Capítulo 12 "Percy... ¿Percy?" Viernes 10 de enero 2003


Esos días para Draco resultaron bastante tranquilos, ya no tenía que dividir su tiempo entre salir con pelirrojos enamorados de él, pero sí que los extrañaba, sobre todo a algunos que le complementaban bastante al momento de los silencios o momentos que se necesitaba diversión.

Viernes... ya no hacía falta decir más, quería salir con ellos, ese día del almuerzo con todos sí que fue divertido, ellos querían hacer un picnic, pero él se sobrepuso en todo y se los llevó a un restaurante.

Volteo a mirar los papeles en su escritorio, acababa de volver de comer, tenía que perfeccionar cálculos de unas pociones y ver errores en algunos reportes de sus pasantes, esos inútiles no eran buenos en nada. Después de darse un respiro siguió hasta que tocaron la puerta.

– Señor Malfoy, lo busca el señor Weasley.

– Dile que pase – Sin imaginarlo el corazón de Draco comenzó a latir, el cual paro cuando vio a quien estaba entrando – Percy, buenas tardes ¿Cómo estás?

– Buenas tardes Draco, muy linda tu secretaria.

– Es eficiente y soltera por si te interesa.

– Quizás algún día, vengo porque necesito que verifiques lo del cargamento de pociones a Nueva Zelanda, se lo iba a dejar a tu secretaria, pero decidí que sería buen pretexto para venir a verte.

– Claro que sí, no tienes que buscar pretextos, eres bienvenido en mi oficina cuando gustes.

– Muchas gracias – Draco comenzó a revisar mientras Percy esperaba sentado frente a él.

– Bueno, algunos números están mal, deben ser 3 del primer cargamento y 2 del segundo, aquí están al revés, seguro uno de mis pasantes lo redacto... imbéciles.

– Tranquilo, no pasa nada, dame una pluma – Percy comenzó a corregir y tachonear las cosas que había dicho Draco, así como también otras que le iba diciendo – Listo ya quedo, se lo mandare a la asistente del departamento y que me lo regrese bien redactado, puedo esperar aquí ¿No? no quiero regresar por ahora.

– Claro puedes esperar, no hay ningún problema. Ya dime para que has venido Percy.

– ¿Un amigo no puede venir a visitar a otro?

– Si, pero seguro tu vienes para que le acepte una cita a George.

– Por supuesto que no, estoy seguro de que sin mi ayuda él va a ganar.

– ¿Cómo puedes estar tan seguro?

– Instinto... solo venía a saludarte, me la he pasado bien contigo y como dije no quiero que nuestra amistad se pierda.

– Que convincente, por ahora te voy a creer.

– Bueno, entonces ¿Qué tal la semana?

– Tranquila en realidad, nada fuera de lo común, hasta creí que llegaría hasta el domingo así, pero ahora te tengo frente a mí.

– Si, la vida es un mar de incertidumbre.

– ¿Has ido al mar?

– Una tía – Percy sintió escalofríos – tenía una casa junto a la playa, era muy hermoso, desde niños que no vamos.

– La playa es hermosa, he querido ir, recuerdo que me hablaste del simposio en Alemania, ¿Es cerca de la playa?

– No, me temo que no, es más céntrico.

– Una lástima, quizás así hubiera aceptado tu invitación e ir contigo.

– ¿Eso lo dices porque de verdad te gusta mi compañía o porque ya no quieres estar cerca de mis hermanos?

– Un poco de ambas en realidad – El documento volvió a entrar a la oficina.

– Llegaron los papeles – Percy los tomo – Ahora solo regalame una firma para autorizar todo – Draco volvió a revisar todo y que estuviera en orden, para finalmente firmar.

– Esta todo listo, aquí tienes.

– Un placer Draco, oye, hoy salgo a las 6 ¿Qué te parece si vamos al cine?

– Porque tengo la ligera sospecha que me vas a citar, luego me cancelaras, pero mandaras a uno de tus hermanos a que me haga compañía.

– Ya te lo dije, no vengo aquí con esas intenciones, además todos me la deben después de lo que me hicieron esa vez en el parque.

– ¿Sigues resentido? Estabas bajo los influjos de amortentia y creí que ya te habías vengado.

– No de todos, además estamos en una especie de tregua, una vez que aceptes a alguno de mis hermanos nos vengaremos de Ron, pero por ahora estamos en una especie de triada competitiva, pero eso tu ya lo sabes.

– Si lo sé, fue bastante complicado, aunque divertido, almorzar con todos, Charlie, Bill y George intentando coquetearme y Ron, Fred y tú apoyando a su candidato como en una especie de juego enfermo – Percy rio.

– Ya lo dijiste fue bastante divertido, entonces ¿Tú y yo? ¿Cine? ¿Esta tarde?

– Si eres heterosexual ¿Verdad Percy?

– Si, Draco lo soy, ya te dije me gusta tu secretaria, y somos amigos.

– Estoy un poco paranoico.

– Ya lo noté. Bueno entonces te veo a las 6 afuera del ministerio y no te preocupes por mis hermanos, ellos creen que saldrás hasta las 7.

– ¿Y porque creen eso?

– Porque yo se los dije, incluso Ron también me creyó – dijo con una gran sonrisa.

– Bueno hasta esta noche.

Efectivamente, para cuando Percy y Draco se fueron, una hora después sus pretendientes comenzaban a llegar preguntando por él.

