Los personajes no me pertenecen, créditos a Kouhei Horikoshi.
A mi beta Xochilt por su apoyo en este cap, me has ayudado demasiado.
Esa semana de celo había sido de lo peor, su corazón, cuerpo y mente estaban llenos de su lindo sensei, cuando él iba a su casa a dejar sus deberes, quería correr a encerrarlo, hacerlo suyo, pero como caballero que era se amarraba a sus cobijas, esperando pacientemente a que él se retirara; habían hablado todos los días, él estaba preocupado, le contaba cosas de su día a día, de lo escandaloso que se había vuelto Kaminari, de lo emocionado que estaba Aoyama por el desfile, seria ese fin de semana, de verdad que quería ver a su novio en traje.
Su hermana lo llevo hasta la academia, se lo agradecía pues se sentía algo agotado, se despidió de ella recibiendo un gran abrazo, lo beso en su mejilla.
—Recuerda que Natsuo vendrá de visita – el solo asintió mientras abría la puerta – lleva a Izuku, creo que también quiere conocer a tu linda esmeralda.
—Deja de llamarlo así – salió, se apoyó en la ventana – es más un rubí que una esmeralda, igual lo acompañare al médico, de ahí salimos a casa, cuídate nee san.
Se alejó lentamente, sabía que estaba llegando tarde, pero bueno era la primera vez que vivía un celo tan desesperante, su hermana se había comunicado con el director cada día; por los pasillos veía a los estudiantes preparando el festival de final de verano, había leído algo en los documentos que le habían llevado pero los ignoro, abrió la puerta, casi se le salen los ojos pues no estaba preparado para lo que vio, su novio, ese ser que se avergonzaba con facilidad estaba con un vestido de maid, cabello largo sujeto a lo alto, con un delicado labial, sus mejillas se empezaron a tornar rojas.
—Todoroki kun – sus compañeros se lanzaron a saludarlo, el solo podía asentir – ¿Cómo te sientes?, estábamos muy preocupados por ti.
—Ya mejor, gracias – trataba de mirarlos, pero su rostro estaba en su sensei – también les agradezco por sus mensajes, puedo saber ¿Qué está pasando?
—Bueno – Ochako san lo empezó a empujarlo – nuestro curso hará un café súper elegante, de maid y príncipes, lógicamente tu eres un príncipe.
—Midoriya sensei, fue obligado por Tokoyami sensei a colaborar – hablo Tsuyu con una tierna sonrisa –
—Somos pocas mujeres, así que por su contextura se verá así de lindo – Momo estaba arreglando el vestido, él no lo miraba – yo perfeccioné todos los vestidos, también tendremos ayuda extra en la cocina por parte de Kirishima kun.
Le quitaron su maleta, le entregaron uno donde estaba guardado su traje, lo llevaron hasta la parte de atrás donde habían dispuesto cortinas para que se cambiaran, uno era azul, el otro rosa, se dirigió hasta el que le correspondía y empezó a cambiarse, al ver a su sensei de esa forma, con esa tierna y avergonzada mirada pensó que su celo volvería; al terminar de cambiarse salió, todos empezaron a aplaudir.
—Te ves increíble Todoroki kun – dijo Mineta, los demás aplaudieron – creo que tú y sensei deben ser los que traigan a nuestros clientes.
—¿¡Que!? – todos volvieron el rostro hacia su amado – ¿yo saldré así?, no… no… puedo… me moriré de vergüenza, mi familia planea venir y amigos de la empresa invitados por Eijiro.
—No importa te verás hermoso – Ochako san lo abrazaba, también le arreglaba el cabello – ustedes dos serán nuestros patrocinadores.
No sabía desde que momento había empezado a llamar a Yaoyorozu por su nombre, pero la joven era bastante amable, sabía de muchas cosas, ahora se sorprendía de haberla visto diseñando y desarrollando todos esos trajes, era bastante delicada, prestaba demasiada atención a los detalles.
—Todoroki kun, ¿puedo preguntarte algo? – el asintió, dándole permiso de continuar - ¿te gusta Midoriya sensei?
