N/A: Bueno, la puntualidad nunca ha sido lo mío. Esto de hecho lo comencé hace meses pero varias cosas me imposibilitaron continuarlo (cosas aparte de la flojera).

Con todo eso dicho, saludos y bienvenidos a esta primera parte de la reestructuración del fanfic. Partimos con Maxwell, que para quienes no lo recuerdan, era el general a cargo de las tropas del SUFOG que estaban en Japón en la primera parte de la historia. El formato de esta ocasión es una entrevista, y espero poder sacar algo decente de esto. Notas sobre nombres o elementos que se consideren de conocimiento común en el mundo del fic serán anotados al final, y marcados por un [X] con la "X" reemplazando el número de la anotación.

Sin más que agregar, espero disfruten, los invito a revisar mis otras historias y nos leemos en otra ocasión.

Disclaimer: "Highschool DxD" no me pertenece. Todo el crédito a su respectivo autor. Este es solo un fanfic sin fines de lucro con el único objetivo de entretener.

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La Guerra a la que Fuimos

Capítulo 1: Entrevista al General John Maxwell
De Teniente Segundo a General de 4 Estrellas

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Sala de Conferencias. Cuartel General del SUFOG, Washington D.C.
Noviembre, 2022.

"Un cordial saludo a todos nuestros televidentes que nos siguen usualmente. Y, a quienes nos encontraron por casualidad, quédense, les prometo no se arrepentirán. Soy Verónica Muñoz y esto es nuestro selecto programa El Mundo y la Palabra." La reportera, sentada a un lado de la cabecera de la larga mesa en la sala de reuniones, anunció con una brillante sonrisa. Al lado contrario de la cabecera, su acompañante no pudo evitar dar una sonrisa ante su actitud. "Acompañándonos en nuestra sesión de hoy se encuentra una de las figuras más notorias y publicitadas de la reciente guerra contra el mundo sobrenatural. Con ustedes, ¡el general John Maxwell!"

El aludido dirigió su rostro a la cámara, manteniendo su sonrisa y saludando con la mano. Los dos guardias del SUFOG junto a la puerta, así como el ayudante personal del general, dieron unos pocos aplausos, así como la mayor parte del personal tras de cámaras, para dar algo de ambiente al lugar.

"Un placer participar en este conocido programa. He escuchado mucho de ustedes, pese a no poder ser un televidente usual gracias a mis responsabilidades, pero sé que ustedes solo invitan a lo mejor de lo mejor para sus entrevistas." El general devolvió la amabilidad con un comentario positivo, redirigiendo su atención a su "anfitriona".

"Pese a sus palabras, nuestros televidentes ya se habrán dado cuenta de que no estamos en nuestro estudio." La reportera abrió sus brazos, abarcando la sala. "Así es, estamos en el cuartel general del SUFOG, aquí en Washington D.C., invitados por el general para conducir la entrevista. Díganos, ¿qué lo llevó a traernos a este lugar?"

"Pese a que acabó la guerra, aún tengo mucho trabajo. Hace poco regresé de forma permanente a la Tierra, pero aún tengo obligaciones que cumplir. Sencillamente era mucho más eficiente conducir la entrevista aquí."

"Ya veo... bueno, sin desmérito de aquello, ¿le parece si comenzamos?"

"Por supuesto. Vamos con las preguntas."

Ambos se acomodaron en sus asientos, uno de los ayudantes del general proveyéndole a cada uno un vaso con agua antes de retirarse al costado de la sala.

"Entonces, general Maxwell... para quienes no saben mucho de usted, ¿le importaría contar un poco de su carrera en las fuerzas armadas antes de la guerra contra el mundo sobrenatural?"

"Claro, no hay problema. Nací en el año 1967, en una de las regiones del norte del Estado del Atlántico. En 1986 ingresé a la academia militar de West Point, y tras terminar mi instrucción fui enviado como oficial adjunto a un batallón en Venezuela, en el Frente Sudamericano. Pasé allí unos dos años, ascendiendo a teniente primero, tras lo cual solicité mi traslado y me enviaron junto a un pelotón de refuerzos al Frente Asiático, donde combatí, principalmente, en las islas del Archipiélago Malayo e indochina. Allí escalé puestos hasta llegar a Mayor. Cuando acabó la guerra era teniente coronel y parte del estado mayor de operaciones del SEACOM [1], momento en el que el entonces coronel Wayne me invitó a formar parte de una nueva unidad secreta de nombre Supernatural Forces Group, también conocida como SUFOG."

"Usted parece ya haber tenido una buena carrera antes de la guerra sobrenatural, ¿no es así?"

"Fue movida, es verdad, pero no es nada excepcional. Debería considerarme afortunado, de hecho: entrar al estado mayor de operaciones de del SEACOM con mi rango y edad en aquel entonces era algo casi impensado, y estoy eternamente agradecido con el general Hawkins que vio potencial en mi persona."

