Capítulo 9
Al siguiente día...
Trunks esperaba cuando a lo lejos divisó a su novia, lucía radiante y hermosa y de su mano venía Max.
El pequeño soltó a su hermana para correr a saludarlo, el muchacho lo alzó en sus brazos y Maron al llegar junto a ellos saludo recatadamente a Trunks.
-Max no vuelvas a soltar mi mano ¿entendido? - mencionó la mayor.
- ¡Si! ¡mira Maron! ahora soy más alto que tú- dijo el niño, los jóvenes se enternecieron.
-Entonces que haremos primero- Trunks.
- ¡A los autitos chocones! - Max enérgico.
Una vez que ingresaron, pasaron por aquel juego, después el pequeño quiso subir a la montaña rusa y así, ya los tenía entretenidamente despelucados y al parecer no tendrían mucho tiempo para ellos.
Después de tanto movimiento, compraron algodones de azúcar, algunos confites y unas gaseosas; al rato Max lucía inquieto o más inquieto de lo que ya estaba.
- ¿Necesitas algo? - preguntó su hermana, el pequeño asintió pidiéndole que se acercara, enseguida le dijo algo al oído, Trunks intentaba descifrarlo, pero parecía que Maron antes de que el niño hablara ya sabía.
-Por allá están, vamos- cariñosa respondió a su hermanito, señalando con su cabeza el baño para que Trunks comprendiera.
Fuera de los baños...
- ¡Yo solito! -
-Bien, pero no tardes o entraré por ti y lávate bien las manos-; el pequeño corrió al baño y Maron retomó su postura.
-Lo siento ¿es muy activo? Le fascinan estas cosas y los dulces lo despiertan aún más-
-No te apures, me he divertido mucho, al parecer su energía es ilimitada- Trunks sonriente.
Él acercó a su novia, aprovechando la ida al baño de Max.
- ¿Oye y cómo supiste lo que quería? -; una pequeña gota cayó tras la nuca de Maron.
- ¿...? la costumbre supongo-
-Ya veo- Trunks como si fuese el mayor descubrimiento.
Maron le regaló una sonrisa para luego besar a su amado novio secreto.
Entre tanto...
-Ya vine...- Max no pudo captar el beso, ya que, Maron estaba de espaldas.
Fue como si estuviesen en medio de un delito y de repente llegara la policía, por tanto se separaron velozmente.
- ¿Que hacían? - preguntó ingenuo el pequeño.
-...Le quitaba una basura del ojo- Maron un tanto nerviosa.
-Pero yo no te veo nada Trunks-
-Porque ya se la quite, ahora... Mira el carrusel a ti te encanta- Maron cambiando el tema.
- ¡¿Enserio?! ¡Vamos! - el niño mientras jalaba a los mayores hacia los caballitos.
Después pasaron por un juego de habilidad; Max quería derrumbar las tres pirámides de botellas, Trunks anteriormente las derribó (por no decir rompió y casi pulverizó) con mucha facilidad, hasta el señor a cargo se sorprendió, ya que estaban adheridas para que la gente no se llevara los premios y así quedarse con el dinero.
Ahora era el turno del menor, Trunks alzó al pequeño, ya que, apenas alcanzaba el mostrador y Maron alentaba a su hermanito, para el asombro de ellos fue muy certero y aunque no pudo derribar la última, tuvo derecho a un premio, en los expositores había un osito que llamó su atención y emocionado lo eligió.
Antes de irse, los chicos querían pasar por la casa embrujada, Maron por su lado recordó un lindo brazalete que había visto.
- Pasaré por la tienda de recuerdos, los estaré esperando aquí después-
-Está bien- respondieron los muchachos.
En eso, Max soltó la mano de Trunks, no quería entrar con su osito así que siguió a su hermana para entregárselo, el joven inmediatamente buscó al niño, pero ya había corrido tras ella, lo siguió, aunque no pudo hallarlo, entre la multitud encontró a su novia y para su inquietud el pequeño no estaba con ella.
-Maron ¿y Max? -
-... Estaba contigo- aseguró la muchacha.
-Si, pero... te siguió y luego... lo perdí de vista- él aún más nervioso.
- ¡¿Qué?! - Maron se desesperó.
Comenzaron a buscarlo, avisaron a los de seguridad, preguntaron a la gente si lo habían visto, gritaron su nombre repetidas veces a ver si el pequeño respondía y así pasaron casi 20 minutos sin resultado.
Entre tanto Maron se percató de un peluche tirado cerca de la entrada, corrió, era de Max, miles de pensamientos pasaron por su cabeza, adoraba a su hermanito y ahora no estaba ¿si alguien se lo había llevado? ¿si le habían hecho algo? ¿qué le diría a sus padres? Era un niño indefenso; sumida en la angustia y desesperación comenzó a llorar; Trunks encontró a Maron derrotada en el suelo con el muñeco en las manos y desconsolada.
-Linda calmate, lo encontraremos, sigamos buscando- Trunks estaba en pánico, pero no podía descontrolarse frente a ella, de pronto un llanto se hizo notar.
- ¡Max! - exclamaron los jóvenes, siguieron los sollozos provenientes de las afuera del recinto, el semi-saiyajin se olvidó de la gente y voló para encontrarlo...
Max se acercaba a Maron, cuando un raro individuo lo detuvo, el pequeño se distrajo cuando el sujeto le mostró unos llamativos cachivaches, mientras conversaban el tipo comenzó a caminar y el pequeño sin darse cuenta también, estaba entretenido con los adornos y sin querer tiró su osito de felpa; Max al darse cuenta de que ya estaba lejos intentó devolverse, pero el hombre se lo impidió, ante ello el pequeño se asustó y por el miedo empezó a llorar y a gritar a todo pulmón.
Trunks en segundos dio con Max y como pudo lo apartó del extraño, le propinó un gran golpe, pues pensó lo peor en ese minuto; Maron al ver por fin a su hermano, corrió hasta él para abrazarlo y el niño sin parar de llorar se aferró a ella.
- ¿Te encuentras bien? - el niño asintió - ¿te hizo algo, te dijo algo? - ahora negaba sin soltarse de su hermana.
-Yo...vi al niño... pensé que se había perdido... lo llevaba a la estación de policía, nada más- desde el suelo mencionó aquel sujeto.
-No me digas- Trunks incrédulo y enrabiado, iba a golpearlo nuevamente, cuando notó que el extraño ahora tenía fija la mirada sobre su novia, jaló a Maron para colocarla tras de él, la gente comenzó a acercarse ante la situación, Trunks por unos segundos le hecho un vistazo a su novia y al pequeño, pero al volver su mirada, el tipo ya había desaparecido, decidió enfocarse en su novia y en el pequeño, la preocupación regresó a él, debido a la palidez que Maron ahora tenía en su rostro...
Maron mientras abrazaba a su hermano, observó con frialdad al extraño que intentó secuestrarlo, en ese instante su expresión cambio ante lo que halló, lo reconocía, sus ojos, su cara, no lo olvidaba, esperaba jamás volver a verlo y en ese momento un escalofrío recorrió su cuerpo ¿por qué estaba aquí? ¿por qué él tenía a Max?, sostuvo con fuerza a su hermanito, pero no alcanzó a hacer más, ya que, Trunks la quitó rápidamente de la vista de aquel tétrico joven.
Un oscuro recuerdo...
