Hola, buenas noches a todas las personas que aun continúan leyendo y esperando esta historia. Como comenté en el capitulo pasado... esto de la pandemia y con el inicio "presencial" con mis niños ha sido una cosa de jamas acabar, pero el fic va a continuar, les promento que no lo voy a dejar abandonado y agradesco muchisimo sus comentarios, se que me estoy tardando en subir y que quiza ya no resiva reviews... pero este fic seguira y agradeseré a quien guste leer de él.

Gracias por su paciencia.

SeleneKou13: Gracias por continuar leyendo esta historia, jejeje me halaga saber que crees que mi historia tiene buen contenido, espero seguir brindandolo. Gracias a ti como mami, por que creeme que en esta situacion tanto los padres como los maestros debemos estar mas unidos que nunca para sacar a delante a nuestros pequeños.

Tsuki-chan06: Jajaja claro que te entiendo hasta yo me emociono cuando los escribo o me desespero jajaja es muy divertido. Gracias por estar al pendiente y seguir esta historia.

Jawii- Hawai: ¿Cambiaste tu nombre? jajaja gracias por las felicitaciones me da gusto, del pesame... me creerás que se volvió a morir alguien, nos enteramos ayer y fue algo muy feo y fuerte, aun no estoy segura de que fue lo que pasó. Muchas gracias por tus mensajes y por preocuparte, sonara raro pero ya te considero una amiga, asi que muchas gracias de verdad.

FairyMila: Me alegra que te este gustando ¡Espero volerte a leer!

Ftma Daz: Aqui esta el seguimiento

¡Espero disfruten el cap!


Cita

Sentía como su corazón retumbaba sobre su pecho llegando hasta sus oídos, la cabeza le palpitaba y sentía que estaba a punto de explotar, no podía creer que lo había hecho y que había llegado ese día. No sabía cómo era que se había armado de valor para hacer algo que desde hace años quería hacer pero su miedo, respeto o lo que sea se lo impedía.

Giró su mirada un poco, viendo de reojo a la persona que caminaba a su lado. Era simplemente increíble, estaba caminando, hacia una especie de cita con la persona que había admirado y querido desde que era una niña. Suspiró ¿Querido? Esa palabra no era la que cumplía en su totalidad con el sentimiento que ella estaba experimentando, ya lo había admitido antes pero en definitiva era algo difícil ¿en verdad sentía eso? Ella estaba en un tiempo que no era el suyo, tenía la certeza de que se encontraba en el Konoha del pasado y que las posibilidades de que fueran un sueño era remoto… Sabía que no debería seguir con eso, sabía que no debería sentirlo pero ya no le importaba, quería estar con él.

- ¿Qué te sucede? – un pequeño sobresalto la invadió ¿la estaba observando?

-Nada – dijo – estoy bien

Alzó una ceja, era algo obvio que algo le sucedía, estaba inusualmente callada, caminando sonriente por la calle. Sonrió un poco, le gustaba verla de esa manera, se veía tan hermosa y rebosante de felicidad que de algún modo lograba que su pecho se hinchara de alegría.

Aún era un misterio para él comprender como es que había llegado a estar así, con alguien que se suponía que era el enemigo, caminando a una planicie para pasar un día tranquilo juntos.

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Flash Back

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"Caminaba por su habitación, acababa de llegar de un entrenamiento con Sakura. No podía creer lo sorprendente que era, parecía que llevaban años entrenando juntos, ella era capaz de leer sus movimientos a la perfección e incluso el parecía prever los movimientos de ella, eran algunos, sumamente similares a los suyos.

- Fue un buen entrenamiento – dijo la pelirrosa- fue divertido

El peliplata asintió dándole la razón a Sakura, la realidad es que si había sido muy divertido y enriquecedor entrenar con alguien que supiera darle pelea un paso más allá de lo ordinario – Kakashi – dijo ella, provocando que el la mirara.

En definitiva ella era hermosa, su cabello rosa y alborotado por el entrenamiento, sus ojos verdes y llenos de algo que no sabía expresar, su sonrisa tan bella y su ligero pero perceptible sonrojo en las mejillas – ¿Mmm?

- Yo… - su cara adoptó un sonrojo aun mayor y ella giró su cabeza, mirando hacia el lado opuesto a donde estaba el ninja. Sakura maldijo para sus adentros ¿por qué esa mirada que le dirigía últimamente, la ponía tan nerviosa? Eran pocas las veces, en esta época o en la futura, que había visto esa mirada, no podía evitarlo, le gustaba, había ido por él, a ayudar pero no importaba, ahora solo quería disfrutarlo todo ¿sería eso malo?

- ¿Sakura? – preguntó Kakashi produciendo un ligero estremecimiento en ella, amaba cuando decía su nombre. No, en definitiva no tenía nada de malo si lo disfrutaba, quería que Kakashi fuera feliz y ella estaba dispuesta a intentar que lo fuera.

