Se quedó en la cocina parada mientras los veía salir por la puerta principal, recordando los pequeños momentos tan poco inusuales que le habían pasado con ella durante las horas que estuvieron en el hospital. Sus ojos cerrados y su respiración agitada mientras la agarraba fuertemente de la mano, esperando que la pincharan ya. Y como le tuvo que limpiar con su mano las pequeñas gotas de agua que habían empezado a correr por sus mejillas pálidas. Ese momento fue espectacular al igual que verla degustando el croissant, pero ya cuando le dio su último trozo con su tenedor casi hace que se derritiera de amor por ella. Aún podía sentir el sabor de su labial si se pasaba su lengua entre sus labios lentamente.
Aunque sabía que a Apple le salían todos esos gestos coquetos sin que ella se percatara y sin que supiera como les afectaba a los demás su maravillosa atención, la hacían estar celosa de que pasara tiempo a solas con Daring mientras la llevaba a su casa. Encima era su culpa que ella hubiera ido a verle, ya que había dicho lo ocurrido ayer con Alistair y su excuñada hablaba de otra cosa. Y aunque acaba de escuchar decirle que no iba a volver a salir con él de momento y en la fiesta de la playa volvió a comentarla que ya no había un ellos, sentía que en cualquier momento podrían volver, ya que no negó esa posibilidad en un fututo. Eso hacía que se imaginara un montón de situaciones románticas que pudieran ocurrir entre ellos dos porque su hermano era una persona muy insistente con lo que quería. Y por como le había curado las marcas que tenía de la pelea de ayer, se notaba que algún sentimiento por él le quedaba a la rubia.
Siguió pensando en que podría estar pasando en esos momentos en aquel coche en el que iban, que no volvió a la realidad hasta que le llegó un mensaje de WhatsApp de Holly con la ubicación del restaurante a donde tenía que ir esa noche. Eso la devolvió a la realidad de que en verdad tenía un problema más grave que resolver antes de que llegara la noche, aunque más bien era un dilema en lo que se encontraba.
"Madre mía ¿qué se supone que debo hacer en la cita de esta noche?" Se preguntó a sí misma en voz alta cuando vio el mensaje y recordó que había aceptado sin saberlo una cita con su compañera de trabajo.
Estaba por decirla que estaba enferma porque no sabía cómo estar frente a ella en el restaurante si la cosa se ponía con un ambiente romántico. Seguía necesitando un consejo, pero cuando pidió uno a Rosabella, la llamo en un momento no muy oportuno y además hizo que Apple se enterara de su cita. Aunque a su excuñada poco le molestó que quedara con otra chica aun confesándola sus sentimientos hace poco tiempo, incluso le estaba dando demasiados ánimos para que fuera a la cita de esa noche. Parecía que quería que empezara a enamorarse de Holly para que dejara ya su enamoramiento imposible con ella, aunque conociendo a la rubia seguramente solo quería que no sufriera más por esa relación que no iba a ocurrir entre ellas dos.
"¿Tienes una cita? Y no se lo has dicho a tu gemelo, pensaba que nos contábamos todo" Se quedó tanto tiempo pensando en sus cosas que ni se dio cuenta de cuando había entrado él.
"No sabía que ya habías vuelto de casa de Raven" Comentó intentando obviar su pregunta de si tenía una cita dentro de unas cuantas horas más.
"¿No me has escuchado abrir la puerta hace un rato? Si hasta me ha dado tiempo a subir a cambiarme la camiseta de ayer. Pero supongo que estabas más pendiente del mensaje del chico con el que vas a salir esta noche" Dexter dijo eso último sonriendo, ya que por su cara se notaba que ella ni le había escuchado que abrir la puerta.