—¿Por qué quieres saber? – no le molestaba decir que sí, pero su amor no quería que nadie supiera, hasta poder acomodar su vida a la perfección, lógicamente hasta que él se graduara –
—He visto tu cambio desde que llego – la joven estaba anotando los arreglos que debía hacer – también tu forma de mirarlo y ayudarlo, sin importar cuantas veces nosotras entráramos en celo tu nunca sentiste atracción por ninguna.
—Si te digo que sí, ¿Qué harás? – hasta ese momento se dio cuenta que de verdad había tenido cambios positivos –
—Nada, te apoyaría – la vio sonreír honestamente – igual sensei estaba muy preocupado por ti, se le veía muy deprimido en los descansos y siempre regalaba un bento, creo que lo preparaba para ti.
—Su madre le pidió que me preparara el bento – dijo viéndolo a la distancia, negando con efusividad – me gusta demasiado, me siento completo a su lado.
—Cuídalo, no solo es valioso para ti, sino para todos nosotros – puedes quitarte el traje, lo traeré terminado.
—Momo san – ella lo volteo a ver – no le digas a nadie por favor, quiero respetar su decisión.
—No te preocupes – ella se retiró, él fue a quitarse su vestuario, la escucho gritar al momento – Ahora, todos los que faltan de foto vamos a terminar, dejen cerrado, sensei cuide por favor de nuestros avances.
Escucho como se cerraba la puerta, ya estaba retirándose el gabán negro, cuando las cortinas se separaron un poco, lo vio entrar de espaldas, se acercó lentamente, le beso la mejilla.
—Creí que te saltaría encima en cuando te vi – vio las orejas rojas, esa mejilla parecía un lindo tomate – te ves más bello de lo que eres, mi amor.
—No digas eso – se cubrió la cara con sus manos, él lo abrazo desde el vientre – tú también te ves muy guapo, más de lo que ya eres, te extrañe.
—También te extrañe – inhalo con fuerza ese delicioso aroma que tanto le agradaba – hoy estas invitado a casa, mi hermano mayor quiere conocerte.
Él se giró, sus ojos estaban llenos de estrellitas de la emoción, ahí entendió que su deseo de verlo era igual de grande que el propio, lo beso con ternura, la acción fue recibida con esos firmes brazos en su cuello, tanto deseo que tenía guardado, ahora podía alejarlo solo con el hecho de tenerlo ahí, alejo la peluca, acaricio esas hebras desordenadas, su cuello, su cintura, todo quería sentirlo en su totalidad.
—Te amo Shou chan – al escuchar eso se alejó, su corazón estaba por estallar – linda sonrisa.
—Y yo a ti mi amor – el deposito un beso en su mentón, empezó a desvestirse – hoy te acompañare al médico.
—Shou chan, hoy tengo la cita más temprano – vio una de esas extrañas camisas, se llenó de más felicidad – mi doctora va a salir de vacaciones, así que hoy me pidió que fuera más temprano, pero llegare a tu casa.
—¿Sigue siendo en el mismo hospital? – tener su uniforme le gustaba más que esa ropa tan elegante – puedo esperarte ahí, iré a ver a mamá, llamo preocupada.
—Estoy de acuerdo, mi familia también te envía saludes – terminaron de cambiarse, salieron – llegan hoy en la noche.
—Iremos mañana a saludarlos – el asintió, lo llevo a la única mesa funcional –
Empezó a ver el menú que estaban preparando, se veía bastante interesante, tenía platos de calidad, había desde sándwich, curry, pasta, arroz frito, carne, además de muchos otros platos; pregunto si Kirishima se encargaría de todo, pero su sensei afirmo que más personas estarían en la cocina, entre ellas su madre, Tokoyami sensei, Momo san ayudaría de vez en cuando, se turnarían con los pocos que sabían cocinar, los postres los haría Satou san.
Empezaron con el diseño de los volantes, el peliverde era muy bueno con el manejo de los programas de edición, siempre que tenían que hacer algo nuevo lo sorprendía, él se encargó de dar su opinión, de preguntarle a su hermana donde podían imprimir sin que les saliera muy costoso.
El día transcurrió haciendo diferentes elementos que adornarían el lugar, su sensei se despidió de todos, salió corriendo, a los pocos minutos entro el pelirrojo con varias personas siguiéndolo, con platos en sus manos.
