Las conclusiones
Esa mañana fueron a la oficina de la peli escarlata que siempre llegaba casi que una hora antes para poder hacer a tiempo todo lo que requería su trabajo, la actriz tocó la puerta amablemente y después de un educado pase, entró junto a Seilah, vio a Mirajane y Cana que estaban en la oficina también, saludaron amablemente y Ultear empezó a hablar.
-Ella es Seilah Ryogets – Presentó a la chica que apenas sólo había saludado – Y…
- Vine aquí a solicitar un trabajo – Se encogió de hombros viendo a todas en la habitación – Sé de vestuario, maquillaje, también puedo organizar el día, básicamente lo que hace una asistenta personal – Emitió serena, con su usual calma, Ultear sólo se quedó viéndola
- Mmmm… - Sonrió la albina – ¿Sabes? Con tanta ropa nueva nos vendría bien una ayuda en vestuario – Vio de reojo a Erza que asentía con seriedad
- Prácticamente tendrías que armar los conjuntos para los personajes – Emitió la peli escarlata – Mira te puede ir dando las especificaciones en esa área
- Seguro – Sonrió la peliblanco llevando a una sorprendida Seilah del brazo hacia afuera de la oficina
La ahora encargada de vestuario veía algo confundida hacia el lugar que dejaban, había sido demasiado fácil conseguir trabajo, tal vez debió haberle hecho caso a Ultear desde el inicio y debió haber ido ahí.
La actriz se quedó de piedra viendo cómo se llevaban a la chica, y sin saber muy bien cómo reaccionar se dispuso a irse.
-Entonces se agrega otra bonita chica al equipo – Sonrió Cana mientras bebía de una botella que suponía la actriz era de alcohol
- Cana… – La reprendió la peli escarlata
Ultear intentó fingir la mejor de sus sonrisas para irse del lugar, no le había gustado para nada el comentario de la castaña, no era ni en lo más mínimo agradable, nada más de recordar la mirada que le dio a ella el primer día que la conoció, pudo imaginar la que le dirigió a Seilah, negó entrando a su camerino, la enojaba eso, pero a la vez no podía expresar enojo alguno, porque ellas no eran nada… es decir se besaban y tal, pero no había ningún vínculo, suspiró empezando a alistarse para grabar ese día.
…
El peli azul llegó y presintiendo que Erza no había cumplido su promesa, se presentó temprano llevando unas donas para la peli escarlata y Mirajane que tal vez pueda estar en su oficina, se sorprendió al ver a la supervisora del proyecto, igual entró con una sonrisa saludando a ambas.
Erza rodó los ojos divertida al ver lo que traía en manos.
-Hoy sí que todos amanecieron muy madrugadores – Bromeó la castaña
- ¿Todos? – Alzó una ceja el peli azul
- Ultear llegó hace rato con Seilah para pedir trabajo – Contestó la peli escarlata a la que la peli negra le había contado un poco de lo que había pasado con esa chica entre tomas y recesos, casi que los tres se habían vuelto más amigos tras esos días de grabación
- Oh – Asintió el peli azul recordando que irían ese día
- Bueno, los dejo – Soltó Cana con una sonrisa de lado – Quiero ver si a la nueva chica se le ofrece algo… - Emitió insinuante
- No la fastidies – Habló Erza con seriedad – Y estoy hablando en serio, Cana – Afiló la mirada
- Yo nunca soy descortés con una bella dama – Alzó las cejas sugestivamente y se fue
- Al menos ya no estará encima de Ul – Rio el peli azul sentándose en frente
- Sólo le gusta coquetear, no creas que en verdad se interesó en alguna de las dos – Se encogió de hombros tomando una de las donas con glaseado de fresa
- ¿Qué trabajo le dieron? – Preguntó mientras comía también
- Vestuario – Respondió tomando un poco de su café – A Mira le pareció una gran idea, aunque la verdad ver a esas dos juntas me dio escalofríos – Rio levemente
- ¿Por? – Entrecerró los ojos, no había conocido a Seilah personalmente, pero por lo que comentaba Ultear, era tranquila, serena, casi que inexpresiva
- Creo que son como alusiones mías, pero es cómo si compartieran la misma aura – Balanceó su cabeza levemente mientras iba por su segunda dona
Al peli azul lo aliviaba no haber tenido que pelear para que empiece a desayunar.
