Capitulo 13: Ella o Yo

Esa tarde, el príncipe de la nación del fuego y su amiga de la infancia partieron a su nación natal, para poder visitar a una conocida la cual el príncipe, en su alterada conciencia, dejo en malos términos. El viaje a la nación del fuego para poder encontrar a Mai tendría que ser breve, ya que, de tardar más, la fachada de las compras comestibles no podría funcionar, ya que, gran parte de los puestos del mercado cierran al atardecer y por lo visto quedaban un par de horas para dicho suceso.

-Vamos Zuko, tenemos que encontrarla – dijo Ty Lee mientras se ponía una bata para cubrir su rostro

-Hay que movernos – respondió Zuko tapándose gran parte del rostro con unas vendas

Ambos jóvenes se dirigieron al mercado de la nación para poder encontrar a Mai. Una vez llegaron al mercado, Ty Lee se quedo buscando ingredientes para hacer la comida, mientras Zuko buscaba con la mirada a la anteriormente mencionada.

- ¿Lograste verla? – dijo Ty Lee con una canasta de víveres

- No, ¿Creí que compraríamos los víveres después de encontrar a Mai? – dijo Zuko fuera de si

-Claro, pero no puedo permitir que alguien mas se lleve estos deliciosos filetes y estos frescos vegetales – dijo Ty Lee con su característica sonrisa

Después de pasar por varios puestos, Zuko logro avistar a la chica la cual vinieron a buscar.

-Ty Lee la encontré – dijo Zuko mientras le señalaba discretamente la dirección

-Wow, es ella, se ve tan linda con ese vestido – dijo Ty Lee contenta de ver a su amiga

Zuko solo pensaba en lo que se "perdió"

-Oye, que te parece si mejor vas y la sigues tu mientras yo termino de hacer las compras, nos vemos aquí al atardecer – dijo Ty Lee alentando a Zuko a seguir a Mai

Zuko no dijo nada, simplemente camino hasta pasar de incognito para poder seguir a Mai.

-Cuídate – dijo Ty Lee en su cabeza

Gran parte del tiempo Zuko se la paso siguiendo a Mai, esperando el momento en el que ella y su madre regresen a casa para poder saber que es lo que hace ella en su habitación. Después de unos minutos, Mai caminaba sola hacia su casa con una canasta, al parecer se fue adelantando ya que su madre se quedo a platicar con unas amigas. Zuko no perdió el tiempo y se dispuso a seguirla. Cuando esta llego a su casa, Zuko subio por el árbol que estaba a lado de su habitación, con suerte la ventana no estaba cerrada del todo por lo cual se podría escuchar lo que hablaba la joven. El príncipe se acerco para poder observarla y veía como ella estaba rompiendo las cartas que el le había escrito desde que eran niños, este sentía un dolor en el corazón al observar tal escena, pero el sabia que eso ya había sido cosa del pasado. Todo cambio cuando agarro un rollo con dragones en la parte de las agarraderas del rollo, ese rollo fue el primero que Zuko le regalo cuando tenían 10 años. Ella abrazaba ese rollo y a diferencia del destino que sufrieron las cartas, el rollo se quedo guardado en un lugar especial.

-Como voy a poder hacerle algo a este regalo – decía Mai con una voz calmada y melancólica

-Espero y ese idiota este bien donde quiera que este, lo que daría para tener un momento para poder hablar con el y aclarar las cosas para que por lo menos el no me guarde rencor -decía Mai melancólica

Zuko se quedo mudo al escuchar eso, él quería decirle que el estaba ahí, para poder aclarar esas inconformidades, pero el príncipe sabio que venía a espiar no a platicar, ya que de ser así quien sabe que cosas podrían pasar, por lo cual, este opto en irse a ver a Ty Lee para regresar con los demás.

-Hola, ¿qué sucede?, ¿Por qué esa cara? – decía Ty Lee preocupada

-Cuando estemos arriba te digo – dijo Zuko con una voz triste

Al subir al globo del príncipe, este se preparaba mentalmente para poder contarle a Ty Lee lo que acababa de escuchar en el cuarto de Mai.

