Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.

NOTAS

EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)

DK = Death Knight

SD = Shadow Demon

SE = Supresor emocional de no muerto.

Buenas a todos mis queridos lectores, aquí les traigo otro capitulo, pero primero, algunos comentarios.

viruzpiratanoobxd chapter 10 . Dec 3

Jiji celestia jugo bien su
Papelito de emisaria extranjera!
Y al parecer habrá mucha diversión:-D
Me pregunto si celestia u satoru
Les mostrará algo de su magia?
O la hermana de Louis preguntará qué relación tienen ellos?
Y no te preocupes
A t7 ritmo y con felicidad!
Ánimo y saldrá cuando tenga que salir:-D

Lamento decir que Satoru no va a mostrar magia en la batalla ya que la esta haciendo de guerrero y sobre las hermanas es probable, tendrán que seguir leyendo para saber Xd.

chapter 10 .Dec 5

why is there so little nazarik and his actions in your story ? (unlike the story in equestria).

Im sorry if you feel all is going a little slow or it seems like that, but if you see carefully, will notice that there is a lot going in the background and all that will show later, and thanks for read my story.

Ahora si, venga la historia.


Las Batallas de Zero

Segunda Parte

En el jardín de la residencia la Valliere, el silencio dominaba todo, los únicos sonidos que se escuchaban eran los que eran producto de la respiración de los presentes y el viento agitando el pasto.

En la frente del Duque de la Valliere una pequeña cantidad de traspiración se comenzaba a acumular, y no era el único, lo que habían escuchado había impreso un enorme impacto en los presentes, las únicas que no tenían un rostro tan sorprendido eran Cattleya y Karin, la primera por que tenia una idea de cómo habían logrado obtener toda esa información.

Eso significa… que les es posible reemplazar a cualquiera, ¿Cómo es posible?, no pude reconocer a la falsa Nadine hasta que cruce miradas con ella, y si mal no recuerdo dijo algo sobre una especie de habilidad latente o algo así, ¿significa eso que el reino hechicero tiene espías y guardias capases de tomar cualquier apariencia?, ¡no, eso es ridículo!... ¿verdad?

Mientras que la segunda solo dominaba sus emociones gracias a la práctica y mantenía el rostro mas sereno de las dos, pero aun era notable su incredulidad.

*Glup* -el duque trago saliva-

"Tropas…" -comenzó a hablar el patriarca, recuperando poco a poco su voz- "formaciones… recursos… patrullas… defensas… *glup* es… eso es…"

Jajaja, ¡que divertido!, ¡ahora entiendo por qué Luna disfrutaba tanto el dejar a los nobles atascados en la corte!, ¡es bastante gracioso ver sus reacciones después de derrumbar sus ideas! Jajajajajajaja

Celestia aguantaba su risa con todas sus fuerzas y usaba toda su experiencia política para mantener un rostro relajado, las expresiones de incredulidad de la familia Valliere eran invaluables.

¡Pero aún falta el golpe de gracia! -pensó la alicornio-

"No, lo que usted dice es una falacia, es imposible que tenga información tan detallada sobre Albión y la estructura general de sus tropas, solo falta que me diga algo tan ridículo como que también conoce sus planes de ataque." -dijo el Duque recuperando su compostura-

¡Aquí esta, es ahora! "¡Es cierto!, ahora que lo menciona, lo estaba olvidando, este es un reporte que nos llego a la academia la mañana que se presento su hija mayor y no fue sino hasta ayer que recordé leerlos."

Celestia chasqueo sus dedos y una sirvienta que tenia varios años de trabajar para la familia se acercó, sacando de entre sus ropas un sobre que fue colocado sobre la mesa frente al duque, nadie entendía las acciones de Nadine, su comportamiento había cambiado abismalmente en cuanto la mujer chasqueo sus dedos, por lo que nadie pudo reaccionar para detenerla de acercarse a la mesa.

"Le recomiendo que no subestime al reino hechicero y mucho menos a su majestad y sus subordinados, después de todo, su imperio tiene muchos tipos de recursos," -la alicornio cambio su mirada del duque hacia la sirvienta- "¿no es así? Pharinx."

La voz que salió de la sirvienta no tenía nada en común con la de la sirvienta, pero surgió del mismo lugar, confundiendo a los presentes, menos a Cattleya que abrió los ojos como platos.

"Así es embajadora Celestia," -la voz con reverberación y algo de siseo les dio un pequeño escalofrió- "ya que he sido revelada, ¿he de suponer que es momento de que retroceda hasta nuevo aviso?"

"Eso es correcto, puedes regresar a tu puesto en la academia, y por favor, informa a mi hermana que estaremos de regreso en unos días."

"Si, con su permiso," -dijo la sirvienta con una reverencia a Celestia, para después volverse al padre de Louise y repetir la cordialidad- "Duque, Duquesa, podrán encontrar a su sirvienta sin ningún daño físico o mental más allá de una tremenda cabeza de cama recostada en su habitación, regresara completamente a la normalidad en algunas horas."

Antes de que nadie pudiera decir nada, la sirvienta desapareció nuevamente con un suave 'POP', dejando a todos mirar el espacio vacío, el único que ni siquiera se había dado cuenta de la desaparición fue el duque, su mirada seguía clavada en los papeles que recibió, leyéndolos ávidamente, por lo que la primera en salir del estupor fue Karin.

"Señorita Celestia, espero pueda dar una explicación a estos perturbadores eventos." -dijo poniendo una expresión totalmente seria-

"Por supuesto Duquesa, explicare tanto como se me permite."

"Primero que nada me gustaría saber cómo fue que esa 'sirvienta' fue capaz de usar magia, cuando es un hecho que solo los nobles podemos usar magia por gracia y obra del fundador Brimir."

Fufufu, ¿así que comienza intentando encasillarnos igual que están ustedes? "Entiendo lo que intenta decir, sin embargo, en el reino hechicero la magia no esta limitada a los nobles una gran cantidad, por no decir que prácticamente toda la población es perfectamente capaz de usar magia en algún nivel."

La matrona aun tenia muchas preguntas, pero fue cortada por su marido, que acababa de terminar de leer los documentos que le habían sido entregados, azotándolos sobre la mesa con su mano derecha sobre ellos, mientras lanzaba una mirada penetrante a Celestia.

"Si esta información es realmente confiable, significaría que Tristain realmente tiene una oportunidad de derrotar a Albión, aunque esa victoria costara muchas vidas."

"Ciertamente, así sería si Tristain fuera a pelear sola contra Albión, pero la reina Enriqueta firmo un tratado con su majestad el rey hechicero, por lo que sus tropas contaran con el apoyo de una fuerza mucho mayor de la que puedan imaginar; duque, con todo respeto, antes de que decida que quiere hacer sobre la campaña, tal vez le sea conveniente recordar todo lo que haya escuchado sobre el reino hechicero en la corte y reconsiderar su opinión sobre dicha información, le recuerdo que en estos momentos su nación necesita utilizar todas sus fuerzas, la reina necesita echar mano a toda la ayuda disponible de todos aquellos en quien puede confiar, lo cual incluye el poder de Louise."

El duque comenzó a recolectar nuevamente lo que había escuchado sobre la nación con la que la reina había hecho una alianza por si misma sin consultarlo con el consejo, sin embargo, alguien no podía dejar pasar el ultimo comentario.

"¡Ja!, ¡¿Louise de que le puede servir a su majestad?!, ¡su habilidad con la magia es inexistente en el mejor de los casos!" -exclamo Eleonore-

"¡La princesa! …" Hugh, no puedo decirlo aún, ella necesita mi 'Vacío' en la guerra para que las cosas estén a favor de Tristain "no, ¡su alteza me considera necesaria!" -contesto molesta Louise-

"¿Necesaria?, ¿no te habrás confundido?, no hay manera de que su majestad necesite a alguien con tus minúsculas capacidades, serias totalmente inu-"

Antes de que la rubia fuera capaz de terminar su frase fue interrumpida por Celestia nuevamente que había estado poniendo atención a la pequeña maga y se percato del daño que le estaban haciendo esas palabras.

