El anhelo de lo perdido

Kakashi observo la escena con el corazón en un puño, le era tan emotivo ver a sus tres alumnos juntos de nuevo y no solo eso, le parecía admirable como Sakura y Sasuke se aferraban a Menma mientras le imploraban que volviera con ellos. Casi se podía palpar en el aire el gran amor fraterno que desprendían, puede que muchas cosas hubieran cambiado a lo largo de estos últimos años.

Pero le alegraba ver que sus enseñanzas no habían sido en vano. Seguían preocupándose profundamente por el bienestar del otro y Menma no era la excepción, podía haberse vuelto un criminal e incluso podía mentirse a si mismo, creyendo que su corazón había sido consumido por la oscuridad, pero a él no lo engañaba.

Los vínculos que se habían forjado en el pasado seguían muy vigentes hoy en día, y como antaño Sakura y Sasuke seguían siendo la debilidad más grande de Menma, por mucho que el Uzumaki quisiera negarlo. Esa era la realidad.

El Hatake podía ver la duda e indecisión reflejada en los ojos azules del Jinchuriki, eso indicaba que pese a sus terribles acciones recientes, aun había esperanza para él, existía redención y el chico que había sido asignado a su equipo a los 12 años podía volver a ser quién era.

Y ellos estarían hay para él, lo apoyarían y le enseñarían a como andar por la senda correcta nuevamente, pero para eso, antes Menma debía dar el primer paso, y ese era dejarse ayudar. Observo como el cuerpo del Uzumaki temblaba levemente envuelto entre los brazos de sus ex compañeros, inhalo profundamente y entreabrió sus labios.

-Chicos yo...-Comenzó Menma con voz temblorosa y Kakashi no pudo evitar sonreír por debajo de su máscara, ya sabía lo que iba a contestar y no podía estar más orgulloso por ello.

-¡Oye tú!-Un fuerte grito interrumpió al Uzumaki.

El peliplata giro el rostro con sorpresa hacía el lugar de donde provenía la voz. Su mandíbula casi se callo de su lugar cuando observo a Akatsuki frente a ellos a unos cuantos metros. No pudo evitar sentir que la situación podía complicarse, y por primera vez como ninja, deseo que nunca hubieran llegado los refuerzos.

Entonces Menma volvió a sentir esa vieja presencia de antaño, de la cual estaba tan acostumbrado que hasta ya la sentía como suya propia, esa presencia que lo había acompañado como su sombra durante los últimos once años de su vida y había estado completamente ausente durante el corto tiempo que duro aquel íntimo y conmovedor abrazo.

Se reincorporo en total silencio, poniéndose de pie ante las miradas expectantes de Sakura y Sasuke, su decepcionado semblante hablaba por si solo, habían estado tan cerca. El Uzumaki se giro levemente hacía la organización con una indescifrable expresión en su rostro. Itachi fue el primero en dar un paso adelante.

-Uzumaki Menma, por orden de la Hokage debes venir con nosotros-Dijo el Uchiha seriamente mientras sus ojos negros viajaban rápidamente desde su hermano menor junto a la hija del héroe, hasta las figuras de Gaara con Matsuri y Mei desmayado en el suelo. Cerciorándose de que estuvieran bien.

-Es inútil resistirse, es mejor que vengas por las buenas hm-Dijo Deidara con una sonrisa de falsa confianza.

Pues bien podían ser la organización más poderosa de las naciones ninja, creada para mantener la paz, pero todos sus miembros habían visto con sus propios el alcance del extraordinario poder de ese muchacho y sabían que si se desataba una lucha nadie saldría bien librado de esta.

Menma ni siquiera parpadeo, observándolos con unos ojos tan fríos que les heló la sangre, el único movimiento que hizo fue apretar el puño fuertemente, pero además de eso, parecía estar en total calma, a lo que los Akatsukis vieron como algo nuevo. Sin embargo ese gesto fue inmediatamente reconocido por los miembros restantes del equipo 7, los ojos de Sakura y Sasuke se abrieron enormemente.

-¡Menma no!-Gritaron ambos al mismo tiempo. Antes que los Akatsukis pudieran preverlo una gran cantidad de chakra se arremolino alrededor del Uzumaki mientras el Kyūbi rugía desde su interior con rabia, un gruñido cargado de odio.

-Arte Sabio: Elemento Vapor: Rasen Shuriken-Pronunció suavemente y a una velocidad extraordinaria el ataque salió de sus manos dirigiéndose inmediatamente hacía la organización desprevenida.

-Elemento Tierra: Múltiples Paredes de Tierra-Dijo Kakashi haciendo una rápida posición de manos, para luego tocar el suelo justo a tiempo para parar el ataque de Menma que impacto con gran fuerza contra las paredes de roca que había colocado una frente a otra, destruyendo las dos primeras, sola para desquebrajar las ultimas tres en varias partes.

