el suyo.
Él le dio un beso en el hombro y otro en el cuello. Su mano subió lentamente, acariciando su muslo y llegando hasta sus bragas.
Las luces era bajas, debido a que viajaban de madrugada. La mayoría de las personas descansaban y el asiento al lado de su atractivo desconocido estaba vacío, por lo que se permitió ser acariciada.
Los dedos de él se apoyaron en sus bragas, estaba húmeda y caliente. Apretó los labios cuando le presiono el sensible clítoris y suspiro cuando sus dedos corrieron la tela y tocaron su intimidad directamente. Apretó la camisa masculina y se inclinó sobre su cuerpo fuerte, mientras jadeaba ligeramente.
Él levantó el rostro y cuando sus ojos se encontraron fue como si una corriente eléctrica les recorriera. Sus labios se rozaron. Fue decadente. Prohibido.
Jamás había experimentado tanta intensidad, tanta calentura. Kagome ondulo las caderas, sintiendo como un dedo delineada su entrada y luego ingresaba profundamente en ella. Suspiró suavemente y lo beso, ahogando a duras penas sus gemidos.
Inuyasha tomó su cabello y la obligó a inclinar el rostro, repartiendo besos húmedos en su cuello. Mordió su pulso y Kagome enterró las uñas en sus hombros. Él se inclinó sobre su oído, capturando el tierno lóbulo, mientras ingresaba un segundo dedo y empezaba a penetrarla lentamente.
–Necesito tenerte Kagome – susurro suavemente
–Yo…
–No pienses, no pienses en nada – la sedujo. Ella sabia que no debía, pero nunca se había sentido tan excitada en su vida. Recordó que su matrimonio no estaba pasando un buen momento. Llevaba semanas sin tener sexo con su esposo y estaba segura que sus encuentros nunca habían sido tan calientes como aquel.
–Inuyasha…
–Si, mi nombre… -- le mordió el hombro y sus dedos se movieron más persuasivamente dentro de ella, hasta que su humedad facilitó la entrada.
–Si, si por favor – acepto finalmente, perdida en el placer.
Él la observó a los ojos un momento y se inclino para darle un jugoso beso que prometía todos los placeres del mundo.
–Ve tú primero – su mano salió de su braga y se posó en su trasero descaradamente – Yo te seguiré en unos minutos… nadie se enterará.
Kagome asintió y se levantó lentamente. Las piernas le temblaban y tuvo que pasar sobre él para llegar al estrecho pasillo. Le dio una mirada y luego se apresuró a los baños.
No había nadie cerca, las azafatas estaban en la cocina y el baño libre.
Ingresó dejando la puerta abierta y se miro al espejo. Sus mejillas estaba sonrojadas y sus ojos brillantes de excitación. Podía sentir la ansiedad dentro suyo, la sensibilidad de su piel y la humedad en su centro. Estaba tan caliente y excitada.
–¿Que estas haciendo Kagome? – se recriminó perdiendo la valentía. Estaba por salir y volver a su asiento cuando Inuyasha ingresó, obligándola a retroceder. Los cubículos del avión eran pequeños, apretados.
Su cuerpo grande y fuerte abarcó todo el espacio. Kagome intento explicarle que no pensaba seguir con aquello pero Inuyasha tomo su rostro y se apresuró a poseer sus labios. Su beso fue apasionado, le robó el pensamiento y cuando sus manos la tomaron de los glúteos y la sentaron sobre el lavabo, fue ella quien se apresuró a desabrocharle el pantalón.
Inuyasha le bajó la braga rápidamente y sus labios le besaron el cuello. Sus manos grandes tomaron sus pechos y bajaron el escote de su vestido para chupar sus pezones. Luego abrió sus piernas levantando el vestido para ver su enrojecida y húmeda vagina. Tomo su miembro con la mano y acaricio sus pliegues.
–Yo… yo nunca he… -- ella quería aclararlo. Nunca había hecho aquello antes. No había estado con otro hombre además de su esposo.
–Eres preciosa… y tan perfecta – se hundió en ella en un movimiento fluido, mientras la tomaba de las caderas y atrapaba sus labios ahogando sus gemidos.
Kagome lo abrazó rápidamente, suspirando. Inuyasha la tomo de los muslos, abriendo su cuerpo para penetrarla más rápidamente. Su interior caliente le succionaba y su torso se rozaba con el de ella trayendo escalofríos de placer a sus cuerpos. El peligro de que les descubrieran se sumaba a lo prohibido de la situación, haciendo de su encuentro algo caliente y decadente.
Kagome chilló cuando él la levantó por los glúteos y manipuló su cuerpo a su antojo, moviendo las caderas masculinas y enterándose poderosamente entre sus temblorosos muslos. Nunca la habían tomado de aquella manera y fue maravilloso. Su fuerza la hizo sentir femenina y vulnerable a su asalto.
–¿Te gusta Kagome? – gruño en su oído – ¿Te gusta como te cojo?
Ella jadeó sin respiración, notando como los dedos masculinos se enterraban en su piel. Inuyasha la urgió a inclinarse, para atrapar uno de sus pezones, succionándolo febrilmente.
