Capítulo 27

Azize se entregó al beso dulce, intensamente apasionado que Cevdet le dio. Cuando quiso acordar, él estaba sobre ella, acariciándola, haciéndola anhelar mayor contacto…

Separó su boca de la de él para poder respirar mejor y él se perdió en sus ojos…

-Cevdet… es una locura que estés aquí, entiéndelo…

-Lo sé… pero no puedo evitarlo… no puedo siquiera pensar que Tevfik está aquí cerca, deseándote…

-¿Por qué dices eso? ¿por qué te importa?

-Estoy muy celoso de que tu marido sea él…

-Solo en los papeles, Cevdet…

-A la vista de todos…

-Pero no en mi corazón… ni en mi cama…- le dijo y él volvió a besarla.

Azize se dejó llevar un momento, él siempre lograba estimularla y llevarla por caminos de necesidad y pasión, sin importar en qué situación estuvieran…

-¿Trabaste la puerta? - le preguntó mientras sus manos no dejaban un solo lugar sin acariciar.

-Por supuesto…- dijo ella entre suspiros.

-Bien… así nadie nos molestará…

-Cevdet…

-Debemos ser silenciosos…- dijo él con una sonrisa cómplice.

-Cevdet… estás borracho…

-Bebí porque no podía soportar que te casaras con otro… pero sigues siendo mi mujer…- le dijo y Azize cerró los ojos cuando finalmente lo sintió parte suya.

Se entregaron a la pasión durante un largo rato. Parecía que las caricias no eran suficientes para saciarlos, pero se pasaron una buena parte de la noche uno en brazos de otro, no solo haciendo el amor, sino hablando bajo, recordando otros tiempos, diciéndose palabras de amor…

-No puedo creer que estemos en esta situación, mi vida…- le dijo él, besando con ternura sus hombros.

-Lo sé… no creas que yo si… pero son pruebas que nos han tocado…

-Por supuesto… ¿qué no daría yo porque todo fuera diferente? Por salir a la calle y pregonar a los cuatro vientos que estoy casado con la mujer más increíble del mundo…

-No hace falta que lo hagas, yo sé lo que sientes, no me hace falta que lo estés pregonando…

-Lo se mi vida… yo se que ya lo hemos hablado… pero quiero que sepas que cada día que pasa me siento más orgulloso de tenerte, de que me apoyes y me entiendas en mi misión… aunque a veces tu lealtad flaquee porque me veo obligado a hacer ciertas cosas que no están dentro de tu entendimiento…

-Te apoyaré siempre, así tiene que ser, Cevdet… tú has nacido para hacer una diferencia en nuestra lucha por la patria… y yo como tu esposa necesito apoyarte en todo…

-Aunque dejemos nuestra vida de lado… aunque incluso tuviéramos que dar la vida…

-Por supuesto…

Azize lo abrazó y besó con ternura y se fue quedando dormida de a poco, rendida, pero también complacida por estar en brazos de su marido… de su único amor…


Cevdet se quedó finalmente dormido después de haber velado su sueño casi toda la noche y Azize se despertó sobresaltada cuando escuchó golpes en su puerta…

Se vistió rápidamente y despertó a Cevdet, que le sonrió adormilado…

-Azize… querida…- escucharon decir del otro lado y Cevdet achicó los ojos con rabia.

-Tevfik… aguarda un instante, por favor…- le pidió mientras urgía a Cevdet para que se levantara.

-¿Le abrirás la puerta?

-No es que se la abriré, pero debo abrirla para contestarle…- le dijo en voz baja y él la tomó en sus brazos un momento…

-Sería magnífico que me encontrara aquí… y así...

-Cevdet… por favor… pareces un niño…- dijo sacudiendo la cabeza y sonrió.

-Cevdet se colocó tras la puerta y ella la abrió muy poco, solo para dejarlo ver su cara.

-Buenos días…- le dijo Tevfik con voz melosa.

-Buenos días, Tevfik…- dijo y se quedó mirándolo, sin saber qué quería…

-¿Has dormido bien?

-Magníficamente…- dijo con una sonrisa y luego se arrepintió, cuando sintió la mano de Cevdet sobre la suya, que se apoyaba en el picaporte de la puerta.

-Me alegra tanto… supongo que ahora que nos casamos te sentirás más tranquila…

-Claro…- dijo y bajó la vista cuando miró hacia donde estaba Cevdet y lo vio mirándola con algo de rabia.

-Me preguntaba si quieres venir a desayunar… algo preparé y sería bueno que te alimentaras…

-Bajaré en un rato…

-Bien, porque luego tengo que irme, mis deberes me llaman…

-Está bien… iré a acompañarte en el desayuno…- dijo con pocas ganas.

-Y… bueno… te diré algo y me gustaría que pudieras entenderme… ¿te molestaría prepararme un baño y… ayudarme con eso?

-Tevfik… puedo… puedo prepararte el baño si quieres, pero… no me siento en condiciones de acompañarte… lo siento…

-Pero… no tiene nada de malo… estamos casados…- insistió Tevfik con interés en convencerla.

-Lo sé… pero ya te lo dije… no quiero que te confundas… lo nuestro es solo un formalismo…

-Toda mi vida he soñado con compartir un baño contigo…

-Lo siento, Tevfik… estoy empezando a sentirme incómoda… no puedo acceder a lo que me pides…

-Está bien…

-¿Quieres que te prepare el baño? Puedo hacerlo de todas maneras…

-En un rato… gracias…- dijo y se fue, algo cabizbajo…


Azize cerró la puerta y se quedó mirando el gesto lleno de ira de Cevdet…

-¿Qué está pasando aquí que no me has contado? - le preguntó y Azize bajó la vista.

-Nada…

-Hablo en serio, Azize…- dijo y ella supo que tenía que sincerarse.

-Ayer vino cuando yo estaba por retirarme para dormir… me confesó que está enamorado de mí desde que nos conocemos y me planteó que quisiera que le de una oportunidad… para olvidarte a ti…

-Maldito… - dijo Cevdet con furia, quería bajar y pegarle, demostrarle que nada de lo que él pensaba hacer tendría éxito.

Azize levantó una mano y acarició su barba con ternura. En el apuro él no se había cambiado y solo tenía puestos sus calzoncillos…

Desvió su mirada hacia su torso y sonrió. Era imposible no sentir deseo por él. Si Cevdet supiera que ella no podría ni siquiera contemplar la idea de estar con nadie mas…

-¿Acaso quieres olvidarte de todo y encerrarte un rato más aquí conmigo? - le dijo con los ojos centelleantes de ilusión

-Sabes que no puedo, pero me encantaría…- dijo y besó sus labios- como en los viejos tiempos, cuando llegabas del frente y luego del baño nos quedábamos días encerrados… disfrutándonos hasta cansarnos…

-Hablando de eso… no se te ocurrirá bañarlo, ¿verdad?

-¿A Tevfik?

-¿A quién sino?

-¿Cómo se te ocurre? Esa clase de intimidad solo la he tenido contigo… y con mis hijas y mamá Hasibe… pero sé a qué te refieres…

-Menos mal… no podría soportarlo…

-Cevdet… mi vida… el hecho de que esté casada en los papeles con él no significa nada más que eso… por favor grábatelo… no quiero más celos innecesarios… no hace falta… no podría traicionarte nunca, ¿lo entiendes?

-Lo entiendo…- dijo y la atrajo a su cuerpo y la besó intensamente antes de que ella se fuera y lo dejara para terminar de vestirse, para luego escaparse…


Bueno, espero que les haya gustado. Gracias por seguir leyendo!