Fueron a ver una función doble de películas de terror, Percy salió bastante asustado y Draco solo se quejaba de la poca calidad y credibilidad en ciertas escenas. Una vez que terminaron se dirigieron a un bar a beber un poco y bailar con desconocidos, Percy coqueteaba con mujeres muy lindas y Draco se llevaba a bailar a sus amigos gays para dejarle el camino libre al otro, se la pasaron varias horas así, ya habían logrado ligar con una chica y un chico, pero la chica dijo que ya era tarde y se tenían que ir, jalo a su hermano y ambos se fueron, hasta ese momento habían descubierto que sus respectivas conquistas eran hermanos.

Cuando salieron cantando y tropezando con todo, se dirigieron al departamento de Draco, quedaba más cerca de la zona, por lo que fue fácil llegar caminando, si fácil implica tres caídas de Percy y dos de Draco, además que el primero termino vomitando en un basurero, lo que le quito un poco la borrachera, Draco era otra historia.

– ¿Te digo un secreto Percy?

– Dime amiguito Draco.

– Me gusta uno de tus hermanos, pero solo uno... pero shhhhh – Puso su dedo índice en los labios de Percy – No le digas a Percy, Percy es mi amigo y lo quiero mucho, pero no quiero decirlo en voz alta, probablemente mi padre me mate por hacerme amigo de un Weasley, pero me matara cuando me haga novio de uno.

– No te preocupes no se lo diré – Se quedo pensando mientras Draco abría el departamento – Oye Draco, yo soy Percy – Una vez que Draco logro abrir.

– Bueno no te digas nada por favor.

– Ok, no lo hare.

Ambos entraron casi cayéndose y quitándose los zapatos, Percy siguió a Draco hasta su habitación.

– Puedes quedarte si quieres, no te obligare a dormir en el sillón como a George.

– Tranquilo puedo regresar a mi casa.

– No, no, no, faltaba más, ven – le arrojo unos pantalones y camisa de pijama – puedes dormir con esto, cambiate y yo iré al baño, para que no digas que te acoso, una vez viví con un roomie muggle que decía que lo acosaba solo por ser gay.

– ¿Y era cierto?

– ¡No! jamás he tenido un roomie – ambos comenzaron a reír, se cambiaron y para cuando Draco salió del baño vio a Percy tendido sobre la cama matrimonial "uff mira ese culo, si Percy hubiera sido gay definitivamente habría sido mi opción uno" se acostó junto a él y durmió. A la mañana siguiente ambos despertaron algo asustados, pero al verse vestidos sus sospechas desaparecieron, se dirigieron a desayunar con una terrible resaca.

– Ugh, pero que dolor de cabeza tan más grande me estoy cargando ahora.

– Uno bastante grande, no volveré a tomar.

– Eso he dicho yo muchas veces y mirame ahora, ¿Por qué no inventan algo para la resaca?

– Existen pociones para aligerar el dolor de cabeza ¿Quieres una?

– No gracias, que es un poco de beber sin la experiencia completa.

– ¡DOBBY! – apareció un elfo frente a ellos – Haz el desayuno, con un café cargado para mis días de resaca.

– Si amo Draco.

– Creí que no tenías elfo.

– No lo tengo, soy bastante independiente, aunque a veces son necesarios.

– Yo pude haber preparado algo.

– Una lástima, ya está Dobby haciendo el desayuno. Mientras cuéntame algo...

– Aquí tiene amo, permítame unos minutos para terminar el desayuno – Dobby les llevo un par de tazas de café.

– Delicioso gracias Dobby.

– Un placer atenderle señor Weasley.

– Y dime Percy ¿Por qué tus hermanos siguen solteros? – Percy dio un trago a su café.

– Uff cargado pero efectivo, bueno no es novedad que mis padres no tenían grandes recursos y todos siempre nos encargamos de ser los mejores, conseguir buenos empleos y seguir estables, entonces para cuando nos dimos cuenta desperdiciábamos juventud, además que nadie ha encontrado a la persona adecuada.

– Entiendo.

– ¿Tú porque no te has casado?

– Responsabilidades con el apellido, para cuando sea necesario tomar esas responsabilidades, espero haber disfrutado de mi mismo, mi vida y no encerrarme con una esposa que cumpla con los estándares de mis padres, claro ellos piensan eso, piensan que ser gay solo es una fase, una fase que lleva toda mi vida – Dio una risa sarcástica.

– Pero los magos pueden tener hijos entre magos, debería ser suficiente para tus padres.

– Si, pero ellos quieren algo muy a la antigua, una señora de su casa, en fin, yo cumpliré con un heredero y que se jodan.

– Muy bien dicho.

Siguieron la conversación, fueron a desayunar el gran festín que Dobby, les preparo: fruta picada, huevos, pan tostado, tocino, panqueques, más café y un pastel de fresas. Terminaron tan llenos y satisfechos que se volvieron a dormir, con la misma pijama que traían.


Notas:

¡Bonitas noches a todos! Iba a escribir hasta el domingo, y aunque escribir me relaja, quiero olvidarme de la laptop después de tantos exámenes, trabajos y tareas. En fin, espero lo disfrutaran. ¡LOS AMO!

Gracias por leer. Sigan dejando sus comentarios.


Cristine Malfoy – Qué alegría que te gustará, sigue aquí y haciéndote presente con un comentario.

Cuquiluna3 – ¡YA SE! Pobrecito, pero será lindo ya veras y muy divertido.