Capítulo 11: Genio del tai chi.
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—Todavía no puedo creer que ella sea la respuesta a tus problemas, con su cara y forma de ser todos pensarían que es una chica inofensiva —
—¡Lo sé, no es increíble! —
Ling y Lupa encontraban en la habitación de esta última, cuando las clases terminaron la chica gótica la invitó a su casa para ver una maratón de su serie favorita, trataba de una guerra entre hombres lobo y demonios.
La pequeña Ling no la entendía muy bien ya que tenía demasiadas escenas subidas de tono para su gusto, resuelven situaciones simples de manera complicada, y por alguna razón los actores masculinos se quitaban la camisa cada tanto mostrando sus cuerpos atléticos a los espectadores.
Pero aunque no le viera la gracia a la serie si así podía pasar tiempo con su "hermana" vería las cinco temporadas con gusto, ademas las peleas eran buenas y muy bien coreografiadas, había un personaje que le recordaba mucho a su papá y luchaba con técnicas de Kung fu, ese era su personaje favorito.
El cuarto de su prima tenía la decoración que se esperaría de la hija de alguien como Lucy, todo muy tétrico y algo perturbador pero aún así extrañamente acogedor, solo esperaba que la muñeca que estaba sentada en una silla mecedora cerca de la cama no se moviera en las noches, no era muy buena con las cosas sobrenaturales.
Era viernes por lo que podrían acostarse tan tarde como ellas quisieran, mientras esperaban a que la maratón comenzara jugaban unos rounds del nuevo Street fighter, Ling le platicó un poco a Lupa sobre la persona que Lyra le recomendó visitar, la chica gótica no tardó en mostrar su asombro al oír el nombre de dicha persona.
—Ella vive en Great Lakes City, eso no queda cerca —Lupa presionó una serie de botones para realizar un poderoso combo con Akuma.
—Si, eso será un problema. Es un viaje de dos horas en auto, más si hay mucho trafico, y mamá se lo lleva para ir a trabajar —Ling, quien usaba a ken, rompió fácilmente el combo de Lupa con un flamante y preciso shoryuken.
—Mierda —refunfuño Lupa viendo como su Akuma caía derrotado y el característico "K.O" aparecía en la pantalla.
—Jejeje, eso obtienes por retar al poderosísimo Ken Masters —Ling se puso de pie e hizo la misma pose de victoria de su personaje.
—Nunca has jugado este juego de la saga ¿por qué no puedo ganarte? Es ridículo —
Hasta ahora Lupa tenía un récord perfecto de victorias en ese juego, nadie podía vencerla y hasta tenía uno que otro premio que ganó en torneos. Pero Ling, quien nunca pudo jugarlo por no tener ninguna de las consolas en la que estaba disponible, lleva dándole una paliza tras otra desde que comenzaron.
—¿Entonces ya pensaste en algo? Su casa esta lejos y los exámenes están a punto de comenzar por lo que mucho tiempo libre no tendrás, y como eres tú tendrás que esforzarte el doble para no reprobar —
—¡Oye! Eso dolió prima Lupa, pero tienes razón soy un asco en los estudios —lamentó Lupa cabizbaja.
Ademas estaba el asunto de ese extraño sujeto Todd, su grupo seguía provocando alborotos en la escuela; objetos robados, "recolecciones" de dinero de los estudiantes, vandalismo, golpizas y bromas pesadas, estaban fuera de control.
Si hacía lo de siempre no solo sus primas peligrarían sino que también tendría a quien sabe cuantos bastardos yendo tras ella, si quería hacerlo debía prepararse a fondo y hacerse más fuerte, lo que significaba invertir una gran cantidad de tiempo que honestamente debía usar para no reprobar todos sus exámenes.
Ignorar el problema era la opción que más beneficios le daría; sus primas estarían seguras, podría intentar mejorar sus notas, no tendría que pelear con nadie y sus padres serían felices, pero… ¿de verdad podría hacerlo? La ira y frustración que sentía amenazaban con desbordarse, tomar el control, y la necesidad de verlos en el suelo adoloridos gritaba por ser satisfecha.