- ¿No te parece que fue un buen día?- dijo mirando al frente - Si – respondió él, extrañado por la pregunta de la pelirrosa

- Pero… siempre hacemos lo mismo, salimos a entrenar. A veces me gustaría hacer otra cosa- su corazón latía desbocado, lo había dicho, no directamente, pero las cartas estaban sobre la mesa. Kakashi era el ninja más inteligente de Konoha en ese tiempo, tenía que entender esa indirecta

El ninja no pudo evitar sorprenderse ¿Qué cosa más querría hacer? Konoha era una aldea meramente de ninjas, no existían muchas otras actividades "recreativas", el entrenamiento era la mejor forma de despejar la mente para ninjas como ellos – No hay nada más que hacer aquí

Sakura sintió un deje de decepción y gracia al escuchar lo que Kakashi estaba diciendo ¿Estaba eludiendo el tema? ¿No lo había entendido? Quizá no había sido lo suficientemente obvia con su indirecta – Pues, quizá ir a caminar a un parque, nadar en un rio, un picnic en el bosque – dijo la pelirrosa – tiene que haber algo más que hacer.

Kakashi pareció pensarlo un momento, sabía que sus ideas no eran del todo convencionales, pero eran algo para comenzar, además de que sería muy bonito tener una cita, una verdadera cita con Kakashi y no solamente un entrenamiento en el que se lanzaban golpes y una que otra mirada.

Sakura esperó varios minutos, sin embargo había un total silencio ¿tan descabellado era lo que pedía? – ¿Kakashi? – llamó de nuevo - ¿Qué piensas? ¿No te gustaría?

El peliplata giró su rostro para mirarla - ¿Qué? – Dijo con desinterés - ¿Dijiste algo?

La pelirrosa abrió los ojos con sorpresa ¿No le puso atención? ¿Qué acaso no había oído que ella quería hacer otra cosa además de entrenar? Se suponía que Kakashi era un ninja brillante alguien capaz de escuchar cosas que nadie más escuchaba , alguien de elite y con capacidades asombrosas, alguien que la había ignorado deliberadamente.

Suficiente, parecía que Kakashi era demasiado idiota como para entenderlo, si ella lo deseaba… dejaría a un lado el miedo a la negativa, lo diría - ¿Estas idiota? – Dijo en un impulso- ¡Se supone que eres el mejor ninja de Konoha!– dijo exasperada.

- ¿Pasa algo? – dijo él sonriéndole, le gustaba molestarla, de algún modo ver su rostro desencajado, sorprendido y con ese aire de desesperación le daba gracia, sobre todo si sabía que era por él, quizá era algo grosero, pero no le importaba, le gustaba descubrir sus diferentes expresiones - ¿Sakura?

-¿Qué? – preguntó Kakashi con esa expresión de gracia en su rostro. ¡Estaba tomándole el pelo! Lo sabía todo, había notado sus intenciones desde el principio y ahora estaba jugando con ella. Su rostro se puso rojo, no sabía si de molestia o de vergüenza, lo único seguro es que quería salir de ahí, pronto.

- Sakura – decía Kakashi mirando como la pelirrosa caminaba acelerando notablemente su paso - ¡Eres un tonto! – le respondió mientras caminaba aún más rápido. Kakashi sonrió un poco… la había molestado. De un solo salto le dio alcance a Sakura, tomándola de la mano, haciendo que ella se detuviera – Sakura – dijo en un tono que hizo que a la pelirrosa se le erizara la piel y le flaquearan las piernas - ¿Quisieras salir conmigo a caminar por un parque? ¿Quizá después un picnic? – Dijo – No estoy convencido sobre los ríos, no hay ríos en Konoha.

- Eres un tonto – dijo Sakura sonriéndole – Si

Kakashi miró como Sakura comenzaba a avanzar lentamente, esperando a que él le diera alcance. "Eres un tonto" le había dicho ella, no quería admitirlo a viva voz, pero tenía razón, se estaba convirtiendo en un tonto, un comopleto idiota que estaba completamente enamorado - ¿Qué estás haciéndome? – dijo para si, mientras comenzaba a caminar hacia la pelirrosa"

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Fin del Flash Back

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Sakura se detuvo admirando el hermoso paisaje que se presentaba ante sus ojos, con razón se llamaba la aldea de las flores, sus alrededores estaban cubiertos de campos interminables de distintos tipos de flores de colores cubriendo las planicies – Es precioso – dijo ella - ¡Vamos! – lo tomó del brazo y comenzó a andar. En definitiva estaba feliz, era la primera vez en mucho tiempo que podía tocar a plena luz de día, en el exterior, sin temor ni cuidado de que alguien fuera a decir algo, era una aldea algo lejana a Konoha, un lugar tranquilo en donde nadie los conocía, en ese lugar podía ser ella.

