UN SOPLÓN DEL COPLÓN

Habiendo pasado un par de días, Viktor estaba preocupado porque su prometida vendría a verlo, por lo tanto se animó a ir a ver a Runeard en donde se alojaba, pero este no estaba ahí.

En el camino al lugar donde se resguardaba el pelirrojo; pudo escuchar de manera repentina la fastidiosa voz del susodicho, el cual estaba en una sastrería.

Indeciso pedía el pelirrojo, distintos tonos de camisa – El rosa... No, el azul... No, el blanco... Me quedare con los tres– no sabiendo con cual quedarse, el recepcionista y dueño del local estaba que se lo tragaba la tierra, por las indecisiones del hombre pelirrojo.

El mismo Runeard al ver a Viktor se alarmó – Ehhh... Luego los compró– al verlo retrocede un poco y sale del recinto muy avergonzado, porque el semblante de Vik no es del todo alegre, por su parte él trigueño lo sigue; quiere hablar seriamente sobre algo – Nada de eso– dice mientras lo alcanza.

Cuando ya está cerca del pelirrojo, lo empuja contra la pared del local, por fuera y provocando que Runeard lo cuestione por su forma de confrontarlo – Eh, ¿Qué te pasa, tipo duro?– Viktor con el labio apretado y no sabiendo cómo decírselo, le dice en su lugar – ¿Que qué me pasa? Lo que me pasa es que vas a conseguir que nos maten a ambos porque eres un imbécil–.

Vik se da cuenta de que el poco dinero que habían ganado por los trabajos anteriores, lo está despilfarrando él pelirrojo.

Habiendo entendido que son presa fácil, escucha Runeard a Viktor informarle de forma malhumorada – Te dije que no nos metiéramos en esto– Runeard al escucharlo, se relaja y le sonríe, procediendo a colocarle su mano en el hombro al trigueño – Vamos, cierra el pico y esfuérzate un poco más–.

Con una ceja inclinada lo mira fijamente y con algo de seriedad – ¿Ahora me pides que me esfuerce? ¿Qué me has dicho? ¿Y tú cuando lo harás?– teniéndolo contra la pared, él trigueño lo agarra del cuello y lo estampa con tanta fuerza contra la pared.

Tan enojado aprieta el cuello, provocando que algunas pocas personas los vean.

Entre esas personas sale la prometida y la novia de ambos.

– Vik– exclama la mujer, por lo cual y una vez que lo hace, las personas que estaban ahí proceden a retirarse.

Viktor y Runeard giran sus cabezas, algo anonadados ante la presencia de Helena y Rita.

La mujer de cabello rubio sonríe y lo vuelve a saludar – Hola, Viktor– el mencionado responde algo sorprendido mientras no deja de apretar el cuello del pelirrojo – ¡Helena!–.

Casi asfixiandolo, Rita lo mira a Vik y le pide que lo deje a su novio – Viktor, suéltalo–.

Obedeciendo a la mujer de cabello negro, procede a soltarlo y a acercarse rápido a Helena; cuando está cerca de ella, le pregunta – ¿Qué haces aquí?– la chica le responde mientras lo observa con compasión – Vine a verte Viktor. Por fin te encuentro– sin saber que decirle a su prometida, Vik mira las relucientes y atrayentes facciones de la chica.

Nervioso, sostiene las pequeñas manos de la joven y la mira con detenimiento.

Runeard al ver a la pareja que tiene indicios de querer besarse, comenta – Ya empezamos otra vez...– pero él no se salva, su novia se le acerca para darle un beso ligero en los labios.

Cuando se separa de él, Runeard la menciona, – Rita...– la pelinegra le responde con seducción – Me puedes llevar a algún lugar bonito, Runeard, cariño–.

No tomándola en serio, Runeard se excusa – ¿Es en serio?–.

El pelirrojo mira con algo de desesperación a su pareja; al voltear su cabeza en dirección a Vik y Helena, se sorprende al verlos que se están besando.