"Lamento contradecirle señorita Eleonore, pero el único problema de la señorita Louise es la educación defectuosa que ha recibido hasta ahora."

Las palabras de Celestia fueron acompañadas por la desaparición de su sonrisa, esto llamo la atención de todos los sentados a la mesa, causando un silencio momentáneo, la mayoría le veía con cierto desdén, a excepción de Louise, su mirada reflejaba curiosidad.

"Señorita Celestia, sus palabras no son exactamente, cordiales, mi hija ha recibido la mejor educación mágica disponible en Tristain y hasta ahora no ha mostrado ninguna mejoría."

Las palabras de Karin reflejaban su estatus noble, pero su rostro tenia una clara mueca de reproche, ella misma había estudiado en la academia de magia de Tristain y no iba a permitir que la insultaran tan descaradamente.

"Lamento si mis palabras suenan difamatorias, pero le aseguro que no es el caso, hablo con hechos respaldándome, siendo yo misma maestra de magia durante muchos años puedo asegurar que su currículo y profesores carecen de conceptos necesarios para mejorar sus capacidades, para comenzar es absurdo tratar de enseñar a todos los alumnos de manera estandarizada, siempre habrá una o dos excepciones que deben de ser tratadas personalmente, individuos especiales, que de ser puestos con los demás no serán capaces de lograr nada realmente."

"Eso es ridículo, ¡el talento para la magia de Louise es inexistente!" -exclamo Eleonore-

"¿Y cómo está segura de eso?, ¿tienen algún modo de medir la capacidad mágica de una persona?" -fue la respuesta inmediata de la alicornio-

"¡Eso es algo imposible!, ¡la voluntad de una persona no se puede medir!" -grito la rubia poniéndose de pie-

"En Equestria y el reino hechicero es algo totalmente cotidiano," -fue la respuesta seca, que de inmediato dio paso a una sonrisa pícara que solo escapo a Eleonore en su furia- "y puedo asegurarle que las reservas mágicas de Louise son las más grandes que he visto en una joven desde mi sucesora, ella no fallaba en los hechizos por no tener magia, sino por que usaba demasiada en cada uno de los hechizos que lanzaba."

Estas palabras causaron gran sorpresa en los presentes, mientras que Cattleya solo veía con una sonrisa a su hermanita, ella siempre supo que sería una gran maga.

"Lo siento, pero no veo fundación alguna para sus palabras, el método de enseñanza de la academia siempre ha sido efectivo." -intervino Karin nuevamente-

"Cierto, un sistema que usa analogías para explicar algo que no comprenden, su sistema expresa que los alumnos piensen en su 'voluntad' o magia como una fuente o un pequeño pozo, cosa que es regularmente acertada."

"Dar la razón a mí esposa no ayuda mucho a su punto, ¿lo entiende verdad?" -interrumpió por primera vez en la conversación el duque-

"Perfectamente, pero dígame, que sucede cuando se usa esa analogía con alguien que en realidad posee un mar en vez de un pequeño pozo."

Celestia dejo que sus palabras se hundieran en sus objetivos, estaba disfrutando bastante los rostros que formaban los duques con cada nueva idea que les ponía enfrente.

Es momento del cierre con broche de oro jijiji. "Estoy bastante segura de que fue por eso que perdieron uno de los elementos de su magia con el tiempo."

¡¿Como se atreve?!, ¡¿Cómo se atreve esta desconocida a decir que Louise es la mejor?!, ¡cuando ni siquiera puede lanzar un hechizo correctamente! "¡Tonterías!, ¡Louise simplemente no posee el poder para usar magia!" -exclamo Eleonore molesta-

Las palabras de Celestia habían estado llenando de calidez el corazón de la pequeña maga hasta ahora, estaba conmovida por la confianza que ponía en ella, por lo que la última exclamación de su hermana mayor la molesto bastante, saco su varita y lanzo un hechizo hacia el jardín, esto silencio todas las protestas.

En el jardín un destello y una gran llamarada sacudieron el ambiente, Louise había lanzado el hechizo 'Gran Bola de Fuego' lo suficientemente cerca para que todos sintieran el calor.

"¡Eleonore! ¡yo me he estado esforzando mucho!, ¡al fin encontré una maestra capaz de decirme donde estaban mis fallos!, ¡estoy trabajando mucho para arreglarlos!, ¡no permitiré que menosprecies mi esfuerzo!"

Todos estaban anonadados a excepción de Celestia y Satoru, Karin no podía creer lo que vio, ese no era un hechizo pequeño, era uno de los más exigentes que podía usar un mago triangular, un hechizo que solía enseñársele a alumnos selectos entre quinto y sexto año, y su hija lo acababa de usar sin siquiera sudar, una gran porción del pasto y un pequeño árbol habían sido totalmente incinerados por el hechizo, tras unos momentos, el duque se puso de pie y camino hasta su hija, hincándose frente a ella para que sus miradas estuvieran a la misma altura.

"Has dicho que su majestad necesitaba tu poder, ¿verdad?"

"Si"

"Escúchame bien, esto es importante, fue realmente cuándo no había nadie más alrededor que su majestad te dijo que tu poder era necesario para ella, ¿verdad?"

La pequeña maga se paro mas derecha y con orgullo proclamo.

"Si, su majestad me dijo que mi poder era necesario para ella."

"Eso es un gran honor, un terrible gran honor, sin embargo… no hay forma de que lo reconozca."

"¡Padre!"

"La gente siempre puede cometer errores a causa de eso llamado lealtad, yo mismo aclarare todo a la reina, ¡Jerome!"

"Si" -contesto el viejo mayordomo que se acercó de inmediato-

"¡Prepara papel y pluma!"

El mayordomo hizo una reverencia y partió de inmediato a cumplir el pedido de su amo, al verlo retirarse el duque volvió nuevamente su vista hacia su hija menor.

"Tienes que elegir un yerno para mi"

"¿He?" -las palabras de su padre causaron un paro abrupto en su mente- "¿Por qué?"

"No voy a permitirte participar en esta guerra, estoy totalmente convencido que es lo mejor, aun estas confundida por lo que paso con el traidor de Wardes, ¿verdad?, elegirás un yerno para mí, eso calmara tu ansioso corazón, ¿esta bien?, eso apagara tus deseos de ir a la guerra, es una orden y no aceptare otra palabra al respecto."

"¡Padre!"

El duque se volvió al mayordomo que regresaba para anunciarle que los implementos solicitados ya se encontraban preparados en su oficina.

"Jerome, Louise no tiene permitido dejar el castillo, ¿entendido?"

"¡Por supuesto!" -asintió el viejo mayordomo-

Con eso el duque se puso de pie y dejo la mesa.

"Por tu culpa padre se preocupa mucho, ahora debes de elegir un yerno." -declaro con frialdad Eleonore-

"¿Por qué debo de hacerlo?, según la tradición tu deberías ser la primera en casart…"

Las palabras de Louise fueron interrumpidas, su hermana le pellizcaba la mejilla.

"¿Te estas burlando de mí?, ¿o es que acaso tienes un amante?, si debe ser eso, ¡te estas burlando de mi porque tienes un amante!"

La pequeña maga se liberó de su hermana, y la volteo a ver con furia en los ojos.

"¡NO!, ¡no tengo ningún amante!"

Yo… yo… ¡yo me he esforzado mucho!, ¡ya puedo usar magia correctamente!, ¡¿por qué padre no confía en mí?!, ¿Por qué nadie confía en mí?!

Con los ojos llenos de lágrimas, Louise se dio media vuelta y salió corriendo.

"¡Oye!, ¡espera!, ¡aún estamos hablando contigo!"

Al ver a su 'ama' salir corriendo, Ainz suspiro y comenzó a seguir sus pasos; mientras tanto, en la mesa, Eleonore y Karin seguían discutiendo sobre que hacer y ordenando a los sirvientes que trajeran de regreso a Louise, Cattleya quería seguir con la conversación interrumpida, por lo que le hizo una seña a Celestia para que la siguiera hasta su cuarto, dejando a su hermana mayor y madre con sus cosas.

