27. Inevitable
Súbitamente, lo hizo sentir harto. ¿Por qué debería soportar conversaciones tan ridículas, cuando tenía otras cosas más importantes de las que preocuparse?
—Déjame en paz, ¿quieres?
No fue amable al decirlo. Era una exigencia, una orden terminante.
—Te faltó decirme que no me meta en tus asuntos, ¿o no?
Como siempre que era desagradable con él, Duo se lo tomó con tranquilidad y habló de la misma forma cuando continuó:
—Pero como los dos tenemos el mismo objetivo es inevitable —estableció con gusto—. No podrás esconderte de mí, veo en tus ojos planes de futuras misiones.
Le llamó la atención que Duo estaba resplandeciente mientras hablaba. Esto le divertía mucho, podía notarlo con seguridad.
Heero no le hallaba la gracia y lo miró amenazante.
—El que destruya ese barco será el ganador.
Tan rápido como lo había inundado el enojo, se fue. El entrometido trenzado sabía su misión y le estaba diciendo directamente que no solo que iba a inmiscuirse en ella, sino que pretendía arrebatársela.
Mientras ambos dirigían la vista hacia el barco, se arrepintió totalmente de haber traído a Duo a la escuela con él.
