Disclaimer: Neopets es idea original de Adam Powell, y Donna Williams

Aviso: Bueno, no tenía idea que habían fanfics sobre neopets, y no quiero entrar en su fandom (todavía), así que cuando me entere se me ocurrió esta historia, ya que mi cuenta en ese sitio ya cumplió 12 años, pero llevo casi tres sin poder ingresar, así que, bueno, esto me pareció un tributo decente.


Los años habían pasado desde que entre por última vez a mi cuenta de Neopets. No deje de entrar por que dejara de gustarme, sino porque ya no tenía tiempo, con la escuela y las tareas, a veces y tenía tiempo para otras cosas.

Un día por error, la página se abrió en la computadora de mi escuela, así que decidí entrar de nuevo, recordaba mi contraseña y mi nombre de usuario, pero cada vez que la ingresaba, me decía que era incorrecta y, sonara un poco tonto, sentía mucha tristeza al ver la imagen de mi Eyrie gruñéndome.

Cuando estaba a punto de desistir, algo me succiono dentro de la computadora, y cuando me di cuenta ya no estaba en mi escuela. El lugar se me hacía conocido, pero no recordaba de donde, todo estaba rodeado de nieve, y a lo lejos se veía una cabaña algo rustica, de la cual salía humo, pero no humo de chimenea, si no como si se estuviera incendiando.

-¿Vas a ayudarnos o nos vas a volver a abandonar?- escuche la voz de un chico, pero al voltear vi a la misma imagen que había visto antes en el monitor de la computadora: Mi Eyrie Hada

-Yo... ¿dónde...?-me interrumpí al ver que, a pesar de estar enojado, estaba desesperado, como no, su casa se estaba incendiando- claro, ¿qué tengo que hacer?

-Erika fue por ayuda con los vecinos, pero hay que intentar encontrar el origen del incendio

-Claro- dije y me adentre a la cabaña.

Ahora que estaba en el interior lo recordaba, era el Neohogar que había hecho en mi primer día en la página, aún estaba todo: Las camas de mis neopets, los libreros, y los demás muebles (mi temprana obsesión por los juegos de RPG me habían hecho ganar el dinero suficiente para ellos), era fantástico volver a verlo de nuevo, aunque tenía que concentrarme, estaba en un incendio, no deba de distraerme.

Cuando logramos controlar el fuego escuchamos que alguien gritaba, asi que salimos, debía de ser Erika

-Eyr, traje ayuda- dijo una especie de golem/hipogrifo femenino corriendo hacia la cabaña, acompañada de dos mujeres aladas, que parecían más hadas que ángeles- hermano...tu-dijo cuándo se percató de mi presencia- Sabia que volverías- dijo, ¿feliz?, abalanzándose sobre mi- sabía que volverías, se lo dije a Eyr, Laurent y kero se pondrán tan felices y...

-Cálmate, erika, yo también estoy feliz de verte, pero el incendio-le aclare, mientras veía como las hadas ayudaban a reconstruir la cabaña- Aun no sé cómo llegue aquí, pero cuéntame, ¿Qué paso?, ¿porque su casa se incendiaba?

-Es una historia muy larga- dijo, se notaba cuanto cambio su tono de alegría por el de melancolía rápidamente, lo cual me preocupo bastante.