-¿Cómo si fueran demonios? – Susurró en falso dramatismo, recordando que la peli escarlata le había comentado acerca del curioso apodo de su amiga
Tan dulce y gentil que se veía la albina cómo para llamarla de ese modo.
-Exacto, demonios – Rio siguiéndole el chiste
- ¿Me llamaban? – Escucharon una tercera voz en el lugar, cosa que los dejó a los dos helados y avergonzados
-Yo iré a alistarme para grabar – Emitió rápidamente el peli azul casi que huyendo de la oficina
Erza agradeció a su galante caballero por haberla dejado enfrentar al dragón sola, bueno, demonio.
-¿Y Seilah? – Evadió el tema principal no queriendo saber realmente cuanto había escuchado de su conversación
- Organiza el vestuario – Se encogió de hombros
- Y… ¿Por qué de repente tan amigable con una extraña? – Cuestionó viendo lo rápido que actuó cuando tuvo la oportunidad de ofrecerle algún trabajo
- Porque lo noté – Sonrió misteriosa
- ¿Qué notaste? – Entrecerró los ojos divertida mientras iba por su tercera dona
- Cómo la mira Ultear – Alzó las cejas sugestivamente
- ¿Y cómo la mira Ultear? – Rodó los ojos no creyendo que la albina vaya a meterse en la vida de alguien tan rápidamente
- Como te ve Jellal – Soltó divertida enrojeciendo a la peli escarlata
Erza intentó volver a encausar la conversación - ¿No van ni dos minutos que las ves juntas y ya te estás metiendo? – Alzó una ceja
-El amor no sabe de tiempos – Contestó tomando una de las donas
- Pues te estás equivocando completamente Mira – Suspiró tomando de su café – A Ultear le gustan los hombres
- ¿Por qué lo dices? – Alzó una ceja
- Sólo me ha contado de sus novios – Dijo como si fuera lo obvio
Mira sólo asintió con la sonrisa misteriosa que tenía en un principio, la verdad si parecía un demonio.
-¿Entonces Jellal nos va a traer el desayuno todos los días? – Soltó inocente
- Solo porque un día lo haga no significa que sea siempre – Se encogió de hombros intentando no sonar nerviosa
- ¿Ya viste sus escenas de ayer? – Sonrió de lado – Están muy bien hechas – Mordió su labio inferior para no reír ante la expresión de su amiga – Creo que ya deberías de irte a alistar para tu trabajo como antagonista
Erza asintió levantándose y yendo hacia su camerino a prepararse, sabía que las escenas de ayer las revisaría Laxus, pero no junto a la albina.
…
Después de días saliendo, hasta ahora a lo máximo que llegaban era a tomarse de la mano, ni si quiera se habían dado un rápido beso, pero hoy era la gran noche, no se irían sin si quiera un beso, entonces cada uno se alistaba conforme a el uso de sus mejores armas, él estaba perfumado con la colonia favorita de Juvia y esa camisa que se pegaba a su toros; la peli celeste iba con un vestido de infarto mientras se ponía el gloss al que Gray nunca se había podido resistir, sonrió pensando en llegar y atacar a la primera oportunidad que tenga, la verdad deseaban ir a lujosos restaurantes a pasear por la ciudad en esos bellos parques, pero lo de hacer su relación pública no los animaba para nada, ni aunque fueran ya muy recuperados como pareja, exponerse era algo que habían hecho antes y que no los hizo sentir nada cómodos cuando terminaron y por más que creían que esta vez sería diferente el que los siga una cámara ya no les hacía tanta gracia cómo antes, así que la cita de esta noche sería en el departamento del peli negro.
