Wizdad
Sumario: Harry Potter no tenía nada resuelto en su vida. Si James no causaba un problema, entonces Albus estaba de mal humor. Si Albus no parecía un grumpy, Lily tenía una rabieta. Cuando creía que podría tener un descanso, debía ir al Departamento de Aurores. La mayor parte del tiempo no tenía idea de qué estaba haciendo, o qué tan bien lo hacía. Agregar a Draco Malfoy y unos mellizos sólo lo haría más divertido.
Género: Romance/Family/Humor.
Claves: Drarry EWE. Fluff, familias Potter-Weasley y Malfoy-Greengrass. Shipps variados.
Disclaimer: Si HP fuese mío, esto sería canon. Ya que no lo es, saben lo que significa.
Código adolescente púrpura
Harry extrañaba a su pequeña Lily desde el preciso instante en que la vio partir en el andén, camino a Hogwarts. Pasó esa noche en la casa de Astoria y Ginny, mientras la primera les ofrecía bebidas calientes, y él revisaba un álbum de fotografías de los niños con su ex esposa.
Las cartas no tardaron en llegar.
"Papá,
HOGWARTS ES LO MEJOR DEL MUNDO. James intentaba asustarme, pero tus historias no son ni la mitad de geniales comparado a esto. ¡Soy una Slytherin, papá! No se lo tienes que contar a Draco, porque yo ya le voy a escribir una carta para decírselo, y espero que se ponga muy, muy feliz. Las chicas de Sly han sido muy lindas y tuvimos una pijamada, nos juntamos en el suelo con nuestras almohadas y hablamos de cosas de chicas que no te puedo contar, porque no eres una chica.
A todos les ha encantado mi "mascota", ¡gracias por eso, papá!
Te ama,
Lily"
"¿POR QUÉ LILY TIENE UN ESPECTRO MÁGICO COMO MASCOTA?
NO ES JUSTO. SÓLO ES UNA MASCOTA POR ESTUDIANTE.
QUIERO UN ESPECTRO MÁGICO COMO MASCOTA.
Tengo una lechuza blanca porque tú dijiste que tuviste una, pero OLVIDASTE DECIRME QUE PENSABAS DARLE A LILY UN PENDIENTE QUE CREABA UN ESPECTRO MÁGICO DE SU EDAD Y FORMA.
¿Qué hace? ¿Habla? ¿Puede tocar las cosas? ¿La ayuda con la tarea? Intenté atraparla, pero Lily la hizo desaparecer al tocar su pendiente.
NO ME PARECE PARA NADA JUSTO, PAPÁ, Y ANTES DE QUE LO DIGAS, NO, UN ESPECTRO MÁGICO NO ES IGUAL QUE UNA CAPA DE INVISIBILIDAD.
Es porque es la menor y única chica, ¿cierto? La quieres más a ella :c
-James S. obviamente"
"Papá,
Me gustaría que le digas a James que pare de pedirme que conspiremos contra ti y mamá por darle a Lily un pendiente que crea un espectro mágico. Ya sé que es sólo una sombra viviente de ella, y sí, puede aprender cosas y es bastante genial, pero James está insoportable. Dile que se concentre en sus TIMO's o no aprobará. Chicos como él necesitan estudiar meses antes sólo para recordar un hechizo diferente al expelliarmus.
Hogwarts sigue siendo Hogwarts. Las últimas modificaciones a nuestro mapa nuevo están terminadas y las estamos probando, siempre en horas en que se puede andar por los pasillos, claro. No rompemos ninguna regla.
No he estado de muy buen humor esta semana porque hay un grupo de chicas que sigue a Scorpius a todas partes, y con él, a mí. Parecen haberlo notado ahora que ha dado otro estirón. Las chicas son raras, antes sólo nos evitaban. ¿Puedes creer que llegaron a insinuar que Altair y él eran hijos de Voldemort? Eso ni siquiera es cronológicamente posible.
¿Es verdad que James tiene novia? Pobre tonta.
-Albus"
"Papá,
ENCONTRÉ A ALBUS, SCORPIUS Y ALTAIR FUERA DE LA CAMA DE NOCHE EN UNA DE MIS RONDAS DE PREFECTO.
Hay unos rumores muy bobos sobre los Malfoy y ellos andaban en la Sección Prohibida, ¡dile algo!
No quiero que crean que soy hermano del futuro Señor Tenebroso.
Yo no diría que Andy es mi novia. Más bien, me besó y yo no la alejé, ¡no era para que todo Hogwarts se enterase!
Las chicas son raras.
-James S."
"Papá,
Estábamos haciendo una investigación sobre Alquimia, sin permiso, porque hay una clara preferencia por los Gryffindor y a alguien le pareció mala idea darle pases a la Sección Prohibida a un grupo de Slytherin, porque piensan que nos haremos Voldemort.