Sin perder el tiempo la alicornio la siguió en silencio.

-O-

Ainz estaba sorprendido por lo rápida que había sido Louise, si bien el no estaba corriendo, si caminaba con paso presuroso y aun así no la alcanzaba, afortunadamente no había salido de su rango de detección pasiva de vida, por lo que sabia exactamente donde estaba, al llegar al lugar, se percato de que era un pequeño lago con un diminuto muelle donde solo había un pequeño bote atado a este.

Sentándose en el borde con las piernas cruzadas y la mirada hacia el lago, Satoru hablo al bulto cubierto por una manta en el bote.

"Sabes, tal vez lo hayan hecho de la manera incorrecta, pero es tu familia y por lo que pude ver lo hacen porque están preocupados por tu seguridad."

La pequeña maga levanto la parte que cubría y miro a su familiar aun con lágrimas en los ojos.

"Lo sé, ahora vete, si te quedas aquí me encontraran fácilmente." *snif*

"Eso tiene fácil solución."

Louise vio a su familiar sacar algo de su muslera, era una de esas tarjetas metálicas, solo que esta tenia la joya en la parte inferior y era de un color diferente, vio que la activo y la lanzo hacia el principio del muelle donde se consumió en un instante, picando su curiosidad.

"¿Y esa tarjeta?, ¿Qué es lo que hace?"

"Esa es una tarjeta de ilusión, crea una imagen realista de mi elección a nuestro alrededor, formando a su vez una barrera que impide que el sonido deje nuestra ubicación."

"¡Eso quiere decir que podemos hablar libremente!" -dijo la peli rosada con total sorpresa en el rostro sentándose en el bote-

"Así es, durara un máximo de un par de horas." Aunque bien puedo extenderla indefinidamente con mi magia. -pensó al final-

"Me siguen tratando como si fuera una niña, aun cuando ya casi estoy en edad de poder tener hijos, ¡es frustrante!"

Esta afirmación tomo desprevenido al Overlord que casi pierde el equilibrio.

Ah, cierto, ahora lo recuerdo, se ve mucho menor de lo que realmente es.

"Ahem, si bueno… eso es normal, después de todo eres la menor de sus hijas, sin importar la edad que tengan, o incluso si ya tienen familia propia, para un padre todas sus hijas son sus pequeñas bebitas." O eso creo, solo espero yo no ser demasiado sobre protector con mis hijas más adelante.

En ese momento algunos sirvientes pasaron corriendo por el área y pudieron escuchar sus palabras.

"¿Ya la han encontrado?"

"No aun no."

"Vaya, al parecer todos tuvimos la misma idea." -Dijo un tercero al llegar-

"Si, cunado la señorita Louise era pequeña siempre se escondía en el bote del lago cuando se deprimía."

"Pues sí, pero ese no parece ser el caso esta vez, ¡sigamos buscando!"

Con eso el grupo de sirvientes se alejó, dejando totalmente asombrada a Louise.

"Wow, tenías razón, ni siquiera nos vieron, pero, ¿Cómo es que pudimos escucharlos?, ¿no dijiste que la barrera bloqueaba el sonido?"

"Lo hace, pero solo el saliente, no el entrante."

Después de un rato de estar solo sentados mirando el lago, y ver que la pequeña maga finalmente se había clamado, Ainz hablo nuevamente.

"Sabes, aun si tu padre puede prohibirte salir de sus territorios, y aun si la reina aceptara, cosa que estoy seguro que no hará, hay alguien mas apoyándote." -dijo el Overlord, mirando a Louise con una sonrisa-

La pequeña maga sonrió, agradeciendo en su mente el apoyo de su familiar; este, al ver que ella no lo había entendido, agrego.

"Es decir, yo solo respondo a las leyes del reino hechicero, y no es como si tuviéramos algún vinculo que extienda su protección sobre ti en caso que decidas 'pedirme' hacer algo por ti sin el consentimiento de tus padres."

El significado de las palabras de Satoru, finalmente tomaron forma en su mente y lentamente la sonrisa se extendía aún más sobre su rostro.

¡No solo Celestia cree en mí!, ¡el también cree en mí!, ¡aun mas que mi propio padre!

La pequeña calidez que estaba en su pecho tras ser defendida por la alicornio, regreso a la pequeña maga con una venganza, ahora era una llamarada de voluntad por servir a la reina.

"Entonces vámonos, ¡no hay tiempo que perder!" -exclamo Louise con una gran sonrisa en el rostro-

-O-

Al mismo tiempo que todo el drama con Louise se daba en los terrenos de la familia Valliere, dos mujeres habían llegado a su destino, Cattleya y Celestia se sentaron a la mesa de centro en el cuarto de la primera, era momento de que obtuviera más respuestas.

*Hee fuu* "Si no le molesta señorita Celestia, me gustaría comenzar por lo mas básico, usted no es humana, ¿verdad?"

Por un instante se pudo observar sorpresa en el rostro de la alicornio, ella no esperaba que esa fuera la primera pregunta, pero rápidamente se recuperó.

"¿Que le hace decir eso?, ¿acaso esta insinuando que mi apariencia es desagradable a la vista?"

"De ninguna manera, de hecho, he de decir que es bastante hermosa, no, llegue a esa conclusión después de tomar en cuanta todo lo que ha dicho hasta ahora, así como las cosas dichas por aquel individuo que suplanto a Nadine, usted dijo que su apariencia no refleja su edad actual, por lo que usted debe de estar usando algún tipo de ilusión para cambiar su apariencia, si desea que realmente confié en ustedes la vida de mi hermanita exijo que me muestre su verdadera apariencia." -hablo Cattleya con voz firme-

*Shigh* Se entero muy fácil de la verdad, ¿Cómo fue posible?, Satoru me dijo todo lo que sabia cuando me dijo que podía responder, ¿o no?

Sin saber la realidad, Celestia dudaba si debía revelarse, pero no podía usar una tarjeta de 'Message' solo para eso.

-O-

Mientras miraba relajadamente al lago con Louise, Ainz recordó algo momentáneamente.

Ah, ¿no estoy olvidando nada?... mmmh, espera, si le dije a Celestia que Cattleya podía detectar las transformaciones e ilusiones, ¿verdad?, eerrrr, bueno no es algo tan importante, dudo que se estrese por ello, después de todo hice que la changeling de la prueba se retirara tras revelarse el día de hoy, no pasara nada.

-O-

*shigh* Espero no causar un problema. -pensó resignada la alicornio-

Tras desear que nada saliera mal, con un destello cegó temporalmente a Cattleya, y cuando esta pudo recuperarse, frente a ella había algo que no podía creer.

Ante su vista aun se encontraba una mujer hermosa con algunos rasgos equinos, aunque sería más correcto llamarla hembra, no era humana, tenia alas, un cuerno en la frente, y una larga cabellera tricolor que parecía flotar por si misma como si hubiera brisa en el cuarto, dándole una apariencia casi etérea cual un hada, todo su cuerpo estaba cubierto de un fino pelaje de un color blanco prístino.

Tras unos momentos de observación se dio cuenta que realmente no se trataba de un cabello muy largo, sino que ella tenia melena y cola en colores similares.

"¿Qué?, ¿Qué eres exactamente?, jamás había visto nada como tú." -Pregunto la ahora única peli rosada de la habitación-

"Mi raza se llama alicornio y soy una de las únicas cinco verdaderas alicornio de Ecus."

"¿Ecus?, ¿no había dicho anteriormente que su nación de origen se llamaba Equestria?"

"Oh, siento la confusión, es verdad que provengo de Equestria, sin embargo, Ecus es el planeta, vera señorita Cattleya, su hermanita tiene tanto poder que pudo convocar a alguien de otro mundo, incluso podríamos decir que otra dimensión completamente, así de grande es su 'océano'"

En esa corta oración había mucha información, y la mente de Cattleya intentaba comprenderla toda lo más rápido posible, entonces todo comenzó a encajar.