"Aún así, no deja de ser impresionante que haya tenido un inicio casi rutinario. Usted no solo es una de las pocas personas que ha llegado a general de 4 estrellas partiendo desde el rango de oficial más bajo en el escalafón. Desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial, hace ya más de 80 años, han sido menos de cien personas las que han llegado a ese rango en las Repúblicas Unidas de Amé-"

"Por favor, llámelos los Estados Unidos de América. Ese es su nombre correcto y oficial."

Toda amabilidad del general se esfumó como por arte de magia, dejando notoriamente sorprendida a la periodista, quien se tomó unos segundos para reaccionar.

"P-pero todos les dicen las Repúblicas-"

"Pero ese no es su nombre. Es cierto que al inicio se le pensó llamarle así, pero al poco tiempo se adoptó el nombre oficial de Estados Unidos de América. No lo olvide."

El tono y mirada serios del oficial de alto rango no se alteró en lo más mínimo. La reportera Muñoz, para su crédito, se recuperó rápidamente con apenas un sorbo de agua.

"Entiendo... bien, pues, general, como decía, usted es una de las pocas personas en la historia del país que ha pasado por todos los rangos del escalafón militar salvo el de General del Ejército de 5 estrellas, aunque hay gente que dice que se le debiera haber asignado a usted. ¿Qué dice respecto al tema?"

"Oh, creo que es demasiado para mi." La actitud amistosa de Maxwell regresó con un gesto de su mano, como despejando humo frente a su rostro. "Hace apenas siete años era apenas un teniente coronel del estado mayor del SUFOG a cargo de las operaciones. Eso fue el 2015. En ese mismo año ascendí tres rangos y fui nombrado mayor general, o general de 2 estrellas, en apenas una semana. Solo ese salto hace que me dé por pagado con el ejército y la gente que me lo permitió. No llevo mucho tiempo como general, pero siento que llegar más alto solo por el hecho mismo es una falta de respeto a los que se esfuerzan en su trabajo, incluido yo."

"Es una reflexión bastante interesante, general."

"Gracias. Aún hay aquellos que me dicen que presione por un ascenso, pero estoy seguro que el congreso tiene asuntos más importantes que eso."

"Cierto." Muñoz asintió, pasando a la siguiente página de su libreta. "Ahora, general Maxwell, usted mencionó que partió su carrera sirviendo en un regimiento en Venezuela. ¿Puede contarnos sobre su experiencia en el lugar?"

"Claro. Veamos, lo primero que recuerdo fue un incidente en el puerto militar de la región de la Florida..."

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"Entonces, general, llegamos al breve periodo de paz entre el descubrimiento del mundo sobrenatural y el inicio de la guerra, esto es, desde el 2010 al 2014. ¿Qué nos puede contar de ese periodo?"

"Bueno, no hay mucho que contar. Fue un tiempo bastante tranquilo, eso lo aseguro. Más allá de los científicos trabajando en la tecnología de portales, para el mundo fue una gran oportunidad: el comercio se disparó globalmente, ahora que por primera vez en casi un siglo no estaban limitados a sus vecinos inmediatos o compañeros de alianza."

"Usted mencionó que terminó la guerra en el Sudeste Asiático."

"Así fue, con el rango de teniente coronel. Si bien el conflicto se venía enfriando desde el 2006, aún teníamos escaramuzas ocasionales en el Sudeste Asiático, por lo que incluso con la paz firmada seguimos en pie de guerra varios meses más. Con el mundo cada vez conectándose más y con las fuerzas armadas buscando una reestructuración ante el fin de la guerra y la aparición sobrenatural, a mediados del 2010 recibimos una visita desde el cuartel general del SOCOM [2]. Fue la primera vez que vi al general Sebastian Wayne, aunque en ese entonces no era más que un coronel. Inspeccionó a nuestros mandos, y me invitó a mi y a otro oficial a unirnos a una nueva unidad de operaciones especiales que se estaba creando bajo su mando."

"¿Esa unidad era el SUFOG?" Interrumpió la reportera, una pequeña sonrisa en sus labios. Maxwell suspiró.

"Sí, señora Muñoz, esa unidad era lo que se transformaría en el SUFOG." Maxwell tomó un sorbo de agua, el tercero que llevaba en la jornada. "El coronel Wayne venía de una familia de políticos, pero decidió entrar al cuerpo de marines en lugar de seguir sus pasos, aunque no por eso desechó el capital político de sus orígenes. Cuando se enfrió la guerra durante el 2006, logró que le otorgaran el mando de una unidad pequeña del SOCOM, unidad que se disponía a reformar y para la cual buscó oficiales y soldados por todas las fuerzas armadas."

"Discúlpeme, general." Muñoz levantó su mano, frenando el relato del veterano con una mirada curiosa. Maxwell se mostraba intrigado. "Por lo que dice, había una unidad antes del SUFOG. Tengo entendido que el SUFOG fue la primera en su tipo, pero parece no ser el caso. ¿Podría esclarecer algo respecto al tema?"