¿No le preguntaste a James cómo supo que estábamos allí, si ninguna ronda de Prefecto pasa por la biblioteca?
Piensa en eso.
-Albus."
"Papá,
¡Me está yendo increíble! Lo hice tan bien en las clases de vuelo que la directora está considerando dejarme entrar al equipo de Quidditch como Buscadora, porque el otro está lastimado, y no pueden usar la excusa de la edad porque a ti sí te dejaron entrar a los once años. James está como loco, pero cuando McGonagall le preguntó si prefería que yo no entrase al equipo, se puso peor y le dijo que claro que su hermanita tenía que entrar. Es un tonto, pero está muy pendiente de mí, aunque finge que no, así que no te preocupes.
Todo bien con las clases, me encanta la comida de aquí, y su tarta de melaza es tan buena como la de la abuela Molly.
¿Puedes decirle a James y Albus que se peleen un poco menos? Las demás chicas me preguntan si son mis hermanos y me da pena cuando andan así.
¡Todos aman a la otra Lily! Ya le enseñé a cargar mis libros por mí, y a jalar el cabello de alguien si me molesta. Mamá me dijo que era buena idea.
¡Mándale saludos a Draco de mi parte! Voy a escribirle otra carta igual, quiero consejos sobre una poción.
Te ama,
Lily"
"Querido padre,
Siempre tardo en acostumbrarme de nuevo a la rutina de Hogwarts. Las clases van bien, comenzamos los entrenamientos de Quidditch de nuevo, y nuestro Buscador está lastimado, pero hay varios candidatos, así que no te preocupes, ¡Slytherin se llevará la copa!
Hay algunos rumores extraños sobre Alti y de mí, pero también he hecho amigas en varias Casas que han sido muy lindas conmigo y nos están defendiendo. Es una locura lo que dicen, así que Altair me pidió ignorarlos. Eso intento.
Parece que será un gran año e intentaré que la persona que me gusta me note un poquito más, ¡te avisaré si funciona!
-Scorpius H. Malfoy"
"Padre,
Primero que nada, si la directora McGonagall te escribe, quiero que sepas que el Gryffindor al que hechicé estaba molestando a Scorp. Madre me dio permiso de hechizar los pies de alguien si lo hacía, ¿y cómo iba a saber yo que le saldrían raíces de los dedos y se quedaría enterrado ahí?
Deberías felicitarme por lo increíble que fue el hechizo para que Flitwick y Pomfrey todavía no hayan podido retirarlo, por cierto. He oído que hace muchos años que no veían nada tan bien realizado.
Hogwarts es Hogwarts. Las clases siguen, comparto optativas con Scorpius y Albus, la Aritmancia es interesante, y me agrada que hayamos cubierto los puestos necesarios para abrir la sección de Alquimia, aunque odié no poder convertir mi gramo de plomo en oro.
Hoy estuve dibujando a Scorpius y Albus mientras estudiábamos en la biblioteca, te mando una copia del dibujo. Creo que quedó bastante bien.
-Altair Tyrone Malfoy Greengrass."
"Querido padre,
Albus me contó que James nos delató al señor Potter, y quiero que sepas que en serio sólo estábamos buscando un libro de alquimistas para una tarea. Tenemos una profesora temporal mientras la otra se cura de un resfriado, y a ella no le agradan nada los Slytherin. No dejes que el señor Potter se enoje con Al, fue mi idea.
La persona que me gusta no me presta atención, pero en el partido de hoy mis amigas hicieron unas pancartas para mí, y creo que le dieron celos. Al menos, se enojó un poco. ¿Crees que eso sea bueno? ¿Que me ame y nos casemos un día?
-Scorpius H. Malfoy."
"Padre,
Sí, regresaré los otros libros que tomé prestados de la Sección Prohibida. No es para tanto. Mejor no le digas a Scorp que lo hice.
Esta mañana dibujaba el aula de Transformaciones durante una clase muy aburrida y McGonagall me vio. Tranquilo, no hay castigo. Me pidió crear el diseño para un mural de una pared restaurada del castillo, en honor a la Batalla de Hogwarts. Tengo que tenerlo listo para la conmemoración de la victoria y he hecho algunos bocetos en la tarde, pero no tengo nada claro, ¿alguna idea? Te mando los diseños sin terminar. No quiero hacer algo demasiado deprimente.
-Altair Tyrone Malfoy Greengrass."
"Querido padre,
Hoy es un día tan importante que lo anoté en mi calendario. Lo que pasó fue que una de mis amigas me dio una carta perfumada en forma de corazón, muy bonita, por cierto, y la persona que me gusta tuvo una reacción que obviamente fueron celos, ¡incluso Alti lo dijo!
No me lo estoy imaginando, ¡pronto saldremos!
-Un muy emocionado Scorpius H. Malfoy"
"Padre,
Quisiera que hables con Scorp para que deje de hacerse ilusiones. A mí también me fastidian sus seguidoras, y no porque tenga celos. La verdad es que a todos nos molestan, incluso a Albus, y sabes cómo se pone cuando anda así.