—Bueno curso, traje las muestras – sonrió, dispusieron mesas para degustar los platos – Ellos son asistentes de la empresa All Might, me ayudaron a traer las cosas, luego iremos a limpiar el apartamento de Izuku kun.
Los platos eran increíbles, si él había preparado todo, lo respetaba ahora más, de igual manera Satou san llevo los postres junto a las bebidas, todo era increíble, la sonrisa de ese joven siempre alegraba a todos los que estaban a su alrededor, aprobaron cada uno de los platos, los ayudantes empezaron a salir.
—Midoriya, mamá me ayudara ese día – entendía porque su amor lo consideraba un buen amigo – tengo planeado traer más asistentes porque solo nosotros no daremos abasto.
—Es probable – dijo Satou san con una expresión seria – este festival se llevará a cabo después del desfile de Midoriya sensei, vendrá mucha gente para verlo.
—Izuku es bastante popular – dijo el pelirrojo con una amplia sonrisa – en la empresa es muy querido, todos nuestros trabajadores pidieron ese día, dijeron que querían ver a su jefe como profesor.
—Se llevarán una sorpresa cuando lo vean con vestido – dijo Mineta y todos empezaron a reír –
—No tanto – todos lo voltearon a ver, el silencio se hizo presente, el saco de su maleta una revista – Mei chan es feliz colocándole vestidos, este mes saldrá a la venta esta revista y él no podía faltar.
Todos se lanzaron a ver, efectivamente el peliverde salía con vestidos extremadamente hermosos, le colocaron extensiones de otros colores, su rostro siempre con una máscara muy elaborada, era muy hermoso, levanto su rostro, vio que el pelirrojo le sonreía.
—Que hermoso – dijo Iida, los demás asintieron – su presencia frente a la cámara es muy fuerte, parece otra persona.
—Siempre se ha tomado su trabajo muy en serio – al tomar la revista noto que la mirada estaba impregnada de orgullo hacia su amigo – no importa lo difícil que sea, el lugar o la hora siempre se ha esforzado por mostrarle a todos lo omegas que pueden ser más, en mi caso, mi cuerpo es muy masculino así que desfilo para hombres omega.
Señalo una foto, de igual manera su presencia era increíble, no parecía un omega para nada. El timbre sonó, todos empezaron a repartirse sus responsabilidades e irse, sus compañeros ayudaron a Momo san a llevar la ropa a su auto, él se disponía a irse al hospital. Al salir Kirishima san estaba recostado sobre la puerta del auto.
—Toma – le extendió la revista – estoy más que seguro que jamás te dirá que sale en ella, se avergüenza demasiado.
—Gracias – él la abrió, lo vio con un lindo vestido enterizo color verde, combinaba a la perfección – Puedes decirme ¿Cómo le fue en el medico?
—Mucho mejor – la sonrisa era cálida, el solo asintió – la doctora dice que el tratamiento está funcionando con su sistema reproductor, no sabe si su aroma aparezca, pero que si él se esfuerza será un omega perfecto.
—Honestamente – dijo viendo otra imagen con un traje rojo con negro – solo quiero que él se sienta feliz, quiero que sea mi hogar.
—Él quiere darte descendencia Todoroki kun – su vista se posó en esa persona que conocía mejor a su novio – tú lo haces feliz, formar un hogar lo llena también de motivación.
—¿Por qué él le hizo eso? – había tenido esa duda, probablemente él sabría la respuesta –
—Sube, te llevare al hospital – así lo hizo, todos los vidrios internos estaban arriba – Bakugou desde pequeño ha sido extremadamente fuerte, capaz e inteligente, lo que se esperaba de un alfa, Izuku por su parte era extremadamente inteligente, no muy bueno en los deportes, pero un experto en tiro al arco, aprendía con una velocidad sorprendente pero lo que lo hacía más especial era su capacidad de ayudar, auxiliar al que lo necesitara. Creo que Bakugou sentía algo por él, pero siempre había dicho que jamás se juntaría con un asqueroso omega y por desgracia cuando el examen fue realizado, nuestro pequeño ángel salió omega.
