Capítulo 11
Onur deslizó sus dedos con suavidad por la cara de Sehrazat para despertarla. Ella se quejó levemente y eso lo hizo sonreír. Ella tenía motivos para estar exhausta, y era que se habían dormido tarde y despertado durante a noche, para hacer el amor escuchando el sonido de la lluvia torrencial…
-Sehrazat… mi vida… tu móvil ha estado sonando desde hace un rato… además, nos trajeron el desayuno…- dijo besando su cuello con tanto esmero que logró que ella abriera los ojos con algo de trabajo y lo mirara sonriente.
-¿Cómo es que estás en pie? Casi no puedo abrir los ojos…- le dijo entre suspiros y él la miró a los ojos.
-Duermo poco pero profundamente… buenos días…- le dijo y besó sus labios.
-¿Buenos? ¿ha dejado de llover? - preguntó mirando hacia la ventana.
-Fue una tormenta intensa, pero pasajera… podremos aprovechar la mañana antes de irnos… al menos para caminar por la playa… ¿qué te parece?
-Primero desayunemos...- dijo y se mordió el labio, estaba hambrienta.
El móvil comenzó a sonar y Sehrazat frunció el entrecejo al no reconocer el número de quien llamaba…
-¿Atenderás? Te han llamado sistemáticamente a cada rato…
-Diga…- dijo luego de asentir y alzarse de hombros- sí… soy yo… sí, por supuesto….
Onur se quedó mirándola y escuchando la conversación que ella tenía.
-… podría acercarme mañana por la tarde… en este momento no estoy en Estambul, volveré esta noche… muy bien, lo haré… gracias…- dijo y cortó la comunicación...
Él la miró expectante y ella sonrió con orgullo.
-¿El trabajo para el que aplicaste la última vez?
-Así es… tomaron a alguien antes que yo, pero renunció… así que me darán una oportunidad…
-Muy bien, te felicito, mi vida…- le dijo y la atrajo hacia su cuerpo, el contacto con la piel de él la hizo erizarse y suspiró.
-Estoy muy contenta…- le dijo y besó sus labios.
Onur acercó la bandeja con el desayuno a la cama y ella le sirvió el té y se alimentaron mutuamente hasta que saciaron su apetito…
-Bueno, dime ¿qué quieres hacer? ¿Caminamos un rato por la playa y te invito a almorzar? Así festejaremos tu nuevo trabajo…
-Mmmm… me parece buena idea… aunque deberíamos esperar un rato para almorzar… recién terminamos de desayunar…
-Lo hicimos tarde porque tú te levantaste a esta hora…- dijo él y levantó una ceja, pero no pudo evitar sonreír.
-¿Me estás retando? Después de todo eres el culpable de que tenga tanto sueño…
-Bueno… no te quejaste en ningún momento…- dijo y se inclinó sobre ella, capturando sus labios en un beso lleno de renovado deseo.
Sehrazat suspiró y cuando lo sintió rozándola, supo que estaba perdida otra vez...
Se dedicaron un buen rato a sentirse otra vez y cuando todo terminó ella lanzó una risa suave y lo miró con picardía…
-Nunca es suficiente, ¿verdad? - le dijo y él negó con la cabeza.
-Me declaro adicto a ti… siento que nunca dejaré de desearte…- le dijo y ella volvió a reír.
-Bien…- dijo y alzó sus cejas.
-Ahora viene la parte en que me dices que tú sientes lo mismo…
-Mmmmm…- dijo ella y sonrió con ternura- por supuesto… te miro en la clase y fantaseo contigo… ahí mismo…
-Señorita Sehrazat…- le dijo y ella rio con ganas.
-No puedo evitarlo, profesor…
-Me haces sentir grande…
-Lo eres… al menos más que yo…
-Pero no viejo…
-Para nada…- dijo y lo besó húmedamente.
Un rato después, algo reacios a dejar la comodidad de la cama, se decidieron a salir y caminar un poco.
La arena continuaba un poco húmeda por la lluvia de la noche anterior y ellos disfrutaron caminando abrazados, deteniéndose de vez en cuando para abrazarse tiernamente y observar determinado paisaje…
Se sacaron algunas fotos para tener recuerdo de esa hermosa experiencia juntos…
Luego pasaron por un restaurant y comieron un plato típico de pescado y frutos de mar. Onur propuso un brindis con la cerveza que habían elegido compartir y finalmente, con menos ganas aún que cuando se habían tenido que levantar, emprendieron el viaje de vuelta…
Onur le ofreció a ella conducir el auto, pero Sehrazat prefirió dejarle ese placer a él, así que se relajó en el asiento de acompañante y encendió la radio, cantando alegremente todas las melodías que escuchaba…
Él la miró de costado un par de veces, absorbido por su belleza y por un momento pensó si sería ella, esa persona a quien muchos tildaban como el amor de la vida de una persona… su amor…
Quiso imaginarse un futuro con ella y sonrió complacido… ¿por qué no? Onur supo que en algún momento le diría lo que pensaba y esperaba que ella no se espantara y saliera corriendo…
Llegaron a Estambul al atardecer y Sehrazat le propuso dejarlo en su casa, pero él insistió en acompañarla a devolver el auto…
Se sacaron una foto como recuerdo de ese viaje con ese hermoso ejemplar y luego Sehrazat entró a buscar a su amigo para devolverlo…
Onur la esperó afuera, había recibido una llamada de su amigo Kerem y se quedó conversando con él…
Miró hacia adentro y vio que Sehrazat se acercaba a un muchacho que estaba adentro y lo abrazaba efusivamente. Incluso que él la retenía un poco más de lo que a él le hubiese gustado.
Sintió algo de rabia, pero no dijo nada. No estaba acostumbrado a sentir celos de nadie, y la realidad era que él sabía que Sehrazat no le haría nada para lastimarlo…
Trató de calmar la ansiedad que sentía y cuando ella salió, un rato más tarde, él hizo de cuenta que recién cortaba su comunicación con Kerem…
-Onur…- dijo ella sonriente y notó que algo en él había cambiado.
-¿Vamos?
-Sí… si no te enojas, supongo que iré a cenar con mi tía…
-Por supuesto que no…- dijo negando con la cabeza- ¿todo bien con tu amigo? - preguntó y ella de inmediato comprendió.
-Lo siento… no te lo presenté… pero como te quedaste afuera creí que no te interesaba conocerlo…
-No me interesa… tienes razón…- dijo y ella entrelazó sus dedos con los de él y caminaron hacia donde debían tomar el autobús.
-Onur…- dijo ella cuando ya estaban sentados, mirando por la ventanilla, camino a la casa de ella- de verdad fue increíble… lo pasé muy bien… sé que fue mi idea, pero estoy contenta porque no me equivoqué…
-No lo hiciste… es cierto… hasta conseguiste un auto de lujo…
-Esa era mi principal sorpresa…
-¿De verdad no te cobraron nada?
-No… ya te lo dije… mi amigo me debía un par de favores…
-No se si me atrevo a preguntarte qué favores…
-Le hice unos cuantos exámenes en la escuela… Onur… ¿qué es lo que pasa?
-Simplemente, no me gustó ver como lo abrazabas…
-¿Estás celoso? - dijo de pronto tentada por la situación.
-¿Debería estarlo?
-Bueno, digamos que eso no depende de mí… ¿o sí?
-No lo sé…. tú dime…- dijo él y ella se quedó mirándolo con la boca abierta. Era como que no le cerraba nada de lo que estaba ocurriendo, no podía comprenderlo…
Bueno, ya conocemos a Onur y sus celos. Esperemos que esto sea algo pasajero! Nos vemos en el próximo!