En realidad, los Potter están un poco insoportables. Lily al menos me ha dejado usar a su sombra mágica como modelo para las tonalidades de mis dibujos.
¿Por qué Scorp y yo no recibimos increíbles regalos pasados de generación en generación? Y los anillos de la familia no cuentan. Ni el resto de las joyas. Hablo de algo mágico.
Tengo una idea sobre qué hacer para el mural y se lo mostraré a McGonagall hoy mismo.
En serio, habla con Scorp para que aterrice.
-Altair Tyrone Malfoy Greengrass."
—0—
Harry fue el primero en llegar el día en que el tren regresaba a los niños por las vacaciones de diciembre. Astoria se Apareció con Draco momentos más tarde y Ginny unos minutos después, apresurada y con una capa encima del uniforme que usaba para entrenar con su equipo.
Lily bajó dando saltos. La proyección de sombra de sí misma la perseguía y la niña no paraba de hablar con un grupo de su edad. Cuando localizó a sus padres, los saludó con un gesto amplio del brazo, se despidió de sus amigas, y corrió hacia ellos.
Prácticamente se lanzó a los brazos de Harry y Ginny. Después saltó hacia Astoria para abrazarla y dejarse besar el rostro, y terminó colgándose de un costado de Draco, haciéndole preguntas que no podía distinguir muy bien.
Luego de un par de llamados del tren y mucho movimiento en el andén, divisó una cabellera rubia platinada que no podía pertenecer a alguien que no tuviese sangre Malfoy. Altair charlaba con una chica, que le besó la mejilla al despedirse, mientras él sólo lucía ligeramente incómodo al respecto y se quejaba, haciéndola reír.
Altair caminó hacia ellos con las manos dentro de los bolsillos, saludó a su padre, y se mantuvo junto a su madre, permitiéndole rodearlo con los brazos y susurrar cuánto lo extrañaba.
—James estaba siendo un idiota en medio del tren —explicó, con un vago tono de irritación—, y Albus con él.
Harry arqueó un poco las cejas. ¿Albus, siendo un idiota con James? Viniendo de Altair, podía significar cualquier cosa.
Se percató de que era un verdadero problema cuando los gemelos Scamander descendieron sin James. Buscaron a sus padres en el andén y lo saludaron al ir de paso. En el momento en que Harry les preguntó sobre James, Lorcan rodó los ojos y emitió un leve quejido.
—Siendo un idiota —replicó—, lo siento, padrino.
Albus y Scorpius llegaron después. Harry comenzaba a impacientarse y temía lo que fuese que James estuviese haciendo, hasta que lo vio bajar. Se despidió de alguien todavía dentro del tren y se dirigió hacia su familia, sonriendo como siempre lo había hecho. Igual que Sirius.
—Hola, papá —James lo rodeó con un brazo al mismo tiempo que Harry lo hizo con él—, ¿ya nos vamos? Hola, ma- no, sin- mamá, besos no-
A Ginny, por supuesto, no le importaba la "conducta adolescente" de su hijo, así que le sujetó el rostro con ambas manos y le llenó una mejilla de pintalabios color cereza, a pesar de que James fruncía la nariz e intentaba voltearse.
Comenzaron a moverse, luego de que Astoria hubiese contado cabezas. Planeaban un almuerzo juntos, porque se suponía que había una "gran noticia".
—¿Por qué tardaste tanto en bajar del tren? —indagó Harry, procurando no lucir demasiado interesado— ¿muchos amigos de los que despedirte?
—Algo así —James chasqueó la lengua y miró en otra dirección. Luego, como si acabase de recordar algo, vio a su padre—. ¿Me puedes llevar a un sitio mañana?
—Sí, claro, ¿qué sitio?
—Ahm, la casa de una amiga. Le dije que le buscaría algo hoy.
Tal vez el "idiota" al que Altair se refería tenía que ver con chicas. Harry suspiró, más tranquilo, y le prometió llevarlo.
Almorzaron en un local nuevo del Londres muggle. Después de que llegó el postre, Ginny se puso de pie y carraspeó para llamar la atención de los chicos.
—Esto puede no parecer gran cosa a estas alturas, viviendo juntas —explicó, despacio—, pero…Astoria y yo decidimos casarnos en una pequeña ceremonia este diciembre.
Estaba seguro de que alguien se ahogó con su bebida y empezó a toser, y no era James. Harry tenía la vista puesta en su hijo mayor, por la forma en que podría haber reaccionado unos años atrás. En ese momento, sólo terminó de masticar con calma.
—Bien por ti, mamá —alegó, más interesado en su comida—, pero no voy a ponerme trajes ni túnicas elegantes.
—Sí lo harás, cariño, porque quiero una foto linda. Y te vas a peinar.
