Han pasado diez años. Heiji vuelve a Japón. Kazuha no sabe como reaccionar. Un caso complicado, sentimientos encontrados y una atracción sin precedentes. ¿Podrán dejar atrás el pasado y empezar de cero?

Fic categorizado como M por escenas sexuales explícitas. Si no te gusta este tipo de contenido, ya estás avisado.

Los personajes de Detective Conan son propiedad de Gosho Aoyama.

CAPÍTULO 14

Son las cinco de la mañana, así que me levanto sin hacer ruido. Kazuha está dormida a mi lado y no quiero despertarla. Salgo de la habitación y me preparo para el viaje en Shinkansen hasta Osaka. Cuando estoy a punto de salir de casa oigo unos pasos que se acercan rápido hacía mí y no tengo tiempo de reaccionar cuando los brazos de Kazuha me rodean la cintura:

- ¿Pensabas irte sin decirme adiós? - Me giro para quedarme cara a cara con mi pequeño tormento y la beso.

- No quería despertarte… Además, esta noche voy a verte.

- Compórtate, ¿quieres?

- Lo mismo digo… Necesito que dejes todos los asuntos de laboratorio arreglados, creo que vendré cargado de muestras y… - Kazuha me besa de nuevo mientras abre la puerta de mi piso y me empuja fuera.

- Déjamelo a mí… Ahora vete, que perderás el tren.

- ¡Ya me voy, ya me voy! - La beso otra vez y corro a tomar el metro, Shiozaki me está esperando en la estación de Tokyo.

Kazuha llega temprano al laboratorio y se dispone a organizar las tareas del día. A las ocho y diez llega Makoto con un café para su jefa.

- ¡Buenos días, Kazuha! ¿Qué tal todo? Te veo mejor que el otro día… - el chico le entrega el café.

- ¡Hola Makoto! Estoy mejor, sí… - toma un sorbo del líquido caliente - Muchas gracias, no sabes cuanto lo necesitaba.

- ¿Qué tenemos hoy?

- Pues debemos terminar todo lo que hay pendiente. A partir de mañana voy a estar poco tiempo en el laboratorio, así que tendrás que encargarte tú de casi todo.

- ¿Dejas el laboratorio? - La cara de decepción de Makoto hace sonreír a Kazuha.

- ¡No hombre, no! Pero tenemos que cerrar el caso del asesino en serie de manera urgente y evitar más asesinatos, la cosa se nos está yendo de las manos y necesito tiempo para seguir con la investigación junto a Hattori y su equipo. Además, parece que el asesino se ha puesto en contacto con la policía y me ha mencionado, así que…

- ¿Qué has dicho? - Makoto parece fuera de sí.

- ¿Qué he dicho? Que voy a estar alejada del laboratorio hasta que cerremos el caso del…

- ¡No, idiota! ¿El asesino se ha fijado en ti? - Makoto cierra los puños y aprieta los dientes. - ¡Seguro que todo este asunto tiene que ver con tu relación con Hattori! ¡Desde que él he llegado has cambiado, Kazuha! ¡Este tío te está poniendo en peligro! ¿No te das cuenta?

- Tranquilízate, Makoto… Soy policía, así que estar en el ojo del huracán forma parte de mi trabajo. Además, nadie tiene que protegerme, deberías saberlo.

- ¡Claro que no tienes que estar en el ojo del huracán! ¡Eres de la policía científica, no tienes que hacer trabajo de campo! No deberías haber ido al parque Ueno, si hubiera ido yo ahora no estarías en esta situación…

- ¡Deja de decir tonterías! - Kazuha mira con firmeza a Makoto. - Necesito que te pongas a trabajar en estas muestras. Lo que pase a partir de mañana no es de tu incumbencia. No quiero que estés pendiente de mí, solo necesito que trabajes bien y que te encargues del laboratorio, esto es todo.

- Lo que tú digas…

Makoto se pone a trabajar a desgana y Kazuha revisa los horarios de la próxima semana. Es consciente de qué les esperan unos días moviditos y lo último que necesita es que Makoto se comporte como un crío celoso.

- Entonces… ¿Habéis roto? - Shiozaki habla mientras él y Heiji se dirigen en coche patrulla hasta el lugar de donde se supone que vienen los objetos y la tierra que se han encontrado en los cuerpos de las víctimas.

- ¿Quién?

- ¡Vamos, Hattori! El otro día, cuando os peleasteis, Toyama vino con nosotros a tomar una cervezas y nos lo contó todo.

- ¿Qué os contó? - Un hastiado Heiji dirige la mirada a Shiozaki, que conduce tranquilamente.

- Pues que habíais discutido por algo que pasó cuando eráis adolescentes y que ella te había pegado por bocazas.