-Zuko cuéntame, ¿Por qué estas así?, ¿acaso Mai dijo algo que te lastimo? -preguntaba la chica

-Claro que no, lo que dijo me puso triste, sabes, estaba rompiendo las cartas que le he escribido y cuando llego al rollo que le regalé y vi como lo trataba, me hizo sentir más culpable – dijo Zuko triste

-Oh, lo siento Zuko – decía Ty Lee de manera triste

-Y después dijo que quería hablar conmigo para poder arreglar nuestros problemas – dijo Zuko

- ¿No pensaras en volver mañana verdad? – pregunto Ty Lee

-Tengo que hacerlo – respondió Zuko

-Lo siento Zuko, pero no vendrás mañana – dijo Ty Lee

- ¿Por qué?, si la idea de venir a espiarla fue tuya – dijo Zuko molesto

-Se que fue mi idea, pero de saber que esto pasaría no lo hubiera hecho, piénsalo, ahora estas con la chica ciega, ¿Cómo se llamaba?, Toph!, ahora estas con ella Zuko, no puedes lastimarla a ella para poder estar bien con Mai – dijo Ty Lee

-Si, pero si estoy bien con ella, las cosas con Mai están mal – dijo Zuko

-Entonces deveras elegir Zuzu, no puedes lastimar a las dos y créeme que con el hecho de elegir entre las chicas que te quieren ya las estas lastimando – dijo Ty Lee

Después de una hora, ambos jóvenes se encontraban de regreso en el Templo Aire del Oeste, Sokka fue quien los recibió para poder ayudar a Ty Lee con las canastas de víveres, mientras que, Zuko, fue algo desanimado hacia su habitación, pasando de largo de una Toph que estaba ansiosa de volver a verlo, pero su emoción cambio a intriga porque ella esperaba su compensación.

- ¿Qué le sucede a Zuko? – pregunto Aang

-Parece como si fuera un muerto – dijo Sokka haciendo el gesto de un muerto

Toph se acerco a Ty Lee para preguntarle que había sucedido con Zuko.

-Am, chica, ¿Qué le sucede a Chispitas? – pregunto Toph

-Lo que sucede fue que el regreso a su nación le trajo malos recuerdos, es todo – dijo Ty Lee de manera serena

Toph estaba esperando a que el pulso de Ty Lee se pusiera anormal para poder saber que estaba mintiendo, pero como la acróbata ya estaba al tanto que la chica ciega sabia cuando le mentían, esta ya estaba preparando para poder mentirles sin que ella lo supiera.

-Oh, yo también me pondría igual si regresara con mis padres – respondió ella algo intrigada con la idea

La joven maestra tierra se dirigió a la habitación donde estaba el maestro fuego. Cuando ella entro a la habitación, observo que su querido Chispitas, estaba boca abajo lamentándose.

-Chispitas – dijo ella parada desde la entrada de la habitación

Este solo se voltio a una posición contraria a la de ella

-Chispitas, levántate de esa cama – decía Toph dándole una orden

Este nomas no se levantaba de la cama

-Bueno, ya que el principito no se ve a levantar de la cama, yo me aventare hacia ella – dijo la chica mientras corría hacia la cama

-Espera, dijo correr hacia acá – dijo Zuko en su cabeza

Este se volteo por la preocupación de que ella se tropezara y callera o se golpeara con la cama, por lo cual este se sentó rápido en el borde de la cama para atraparla y acostarse con ella

-Sabía que te levantarías – dijo Toph

-En realidad no me levante – respondió este

-No me lleves la contraria Chispitas – dijo ella

-Esta bien – dijo Zuko poniendo una sonrisa en su rostro

-Se que fue difícil volver a tu nación Chispitas, pero esta bien, ya no tienes que volver por el momento – dijo Toph

Al ver que ella no tenia sus pies en el suelo, este procedió a seguir con la mentira

-Me dolió volver, me trajo malos recuerdos – dijo Zuko

-Tranquilo, ya paso – dijo ella mientras lo abrazaba

-Lo se, pero como dije, solo son recuerdos y algún día deberé de volver – dijo Zuko

-Oye, ¿recuerdas lo que… - iba a preguntar Toph, pero fue interrumpida por Zuko el cual la estaba besando

- ¿Acaso pensaste que lo olvide? – pregunto Zuko pícaro

-Jeje, yo creía por tu actitud, pero ahora ya que estas de ánimo – decía ella mientras se acercaba a Zuko

-En eso tienes razón, Toph, hay algo que necesito decir…- Zuko fue interrumpido por un beso

-Tranquilo, eso ya paso, por ahora hay que divertirnos – dijo Toph de manera provocativa

Zuko solo asintió con la cabeza y ambos tortolos procedieron a darse muestras de afecto gran parte del día, aunque de vez en cuando sus compañeros preguntaban donde se habían metido, pero tanto Sokka como Katara sabían en las que andaban ambos jóvenes y les decían que estaban discutiendo nomas.