"No hay problema." Maxwell se relajó sobre su asiento, apoyando sus brazos en los costados de la silla y entrelazando sus dedos. "El alto mando del ejército y la presidencia de la nación han sabido de la existencia del mundo sobrenatural por bastante tiempo, al menos medio siglo antes de la guerra sobrenatural. El gobierno había creado una unidad especial de agentes dentro del FBI que recorrían el territorio lidiando con incidentes de naturaleza sobrenatural, y lógicamente el ejército tenía una propia para territorios bajo administración militar. Esta unidad apenas tenía policías militares y detectives, y más que nada revisaba los territorios ocupados. Su nombre era Supernatural Surveillance Unit, o SSU."

"¿Y esta unidad se transformó en el SUFOG?"

"Exacto. Wayne tomó el mando de este montón de policías militares y detectives el 2006 y, usando la influencia de su familia con los altos mandos, se dispuso a transformarla en una unidad de combate de élite que pudiera enfrentarse contra elementos sobrenaturales peligrosos. De más está decir, lo logró con creces." Maxwell sonaba orgulloso, una sonrisa nostálgica apareciendo brevemente en sus facciones.

"¿Y cómo pudo Wayne lograr crear una unidad tan grande? Parece mucha responsabilidad para un coronel."

"Al principio solo buscaba reorganizar la unidad, motivo por el cual me reclutó a mí y a muchos otros más. A finales del 2010 la reorganización estuvo completa y se fundó formalmente el Supernatural Forces Group, también llamado SUFOG. No era muy grande, pero era solo el comienzo. Organizamos una estructura que pudiera crecer en tamaño para incluir en el futuro batallones y regimientos, con un total proyectado, cuando ascendieran a Wayne a general, de una división pequeña. Faltaban detalles, pero el grupo ya había iniciado."

"Interesante... ¿y cómo pasó de un relativamente pequeño grupo especializado a ser esta gran unidades con decenas de miles de personas en sus filas?"

"Todo partió el 2015. Teníamos pequeños grupos de combate y apoyo dispersos por todos los Estados Unidos, pero aún éramos muy desconocidos. Éramos, sin embargo, uno de los pocos grupos humanos con canales diplomáticos con grupos sobrenaturales. Todo cambió los ángeles caídos lanzaron el ataque sorpresa al mundo humano. El coronel Wayne estaba haciendo una inspección en el Estado del Pacífico cuando sucedió el ataque. Logró repelerlo, pese a las cuantiosas bajas, y dio su ahora famoso discurso de pelear por la libertad." El general se llevó una mano a la boca para silenciar una corta risa. "Disculpe, es casi una broma interna. Siempre nos burlábamos de él en la base con eso cuando intentaba ser inspirador."

"No hay problema. Es cierto que el discurso del genera Wayne inspiró a la nación a luchar." Reconoció la reportera, todavía tomando notas en su libreta.

"Poco después de ese discurso el SUFOG se hizo conocido por las siete estados republicanos que conforman los Estados Unidos. Las postulaciones al SUFOG crecieron de apenas unas docenas a decenas de miles en cosa de días, y sencillamente no dábamos abasto. El gobierno nos aportó una lista de magos y usuarios de [Sacred Gear] e incitó que fuéramos la punta de lanza del ejército en esta nueva guerra."

"¿Eso pese a ser solo una fuerza pequeña?" Muñoz se mostraba intrigada, pero Maxwell solo dio otra corta risa.

"Allí es donde entra el capital político de la familia Wayne. Sumado al público clamando su nombre y el poder ejecutivo apoyándolo, no le costó convencer al alto mando del ejército de ampliar su unidad. El SUFOG fue ampliado a un mando de 3 estrellas dentro del SUFOG, al igual que el JSOC, y Wayne fue ascendido a teniente general apenas tres semanas después del ataque. en los días siguientes varios oficiales fuimos ascendidos, en mi caso a mayor general. Las bases de expansión que plantó Wayne dieron su fruto: el SUFOG pasó en cosa de un mes de tener unos dos mil miembros a integrar a casi cuarenta mil. Era mucho más de los que esperábamos, pero logramos arreglárnoslas. Y los números siguieron subiendo."

"Entiendo que hayan sentado bases, ¿pero cómo lograron organizar semejante masa de personas en tan poco tiempo? La primera acción bélica del SUFOG fue apenas siete semanas después del ataque inicial sobrenatural, y solo dos semanas luego de su ampliación."

"Una parte notable fue por las ya mencionadas bases que creamos cuando éramos un grupo reducidos. Lo demás fue una combinación de factores: no aceptábamos reclutas frescos, sino que veteranos de guerra. Muchos ya tenían años de experiencia, incluyendo en asuntos burocráticos, y en ocasiones fueron oficinas y unidades enteras las que pasaban a nuestro control, de modo que lo único que debíamos hacer era reentrenarlos brevemente en la lucha contra enemigos sobrenaturales y ocasionalmente cambiarles el nombre."

"¿Tiene algún ejemplo de ello? Siento que a los televidentes les será más sencillo de entender así."