No podía negar que ese mensaje le había hecho olvidarse de la mayoría de las cosas que le rodeaban, pero no era exactamente por el motivo que su gemelo pensaba. Solo era el enlace de google maps con la ubicación del restaurante de esa noche, pero al verlo recordó que habían quedado para una cena romántica y seguía sin saber que decirla a Holly si su intención era que llegaran a ser pareja.
"Oye, no te preocupes, que no sé lo voy a contar a Daring, pero me lo podías haber contado tu secreto" Comentó el castaño viendo que no había dicho nada desde que cito que estaba más pendiente de su cita que de lo que ocurría a su alrededor.
"No me preocupa que se lo digas a Daring, no te lo he contado porque… no estoy segura de sí voy a ir al final" Los celos de hermano mayor del rubio, era lo que menos pensaba en esos momentos.
"¿No? ¿Por qué no sabes si ir? ¿Acaso es un chico malo que solo quiere un lío contigo? Si es eso entonces no vayas eh" Si fuera la situación como la describía él, ni de lejos dudaría en no asistir, pero la realidad es que dudaba de ir a una cita con una chica igual de fabulosa que Apple.
"No, es nada de eso Dex" El castaño la miró confuso sin saber entonces por qué dudaba en ir o no, pero como supuso que serían las dudas internas de las mujeres y seguramente no entendería pues no comentó mucho más.
Ella estaba en una buena encrucijada porque se sentía mal, ya que Holly había conseguido ser una gran amiga para ella en las semanas que llevaban trabajando juntas y no quería que su amistad pudiera desaparecer. Tenía que pensar que hacer para que no se rompiera su amistad y al mismo tiempo explicarla que no buscaba un romance en esos momentos (bueno en verdad sí que quería uno, pero era con otra persona).
"¿Oye, tú qué harías si alguien a quien consideras un amigo te pidiera una cita, pero tú no te dieras cuenta al instante de aceptar que era en verdad una cena romántica y además te gusta otra persona desde hace tiempo?" Únicamente se lo iba a contar a sus mejores amigos, pero ninguno estaba disponible en esos momentos, es más estaban los dos en sus pueblos que no tenían cobertura ni wifi y bueno Rosabella no estaba tan incomunicada como Chase, pero tampoco es que fuera de mucha ayuda porque solo le deseo suerte. La verdad Dexter no era un experto dando consejos de amor, ya que él le pidió ayuda a ella y a Daring para conseguir que Raven se convirtiera en su novia, pero era verdad que entre ellos dos casi no había secretos y tal vez Dexter pudiera serle algo de ayuda. Además tampoco es que pudiera pedir un consejo a otras personas y encima se estaba acercando la hora de ir lentamente.
"Umm… bueno es que sin un ejemplo no sé decirte, es algo compleja tu situación" Le contestó sorprendido mientras se sentaba en un taburete de la isla para pensar mejor en que haría él.
"Pongamos de ejemplo que antes de salir con Raven, Cupido te dice de ir a cenar por la noche a un restaurante y tú aceptas. Pero no te das cuenta de que ella piensa que es una cita hasta esa misma tarde, pero a ti te gusta Raven y además no sientes de momento un sentimiento romántico hacia Cupido. Pero tampoco quieres dejar de ser su amiga o rechazarla si te pide algo más" Necesitaba una ayuda urgente a su problema y diría que él iba a ser la última persona que podía ayudarla antes de que se tuviera que ir. Así que le puso un ejemplo para que entendiera mejor el contexto aunque una vez dicho, pensó que tal vez no debió de usar el nombre de la pelirosa en esa situación tan hipotética.
Había puesto una pequeña indirecta sobre los sentimientos de Cupido, no quiso nombrarla a ella, aunque si no se había dado cuenta de sus sentimientos antes ahora seguramente tampoco lo notaría en su ejemplo.
"Supongo que iría a cenar con Cupido, ya que es una buena amiga mía e intentaría que fuera una cena amistosa entre amigos. Pero si me pidiera otra cita o que nos convirtiéramos en pareja la tendría que rechazar, no me parecería bien llegar a más si no la veo de ese modo y además me gusta Raven" Argumentó el castaño después de pensar durante unos segundos lo que haría él si estuviera en su misma situación.
