Capitulo 11
"¡Espera! ¡Te digo que esperes!" Gritaba una eufórica Silvia que no podía deslizar su mano del agarre de Angélica.
"Guarda silencio, ahora la prioridad es defender el asentamiento". Dijo la mujer sin detenerse, ni mirar hacia atrás.
"¡Pero tú compañero!"
"El sabe que no debe morir aún, pero los grimm que no pueda detener vendrán hacia la concentración de gente"
Silvia guardó silencio, ella era joven, y se guiaba por las órdenes de su líder, pero estaba perdida, ahora estaba sola, y sus emociones la controlaron en un arrebato de tristeza y desesperación. De esa forma decidió tomar las órdenes y seguir adelante, eso era lo que hacía, ella solo acato las órdenes, y era su deber cumplirlas, ahora no era diferente.
La criatura similar a aquel ser pequeño con tenazas y un aguijón del cual había visto en su mundo en ocasiones, y en sus recuerdos de un desierto en las oleadas de calor impartidas por el extenuante y poderoso sol, ahora muchísimo mas grande y fortalecido por placas de un color blanco se alzo en su contra, el aguijón se movió directo a su pecho, Shirou considero bloquear el ataque pero no tenia certeza de que esa seria una buena idea, al estar rodeado de grimm's bloquear un ataque significaba quedarse quieto un momento, Y ese momento era fundamentalmente mortal.
Por eso, su estilo de lucha se caracterizo en uno rápido y sin movimientos pesados que dificultaran su velocidad, sus cortes eran precisos, no apunto a las placas blancas que recubrían a sus enemigos, eso solo provocaría que el chico ejerciera mas fuerza de la necesaria para atrasvesarlas, consecuentemente también implicaría reforzar aun mas sus espadas para que estas no fueran a recibir un daño considerable, que a la larga seria perjudicial para su ya largo combate.
Por lo que fue simple, apunto a los lugares y corto en los estrechos que eran vulnerables, los grimm no eran inmortales ante los ojos del pelirrojo, pero si eran peligrosos. No debia bajar la guardia, sino prestar atención a su entorno, nunca perder de vista una posibilidad de un ataque peligroso, ya esquivando el gran aguijón, dio una vuelta en el lugar extendiendo la espada, con lo cual se llevo la cabeza de un beowolf que nunca vio venir el ataque.
Piso con fuerza, reforzó sus músculos y cada fibra de los mismos con cuidado quirúrgico para tener un entendimiento mayor y preciso sobre su cuerpo. Salto en dirección del lomo del death stalker, ya una vez ahí, fue atacado por una especie de insecto con varias patas, aunque su tamaño era considerablemente mayor al de ese insecto en su mundo, este pareció atacarlo con una embestida, Shirou mantuvo su posición y blandió ambas espadas al mismo tiempo en un ataque descendente poderoso y rápido, el grimm que lo ataco tenia recubierta su cabeza de ese material robusto y duro blanco, por lo cual reforzó su agarre y sus espadas para abatirlo de un solo ataque. El grimm se dividió en dos pedazos casi iguales al pasar por los filos de color negro de las espadas del humano delante suyo, el cual no perdió el tiempo y moviéndose hacia adelante de lo que se consideraría la cara del death stalker, esquivando en el proceso un golpe de costado del aguijón del mismo grimm que busco sacárselo de encima, cambio el agarre de sus espadas y las clavo en las aberturas de los orificios de donde salían sus dos colmillos hundiendo los filos de sus armas hasta las empuñaduras. La gran criatura se retorció de dolor al recibir tal ataque directamente en su cara, levantándose así desde el suelo en un movimiento desesperado de alejar el dolor.
Shirou saco sus armas encarnadas en el grimm y salto hacia adelante. Observo su lugar de aterrizaje viendo como era recibido por otro grupo de grimm's. Afilo su visión en un gélido bronce y torciendo su cuerpo en el aire, giro en un remolino de filosos vientos que cortaron todo a su paso. Un grimm conocido por su parentesco a un jabalí, se precipito hacia el cuando piso la tierra en un ataque desesperado y sin sentido alguno. Shirou extendió su mano empuñando su espada, rozando el suelo en dirección del grimm, con el filo apuntando hacia arriba, cuando el ser de oscuridad conocido normalmente con el nombre Boarbatusk estuvo lo suficientemente cerca Shirou levanto su espada cortando desde abajo hacia arriba al grimm sin ninguna molestia.