Kakashi amaba verla feliz, pero a diferencia de ella, no podía relajarse, tenía que cuidar cada mínimo detalle, ya que aunque estaban relativamente lejos de Konoha, no podía descartar que hubiese alguien perteneciente a su aldea ahí o incluso que alguien de la aldea de las flores conociera a uno que otro ninja de Konoha – Calma, Sakura – dijo apartando un poco el agarre de la pelirrosa- No puedes comportarte de esa manera, no porque estemos lejos de Konoha quiere decir que puedes hacer esas cosas

Sakura parpadeó varias veces, Kakashi tenía razón, que estuvieran lejos no cambiaba nada, que él hubiera cedido a hacer lo que ella deseaba por una ocasión no cambiaba nada – Tienes razón – dijo mientras deshacía su agarre – lo lamento.

El resto del camino a los adentros de la aldea transcurrió en un silencio que podría calificarse como incómodo. Kakashi deseaba estar con ella y seguir su comportamiento, pero no podía su cabeza no podía dejar de pensar en lo que Asuma le había dicho poco después de que ocurriera esa propuesta de una "cita" ¿Qué quería él? ¿Qué significaría aceptar que estaba enamorado de ella? ¿Pondría en peligro a su aldea? ¿A sus compañeros? ¿A la gente que juró protegería? Sin desearlo apretó los dientes, que frustración e injusticia, por fin había encontrado a alguien que de algún modo parecía comprender su soledad, alguien que lo aceptaba y lo hacía desear ser mejor, alguien a quien él quería cuidar y proteger por sobre todo y…

Sakura miró como Kakashi apretaba los puños, tenía días estando extraño, era obvio que algo no estaba bien, pero por alguna razón cuando quería tocar el tema, él lo evadía, deseaba con su ser poder ayudarlo, pero no podía hacer gran cosa si no sabía que era lo que sucedía. Se había prometido disfrutar el momento, dedicarse a él y a quererlo sin importar qué, disfrutaría lo más posible de Kakashi mientras pudiera ¿Qué podría hacer?

Su mirada viajó por las calles que caminaba, nadie parecía prestarles especial atención, era una aldea tranquila, con pocos negocios y pocas personas, los transeúntes con los que se cruzaban sonreían amablemente y los niños corrían y reían como si nada malo existiera en el mundo – Disculpe – dijo una pequeña niña, Sakura la miró era muy bonita, tenía un hermoso cabello largo color café y bestia un kimono rosado con muchas mariposas – Vengan a nuestro puesto en el festival – dijo entregándole un volante - ¡Les encantará!

-¡Gracias! – dijo Sakura mientras observaba como la niña se alejaba.

Miró el volante, era un anuncio bastante colorido de un restaurante local que estaba de promoción por el festival. Quizá sería buena idea ir para distraerse, habían salido de Konoha por la tarde, visitando diferentes poblados con el pretexto de que Kakashi necesitaba cumplir unas misiones fuera y no podía dejarla sola – Kakashi –sacando al peliplata de su ensimismamiento - ¿Quieres ir al festival?- dijo mostrando el volante

Kakashi no tuvo tiempo de asentir cuando Sakura lo tomó del brazo y comenzó a llevarlo directamente a donde el volante anunciaba la ubicación del lugar. El peliplata no podía evitar desconectarse un poco de todo lo que estaba sucediendo, le gustaba mucho estar con ella, su tacto lo hacía sentir tranquilo e inquieto al mismo tiempo y su compañía lo hacía descansar ¿debía renunciar a todo eso?

Pronto llegaron a una calle repleta de puestos, cruzaban de esquina a esquina, cada uno tan variado y colorido como el anterior. Caminaron durante unos minutos, observando las cosas que podían encontrar.

Sakura estaba sorprendida, en el Konoha de su tiempo jamás había visto un festival como ese, claro que conocía los diferentes puestos, incluso pudo identificar algunos gracias al aroma que despedían. Sus ojos recorrieron el lugar con rapidez, deteniéndose en una planicie a unos cuantos metros del lugar.

- Vamos – dijo Sakura mientra Kakashi comenzaba a caminar con algo de pesadez fingida por detrás de ella

Sakura se detuvo en seco, sus ojos no daban crédito a lo que veian, había un campo gigante lleno de flores de diferentes colores, tamaños y formas, incluso a la distancia podía identificar algunas que en su vida había visto. En Konoha, la única florería era la de los Yamanaka y ni de lejos tenían todas esas flores, ni en color ni en variedad.

- Es precioso – dijo Sakura

Kakashi sabía que ese lugar era precioso, no era la primera vez que iba a ese lugar, ya lo había hecho y lo había conocido por una persona que… en este momento no valía la pena recordar, pero si de algo debía estar agradecido es que conoció lugares que eran encantadores, lugares que deseaba compartir con una persona. Miró a Sakura y sonrió levemente, podía apreciar como los ojos de la pelirrosa se deleitaban ante tan espectáculo de flores y aunque ellas no eran precisamente algo que le encantara, por ella valía la pena.

- Si, lo es – respondió aun mirándola

La pelirrosa miró a Kakashi y ambos cruzaron miradas, provocando un leve sonrojo de parte de ambos – Kakashi – llamó ella mirándolo fijamente – quiero pasar la noche aquí.