El día se había acabado para dar inicio a uno nuevo, en el Templo aire uno que otro dormilón esperaba de su siesta. Sokka se encontraba dormido abrazado a Sukki, Ty Lee, Katara y Toph estaban en un cuarto compartido y el solitario Zuko no se encontraba por ningún lado. La maestra tierra se levanto para poder ir a ver a su amado chico de las llamas, mala fue su sorpresa al ingresar a su habitación, este no se encontraba, ella pensó que se encontraba en el rio, pero el agua a esas horas es muy fría y dudaba que a él le gustaran las duchas heladas, por lo cual decidió buscarlo por el área. Ella no podía sentirlo por ningún lado, ni siquiera en el rio pudo sentirlo metiendo sus pies, este se fue por un motivo. Ni corta ni perezosa, Toph fue a su habitación para despertar a Ty Lee y hablar con ella.

-Oye, necesito que te despiertes – dijo Toph mientras movía el cuerpo de Ty Lee

-Umm, ¿Qué necesitas? – dijo la acróbata somnolienta

-Es urgente, no hagas tanto alboroto porque esto es privado – dijo Toph siguiéndola moviendo

Ty Lee se levantó y siguió a Toph hacia la habitación donde duerme Zuko

- ¿Notas algo? – dijo la chica ciega

-Falta algo – respondió Ty Lee

-Exacto, Chispitas no está – dijo Toph molesta

-Puede que el este…- decía Ty Lee, pero fue interrumpida por Toph

-Antes de que termines esa oración, fui a buscar a Chispitas por todo el maldito lugar, no está en el rio, no esta a las afueras del templo, no esta aquí, se que no se sentía mal por volver a su nación, algo paso ahí y necesito que me digas la verdad – dijo Toph mientras señalaba a Ty Lee

La acróbata siendo consciente de que no le podía mentir a la bandida ciega, decidió contarle todo lo que sucedió en la prisión, así como la pelea que tuvo con Mai y la posterior visita a la nación del fuego para buscarla.

-Él está mal emocionalmente chica, se siente culpable por herirla, ten en cuenta que fue la única chica que estuvo con el por mucho tiempo – dijo Ty Lee

-Creí que no seguía enamorado de esa tipa, el me lo dijo en algunas ocasiones cuando le preguntaba si yo era su primer amor, pero el lo respondía de una manera muy fría, como si no importara, pero ahora al señor flameante se le ocurre la maravillosa idea de que cuando tiene alguien que lo quiere, tener que ir a buscar a la persona que no le daba el cariño que quería, que estúpida me siento – dijo Toph molesta

-El te quiere chica, solo que verla en la prisión y que ella le reprochara todo en público fue una humillación para el, esas cosas son privadas y nunca se deben discutir en público. Ahora, no es por defenderlo, porque yo también estoy en contra de lo que hace, el solo quiere remediar los males que hizo, no quiere que nadie sufra y lo que quiere es solucionar el problema con ella – dijo Ty Lee tratando de hacer entrar en razón a Toph

-Entiendo, ¿pero el tonto ese no sabe que por hacer eso me está lastimando a mí?, ¿acaso debo ser yo el daño colateral? – se preguntaba Toph muy molesta

-Puedo entender tu manera de sentirte y de actuar, pero, ¿son formalmente novios? – pregunto Ty Lee

-Si….bueno, el nunca me lo pidió, creo que era lo que quería decirme el día de ayer – contesto Toph

-Lo único que te puedo decir y te pido de todo corazón, que, si quieres que las cosas no empeoren, esperar a que el llegue y hablar las cosas en privado – dijo Ty Lee

-Esta bien, no prometo no romper su cráneo en la pared, pero, puedo hacer lo que me pides – contesto Toph

Una hora después, el príncipe de la nación del fuego llego de su escapada. Este entro y se percató que la mayoría seguían dormidos, no había nadie en la fogata y parecía que ningún alma rondaba por ahí. Este se dirigió al lugar donde se quedaba a dormir, pero, antes de entrar ahí, podía sentir una presencia muy fuerte que estaba ahí para reprocharle. Ahí estaba ella, la bandida ciega, sentada en el borde de la cama, con las piernas cruzadas al igual que sus brazos, esperando a que el príncipe de la nación del fuego le diera por regresar de su escapada.