Últimamente pensaba que su estado mental no era tan diferente al que tenía Loan hoy en día, solo que en lugar de una irracional paranoia, psicosis y miedo su locura se manifestaba con la furia y la violencia, aunque si lo pensaba mejor a diferencia de su prima ella podía controlarse… al menos un poco.
Por ahora tenía cosas más importantes en las que pensar.
—Mamá puede ayudarme con matemáticas, pero en lo demás… —Ling estaba muy agradecida con su madre por ayudarla con los números, pero en lo demás no era muy buena explicando y su padre era incluso peor.
Una vez quiso explicarle la guerra Guangdong–Guangxi con sus figuras de acción, no hace falta decir que las se desviaron un poquito y terminaron recreando un torneo de artes marciales con ellas, si tienen curiosidad Ryu de street fighter se alzó con el titulo de campeón derrotando por muy poco a Liu Kang de mortal kombat.
—¿Por qué no le pides ayuda a tía Lisa? A salvado a muchas de nosotras de reprobar el año —Lupa apagó la consola y puso el canal donde transmitirían el maratón.
—¿No estará muy ocupada? No quiero estorbarle en su trabajo —
—Nah, si se trata de nosotras siempre esta disponible, ademas si Lulu que es una bebe no le estorba por qué tu lo harías —
—Ahora que lo pienso tienes razón, le diré a papá que le pregunte a la tía Lisa —
Con la ayuda de su tía genio estaba cien por ciento segura que aprobaría todos sus exámenes o al menos eso creía ella, no sería la primera vez que recibe tutoría y aun así falle en todas sus pruebas ¿será posible que pueda llegar a la universidad? Con su desempeño la verdad lo dudaba mucho.
—El primer capítulo inicia en media hora, voy a preparar las palomitas y las bebidas, tu encargate de los nachos y el guacamole —Lupa saco una pequeña lista y dinero del cajón de su mesa de noche—. Ten, ve rápido a la tienda del frente y compra estas cosas, pondrán escenas de sexo eliminadas y no quiero perdérmelas por falta de suministros.
Ling leyó la lista rápidamente viendo que era un montón de comida chatarra; chocolates, frituras, dulces, de todo, por su dieta y estilo de vida Ling evitaba comer esa clase de cosas por lo que hizo una mueca, palomitas y soda eran aceptables para ella pero esa lista era una combinación de todo el "veneno" alimenticio que existía.
—Prima Lupa comer esto no es bueno para el cuer… ¿qué dijiste sobre sexo? —
—No hay tiempo que perder, el maratón está a punto de comenzar y no quiero perderme ni un segundo —Lupa salió del cuarto encaminándose a la cocina, le pediría a su madre que preparara esa bebida dulce que parece sangre.
—Dijiste algo de escenas de sexo, prima Lupa, no me ignores ¡prima Lupa! —Ling fue detrás de Lupa sin dejar de llamarla.
Sería una larga noche para Ling Bo Loud.
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Great Lakes City era conocida por ser ruidosa, enorme, su aire algo sucio y los ataques de manadas de gatos dementes, sin embargo para una persona en particular era un lugar donde cada día podías descubrir cosas curiosas y conocer gente nueva, para esa persona vivir en esa gran ciudad era toda una aventura.
—Bebe ¿podrías ayudarnos con todo esto? —
Esta persona, una chica rubia algo rellena pero muy hermosa vestida con una blusa blanca, pantalones de mezclilla y zapatos deportivos, asintió y se acercó a su madre.
Era día de grandes descuentos en el centro comercial y como era de esperarse de su madre, una bella mujer rubia con un corazón de oro llamada Leni, en vez de traer ropa y zapatos ayudaba a una mujer muy anciana con sus compras.
La anciana si que había aprovechado los descuentos, estaba a reventar de bolas y cajas.
La chica se apresuró a ayudarlas, cargó las pesadas bolsas y cajas sin problemas y las llevó al auto de la señora, a veces deseaba que su madre fuera más enfocada cada vez que hay descuentos, pero es por esa misma amabilidad y generosidad tan grande que ella tiene que la chica la admira tanto.
—Muchas gracias, es raro ver personas tan amables hoy en día —agradeció la señora.