"El guerrero." -dijo finalmente la peli rosada-

"Así es, el es Satoru Suzuki, uno de los subordinados mas allegados del reino hechicero, la señorita Louise le convoco en el ritual de invocación del familiar, en este momento todo subordinado del reino hechicero en este mundo responde a él como máxima autoridad."

"Pero, el es humano, ¿no?, crucé la mirada con el varias veces y no sentí nada fuera de lugar y la sirvienta falsa dijo que yo tenia algo que me permitía sentir si algo era real o no."

Así que realmente había algo que el no me dijo. -pensó la alicornio con molestia- entonces el seguramente sea como aquella chica de la que hablo Twili, ¿cómo era?, Arelo, Arole… algo así, seguramente es igual que ella.

"Probablemente el sea un humano inmortal."

Las palabras escaparon la boca de Celestia en voz alta sin darse cuenta, lo cual capto de inmediato la atención de la mujer frente a ella.

"¡Eso es imposible, nadie puede ser inmortal!" -respondió con molestia Cattleya-

Ups "Yo misma he vivido por más de mil años y solo en sus dominios he visto cosas que jamás había visto, por lo que no creo que otorgar inmortalidad, este totalmente fuera del alcance del rey hechicero, después de todo, el es el amo de la vida y la muerte."

Esa tarde, muchas preguntas de la segunda hija de la Valliere quedaron sin responder, ya que el caso de Celestia era el mismo que el de Pharinx, pero mucho sobre Equestria le fue revelado, está por demás decir que a ella le encantaría visitar ese lugar.

Las horas pasaron entre platica y preguntas y la tarde comenzaba a llegar lentamente.

Una tierra de paz y harmonía, me gustaría mucho verla con mis propios ojos. -pensó Cattleya, aturdida por todo lo que había escuchado, pero al final logro recordar algo más que quería preguntar-

"Por cierto, ayer por la noche Pharinx me dejo esto," -hablo acercándose a su mesa de noche y sacando la delicada botella del cajón superior- "me dijo que era un medicamento, pero me gustaría saber si es realmente seguro para mí."

"¿Mhn?, ¡oh!, eso es una poción de estasis, se usa para aliviar los síntomas de los pacientes cuando están lejos de la atención médica, retrasa o contiene todos los malestares de una enfermedad o lesión de manera temporal, pero no las alivia, suele administrarse en casos graves o delicados para permitir que el paciente tenga el tiempo suficiente como para recibir las atenciones necesarias, es completamente seguro."

"Ya veo."

La peli rosada estaba por hacer otra pregunta, pero de inmediato noto el cambio de actitud de Celestia, tenía dos dedos en la cien y un rostro serio.

"Si, entiendo, nos prepararemos de inmediato y le veremos en el carruaje."

El mismo destello volvió a llenar la habitación y Celestia se encontraba de nuevo en su apariencia humana.

"Lo siento, pero me temo que tendremos que dejar nuestra charla para otro día, debo de retirarme, fue un gusto hablar con usted, y si algún día viaja al reino hechicero yo misma le mostrare la capital."

"¿He?, ¡ha! si por supuesto, lo mismo digo." Debe de haber recibido uno de esos hechizos de comunicación que menciono. -pensaba la hermana de Louise mientras se despedía-

-O-

Unos minutos después, Siesta y Celestia se encontraban entrando al establo y encontraron que el carruaje ya estaba listo, con un hombre nervioso que se encontraba sentado tras las riendas.

Ambas subieron sin perder el tiempo y se pusieron cómodas, dentro ya les esperaban Louise y Satoru.

"Ah, excelente, ¡conductor, ya es hora de irnos!" -exclamo Ainz-

"¡Siii!"

Ugh, creo que fue demasiado usar con él mi sed de sangre para convencerlo. -pensó al escuchar la respuesta aterrada del conductor-

De inmediato el carruaje comenzó a encaminarse hacia la reja conducía al camino principal, el hombre apresuraba los caballos lo mas que le era posible, pero sin conducir descuidadamente, temía que su cabeza rodara si molestaba al hombre.

El duque, finalmente había recibido información por parte de los criados sobre la ubicación de su hija y se apresuro para detener el carruaje, pero cuando finalmente salió por la puerta principal, este ya se encontraba fuera del alcance de su magia, pero no había perdido su sonrisa, estaba seguro de que no podrían salir, hace algunas horas el había ordenado que se cerraran las puertas para evitar algo así.

-O-

*Glup glup*

"¡Oh!, ¡tenía un sabor agradable!, estaba segura de que sabría por lo menos tan mal como mi otra medicina, pero que grata sorpresa."

Tras beber el contenido de la botella después de armarse de valor, ella sintió que todas sus dolencias y malestares se esfumaban rápidamente y con una gran sonrisa se acerco a la ventana para despedir a su hermana y a los emisarios extranjeros, pero el carruaje llevaba mucha prisa y no lo alcanzo ya se alejaba, a la distancia pudo ver que la puerta del 'castillo' estaba siendo cerrada.

"¡Oh!, ellos no podrán salir, ¡no debemos hacer enojar al reino hechicero por ningún motivo!"

-O-

El Duque de la Valliere estaba prácticamente cantando su victoria, pero justo cuando la puerta se cerro por completo, esta simplemente se desplomó, cual si estuviera hecha de fango, dejándolo totalmente sin palabras, él no conocía a nadie con el alcance para algo así y no era posible apuntar a algo que no estuviera a la vista desde dentro del carruaje, su ira fue lo siguiente en presentarse.

"¡Guardias!, ¡GUARDIAS!"

Rojo de la ira se dio vuelta y estaba por dar orden de perseguir el carruaje y traer de regreso a su hija, pero algo imposible lo dejo sin palabras e incluso lo hizo olvidar totalmente su ira.

Cuando la duquesa y Eleonore, salieron de la casa para alcanzarle, le miraron mirar con un rostro de absoluta sorpresa hacia arriba y a su izquierda, siguieron su vista y quedaron igualmente sin palabras.

La débil Cattleya que no podía usar ningún hechizo complejo o exigente sin agotarse o hacer ninguna actividad extenuante sin sucumbir a sus males, se encontraba flotando en el aire bajando lentamente dese una altura superior a la de la mansión, el aire jugaba con su cabello y ropas, dándole una apariencia etérea y el sol de la tarde brillando detrás de ella le hacía ver como un ángel bajando del cielo.

Cuando ella finalmente toco tierra, su padre la abrazo fuertemente con los ojos llenos de lágrimas.

"¡Hija mia!, ¡¿Cómo es esto posible?!, ¿te sientes bien?, ¿deseas agua? ¿o sentarte?"

"Mhnhn, no padre, me siento perfectamente, ¡como jamás me había sentido!"

"¡Es un milagro del fundador!, ¡estas curada!"

Viendo a su hija enfermiza, Karin y su hija mayor también compartían la alegría con él, pero ninguno de los tres esperaba las últimas palabras que salieron de su boca.

"No padre, no es así, estoy mejor gracias al reino hechicero, pero es solo temporal, cuando menos por ahora, yo fui quien dejo ir a Louise padre, tenemos que hablar sobre lo que pude conseguir de la señorita Celestia sobre el reino hechicero, ellos son alguien con quien no debemos estar en malos términos por ningún motivo."

"¿A qué te refieres Cattleya?" -pregunto la duquesa-

"Vayamos dentro, este tema será mejor acompañarlo con una bebida relajante."

-O-

En el camino de regreso, tras varias horas de viaje después de dejar el pueblo en el que se habían detenido al llegar, la pequeña maga asintió con su cabeza para si misma y levanto su rostro con una gran sonrisa en él.

"Gracias"

Esto tomo desprevenidos a Satoru y Celestia, que después de escucharla cruzaron sus miradas confundidos, entonces ambos centraron su mirada sobre la peli rosada mientras levantaban una ceja solicitando más palabras de contexto.

"Les agradezco a ambos su apoyo y confianza en mí, eso es lo que quise decir."