James soltó un vago sonido de protesta y siguió comiendo. Lily ya estaba de pie, abrazando a Astoria y a Ginny, mientras les preguntaba sobre los preparativos. Scorpius parecía encantado, Albus un poco aturdido, y Altair tan aburrido como si que uno de sus padres anunciase que se casaría ocurriese a diario.
Observó a Draco de reojo. Le hacía una pregunta a Astoria y ella respondía con una gran sonrisa.
Harry estaba feliz de que todo estuviese bien en su familia.
—0—
Las cosas no estaban yendo demasiado bien esas vacaciones.
El principal problema era que, debido a los preparativos apresurados, Harry volvía a cubrir el puesto de Ginny en La Madriguera. Era sólo la excusa de ese año, claro, porque llevaba varios haciéndolo. No habría sido diferente de cualquier otro diciembre, si James y Albus no pasasen tanto tiempo afuera.
Por suerte, no había más chicos saliendo por la chimenea enojados, ni visitas a casas de conocidos de sus padres. James era el encargado oficial de preguntarle si podían ir a esta parte o a aquella, y si no tenían nada pendiente en familia en ese momento, Harry accedía.
Ginny no estaba demasiado contenta con esto.
—¿Tienes al menos una idea de a dónde los estás dejando ir? —repetía cuando hablaban del tema.
—Claro que sí —contestaba Harry, que se Aparecía con ellos cada vez, para estar seguro del lugar en que podía encontrarlos.
—¿Y por qué pasan tanto tiempo allá?
—No sé, Gin, son chicos…yo pasaba mis vacaciones en tu casa después de cierta edad.
—Tú no querías estar en tu casa y razones no te faltaban, Harry.
Más o menos así se resumían sus discusiones al respecto. Luego Astoria hacía la observación de que a lo mejor sólo querían pasar más tiempo con sus amigos, o tenían pareja.
Un día en que los mellizos y Lily estaban en Godric's Hollow, le preguntó a Draco lo que opinaba. Él detuvo su lectura de un libro de pociones y lo consideró un instante.
—Supongo que, mientras no se metan en problemas, no es la gran cosa, ¿cierto? Me refiero a que tienen tu permiso, están juntos…Albus todavía debe mantener algo de sentido común en medio de su adolescencia, ¿no?
Mientras no se metan en problemas, no es la gran cosa, se repitió Harry. Sí, tenía sentido para él.
¿Qué tanto podían hacer esos dos?
Pero, por si acaso, decidió hablar un poco con los mellizos, que ocupaban la sala. Altair terminaba el sombreado de un dibujo bastante bueno que pensaba regalarle a su madre, en un sillón, y Scorpius leía en el otro, estirado sobre un sofá de dos plazas.
—Es extraño que no estén pasando tanto tiempo con Albus estos días…
La mirada que intercambiaron los mellizos le provocó un mal presentimiento.
—Bueno…—balbuceó Scorpius—. Al quiere pasar algo de tiempo con James, y eso es entendible porque-
—Los dos son igual de idiotas —concluyó Altair, que se preocupaba más por su dibujo que por las sutilezas—, yo pensaba que Albus lo era un poco menos, pero la sangre es más fuerte. Sin ofender, Harry.
—¿Por qué crees que son idiotas? —inquirió Harry, ignorando con maestría el comentario sobre la sangre, que claramente no iba dirigido al lado de Ginny.
Altair suspiró.
—Hay un grupo de sexto-
—¡Alti! —Lo reprendió Scorpius.
—¿Qué? Él me está preguntando y padre me pidió que no le dijera mentiras.
—¡Le prometimos a Al no contarle!
—Yo no recuerdo haberle prometido nada, sólo hice "ujum".
—¡Altair!
—Scorpius —Draco lo salvó, llamando a su hijo desde el pasillo—, ven un momento a ayudarme con algo.
Un preocupado Scorpius obedeció a su padre, lo que dejó a Harry a solas en la sala con Altair.
—Lo hizo a propósito —dijo Altair.
—Sí, estoy seguro. Sobre Albus…—insistió Harry, en voz más baja.
—Ah —El chico se enderezó en el sillón—, hay un grupo de sexto de Gryffindor y Slytherin, bueno, son tres Gryffindor y el hermano de uno de ellos, que es Sly. Conocieron a James y Albus, les pareció divertido que estén en la misma situación, y van a hacer idioteces juntos.
—¿Qué tipo de idioteces?
Él fingió considerarlo.
—Hace como una semana…estoy casi seguro de que se metieron a un edificio donde no estaba permitido el paso —Altair arrugó el entrecejo—. James me pidió buscar una poción para quemaduras leves en el libro de mi padre.
Bien, eso sonaba a problemas.
Minutos más tarde, Draco permitió que Scorpius escapase y volviese a la sala para reprender a su hermano. Harry caminó hacia la cocina, se sentó junto a su novio, y presionó la cabeza en la mesa.