"Por supuesto. Cuando fui ascendido me dieron el mando de la III. División Estática [3], casi todo el personal del estado mayor fue compañero mío en el Frente Sudeste Asiático. Los soldados bajo mi mando provenían de distintos lugares, pero la mayoría eran unidades veteranas enteras que se trasfirieron del Frente del Sudeste Asiático."

"Entiendo. ¿Eso significa que, salvo sus reentrenamientos, sus unidades podían luchar apenas semanas después de formarse?"

"Exacto."

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"General, si no le molesta, me gustaría pasar al siguiente tema."

"¿Y ese cuál es?"

"La Campaña de Japón."

Maxwell hizo un gesto agrio, pero asintió de todas formas.

"¿Qué desea saber?"

"Tengo entendido que en esa campaña tuvo su bautismo de fuego con el SUFOG..."

"Es correcto. Me asignaron asistir a un teniente general japonés de nombre Kuroishi con una ofensiva hacia el Kyoto Youkai. Mi unidad sería la punta de lanza de la ofensiva."

"¿Qué nos puede decir de aquella ocasión?"

"Apestó en casi todos los aspectos." Maxwell tomó un trago de agua, cerrando brevemente los ojos. Al volver a abrirlos, apenas mostraba emoción en estos. "El ejército japonés manejó mal la preparación, y Kuroishi me daba ganas de pegarle un tiro o enviarlo a consejo de guerra por ineptitud. Además, Japón no había tenido guerras reales en mucho tiempo. Como resultado, teníamos una gran fuerza que apenas funcionaba, un regimiento Humano-Sobrenatural con quizá un mes de preparación, y un regimiento de magos alemanes y una división pequeña, la nuestra, que debían cargar con el peso de la operación."

"¿Puede especificar ese último punto?"

"Claro que puedo." Maxwell bufó por lo bajo, reacomodándose en su asiento. Su ayudante reemplazó los vasos de agua de ambos interlocutores, retirándose pronto. "Kuroishi tenía un plan simple, que quizá podría haber funcionado si les hubiésemos tomado por sorpresa. Pero el gobierno evacuó a la población de una zona entera de Kyoto justo antes de concentrar al ejército, lo que reveló a cualquier ser vivo con el equivalente a cinco neuronas que un ataque venía. Yo y el oficial alemán que llegó tuvimos que hacer varias modificaciones de emergencia al plan. Recibimos una escaramuza de un usuario de [Sacred Gear] aliado con los caídos, y aunque mató a un par de los nuestros, sí nos dio la excusa que necesitábamos para preparar a nuestros hombres. Finalmente, el día del ataque llegó."

"Los estaban esperando, ¿verdad?"

"Fue una jodida masacre." Maxwell se masajeó el entrecejo, suspirando. "Los planes japoneses se filtraron sin que lo supiéramos, y nosotros, que fuimos por la zona de entrada original, fuimos emboscados. Casi nos expulsan. Fue gracias al mayor Taylor, en ese entonces un capitán, que logramos salir de esa con vida. Tomó a los restos de dos batallones y lideró un contraataque, aunque le costó la vida. Fue ascendido póstumamente y premiado con la Medalla de Honor del congreso."

"He escuchado de él. Debió caer como un héroe."

"Murió luchando, si es lo que pregunta, pero no fue bonito. Hubiera sido casi chistoso si es que la situación no hubiera sido tan apremiante."

"¿Y el resto de las tropas?"

"Entraron por otras zonas que estaban despejadas. Gracias a que se concentraron en nosotros el resto pudo avanzar, conquistando gran parte del territorio. Finalizando la campaña nos enteramos que el general Kuroishi filtró las planes a propósito para que se centraran en nosotros y las fuerzas lideradas personalmente por él conquistaran más en el primer día, llevándose la gloria. Apenas lo supe ordené su detención y lo sometí a un consejo de guerra de inmediato por traición, que lo encontró culpable. Dos días después se enfrentó a un pelotón de fusilamiento y se despidió de este mundo."

"¿En serio?" Muñoz se veía incrédula, aunque no demasiado. "Hay registros que indican que el general Kuroishi estaba desesperado por la falta de contacto de ustedes al cruzar al Kyoto Youkai. ¿No contradice esto lo que indica de que filtró los planes para que los atacasen y llevarse él la gloria?"

"Señora Muñoz, el general Kuroishi eran egocéntrico, no idiota. Suelen confundirse, pero no son lo mismo." Maxwell hablaba como quien enseña a un niño, enderezándose en su asiento. "Filtró los planes para que mi división fuera retenida y las tropas japonesas ganaran más terreno, ganándose a la prensa. Nunca buscó que fuéramos exterminados: sabía tan bien como el oficial alemán y yo que esa batalla era imposible sin las tropas del SUFOG liderándola. Los magos alemanes no eran suficientes y el regimiento Humano-Sobrenatural N°1 "Japón" que tenía con él estaba compuesto en su mayoría por civiles que apenas aprendieron a usar un arma el mes anterior. Si la división del SUFOG se perdía, la batalla entera se perdía."