El momento no necesitaba mas palabras, las sonrisas en los rostros de aquellos quienes eran el objetivo de sus palabras, eran más que suficiente.

La única expresión incomoda en el carruaje era la de Siesta, pues no sabia que debía hacer en un momento como ese o a donde debía mirar.

-O-

Después de su regreso a la academia, solo faltaba que la guerra iniciara, Louise y todas las hijas nobles de Tristain siguieron con sus clases normales, los meses pasaron hasta que finalmente se acercaba el momento.

Durante todo ese tiempo, todas las fuerzas se amasaban lentamente en el puerto de la Rochelle, esperando se llegara el momento en que la isla de Albión se encontrara en su punto mas cercano para la invasión, con la armada siendo ensamblada y coordinada por el general De Poitiers, un hombre respetado y reconocido por Henrrietta como un gran comandante, audaz y prudente, mientras que las tropas eran coordinadas, entrenadas y reunidas bajo la atenta supervisión del duque De la Valliere, el campamente se formo en la parte más alta del gigantesco árbol Yggdrasil, donde se instalaron tiendas y todos los aparejos necesarios para la coordinación del ataque.

Y los días de combate se acercaban más y más, en el primer día de la ultima semana de luna llena del año, en la tienda de campaña instalada como centro de mando de la expedición, un grupo se encontraba discutiendo los planes a seguir.

"El combate sacrificara muchas vidas." -dijo el duque de la Valliere con tono de reproche a la reina-

"Con un plan como este es posible que seamos derrotados." -agrego el cardenal Mazarino-

"¡No tengo intención de ser derrotada!, *hee fuu* el capitán De Poirtiers es un excelente estratega, estoy segura de que tendrá éxito en la incursión." -respondió Henrrietta dominando apenas su temperamento-

Debo de controlarme, si bien deseo la cabeza de Cromwell por todo lo que le hizo a Wales esto debo hacerlo con la cabeza fría o solo desperdiciare las vidas de quienes me apoyan, ¡por su memoria no puedo permitirlo!... además… que podría pensar de mi si fracaso aun con la ayuda de ellos. -pensó levantando su mirada y cruzándola con la única figura no humana en la tienda-

"Y así será su alteza, le aseguro que mis tropas se encargaran de que el éxito sea absoluto, nosotros seremos la defensa, nos ocuparemos de cualquier cosa que se acerque a sus buques."

Las palabras confiadas de la hembra frente a ellos causo que algunas cejas se levantaran entre el grupo.

"Sus palabras reflejan una gran confianza en sus tropas comandante Tempest, pero hasta el momento no he visto llegar ningún navío del reino hechicero, ¿Cómo piensan apoyar nuestros buques?" -pregunto con neutralidad el general De Portiers-

"A diferencia de la pequeña incursión en Tarbes, esta vez se ha movilizado una cantidad mas contundente de tropas, el primer, tercer y séptimo batallón aéreo se encargaran de la escolta de sus navíos, mientras que el primer y cuarto regimiento de las tropas de choque acompañaran a sus soldados en tierra."

"Siento interrumpir," -hablo el duque- "pero, si ese es el caso donde están sus tropas, terrestres, solo he visto a sus tropas aéreas."

Mientras hablaba el duque no podía evitar recordar su propia incredulidad, cuando vio a las tropas del reino hechicero, se trataba de una gran cantidad de semihumanos y demi-humanos como nunca había visto y todos usaban armaduras y equipos que dejaban en vergüenza las mejores armas encantadas de Tristain.

Solo espero que su fuerza este a la par de sus equipos. -pensó aun no muy convencido el duque-

"El muelle ya está muy lleno actualmente, y no es necesario que nuestras tropas estén aquí antes de iniciar el ataque, llegaran y desembarcaran al mimo tiempo en territorio enemigo con sus tropas."

"Y si las cosas se ponen demasiado mal, aun esta la carta del triunfo de Tristain, ¿la usara en esas condiciones cierto?, el vacío." -intervino el cardenal Mazarino-

Ante estas palabras la reina bajo su mirada, no podía cruzar su vista con la del duque.

Soy de lo peor, deberían quemarme, con gusto me quemaría para expiar mis pecados, confié el secreto del vacío a unos pocos de los generales, aunque a ninguno he dicho el nombre de su usuario, solo que fue quien ayudo en la batalla de Tarbes, y gracias a quien logramos la victoria, aun cuando no me creyeron del todo, ¿y todo por qué?, solo para vengar la muerte de mi amante, sí, me quemare en el infierno por esto.

"Así es cardenal, los generales tienen mi autorización para hacer uso del vacío, pero solo como último recurso." Solo espero que las decisiones que he tomado me permitan asegurar la soberanía de Tristain y si en consecuencia el pueblo desea mi cabeza se las daré gustosa después de que me asegure de que estén a salvo.

Fuera de la tienda, los gritos y ovaciones de los soldados preparándose para el ataque solo incrementaban las culpas y los pensamientos negativos en el corazón de la reina.

"¡Viva Tristain!, ¡Viva su majestad la reina!"

"¡VIVA!"

-O-

Montados en el Varsenda, uno de los mas nuevos diseños de Buque de Tristain dedicado para movilizar el cuerpo de jinetes de dragón, se encontraban Satoru y Louise que eran vistos de manera curiosa por el resto de los tripulantes, todos sabían que se trataba de alguien importante entre las tropas, pero nadie estaba seguro de como o porque, se suponía que en ese buque solo montaba el cuerpo de jinetes de dragón y no habían visto ningún dragón extraño o desconocido, ni siquiera uno que estuviera sobrando, la curiosidad solo era reforzada por el hecho de que el primer oficial de la nave mismo les trataba con respeto y cordialidad.

"Sabe, se me había notificado que transportaría al jinete del legendario Fénix que ayudo en la batalla de Tarbes." -dijo el capitán, acercándose al par que hablaba calmadamente en cubierta con Louise-

"¡Ah!, oficial de Puente Kuryuuzurei," -saludo Ainz alegremente- "si bueno, vera, el 'Fenix' como lo nombra es más una reliquia histórica que preferimos conservar por su valor como antigüedad, mi montura nos alcanzara en la Rochelle, ya que este barco no la soportaría."

Si esas palabras hubieran sido escupidas por cualquier noble lo habría tachado de arrogante y pretencioso, -pensaba el capitán- pero no este hombre, me considero buen juez del carácter de las personas, y este hombre es en definitiva alguien único, me pregunto ¿qué clase de montura usara alguien como él?

Cuando el hombre se giró el capitán no pudo evitar sentirse impresionado, el sujeto era más alto que él y la hermosa armadura de colores negros con retoques de morado y oro se veía imponente, y la media capa roja sobre sus hombros solo aumentaba la imagen de un caballero valiente y poderoso y la humildad con que se manejaba era algo sumamente raro de ver.

"Pronto llegaremos a nuestro destino y el combate comenzara, supongo que estarán listos para un combate duro, ¿verdad?"

"Haremos nuestro mejor esfuerzo." -fue la respuesta sobria del guerrero-

Una sonrisa se formo en el rostro del oficial.

Cuando se realizó la reunión estratégica para planear el ataque este hombre no solo mostro gran mente estratégica, sino que mostro una gran habilidad para manejar a los demás, no recuerdo una sola reunión estratégica en todos mis años de servicio que haya sido resuelta tan rápido como esa.

"Eso es todo lo que podemos pedir, señorita, la flota de Tristain cuenta con ustedes."

Dijo el oficial retirándose tras despedirse con un saludo que fue nerviosamente respondido por Louise de igual manera.

El plan era lograr una finta para engañar al enemigo haciéndole pensar que la invasión ingresaría por el puerto de Dartanes, cuando realmente aterrizarían el Rosais, Louise había pasado la noche revisando el libro de oraciones del fundador y tras algunos consejos de su familiar y que le diera un anillo que le ayudaba a recuperar más rápido su fuerza de voluntad, por la mañana tras un buen descanso pudo encontrar un hechizo de ilusión que les ayudaría en la misión, y lo había estado estudiando desde entonces.