—No hay de que, ayudar a las personas es mi súper poder, o al menos eso dice mi esposo —declaró Leni con una linda sonrisa, ella había madurado mucho con los años, pero aun conservaba un poco de esa torpeza e inocencia de su juventud.
—Y es un gran súper poder —afirmó la anciana—. Me despido, tengo que reunirme con mi nieto, que tengan un buen día.
Se subió a su auto clásico y empezó a alejarse.
—¡Adiós y tenga mucho cuidado con los gatos, atacan mucho en esta época del año! —exclamó Leni sacándole una risa silenciosa a su hija.
La anciana sacó su pulgar por la ventana haciendo entender que llegó a escucharla.
—Bueno Liena, iré por unos helados, sacaron un nuevo sabor en Panssyˈs y quiero que lo probemos, esperame aquí ¿sí? No tardo —Su hija sonrió dulcemente y asintió.
Liena regreso a dónde estaba y se apoyo en la camioneta de su madre mientras esperaba, alzo su vista al cielo despejado y cerró sus ojos disfrutando del agradable clima, escuchaba con atención la sinfonía que la ciudad le ofrecía sin quitar su sonrisa. Unos minutos después el "concierto" fue interrumpido por el sonido de algo derramándose y los reclamos de un hombre furioso.
Abrió los ojos, buscó el origen de los gritos y en pocos segundos lo encontró, a unos metros se encontraba un chico bastante asustado disculpándose con un hombre mucho más grande que él, al parecer el chico por accidente derramó su malteada encima del fino traje atigrado de aquel señor.
El hombre era realmente alto y no estaba solo, lo acompañaban otros hombres un poco más jóvenes y bajos impidiendo que el chico pudiera escapar, al igual que el señor alto ambos estaban bien vestidos.
—¡Imbécil ¿sabes cuanto cuesta este traje?! —rugió aquel hombre agarrando chico del cuello de su camisa—. ¡Acabo de sacarlo de la tintorería!
—¡Lo siento mucho señor, pero debió quitarse cuando se lo advertí! —Al chico se le veía muy nervioso, temblaba y sudaba.
Mirando la escena con más atención vio una patineta a un lado, con eso pudo deducir más o menos lo que sucedió.
—¡¿Ahora es culpa mía que seas un estúpido cegatón?! ¡vas regresarme cada dólar que gaste en este traje! —
—¡P-pero yo no tengo dinero, ni siquiera tengo trabajo, es más ni siquiera pude entrar a la universidad! —
—¡Ya deja de balbucear! —gritó el hombre zarandeándolo.
—¡Lo siento lo siento, tiendo a hablar mucho cuando estoy nervioso! —
La respuesta hizo enfurecer más al hombre, levantó su puño para descargar toda su ira en el pobre chico quién cerró sus ojos, antes de que dejara caer su ataque una mano muy suave y delicada se poso sobre su puño, apartó su vista del muchacho y vio a Liena a su lado, estaba de puntillas para poder alcanzar su puño haciendo una adorable mueca por el esfuerzo de mantenerse en esa posición.
Nadie la escucho acercarse, todos se quedaron quietos y en silencio, ninguno de los presentes movía un musculo, miraban a esa chica de aspecto tierno detener el puño del gran hombre.
—¿Quién eres tu niña? ¿Acaso este tonto es tu novio? —preguntó el hombre señalando al chico con la cabeza.
Liena negó, quitó la mano de su gran puño para sacar un blog de notas y un lápiz del bolsillo trasero de su pantalón, escribió algo en ella antes de mostrársela al hombre.
"Soy Liena mucho gusto ¿podrías soltar al chico? Por favor" fue lo que escribió.
—¿Por qué lo escribes? ¿eres muda o algo? —cuestionó uno de los colegas del hombre, Liena hizo un gesto de "más o menos" con la mano y escribió en la libreta de nuevo.
"Mi garganta no funciona muy bien, entonces ¿lo dejarás tranquilo?"
—¿Por qué haría eso? Se lo merece —dijo el hombre agitando al chico como si fuera un muñeco de trapo.