Los Akatsuki parpadearon con sorpresa y conmoción al notar que no habían sido capaces de reaccionar a tiempo, algo que pudo haberles costado la vida. Itachi entrecerró los ojos sin saber como interpretar la noción de que el ataque parecía más dirigido hacía sus compañeros que hacía el mismo. Por su parte Menma giro el rostro hacía donde se encontraba el Hatake, sin haber percibido su presencia hasta ese momento.

-Kakashi-sensei...-Murmuro el Uzumaki.

-Menma...por favor deja de hacer esto-Pidió el Jounin en tono suplicante.

-Ya es muy tarde Sensei-Aseguro el Jinchuriki seriamente, volviéndose hacia el lugar donde había caído su máscara de kitsune. Agachándose levemente la tomo entre sus manos.

-¡Suéltala!-Exclamo Kakashi -Debes olvidar todo ese rencor Menma, créeme...Como ninja he conocido a muchos que se han sentido como tú, en serio. Y los que siguen el sendero de la oscuridad nunca terminan bien, solamente te alejarás del mundo y de las personas que te aprecian...no lo vale Menma...no lo vale...no vale la ganancia a la perdida que representa-Dijo el Hatake. El Uzumaki se colocó lentamente la máscara.

-No soy como esos perdedores...conseguiré mi meta y no habrá consecuencias por ello, o no para mi al menos-Dijo el Jinchuriki.

-No puedes asegurarlo-Contradijo Kakashi -Aun si tienes éxito, consiguiendo todo ese poder que anhelas ¿Qué lograrás entonces? Nada, sólo un vacío-Aseguro -Ni todos los poderes ni habilidades del mundo entero podrán llenar el vacío en tu interior Menma...Por favor comprende...que mientras más quites..mientras más cosas arrebates...solo tendrás menos. El hoyo que has decidido llenar no tiene fondo...es hora de que detengas este disparate y nos permitas ayudarte-Dijo el peliplata esperanzado.

-Adiós Sensei...fue un placer verlos de nuevo. Pero interpónganse nuevamente en mi camino y no tendré otro remedio que apartarlos-Dijo con voz fría y distante, para luego desaparecer en un parpadeo.

Kakashi cerró los ojos y apretando fuertemente los puños le dio un fuerte puñetazo al suelo haciendo una pequeña grieta sobre este, Sasuke ocultaba la cara entre sus manos tratando de mantener a raya las lágrimas impotentes que amenazaban con salir. Sakura estaba en shock por lo ocurrido.

-¡Está escapando!-Exclamó Hidan, fue a lanzarse a donde se había ido el Uzumaki, pero Itachi lo interceptó colocando un brazo frente a él y negó con la cabeza. El Jashinista emitió un gruñido bajo pero se abstuvo de contradecir las ordenes del Uchiha.

-La Hokage no estará contenta-Comento Konan tranquilamente.

-No nos pagarán por esto. Un viaje perdido-Se quejo Kakuzu.

Por su parte Itachi observo como su hermano estaba sentado sobre el suelo con las manos sobre el rostro, con semblante suave se acerco hasta él y colocó una mano sobre su hombro en señal de apoyo, pero para su sorpresa el joven azabache lo sujeto violentamente del cuello de la camisa, pero no se inmuto.

-¡No! ¡No! ¡No! ¡¿Porque tuvieron que venir?!-Exclamo Sasuke con pequeñas lágrimas asomándose de sus ojos, los cuales sin que él se diera cuenta se habían vuelto rojos -¡Casi lo habíamos convencido! ¡Casi hubiera vuelto con nosotros a Konoha!-Espeto el azabache con dolor para luego soltar a su hermano y bajar la mirada deprimido, derramando cristalinas lágrimas sobre el suelo.

-Lo siento Sasuke...pero tu amigo se ha vuelto un criminal, y es nuestro deber detenerlo-Dijo Itachi mirando con pena a su hermano.

-Tu...tu...lo sabías..¿No es cierto?-Acuso Sasuke sin levantar el rostro para mirarlo -Tu sabías quién era él desde el principio-Murmuro.

-Desde que ataco Konoha en busca del Sello de la luna roja-Aclaro Itachi -No te lo conté porque no quería preocuparte, pero la Hokage se me adelanto y te dijo la verdad, hubiera preferido que no supieras-Dijo el mayor.

-Ya no soy un niño, no tienes porque mantenerme en la ignorancia, puedo manejar la verdad-Espeto Sasuke sin hacer contacto visual.

-Siempre lo he sabido-Aseguro Itachi para luego cerrar los ojos -Pero no puedes manejar el hecho de que alguien a quién aprecias este en malos pasos y tu no puedas hacer nada-Añadió. Sasuke frunció los labios y luego miro a su hermano con ojos llenos de lágrimas.

-Itachi-niisan...-Lloriqueo el azabache lanzándose para abrazar al mayor, Itachi le devolvió el abrazo consolándolo en silencio, propinándole suaves palmadas en su espalda dejándolo desahogarse.

