Capitulo XIII

ShikaHina

Uso de Ooc/ capítulos cortos /Saltos en la historia.

Ningún Personaje me pertenece, todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.

"Solo dame un motivo para no deborarte"


—Llegamos— anunció Hinata con una sonrisa inmensa, como si aquellos días majestuosos en aquel paraíso no hubieran valido la pena, Shikamaru por su parte exhaló bastante cansado, al dar un paso hacia su amada aldea, se vería obligado a iniciar nuevamente su rutina de asistente- esclavo a lado del nombre más pervertido de toda aldea —¿Estás bien?— se acercó lentamente mirándolo fijamente — Te pusiste bastante pálido, quizás el viaje te puso enfermo, le pediré a Genma-san que registre nuestra entrada con el Hokage, iremos con Tsunade-sama y después directo a casa ¿te parece?—

—Estoy bien Hinata— respondió cálidamente del mismo modo en que su esposa se había preocupado, la miró detenidamente, sus manos entre cruzadas y aquel hermoso gesto de cejas arrugadas le demostraban que su preocupación era real, en verdad el ser esposo de alguien como Hinata habría valido cada centavo gastado en su boda, pues a pesar de tener pocos días de compartir la dicha de llamarse esposos, la peliazul se había esforzado en cada detalle e inclusive parecían llevarse cada día mejor. —Andando—

Shikamaru atacó el ritmo, bastante moderado para que Hinata pudiera sobre llevarlo, como de costumbre iba delante intentando controlar su evidente nerviosismo, pues como era de esperarse sus "amigos" lo miraban de una manera extraña, como saboreando el momento para capturarlo, torturarlo y así mismo hacerlo confesar el sexo salvaje que jamás había sucedido.

Golpeando su propio ego, logrando que sus amigos sintieran furia por haber pagado aquel lujoso viaje por nada.

—Nara Hinata, sea bienvenida— saludo Genma cortésmente, sosteniendo su tan típico palillo.

—Te lo agradezco Genma-san, es un gusto saludarte— como era de esperarse Hinata se detuvo mostrando su calidez tan habitual, cosa que no pasó con el azabache quien de inmediato pudo notar la mirada perversa del guardía, sobre el cuerpo de su esposa intentando encontrar alguna evidencia, alguna pista que delatara su virtud pérdida.

—Es bueno verte— intervino un poco irritado, su mirada penetrante logro alejar lo suficientemente a Genma —Hinata debemos darnos prisa—

—Hai, nos veremos luego— la tomo del brazo, haciéndola caminar un poco más rápido de lo antes pactado, haciendo que en más de una ocasión tropesara.

Si, estaba actuando de manera autoritaria inclusive aquellos que los vieran en aquella situación, podrían asegurar que era dominante con la dulce Hinata, generando rumores, los cuáles aunque tarde llegarían a los oídos de su madre, la cual estaba seguro lo castraria de inmediato, pero lo prefería antes qué permitir que un sucio pervertido como lo era Genma volviera a mirar de aquella manera a su esposa.

— Podemos — hablo despacio, esperando que Shikamaru terminará de debatir en su interior —Shika... — otro jalón un poco más severo que el anterior —Por favor detente, me estás lastimando — está vez empleo un poco más de fuerza al hablar, logrando que más de uno se detuviera a fisgonear la escena.

—Hi...— ante las miradas se quedó mudo, bajo un poco la vista encontrándose con su mano aferrada al brazo de Hinata quien parecía estar recibiendo una fuerte presión —Yo lo siento — de inmediato la soltó, pero tal parecía que el daño ya están hecho solo le basto con ver la expresión de alivio de la peliazul para comprobarlo — Hinata yo—

—Descuida, lo entiendo se que todavía te molesta el hecho de que nos vean juntos — el Nara se quedó atento, incapaz de decir lo contrario — la próxima vez que salgamos juntos, podríamos llegar separados, si es que tú lo deseás— su mirada perla, perdió un poco de brillo ante su afirmación.