—James y Albus hicieron algo probablemente ilegal que terminó con alguien quemado —masculló, entre dientes.
—Eso parece bastante…Gryffindor —contestó Draco, mirándolo por encima de las gafas de lectura que usaba.
Harry intentó reírse. No le salió.
—0—
De hecho, Harry no los interrogó. La verdad es que ni siquiera tuvo tiempo de reprenderlos o sentarse con ellos.
Ginny fue la que estalló antes. Él iba a buscar a los chicos en su casa y Lily estaba pegada a su costado, mientras oían a su madre decirle a James y Albus que estuviesen en casa con su familia, que no los verían hasta julio, y que los quería allí en su boda. La discusión aumentó un poco de volumen, le pareció que Astoria intentaba calmar a su prometida, y Harry decidió que Lily y él darían un paseo por el jardín.
Albus guardó silencio cuando volvieron a Godric's Hollow. James refunfuñaba por los dos.
—La mamá de Andy le hubiese dado permiso…
Harry casi podía oír a su ex esposa contestando "pues bien por Andy, pero esa no es tu mamá, y ya dije que no". Suponía que algo así soltó en su discusión.
—…además, no es como si nos necesitase aquí, ahora sólo necesita a Astoria y…
Él exhaló. Eso era un código rojo. Adolescente de mal humor.
Harry preparó chocolate y galletas con ayuda de Lily, lo sirvió en la mesa, y llamó a los chicos. Realmente no esperaba que aparecieran. Albus fue sólo por el chocolate y James se comió la mitad de las galletas, mientras seguía quejándose de cómo su madre lo regañó.
—No es justo, ¿verdad, papá? —James se dirigió a él de pronto. Una terrible idea. Harry y Ginny tenían un acuerdo de no intervenir con las reprimendas o decisiones del otro. No que los chicos se enterasen al menos; luego podrían hablarlo entre ellos.
—Quizás Ginny sólo te extraña porque…
Sobra decir que el código rojo se convirtió en un código violeta. Adolescente irritado que odia a todo el mundo.
Lily seguía comiendo sus galletas y Albus bebía de su chocolate, momentos después de que James se hubiese metido a su cuarto. El portazo se escuchó por toda la casa.
—¿Qué fue lo que le pidieron a Gin? —Le preguntó a Albus.
—Unos amigos nos invitaron a un sitio la noche de la boda de mamá.
Sí, podía ver por qué les dijo que no.
—0—
—¿Cuándo fue la última vez que discutiste con uno de los mellizos?
Draco le dedicó una mirada extraña, antes de sentarse sobre su regazo, para que Harry le colocase la crema en la espalda.
—¿Por qué discutiría con un adolescente, Harry? Te das cuenta de que debe haber una importante diferencia de madurez entre mis hijos y yo, ¿cierto?
Él soltó un resoplido.
—Vamos- todos tienen desacuerdos, Draco.
Dibujó la línea que, según él, conectaba los lunares en su espalda, y le besó la parte de atrás del cuello. Lo sintió removerse a causa de una risita.
—Claro que los tenemos —replicó su novio, en tono de obviedad—, hace unos años descubrí que es más sencillo negociar que intentar empujarlos en la dirección que quiero que tomen.
—¿A qué te refieres con eso?
—Bueno- ya sabes, si uno quiere algo, que sea a cambio de otra cosa —Draco se encogió de hombros—. Altair me pidió usar el laboratorio provisional que tengo en casa, entonces le dije que me diera su lista de ingredientes antes, así comprobaba que no estaría en peligro, y luego tenía que dejar todo como estaba cuando entró. Y francamente, no creo que me haga falta preguntar por qué quería una poción que funciona como pegamento. Y si Scorpius quiere ir a un sitio, sólo me aseguro de que deje alguna tarde libre para pasar con Astoria y otra conmigo, y…no sé, funciona con ellos. No suelen pedir cosas tan extravagantes tampoco.
—¿Y el último problema que causaron?
—¿Aparte del chico con pies de raíz que Altair hechizó? —Draco lo sopesó un instante—. Scorpius intentó adoptar un crup sin decirme y esconderlo en su baño, y Altair sacó uno de mis libros de pociones avanzadas de la biblioteca.
—No suena tan…grave.
—Excepto que Scorpius en realidad es alérgico a los crups y el libro que Altair sacó tenía varias clases de veneno —aclaró él, echándole un vistazo por encima del hombro—. Luego el crup encontró un nuevo hogar, y resultó que Altair sólo quería acabar con unos insectos que se comían las flores del jardín.
Harry comprobó que ya hubiese terminado con su tarea y le volvió a besar la parte de atrás del cuello, arrancándole otra risita.
—Sigue sin parecerme un problema mayor, ¿o no?