El peliplata alzó la mirada sorprendido por la repentina petición de la pelirrosa, ¿por qué quería pasar la noche fuera de Konoha? Ella sabía perfectamente que no podían hacerlo, era una prisionera y su salida era un secreto, nadie debía saber lo que estaba pasando entre ellos y mucho menos la violación a las órdenes de tenerla custodiada dentro de Konoha, ahí afuera, en una aldea fuera del país del fuego ella no era más una prisionera y en un descuido podría fugarse. Abrió los ojos con sorpresa ¿eso era lo que quería? ¿Irse?

Sakura notó la sorpresa y la duda en los ojos del peliplata y algo dentro de ella se quebró, no necesitaba decir nada para saber exactamente lo que el ninja estaba pensando, lo conocía bastante bien como para saber por qué caminos se estaba yendo. Su corazón dolía, él aun no confiaba en ella, suspiró pesadamente ¿por qué no podía ser más fácil? – No me iré – dijo ella mirándolo con fuerza - Si quisiera hacerlo, desde hace varios minutos estaría lejos, pero… - expreso exasperada – No me alejaré de ti.

El ninja se giró y comenzó a avanzar en completo silencio, dejando a Sakura con una gran impotencia ¿por qué él no podía confiar en ella? Ya había pasado mucho tiempo desde que ella estaba en ese lugar y no había intentado escapar ni una sola vez ¿Por qué? Dio un largo suspiro, Kakashi siempre había sido un ninja muy cauteloso y precavido, no confiaba en nadie y le tomó bastante tiempo confiar en ellos, aun cuando él era su Sensei. Lo entendía.

Caminaron juntos, de nuevo en un silencio sumamente incomodo, la noche ya había caído, las calles de la aldea seguían atestadas de gente y pese a las luces, unas hermosas estrellas iluminaban el cielo, por un instante Sakura se quedó inmóvil, hipnotizada viendo las estrellas, después de la cuarta guerra ninja, el cielo logró verse así, con demasiadas estrellas, ese cielo la hacía recordar los horrores de la guerra, el miedo a la muerte, no de ella, sino de sus amigos, la impotencia de no poder protegerlos y su renacimiento como persona… ella habría muerto en esa guerra de no ser por el hombre que tenía enfrente.

- Señorita – dijo alguien mientras le tomaba la mano – Venga conmigo, tenemos un concurso y estoy segura que se divertirá mucho

Sakura salió de su estupor encontrándose con un pequeño niño que la estaba guiando hacia un puesto cercano a donde ella se encontraba – Espera – dijo ella mientras lo seguía, sabiendo que si desaparecía de repente de la vista de Kakashi podía ser malinterpretado y aun no estaba del todo segura de qué sentía el por ella como para no ejecutarla por "intento de fuga"

-¡Vamos!- decía el niño - ¡Habrá grandes premios!- Sabía que ir le traería problemas, pero por un segundo la idea de poder pensar en lo que sentía, por sus amigos, por Kakashi, la guerra, las muertes, su misión, todo… fue demasiado tentador. Sin intentarlo demasiado.

Siguió al pequeño, encontrándose con un puesto que estaba cubierto de barro, alrededor había una gran multitud de personas intentando hacer figurillas, que resultaban en vasijas, vasos y estatuas con figuras extrañas y formas abstractas. Un hombre delgado, con cabello castaño y largo se alzó entre los asistentes del puesto - ¡¿Alguien que se atreva a recrear la figura de la Diosa Kaguya?!

La cara de Sakura se desfiguró al escuchar ese nombre ¿Diosa Kaguya? ¡Esa cosa de Diosa no tenía nada! - ¡Usted! – Dijo el hombre señalándola - ¿quisiera participar?

- No, ella no quiere – La pelirrosa se giró encontrándose con Kakashi parado detrás de ella, observando la situación con unos ojos que no transmitían nada. Frunció el ceño ¿por qué él podía decidir qué hacer y qué no? ¿Por qué ella no podía participar si quería? ¡Podía hacerlo! Ya no estaba en Konoha, por ende, ahí no era una prisionera – Lo haré – respondió ella ante la mirada impasible de Kakashi.

Decidida se sentó en el lugar que le indicaron y le mostraron una figura de la supuesta princesa Kaguya, una figura sumamente alejada de la princesa original, esta era una princesa con forma humana y rasgos tiernos, nada de un tercer ojo y cuernos con forma de orejas de conejo, sin Setzus negros o blancos escondidos en sus mangas.

- Tienes 5 minutos para recrear la figura, puedes usar los materiales que prefieras para moldearla- mencionó el hombre dejando a Sakura sorprendida ¿5 minutos? Debía ser una especie de broma - ¡Comienza!

Sakura comenzó a moldear la arcilla rápidamente, ella jamás había sido buena con las habilidades que involucraran cuidado y dedicación, pero para sorpresa de ella, moldear esa figura estaba resultando sumamente sencillo, quizá era por su practica con su jutsu médico o porque con la edad ya tenía más paciencia.

-¡Tiempo!- gritó el hombre.