"¿Y no pensó en el daño que le haría al SUFOG el filtrar los planes?"

"Tengo la sospecha de que el atraso imprevisto de varios días provocó la concentración enemiga que nos esperaba."

"Ya veo. Eso suena plausible. Lástima que no esté con nosotros como para preguntarle." La periodista le envió una mirada de reproche a Maxwell, quien en su alivio no la notó.

"Y bien que mejor que no esté. Faltaban vacantes en el pelotón de fusilamiento que le puso fin a su vida. Parecía que toda la división quería pegarle un tiro por un motivo u otro."

"¿Tanto lo odiaban?"

"La filtración de los planes nos costó en el cruce un 20% de muertos y 40% de heridos. Pasaron dos semanas de combates hasta que volví a tener la mitad de mi fuerza autorizada. Washington tampoco estaba contento. Si no hubiéramos encontrado algo para culparlo era muy probable que el alto mando del ejército buscara incriminarlo de alguna cosa con tal de sacarlo del mando."

"Entiendo. ¿No cambió Kuroishi la percepción que tenía de los japoneses, dado este incidente?"

"Fuera de él, los encontré dedicados, aunque faltos de experiencia. Los que sobrevivieron a la Campaña de Japón eran tan buenos soldados como los que tenía bajo mi mando."

"Eso es bueno de oír. Continuando con el tema, tras la Batalla de Kyoto [4] y la caída de los Youkai japoneses el panteón sintoísta se involucró en la guerra. Tropas terrestres japonesas los contuvieron hasta que el SUFOG se involucró. ¿Qué nos puede contar de eso?"

"No hay mucho que contar. Enviaron refuerzos y reformaron mi división a una de asalto [5], y enviaron también a la 7° División de Asalto para reforzarnos. Llegó también el regimiento Humano-Sobrenatural N°7 "Oceanía" que se puso bajo el mando del recientemente ascendido teniente coronel Hooks, un oficial adjunto de la Confederación Oceánica que hacía de observador con nosotros. Los refuerzos finalizaron con más magos europeos, esta vez franceses. Gracias a todas estas tropas logramos contener al panteón sintoísta, aunque fuera a base de llenar de plomo y metralla a cada deidad que aparecía." Maxwell tomó otro trago de agua, relajándose sus nervios. "Aun no proceso cuantas deidades tienen. Por cosas como esta es mejor el cristianismo. Tienes solo un Dios, aunque esté muerto."

La reportera Muñoz lanzó una discreta mirada hacia el personal tras la cámara, recibiendo una afirmación de vuelta. La afirmación había salido en televisión. Solo esperaba que no provocara una reacción muy grande: la religión era un tema delicado incluso en aquellas fechas, sobre todo con el asunto de la revelación de la muerte de Dios. Fue, después de todo, el principal motivo por el cual cayeron las fuerzas de las iglesias cristianas, renunciando a mantener fuerzas de exorcistas luego de que la mayoría desertara al saberse la verdad.

Sacudió su cabeza. No era momento para pensar en eso.

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"La Campaña de Japón nos ocupó todo lo que restaba del 2015 y la primera parte del 2016. Varias lecciones se aprendieron allí, pero no entraremos en eso ahora. Respecto al SUFOG, las dos divisiones enviadas allí fueron traídas de vuelta a los Estados Unidos para reagruparse. Con el personal veterano se formaron cadres para más formaciones, y de los restos de dos divisiones salieron cuatro completas." Explicó Maxwell, ya más relajado, rato después. "Pese a que se llamaban divisiones, eran más bien brigadas. El general Wayne se topó con una gran resistencia cuando intentó que ampliaran al SUFOG a un mando de 4 estrellas, pues eso habría provocado que escapara del control del SOCOM. Intentó de nuevo con el apoyo de su familia, pero el ejército amenazó con destituirlo de su puesto y degradarlo de rango."

"¿Y nadie se quejó respecto a eso?"

"A muchos oficiales, incluso dentro del SUFOG, no les hacía gracia que Wayne hubiera ascendido tan rápido gracias a conexiones familiares en la política. Tenía 28 años cuando fue ascendido a coronel y puesto a cargo del SSU, que luego transformaría en el SUFOG. Cuando le autorización para ampliar la unidad a varias divisiones fue dada y amplió su tamaño en cuestión de semanas, fue nombrado teniente general a los 30 años. Creo que es la segunda persona más joven en ser nombrada general en la historia del ejército." Explicó, de brazos cruzados. "Comprenderá que a muchos no le parecía justo. Por eso, cuando Wayne intentó buscar apoyo para su causa de independizar al SUFOG, no encontró muchas voces dispuestas a ayudarlo."

"Entiendo. Tiene sentido." Muñoz se tomó unos segundos para anotar algunas cosas en su libreta. "¿Y qué pasó después?"