Mei se removió un poco sobre la cama para después abrir lentamente los ojos, al principio le costo acostumbrar al abrupto cambio de luz, la habitación se encontraba demasiado iluminada para su gusto. Tomo haciento observan a su alrededor, no había que ser un genio para ver que se encontraba en el hospital.

Le alegraba el hecho de haber salido vivo a su enfrentamiento con Menma, pero el simple hecho de estar vivo significaba que tendría que lidiar con las consecuencias de no haber podido cumplir con su misión. Pero extrañamente eso era lo que menos le preocupaba en ese momento, necesitaba saber si Sasuke y Sakura estaban bien.

Y esa necesidad lo alarmo, porque nunca antes había sentido tanta preocupación hacia un miembro de su equipo. Pero al parecer su tiempo junto al Uchiha estaba dando sus frutos. Aunque si hubiera sabido que tener esa clases de sentimientos sería tan molesto talvez habría declinado, era horrible sentir esa sensación de preocupación en la base de su estomago.

Se llevo una mano hasta el abdomen, trazando pequeños círculos para tratar de disminuir la molestia, pero frunció el ceño al ver que era inútil, la única forma de deshacerse de esa terrible sensación era asegurarse de que su equipo se encontraba bien, pero antes de que pudiera levantarse de la cama la puerta se abrió, dejando ver una perfectamente arreglada cabellera negra.

-¡Mei! ¡Ya despertaste!-Chillo el Uchiha con una gran sonrisa mientras terminaba de entrar dejando ver a Sakura detrás de él. Mei los miro con sorpresa.

-¿Como te sientes?-Pregunto la Haruno mientras Sasuke tomaba haciento en la cama.

-Yo...tengo la boca seca-Respondió el ninja de raíz.

-Es normal, después de todo estuviste inconsciente-Explico Sakura tranquilamente.

-¿Qué paso?-Pregunto Mei seriamente.

-Menma-kun escapo luego de que Akatsuki apareciera en la escena. Al parecer la Hokage los mando como apoyo adicional al enterarse de que era muy posible que el secuestrador fuera el Hombre Enmascarado. Garra y Matsuri ya regresaron a Suna-Contó la pelirosa.

-Él iba a matarme-Recordó Mei.

-Al final decidió no hacerlo-Respondió Sakura bajando la mirada.

-Estuvimos tan cerca de traerlo de vuelta...-Murmuro Sasuke desanimado.

-¿Como sabías que Menma-kun era El Hombre Enmascarado?-Cuestiono Sakura repentinamente. Mei la observo, los verdes ojos de la Haruno se mostraban fríos y calculadores, emitió un suave suspiro.

-No creo que tenga caso mentir...Se me asigno acabar con la vida Uzumaki-san cuando lo encontráramos, en raíz ya se conocía su identidad como El Hombre Enmascarado y al ser un criminal rango S la prioridad es...-Mei no pudo acabar. Sasuke se movió extraordinariamente rápido, el castaño ya esperaba el duro golpe pero en su lugar sintió un fuerte abrazo envolverlo.

-Esta bien Mei...-Murmuro el Uchiha tranquilamente, apoyando la barbilla contra el hombro de su compañero -Te entiendo...has pasado por cosas difíciles...Raíz ha sido tu única familia...ellos te enseñaron a seguir las ordenes sin prestar atención a tu consciencia...pero ya no tiene porque ser así...nos tienes a nosotros...ya te lo hemos dicho...somos tu nueva familia y no permitiré que un tonto enojo me haga perder a otro amigo-Dijo Sasuke separándose de él para mirarlo directamente a los ojos. Azul y negro chocando.

-Pero Menma también forma parte de esta familia...y la familia no se hace daño...se apoya y se protege...tu eres mi compañero...mi hermano...así que dime hermano ¿Me ayudarás a traer de regreso al miembro faltante de nuestra familia?-Pregunto el Uchiha.

Los ojos de Mei se humedecieron y por primera vez en lo que recordaba, lloró, lloró como un niño pequeño. Conmovido y sintiéndose privilegiado de ser considerado no solo parte de la familia del equipo 7 sino como el hermano de Sasuke, él ser que lo había hecho ver el mundo de una manera diferente. Sin palabras simplemente asintió de acuerdo. El azabache sonrío complacido.

Entre las sombras observando todo lo que ocurría dentro de la habitación de hospital se encontraba un ANBU de raíz. Sakura repentinamente se sintió observada por lo que giro el rostro hacía la ventana pero no vio nada fuera de lo normal. El shinobi había desaparecido en una nube de humo.

-Sarutobi-sama...-Dijo el ANBU a la par que se arrodillaba frente a su líder.

-No hace falta que me digas nada, ya estoy enterado de todo-Dijo Hiruzen seriamente con los brazos cruzados por detrás de su espalda.

-¿Desea que lo elimine?-Pregunto el shinobi.