—¿Y el que quieran ir a un sitio en una fecha que, casualmente, coincide con la boda de Gin y Tori, sí es grave? —Draco se reacomodó de lado para verlo y elevó una ceja—. No es como que ellos hubiesen propuesto la fecha a sus amigos, ni vayan a faltar a la boda, supongo que lo peor que podría pasar es que se vayan antes, o lleguen un poco tarde.
Harry abrió la boca para replicar y se dio cuenta de que no tenía respuesta para eso.
—Debería casarme contigo también —bromeó, besándole la mejilla.
Draco se rio, negó, y apartó sus brazos antes de que se acomodase demasiado, para ponerse de pie.
—Una boda ha sido suficiente para mí, son demasiado trabajo —Se inclinó para presionar un rápido beso en los labios de Harry y luego se alejó, cambiando de tema.
—0—
Harry necesitaba recordar que los adolescentes tenían reacciones peculiares.
Lo que sucedió al día siguiente de su charla con Draco, fue que le dijo a los chicos que hablaría con Ginny en su nombre, para que pudiesen ir con sus amigos después de la boda. Ginny, todavía molesta, terminó por rendirse.
Ese día, los chicos decidieron que Harry era el adulto más genial del mundo. Y se sentía muy bien, porque James se le acercaba para hablarle de cualquier cosa y bromeaba con él más de lo que lo había hecho en años.
La siguiente semana fue una "buena racha". La boda de Ginny y Astoria se convirtió en una ceremonia hermosa de la que se tomaron cientos de fotografías, Lily paseaba con su nuevo vestido, y Albus le había pedido a Draco que le enseñase a bailar, aunque hasta donde él sabía, no invitó a nadie durante la fiesta.
James le pidió permiso para ir con sus amigos un par de veces más, otros días lo acompañó a La Madriguera, e incluso tuvieron dos noches de cine en casa, con palomitas de maíz y almohadones de gatitos de Lily. Conoció a la tal Andy una tarde que pasó por Godric's Hollow; era una chica atlética de quince años, con una sonrisa preciosa, y muy educada. Lástima que a James no le gustase en realidad, y decidiesen ser sólo amigos.
Harry estaba seguro de que había resuelto el problema principal de esas vacaciones, hasta aquella tarde en que tenían un duelo de práctica en la sala. James y Albus empezaron a susurrar en cuanto terminaron, y de cierto modo, llegaron a un consenso.
—Papá, ¿nos acompañas hoy? —Fue James el que se lo pidió.
Fuese lo que fuese que Harry hubiese hecho esas vacaciones, no creía haberles dado la impresión de que aprobaría que seis chicos menores de edad se colasen a una biblioteca mágica cerrada por un accidente relacionado a las Artes Oscuras.
Y en definitiva, no les dijo que él los ayudaría a hacerlo.
Sin embargo, eso fue lo que debió entender el Inefable asignado a la zona que los encontró discutiendo afuera, y la razón de que luego Harry estuviese tomando una taza de café frío con Zacharias Smith, que se había quitado la capucha después de simular que se lo llevaba para interrogarlo.
—Contigo uno nunca se aburre, ¿no, Potter?
—¿De qué hablas? —Harry arrugó el entrecejo.
—Nada, nada…—El Inefable resopló—. ¿Qué hacías, exactamente, con seis adolescentes en una zona mágica de alto riesgo restringida por el Ministerio?
Harry hundió el rostro en sus manos.
—No tenía idea de que iban allí —protestó—, James decía que iban a "visitar" a un amigo, los Aparecía frente a su casa, a unas calles de ahí. Y siempre estaban de vuelta donde los dejé cuando los buscaba.
Smith tamborileó con los dedos en el borde de la mesa que los separaban.
—No voy a mandar al niño-que-vivió a una celda temporal porque dos de sus hijos son adolescentes y se comportan como tal —El Inefable se colocó de pie, se bebió su taza de café frío de un trago, y después se alisó la túnica oscura del uniforme—. Consígueme un café decente, fingiremos que esto no sucedió, tú hablarás con los chicos y yo voy a salir antes de la hora; suena a un gran plan para mí. Ah, pero si vuelvo a verlos en esa zona, puede que no alcance a evitar que otro Inefable los hechice. O que salga un inferi del suelo que les sujete los pies, o…ya sabes, las cosas que pasan en un sitio lleno de ese tipo de magia. Por algo se ponen carteles de "no entre".
Harry tragó en seco y asintió.
Afuera, en unas incómodas sillas blancas, James lo esperaba dentro de su faceta de "odio el mundo", con los brazos cruzados y las piernas estiradas frente a sí. Albus no paraba de mover una pierna y mirar hacia los lados del pasillo. Harry apenas se fijó en los chicos que iban con ellos; estaba claro que dos eran hermanos, y debían ser el grupo que Altair describió.
Tendría una larga y cansina conversación con ellos. Eso suponiendo que James no quisiera huir y arrojar su puerta de nuevo.