Sonrió al recibir el mensaje de que la esperaba en su puerta, se arregló el cabello un poco nerviosa y bajó mientras se alisaba el vestido.
-Buenas noches, Gray-sama – Sonrió viendo al chico que estaba apoyado en su auto esperándola
- Buenas noches, Juvia – Sonrió devuelta abriéndole la puerta del copiloto y condujo hasta el departamento de él
Al entrar Juvia se quedó boquiabierta, era un bello loft que estaba finamente decorado con diferentes instrumentos en las paredes, no pudo evitar ver la mesa bellamente decorada con velas, sonrió cuando él le ofreció el brazo respiró profundamente la colonia que emanaba el cuello del chico, era deliciosa y en serio la había extrañado.
Gray vio de reojo ese gloss que tanto el color, como olor y textura le eran atrayentes, carraspeó un poco si quiera para esperar a eso después de cenar y le jaló la silla para que se siente, la peli celeste lo hizo con una sonrisa y él fue a su puesto rápidamente, intentando ser muy galán.
La cena ya había empezado, a la mitad Gray ofreció servir el vino aunque estaba un poco nervioso, felizmente no derramó ni una gota, aunque Juvia estaba tan nerviosa como él para notarlo.
-¿Recuerda Gray-sama cuando lo entrevisté por primera vez en mi programa? – Sonrió viendo la expresión en su rostro
- Aja… - Asintió tomando un poco de vino
- Llevaba esa misma camisa y esa colonia – Mordió su labio inferior sonrojándose
Para ese entonces ella era otra fan más, al peli negro le incomodó un poco que después del show ella aun haya estado tan pendiente de él, aunque al final lo encontró adorable y tiempo después empezaron a salir.
-¿Ah sí? – Gray vio para otro lado sonrojándose igual – Yo no lo recordaba – Se encogió de hombros
- Juvia siempre le dijo que le gustó mucho ese aroma – Le sonrió
- Creo que sí lo recuerdo – Frunció el ceño concentrándose en qué hacer para lograr su cometido, pero después de tantos años aún no sabía con qué iba a salir la peli celeste
Ella rio levemente – A Juvia le encantó la cena, Gray-sama, gracias – Asintió haciendo casi que una reverencia
-Estamos saliendo ¿No? – Carraspeó el peli negro – Es lo mínimo – Volvió a dar otro trago de su vino
- ¿Gray-sama podría enseñarme los instrumentos que están en su pared? – Mordió el interior de su mejilla esperando que su plan de acercamiento funcione
El peli negro asintió levantándose junto a ella, y se maldijo a sí mismo por no haber recordado ninguno de los acercamientos que tendría en la velada, vio como la chica se decantó por una de las guitarras eléctricas en su pared.
-Esa de ahí es una Fender Stratocaster 1974 Sunburst con diapasón palorrosa y hardtail – Señaló dicho instrumento – Es ligera en comparación a otras Strato de los setenta – La peli celeste le prestaba total atención y él se sentía más seguro de hablar de algo que sabía – Se debe a la calidad del cuerpo aliso, el puente fijo tipo hardtail ayuda a mantener la afinación de la guitarra, las características de esta guitarra son difíciles de ver en modelos de otros años, la unión de tres tornillos de mástil y cuerpo, selector de pastillas de tres posiciones, golpeador blanco de tres capas – Sonrió al ver como Juvia veía con atención el objeto – Pero como siempre… - Se llevó la mano atrás de la cabeza – Creo que te aburro con lo que digo
- No lo hace Gray-sama – Negó – A Juvia le gusta escucharlo acerca de lo que le gusta – Le sonrió – Además, siempre quise aprender algún instrumento – Se encogió de hombros apoyándose un poco en él
- ¿Cuál? – La vio interesado
- Guitarra – Se sonrojó un poco – Sé cosas muy básicas, pero…
- Entonces no se diga más – La tomó delicadamente de la mano y la llevó a uno de los sofás que tenía más cerca, la peli celeste sonrió al ver cómo se relajaba y empezaba a ser él, el Gray que era sólo con ella – Aquí tenemos la Gibson Acustic Hummingbird – Tomó una guitarra acústica de la pared, ni a su padre que era tan fanático de las guitarras lo dejaba tocar las de su colección, pero Juvia era especial – Nada como el sonido de una Gibson de 55 años – Sonrió pasándole el instrumento a la peli celeste
Juvia tomó el objeto con mucho cuidado, posicionando los dedos en los primeros trastes y tocando las cuerdas con una sonrisa ante el agradable sonido.