"¿Pero y sí hieres los sentimientos de Cupido?" A ella ya le habían rechazado y ese sentimiento es lo peor del mundo cuando viene de la persona que tanto te gusta.
"Creo que es mejor la sinceridad que empezar una relación con ella que en verdad tú no quieres y que encima te gusta otra persona" Su razonamiento no tenía fallos para nada ¿desde cuándo se había comportado su hermano en un gurú del amor? Cuando antes se trababa con las palabras para hablar con Raven.
"Gracias por los consejos Dex, creo que sí voy a ir a la cita de esta noche y haré como me has aconsejado e intentaré que nada se salga de lo amistoso. Y si quiere algo más conmigo, tendré que rechazar su propuesta por mucho cariño de amistad que le tenga a Holly" Agradeció a su gemelo que la miró con una sonrisa al escucharla.
Diría que el tiempo se pasó rapidísimo desde la hora de la comida en la que comió únicamente con Dexter, ya que el rubio les llamó por teléfono diciéndoles que Blancanieves le había invitado e insistido en que se quedara a comer cuando llevó a Apple a su casa. Le molesto, pero no tuvo tiempo de pensar en sus celos mientras se duchó, arreglo y demás para ir al restaurante.
Y ahora que por fin tenía algo de tiempo mientras esperaba en la mesa, su cabeza solo estaba pendiente del mensaje que le acababa de escribir su gemelo deseándola suerte con Holly. Se preguntaba cuando citó el nombre de ella porque si Dexter sabía que tenía una cita con su compañera de trabajo, le había dicho sin querer que era lesbiana. Tardó unos minutos más en recordar cuando se le escapó el nombre sin querer, fue al terminar ese tema, antes de que él la sonriera. No pensó que se lo contaría accidentalmente que le gustaba su mismo género y de ese modo, pero agradecía que no le diera importancia o le preguntara si había escuchado bien. Ni siquiera se inmutó o quiso por averiguar que le gustaban las chicas, si se le hubiera escapado con los demás miembros de su familia hubiera sido un momento incómodo y lleno de preguntas posteriormente, pero con Dexter es que le salió natural decirlo y él ni la cuestiono ni nada.
Estuvo un rato más concentrada en su mundo interior antes de recibir otro WhatsApp, era Holly que ya estaba llegando al restaurante. Así que se centró en mirar hacia la puerta esperándola ver entrar, no es que llegara tarde porque en verdad ella había venido demasiado pronto, pero con el nerviosismo que tenía que seguramente iría en aumento no podía evitar esperar a verla aparecer.
Y solo tardó unos cinco minutos más y ya la vio abriendo la puerta del restaurante y señalando al camarero la mesa donde había reservado para esa noche. Tenía una sonrisa mientras se acercaba a donde estaba sentada podía ver que llevaba una falda vaquera combinada con una camiseta lila que dejaba al descubierto sus hombros. Le pareció que se había puesto bastante mona para venir, incluso se había planchado el pelo y parecía que lo tenía más largo aún de lo habitual.
"Perdóname si has esperado mucho, he tardado bastante en plancharme todo el pelo y que me quedara bien" Se disculpó mientras se sentaba en su silla, si hubiera estado Poppy hubiera tardado menos, pero como aún no había vuelto de la peluquería pues lo tuvo que hacer ella sola.
"No he esperado mucho, ni siquiera has llegado a retrasarte más de cinco minutos de la hora en la que habíamos quedado, así que no te preocupes. Además no me hubiera importado esperar mucho más tiempo si era por tu pelo, te queda muy bien liso como está ahora" La comentó mientras en su mente se imaginó como le quedaría a Apple el cabello sin sus característicos rizos rubios que tanto le gustaba ver como rebotaban cada vez que andaba.