A lo lejos de él, un grupo de jóvenes caballeros con los que había compartido algunas copas anteriormente, aunque más bien deberían de ser llamados adolescentes, miraban al hombre con armadura con ojos de asombro que le recordaban mucho a Ainz como le veían en algunas naciones cuando las visitaba; el Overlord disfrazado solo levanto su mano dando un pequeño saludo a los jinetes de dragón del segundo escuadrón, después de todo ellos serían su escolta durante la misión que estaban por tomar.

-O-

Mientras tanto en Tristain, las chicas de la academia maldecían su suerte, siendo la mas vocal de todas Kirche, deseando haber partido a algún otro lado.

"Incluso acompañar a Tabitha a una de sus misiones sería preferible." -hablo para sí misma la pelirroja-

En ese momento se encontraban descansando, en sus habitaciones, pero desde hace algunos días, la capitana de la guardia personal de la princesa, había sido despachada a la academia junto con todas sus tropas, le habían encomendado entrenar a todas las hijas nobles para el combate, como medida preventiva en caso de que perdieran demasiadas tropas en el ataque inicial y necesitaran de más oficiales nobles.

"Ughhh, me duele todo."

. . . .

"Jejeje, lo único bueno de todo esto fue cuando esa Chevalier reto a la investigadora del reino hechicero, jajajaja, su cara fue invaluable, como me gustaría que existieran formas de capturar un momento de manera instantánea.

FLASHBACK

"¡Muy bien todas!, ¡no quiero escuchar ninguna queja!, ¡su majestad la reina me ha encomendado entrenarlas y volverlas oficiales competentes!, ¡así que lo primero que todas tienen que hacer es mejorar su condición física!, ¡después de eso aprenderán a luchar sin armas o magia!"

"Heeeeeeehhh"

El quejido comunal de las alumnas de la academia reunidas en el patio se escuchó fuerte y claro.

"¡NADA DE ESO!"

La voz comandante de Agnes las callo a todas y las horas siguientes fueron de mucho y pesado ejercicio, cosa a la que las hijas nobles no estaban acostumbradas; cerca de la hora de la comida se les dio descanso a todas y las sirvientas les sirvieron en el patio sus alimentos.

"¡Bien!, ¡ya comieron!, ¡se acabó el descanso!, ¡ahora haremos entrenamiento de combate mano a mano!"

"¡De ninguna manera!, ¡¿Por qué tenemos que estar peleando como bestias con los puños cuando tenemos magia?!" -grito molesta la pelirroja-

La mirada de la Capitana de inmediato se clavó en ella.

Ese tono de piel, ese color de cabello rojo como el fuego, de seguro es una noble mimada de Germania. -pensó Agnes con desdén-

"¡Hooo!, así que el aprender a defenderse sin usar magia esta por encima de una noble, ¿Por qué no vienes al centro y demuestras que realmente no necesitan aprender a pelear usando únicamente su cuerpo?"

Hump, ¡le enseñare a esta plebeya su lugar! -pensó satisfecha Kirche mientras tomaba posición para un duelo-

En cuanto estuvieron ambas de frente y a unos seis mails de distancia, la capitana se sintió complacida por la confianza de su oponente, pregunto su nombre y dio las condiciones del duelo.

"Bien, veo que no es una cobarde, ¿cuál es su nombre?"

"Mi nombre es Kirche Von Zerbst 'la ardiente'"

"Muy bien señorita Zerbst, le doy la oportunidad de hacer que me trague mis palabras, todo lo que necesita es lograr atacarme con uno de sus hechizos y yo todo lo que hare será incapacitarla de seguir usando magia."

Kirche asintió aceptando los términos y una de las mosqueteras se acerco a fungir como la juez del duelo.

"¿Listas?"

Ambas asintieron.

"¡Comiencen!"

La pelirroja saco su varita de entre sus pechos y la levanto en el aire, estaba por lanzar una gran bola de fuego para callar a la mujer, pero solo la lanzaría cerca, no iba a matar a la capitana de la guardia personal de la reina por algo tan pequeño.

*BAM*

Un fuerte ruido resonó y Kirche sintió que su hechizo se desplomaba en sus manos, causando una pequeña explosión ya que apenas comenzaba a reunir su voluntad para formar el hechizo, entonces un grito silencio el patio.

"¡La señorita Zerbst ya no puede lanzar magia!, ¡la chevalier de Milán, Agnes, gana el duelo!"

Decidida a no aceptar tal mentira, la pelirroja se levanto furiosa sin inmutarse por el estado decadente de sus ropas, sin embrago, cuando levanto su mano para lanzar un hechizo a su oponente, se percató de dos cosas, la primera fue que de su varita solo quedaba el mango fuertemente sujeto entre sus dedos, la segunda, que en la mano derecha de su adversaria había una de las armas de fuego que solían usar las mosqueteras y en su izquierda se encontraba desenvainada su espada ropera.

"¿Y bien?, ¿Cómo piensa pelear ahora que no dispone de su magia señorita Zerbst?"

"¡Hmp!, ¡solo debo de conseguir otra varita y!-"

"¿Y como piensa obtener otro en medio de un campo de batalla con un enemigo que no dejara de atacarle por que este indefensa?"

A la pelirroja solo le quedo rechinar los dientes de molestia, en ese momento, un aura lavanda envolvió la mano de la capitana que sostenía el arma, y la levanto del suelo, no podía soltarla ni deshacerse del aura que la rodeaba.

"¡¿Quién eres y que haces aquí?!" -exclamó una voz de mujer joven, llamando la atención de todos los presentes-

Las mosqueteras dirigieron su mirada al origen e intentaron sacar sus armas de fuego para apuntar al atacante de su capitana, pero encontraron que no podían hacerlo, un aura similar mantenía cerradas sus bandoleras, impidiéndoles sacarlas.

"¡¿Y de dónde obtuvieron esas armas?!"

Desde la derecha del grupo una mujer de piel color lavanda con un cuerno en la frente alas en su espalda y orejas equinas se encontraba de pie a la derecha del grupo con un brillo lavanda recubriendo su cuerno.

¿Cómo fue que se hicieron con esas armas?, no corresponden a este lugar y su tecnología, ¿acaso la célula de terroristas rebeldes aún existe?, ¡más aun!, ¡¿Cómo fue que llegaron a este mundo?! ¡Eso es algo serio, debo de comunicárselo al reino hechicero cuanto antes!

Los pensamientos de Twili fueron interrumpidos por la exclamación de todas las mosqueteras casi al unísono, que se inclinaron en reverencia de inmediato.

*GHASPH* "¡La emperatriz Twilight!"

"¿Huh?, espera, ¿Qué?, o nononono, ¡yo no soy la emperatriz solo me parezco bastante a ella!... un momento, para comenzar, ¿Cómo es que saben que me parezco a la emperatriz?"

La mujer que mantenía flotando medio metro en el aire fue la que respondió por todas.

"Ah, cierto, no es igual a la emperatriz, ¡exijo me baje en este instante!, ¡somos el cuerpo de mosqueteras que fungen como guardia personal de su majestad la reina Enriqueta y estamos aquí por petición de la misma para dar entrenamiento militar a las alumnas de la academia!"

Fue entonces que la mujer de color lavanda finalmente puso atención a los emblemas de las caballeras y a la que tenia flotando, entonces la reconoció por las descripciones que le había dado Satoru sobre ella.

Uuuupssss. "Jejejeje, lo siento mucho, es solo que escuche el disparo y me alarme, por lo que reaccione sin pensar mucho, jejeje mil disculpas por interrumpir."

Dijo apenada Twili, liberando al mismo tiempo a todas las mosqueteras, pero entonces recordó por qué había intervenido en primer lugar.