-Entonces – Gray se puso detrás de ella apoyando su mentón en el hombro descubierto de la chica, cosa que la hizo temblar levemente, el peli negro casi ni se percataba del contacto dada su emoción por el instrumento – Pones los dedos así… - Guío con su mano encima de la de ella – Y… - Rasgó las cuerdas – Tenemos un acorde – Sonrió alzando la mirada y viendo que el rostro de Juvia estaba cerca del de él, también notó que su cuerpo estaba pegando al de ella y que le sostenía la mano que le indicó a poner sus dedos correctamente en la guitarra
Sin más acortaron la distancia empezando a besarse con lentitud, el pelinegro apartó la guitarra apoyándolo en uno de los tantos parantes que estaban en su sala, acarició la mejilla de ella mientras profundizaba más en el beso, Juvia sintiendo las manos vacías lo atrajo a ella rodeándolo por el cuello, sonriendo encima de sus labios ya no sentían esa incomodidad de no saber qué hacer el uno con el otro, porque debían recordar que ya se conocían, ya sabían mucho del otro, solo empezaban de nuevo.
…
Caminaba casi que temblando, no sabía lo que le pasaba ni lo que sentía, le agradaba, sí, pero quería comprobar una teoría que se le había ocurrido en la madrugada en la que no podía dormir mientras pensaba el rumbo al que iba su vida, se terminó de alistar para poder llegar a escena después de hacer lo que tenía en mente.
Respiró profundamente y entró al camerino de su mejor amigo, lo vio sentado repasando sus líneas.
-¿Ya olvidaste cómo tocar? – Bromeó él
- Bésame – Habló Ultear sin pensárselo mucho y cerró la puerta
El peli azul entrecerró los ojos sin entender a qué venía eso – Ammm… cómo en veinte minutos que entramos a que nos maquillen lo haré considerando que tenemos que lo hago casi todos los días – Rio un poco pensando que le estaba jugando una broma
-Hablo en serio – Se aproximó a él
- ¿Me quieres decir que está pasando? – Dejó su libreto a un lado
Ultear suspiró dejándose caer en el sofá – Estoy teniendo algo con Seilah – Soltó sin más
El peli azul negó mientras reía – A ver… a ver… déjame ver si entiendo – Intentó calmarse ante la mirada de seriedad que le daba su amiga – ¿Estás teniendo algo con Seilah y vienes a mi camerino a decir que te bese cuando te beso casi siempre? ¿Te sientes bien? – Alzó una ceja
Ultear se dio cuenta de lo ilógico que sonaba lo que decía, así que respiró profundamente y decidió explicarse – Desde hace días que empezó esto, empecé esto – Frunció el ceño – No quiero decir que Seilah me gusta, pero tengo como una especie de atracción y aunque me estaba acostumbrando a eso, me puse a pensar que tal vez sólo es porque he estado metida en casa, enfocada en el trabajo, no he salido con nadie en todo este tiempo y ella sólo apareció y me hizo verla de otro modo – Se encogió de hombros
Jellal la vio intentando entender lo que decía - ¿Y el besarme a mí, es porque…?