—Van a venir a buscarlos en unos minutos, no les recomiendo que intenten irse de aquí, los Inefables están un poco locos —indicó a los chicos desorientados e irritados. Su límite de adolescentes soportables estaba en dos; no pensaba cambiarlo ese día—. Gin no sabe —Le avisó a Albus. Notó que paraba el tic y exhalaba—. Nos vamos.
Albus se levantó de su silla de un salto y caminó detrás de él, con las manos en los bolsillos y la cabeza baja. James no se movió.
—James, si no te Apareces conmigo ahora, te vas a Aparecer con Ginny —advirtió Harry, despacio—, y ella no va a estar feliz de venir a buscarte al Ministerio.
James echó una ojeada a los demás chicos y resopló.
—Puedo tomar la red flu cuando quiera irme —masculló, entre dientes.
Merlín le diese paciencia.
—Claro —Harry rodeó los hombros de Albus con un brazo y continuó alejándose—, pero yo lo reconsideraría si fuera tú. La red flu podría estar cerrada, o tener un desvío hacia la casa de tu madre.
Albus le dio una ojeada a su hermano por uno de los costados de Harry. Se percató de que gesticulaba con los labios, aunque no escuchó ruido alguno. Tras un momento, James los seguía con zancadas fuertes que hacían notar su presencia más lo normal.
—Lo de avisarle a mamá fue un buen truco —susurró Albus.
Harry le palmeó el hombro con suavidad.
—También iba para ti.
—Ya sé —Rodó los ojos—, ¿por qué crees que me levanté de una vez?
Al menos, Albus todavía tenía una pizca de sentido común.
—0—
Por supuesto que James se dirigió a su cuarto enseguida y tuvo su respectivo portazo. Harry temía que tendría que reforzar esa pobre puerta, si seguía así. Lily preguntó qué pasaba y él le pidió que fuese a su cuarto; gracias a Merlín que su pequeña aún no entraba a la "fase de peligro adolescente", así que pronto estuvo a solas en la sala con Albus.
Harry se pasó las manos por el cabello y respiró profundo. Contó hasta diez. Después se retiró los lentes y los limpió con cuidado. Necesitaba ocuparse en algo para no perder la compostura, y Albus parecía poco ansioso porque llegase una reprimenda.
—¿Sabes lo que es un inferi, Al? —Harry se enorgulleció de su tono sereno. Lo practicaba desde la época como Auror, cuando su superior le decía que no podía comenzar a gritarle a otros agentes en los momentos en que eran idiotas, ni por mucho que quisiera hacerlo.
—Sí, salen en algunos libros.
De magia oscura, agregó Harry, para sí mismo. No creía poder tolerar aquella conversación también; a menos que Albus quisiera volverse Lord Voldemort en un futuro cercano, no iba a empezar a preocuparse por su curiosidad sobre la magia. Que los maestros de Hogwarts se encargasen de eso.
—En el lugar en donde estaban, podrían haber salido algunos inferi a atacarlos.
Albus empalideció. Sí que debía haber leído lo suficiente de ellos.
—Ya- ya entendí —balbuceó, cambiando su peso de un pie al otro—. ¿Estoy en problemas, papá?
—Sí —Harry suspiró cuando lo vio pasarse una mano por el cabello. Se preguntó si lucía así a su edad—. No vas a ir a ninguna parte por lo que resta de las vacaciones, ni a La Madriguera, ni con los Malfoy.
—Bien.
—Déjame pensar en si eso es suficiente —Harry sacudió la cabeza. No servía para dar castigos—. La próxima vez que te pongas en peligro así, le diré a los Inefables que te metan a la celda por una noche, ¿entiendes eso?
—Sí.
—¿Y si yo no hubiese estado y salía un inferi…?
—Podría estar muerto.
—Así que…
—No vuelvo a escuchar a los amigos de James —Albus hizo una breve pausa—. ¿Le vas a contar a mamá?
—No esta vez —Cuando su hijo comenzaba a relajarse, Harry añadió:—, pero será ella la que te busque en la celda, si vuelve a pasar algo como esto.
—Me pasaré las vacaciones leyendo en mi cuarto —juró Albus, solemnemente.
Harry casi se rio. Lo dejó ir y se tiró sobre uno de los sofás, preguntándose qué hacer con James.
Optó por hacer acopio de una fuente de paciencia que desconocía. Esperó para que su humor se aplacase, se distrajo para tranquilizarse por igual, y tocó a su pobre puerta siempre atormentada cuando pensó que ya era necesario.
Quizás debió darle otro rato. Hubo varios "¡no puedes decirme quiénes son mis amigos!", algunos gritos frustrados sin significado alguno, y un comentario bastante intencional de que preferiría vivir de forma permanente con su madre.
Ante eso último, Harry boqueó, incrédulo.
—¡Ginny no estaría intentando hablar contigo mientras actúas como un malcriado, James!