"Un momento, ¡si realmente vienen a entrenarlas, ¿por qué escuche un disparo?!" -exclamó recuperando su mueca de molestia-

"La Chevalier de Milán insiste en que aprendamos a golpear a nuestros enemigos como meros brutos," -respondió con clara ponzoña la pelirroja, sobando su mano que comenzaba a sentir los efectos del rose de la bala- "y entramos en duelo para demostrarle que estaba equivocada, que no necesitamos aprender esas barbaries si tenemos nuestra magia."

Al hablar del duelo cierta frustración se hizo presente en la voz de la germana, ella esperaba obtener la aprobación de sus pensamientos por parte de la investigadora mágica del reino hechicero, pero la respuesta fue totalmente contraria.

"¿Haaah?, ¿pero por qué asegurarías algo tan absurdo?, toda magia necesita concentración, ¡solo siendo absolutamente invulnerable físicamente puedes hacer algo como eso en una pelea real!"

La respuesta puso una sonrisa en el rostro de la capitana, pensando que podía recuperar algo de cara tras haber sido tomada por sorpresa.

"¡Bien dicho!, ¿le molestaría ayudarme a hacer una demostración?"

"Errr, no creo que sea algo muy justo."

"No tiene importancia, se trata tan solo de una demostración, podemos llamarlo practica incluso."

"Huugn, *shigh* ok solo espero esto no sea demasiado."

Todas las hijas nobles de la academia estaban algo molestas con la capitana de las mosqueteras, era un hecho que seria un combate muy desigualado, ella era una guerrera, mientras que Twili era solo una investigadora.

Ambas mujeres se pararon una frente a la otra, rodeadas por el resto de las alumnas y separadas poco más de dos mails, la señal de inicio fue dada y el enfrentamiento comenzó.

"¡Comiencen!"

Rápidamente Agnes cero la distancia en un par de pasos, lista para golpear el abdomen de Twili con la mano derecha bien extendida, para no provocar tanto daño, mas grande fue su sorpresa cuando a mitad de su camino la investigadora tomo una pose curiosa, parecía seguir totalmente relajada, pero la mano derecha estaba cerca del centro de su cuerpo completamente extendida, mientras que la otra se encontraba extendida al frente con las puntas de los dedos apuntando al cielo con el brazo izquierdo algo doblado y las piernas ligeramente flexionadas y cercanas a su centro.

(AN: Véase la pose de portada de las películas 'IP Man' y si, le di a Twili lecciones de Wing Chun)

Cuando la rubia entro en rango, lanzo su golpe.

*Slam* *tump*

Y ella beso el pasto, mientras sentía punzadas en la axila del brazo derecho, apenas si había logrado verlo, en cuanto su mano estaba a poco mas de una palma de hacer contacto, su brazo fue batido a un lado por la mano izquierda de Twili, mientras que la derecha golpeo con la palma abierta bajo su brazo extendido y el pie al frente había golpeado su rodilla izquierda, por un lado, haciéndole perder por completo su punto de apoyo para el golpe.

Todas las alumnas estaban sin palabras y muchas bocas estaban abiertas de par en par, la mosquetera había sido derribada fácilmente por una investigadora sin usar magia, en un mero intercambio de golpes.

"Errr, señorita Agnes, no le golpee demasiado fuerte, ¿o sí?"

Con esa pregunta la rubia finalmente salió de su shock, se levantó y volvió a tomar una pose de combate.

"No, para nada, simplemente me tomo desprevenida, ¡sigamos!"

Agnes se lanzo nuevamente al ataque, pero ya no lo hizo suavemente, ahora sabia que su adversario sabía pelear, por lo que sus golpes ahora los lanzaba con los puños cerrados.

Su segundo acercamiento fue mas prudente, en vez de lazarse directamente se acercó un poco más, quedando apenas al borde del alcance de Twili, entonces lanzo un derechazo a la mandíbula de la mujer de piel lavanda, pero su puño fue detenido por la mano izquierda de su adversaria al tomarla de la muñeca, desviando el golpe de su objetivo, mientras que la mano derecha de esta estaba frente a su tráquea con los dedos extendidos, siendo efectivamente puesta en jaque; con la mano izquierda, la rubia aparto la mano sobre su garganta e intento conectar al abdomen con un rodillazo, pero en cuanto levanto el pie del suelo, el pie derecho de Twili barrio su pierna de apoyo, mientras que soltaba la muñeca y con la palma izquierda extendida la azotó de golpe en el suelo, haciéndole perder brevemente el aliento.

FIN DEL FLASHBACK

"JAJAAJAJAJAhahahhaaaaaa"

La risa melodiosa de Kirche resonó en su cuarto, su risa se perdió lentamente mientras se relajaba tras recordar la paliza que se llevo la capitana de las mosqueteras.

"Era tan terca, cayo al piso mas de diez veces y con cada una tardaba mas en ponerse de pie… bueno, pero puedo entenderlo un poco, su orgullo estaba en la línea, no se detuvo hasta que la investigadora le explico su naturaleza después de que la acusara de estar usando magia."

La sonrisa duro en su rostro mientras recordaba la cara de la rubia cambiar entre emociones durante la explicación hasta terminar en resignación.

"Conque alicornio, he, aun con ese cuerpo tan femenino ella tiene la fuerza física de veinte hombres y las alicornios reales como Celestia y Luna son aún más fuertes, creo que les tengo envidia."

Poniéndose cómoda en su cama, Kirche se acurruco tratando de relajar sus adoloridos músculos.

-O-

Una pequeña fragata se movía silenciosa por el cielo, acercándose a la academia de magia de Tristain, habían llegado a su objetivo muy temprano por la mañana, eran alrededor de las cuatro de la madrugada cuando los hombres de Menvil bajaron del navío con cuerdas de manera silenciosa, seguidos de cerca por este y Wardes, la suerte estaba de su lado, por alguna razón no habían encontrado ningún familiar volador que pudiera alertar a sus blancos de su llegada, por lo que su descenso en la azotea de una de las torres paso desapercibida.

La noche tranquila y oscura por la gran cantidad de nubes en el cielo, mantenía casi todo oculto, era un clima desagradable para hacer guardia, las dos mosqueteras de guardia en la torre de artillería asignadas como vigías esa noche platicaban entre ellas para mantenerse despiertas.

"Shhh, ¿escuchaste eso?" -pregunto la mujer de pelo castaño-

Su compañera afino sus sentidos intentando ubicar el sonido mencionado por la primera; ambas desenfundaron sus armas mientras miraban alrededor, intentando ubicar el origen del sonido extraño, un repentino claro en las nubes permitió pasar la luz de las lunas que iluminaron tenuemente una figura moviéndose silenciosamente hacia ellas, pero antes de que pudieran dar la alarma sus cuellos fueron rebanados por una cuchilla de viento.

Ambos cadáveres fueron atrapados antes de tocar el suelo, evitando hacer ruido innecesario.

"Dos mujeres… jóvenes por lo que puedo ver, lastima." -dijo uno de los hombres que bajaron los cuerpos con una sonrisa-

"No importa, ya no es tiempo de las viejas cortesías, quemare todo lo que este en mi camino por igual." -declaró Menvil con una sonrisa-

"Solo no debemos matar a los niños nobles, ellos servirán como rehenes." -intervino Wardes-

"¡Hooo!, ¡¿significa eso que puedo quemar cualquier otra cosa?!"

La pregunta de 'la llama blanca' fue enunciada con un gran tono de emoción que enfermaba a Wardes, por lo que ignoro las palabras del asesino y saco un mapa que brillaba tenuemente, mientras que, al fondo, los mercenarios hablaban entre ellos en voz baja.

'Ambas guardias solo traían armas de fuego'

'¿Cuántos magos tendrán?, ¡tal vez estemos de suerte y solo tengan mosqueteros!'

'Oye estas armas de fuego están muy raras, ¿será un nuevo modelo?'

Dos de los hombres las tomaron y jugaron con ellas apuntándose entre ellos, presionando los gatillos mientras apuntaban al aire, otro le arrebató el arma a uno y la apunto a sus caras mientras les daba una mirada que decía "dejen de perder el tiempo", extendiendo su mano izquierda al otro, este le dio el arma haciendo una mueca, tras recuperadas ambas piezas, dejo las armas de regreso con el cuerpo al que pertenecía cada una.

