Traición
Buscó a la rata por todos lados. Su madre le dijo que estaría en un pub pero no lo encontró allí. Finalmente recordó que podía hacer un hechizo de localización y lo halló.
En cuanto Peter lo vio pegó un chillido y empezó a correr. Pero Sirius lo alcanzó y lo empujó contra una pared.
—Tú los mataste —gruñó entredientes mientras golpeaba a Peter—, tú los mataste.
Peter levantó las manos, tratando de cubrirse. Sirius lo sacudía con violencia haciendo que se golpeara contra el muro.
—Eran tus amigos, ¡eran tus amigos! —gritó.
—No tuve opción. Me iba a matar.
—¡James y Lily! Están muertos por tu culpa. ¡Yo te voy a matar!
Pasó en un santiamén. Peter empezó a gritarle que era su culpa, que él los había matado y luego esa luz verde y la rata escabulléndose de entre sus manos.
Sirius miró incrédulo la alcantarilla por donde se había escurrido. Luego se giró y vio a los muggles tirados en el piso.
De golpe le vino todo lo que había ocurrido. Recordó a James tirado en el vestíbulo de su casa, a Lily como una muñeca rota en el piso y a Harry llorando. Empezó a llorar de impotencia y a gritar como loco.
En menos de un minuto estaban ahí los aurores. Lo amarraron y le quitaron la varita.
—Sirius Black, estás detenido por colaborar con Quién-tú-sabes, por ser complice de asesinato múltiple, por asesinar muggles…
Apenas y oía lo que decían. Ya no importaba. James y Lily estaban muertos, él podría estarlo también y no le importaba.
Le sobrevino ataque de risa ante la ironía.
Nadie sabía que Peter había sido el guardián. Para el mundo, Sirius era culpable. Y quizás sí lo era, pues él había propuesto que cambiaran. Nunca se imaginó que él los traicionaría así.