Pero volvió su atención al death stalker, el cual estaba levantado sobre sus patas traseras exponiendo todo lo que seria su parte inferior hacia adelante. Fue suficiente para que Shirou arrojase una de sus espadas con gran fuerza hacia el medio del grimm clavándose completamente en el mismo. Aun así eso no era suficiente para acabarlo, corrió inclinando su columna hacia adelante, dejando atrás las garras en un gran Ursa que lo estaba por partir a la mitad.
salto con fuerza hacia donde estaba ya incrustada su espada, la tomo desde ahí mismo y con ambas en sus manos corto hacia abajo todo lo que era un death stalker ahora ya muerto.
Ahora en medio de esa horda oscura de grimm's un humano se levanto en armas para poner un punto de inicio a una masacre que solo había comenzado.
"Bien... creo que ya me estoy acostumbrando a esto..."
Un Ursa arremetió contra la mujer de la lanza, saltó con sus garras para aplastarla, la joven llamada Silvia, corrió deslizándose por la tierra y empujó su lanza por debajo del Grimm, el cual gritó en agonía al estrellarse contra el suelo sin mostrar signos de levantarse.
La estudiante de cabello dorada, colocó una mano en su cintura y giro a los lados buscando, inspeccionó todos los lugares, las entradas, los muros y todo el perímetro que rodeaba el lugar en dirección a dónde lugar dejado antes al pelirrojo. El ceño fruncido de Angélica se disparó cuando otro par de grimm's emergieron de las sombras de los árboles. El beowolf arremetió contra Silvia, la que distorsionó su lanza en un rifle de precisión y acabó a la distancia con el mismo, pasó igual con el segundo y el tercero, pero no llegó un cuarto, ya no llegaron mas.
El cuerpo del encapuchado estaba rasgado y manchado con tierra y barro.
Había empezado su combate hace más de media hora, ya había perdido el número de grimm que mató, solo dejando pasar unos pocos, que se escaparon del alcance de sus flechas. No le molestaba tanto, esas dos deberían estar en la retaguardia.
Tenía confianza en la mujer que fue instruida por clases particulares de la señorita Goodwitch en persona y la otra contaba con experiencia, a pesar de haber perdido a su equipo, no desperdiciara el sacrificio de sus camaradas. Protegería lo que ellos protegieron, pelearía para honrar sus muertes y seguiría adelante, después de todo este mundo está condenado a la oscuridad.
Cercenó la cabeza de un Ursa y giro en aire cortando la mitad de un beowolf que estaba en el aire con sus garras hacia el. Aplastó otro grimm, cuando cayó, clavo la cuchilla en su nuca y con la otra bloqueo las garras que apuntaron a sus costillas, reforzó su mano, luego el brazo entero y acabó ejerciendo aún más fuerza que el grimm cortando las garras.
Dio un salto atrás, para ver cómo una serpiente gigante de color negro y ojos rojos clavaba los colmillos en el lugar donde antes estuvo.
Unió las espadas y recuperó la forma de un arco, mientras lo hacía sus ojos se movieron a los otros grimm's que pasaban a metros de el, hacia el asentamiento.
"rastrear..."
sus circuitos se activaron, su cuerpo se tenso y su fuerza mermo, pero no se detuvo.
Una flecha negra se formo en sus dedos, la colocó en la cuerda y tenso el arco hacia arriba, no miro al cielo, sino a los grimm en su cercanía, las chispas rojas empezaron a salir de la punta del proyectil, y fue justo en el momento que lo soltó cuando dijo.
"... Son demasiados."
La flecha subió en lo alto de la noche y una explosión de maná hizo llover flechas que cayeron sin fallar hacia sus presas. Docenas de grimm cayeron muertos otros heridos pero agonizando, esos fueron los resultados, la serpiente grimm uso su cola para protegerse de la lluvia punzante. Pero fue inútil, cuando la fuerza de las flechas fue demasiado para su cuerpo que se desplomó. Shirou se acercó corriendo y separó sus espadas en forma de arco, clavó su filo en la cabeza del grimm gigante delante suyo y volvió a levantar la mirada, pudo ver más grimm's acercándose en la oscuridad.