La rubia sostiene de la cabeza al trigueño, el cual sostiene de la cadera y espalda a la hermosa mujer.

La pelinegra exclama con adoración y su novio solo se queda mudo al ver a su amigo.

Ante ese apasionante beso, Helena se separa lentamente de los labios de su hombre; lo mira con delicadeza y le informa – Rita. Ella ha sido un encanto conmigo...– Vik con el mismo semblante que tiene ella, la mira con comprensión.

Pero de repente, el semblante de Vik cambia uno alterado, por lo cual la reprime diciéndole – Déjame en paz– se separa de forma repentina de ella y le agrega – Estoy harto de esta mierda, Helenita. Has venido a hacer el caos en nuestra existencia, como siempre– la chica se asusta ante lo que dice y interviene con un cuestionamiento – ¿Cómo puedes decir eso? No seas grosero conmigo, Vik...–.

El mencionado se enoja un poco y le expresa – No es que lo quiera ser, pero tú…– se cruza los brazos por la decepción que lo carcome.

Como niña regañada, Helena se acerca a él, y con sus pequeñas manos lo intenta tranquilizar, le informa con un tono bajo – Estoy embarazada y quieres causarme problemas, no seas duro conmigo. Dame una oportunidad, por favor– casi rompiéndose a llorar, escucha a Vik soltar una respuesta poco alegre – Puedes quedarte con Runeard, yo paso de problemas. Ya estoy hasta la madre de mierda solo con él– el aludido se le acerca y detrás de él, se acerca su novia.

Una vez estando cerca, Runeard le informa con algo de temor – Este, Vik, tenemos que ir a ver a ese amigo tuyo–.

El trigueño sin dejar de mirar a la niña que tiene como prometida, exclama muy dubitativo y cuestionable un – ¿Qué?– Runeard añade mientras juega con sus dedos – Te lo explico en el camino–.

Helena al ver que ambos hombres se van, se entristece mucho ya que creía que se alegrarían de verla, por lo cual, su amiga, Rita; al verla muy triste, les dice – Ya, claro... Ustedes dos siempre son groseros con mi amiga, harán que cagué al bebé–.

Runeard al escucharla se excusa de forma libre – Oh, Rita no seas mal hablante– la mencionada niega y procede a retirarse mientras consuela a su amiga embarazada.

{-}

Mientras se dirigen hasta los caballos, pregunta Vik – ¿Qué amigo?– Runeard fijo en su andar le informa – Ese hombre es un traficante que deja el negocio. Nos va a pasar un informe sobre ese gran cargamento que está a punto de llegar–.

Viktor no creyendo mucho sobre el contacto secreto de él y de Runeard, lo procede a cuestionar – ¿Y cuánto nos va a costar la broma?– el pelirrojo sonríe con tibieza y le responde con una frase – "Para presumir hay que sufrir" entendido…–.

Por su parte, el trigueño, levanta una ceja, no comprendiendo a que se refiere – No entiendo–

{-}

Al montar sus equinos y dirigirse hasta el puerto del pueblo, Runeard menciona mientras van llegando al susodicho lugar – El barco del traficante despegará de la bahía en cualquier momento. Será mejor que nos demos prisa– Viktor, por su parte, sonríe con sarcasmo y con ese mismo tono, comenta – Joder, amigo. ¿A qué vienen tantas vueltas? Vamos rápido– ante esto último, observa como el barco comienza a movilizarse, por lo cual también ellos deben apurarse.

{-}

Corren con sus equinos hasta el barco. Al llegar, se posicionan en el lomo del animal, para posteriormente saltar hasta el barco.

Al estar en la embarcación, se abren paso a tiros con armas de fuego y armas como ballestas.

Al llegar a la parte del sótano del navío, Runeard se adelanta y baja hasta la mencionada parte.

Por su lado, Viktor protege a su amigo de un nuevo ataque orquestado por los enemigos abordo.