-De momento no. Tengo mejores planes para él. Por el momento permitamosle disfrutar de sus nuevos amigos, pero si intenta intervenir en nuestros planes...Mátalo-Ordeno Hiruzen. El ANBU asintió de forma obediente sonriendo maléficamente debajo de su máscara.

Una semana había trascurrido desde el secuestro de Matsuri, la Hokage estaba teniendo problemas de mantener en secreto la identidad del Hombre Enmascarado, Suna ya estaba enterada, solo esperaba que no se divulgara la noticia, aun conservaba la vaga esperanza de poder lidiar con la situación con sus propios medios, pero los constantes ataques de Menma complicaban más las cosas.

Aunque este volvía como tanto deseaban Sakura y Sasuke, el Uzumaki debía responder por todos sus crímenes, y si las demás naciones se enteraban su sentencia sería de cadena perpetua, por lo que se terminaría pudriendo en los calabozos para el resto de su vida. Pero por el bien de su alumna y su amigo intentaba evitar eso.

-Me alegra que Mei este mejor-Comento Sasuke caminando tranquilamente al lado de Sakura.

-Si. Es bueno que haya cambiado de actitud, ojalá en un futuro pueda llevarse bien con Menma-kun-Comento la Haruno. Sasuke sonrío -¿Cuando es que será la boda de Itachi-san e Izumi-san?-Pregunto la pelirosa con curiosidad desviando el tema.

-Mmm...en un par de días. Mis padres están tan emocionados con la idea que no quieren esperar más. Pronto verás a todo el barrio Uchiha lleno de color y festejando-Dijo Sasuke con una gran sonrisa y alzando el puño emocionado.

-Uno pensaría que serían los novios los más ansiosos-Comento Sakura con diversión -Supongo que estarán muy ocupados-Dijo la pelirosa.

-Y que lo digas...ya verás...¡Me tendrán como un burro de carga!-Dijo dramáticamente colocando los ojos en blanco, palideciendo con el trabajo que seguramente tendría. Sakura río levemente.

-Bueno...podría ayudarte si quieres-Propuso la Haruno.

-¡¿Qué?! ¡¿En cerio?! ¡Gracias Sakura-chan!-Chillo Sasuke con los ojos brillando.

-Descuida...para eso están los amigos-Dijo la pelirosa restándole importancia con la mano.

-Aun no puedo creer que seré tío-Dijo Sasuke caminando con los brazos detrás de sus cabeza -Ya estoy viejo-Comento divertido cerrando los ojos.

Cuando repentinamente sintió una peligrosa presencia acercarse hacía él. Abrió los ojos abruptamente sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda rígida. Pero ya era muy tarde para reaccionar. Su sonrisa se congelo cuando Hinata ya se encontraba delante suyo mientras mantenía un filoso kunai sobre su cuello. Una gotita resbalo por la cabeza del azabache.

-Mantente quieto y no hagas ningún movimiento brusco si no quieres que te clave este kunai en el cuello-Bramo la pelinegra mirándolo con su Byakugan activado. Sasuke transpiraba, pero su semblante era tranquilo, tratando de mantener la compostura.

-Eh...h-hola Hinata...¿C-Como...estas?-Tartamudeo el azabache.

-Nada de como estas Uchiha. Estuve esperándote una hora en el campo de entrenamiento y tu nunca te apareciste. Ahora di tus oraciones porque estas muerto-Dijo la Hyuga seriamente.

-Hinata por favor no juegues así...-Pidió Hiashi gentilmente llegando al lado de su hija, esta chasqueo la lengua.

-Esta bien Tou-san...-Accedió Hinata bajando lentamente el arma. Para después darle un increíble golpe en la cabeza al Uchiha que dejaría en vergüenza a la propia Tsunade Senju -¡Eso es por desconsiderado!-Grito molesta.

-Hayhayhayhayhay...-Chillo Sasuke sujetándose la hinchazón de la cabeza.

-Hoy te salvas, pero la próxima vez que me dejes plantada Uchiha te clavare un kunai por el trasero-Advirtió Hinata seriamente. Sasuke simplemente asintió temblando, sabiendo que un Hyuga no amenaza, informa.

-¿Y que haces por aquí Hinata?...No creo que haya sido solo para golpear a Sasuke ¿O si?-Cuestionó Sakura.

-Claro que no-Negó la Hyuga rodando los ojos mientras apoyaba una mano sobre su cintura -Estaba comprando ropa junto a mi Otou-san, lo de Sasuke solo fue un bonux extra-Respondió la pelinegra agitando su cabello ligeramente.

-Aun así no apruebo la forma tan escandalosa en la que te quieres vestir-Dijo Hiashi -Preferiría más que utilizaras suéteres más normales, como de los que te cubren todo o faldas a la altura de los talones-Dijo el Hyuga mayor mientras su hija lo miraba con cara de debes estar bromeando.