"El SOCOM dictaminó que las divisiones del SUFOG serían asignadas directamente a organismos superiores como unidades anexas, de modo que nunca operarían a nivel de cuerpo por su cuenta. Esto indicaba que no había necesidad de más de un general de 3 estrellas en el SUFOG, y aniquiló las pretensiones de Wayne de separar al grupo. El clavo final en el ataúd de las pretensiones de Wayne vino poco después, cuando el Estado Mayor del Ejército dictaminó que las tropas de magos le serían arrebatadas al SUFOG, organizadas en su propio mando de 2 estrellas y seguirían el modelo europeo de desplegarlos en regimientos independientes. Tres divisiones del SUFOG se traspasaron a este nuevo servicio. Con esto Wayne perdió cualquier oportunidad de volver a ascender."

Muñoz asintió, tomando notas lo más rápido que pudo. La historia de Wayne tenía los elementos necesarios para varios proyectos futuros de su canal televisivo, incluyendo una teleserie y un documental planeados.

"¿Cuál fue su destino luego de Japón?"

"Como dije, estuve en los estados continentales durante algún tiempo. Wayne no quería despedirse de muchas, sobre todo cuando luchaba por ascender. A finales de año ya el asunto estaba decidido, y Wayne, en un acto de desprecio, decidió ir al Frente Norteamericano en el inframundo acompañado de la 13° División Estática, que recién terminaba su entrenamiento. Tuvo la suerte de que hubiera una emboscada y le tocara luchar, mostrándole nuevamente al mundo su [Sacred Gear]. No estuve en la ocasión, pero dijeron que fue impresionante. Casi parecía una película de acción." Maxwell rio por lo bajo.

"¿Cuál era la [Sacred Gear] del general Wayne?" Preguntó Muñoz intrigada, su lápiz listo para tomar notas.

"Eh, no estoy seguro. Nunca fui un experto en el tema de las [Sacred Gear], yo era más de planes y fuerzas convencionales. Escuché de mis compañeros que tenía sellada dentro a una criatura de la mitología azteca, creo que un dragón de agua. Hasta donde sé, sus poderes completos eran muy de temer, pero como Wayne dedicaba la mayor parte de su tiempo esos días a la administración del SUFOG y antes de eso a ser soldado, no estaba tan versado en ella. Creo que sus habilidades eran manipular el agua y tener defensas de algo." Se inclinó de hombros, claramente no sabiendo más del asunto. "Sí luchó hasta el final. Al cabo de varias semanas de constantes combates y de ignorar al alto mando para que volviera a su oficina, murió en una emboscada orquestada por los ángeles caídos. Fue un duro golpe a la moral, y más de una unidad hubo de ser contenida a punta de pistola."

"Sí, recuerdo las noticias de aquel entonces." Muñoz suspiró, a su memoria volviendo los sentimientos de amargura que sintió cuando leyó que el famoso general había perecido en el Inframundo demoniaco. "Fue entonces que usted ascendió a teniente general, ¿verdad?"

"Eh, tomó un poco más de tiempo. Como Wayne abandonó sus deberes administrativos, los generales del SUFOG que estábamos en los estados continentales tuvimos que formar una junta de emergencia y reorganizar todo. Eso consumió lo poco que quedaba del año y los primeros dos meses del año siguiente. Entonces el Estado Mayor me sugirió para comandar al SUFOG, presentándome como uno de los héroes de la campaña japonesa. El congreso se mostró de acuerdo y en Marzo del 2017 fui ascendido a teniente general, tomando el mando de un SUFOG debilitado y disperso."

"Suena como todo un desafío."

"Y lo fue, créame que lo fue."

"¿Cuáles fueron sus primeras medidas?"

"Dentro de lo que puedo contar y recuerdo, roté a varias unidades desgastadas del frente de vuelta a sus bases para reabastecerse, enviando unidades frescas como reemplazo. Tuve que echar a algunos oficiales que entraron por ser muy amigos de Wayne y concentré a los usuarios de [Sacred Gear] en un equipo de operaciones especiales interno. Todo esto tomó el resto del primer semestre, pero para la segunda mitad del año el SUFOG volvía a ser una unidad de temer, y lo probamos con creces en los campos del inframundo norteamericano." Maxwell soltó una animada risa, una que duró varios segundos. "En la Batalla del Golfo Infernal [6] las tropas del SUFOG rompieron las líneas demoniacas en tres puntos y, junto a los magos, destrozaron su puesto de mando. Lo mejor fueron los testimonios de los demonios prisioneros: creyeron que Dios mismo revivió y bajó a castigarlos."

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"¿Qué nos puede contar sobre el año 2019, el último de la guerra sobrenatural?"

"El 2019... bueno, en resumidas cuentas, el general a cargo de un ejército americano en el inframundo y su sucesor inmediato murieron en un ataque demoniaco coordinado, en un intento de paralizar nuestras operaciones. El Estado Mayor me recomendó para tomar el puesto, cosa a la que accedí cuando el congreso dio su aprobación. Así, en marzo del 2019, dos años después de convertirme en teniente general, fui ascendido a General de 4 estrellas, y puesto a cargo del 9° Ejército de los Estados Unidos, donde me quedé. Con el 6°, 7° y 8° Ejércitos terminando de asegurar el territorio que le correspondía a nuestro país en el Inframundo, acompañé al 1° Ejército en la campaña final para conquistar Lucifaad, donde acabamos la guerra."