-Por fin regresa su majestad – dijo Toph con un tono molesto

- ¿Sucede algo? – pregunto Zuko

-Deja de hacerte el tonto Chispitas, ya se muy bien que paso el día de ayer y por qué no estuviste aquí hoy – respondió Toph de manera asertiva

- ¿Quién te lo conto? – pregunto el con disgusto

-Eso no importa ahora, tu y yo vamos a aclarar ese asunto ahora – dijo Toph

-Ese no es asunto tuyo – contesto el

- ¿Sabes que salgo afectada por esto verdad? – le dijo Toph

-Se muy bien lo que hago – contesto Zuko

-No parece – respondió ella

- ¿En qué piensas? – pregunto el

-Que tu no me quieres y solo soy la segunda opción – respondió ella desilusionada

-No digas eso – dijo intentado tocarle el hombro

-Es lo que estas haciendo, solo me estas dando motivos para desconfiar de ti y créeme que me la estoy pensando en seguir a tu lado – dijo ella molesta quitando su mano de su hombro

-Escucha por favor – decía el intentando calmarla

-Ahora el príncipe me va a explicar que sucede verdad, ¿Por qué no lo hiciste desde el principio?, ¿Por qué no me dijiste que aun sentías algo por ella? – le preguntaba ella casi rompiendo en llanto

-Yo…. – trataba de hablar el

- ¿Tu qué? – preguntaba la chica ciega

Este simplemente se puso de rodillas sosteniendo su mano, tratando de explicarse con la verdad, el en ese momento le hablaría desde lo mas profundo de su corazón.

-Yo no quiero lastimar a nadie, por mas de mala manera que ella me haya tratado no quiero que sufra por mis estupideces, pero tarde en darme cuenta que por hacer eso también te lastimaría a ti, me quede en un dilema, a quien debo hacer miserable, ¿acaso solo estoy para lastimar a la gente?, ¿eso es lo que hace toda mi gente?, primero mi tío, luego ella y ahora tú, si crees que ignorarme es lo mejor para ti adelante, no seamos amigos ni nada de eso, prometo no fastidiarte si así lo deseas, mi intención jamás fue herirte ni nada por el estilo, solo espero que me perdones, no quiero lastimar a nadie más – decía el príncipe de la nación del fuego hincado mientras salían lágrimas de sus ojos

Ella solo se le abalanzo y lo abrazo con todas sus fuerzas, no quería soltarlo, ella sabia que en el fondo el jamás intentaba herirla, solo era un chico que quería enmendar sus errores.

-Zuko, tu y yo no podemos ser amigos – decía ella

Zuko solo agacho la mirado pensando que todo se perdió

-No quiero ser tu amigo, quiero tu amor, no tu amistad, yo no quiero ser tu amiga Chispitas, quiero ser algo mas que tu amiga, quiero ser tu novia – decía ella abrazándolo casi con lágrimas en los ojos

Zuko abrió los ojos de la sorpresa por lo que acababa de oír, en vez de arruinar ese momento con cuestiones tontas, el lo mejor que pudo hacer fue darle un beso en la boca y responder con un

-Si, acepto ser tu novio – respondió el chico

-Pero necesito que me digas, ¿sigues enamorado de Mai? – pregunto Toph

-No, no estoy enamorado de ella, solo era la culpa que me impulso hacer esas cosas – respondió Zuko

Por alguna razón, en la cabeza de Toph ella pensaba cosas como, ¿Por qué se lo pedí yo en vez de que el me lo haya pedido a mí?, caíste bajo con esto Beifong, espero y lo que el dijo sea verdad.

Ambos jóvenes estaban felices y abrazados, pero afuera se dirigía una amenaza que haría plantearse de nuevo esa misma pregunta.