-Ni que fuera una monja para vestir así-Espeto Hinata -Si lo tienes debes mostrarlo-Dijo entonces Sasuke se permitió por primera vez detallarla a profundidad.

Su cabello negro estaba arreglado en una coleta que llegaba hasta su espalda, por su frente pasaba un flequillo disparejo con dos largos mechones a los lados de su cara. Llevaba una chaqueta color lila la cual esta abierta y deja ver un sostén negro de copa C y su plano vientre, unos shorts negros que delinean a la perfección sus caderas y dejan ver sus largas piernas, mientras su calzado constaba de unas sandalias negras.

-Pero no me gusta que todos los hombres de la aldea se te queden viendo-Dijo Hiashi suavemente. Hinata lo fulmino con la mirada.

-¿Acaso quieres que tu querida princesa no luzca bonita?-Preguntó la pelinegra con voz fuerte mientras el Hyuga se ponía algo nervioso.

-Yo… yo no dije eso Hinata-Respondió Hiashi -Yo quiero que tu siempre te veas hermosa-Aseguro.

-Así me gusta-Sonrío Hinata satisfecha.

-Se nota que no necesitas mucho para controlar a tu padre-Murmuro Sasuke -Pero el tiene razón ¡Muestras mucho!-Acuso el azabache ligeramente sonrojado.

-Suenas como una abuela aburrida y sobreprotectora-Espeto Hinata con cara de completo aburrimiento.

-¿Qué te parece si seguimos viendo los locales Hinata?-Propuso Hiashi a lo que la aludida asintió.

-Nos vemos Sasuke. Más te vale llegar a tiempo esta vez o tu trasero lo lamentará-Dijo Hinata en forma de despedida. Sasuke la observo hasta que se perdió de vista entre la multitud de las calles.

-Te gusta, Hinata ¿No es así?-Pregunto repentinamente Sakura haciendo que Sasuke se callera de espalda cómicamente.

-¡¿Qué?!...¡No yo...!..Eto...yo no…esto…yo…-Murmuro Sasuke de forma nerviosa y con el rostro fuertemente sonrojado.

-Sasuke...tranquilo...es natural que una chica te guste-Tranquilizo Sakura. Sasuke tenía la mirada gacha.

-La única chica que amo es a ti-Murmuro el Uchiha haciendo que el ambiente se tornara pesado e incómodo. Sakura cerró los ojos y suspiro, era hora de terminar con ese asunto. Sasuke tenía derecho a ser feliz.

-Sasuke, yo te amo-Comenzó Sakura haciendo que Sasuke alzara la vista con sorpresa -Eres uno de los seres más importantes para mi y sin dudar un instante daría mi vida por ti, porque te amo...pero no estoy enamorada de ti...te amo porque fuiste mi primer amigo...te amo porque estuviste hay para mi cuando nadie más estuvo...te amo porque eres mi compañero, mi amigo, mi confidente, mi hermano...y seguramente cuando muera seguiré amándote, porque no conoces el alcance del amor que te tengo...pero no estoy enamorada de ti ¿Puedes entender eso?-Pregunto mirando su rostro.

-Si-Dijo Sasuke bajando su mirada tristemente.

-Tú me amas pero no estas enamorado de mi...porque yo solo soy un capricho para ti-Dijo Sakura seriamente.

-Tú no eres un capricho-Contradijo Sasuke mirándola -Eres muy importante para mí, haría lo que fuera por ti...moriría por ti...incluso dejaría ir mi felicidad si así aseguro la tuya-Dijo rápidamente, Sakura sonrío tristemente.

-Losé...pero aun así no estas enamorado de mi ¿Sabes como lo se?...-Pregunto sonriendo tristemente y Sasuke negó lentamente con la cabeza.

-Porque cuando veo tus ojos veo mi propio reflejo en ellos, veo a la amiga, a la compañera, a la hermana...pero no veo a la novia, esposa o madre...hay solo hay amor fraternal...no el amor que se siente cuando estas con tu amor verdadero, aquel con él que pasarás compartiendo el resto de tu vida-Explico Sakura.

-Pese a todo Hinata es una buena chica...es fuerte, protectora, amable, cariñosa, apasionada y perseverante...todo claro a su manera, solo hay que ver el valor oculto detrás de su fachada. Tal vez no la conozcas muy bien. Pero ¿Qué pierdes intentándolo?-Pregunto ella.

-Pero yo no la amo, no estoy enamorado de ella. Sería injusto-Dijo Sasuke al instante sacudiendo la cabeza.

-Si dices eso debes entender mi punto-Dijo Sakura -Mi corazón ya le pertenece a alguien más y nada ni nadie lo cambiara...pero el de Hinata no le pertenece a nadie..igual el tuyo...así que aprovecha la oportunidad que te esta ofreciendo la vida...la felicidad jamás vendrá a tocar tu puerta, tienes que ir tras ella-Aconsejo. Una sonrisa tonta atravesó el rostro de Sasuke.