—¡NO!— gritó logrando que los transeúntes los mirarán a un con más interés —Lo siento, Hinata pero no es el caso pero te parece si hablamos este tema en privado, no me gusta como nos están mirando los aldeanos— Hinata giro lentamente y era cierto un gran grupo se había centrado a su alrededor solo para admirarlos algunos incluso disimularon tan patéticamente que le causó risa —Vamos a casa— ahora fue su turno, para demostrale que inclusive un hombre como el podía ser caballeroso, detallista.

— Pero debemos ir a mostrarle nuestro respeto al Hokage-sama, a mí clan y al tuyo...— Shikamaru adoró aquella expresión de terror que demostraba su rostro.

—Tan rígida mi dulce esposa— Shikamaru le tomo un mechón rebelde que había saltado a su nariz.

—Es una tradición y de no hacerlo estaríamos rompiendo las reglas— Hinata intento hacerlo entrar en razón, pero fue ignorada por completo cuando Shikamaru la tomo entre sus brazos.

—Si tanto te preocupa, puedes culparme ahora lo único que deseo es pasar mi último día de descanso a tu lado — Hinata expresó su asombro, Intentando sostener su pequeña maleta lo más fuertemente posible para que no se cayera mientras saltaban entre techos —Tengo fama de vago, así que podrán entenderlo..—

—De acuerdo— resignada Hinata asintió tímidamente, y aunque se sentía culpable por evadir sus responsabilidades, se convenció de que todo estaría bien después de todo ya nadie podría llamarle la atención, era una mujer casada ahora desligada a los deberes de su clan.

Shikamaru se maldijo internamente por tomar aquella decisión de cargar a Hinata pues comenzaba a afectarle, perdiendo en más de una ocasión su concentración. En cada salto daba su falda tendía a subirse un poco más de la cuenta dejando a la vista sus lindas piernas, sacudió levemente su cabeza para concentrarse en su camino.

—La vista es hermosa— la escucho balbucear e incapaz de seguir aquella conversación, temiendo que su boca expresará cualquier cosa que involucrara la hermosa vista de sus piernas, prefiero callar y solo corresponder con un "Ajá"

Otro saltó más está ves un poco más largó y de no ser porque Hinata levantó sus piernas en el momento exacto ambos hubieran caído estúpidamente.

—Lo lamento — atinó a decir realmente avergonzado por su comportamiento tan patético.

—Descuida, ahora somos un equipo— expresó con decisión, que el azabache no hizo más que sentirse avergonzado de su hormonal comportamiento, pues mientras el la miraba con morbo, la peliazul mantenía sentimientos puros.

—Bueno, estamos aquí— la bajo con cuidado intentando ser decente, Hinata por su parte solo atino a cubrirse la desnudez, fue en ese momento que Shikamaru comprendió que aquella había estado consiente, pero como era tan tímida que no se atrevió a manifestar su vergonzosa situación, después de ese breve análisis una gota de sudor recorrió su frente pues muy posiblemente Hinata se había percatado de su perversa mirada.

—Deberíamos, Saludar a tu madre— nuevamente Hinata fue quien logró sacarlo de sus pensamientos.

Sin decir más la siguió desde atrás admirando su caminar, tan dulce y sutil, en momentos como estos donde se detenía a analizarla, era cuando dudaba que aquella fuera la misma Kunoichi con la que había compartido misiones de alto riesgo, y así mismo la jodida guerra.

Hinata parecía cómoda caminando entre su hogar, el cual también era suyo verla tan tranquila, lo hizo dudar un poco jamás creyó que lo aceptaría así de sencillo, había escuchado un par de veces aquellas situaciones dónde las jóvenes novias, solían llorar por semanas enteras al verse lejos de su gente, de su clan.

—¿No extrañas tu hogar?— se atrevió a cuestionar aún detrás.

—Un poco— respondió cálidamente — Pero entiendo que mi deber al casarme contigo, es permanecer a tu lado— giro un poco solo para aclarar sus palabras y que no fueran mal interpretadas —Bueno, no digo que este siendo obligada — Shikamaru sonrió ante aquella tonta explicación —Nos casamos por una situación adversa al amor, pero creo que sí ambos intentamos dar lo mejor podremos sobrellevar esta situación de la mejor manera —

—Iremos enseguida— informó —Después de saludar a mi madre iremos a tu clan— teniendo en cuenta las palabras de Hinata, comprendió que el también debía esforzarse, al menos lo suficiente para demostrarle que el contaba con el mismo interés para así fortalecer su matrimonio.