Si esto sigue así me voy a quedar sin poder antes de terminar ,
Sus pensamientos lo pusieron en una contradicción, si recibía un ataque mortal podía amortiguarlo con su magia de reforzamiento, sentirá el dolor y tendrá una herida pero no será mortal, solo leve. Estos grimm no eran extremadamente fuertes, el peligro que representaban era su número. Si se agotaba antes de acabar con todos moriría, si no usaba su reforzamiento cuando peleaba moriría de igual forma.
Un grito se escucho en todo el bosque, uno realmente horrible y asqueroso. No se supone que los grimm sientan, pero al parecer ese ruido solo los puso mas violentos, una figura mas grande que un Ursa se asomo entre los arboles, el aliento humeante rojizo del grimm con forma de caballo, con garras delanteras y pesuñas en las dos partes de atrás se asomo con una gran bocanada de hedor a muerte, llevaba a cuestas un cadáver, mal, no era un cadáver, era parte del mismo grimm, el cual se sacudió violentamente y alzando la cabeza con cuernos en forma de U y sus tres ojos luminosos volvió a gritar, sus manos se extendieron a lo largo y se acerco mientras el chico no perdía el tiempo, poso sus ojos en el pelirrojo que desmembraba a un grimm con forma de cien pies que lo había atacado previamente.
Shirou observó a la criatura, era repulsivamente asquerosa, pero efectivamente generaba esa sensación de horror en aquel que lo veía, el muchacho solo mato grimm que se le acercaban, pero nunca perdió de vista a esa nueva forma de amenaza.
Entonces...
Despejó esos pensamientos, se concentró en evitar ser herido, debería concentrar la magia para reforzar en el momento indicado. Controlar la cantidad de prana que usaba para poder seguir adelante, poder mantenerse en pie más tiempo. Canceló la idea de reforzar su piel y órganos en su totalidad, solo haciéndolo en el momento que sea imposible esquivar un ataque, su prana no era infinito, y está lucha podría durar demasiado. Si debía caer aquí y ahora lo haría, pero cuando exprimiera el máximo de su cuerpo, llegando al límite.
Y con hizo su determinación enfocó cada movimiento, cada músculo, como lo ese Servant cuando peleó contra ese monstruo inmortal, recordó, y vislumbro los suaves y gentiles movimientos de la rey de los caballeros cuando le enseño a usar la espada, en esta noche una parte de su ser se fundía en el calor del fuego y la ceniza de una memoria que no le correspondía, pero aun así tomo como propia, sin saber aun, que es lo que realmente lo movió a seguir.
Sus sentidos fueron exprimidos todos al mismo tiempo y espero a que sus rivales se acercarán a morir.
"Soy el hueso de mi espada"
Angélica estaba algo cansada una gota de sudor bajó por su mejilla mientras trataba de acomodar su respiración para estabilizar su estado físico, no fue una batalla larga ni difícil, pero el resultado de usar su semblante constantemente le estaba pasando factura, si no fuera por la chica Silvia, había muerto hace tiempo atrás.
"Ya pasaron más de dos hora, los Grimm dejaron de hace venir más de 10 minutos ..."
Las palabras de la lancera llegaron a sus oídos y miró otra vez su entorno, los cuerpos grimm ya no estaban pero los signos de batalla adornaban la escena.
Un crujido vino del bosque ambas se enfocaron y se prepararon a continuar la pelea. Pero desde las sombras y arbustos la silueta del miembro faltante del equipo AE apareció caminando con su arco de cuchillas en mano.
Silvia dio un respiro de alivio al verlo acercarse, no estaba en las mejores condiciones pero tampoco estaba tambaleándose y no había herida mortales a la vista, solo su ropa sucia y desgarrada.
Llegó a dónde las dos chicas y mirando ambas, el dijo
"Se terminó ..."
Silvia cayó de espaldas rendida al suelo mientras extendía sus brazos y empezaba a respirar cansada.
Shirou noto el estrés que debió haber acumulado en ese lapso de tiempo que no estaba cerca. Por un momento considerado que la joven tenía lo necesario para ser una cazadora, ante todo debían cumplir el deber de proteger el reino humano. Lo cual la ahora solitaria chica había cumplido.