Todos estaban sorprendidos de la figura que Sakura había hecho, jamás habían visto nada igual, era sorprendente lo que había logrado hacer con ese tiempo. Un pequeño niño se acercó a mirar la figura con detenimiento - ¡Mira mamá, es un gusano! – Sakura miró la figura que había hecho con sorpresa, era una plasta con una forma aún más extraña de lo que habían hecho las personas que estaban en el puesto, tenía los bordes torcidos y ligeramente inclinados, los dedos de la princesa parecían tiras largas y delgadas que emergían de lo que debía ser una cabeza… en definitiva, seguir el camino ninja en definitiva, había sido la mejor opción.

- No seas grosero – dijo la mamá del pequeño – Vámonos, Disculpe- dijo mirando a Sakura, ella simplemente dio un suspiro, quizá había cosas que jamás cambiarían. Agradeció al hombre y se retiró del lugar. Kakashi no le había dirigido la mirada en todo el trayecto desde que salieron del puesto, probablemente estaría molesto, pero no importaba, ella también podía decidir.

La pelirrosa observó cómo Kakashi detuvo su andar - ¿Qué pasa? – dijo ella. El ninja se giró mirándola de costado -¿querías quedarte una noche aquí, no? – Sakura parpadeo confundida, observando por primera vez el edificio que estaba frente a ella, era una especie de casa, una sola planta y fachada de madera, con cortinas en las ventanas. Dentro, el lugar era sumamente hogareño, parecía una posada, pocos cuartos y pocos huéspedes.

- Bienvenidos – dijo una anciana que parecía ser la posadera – Su habitación esta lista

Sakura estaba asombrada ¿habitación lista? ¿Cómo era eso posible? - Fue una fortuna que llegara unos minutos atrás – dijo la Anciana mientras hablaba con Kakashi – después de usted llegó otra persona interesada en tomar la habitación ¡Tuvieron mucha suerte!, esta es su habitación – dijo mostrándoles el lugar. Era un cuarto pequeño, una sola cama y una especie de alfombra que parecía cumplir la función de una especie de comedor.

La anciana caminó lentamente hacia la salida – Su cena estará lista en unos momentos, cuando esté lista pediré que se la traigan- Kakashi, quien estaba acompañando a la anciana a la salida agradeció el gesto amablemente y cerró la puerta.

La pelirrosa lo miraba con miles de preguntas en los ojos, a lo que él se limitó a ignorar, mientras ella no realizara ninguna pregunta en voz alta, no tenía por qué responderlas. No sabía bien por qué había cedido a sus peticiones, pero cuando menos lo pensaba estaba ahí, pagando una noche en una posada, para pasar más tiempo con ella, tiempo que no tenía en Konoha, no con esa libertad.

- Kakashi… ¿por qué estamos aquí?- sin embargo, solo hubo silencio.

- Estaba cansado para regresar a Konoha – respondió mientras le daba la espalda y se recostaba en el tatami. Sakura sonrió, estaba mintiendo, siempre que mentía evitaba mirarla a los ojos, aunque claro, eso era algo en el futuro, pero el Kakashi del pasado era más parecido a su Sensei de lo que hubiese pensado. – Gracias – respondió ella.

La cena llegó relativamente rápido, era una cena modesta, un poco de sopa, alcohol, pescado y vegetales. De algún modo, fue un momento ameno, lleno de silencio, pero no un silencio incomodo si no un silencio lleno de paz, era una sensación que Kakashi no había experimentado en mucho tiempo, se sentía tranquilo, como si estuviera en familia. Observó a Sakura… en definitiva podía estar observándola durante largo tiempo, si pudiera lo haría para siempre. Sorprendido por ese pensamiento, se reprimió a si mismo… las palabras de Asuma seguían rondando en su cabeza ¿Qué era lo que estaba haciendo? ¿Qué pretendía?

- Kakashi- dijo Sakura mientras se acercaba a él por la espalda rodeándolo con sus brazos – Te quiero – El peliplata se quedó helado ante ese comentario ¿de dónde había venido todo eso? De un movimiento un poco imprevisto, Sakura quedó frente a él mirándolo con sus grandes orbes verdes y sus mejillas sonrojadas

- ¡Te quiero! – volvió a decir ella, un poco más efusiva, lanzándose a sus labios. El beso estaba lleno de energía, sumamente diferente a los pocos que habían compartido, los labios de la pelirrosa se movían rápido, aunque de manera un poco errática. Un sabor distinto inundó sus labios cuando ella utilizó su pequeña lengua para profundizar el beso. Con cuidado se apartó de ella a regañadientes, detestaba tener que hacerlo, pero en esos momentos parecía necesario.

Fijó su mirada en la mesa con los restantes de la cena, buscando específicamente esa botella de alcohol que les habían enviado… vacía, él no había tomado gota alguna, por lo que ella debió haberla acabado sola, Sakura estaba ebria – Sakuraaahh – gimió de repente al sentir la mano de la pelirrosa frotándose contra su miembro, una sensación electrizante recorrió su columna – Tu también me quieres ¿no es así? – le susurró al oído mientras con su lengua repasaba el lóbulo de su oreja.