"Porque no es correcto lastimar a las personas por algo como eso, ademas ese traje está muy feo de todos modos, creo que le hizo un favor" escribió.
El hombre se rió levemente para "calmar" su creciente enojo, tenía una gran vena palpitante en su frente, soltó al chico quién cayo fuertemente al suelo, Liena quiso ayudarlo pero el hombre se lo impidió.
—¿Sabes algo niña? Me molestas más que este imbécil —El hombre se quitó la chaqueta y la corbata, se remangó la camisa de vestir manchada y trono sus nudillos—. Normalmente no me gusta golpear mujeres, pero contigo una excepción y te enseñare algunas cosas.
"Te sugiero que no lo hagas" anotó Liena.
—¿O qué? ¿Llamarás a tu papi? —Liena negó.
"Por que soy más fuerte que tu" Liena mostró su libreta con una linda sonrisa.
El hombre y sus acompañantes no pudieron evitar estallar a carcajadas, era ridículo que alguien tan tierno pueda vencer a tan grande y fuerte como ese hombre, el chico se quedó en el suelo sin saber que hacer o que decir.
—¡No me fastidies maldita gorda! —El hombre, totalmente fúrico, lanzó un poderoso puñetazo que dejaría inconsciente por varías semana a cualquiera.
Con incredulidad vieron como el enorme y musculoso hombre fue lanzado por los aires solo para terminar estampándose fuertemente de cara contra el suelo, "es tan fácil pelear contra personas enojadas" pensaba Liena.
Los más jóvenes salieron de su asombro y corrieron a socorrer a su jefe, estaba completamente noqueado.
"¡No soy gorda, soy rellenita!" Liena les mostró su libreta, se veía un poco molesta.
—¡Maldita! —exclamó uno de ellos.
Liena suspiró, con un delicado y lento movimiento adoptó una de las posturas de combate que conocía sabiendo que ellos no se quedarían sin hacer nada, los dos cargaron contra ella y empezaron a atacarla con puñetazos y patadas, desvió golpe tras golpe con gracia y elegancia, se mantuvo serena y con una expresión tranquila todo el tiempo, no podían tocarla por más que se empeñaran en eso.
Haciendo un rápido esquive derribo a los dos al mismo tiempo con un firme y veloz golpe en sus rostros con las palmas abiertas.
Se volvieron a levantar pero antes de que pudieran actuar Liena se adelantó pateando el vientre de uno y golpeando el rostro de otro con el dorso de su mano, al que estaba hincado por la patada lo noqueó con otra directamente a la cabeza,
—¡Desgraciada! —
El que golpeó en el rostro realizo una asombrosa serie de ataques, se veía que tenía más experiencia que su colega y sin embargo tampoco pudo hacerle nada a Linea, la chica anticipaba sus movimientos como si de ver el futuro se tratase.
La rubia capturó el brazo derecho del hombre con su mano derecha y procedió a darle tres puñetazos consecutivos en el pecho con la otra, el secuaz no podía creer que esa linda chica pudiera golpear tan fuerte, por un momento pensó que su esternón se haría añicos. Liena soltó su brazo y le dio un veloz puñetazo en las costillas, el hombre quedó paralizado debido al intenso dolor, la chica aprovechó esto y lo terminó con un potente patada en la cabeza.
Con los tres en el suelo abandonó su postura con un lento y delicado movimiento, ni siquiera sudó y tampoco lucía agotada, tan fresca como una lechuga dirían algunos. Se acercó al chico para ayudarlo a levantarse y este no podía creer lo que presenció, una chica baja y con algo de sobrepeso le acaba de dar una paliza a tres personas más fuertes y grandes que ella.
Una vez el chico estuvo de pie Liena escribió en su blog de notas y se lo mostró.
"¿Estas bien? ¿te duele algo?"
—Solo el trasero, eres muy fuerte, no creer que…
Liena lo empujó a un lado y se movió evitando una patada del líder quién había recuperado la consciencia; tenia la nariz torcida, le faltaban unos dientes y rostro estaba cubierto por un feo moretón, sus ojos estaban inyectados en sangre.
—T-tu maldita mocosa, no sé cómo mierda hiciste eso, pero no tendrás tanta suerte esta vez —Liena podía sentir la ira en su voz.