"... Emiya verdad?"
Mientras Shirou separaba su arma en dos para guardarla en su funda a su espalda.
"Si, Emiya Shirou y Aintsworth Angélica."
La rubia miraba hacia el chico, cuando curiosamente la incluyó en su presentación.
"...ah... si ella... pero que eres chico? No fueron muchos pero algunos grimm llegaron a nosotros."
Shirou noto como las personas empezaron a salir de sus casas observando los alrededores temerosos.
"Lo siento, no pude retenerlos a todos, algunos se me escaparon" el niño estaba magullado, su ropa rota hecha jirones, tenía raspones y estaba hecho un desastre en general pero si consideraba a la horda de grimm a la que se enfrentó, estaba completamente bien, se veía agotado pero eso fue todo. Que clase de estudiante prodigio había sido que mostraba tanta diferencia de habilidad?
Silvia pensó mucho, si ellos, si ambos, no, si sólo el hubiese estado cuando su equipo hizo contacto con los grimm en un principio todo habría cambiado. Porque alguien así no estaba para ellos? Acaso no merecíamos ser salvados? Que fue lo que hicieron mal?
Su mente se inundó de pensamientos y el dolor de su pecho solo creció, no sabía que hacer. Estaba enojada con ella, con el asentamiento, con Angelica, con los grimm, con su líder quien ordenó que regresara al pueblo, estaba furiosa y sobre todo enojada con el pelirrojo.
"Lo siento... si hubiese... si estuviéramos aquí antes... tus compañeros..." Shirou no la miro, solo estaba mirando un punto en la nada misma pero su rostro estaba mostrando todo su odio y furia, no a los grimm, no a ellos, ni a los residentes, ni nada que vieran sus ojos realmente, el chico se maldecía así mismo por su falla, a pesar de lo que sucedió el claramente se despreciaba, estaba en ese punto de inflexión que marcó un antes y un después, Silvia estaba perpleja, observó a la otra mujer, pero su rostro solo mostró un ceño fruncido que se intensificaba con el tiempo hacia el chico en cuestión.
Que clase de persona estaba siendo juzgando y despreciando a sus salvadores? Sino fuera por ambos, ella, no, el asentamiento en su totalidad hubiese perecido.
"..."
Poco tardó para que llevara sus manos a su cara y las lágrimas empaparan su rostro.
La batalla había terminado, pero no significaba que la felicidad sea para todos.
El cuarto era amplio y cómodo para dos personas, no había muchas complicaciones, si bien algunos debieron lidiar con los problemas que representaba, tener a cuatro personas en el mismo espacio de tamaño era un asunto más delicado, y ajeno a ellos dos.
Shirou estaba sentado en el suelo apoyando su espalda a su cama mientras una de sus piernas se extendió por el piso y la otra doblada para que el mismo use su rodilla para apoyar su brazo.
Delante, más precisamente en la cama estaba sentada Angélica, vistiendo una camisa blanca y una pollera larga, tenía puestos sus guanteletes, los mismo no tenían una función en especial muy amplia, si bien la ayudaron a protegerse, su otra función sólo recaía en implementar el uso del polvo facilitando el uso de su semblante, el mismo tenía unas cápsulas de polvo, en la muñeca. Estos ayudaron a desencadenar la chispa que abrían los portales de Angélica, si bien su semblante podía hacerlo solo, al agregar el poder misterioso del polvo en el, la carga de su aura tendía a relajarse y tener un efecto menos agotador en la rubia. No supo bien como lo hizo pero fue como si el polvo se compatibilizará con su semblante... la señorita Goodwitch le había dicho que su semblante era raro incluso dentro de los de su tipo, pudiendo así proyectar portales de distintos tamaños cerca de su persona como lejos de ella, esa habilidad se implementó enormemente al añadir el uso del polvo en el. También había mencionado que Angélica podía manipular el polvo en su estado básico, aunque ella no era consciente de cómo es que lo hacía.
Bien... ahora ambos estuvieron en silencio cuando el chico le pidió a la mujer algo.
"Angélica toma" le extendió un cuchillo normal uno con los que cortaba la comida en el comedor, nada más ni nada menos.
Una desconfiada Angélica tomo el cuchillo con cuidado.
En ese momento Shirou noto como era la desconfianza que aún su ex-rival le mostraba.