- Sakura… basta – dijo entre gemidos ¿por qué esa niña producía tanto en él? Sin embargo sus palabras parecían no llegar a la pelirrosa, quien seguía con su tarea de hacerle flaquear las piernas. Podia sentirlo, el cuerpo de Sakura completamente pegado al suyo, podía sentir por su espalda cada curva tan perfecta que ella le ofrecia, sentía su calor, su cercanía y maldita sea, no iba a negarlo, era sumamente atrayente.

Suspiró profundo, no, no podía dejar que llegara a más, no con ella así – Sakura – dijo firmemente mientras tomaba la mano de la pelirrosa, apartándola de él – Es hora de dormir – le dijo mientras se giraba para encontrarse con una Sakura con la cara desencajada y los ojos dolidos

- ¿Por qué? – Preguntó ella con una voz llena de amargura - ¿Por qué siempre me tratas como a una niña? ¡Ya soy una mujer! – Bramó- ¿Qué acaso no puedes verme? ¡Mírame! – Dijo mientras tomaba sus pechos entre sus manos - ¡Ya no soy una niña! Te he amado desde siempre y tu… tu solo me vez como una chiquilla a la que tienes que cuidar ¡Ya no soy eso! Yo sé lo que quiero y te quiero a ti – dijo

Kakashi la miraba sin entender exactamente por qué le decía todo eso, el jamás la había visto como una niña a la que debía cuidar, de hecho desde la primera vez que la vio noto que era una mujer y cuando la conoció supo que era alguien sumamente especial… ¿o ella … - Olvídalo – dijo ella- Esto es imposible ¿Cierto? Tu jamás vas a amarme – espetó mientras reía con amargura- siempre me verás como la aspirante a chu…

- Basta – dijo interrumpiéndola, usualmente no le importaría que las personas dieran un monologo tan lastimero como ese, pero no ella, de ella le lastimaba, sobre todo porque todo lo que estaba diciendo eran tonterías, no estaba seguro si "eso" era imposible, pero era algo que también el deseaba, pero quería que ella estuviera consiente y no en un estado dudoso – No digas nada de esas cosas – decía mientras le acariciaba el rostro ¿tendría algo de malo que se dejara ir en estos momentos? Ella estaba tan ebria que seguramente no recordaría nada ¿tendría algo de malo? – Yo también… te quiero – dijo mientras le regalaba un pequeño beso en la frente – Pero no es momento ¿Vamos a descansar? ¿Sí?

Sakura asintió y con torpeza fue directamente a la cama, observando que Kakashi se preparaba al borde de la ventana – Duerme conmigo – dijo ella sorprendiéndolo nuevamente, el alcohol hacia que las personas actuaran de una manera bastante impulsiva. El ninja no respondió y continuo preparando su "cama" al pie de la ventana – Duerme conmigo – insistió – prometo que no intentaré nada, solo quiero tenerte cerca – dijo mirándolo suplicante – por favor.

El peliplata suspiró – De acuerdo – dijo mientras se acomodaba junto a ella, él estaba consciente y sabía que podía controlarse para evitar hacerle daño o que hiciera algo de lo que se arrepentiría al día siguiente, a fin de cuentas si ella intentaba algo nuevamente, lo único que tendría que hacer, seria apartarse – Gracias – respondió la pelirrosa mientras se acurrucaba contra su pecho y respiraba profundamente… en definitiva, no le molestaría pasar todas las noches así.

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Una sombra saltaba rápidamente entre los tejados de los edificios en la aldea de las flores, esa sombra procuraba no ser vista por nada ni por nadie, deteniéndose sigilosamente en una ventana, mirando una escena que lo hizo sonreír… en definitiva, seguirlo por tanto tiempo había tenido su recompensa y ahora debía informar su descubrimiento.

- Kei – dijo Haruka – Localicé al ninja que copia, se encuentra en una aldea algo lejana de Konoha, pero cercana a la aldea de la Lluvia, es la aldea de las flores.

Kei alzó una ceja ¿Qué estaba haciendo un ninja como Kakashi en una aldea tan simple e insípida como la aldea de las flores? Miró a Haruka y el aludido, en seguida, supo interpretar la mirada de su camarada – Esta en una especie de paseo recreativo, con nada más y nadie menos que la ninja de Konoha futura

- ¿Quién?- dijo Kiei saliendo de entre las sombras

- La pelirrosa que te dio una paliza hace unos meses – mencionó sonriendo

Los ninjas se miraron con asombro ¿Qué estaría haciendo con ella tan lejos de Konoha? La última información que habían conseguido era que la chica había sido tratada como prisionera en la aldea y estaba bajo vigilancia ¿Por qué estaría con Kakashi fuera de Konoha?- ¿A qué te refieres con paseo recreativo, Haruka? – preguntó Kirin

El ninja sonrió con sorna – está relacionado con esa mujer- tal confesión dejó sorprendidos a todos los presentes ¿Hatake Kakashi? ¿Relacionado con una mujer? ¡Debía ser una especie de broma! Ese ninja eras sumamente precavido y en todos los años que ha estado de servicio, jamás se le ha conocido a una especie de "compañera" con la que pudiera dar "paseos recreativos" -¿Estás seguro? – preguntó Kei

- Si- respondió Haruka – en un 75%

Kei pareció pensarlo unos segundos – El 75% no es suficiente, deberemos idear algo para comprobarlo, si ella realmente está relacionada con ese ninja será una oportunidad perfecta- Los ninjas restantes sonrieron con autosuficiencia, la hora de acabar con Hatake se acercaba y en esta ocasión, no lo esperaría.