- Genial…

- ¿Habéis roto?

- Nunca hemos estado juntos, así que no, no hemos roto… - Heiji pasa las páginas del informe que le envió el inspector Toyama y se detiene cuando encuentra lo que buscaba: Mia. - Creo que Mia es la primera víctima… ¿Tú que piensas, Shiozaki?

- ¿De verdad? ¡Te estoy hablando en serio tío! Los chicos y yo estamos preocupados por Toyama, nunca la habíamos visto tan desconcertada como la otra noche y tú parece que solo te interesas por los detalles del caso.

- Es que resulta que estamos trabajando, Shiozaki… Además, no creo que os tengáis que preocupar por Kazuha, sabe arreglárselas sola.

- Ya veo… - El silencio se instaura en el coche durante unos minutos.

- Entonces… ¿Quién crees que es Mia?

- No lo sé, Hattori. Este caso me da muy mala espina, las pistas no cuadran y siento que estamos perdiendo el tiempo yendo a buscar restos de no sé que a Osaka…

- Pues vaya… yo pienso lo contrario… de cada vez todo coge más sentido. Si resulta que las características geológicas del terreno en Kansai son iguales que las que se encontraron en las víctimas de Tokyo, está claro que el asesino tiene un vínculo aquí y esto puede darnos la pista para encontrar el cadáver de la primera víctima…

- Cuando hay un asesino por en medio sí que hablas… ya podrías ser igual de comunicativo con otros temas y así puede que no hubieras lastimado a Toyama…

- Hablo con quien tengo que hablar cuando tengo que hacerlo… Y deja ya el tema de Kazuha, que eres muy cansino.

Después de unas tres horas en coche, Heiji y Shiozaki llegan al lugar acordado y se disponen a hablar con la policía de Kansai, que los espera impacientes y con noticias nuevas.

- ¿Qué? Así que te quedas a dormir… No te preocupes, tengo la llave de tu casa, así que me quedaré allí… Iré con cuidado, haz tú lo mismo… Hasta mañana… Yo también a ti…

Heiji me ha llamado para decirme que va a tener que quedarse en Osaka, resulta que las investigaciones que nuestros padres han estado haciendo han dado sus frutos y han podido relacionar el asesinato de la señora Uekusa con una denuncia por desaparición que hizo la anciana de su nieta Mia, una chica de veinticinco años. La denuncia no prosperó porque los padres de la chiquilla la retiraron, pero ahora, con la coincidencia con el nombre que se escribió Kusakabe antes de suicidarse con el de la desaparecida, parece que todo cobra sentido.

Después del trabajo me dispongo a ir a casa de Heiji. Es mejor que me quede allí que en mi piso, no quiero poner en peligro a Saori. En el trayecto en metro me siento un poco desprotegida y sola, pero me repito que todo va a estar bien, que tengo una pistola y que si alguien se me acerca le voy a dar tal patada que le voy a dejar KO.

Llego a casa, me ducho y ceno tranquilamente. Cuando ya estoy casi dormida en el sofá, el timbre de mi teléfono me desconcierta un poco. Es Saori…

- Hola Saori, me has asustado, ya casi estaba dormida…

- Inspectora Toyama, qué ganas tenía de hablar con usted… - Me quedo helada, no es la voz de Saori la que me está hablando desde el otro lado del teléfono.

- ¿Quién eres tú? ¿Dónde está Saori?

- ¿De verdad no sabe quién soy? - Todos mis sentidos se ponen en alerta y me incorporo con el corazón en un puño.

- ¿Dónde estáis? ¿Me quieres a mí, no? ¡Pues deja a Saori en paz!

Si has llegado hasta aquí, gracias por leer.

Si te ha gustado el capítulo, déjame un review ;)

¡Hola Chicos! Estoy de vuelta, aunque tarde y sin escenas románticas. Perdonad por el retraso en las actualizaciones, el hecho es que estoy súper liada con el trabajo y casi no tengo tiempo de escribir. He aprovechado que hoy estoy un poco pachucha y no he ido a trabajar para actualizar…

Quiero agradeceros a todos los que estáis leyendo el fic y estáis comentando, sois energía pura, de verdad. ¡Muchas gracias!

Espero que este capítulo os guste, lo cierto es que creo que la historia está llegando a su fin, pero tengo que cerrar un montón de temas pendientes, así que puede que se me alargue más de lo que quería en un principio.

Lo dicho, perdonad por el retraso. Prometo actualizar tan pronto como pueda, pero no sé cuando será… Eso sí, os aseguro de nuevo que no voy a dejar la historia a medias.

Un abrazo virtual para todos! Nos leemos!

Natsu