"..."
"Ahora quiero ver como usas tu aura en el cuchillo como un conductor."
La mujer agudizó su visión y frunció el ceño ante tal declaración, si bien estuvieron juntos todo este tiempo su relación no había progresado tanto, habiendo un abismo enorme entre ellos llamado comunicación. El pedido que le ofreció no era ni remotamente posible para ella, si la misma usaba su aura en dicho utensilio, en esta situación quién no diría que el hermano mayor de esa niña no la atacaría ahora mismo, le pareció algo poco realista y factible pero no imposible...
Emiya tardó unos segundos en leer lo que su compañera estaba pensando mientras lo observaba con esos ojos acusadores...
"Ah... no pienso hacerte nada, puedes estar tranquila, solo quiero ver algo... y averiguar algo..."
Esas palabras fueron suficiente al parecer, porque la mujer cambió su rostro a uno normal... claro si uno viera esto desde lejos, no notaría muchos cambios, pero era un hecho que cuando la mujer miraba al muchacho, siempre parecía estar molesta. Pero Shirou ya había encontrado un punto de referencia en estas últimas semanas y lo ayudó a percibir los estado de ánimos que a veces presentaba Angélica.
"Bien puedes comenzar cuando quieras" dijo el, a lo que ella solo devolvió la mirada desde el cuchillo al pelirrojo diciendo.
"Ya lo hice"
"Eh? tan rápido? No que se te dificultaba el uso del aura?" Pregunto muy confundido al enterarse de que Angélica ya lo había hecho y peor fue que el ni siquiera lo había notado.
"Me es difícil usar mi aura en conductores complicados, pero esto es simple y pequeño además no use mucha aura para hacerlo, por eso fue más sencillo."
Entonces armas de fuego y espadas que cambian de forma serían difíciles para ella?
"Oh... veo..."
Shirou apartó los pensamientos respecto al aura de su compañera y su funcionamiento para evocarse al experimentó que quería realizar con el cuchillo que guardo este medio día en sus ropas.
Componiendo diseñó de creación...
Duplicando materia∆¥€£π
"..." Una sensación de un martillo golpeando su cerebro lo estremeció.
"O-oye, que sucede?" Pregunto una extraña Angélica al mirarlo con confusión y algo más en sus ojos.
Shirou había analizado previamente el cuchillo, no le había dado ningún problema, pero ahora no podía ni llegar a la mitad del proceso. Sin embargo, posiblemente hubiese encontrado la causa.
Es el aura... modifica de alguna manera el artefacto...
"Que descubriste?" Preguntó la ahora normal y estoica Angélica.
"Que la esencia del aura en si misma, irrumpe con la estructura del objeto y me impide analizarlo..."
"..." parecía que Angélica quería decir algo pero cerró sus labios en ese instante.
"Mi magia, está restringida... no puedo averiguar, ni replicar en su totalidad las armas de Remnant..."
"Pero no copiaste el estoque de ice Queen?"
hm? cuando me vio hacer eso? estaba seguro que en ese entonces estaba dormida...
"...En un principio podía replicar un original con un cierto grado de calidad semejante sino casi prácticamente igual al original, nunca perfecto por supuesto... pero ahora solo es el diseño y algunos materiales... yendo al caso de solo replicar el arma en su totalidad de aspecto y material, descartando su función de armamentos dobles o incluso triples, además el arma está hueca, no tiene su historia, su antigüedad..."
Angélica se levantó de su lugar y se movió al escritorio, el chico en el suelo miro sus propias manos, sintió el prana recorrer su cuerpo y cada filamento de su ser, pero estaba incompleto, algo dentro de él fallaba...
"El aura es la manifestación de lo que se conoce como el alma" las palabras de Angélica sacaron de sus pensamientos al pelirrojo que volteó a verla sosteniendo un libro abierto mientras caminaba a su cama.
"Si esto es cierto, no es que algo esté mal con tu magia, es el simple hecho de que no puedes analizar el alma de una persona" dijo ella sentándose delante de Shirou.
Ella tenía razón si bien una espada estaba pulida magullada y astillada, el alma propio de un arma no existía... no debería existir... pero estaba mal, algo era diferente, si ese fuera a ser el caso porque algunas armas reconocieron a sus portadores como inigualables... esa voluntad contaría como alma? O era solo la afinidad del arma por su propietario...?