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Sakura despertó con los rayos de sol en el rostro, la cabeza le daba vueltas y la luz le lastimaba terriblemente los ojos, se removió incomoda entre las sabanas, intentando apartar la luz de sus ojos, sin embargo algo chocó contra ella

- ¿Qué es esto? –murmuró mareada

Un sinfín de escenas le vinieron de manera desordenada y repentina a su mente, haciendo que el dolor de cabeza se intensificará ¿Qué era lo que había pasado anoche? Recordaba haber salido a una especie de cita con Kakashi, un tipo de concurso, haber estado bebiendo.. ¿Dónde es que estaba? ¿En Konoha? Sus ojos recorrieron la habitación, los techos altos de madera, ventanas pequeñas, una especie de futón, Kakashi dormido…

Los colores se le subieron al rostro mientras otra oleada de súbitas escenas se le instaló en la mente ¿Qué era lo que había hecho? Miró sus ropas, intactas…

- Parece que no pasó nada – dijo para sí, intentando recordar con exactitud lo que había sucedido, pero nada, su cabeza no parecía responder a las órdenes que ella daba.

Miró a Kakashi, plácidamente dormido en la cama, el cabello desordenado e increíblemente relajado, era sorprendente lo tranquilo e inofensivo que parecía al dormir. Se acercó a él y le acaricio el rostro, daría lo que fuera por él.

A juzgar por el sol, era relativamente temprano y seguramente tendría algo de hambre ¿sorprenderlo sería una buena idea? Si el despertaba y se daba cuenta de que ella no estaba ahí seguramente se preocuparía… pero ella podía volver antes de que Kakashi despertara, se veía tan profundamente dormido que seguramente lo lograría.

Con mucho cuidado e intentando no hacer ruido, vistió sus ropas y salió a las calles de la Aldea de las flores. La luz del día directamente en sus ojos era terriblemente molesta, pero dejando eso de lado el pueblo se veía completamente diferente en la mañana; el festival había desaparecido por completo, las calles estaban limpias y las personas realizando sus tareas con demasiada cotidianidad, como si el día anterior no hubiese habido un evento especial.

Caminó por las calles unos minutos, buscando lugares en donde pudiera comprar algo para poder desayunar, conociendo a Kakashi no valdría la pena pagar por el desayuno que ofrece la posada, ya que era demasiado "pesado" , quizá la mejor opción sería comprar unas cuantas frutas. Pronto logró observar un puesto pequeño que vendía todo tipo de variedades, tenía manzanas, cerezos, melocotones, sandias, etc. Era un buen lugar.

- Sakura – La aludida se tensó al instante, esa voz la concia, la conocía demasiado bien y tenía muchísimo tiempo de no escucharla, pero no era posible, no podía estar en ese lugar – Sakura – giró rápidamente el rostro, el dolor de cabeza ya no importaba, estaba segura, era SU voz, Con la mirada analizó a cada una de las personas que podía visualizar en un instante, nada ¿había sido su imaginación? – Sakura - ¡No! No lo era.

Corrió hacia donde había escuchado la voz, no estaba lejos, si corría los suficientemente rápido lo encontraría, tenía que hacerlo. Buscó entre las callejuelas y los tejados ¿Dónde estaba? ¿Qué estaba haciendo ahí? – Sakura- ahí estaba otra vez, estaba cerca.

Con rapidez llego a un callejón, su mente no podía procesar lo que estaba viendo ¿era real? ¿Él estaba ahí? –Naruto- Era Naruto, era su voz, su traje extraño, su cabello rubio y esa sonrisa tonta, era él - ¡Naruto! – Gritó ella con felicidad yendo directamente hacia él - ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Cuándo llegaste?

Naruto sonrió, pero esa sonrisa no era la de Naruto, esa sonrisa no transmitía confianza y la calma tan característica de su mejor amigo. Parpadeó varias veces, analizando rápidamente al individuo que tenía en frente… Él no era Naruto. Maldijo para sus adentros ¿Tanto deseaba verlos que había bajado la guarda? ¡Ella era una ninja! Era algo que no podía permitirse.

Suspiró, no iba a permitirse volver a lo de antes, no despues de tanto, esa era su promesa y su camino. Con cuidado se acercó a "Naruto" fingiendo naturalidad, si estaba usando un jutsu de transformación, tomando la forma de un Naruto del futuro… solo podían ser esas personas y seguramente los demás estaban escondidos en un lugar cerca - ¿Naruto?