"Te lo advertí es tu culpa por no hacerme caso, por favor detente, no quiero lastimarte más"
—¡No pedí tu lastima! —
El hombre no perdió tiempo y lanzó puñetazos y patadas velozmente, Liena se dio cuenta que él también practicaba artes marciales, tal vez karate, sin embargo interceptó cada golpe sin problemas mientras atacaba con potentes puñetazos sus extremidades.
Liena defendiendo y atacando al mismo tiempo, era precisa, veloz y poderosa, pero su forma de moverse rebosaba de belleza, como una hermosa y letal danza.
Luego de tres minutos los ataques del hombre perdieron fuerza, se hicieron lentos y erráticos, desvió un último puñetazo con la mano y los brazos del hombre cayeron pesadamente.
—Enserio… ¿quién rayos eres… tú? — El hombre estaba agotado y adolorido, no podía mover sus brazos o piernas, el dolor era insoportable.
Liena se acercó al hombre caminando con tranquilidad y los brazos detrás de ella hasta quedar ha seis pulgadas frente a él, movió su mano izquierda y la colocó sobre su estómago, lo vio a los ojos con una dulce sonrisa antes de responder.
—Según mi maestro… una genio del tai chi —La voz de Liena salió un poco ronca, pero aun así era suave y melodiosa.
La rubia posicionó mejor su cuerpo e hizo un rápido movimiento sin apartar su mano, el hombre sintió como si un martillo se estrellara contra su estómago con una fuerza endemoniada, se quedó sin aire al instante y cayó de rodillas. Liena se alejó unos metros del hombre, segundos después él vomitó y luego se desplomó sobre el desastre que causó, la chica solo puso una cara de desagrado.
—¿Ves? Por eso te dije que te detuvieras —habló Liena de nuevo.
Odiaba acudir a la violencia, andar golpeando a todos por ahí no era la respuesta a todo y no le gustaba lastimar a las personas, aprendió tai chi chuan para fomentar las hermosas enseñanzas de su maestro no para hacer este tipo de barbaries.
Se despidió del chico después de asegurarse de que estaba bien físicamente y regreso a la camioneta de su madre, llamó una ambulancia para que vinieran por esos pobres hombres cuanto antes, no quería que sintieran dolor por mucho tiempo.
Al cabo de veinte minutos Leni regreso con un par de hamburguesas.
—Lo siento Liena, la fila era muy larga y la heladería cerró ¡pero mira! Un señor que ayudé en la joyería me regaló unas hamburguesas —
Liena tomo una de las hamburguesas y la comió felizmente, esa era la magia de su madre, su bella forma de ser siempre era premiada por el universo.
—Oye ¿y eso? —preguntó Leni con las mejillas llenas de comida.
La chica miró en la dirección que apuntaba su madre y vio una gran mancha de sangre en el suelo del amplio estacionamiento, seguramente fue dónde cayo ese hombre alto cuando lo hizo volar, Liena solo se encogió de hombros y siguió devorando su deliciosa hamburguesa.
Bueno hasta aquí el cap de esta semana semana, espero que lo hayan disfrutado tanto como yo disfrute escribirlo. y diganme ahora que las historia está un poco avanzada ¿que les está pareciendo? No soy un escritor experto así que me esfuerzo para esta historia no cause tanto sida, también siempre estoy investigando un poco sobre las artes marciales, más que todo por respeto a los lectores que practican alguna y saber que de rayos estoy escribiendo XD.
También quisiera enviar un enorme agradecimiento a todos aquellos que toman parte de su valioso tiempo para leer esta historia, saber que están ahí me alienta a seguir, y a J0nas Nagera que siempre deja un suculento review en los capítulos.
Ah por cierto en el anterior capítulo cometí un error y puse que las AMM eran un arte marcial cuando en realidad son muchas artes marciales juntas así que pido disculpas por eso, no sé que fue lo que me paso seguramente fue la falta de sueño :P, pero ya lo corregí cambiandolo por "estilo de lucha" que me parece más correcto.
Bueno sin más que decir me despido y nos leemos la prrrrróxmia semana ;)
