-Traje algo para ti- no le gustaba pero se acostumbró a recibir uno que otro presente -Es un anillo a juego con el brazalete- Haru no estaba seguro si era correcto que colocara el anillo en ese dedo pero al ver la sonrisa del otro prefirió dejarlo pasar
-Gracias
Pasaron un rato más tomando el sol y el otro se atrevió a preguntar -¿Hoy no pedirás que traiga a Makoto a nadar con nosotros?
Pero si iba a burlarse otra vez así de él prefería que fuera ajeno a sus sesiones de nado -No.
-¿Por qué no?- ¿Era enserio que preguntaba el motivo? Y con la mirada le hizo saber su descontento -¿Qué?
-¿De verdad crees que acepte que venga Makoto después de lo que hiciste?
-¿Eh? ¿Qué hice?- no recordaba haber hecho nada para que Haru estuviera molesto
-Te comportaste como un idiota con él- se lo dijo a pesar de saber la posición del otro y sin saber como el insulto hacia su persona lo afectaría pero que importaba
-¿Cómo me llamaste?- estaba sorprendido
-Idiota- repitió sin pizca de arrepentimiento
Rin hizo una mueca perturbado -¿Idiota?- preguntó pensando que tal vez no escuchó bien pero el otro afirmó una vez más y entendió que definitivamente lo insultó -¿Yo?- seguía sin creerlo
-Si, idiota.
Movió la cabeza en negación pero se detuvo a reflexionar recordando y quizás lo hizo -Bueno tal vez si me pase un poco con él.
-¿Un poco?- ya que lo había reconocido no se iba a detener
-¡Bien, me pase de la raya con él!- gritó exasperado porque el moreno no dejaba de acusarlo con la mirada -No debí burlarme- Haru quería que admitiera todo lo mal que hizo -Debí dejarlo nadar como él quisiera, como lo hacemos nosotros ¡Ya deja de mirarme así! ¡¿Qué más quieres?!- Haru solo quería una cosa -¡No!
-Si
-¡No!- no lo haría
-Rin- si, lo estaba reprendiendo y no se retractaría
-¡Ah! ¡Está bien!- cedió más fácil de lo que creyó -¡Me disculparé con Makoto!- y salió del agua -¡Maldita sea!- estaba enfadado -¡No puede ser, nunca me he disculpado con nadie ni por nada!- pues al ser sultán no había necesidad aunque haya errado -¡Que sepas que solo lo hago por ti!- señaló a Haru que sonreía satisfecho aun dentro del mar artificial -¡Ve por Makoto!- ahora fue a su sirviente a quien ordenó -¡Deja de mirarme bastardo!- estaba ruborizado por lo que corrió hacia el moreno para echarle agua en la cara y quitará esa expresión molesta que ya lo había fastidiado y rebajado a ser un humilde sultán que pide perdón
Después de su pésimo desempeño presentado el castaño no creyó que sería invitado nuevamente a nadar con ellos y se preguntaba la razón del porque solicitaban que estuviera ahí otra vez pero guardó silencio esperando a Rin quien salió del agua sin embargo se veía un poco extraño. El pelirrojo tenía las mejillas rojas -¿Estas bien?- tenía que preguntar pues no era propio de él
-Si- murmuró -Yo quería…- no entendía porque le resultaba tan difícil -Ammm…- se giró hacia Haru quien atento esperaba escuchar las palabras de disculpa tratando de que este lo apoyara pero él no diría nada y al notarlo intentó continuar -Yo, yo…- agachó la cabeza más avergonzado que antes -La vez pasada me comporté como un, un iiii-dididio-taa- tartamudeo -lo siento- lo último lo pronunció tan bajo que Makoto no entendió nada
-Perdón Rin, pero no escuché lo que dijiste ¿Puedes repetirlo una vez más?- en ese instante sintió su sangre hervir
-¡Ah!- lo tomó de su playera y lo miró atento a los ojos para que no se perdiera nada -¡Lo siento, lo siento! ¡La última vez me comporté como un idiota! ¡Debí dejarte nadar como tu querías, como Haru y yo lo hacemos pero soy tan estúpido que solo me burle de ti! Por eso… ¡Por eso lo siento mucho!- se había quedado sin aliento y sin dignidad. Pero el castaño no dijo nada pues estaba sorprendido por tal raro comportamiento -¡Di algo maldito bastardo!- su paciencia término
-Ah… Es que… ¿Quién eres tú?
-¿Eh?- Rin esperaba cualquier respuesta menos eso -¡¿Cómo que quién soy?!-
-Es que estoy confundido.
-¡Soy Rin! ¡Soy el maldito sultán de este reino! ¡¿Qué ocurre contigo?!