- Recientemente – respondió, su voz era increíblemente similiar a la de su amigo, sin embargo tenía un deje distinto, algo que ahora podía captar con demasiada facilidad – Vine por ti- dijo cerrando la distancia entre ellos.

Ahora era el momento, juntó suficiente chakra en su puño ¡Ahora! - ¡Shannaro! – Gritó atestando un puñetazo que sacó volando a "Naruto" provocando que desapareciera en medio de una nube – ¿un clon? – de los tejados bajaron 4 hombres, los mismos cuatro hombres que los habían emboscado en Konoha – Ustedes – dijo ella al reconocerlos - ¿Quiénes son y qué es lo que buscan?

Los hombres sonrieron, no debían de responderle, ella era una presa, una peligrosa, pero presa al fin y al cabo - ¡Eso no te concierne! – gritó Kiei corriendo directamente hacia ella, lanzando unas cuantas shurikens que logró esquivar con relativa facilidad. Una explosión ensordeció su oído derecho ¿Qué había sido eso? Miró al suelo, un Kunai explosivo utilizado estaba justo a su lado – ¡Tu vendrás con nosotros! – dijo Haruka invocando un jutsu de tierra, por debajo de sus pies todo comenzó a temblar y 4 grandes muros comenzaron a aparecer a su alrededor, dio un salto evadiendo los muros, sin embargo una cascada de agua la derribo ¿Por qué no se acercaban? Ella no tenía shurikens ni Kunais, ninguna arma que pudiese ser de largo alcance… sabía que su fuerte eran las batallas de cuerpo a cuerpo, pero con ellos tan lejos resultaría casi imposible utilizarlo.

- ¿Qué está pasando aquí? – Sakura y los involucrados miraron al ninja que copia saliendo de las sombras, su rostro estaba impasible pero su mirada lucia amenazadora - ¿No escucharon? ¿Qué está pasando aquí?

La pelirrosa no se molestó en responder, eso era obvio. Aprovechando la oportunidad que Kakashi le estaba brindando, corrió rápidamente a Haruka, quien a duras penas esquivó el golpe, salvándose de lo que seguramente sería una muerte segura, sin embargo no era momento de descansar, la ninja estaba demasiado cerca y considerando el agujero que había dejado ese golpe, si ella lograba tocarlo, sería su fin.

Kakashi conocía la fuerza que tenía Sakura, pero no la había visto pelear de esa manera, en definitiva no era un entrenamiento, ella conocía a esos tipos, se notaba en su mirada, en esa determinación en sus ojos y el, el también los reconocía, eran los que habían quemado la aldea, eran los que lo estaban buscando.

Sin previo aviso, Kakashi comenzó a atacar igual que Sakura, ninguna tenía intención de aniquilar a su oponente, pero si deseaban capturarlos para sacar información, cada uno para sus respectivos asuntos. Sin embargo sonaron 3 golpes sonoros en el aire, lo que provocó que los ninjas se miraran, retirándose bajo una nube de humo.

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Era cierto lo que decían de la Aldea de la lluvia, no importaba en que época del año estuvieran, ahí no dejaba de llover, habían pasado varios meses desde que había partido de Konoha para cumplir su misión de ayudar a su capitán de equipo, pero no había nada ¡Parecía inaudito! Una persona como ella, con ese conocimiento… seguramente tenía que venir de algún lado, alguien debía conocerla.

Dejó su bebida con pesadez en la mesa de la taberna en la que se encontraba, no era que le encantaran ese tipo de lugares, pero sin lugar a dudas eran los mejores si quería escuchar algún tipo de información de un ninja, lástima que en esta ocasión parecía no dar resultados, quizá debería retirarse y regresar, esa mujer parecía salida de la nada.

-¡Es un hermoso florero! – se escuchó dentro de la taberna. Bufó ¿Quién sería tan estúpido como para poner un florero en una taberna de mala muerte? - ¡Lo sé! Lo adquirí en una aldea cercana – eso era una tontería ¿a quién le importaban esas cosas? ¡Hablaban tan alto que las personas de fuera podían escucharlos! Se levantó molesta, era suficiente, no iba a escuchar más tonterías cuando tenía una misión que cumplir y la estaba fallando de manera estrepitosa.

-¡Son una pequeña familia! Son los Haruno – Detuvo su andar en seco ¿Los Haruno? Su capitán le había dicho que el nombre de la mujer era Sakura Haruno… ¿Cuántos Haruno podían existir? Con determinación y brusquedad se dirigió a los hombres que hablaban - ¿Dónde? – preguntó ante la mirada sorprendida de los hombres.

- Son una familia en la aldea de junto, está a unas cuantas horas de camino – mencionó la que parecía ser la esposa del hombre. Sonrió al fin parecía tener una pista – Gracias – dijo ahora sabía que lo que había estado buscando por meses no estaba lejos.


¡Espero les haya gustado el capitulo! ¡Muchas gracias por su paciencia, espero valiera la pena! ¡Nos leemos!