"¿Algo destacable que pueda rescatar de su experiencia en el inframundo demoniaco?"

"No hay mucho. Estuve menos de un años, y tras la Ofensiva de Junio [7] casi todas nuestras actividades fueron perseguir restos enemigos, eliminar rezagados y acercarnos a Lucifaad. No volvimos a encontrar resistencia seria hasta acercarnos a la capital demoniaca, más o menos en Agosto. Alcanzamos la ciudad a finales de dicho mes y entonces combatimos en un asedio de tres meses." Maxwell se acabó su vaso de agua de un trago, una mirada turbia en sus ojos. "Pocas veces he visto una lucha tan fanática. ¿Seres sobrenaturales luchando entre medio de balas y metralla? Heh. Si alguien me lo hubiera comentado hace diez años, le hubiera llamado loco y recomendado a retirarse del servicio activo. Y ahora, sin embargo, es algo que yo mismo vi mientras comandaba mis tropas."

Tomó aire profundamente antes de rematar su estamento:

"A veces pienso que el mundo se volvió loco."

La reportera Muñoz le observó en silencio por un corto rato, continuando con la entrevista poco después.

"¿Algo que quiera contar respecto de la batalla?" Continuó antes de que el general abriera la boca. "Ya tenemos amplia bibliografía sobre esta, pero sus apreciaciones personal serían agradecidas."

"No hay mucho que contar. Fueron meses de escuchar la artillería rugir a todas horas, incontables masas de soldados marchar a la barbarie y guerra sin cuartel por parte de todos. La ciudad entera era una trampa, pero logramos conquistarla." Nuevamente tomó aire, relajando sus músculos ante la memoria. Poco después continuó. "Creo fervientemente que la ganamos en el tiempo que nos tomó gracias a la presencia de humanos con poderes, como lo fueron el [Dragon Emperador Rojo] [8] y los [Oficiales del Infinito] [9]. Quizá todavía estaríamos disparando sobre las ruinas del lugar si no hubiera sido por gente como ellos."

"Entiendo." Respondió secamente la reportera, notando el aire pesado que se cernió sobre ellos. No se dejó amilanar y siguió con sus preguntas, desviando el tema. "Una vez firmada la paz, usted fue elegido para ser el gobernador militar de la zona americana de la capital, ¿verdad?"

"Así fue. Necesitaban un general de 4 estrellas para el cargo y el 9° Ejército luchó en el área. Me nominaron y acepté, ocupando el cargo desde diciembre de ese año hasta julio de este año. En total, casi tres años."

"¿Cómo describiría su ocupación?"

"Agitada, al menos al inicio. Incluso con el fin de la guerra, las células de resistencia sobrenatural siguieron activas por bastante tiempo. La CSA [10] tuvo mucho trabajo investigando estos incidentes, y sufrimos varias pérdidas conteniendo o eliminando elementos subversivos. Costó, pero logramos pacificar la zona. Ayudó mucho que varias de las casas demoniacas que quedaban apoyaran el tratado de paz. Los últimos mese consistieron en preparar el terreno para el nuevo gobierno demoniaco, que esperamos sea elegido limpiamente."

"Entendido. ¿Puedo preguntarle su opinión sobre las acusaciones y sospechas de persecución ilícita y tortura por parte de la CSA en el inframundo?"

"Sin comentarios."

"Ya veo..."

Muñoz emitió otra mirada de reproche al general, pero este mantuvo un rostro sereno e inexpresivo. Muñoz chasqueó la lengua. Tendría que seguir buscando.

"Bueno, eso ha sido por la ocasión de hoy. Gracias por su tiempo general."

"Para nada, el placer es mío. Es, como dije, un honor ser entrevistado por tan prestigioso programa de noticias." Maxwell saludó a la cámara sonriente. "Espero nuestros televidentes hayan disfrutado de la jornada."

"Estoy segura de que lo han hecho." Muñoz pasó a la última página de su libreta, mirándola ligeramente nerviosa, antes de dirigirse al oficial. "General, si no le molesta, una última pregunta."

"Adelante."

"Usted combatió junto al [Emperador Rojo]." No era una pregunta, si no una afirmación. "El [Emperador Rojo] fue una figura central de la propaganda de guerra, y se le atribuyen muchas victorias en la segunda mitad de la guerra. Tenemos entendido que en algún momento se afilió al SUFOG. ¿Es esto verdad?"

Maxwell clavó su mirada impasible en la reportera durante largos segundos, manteniéndose en silencio. Muñoz empezaba a pensar que había metido la pata cuando finalmente habló.

"Es correcto. El [Emperador Rojo] luchó en la Campaña de Japón como soldado regular y se unió al SUFOG tras esta."

"...y s-supongo sabe que la información sobre este usuario o usuaria de [Sacred Gear] es escasa, ¿verdad?"

"Soy consciente de eso."