—Pero eso no da pie a que fuera un abusador – ahora entendía porque la gente lo quería tanto, estaba en sus genes –
—Es cierto – lo vio suspirar, mirar al horizonte – pero el orgullo de Bakugou es tan fuerte que empezó a desprécialo, más cuando vio que se graduó antes, que empezaría a asistir a la universidad en poco tiempo, que no le importaba su género para ser fuerte, para labrar su propio futuro, que estando sin un padre él era feliz, todas esas cosas hicieron que lo odiara, que su corazón le guardara rencor; lo que le hizo no tiene perdón, pero gracias a eso tengo la fortuna de compartir con Izuku y su familia, ahora de verlo feliz a tu lado.
—¿Lo amas? – vio la duda en su expresión – me refiero a Bakugou sensei.
—Lamentablemente si – la sonrisa que mostraba era triste, no la común de el – el instinto es fuerte, cuando lo conocí hace un par de años solo quería romperle la cara, al percibir su aroma sabía que era mi alfa, lo negué con fuerza, me aleje, empecé a buscarlo por las redes, hablar con él sin mencionarle quien era, con cada conversación me di cuenta que solo quiere ser fuerte, no quiere ser humillado, no pude evitar enamorarme, ahora es difícil porque él niega nuestro lazo y eso que vive bajo mi techo.
—Aléjate – lo dijo con honestidad, no podría ver a Izuku llorar por que lastiman a su amigo – si sales lastimado, muchos sufrirán a tu lado.
—Lo sé – lo miro con esperanza – pero no soy débil Todoroki kun, luchare por tenerlo y de igual forma cuidare a Izuku del abuso que le da, créeme soy un omega, pero muchos dicen que puedo reducir a un alfa con mi fuerza. Salúdalo de mi parte, nos vemos en el evento.
Se dio cuenta que estaban al frente del hospital, agradeció que confiara en él, salió; fue directo a la recepción para anunciarse, de inmediato lo dejaron pasar, fue hasta la habitación, al abrir vio esa cabellera que tanto le gustaba, frente a su madre que sonreía con ternura.
—Hola madre – saludo, antes de cerrar, dirigió su mirada a aquellos ojos que tanto amaba – Midoriya sensei ¿Qué haces aquí?
—Hijo mío – ella extendió los brazos para ser abrazada, así lo hizo dejando un beso en la frente – Izuku kun ha venido después de sus terapias a visitarme, me trae flores y hablamos un rato, es muy amable.
—Fuyumi san, vino después de una de mis terapias, no me sentía muy bien – le conto mientras le daba la silla – así que me auxilio y me trajo aquí, conocí a tu madre, como habías estado ausente, vine a visitarla en tu nombre.
—Tienes un novio encantador – ella le sonrió, tomo sus manos – debes cuidarlo mucho, ese día se veía muy frágil, creímos que se desmayaría en cualquier momento.
—¿Tú le dijiste? – el negó, cerro sus lindos ojos - ¿Fue Fuyumi?
—Así es – él sonrió, de verdad que quería besarlo más – la enfermera dijo que podían darle de alta dentro de poco, solo que debe estar en un ambiente adecuado.
Su madre empezó a aplaudir de felicidad, le dijo que quería ir a vivir con ellos, pues también quería estar en el proceso de embarazo de su hermana, el problema es que la casa no era tan grande y los cuartos ya estaban ocupados, también sabía que Natsuo iría, ahí las cosas se complicaban porque el espacio era muy reducido, ella no pensaba regresar a la casa Todoroki.
—Si desean podríamos ver en mi casa – su madre lo vio con ojos iluminados – mi madre y tío viven solos, hay dos cuartos más, ya que ahora vivo por mi cuenta.
—Eso sería magnífico – ambos se sonrieron, en verdad sintió celos de su madre – así las familias empezaríamos a unirnos más.
—Primero debemos hablar con nee san y la familia Midoriya – vio cómo su madre aprobaba la idea, pero se le veía feliz – Igual debe ser pronto, ya que si sales debemos tenerte un buen lugar.
El celular de Izuku empezó a sonar, pidió disculpas y salió, su madre se le lanzo, lo abrazo con fuerza.