De manera repentina, aparece Runeard – ¿Tienes el material?– pregunta Vik mientras está a cubierto, el pelirrojo le responde con – Demasiado tarde– le muestra sus manos sin el material que necesitan, por lo cual, Vik exclama alarmado – ¡Amigo, ese informe era nuestro! Tenemos que hallarlo…–.

Al no saber cómo recuperar o encontrar lo que necesitan, Runeard cuestiona de manera sugerencial – ¿A quién? ¿A un nuevo contacto?– de forma espontánea le llega una idea como foco encendido, por lo cual le dice a Viktor – Eso es… el tiene otro bote privado... Y un ejército privado– ante esto último, observan ambos como llegan más hombres a confrontarlos.

Por lo cual, Vik agrega, preparado para lo que sea – Eso ya lo veremos–.

Vik y Runeard se movilizan rápido y logran llegar a sus caballos, por lo cual cabalgan hasta la ubicación de otro de los barcos del contacto.

Al llegar comenzaron a matar a los guardias que estaban ahí, todo con el fin de obtener el informe.

Mientras están en el tiroteo, Runeard pregunta con cierto grado de felicidad – ¿Dónde está mi informe, mamones?– agrega cuando le dispara en la cabeza a uno de los guardias – No me hagan enojar–.

Viktor al luchar a su lado, suspira algo avergonzado por el comportamiento de su amigo.

– Les voy a dejar el culo como un tomate aplastado– exclama aún más escandaloso el pelirrojo mientras no deja de matar enemigos – Vamos, cabrones– agrega.

Después de acabar con todos los guardias, Runeard se adelanta nuevamente por el informe pero en ese momento llegan unos forajidos a arruinarlo todo ya que también iban por el cargamento.

– ¿Qué cojones hacen éstos aquí?– cuestiona Runeard, por lo cual Viktor le responde con cansancio – Supongo que no somos los únicos a los que tú contacto ha atado hoy–.

Con superioridad y altanería, Runeard dice mientras se pone en una pose heróica – Conseguiré ese informe...– entonces Runeard corre hacía su caballo mientras Vik procedía a exterminar a los forajidos hostiles que están armados con pistolas y ballestas.

Una vez que los mata a todos, Viktor ve llegar al pelirrojo – ¿Runeard?–.

El mencionado llega con un nuevo caballo de color oro y le comenta – Eh, colega. Este caballito sí que sabe cómo controlarse. Esto es como muy lujoso– Vik arquea su ceja y le recalca muy molesto – Y a mí qué. ¿Has conseguido ese informe?–.

Sin querer decepcionarlo, le informa que sí – Claro, sin problemas–.

Viktor aprieta los dientes con ligereza y le reprocha en ese instante mientras se miran ambos – ¿Sin problemas? No me habría venido mal una mano aquí afuera–.

Ríe el pelirrojo ante lo dicho por el trigueño y le responde mientras le ordena al caballo que se movilice – Tranquilo amigo. Todo ha salido bien–.

Runeard lo mira con relajación a Viktor el cual le grita y ordena molesto, – Runeard... Coge el puto informe y apártate de mí vista–.

El pelirrojo ríe con tibieza y se aleja poco a poco hasta que ya no está en el enfoque visual de su compañero.

Por su lado, Viktor decide volver a casa mientras no deja de pensar en Helena, la cual intuye que estará en su casa.

Y por lo previsto cuando llega, la ve ahí en el lugar, descansando dentro de una de las habitaciones de la casa.

Vik suspira algo avergonzado e incómodo, no teniendo otra que tenerla a la joven en su casa.

Terminando así este capítulo.

{+}{-}

Notas del autor:

Hola de nuevo actualizo esto a la par que otros autores.

Primera aparición de la pareja de Viktor y de Runeard.

Bueno es todo, la actualización de poder femenino ya está, pasen a leerla.

Saludos.