Sus manos la movieron de arriba a bajo, sobre su potente erección. La manera en que controlaba su cuerpo, penetrando en su interior con ferocidad, fue ardiente. Kagome gimió suavemente, colgada de su cuello mientras observaba fijamente sus ojos. Sus labios se rozaron, mientras ambos suspiraban sobre la boca del otro.
Inuyasha la sentó sobre el lavabo y tomó su pierna derecha enganchándola sobre su brazo. Sus manos la sostuvieron, mientras embestía su humedad. Kagome chilló cuando la penetró con dureza y sollozó cuando le mordió el pezón.
Las sensaciones era tan intensas y placenteras que Kagome no podía pensar. Nunca se había sentido de aquella manera y nunca había disfrutado tanto como en ese momento.
–Por favor… ya casi…
–Así es hermosa… estas tan caliente – gruño salvajemente.
Encendida, Kagome busco sus labios y no tardo en llegar al orgasmo prácticamente deshaciéndose en sus brazos. Inuyasha la sostuvo y no mucho después acabo dentro de ella, mientras ambos temblaban.
Kagome volvió primero a los asientos, procurando verificar que nadie le viera salir del baño. No mucho después, Inuyasha llegó y se sentó a su lado. Su mano grande le tomó la rodilla con posesividad y se sintió perversa.
Ambos se habían quitado el anillo de matrimonio.
Durmió parte del camino en su hombro, sus manos se buscaban y sus labios se encontraban con la piel del otro, por momentos. Cuando aterrizaron, él le ayudo a bajar su equipaje y se despidió de ella en la salida del pasillo con un candente beso.
No dijeron nada más, compartiendo con una mirada todos sus secretos. Sabían que sería algo de una sola ocasión por lo que se soltaron y ambos voltearon, dándose la espalda y siguiendo su propio camino.
Ya en las puertas de salida del aeropuerto, Kagome se encontró con su esposo. Dejo caer las maletas en el suelo y corrió hacia aquellos brazos que no dudaron en recibirla y estrecharla.
–¿Disfrutaste el vuelo? – pregunto él luego que darle un apasionado beso. Kagome asintió con las mejillas sonrojadas.
–Estuve bien.
–¿Fue aburrido? – insistió.
–No tienes ni idea
–¿Y que hay del hombre que conociste?... ¿Con el que te fuiste a coger a los baños?
–¡Inuyasha! – gimió abochornada– Alguien puede escucharte.
El albino se inclinó sobre su esposa y tomó su rostro para besar dulcemente sus labios. Sonrió al notar el suspiro de ella. Llevaban ocho años de matrimonio y cada uno había sido mejor que el otro.
Claro que para variar la rutina habían adoptado aquellos encuentros furtivos donde fingían ser desconocidos con vidas diferentes. Era divertido y mantenía la llama de la pasión encendida.
–Ven cariño… vamos a casa – recogió las maletas de ella y la abrazó por el hombro llevándola consigo.
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FIN DEL CAPITULO
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Palabras: 1495
NOTAS DEL CAPITULO:
¿Creyeron que ambos eran unos infieles de lo peor?
Este es mi primer capítulo del bono extra en el que usaremos hasta 1500 palabras. Como ven, intenté aprovecharlo al máximo.
Este capítulo me fascinó, honestamente es uno de mis favoritos. Lo siento tan candente y prohibido en un principio que me ha encantado.
Como dije anteriormente, dedicado a Zio Takumi. Gracias linda, por tu ayuda con este reto y por siempre apoyarme con tus palabras. Espero que te haya gustado porque realmente sentí que era perfecto para ti.
Aida Koizumi: Gracias por el comentario bella, como siempre una de mis personas favoritas. Y si, la trama tan dulce como prometí, también amo ese cliché de mejores amiga a follanovios. Son adorables nuestros amores.
Zio Takumi: Me alegra que te haya gustado, tuvo unas dudas porque sentí que era muy suave para el reto, sin embargo, me gusto tanto que decidí dejarlo y tuvo muy buenas reacciones. Como siempre gracias por tus palabras de aliento mi bella. Siempre es un enorme placer leerte.
Nena Taisho: Es tal cual la imagine yo, con sus coletas y sus mejillas sonrojadas. Es tan linda ella, igual que nuestro hermoso Inuyasha chibi.
Serena tsukino chiba: Yo queriendo enamorarte con un inu-peluche y sales que lo quieres con todo. Claro que, quien no quería a semejante espécimen masculino para uno solo. Me hiciste reír con tu comentario.
Eiko Shiro: Tan linda ella, me encanta que te haya gustado el capitulo y aprecio enormemente tus palabras. Es mi primer InuKag y me alegra que tenga tan buenas reacciones. Espero que te haya gustado este también y alístate para los que vienen bella. Te fascinaran seguro. Un enorme abrazo.
Rossy Adamantis: Muchas gracias linda, aprecio que me leas y te tomes el tiempo de comentar. Yo también me enamoré de Inuyasha y estoy igual de emocionada con la secuela, solo espero ver más momentos de nuestros preciosos. Espero que te guste este capítulo también.
Como siempre, gracias a las personas que leyeron el capítulo y espero que se animen a dejarme un sensual comentarios. Los quiero mucho.
El siguiente es "Barco de vela" esta que arde, totalmente.
Besos y abrazos chicos. Nos leemos luego.
14/10/2020
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