-¿Rin?- murmuró no creyendo por lo que debía comprobarlo así que acercándose lento tomó su rostro entre sus manos mirándolo fijamente, él castaño estaba demasiado cerca que podía sentir su respiración -Rin- volvió a llamarlo invadiendo aún más su espacio personal aspirando su aroma
-¿Qué…- deseaba preguntar lo que hacía pero no pudo terminar la oración. Nadie había tenido el valor de aproximarse tanto a él de esa forma sin su permiso que estaba a punto de colapsar del aumento de calor provocado por el otro en su cuerpo
-Es cierto, eres tú- finalmente soltó regresando al otro la oportunidad de respirar
-¡¿Por qué me hueles?!- de un empujón se alejó -¡¿Eres un perro o qué?!
-Es tan extraño que tú te disculpes, necesitaba verificar que realmente eras tú
-¡Pudrete!- no tenía porque hacer eso y ya estaba cansado de gritar tanto ese día. El pelirrojo entró al agua junto a Haru que estaba satisfecho -¡Cambiate para que me enseñes el estilo de nado espalda!- finalizó sin mirar atrás antes de sumergirse por completo pues de esa forma intentaría eliminar el calor que tenía de más en sus mejillas
-Bien- Makoto no sabía como continuar así que acató la orden cambiándose para después ir con ellos
El resto de la estadía Makoto solo se dedicó a mostrar y enseñar a Rin como nadar el estilo solicitado por lo que el moreno fue ignorado completamente y eso no lo hizo sentir muy bien -¡Genial!- sonrió el sultán al tener un poco más claro los movimientos que tenía que hacer -Eres increíble Makoto, un buen maestro- alagó saliendo preparándose para ya irse
-Gracias- fue lo único que se le ocurrió decir pues no estaba acostumbrado a que el pelirrojo fuera amable con el
-Eres increíble, con razón Haru siempre te está mirando- el mencionado se quedó en shock y el sultán rió con malicia. Si, se estaba desquitando por haberlo obligado a disculparse, de haberlo obligado a rebajarse tanto como para que se avergonzara el mismo ante los ojos verdes que seguían atentos a ambos -Me voy, si quieren pueden quedarse un poco más.
-Está bien- y se fue dejando el lugar en silencio -Haru- inmediatamente después de su partida lo nombró encontrándose con sus ojos pero necesitaba huir y la única forma era escapar nadando -¿Haru?- no se quedaría porque vio la intención del otro de preguntar y estaba avergonzado ¿Por qué Rin había dicho eso? ¿Realmente lo miraba tanto como afirmó? También se preguntaba el porque nadaba tan lento. Makoto iba tras de él y le estaba dando alcancé pues repentinamente su nado estaba tan descontrolado y no sabía la razón -¡Espera Haru!- no supo en qué momento lo rebasó pues ya estaba frente y tirando de su brazo para sacarlo del agua -Ten cuidado, estabas apunto de chocar con la pared- era verdad llegaron hasta el otro extremo
-Lo siento.
Inmediatamente negó sin dejar que sus ojos perdieran contacto ni su piel -Sobre lo que dijo Rin ¿Es verdad?- era verdad, desde hace tiempo notó que cuando el castaño estaba presente siempre lo seguía con la mirada y cuando no estaba siempre lo buscaba pero no podía decirlo y se odiaba por esa razón. La falta de capacidad de comunicase y expresarse lo molestaba tanto -Porque yo tampoco puedo dejar de mirarte- sonrió con esa gentileza que siempre mostraba quitando la angustia e inseguridad que se palpaba en el moreno -Hay algo que he tenido tantas ganas de hacer desde hace mucho tiempo- en ese instante todas sus alarmas se encendieron al igual que su rostro pues tanto la expresión corporal del castaño como la distancia entre ellos que iba disminuyendo solo significaba una cosa, Makoto lo iba a besar.
Sintió como su cuerpo temblaba, su respiración se hacía más errática y el latir de su corazón estaba como loco pero aun así no huiría porque quizás también deseaba por primera vez recibir un beso, un dulce beso que nunca en su vida pensó que necesitaría y el castaño le ofrecía así que intentando sostenerse saco ambas manos del agua para sujetarse al pecho contrario cerrando los ojos pero no llegó ni sintió los labios del otro sobre los suyos así que volvió a abrirlos pero ¿Por qué lucía tan triste si hace solo un instante estaba radiante y feliz? -Te regaló un anillo- no preguntó solo afirmó lo que sujetaba su mano
-Si- no era el objeto en si lo que molesto a Makoto fue el hecho de que Rin lo puso en la mano y dedo en donde se supone que va el anillo de boda y Haru lo aceptó -el lo colocó- debía explicarse rápidamente -Lo usaré nadamas cuando este con el
-Al igual que el brazalete, así deja de molestar- ¿Por qué no quitaba ese semblante? -Tu fuiste quien le dijo que se disculpara conmigo ¿Cierto?- pero el otro no tuvo que decir nada, el castaño lo dedujo
-Rin no es como tu crees- ¿Por qué ahora hablaban del sultán? - Estas confundido
-No es así. Espero que Rin no esté confundiendo lo que tiene contigo- la buena atmósfera que tenían se disipó y Makoto decidió que ya era demasiado tiempo ahí así que empezó a nadar a la orilla seguido por el moreno pero por más que intento no pudo alcanzar