"Escuchen bien," -llamo la atención de todos Wardes- "tenemos tres objetivos, esta torre, la torre de dormitorios y la torre de clases en el edificio central."

Los tres hombres se rascaron la parte posterior del cuello, se pusieron de pie y se reunieron con el resto.

"Yo tomare la torre de dormitorios, -dijo Menvil- "Jean, Ludwig, Germain, Attas… y Giovani se encargarán de la torre de clases, Celestin y el resto limpiarán esta antes de unirse a ellos."

Las ordenes fueron concisas y claras, todos los hombres se movieron rápidamente.

-O-

La torre de artillería había sido utilizada como almacén hasta hace poco, cuando las mosqueteras llegaron varias habitaciones fueron transformadas en dormitorios, por lo que en ese momento un escuadrón de mosqueteras y la capitana residían dentro de la torre.

Agnes acababa de levantarse a tomar un vaso de agua; cuando se lo había servido y estaba por beberlo, ruidos que venían del pasillo llamaron su atención, parecía ser un grupo que se movía con precaución.

Dejo el vaso sobre el buro y se apresuro a tomar su espada de su funda que se encontraba colgada en la cabecera de la cama; moviéndose en completo silencio se paró detrás de la puerta, preparada en caso de emergencia, dio una mirada alrededor de la habitación para ver si algo le podía servir para defenderse y vio un espejo de pedestal, una sonrisa se formó en su rostro.

-O-

Celestin era seguido por otro a través de los pasillos de la torre, el grupo se había dividido, dos por cada puerta por piso, su plan era tomar a todos los guardias por sorpresa en su sueño, hasta ahora todos los pisos superiores habían estado totalmente solos o llenos de materiales propios de la torre, actualmente se encontraba en el segundo piso, ya casi al final de su descenso, pensando que tal vez no había nadie más en la torre, se acercó a la penúltima puerta del pasillo, esperando encontrar otro almacén, pero al abrir la puerta se encontró de frente con un apuesto noble que le apuntaba con su varita.

Asustado por el encuentro inesperado lanzo apresuradamente el hechizo 'lanza de hielo' y cayó muerto… Celestin.

Lo que vio al atravesar la puerta no era una persona, se trataba de un objeto mágico, era 'el espejo del mentiroso', un objeto mágico que invertía todo lo que se miraba en él, hacia feo lo bonito y daba belleza a lo feo, por lo que el hechizo, al chocar contra la superficie del espejo se invirtió, cambiando su dirección 180 grados, atravesando el pecho del mismo mago que lo había lanzado.

Al ver a su compañero caer, el segundo se apresuro a entrar a la habitación y encargarse de quien estuviera dentro, pero en cuanto paso el marco, una espada ropera atravesó la madera de la puerta, degollándolo al instante, unos momentos después, sus mosqueteras llegaron a su habitación.

"¡Capitana!, ¡¿se encuentra bien?!"

"Umu, estoy bien, ¿Qué ha pasado?" -contesto asintiendo-

"Dos hombres entraron a nuestra habitación, intentaron matarnos dormidas, pero ya nos encargamos de ellos."

Dos hombres en mi habitación y dos en la de ellas, esto no me gusta, deben de ser perros de Albión. -pensó la rubia-

"¡Prepárense todas cuanto antes, estoy segura que no son los únicos!, ¡una escuadra suba a confirmar el estado de los demás pisos y no se separen!, si se ven superadas retrocedan de inmediato, al resto las quiero listas y siguiéndome en tres minutos, ¡¿está claro?!"

""¡SI!""

-O-

Menvil había asegurado sin ningún problema a todas las alumnas y las condujo al comedor en el edificio central sin retrasos, las jóvenes nobles estaban muy asustadas y aun en sus camisones de dormir, por lo que no opusieron resistencia alguna a la invasión, las varitas de todas habían sido recolectadas y puestas en una bolsa, unos momentos después vio que sus hombres asignados al edificio principal bajaban con sus propios rehenes, ver entre ellos al viejo director Osmond puso una gran sonrisa en su rostro, todos los rehenes habían sido rápidamente atados con un hechizo que aseguro sus manos y tobillos con cuerdas bien ajustadas, frente a él prácticamente solo había mujeres, el viejo era el único hombre.

"Mantengan la calma, mientras nadie intente hacerse el héroe, haga ruido o desobedezca nuestras instrucciones, nadie saldrá lastimado." -dijo Menvil con una gran sonrisa en el rostro, sentado cómodamente en una silla-

Entonces un sollozo se escuchó, una chica había comenzado a llorar; él se levantó y camino hacia ella, apuntándole con su bastón al estar frente a ella.

"¿Te gustaría convertirte en cenizas?"

Las palabras no habían sido habladas con el tono de una amenaza, pero era claro que habían de tomarse como tal, la chica dejo de llorar de inmediato.

"Muchacho." -hablo con voz calmada el director-

"¿Qué?" -se volvió Menvil hacia el-

"No uses la violencia contra mis estudiantes, Albión nos quiere como rehenes ¿no?, para usarnos como moneda de cambio en negociaciones ¿verdad?"

"¿Cómo lo sabes?" -pregunto intrigado en hombre-

"Es bastante obvio, ¿no lo crees?, magos experimentados que vienen desde lejos, y no vienen buscando riquezas, su objetivo es bastante claro, por lo tanto, le conviene ser más paciente para lograr sus objetivos."

"Lo que te 'conviene' viejo, es cerrar la boca y considerar que valor puede tener un anciano para la nación." -dijo burlonamente uno de los secuaces-

Con la conversación terminada definitivamente, todos comenzaron a asegurar el comedor, fue entonces que Menvil notó que el resto de sus hombres no llegaban.

Esos idiotas se están tardando, ¿será que se detuvieron a 'divertirse'?, no, ya saben que no deben tardarse o el enemigo podría conseguir refuerzos.

Los pensamientos del líder mercenario fueron interrumpidos por una voz que venía desde afuera.

"¡A LOS DEL COMEDOR!, ¡SOMOS LAS MOSQUETERAS DE SU MAJESTAD!"

Con una sonrisa Menvil se dirigió a la puerta para negociar con las personas de afuera.

-O-

En el puerto de Rosais el combate en el suelo era arduo, para todos, menos para un hombre en armadura negra, los hechizos lanzados por los nobles de Albión desaparecían como si estuvieran lanzando puños de arena a un muro de granito sólido, los soldados enemigos caían por decenas con cada movimiento de su espada, dejando atónitos por igual a sus enemigos como a sus aliados.

"¡Oy!, ¡Satoru, sabía que eras fuerte pero no me esperaba algo así!, ¡¿Qué infierno de entrenamiento haces?!" -pregunto Derflinger igualmente impresionado-

Estaban repeliendo un ataque con el que habían intentado tomar desprevenidas las fuerzas de Tristain y el reino hechicero, Ainz estaba por responder que ese no era el momento para hablar, pero entonces la advertencia de un 'Message' entrante sonó en su mente.

¿Huh?, todos saben que estoy en medio de una batalla, probablemente sea algo importante. -pensó y se retiro de inmediato del frente, fingiendo estar recuperando su aliento por un momento-

'Si, ¿Qué sucede?'

'Satoru-sama, hay una emergencia,' -se escuchó la voz de Twili- 'un escuadrón de mercenarios se infiltró en la academia, tienen a las alumnas como rehenes.'


Ahí esta finalmente, un capitulo mas, espero sea de su agrado, agradezco mucho su apoyo y si no se dieron cuanta, junto con este capitulo publique otra side story 'Los Días Frenéticos de Henrrietta' que espero sea de su agrado, trata de la visita de la reina de Tristain al reino hechicero, no es esencial para la historia principal pero agradecería si pudieran darle un vistazo y dejar su opinión, eso es todo por ahora de mi parte, cuídense mucho y no se arriesguen innecesariamente durante estos momentos pesados, nos leemos luego XD.