"Eres maravillosa Darling, pero déjame decirte que me encanta el mono blanco que llevas y el cinturón que combina tan bien con tu pasador de pelo. Lo llevabas el día de la entrevista ¿no? Creo recodarlo porque me encanta tu estilo, pero ese día ibas espectacular" No creía que su estilo fuese muy genial como decía porque era más bien cómodo y de deporte, pero sí que se había intentado arreglar para esa noche como cuando tuvo la entrevista.
"Sí, el pasador es el de aquella vez, es el único que tengo y mi favorito la verdad" Le gustaba como le quedaba detrás de su coleta de medio pelo de caballo que se hacía a veces.
Cuando siguieron un poco más hablando se puso en un momento nerviosa, ya que Holly empezó comentar sobre que aunque no era el restaurante que más le gustaba, las vistas al mar eran muy románticas junto con la decoración del interior. Fueron unos minutos algo incómodos porque no sabía que responderla, pero una vez que el camarero les preguntó que querían para cenar y se fue, ya no sintió ese ambiente incómodo. Holly empezó a hablarle de las tonterías que hacían ella y Poppy y ya se le pasaron los nervios que tenía durante el principio de la noche.
Incluso se estaba olvidando por completo que estaban en una cita porque comenzaron a hablar sobre su niñez o a hablar sobre cualquier tema que no tenía nada relacionado con el amor durante el momento en el que estaban terminando. Se empezó a sentir muy cómoda y a gusto con ella como en la noche de la fiesta, riéndose por una tontería mientras terminaban de cenar.
"Me duele la tripa de tanto reírme" Decía mientras le costaba respirar por el tonto ataque de risa que les había dado por un falló que había tenido Poppy la primera vez que asistió a clases de teñir el cabello.
"Me gusta tu risa, es muy bonito ver como te ríes" Dijo Holly sonriente mirándola.
No se percató de su comentario hasta después de unos segundos que pararon sus carcajadas y apareció su sonrojo en sus mejillas. No esperaba que dijera un cumplido a su forma de reírse, ya que para ella una hermosa de verdad era como se reía su excuñada porque era divertida y a la vez elegante y delicada como era ella.
"Gracias" Agradeció sonrojada dirigiendo su mirada un poco hacia abajo en vez del hacia el frente como antes.
Sentía que había vuelto un poco el ambiente de incomodidad como al principio y no le gustaba, ya que con lo bien que se lo pasaba con ella era una pérdida de tiempo sentirse incomoda al lado de alguien como Holly.
"La lubina estaba bien ¿verdad? Aunque creo que me hubiera gustado mucho más que hubiera estado un poco más en el horno" Comentó después de que se quedaran calladas, ya que diría que Holly notó algo su creciente nerviosismo.
"Sí, estaba muy sabrosa" Contestó levantando su mirada
Le sonrió antes de que apareciera el camarero y se llevara sus platos mientras les daba la carta de postres para elegir el que más quisieran. Se volvieron a quedar mudas hasta que les trajeron su suflé de chocolate y a Holly su tarta de frambuesa. Empezó a comer mientras ella se quedaba mirando su postre, pensando en que tenía que decirle en esos momentos que cuando aceptó no sabía que era una cita.
"Oye Holly, me gustaría comentarte una cosa sobre la cita de hoy" Saco el valor que necesitaba desde que entró por la puerta, para decirla la pequeña confusión que hubo por parte de ella.
"No hace falta que me digas más, sé que esto ha sido una mala idea, te he notado incómoda varias veces en la noche y lo lamento por eso" Comentó con una sonrisa triste mientras partía otro trozo de su tarta con el tenedor.