— Hai— la sonrisa agradecida que Hinata le obsequio logro conmoverlo, acomodo sus manos entrelazadas detrás de su nuca y siguió su camino.

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— Hinata-chan, Shikamaru— Como era de esperarse Yoshino salió disparada en cuanto ambos entraron a su hogar, Shikamaru se quedo parado como una estatua evitando así cualquier sermón aburrido, uno de tantos que se sabia de memoria, sin embargo lo único que recibió fue un cálido abrazo, la emoción que vio reflejada en las orbes de su madre era tan extraña y la vez tan grata de ver — Espero que por su bien que todo este bien entre ustedes, mi dulce y querida niña te veo mas pálida, mas de lo usual— Yoshino, le tomo las mejillas y Hinata se sorprendo ante aquel acto tan audaz — Sera acaso que el vago de mi hijo te trato mal en todo el viaje — ante aquello Shikamaru se tenso.

Hinata negó con sus manos un poco asustada — Shikamaru- san fue muy amable conmigo —

— Espero que no mas de lo debido — les guiño un ojo, logrando que su hijo desviará la mirada. — Vamos querida, acompáñame a la cocina afortunadamente para el vago de mi hijo prepare un festín de bienvenida — Shikamaru aun sonrojado por lo audaz que podría llegar a ser su madre.

Ya apartadas del varón, Yoshino se acerco lentamente a Hinata mientras la observaba detenidamente limpiar los tazones antes e servir el arroz en ellos.

— Lo se— Hablo casi en un susurro Yoshino — Dirás que estoy interviniendo mas de la cuenta — sostuvo sus manos, deteniendo su actividad — Dime mi niña, el animal de mi hijo te lastimo — su mirada estaba llena de preocupación al igual que sus palabras, y aunque Hinata deseaba decirle que nada había pasado entre ellos, no podía, aquello seria aun mas confuso de explicar.

La miro detenidamente, mientras intentaba buscar las palabras adecuadas aquellas que lograran calmarla, pero a la vez dejaran en claro que su matrimonio estaba sellado.

— El fue — titubeo un poco, Yoshino se mantuvo serena esperando el momento oportuno para salir y golpear a su hijo de ser necesario —El fue, bastante amable, al principio nos costo adaptarnos debido a nuestra inexperiencia — Hinata se sonrojo si bien estaba pensando en aquel pésimo primer baile que habían temido como esposo, creyó que aquellas palabras lograrían encajar con aquello que su ahora madre deseaba escuchar. — Bueno, no es como que Shikamaru no supiera lo que hacia, es solo que logre lastimarlo en un par de ocasiones—

— Tu a Shikamaru — la matriarca la miro aun con mas interés, Hinata asintió tímidamente — Supuestamente debería ser la revés, pero bueno este no es el caso y no deseo saber mas de la actividad sexual de mi hijo recién casado— se aparto, para después salir con los primeros platos de comida hacia el comedor.

— Entiendo — Hinata siguió en lo suyo esperando que todo lo hablado con aquella mujer no llegara a los oídos de Shikamaru quien se sentiría molesto, por hacerlo ver como un débil semental.

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Tal como lo habían prometido, ambos dirigieron sus pasos al Clan Hyuga, el nerviosismo que Shikamaru observo en Hinata realmente le sorprendió, aquella actitud era bastante inusual para alguien que visitaba a su familia, pero después de recibir aquellas miradas perversas por parte de los jóvenes de clan, podía entenderla.

Pues ahora siendo esposos, hasta Naruto quien solía ser bastante despistado y bruto, podría deducir que entre ellos ya había pasado mas haya de un beso inocente , y quizás era aquello lo que lograba incomodarla, siendo ella tan tímida y reservada en cuanto a temas personales.

— Deberíamos regresar— musito, mientras desactivaba su Byakugan.

— ¿Sucede algo?— extrañado por aquel cambio tan repentino Shikamaru se detuvo a cuestionar.