—Él es muy valioso – le dijo al oído, él solo asintió – es dedicado, fuerte, honesto y estoy segura que daría su vida por ti.
—Y yo por el – ella se alejó, acaricio su rostro – él es mi primer y único amor.
—Lucha por él, no importa si tu padre se interpone – el negó, dejo un beso en ese cabello blanco – como tu madre, aunque te cause dolor, quiero y deseo tu felicidad, junto con la de tus hermanos.
Después de un tiempo, de contarle lo horrible que se sentía el celo, su madre le dio consejos para que no se enfermara en el proceso, le dijo la desesperación y dolor que sentía por marcar al peliverde, las ganas de tenerlo junto a él, el esfuerzo de mantenerlo alejado, su madre lo felicito porque era algo que los alfas no hacían, se dejaban llevar por el instinto sin importarles lastimar a su omega.
Izuku entro, vio la hora, se despidieron de su madre, ella abrazaba a su novio, le daba la bienvenida, salieron, fueron a la parada del autobús, al subir el mayor se recostó en su hombro, descanso un poco, sabía que todo lo que él estaba haciendo lo agotaba demasiado.
Al llegar a casa su hermano fue el que abrió, se lanzó a saludarlos abrazándolos al mismo tiempo, lo felicito por tener tan maravillosa pareja, los hizo pasar, la cena ya estaba en la mesa, su novio se acercó al vientre un poco sobresaliente de su hermana, lo acaricio, se veía feliz, no pudo sonreí al ver la escena.
—Me gusta verte así hermanito – vio de reojo a su hermano, regreso su mirada a su amor – antes no sonreías, ni siquiera cuando mamá estaba a tu lado.
—Él ha hecho un cambio en mi – respondió, sintió un golpe en su espalda – quiero hacerlo feliz.
—Al parecer los deseos son mutuos – el asintió, lo vio llegar a su lado – He leído sobre ti Midoriya san.
Todos empezaron a reír al ver como su rostro se tornaba rojo, pedía que por favor lo ignoraran, que no era tan interesante.
—Eres muy inteligente – dijo Natsuo, le palmeo la cabeza – has realizado múltiples estudios y eso te hace increíble, eres mejor que un alfa.
—No es así – le sonrió, dejo el tenedor en el plato – los alfas tienen capacidades increíbles de brindar seguridad en el trabajo, a sus familias, son fuertes, además decididos, bastante orgullosos también, mientras que los betas y omegas nos esforzamos por ser reconocidos, porque no se nos trate como solo un bien mas, mi cerebro me permite muchas cosas, pero no puedo dar tranquilidad a mi familia y soy torpe con algunas cosas.
—Bueno – hablo Fuyumi, una tierna sonrisa le fue dada – no todos los alfas son como los describes, un ejemplo de eso es nuestro padre, nos dañó a todos de alguna forma, pero tú has unido una familia que llevaba años sin cenar de este modo, das la tranquilidad necesaria, siéntete orgulloso.
—Gracias – empezó a rascarse se mejilla, estaba avergonzado – es la primera vez que alguien me dice eso.
—Bien Shouto se quedará en tu casa esta noche – soltó su hermano, ambos quedaron con los ojos abiertos – me quedare en tu cuarto hermanito.
Lo despeino, ahí tomaron el tema de su madre, la idea de hablar con la familia Midoriya, para que tanto su hermano como madre, se quedaran allí, cosa que les agrado a todos, siendo informado de inmediato Inko san, ella vería el mensaje cuando ya llegaran a Japón. Entrego también la memoria donde habían guardado el diseño de los panfletos, ya que ella se encargaría de la impresión.
Lavaron la loza, se despidieron y salieron con rumbo al apartamento del mayor, a esa hora podían ir tomados de la mano, emocionándolo más, lo amaba demasiado, cada día a su lado era un despertar de emociones nuevas.
Al llegar cada uno tomo un baño, se acomodaron en la cama junto a su pequeña Ai, lo abrazo con fuerza, permitiéndose amarlo hasta en los sueños.
Hasta aquí el cap, espero les gustara, si es así porfa díganme, me hacen muy feliz.
Sin mas Ame las ama.