-Con Hinata me siento bien...Me gustan nuestras peleas...sus muecas..sus caprichos...su risa...su super pecho jajaja...¡Incluso ya parecemos esposos! ¡Si hasta ya me da de golpes cuando se enoja!-Río Sasuke -Quizás tengas razón Sakura ¿Pero que digo? ¡Si tu siempre tienes razón!-Declaro con las mejillas rojas, Sakura sonrío levemente.

-Me alegra que lo entiendas...Eres mi hermano, yo soy tu hermana. Eso es lo que nos une, es un lazo inquebrantable y muy fuerte, es tan fuerte que algún día nos unirá a Menma-kun nuevamente...Porque los lazos pueden soportar cualquier dolor y superar cualquier obstáculo-Dijo Sakura.

-Yo también te amo, hermanita. Pero tienes razón. Es hora de dejarte ir.-Dijo Sasuke sonriendo tristemente -Ella me gusta...y yo realmente…voy a intentarlo...Y con Menma...nosotros somos su familia...y aunque ahora nuestra familia se encuentre dividida, no esta rota...y mientras continué así se que pronto lo haremos recapacitar...entenderá y volverá...así seremos nuevamente el equipo 7 y nuestra familia estará junta otra vez-Dijo Sasuke sonriendo optimista. Sakura sonrió y lo abrazó. Sasuke correspondió el abrazo.

-¡ARRGGG!-Un fuerte gruñido escapo de la garganta de Menma a la par que su puño se estrellaba furiosamente contra el muro de su guarida, creando una gigantesca grieta en la pared de roca que se extendió por toda la superficie del muro.

Suspiro pesadamente con los músculos tensos, sus demoníacos ojos rojos brillaban en medio de la oscuridad del salón. Apretó la mandíbula rechinando sus dientes que amenazaban con convertirse en colmillos. Todo lo ocurrido con sus compañeros de equipo le habían alterado los nervios.

Un destello del chakra del Kyūbi lo recorrió y apretó los puños, no recordaba la ultima vez que se había sentido así. En un rápido movimiento alzó la pierna y derribó el muro de una potente patada. El manto del Zorro comenzaba a cubrirlo completamente, burbujeando a su alrededor de forma casi enloquecida. Se apoyo contra una biga cercana, cerrando los ojos con fuerza, sus colmillos ya sobresalían sobre sus labios.

-Vaya..vaya...-Escucho la escalofriante voz del Kyūbi hacer eco en su cabeza, burlándose. Lo sentía tan lleno de emociones que le causaba gracia

-¡Callate!-Grito Menma comenzando con su voz habitual y terminando en un rugido siniestro.

No quería escucharlo en ese momento, no deseaba soportar sus burlas y mucho menos quería que le echará en cara su falta de autocontrol. Hacía mucho que no perdía el control sobre el Kyūbi y no quería volver a comenzar hoy. ¿Pero qué le estaba pasando?

-Oh...pero...¿Quién lo diría?...El orgulloso y estoico Menma Uzumaki se siente muy sentimental después de ver a sus amigos y que estos le rogaran regresar-Dijo el Zorro sonriendo con diversión.

El Jinchuriki rugió con rabia contenida, rechinando los dientes e intentando por todos los medios que el Kyūbi no se aprovechara de su situación. Agitó con furia la cabeza sin decir ni una sola palabra. Cerró los ojos un segundo, sujetándose la cabeza como si doliera. El manto del Kyūbi lastimaba mucho, pero el dolor que causaba solo aumentaba su agitación.

-Pensé que ya no te importaban, y aun así mirate-Dijo el Kyūbi -A punto de sufrir un colapso emocional a causa de un estúpido de buen corazón, una huérfana y un maestro exuberante-Se burlo.

-¡Tú no tienes ningún derecho a nombrarlos!-Exclamo Menma perdiendo todo disimulo sobre sus emociones -¡Ellos son mis compañeros! ¡Míos! ¡Y como vuelvas a hablar sobre ellos te arrepentirás por el resto de tu miserable vida! ¡Maldito Zorro! ¡Así que callate! ¡Callate! ¡Qué no te quiero oír!-Bramo con ira y odio.

El Biju se mantuvo en silencio, acción que contribuyo a que Menma logrará calmarse tras las duras palabras que había soltado, sus ojos volvían a ser los azules de antes y el manto del Kyūbi desapareció poco a poco. Se aferró a la biga con fuerza, sintiéndose repentinamente débil, y no a causa de un desgaste físico sino que emocionalmente se encontraba exhausto.

No estaba acostumbrado a sentir tanto sentimiento, porque había verdadera rabia y dolor en su corazón. Sakura y Sasuke le habían abierto una ventana de oportunidad repleta de apoyo, amor y cariño incondicional, y él sinceramente había estado al borde de tomar lo que le estaban ofreciendo con tanta esperanza, esperanza que lo había embargado a él también. Creyó por un breve momento que podría salir de la oscuridad en la que estaba sumergido.