— Mi padre, Hanabi-chan y Ko, no están en casa —

—¿Neji?—

— Si, el esta ahí — respondió carente de emoción — Esta con Tenten- san — si bien aquello no lograba incomodarla no deseaba verlos, su intensión había sido presentarle sus respetos a su padre y clan, como ahora miembro del clan Nara.

— ¿Estas segura? cuando hablaste de mostrar nuestro respeto sonabas bastante comprometida —

— Si el líder del clan y su sucesora no se encuentran no podemos hacer mas— se sentía patética, en verdad había esperado que su padre e hermana la hubieran recibido con los brazos abiertos del mismo modo que Yoshino lo había hecho. — Ya casi oscurece, debemos irnos —

Hinata dió media vuelta y Shikamaru ataco la orden.

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Ya en su hogar, Shikamaru se dejo caer al suelo, recién habían regresado de su viaje de bodas y no había tenido el descanso pertinente, Se la habían pasado de un lugar a otro bueno aun que a decir verdad la casa de su madre estaba relativamente cerca, pero el sobrevivir a sus regaños, y preguntas comprometedoras en verdad lo habían agotado.

— El baño esta listo — Hinata hizo acto de presencia, sosteniendo su ropa limpia y toalla — Te dejare esto, no te olvides de tocar antes el agua — ante aquella advertencia, sonrió divertido pues la peliazul lo trataba como un niño pequeño —Yo estaré arreglando tu ropa para mañana — Hinata salió de manera mecánica.

— Te lo agradezco — atino a decir antes de notar que Hinata le había incluido un bóxer uno bastante patético que incluía, el rostro de Naruto y Chouji quienes estaban simulando besar su trasero. — Valla, regalo de bodas —

Tal como se lo ordeno Hinata, antes de entrar a la tina toco el agua, bastante agradable pero no lo suficiente así que abrió un poco mas la llave, aquel era era un mal habito que Asuma- sensei le había regalado, pues aquel hombre juraba que el bañarse con agua lo bastante caliente, rejuvenecía la piel y bueno Shikamaru solo era un poco vanidoso.

Al terminar su rejuvenecedor baño se dirigió hacia Hinata, camino por lo largo del pasillo mientras se secaba su larga melena — Tu... — se callo de inmediato, al escucharla cantar con pasión, junto a su pequeño radio — Hinata el baño esta disponible — volvió a hablar, pero esta vez fue el ruido del radio que no permitió que sus palabras llegaran hasta ella, pues el volumen era considerablemente alto para aquella pequeña habitación.

Teniendo en cuenta que por mas que gritara, ella no podría escucharla se acerco lentamente esperando no asustarla, le toco ligeramente el hombro pero Hinata siguió ignorandolo, Shikamaru permaneció justo detrás, esperando que se diera la vuelta, para ella misma percatarse de la situación.

Solo fue un instante pero aquel largo cabello azulino hizo cosquillas en su nariz, dejándole un agradable olor a lavanda y pino.

Sin previo aviso, Hinata se estiro para alcanzar aquel calcetín que había logrado escapar, causándole una alteración a la vista y corazón del azabache, si bien Shikamaru quiso retroceder, sus reflejos no fueron lo bastante hábiles, su trasero se había pegado lo suficientemente a su parte intima logrando que aquel se altera.

Y si bien estaba actuando como un muchacho completamente hormonal, no podía evitarlo ver a Hinata en esa simple situación comenzaba a calentarlo, no obstante aunque, ya la hubiera visto incontables veces, jamás había tenido la oportunidad de tocarla pues aunque ya no estuvieran ligados a aquel estúpido trato que habían armado, había decidido respetarla y abstenerse a saltar sobre ella en cualquier momento dónde sus instintos primitivos lograrán capturarlo.

— Hinata el baño esta listo — grito logrando que aquella saltara de miedo, luego salió del lugar tan rápido como sus piernas y su erección se lo permitieron.


Nota del autor.

Me recompuse de mi auto bloqueo, así que espero que les agrade este capitulo quise enfocarme un poco en los recién casados, de a poco esta historia obtendrá el drama que se ustedes desean así que no se preocupen lo tendrán.

Sin mas que agregar me despido agradeciendo cada palabra y apoyo que me brindan.

los quiero ️...