"No, no ha sido una mala idea, ha habido momentos muy divertidos y me lo he pasado muy bien contigo como siempre. Lo que pasa es que me he sentido incomoda porque en verdad cuando acepté que cenáramos juntas no supe que lo que tú querías era una cita conmigo" Si se hubiera fijado mucho más en como se lo preguntó, se hubiera podido dar cuenta seguramente.
"¿No lo sabías? Ahora me siento penosa de que hayas venido a cenar cuando veo que hubieras preferido que fuera con un chico seguramente" Se quedó al principio sorprendida de que no se hubiera dado cuenta de sus intenciones la primera vez.
Holly lo dijo con mucha naturalidad, sonriente, pero era una de esas sonrisas que la gente a veces ponía como intentando tomarse con humor la situación que en la que se encontraban. Ella debió de haberse dado cuenta de que era lo que quiso la menor de las hermanas O'Hair desde un primer momento al invitarla y ahora seguramente la había creado expectativas al aparecer en el restaurante.
"Lo siento Darling, pensaba que durante estos últimos días habías captado mis miradas hacia ti, pero seguramente ni te diste cuenta por el tema de tu hermano y tal. Y ahora estás atrapada conmigo aquí y siendo amable para no decirme que quieres que dejemos de ser amigas como me paso con Blondie" Nunca le había contado lo que le ocurrió aquella tarde, pero supuso que la nombró porque sabía que ella ya se lo habría contado a la mayoría de personas del instituto.
"No quiero dejar que seamos amigas, ni vamos a dejar de serlo por esta pequeña confusión por mi parte. Admito que no me había dado cuenta de que te gustaba, pero te aseguro que hoy me lo he pasado fantásticamente contigo como siempre y para nada del mundo cambiaria tu compañía por la de un tío sumamente egocéntrico como son la mayoría" La contestó firmemente mirándola de frente, no le gustaba escucharla hablar de que parecía que había hecho un acto heroico por ir con ella a cenar.
"Eres tan decidida y tan sincera, tu personalidad fue una de las primeras cosas que me gustó de ti. Ahora que ya sí que tienes constancia de que me gustas, tengo que decirte que no puedo parar de pensar en la posibilidad de que nos convirtiéramos en novias" Se avergonzaba de confesar que no paraba de pensar en ella durante las horas en las que estaban juntas y en las que no.
No esperaba que su enamoramiento hacia ella fuera tan intenso, le recordaba al que tenía ella. La halagaba mucho diciéndoselo, pero tenía que serle sincera comentándola que en su mente había otra chica que nunca salía de ella y no sabía si alguna vez desaparecería de ahí.
"Holly sé que podíamos hacer una pareja estupenda, pero es que aún me gusta alguien independientemente de que me rechazara hace poco" Mientras lo decía la miraba esperando que no se quebrara la sonrisa que había en su cara cuando comentó que pensaba en que fueran novias.
Y la sonrisa de ella no se rompió ni desapareció de sus labios, solo se hizo un poco más pequeña antes de responderla que entendía su situación y la aceptaba. A partir de ahí, dejaron el tema apartado y siguieron hablando como si nada de lo anterior hubiese ocurrido, como las buenas amigas y compañeras de trabajo que eran. Al terminar el postre pagaron a medias y dieron una pequeña vuelta por los alrededores, la playa estaba muy en calma esa noche y aunque no bajaron a bañarse se sentaron en un banco del paseo marítimo para apreciar las olas desde la lejanía hasta que decidieron marcharse.
Al día siguiente mientras estaba sentada en la mesa donde siempre se sentaba con Holly durante sus veinte minutos de descanso, siguió pensando en lo que habló con ella ayer. Tenía como una especie de resentimiento por dentro o algo parecido por haber roto las ilusiones de Holly, aunque ella se lo hubiera tomado bien y pareciera que se encontraba igual de feliz que siempre cuando se encontraron por primera vez en el día. Habían quedado bien y todo parecía normal como antes de esa cita, pero intuía que en verdad su amiga no se sentía tan bien como aparentaba, ella recordaba perfectamente lo ocurrido después de su rechazo amoroso. Y aunque hubieran quedado para ir a comer otra vez, pero esa vez únicamente como amigas, se sentía mal por no corresponder a sus sentimientos.