Pero la llegada de las Akatsukis le abrió los ojos, Sakura y Sasuke podían creer que existía redención para él pero el mundo entero jamás compartiría su mismo pensamiento. Él jamas podría volver a ser él mismo, sin importar lo mucho que lo deseará. Y ese era el punto que más le molestaba, no debía desearlo, solo debía importarle defender el camino que había elegido transitar, pero aun cuando lo tenía presente en su mente de forma permanente, el punto débil que constituían sus antiguos compañeros de equipo lo arrastraba de nuevo a ese deseo.

Por eso debía alejarse de ellos, pero estos parecían indispuesto a dejarlo ir. Y por mucho que lo negara y se lo reprochara a si mismo, no podía dejar de preocuparse por ellos, así fue antes y así sería siempre. Ellos podían ser luz y él oscuridad, pero siempre estaría hay para cuidarlos.

Se enderezo lentamente con la mirada perdida, apoyándose superficialmente de la biga. Continuaría con su senda de destrucción, era lo único que le quedaba por hacer ahora. Después de todo, nada podía volver a ser como antes, sonrío tristemente ante este pensamiento, el anhelo de lo perdido podía llegar a ser tan doloroso a veces.

Habían tiras de diferentes colores que colgaban en los techos de las casas del barrio Uchiha. Podía verse a varios Uchihas terminando de colocar los últimos adornos. Sakura sonrío al ver desde la ventada de la casa principal como un Obito con el ceño fruncido se apartaba del camino de un entusiasta Sasuke que corría deprisa sujetando algunas cajas llenas de adornos de varios colores brillantes.

El aire festivo el tan grande que hasta podía respirarse, se notaba lo mucho que a los Uchiha les gustaban las fiestas pues todos parecían impacientes para ayudar a que todo quedará perfecto, era eso o mucho aprecio a la pareja que se iba a casar, quizás ambas. Toda la aldea había sido invitada pero solo al Clan se le permitió ayudar con los preparativos, así que Sakura se sintió honrada con el hecho de que la propia Mikoto le pidiera ayuda para preparar a Izumi. La pelirosa aparto la mirada de la ventana a la par que se escuchaba el ruido característico de Sasuke al caer al suelo con todos los adornos acompañado del profundo suspiro de varios Uchihas.

Sonrío un poco mientras iba de regreso a la habitación principal de la mansión con algunos kimonos doblados sobre su brazo derecho. Cuando entró observo como Mikoto terminaba de maquillar a Izumi, este se veía realmente hermosa con el kimono blanco ceremonial, apenas y se notaba el vientre que comenzaba a crecer. Le alegraba que la castaña finalmente fuera a unir su vida con la del hombre que amaba desde niña. Esperaba tener su suerte algún día.

-Señora Mikoto, aquí están los kimonos-Anuncio la Haruno, la matriarca Uchiha se giro hacia ella.

-Oh..que bueno-Dijo la pelinegra llegando hasta ella para tomar las prendas -Ya casi todo esta listo. Al atardecer se dará inicio la ceremonia, lo cual será dentro de un par de horas, ve a alistarte-Dijo Mikoto, la pelirosa asintió -Ah...y Sakura...una cosa más-Dijo antes de que esta saliera, la pelirosa la observo con curiosidad -Por favor asegurate que Sasuke este listo a tiempo-Pidió.

-Descuide, así será-Aseguro la Haruno antes de salir de la habitación. Mikoto soltó un suspiro.

-Mamá no se preocupe, Sasuke estará listo. Nunca quedaría mal en una boda-Tranquilizo Izumi con una sonrisa tranquila.

-Lo dices porque no eres su madre. Lo conozco, pero juro por Kami-sama que si ese pequeño no esta listo al momento de la ceremonia yo misma lo haré puré. Es el padrino, no puede llegar tarde-Dijo Mikoto seriamente.

-¡Sasuke!-Grito Sakura en la puerta de la mansión, inmediatamente diviso a su amigo hablando con su hermano algunos metros adelante. El azabache la miro con curiosidad y luego le sonrió.

-Bueno Niisan me llaman. Tu estate tranquilo hules rico, todo esta yendo super y te vez muy sexy con ese traje-Aseguro Sasuke dándole una suaves palmadas en el hombro.

-Un hombre no mira a otro a los ojos y le dice eso-Aseguro Obito cerca de ellos.

-¡Tu ya quisieras que te lo dijera a ti!-Dijo Sasuke con una sonrisa traviesa para luego salir corriendo hacia su compañera -¡Sakura-chan!-Exclamo felizmente, portaba un short corto negro y una camisa blanca sin mangas algo sucia.

-¿Sasuke que hacías? Falta poco para la boda-Dijo la Haruno.