"¿Sabe quién es esta persona?"

"Como ex-comandante del SUFOG, tuve acceso a su perfil. No solo eso, estuvo bajo mi mando en algún momento, y luchó junto a mis fuerzas antes de ello."

"Ya veo... ¿Podría darnos algún dato sobre su identidad?" Al ver que el general no cambiaba su semblante, intentó manipularlo. "Mucha gente desea saber quién es, en especial para agradecerle. Muchos han llegado a dudar de su existencia, sobre todo considerando que nunca se ha revelado información sobre quién es y solo hay registros de cuando ha usado su [Sacred Gear]. ¿No puede darnos aunque sea una pista?"

John Maxwell miró a la reportera durante varios segundos, segundos que se hicieron eternos. Cuando ya medio minuto había pasado, y el equipo empezaba a preocuparse de que algo le hubiera pasado al oficial, el general abrió sus labios.

"Eso es información clasificada propiedad del Estado Mayor del Ejército," anunció finalmente.

"Entiendo..." Muñoz se mordió el labio. "¿Seguro que no quiere decir nada?"

"Sin comentarios."

"Ya veo."

Recomponiéndose, la periodista sonrió a la cámara.

"Y con esto damos fin oficial a la entrevista con el general John Maxwell, general de 4 estrellas y posible candidato para ascender al último grado del escalafón. Nuevamente, gracias general opr su tiempo."

"Gracias a usted por la oportunidad." Maxwell volvió a saludar a la cámara. "Y espero haya sido del agrado de nuestros espectadores."

"Estoy segura de que lo fue." La reportera volvió a mirar a la cámara con una sonrisa. "Esta es Verónica Muñoz y esto fue El Mundo y la Palabra."

La transmisión se cortó con la imagen de ambos interlocutores despidiéndose con una sonrisa.

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"Podría decírsela," indicó el oficial, acercándose a la periodista cuando les hubieran quitado los micrófonos y apagado las cámaras. Estaban alejados del resto, de modo que solo ellos podían escuchar sus palabras. "La información sobre el [Emperador Rojo], quiero decir."

"Entonces-" Muñoz fue interrumpida por la mirada seria del oficial, a la vez que la periodista notó que los dos guardias daban un paso en direcció a ellos. Estaba a punto de indicárselo cuando el general terminó su frase.

"Pero por órdenes especiales tendría que matarla apenas lo sepa."

Muñoz le miró asustada, mientras Maxwell, acompañado por su escolta, se dio la vuelta y abandonó del lugar. Verónica Muñoz tomó aire y lo soltó en un largo suspiro para calmarse, para después chasquear otra vez su lengua.

El misterio sobre la identidad del [Dragón Emperador Rojo] continuaría por al menos un tiempo más.

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Aclaraciones

[1] SEACOM: Sigla del South East Asia Command (Mando del Sudeste Asiático).
[2] SOCOM: Sigla del Special Operations Command (Mando de Operaciones Especiales)
[3] División Estática: División del SUFOG de menor tamaño a una de asalto que cuenta con menos unidades de apoyo.
[4] Batalla de Kyoto: Batalla en la que se enfrentaron tropas terrestres japonesas-americanas-alemanas contra los Youkai japoneses. Duró cuatro meses y se saldó con la victoria humana. Punto inicial de la Campaña de Japón.
[5] División de Asalto: División estándar del SUFOG para operaciones ofensivas. Cuenta con más unidades de apoyo que las divisiones estáticas.
[6] Batalla del Golfo Infernal: Batalla en el equivalente del Inframundo al Golfo de México. Se hizo conocida por la rotunda victoria de las fuerzas humanas por sobre las fuerzas sobrenaturales, incluyendo la aniquilación de cinco legiones demoniacas, la extinción de dos casas nobles y la muerte de los herederos de otras dos.
[7] Ofensiva de Junio: Nombre con el que se conoce un conjunto de operaciones ofensivas de gran escala realizadas de manera coordinada por la mayoría de las facciones humanas en el último año de la guerra. El objetivo de estas ofensivas fue el de llegar a los centros de poder de las facciones abrahámicas, cosa que se logró.
[8] [Dragón Emperador Rojo]: Nombre que se le da al portador de la [Longinus] [Boosted Gear], que le permite duplicar su poder cada diez segundos. Fue un elemento propagandístico y considerado un arma estratégica. La poca información pública que se conoce indica que está afiliado al SUFOG.
[9] [Oficiales del Infinito]: Grupo de seres principalmente humanos afiliados a Ophis. Se hizo conocido durante la guerra por su poder y se autorizó a sus miembros a tener facultades especiales en las fuerzas armadas globales. No mucho se sabe de ellos.
[10] CSA: Sigla de la Central Supernatural Agency (Agencia Central Sobrenatural), organismo de inteligencia encargado de investigar y reportar sobre elementos sobrenaturales en los Estados Unidos y en territorios ocupados por este. Desde el final de la guerra han surgido varias controversias sobre su manejo de sus tareas, pero el gobierno ha acallado casi todas.