—¿Que ocurre Savitar? ¿se te ha comido la lengua el gato?—se burló ante la mirada incrédula del hombre—No lo esperabas, es comprensible—
El Chthonian reponiéndose de la sorpresa estaba lleno de dudas y teorías que no se atrevía a comprobar si eran ciertas—¿Cómo es posible que tú...?—
—Me las apañe nada es lo que aparenta Savitar y por cierto—apuñaló a Savitar en el estómago—No puedo permitir que se rebele, todavía no—
Reyne a continuación le lanzó un potente rayo al Chthonian dejándolo fuera de combate y con severas quemaduras Reyne se fue de allí mientras se quitaba la chaqueta revelando un tatuaje.
—Xundra forma humana ahora—
El demonio salio del tatuaje formando a un demonio alto quien al ver el estado de Reyne se precipitó a su lado.
—¡Akra!—se precipitó hacia ella y con cuidado la ayudó a sostenerse en pie—¿Que ocurrió?—
—El maldito Chthonian me encontró antes de lo esperado, tome mis poderes a tiempo—hizo una pausa—Ese viejo surfista me ha hecho pelear a fondo—
—Tenemos que irnos antes de que lleguen refuerzos—Xundra se desvaneció en el aire junto a Reyne.
Savitar apenas podía moverse, no había recibido una paliza así desde War.
Y ahora lo que había descubierto.
Tenía que avisar a Acheron y del peligro que corría. Pero poco a poco fue perdiendo la conciencia y todo se volvía negro.
Acheron y los demás contuvieron el aliento ante lo que vieron la isla estaba destruida, signos de una batalla feroz se veían en todas partes y sin rastro del Chthonian.
Con el miedo golpeando su corazón Ash y los demás buscaron a Savitar llamándolo por todas partes.
—¡Allí!—Sin fue hacía donde les avisó y allí encontraron a Savitar en un deplorable estado.
—Dioses...—Urian miraba pálido al hombre, siempre le pareció alguien invencible un guerrero invatible pero verlo así de vulnerable y herido era horrible.
Acheron no dijo nada se precipitó al lado de su amigo y por fortuna aún estaba vivo, a duras penas pero lo estaba se apresuró a llevarlo a Katoteros quienes al ver al Chthonian ensangrentado en brazos de Acheron soltaron exclamaciones de asombro y horror.
Tory miraba horrorizada al Chthonian—Savitar...—
Acheron con una cara seria pero que ocultaba un gran dolor no dijo nada, llevó a Savitar a una de las habitaciones y empezó a curarlo pero las heridas hechas por obra de otro ser tan poderoso no eran tan fáciles de curar y el atlante solo pudo dejárselas curadas a la mitad.
Cuando Acheron salió todos estaban esperando expectantes, Simi y Xirena por una vez no estaban dando alboroto.
—Sus heridas son muy severas sólo he podido curarle hasta un punto—inspiró hondo preparándose para lo que tenía que decir—Está en coma—
Todos en la habitación se quedaron en silencio conmocionados, Simi lloraba y Alexion estaba blanco como el papel a su lado Danger temblaba.
Acheron se fue de allí incapaz de soportar sus miradas de dolor y lástima, Savitar odiaría que lo miraran de ese modo.
Sus remolinos de plata se tornaron rojos llenos de un llameante deseo de venganza, rabia y odio.
Nadie que se metiera con alguien amado para Ash saldría para contarlo.
Katra por su parte estaba con Mía en sus brazos esperando noticias de su madre, Apolo había estado furioso cuando se enteró de lo ocurrido a su hermana. Pero no fue por amor hacía ella sino porque odiaba que alguien se atreviera a desafiarlos y atacarlos.
Artemisa se había recuperado y estaba despierta, la mayor parte de sus horribles heridas se habían ido y Katra pudo ir a verla.
Artemisa sonrió cuando vio a su hija y nieta y las abrazó.
—Matisera ¿cómo estas?—
La sonrisa se fue de los labios de la diosa pelirroja dando paso al odio.
—Cuando atrape a Reyne y me encargue de ella estaré bien—
—Lo dudo mucho Artemisa, por tu propio bien no intentarás nada—
Se volvieron y allí estaba Ash en la entrada de la habitación, se acercó a ellas y cogió a Misa que se la entregó a Sin, comprendiendo que tenían que hablar.
—¿Que quieres decir? ¡por supuesto que me vengaré, la destriparé y desollaré...—
—Olvídalo si pudo contigo cuando ella estaba más débil mucho menos podrás ahora. En esta ocasión no te mató pero la próxima podría hacerlo y a diferencia de mí no vacilará ni un segundo—
Katra se adelantó antes de que su madre protestara.
—¿Qué quieres decir?—
—Se enfrentó a Savitar y lo dejo prácticamente muerto, es más está en coma—
Artemisa abrió muchos los ojos y Katra lo miró incrédula.
—Así que mejor que no Artie ni se te ocurra ir a por ella no solo por eso además de ser una diosa atlante—
La diosa se incorporó en la cama.
—¿Que has dicho? No es posible, tu madre los mató a todos—
—He hablado con ella, vio la pelea entre Reyne y Savitar y oyó la confesión de ella y esos poderes son atlantes sin duda—
Ash les contó todo lo relacionado y cuando terminó las dos estaban preocupadas y Artemisa estaba asustada y aterrorizada.
—Por lo que te hizo ella también te tiene rencor ¿le hiciste algo digno de mención que merezca que te torturara de esa forma?—
—No, lo juro...cuando creía que era sólo una mercenaria intenté matarla no sé si es por eso—
Acheron negó con la cabeza—No debe de haber algo más—
—Padre puedo ir a por ella soy muy fuerte y quitarle los poderes—dijo Katra.
Tanto Acheron como Artemisa se negaron en rotundo.
—No ella estará sobre aviso sobre tu habilidad y podría tenderte una trampa—Ash calló un momento—Pude sentir sus poderes Katra y ella es incluso más poderosa que tú—
Katra lo miró sorprendida y Artemisa estaba pálida...estaba muerta, Apollymi estaba al menos encarcelada pero esa diosa atlante estaba suelta.
—Artemisa cuéntanos cómo te capturó—
La mujer no los miró, avergonzada.
—Se presentó en mi templo y yo la ataqué pensando que sería fácil pero...—
Acheron negó con la cabeza—¿En que pensabas? Espera no lo hacías como la mayoría de las veces—
—No estaba sola—
Ash la miró atentamente.
—Haber si lo adivino ¿estabas con alguien? ¿y por cierto que le ocurrió?—
—No sé que fue de él a lo mejor Reyne se lo llevó o escapó. He intentado comunicarme con él pero no ha respondido—
—¿El? ¿Quien es?—
Artemisa los miró vacilante antes de contestar.
—Nick—