Y luego la cara de James se ponía roja como su cabello.
—¡Igual la prefiero a ella! ¡No es aburrida, ni mala, ni…ni me ha tratado como bebé frente a mis amigos!
No hay que describir el portazo con que sacó a Harry de su cuarto.
Lily lo veía desde el umbral de su propia habitación, así que se recordó que no podía montar una escena. Contó hasta veinte en esa ocasión. Ya que no funcionó, decidió atacar un poco al muñeco de madera en que practicaba sus hechizos. Era mejor que arrastrar a un enojado James fuera de su burbuja de código violeta.
—0—
—…soy el peor padre del mundo.
—No creo que lo seas —respondió Draco, con suavidad.
—¿Piensas que un chico puede dejar de querer a su padre de pronto?
Harry cerró los ojos y aplastó más la cara contra la almohada, cuando sintió los dedos que se enredaban en su cabello y jugaban con los mechones. Draco sabía cómo relajarlo.
—Si yo quiero a mis padres, con todo y haberme involucrado en una guerra, dudo que James deje de quererte por una rabieta —alegó su novio, totalmente racional, y él lo sabía, pero siguió retorciéndose bajo las caricias.
—¿Pero los quieres en serio, o sólo por costumbre?
Lo oyó resoplar.
—Mi madre le mintió al mago más tenebroso de todos los tiempos en su cara, porque querían buscarme y sacarme de ahí, Harry. No puedo no quererla.
Era un buen punto. Por otro lado, él jamás rescató a James de un campo de batalla.
—Dijo que preferiría vivir con Ginny.
—Si te anima, hace unos días, Altair me preguntó si era un sodomita. Los chicos dicen cosas muy extrañas.
Harry se rio, contra su voluntad. Lo amó y lo odió por eso. Movió un poco la cabeza, para verlo de reojo.
—¿Por qué te preguntó eso?
—Está leyendo algo ambientado en la antigüedad y el término salió —Draco se encogió de hombros—, supongo que quería comprobar su connotación. Eso espero. Preferí no pensarlo demasiado.
Harry volvió a hundir su rostro en la almohada.
—¿Ahora qué hago?
—¿No están castigados los chicos? —indagó Draco. Sí, había sido necesario. Más que un castigo, era una especie de distanciamiento de ese grupo de "amigos", que incluía mucho tiempo en casa, y gracias a Merlín, intervenciones de Teddy cuando James sólo parecía dispuesto a gruñir.
—Sí.
—Pues no hay nada que hacer, espera que aprendan la lección y todo eso —Draco lo sopesó otro instante—. De hecho, creo que Albus ya entendió el punto. Altair ha dicho que está siendo menos "idiota".
—¿Y si me odian?
Draco reanudó las caricias en su cabeza.
—No va a pasar, Harry, eres increíble como padre.
—No puedes estar seguro de eso —protestó Harry, retorciéndose de nuevo.
—Está bien, suficiente crisis por un día. Te hace falta relajarte…
Estaba a punto de preguntar qué pretendía, cuando percibió el movimiento a su lado. Un segundo más tarde, Draco se inclinaba por encima de él, le besaba la parte de atrás de la cabeza, y sus manos se deslizaban por debajo de la camiseta de Harry.
Bien, esa técnica de distracción funcionaba.
—0—
El día en que los chicos regresaban a Hogwarts, el kneazle de Lily desordenó su baúl ya preparado y tuvieron una demora. Albus perseguía a su hurón por la casa, Ginny ayudaba a su hija a acomodar su ropa de nuevo, y Harry se quedó con James en la sala.
Había pasado por la etapa de miradas desagradables, la de bufidos, la de resoplidos, la de ignorarlo, la de "no te hablo sino es a través de Lily", la de "ya sé que hice algo mal, pero no lo voy a admitir", y una de "realmente no creo que me merezca estar encerrado aquí". Harry esperaba cualquier cosa, excepto eso.
James carraspeó y cambió su peso de un pie al otro.
—Sólo- ahm- Albus insistió en que te dijera que discutí con Ethan después de algunas cosas que dijo sobre, uh, ciertas personas que me importan, y me di cuenta de que es un idiota y deberían dejar que el Calamar Gigante se lo coma, así que…—James volvió a carraspear— supongo que no habrá visitas a bibliotecas malditas en las próximas vacaciones. Y realmente, realmente, espero no ver a un inferi en mi vida.
Harry se permitió relajarse.
—Sólo quedarte en casa con tu "aburrido y malvado" papá —Intentó bromear.
James rodó los ojos, aunque una de las comisuras de sus labios tiraba hacia arriba.
—Alguien no puede ser "aburrido y malvado" después de haber salvado el mundo mágico siendo apenas mayor de edad, papá, qué locura.
Cuando Ginny y los dos Potter menores estuvieron de vuelta en la sala, Harry abrazaba fuerte a James, y este se quejaba para que lo soltase.