Si bien el tema del alma de las espadas era discutible. El hecho que no podía replicar las armas una vez imbuidas con aura, era una certeza.
"Las almas de las personas son un tema muy complejo, que es el alma para empezar? Donde se encuentra? Tiene potencia de poder sobre la existencia del espacio y el tiempo?..." Angélica volvió a hablar, llamando la atención del joven otra vez.
"Pero los magos ven el alma como útil, como un medio para un fin..."
"Poder... maná... prana... combustible..." Shirou hablo pero sus palabras se desgastaron cada vez que decía algo, solo recordando los experimentos de magos que buscaron el origen.
"No sé mucho de magos, pero sé que el alma es la fuente de poder mágico más pura a la que un mago puede acceder de manera sencilla."
Eso era cierto, si bien existen distintos modos de acceder a un poder mágico, el más simple era ese. Pero eso requerimientos... eran sacrificios... siempre fue así con los magos...
"Eso realmente pone a Remnant en un lugar bastante raro... si cada uno supiera que lo que hace se asemeja a la magia..." dijo Shirou mientras observaba el prana que se generaba entre sus dedos.
"Te equivocas." Angélica lo interrumpió. Contradiciendo lo que Shirou considero.
"Eh?"
"Te equivocas, el aura no es lo mismo que la magia o prana de nuestro mundo..."
Shirou quiso alegar algo pero la rubia no se detuvo.
"... El semblante puede parecer similar pero no lo es, mi magia fue borrada desde que llegué aquí, y fue reemplazada por esa incómoda sensación llamada aura."
"Quieres decir que son similares casi iguales pero no son lo mismo..."
"Exacto"
"Eso solo complica las cosas sabes?"
"Por Supuesto"
Shirou empezó a creer que las respuestas consecutivas estaban encaminadas a molestarlo, pero el rostro de la muñeca no cambiaba en nada. Pero aún así quiso hacer la prueba.
"Estás haciendo esto a propósito?"
"..."
Shirou se tomó la cabeza con la mano y observó al techo, como lo solía hacer generalmente cuando se despertaba a media noche con un recuerdo dentro de un sueño. Si bien la magia no existían en la historia de Remnant, no fue así en los cuentos de fantasía y leyendas del mismo.
El hecho de que su magia haya permanecido intacta y la de Angélica no, podría deberse a un conflicto mas profundo en los orígenes de las mismas, si bien la magia de los Ainstworth era desconocida para Shirou, no tenían la importancia y el enlace que la suya había provocado. su magia pudo haberse negado a ser borrada de este mundo ajeno debido a su naturaleza tan particularmente extraña. Sin embargo debía encontrar una forma de subsistir en este mundo, el cual estaba diezmado y acorralado por una oscuridad que estremeció al chico la primera ves que lo supo. Su llegada pudo haber sido un accidente, una maldición, una esperanza, no importo nada de eso, el tenia una oportunidad ahora de proteger aquello que una ves se negó a salvar, aunque esos pensamientos eran un tornado de dolor en su cabeza que no podía procesar bien.
Pero si encontraba indicios de la autenticidad de la magia como tal en esta tierra, no se quedaría quieto, encontraría una forma de llegar a ella antes y detener a la obstinada que tenia como compañera y su estúpida misión de llevarlo de regreso.
"Pero, me niego a creer que en este mundo no existe la magia como tal"
En el silencio de la habitación Angelica observo al falsificador, aquel que lo arruino todo, ese hermano mayor que dio todo de si, y prefirió salvar a una persona por encima del resto de toda la humanidad. Una persona así realmente existía, incluso si antes fueron enemigos, ahora su relación era de compañeros, aunque sus razones para estar juntos sea totalmente distintas, ella buscando una forma de regresar a su mundo llevándoselo a el, ante su hermano. El buscando una forma de sobrevivir y adaptándose rápidamente, al mismo tiempo que buscaba indicios de la magia en Remnant. Y así ella repudio todo eso que considero peligroso para si misma y para su hermano, el mundo fue difícil para ella, pero eso era el mundo.
Entonces que era esta coexistencia, esos días, esta nueva vida diaria, que a sus ojos ya su ser le parecieron confortables?