-Es justo porque falta poco que estaba tan ocupado-Dijo el Uchiha -Después de destruir algunos adornos tuve que ayudar a Itachi-niisan con sus nervios prenupciales, aunque él dice que no esta nervioso yo se que lo esta ¡Si! ¡Itachi se que lo estás!-Grito Sasuke hacia su hermano haciendo altavoz con las manos -Si...se que esta nervioso, por algo anda por hay asegurándose que todo este perfecto-Dijo tranquilamente.

-Bueno...ahora debes alistarte para estar listo a tiempo para la ceremonia, eres el padrino, no puedes faltar-Dijo Sakura, a lo que Sasuke asintió rápidamente.

El atardecer llego más rápido de lo que todos esperaban, los invitados empezaron a llegar y ahora todos los asientos estaban llenos. Como era de esperarse los padres del novio, los líderes del Clan estaban sentados al frente. Sasuke estaba al lado de Itachi, listo esperando el comienzo.

Finalmente, la novia entró dando comienzo a la ceremonia, tomada del brazo de su hermano Shisui, Sakura junto a otras dos Uchihas iban adelante portando ramilletes. Izumi apretaba el ramo de rosas rosas en su mano, algo nerviosa, pero su hermano le susurro palabras tranquilizadoras al oído, muy feliz de que su mejor amigo y su hermanita contrajeran matrimonio. Al llegar hasta el altar, Itachi la tomó de la mano para ayudarla a subir. Después del largo sermón del sacerdote, mientras la pareja leía sus votos el padrinos se iba acercando a entregar lo que le correspondía y así al terminar se escucho la frase que todos deseaban oír.

-Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia-Dijo el sacerdote. Izumi observaba a su nuevo esposo con un tierno sonrojo adornando sus mejillas.

-Te amo Izumi-Dijo Itachi en un susurro suave antes de fundirse en un pasional beso, no le importo que los estuvieran viendo, lo único que le importaba en ese momento era besar los labios de su mujer, su esposa y la madre de su futuro hijo y así su romántico beso se alargo hasta que tuvieron que separarse por la falta de aire.

-¡Así se hace Niisan! ¡Ese si que fue un beso!-Chillo Sasuke aplaudiendo junto a los demás invitados que victoreaban emocionados.

-Estoy tan conmovido…-Lloriqueo Fugaku con los ojos llorosos mientras se limpiaba la nariz con un pañuelo proporcionado por su esposa a su lado que le daba suaves palmadas en su espalda -Itachi...mi pequeño...por fin se caso...es todo un hombre...estoy tan orgulloso de él-Exclamo el patriarca Uchiha sintiéndose muy sentimental en ese momento.

La fiesta después de la ceremonia había sido un éxito total, con tanta gente que había asistido había requerido preparar un gran área del barrio Uchiha para recibir a los invitados. Aun así todos parecían estar pasándola muy bien, había música, comida y diversión por doquier. Sakura desde lo lejos podía ver como la pareja de nuevos esposos bailaba al ritmo del vals, acompañados de muchas otras parejas, como Obito con Rin, Kakashi con Anko y Fugaku y Mikoto.

-¿Te gustaría bailar?-Pregunto una voz muy conocida. Sakura sonrío.

-Sería un placer-Dijo la Haruno tomando la mano que le ofrecían.

Se acercaron al centro de la pista de baile. La música sonaba, Sasuke la tomo por la cintura y ella se abrazo a su cuello, ambos se movían en total sincronía. Simplemente era una escena digna de ver, la pareja se movía con tanta gracia alrededor de la pista que captaba la atención de varias personas alrededor.

-Que bonitos se ven-Comento Fugaku mirando bailar a su hijo menor junto a su amiga -Si tenemos suerte Mikoto, pronto celebraremos la boda de Sasuke-Menciono el Uchiha.

-Si logra enamorar a Sakura sería como sacar la lotería-Comento Mikoto sonriendo levemente.

-Sasuke...pensé que lo intentarías con Hinata-Dijo Sakura mientras Sasuke le daba un giro.

-Bueno, y así será. Pero quería darte el primer baile a ti-Dijo el azabache con una sonrisa -Puede que no vayamos a ser nunca algo más que amigos y que haga mi vida al lado de otra mujer...pero tu siempre serás la primera en mi corazón, hermanita-Dijo sonriendo enormemente.

-Igualmente hermanito…-Aseguro la pelirosa -No sabía que eras tan buen bailarín-Le sonrió dulcemente y Sasuke no pudo suprimir una sonrisa aun más grande que la anterior al ver el hermoso rostro de Sakura sonriéndole de esa forma, con tanto cariño. La felicidad se apodero de él.

Colocando las manos suavemente sobre la cintura de la pelirosa la alzo levemente, dándole varias vueltas en el aire, a lo que ambos rieron divertidos como dos niños pequeños. Sakura se aferro al cuello del Uchiha mientras este daba varios giros con pasos torpes. Ambos amigos se carcajeaban mirándose el uno al otro con un gran cariño y amor fraternal.