-Porque si tal vez me beso con otra persona se me quite este sentimiento bobo, y recuerde que a mí no me gustan las mujeres – Intentó que suene tan lógico como lo que pensaba
- No sé si soy la persona indicada para decir esto, pero… ¿No crees que estás siendo algo incoherente contigo misma?
- ¿Por?
- ¿Cómo vas a decir que no te gustan las mujeres si tienes algo con Seilah?
- Yo me entiendo – Rodó los ojos - ¿Me vas a besar o no?
- Bueno – Se encogió de hombros – Sólo te digo que esto no lo va a resolver
Para él dar un beso no era la gran cosa si no habían sentimientos de por medio, aparte de que Ultear se iba a convencer que besándolo a él o no, no podría cambiar lo que realmente sentía.
-Pero antes… - Se alejó un poco de su amiga – Responde una cosa – Sonrió divertido para al ver el fastidio en su rostro
- ¿Qué? – Emitió a regañadientes
- ¿Qué sientes cuando estás con Seilah? – La vio con seriedad
"La pregunta sería qué no siento cuando estoy con ella…" Pensó soltando un largo suspiro – Es algo que no había sentido con nadie más… - Asintió viendo a su amigo, Jellal vio como le brillaban los ojos al hablar del tema – La verdad yo pensé que sabía que significaba el que te guste o ames a alguien, y en todas mis relaciones pasadas he tenido casi que el mismo sentimiento solo cambiaba la persona, pero con Seilah – Respiró profundamente – Es totalmente diferente a lo que alguna vez sentí – Explicó sincera
-¿O sea que te estás enamorando? – Sonrió de felicidad por su amiga
Ultear se dio cuenta que lo que había dicho recientemente no tenía nada que ver con lo que dijo al entrar ahí.
-¿Me vas a besar o no? – Insistió
- Te voy diciendo que no solucionara de nada que te bese – Posó la mano en su hombro
- ¿Sí o no? – Volvió a decir con los ojos contrariados y confundidos
Entonces Jellal supo que la idea le correría por la cabeza hasta ver que no pasaba nada con él.
-Está bien – Asintió rendido – Pero me vas a tener que contar bien cómo viene a ser todo lo tuyo con Seilah
- Okay – Habló rápido
Empezaron a acercarse lentamente, sólo que ahora era extraño porque era algo más personal y no cómo sus últimos besos que solo eran por trabajo, Ultear fue la que lo rodeó del cuello profundizando más el beso, sus lenguas se tocaban levemente, no cómo en los besos actuados en los que ese contacto no era permitido.
El sonido de la puerta los hizo alejarse, una peli escarlata que entraba muy sonriente para su usual charla matutina con el peli azul, simplemente volvió a cerrar la puerta.
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Hola! No me odien (?) :v
Espero que les haya gustado el cap o que si quiera los haya dejado picados :v y que entiendan la personalidad de los personajes :3
¿Qué les puedo decir? :v
Aclaraciones:
El apellido de Seilah lo saqué de de su alias que es Diosa de la Luna Fría, que en japonés es Ryogetsuten, pero cómo soy demasiado mala con los nombres :v lo acorté para no complicarme la vida :)
Las guitarras que tiene Gray en su colección las saqué de internet al igual que sus características, por lo que no tengo ni idea de sí serán ciertas aunque la descripción le da cierto realismo al fic para mí gusto :3
En el teatro, en las novelas, películas, series o demás los actores no se besan en profundidad, por así decirlo, sólo es literalmente un toque de labios de los que ya depende la intensidad de la escena, así que Ultear y Jellal nunca se besaron "de verdad", por ponerle algún adjetivo :v… no sé si habrán escuchado el chiste del "beso de telenovela…" y si no pues, ya lo saben 7u7
Sección de comentarios:
Pilikali: Yay :3 eso señala que medio bien escribo :V