Como se empezó a cuestionar si había sido una buena idea quedar con ella como amigas después de haberla rechazo, tardó varios segundos en percatarse como una chica rubia estaba yendo hacia donde estaba ella. Parecía que era una escena de esas que aparecen en las películas a cámara lenta, en las que la protagonista va andando y es sumamente sensual. Esperaba que Apple no se diera cuenta de la mirada con la que la observaba porque mientras avanzaba hacia ella, recorría su cuerpo con los ojos lentamente: sus piernas, sus caderas y esa cintura estrecha, su vientre plano, sus senos redonditos que botaban un poco… parecía una visión verla en ese bikini rojo ajustado y con esa coleta alta rizada que hacía que su cabello rubio le cayera por la espalda.
"¿Apple? ¿Qué haces aquí? No esperaba verte por la piscina municipal, la verdad" Comentó una vez que estuvo al lado suyo, algo nerviosa de que hubiera podido notar como la había estado mirando.
"Hola, Darling, ya pensábamos que habíamos venido un día que tú tenías libre ¿me puedo sentar al lado tuyo?" Le preguntó con una sonrisa encantadora antes de que la contestara por supuesto y se sentara en frente de ella.
La había invitado Raven a venir, ya que se aburrían en su casa y su hermano pensó en ir a la piscina un rato y de paso a verla a ella como estaba de socorrista. Al escucharla decirla eso, ya se fijó que su cuñada y gemelo estaban tumbados en una toalla al lado de un árbol y Maddie Hatter estaba saliendo del baño.
"¿Oye, cómo me has encontrado?" Preguntó intrigada de que hubiera sabido donde estaba, ya que se encontraba sentada un tanto lejos de las piscinas.
"Pues lo he tenido que preguntar porque por mí sola ya te digo que no te hubiera encontrado nunca, este sitio está lejos de las piscinas. Te he buscado por la mirada, pero como no te había encontrado pues he preguntado a Holly y me ha dicho que te encontrabas aquí"
"Sí, estoy algo escondida" Afirmó riéndose nerviosamente, al saber que ella la había estado buscando con la mirada nada más entrar a la piscina.
"Solo un poco, pero menos mal que a Holly sí que la he podido ver. Por cierto ¿qué tal tu cita con ella ayer? La he visto con una sonrisa muy amplia cuando me ha dicho que estabas en la mesa donde siempre os sentáis juntas" Tenía curiosidad por saber que había ocurrido entre ellas dos, podía notar que la hermana de Poppy quería que hubiera algo serio entre ambas.
Por las ganas y el tono que uso Apple, sabía que ella quería saberlo con todo detalle si había conseguido empezar una relación. Parecía que quería muchísimo que comenzara algo con Holly, entendía que lo mismo se sentía incómoda por saber que aún tenía demasiado enamoramiento ¿pero tan horrible era que se sintiera así por ella? La rubia no era la indicada para quejarse de eso, si a ella le gustaba la novia de su excuñado.
"La noche fue divertida, cenamos y hubo momentos divertidos" Comentó escuetamente, ya que no quería hablar con ella de su noche con Holly.
"¿Y no pasó nada más? ¿Ninguna pregunto si querías convertiros en pareja o algo así?" Sonrió demasiado cuando salió de sus labios la palabra pareja.
"No, solo nos sentamos a contemplar el mar un rato desde lo lejos" Dio un pequeño suspiro después de que afirmara que no ocurrió algo romántico entre ellas dos, no quería hacer nada romántico si no era con ella.
"Vaya que pena, con lo bien que os veríais juntas. Deberías de darla una oportunidad, se nota que le gustas y que la harías muy feliz en convertirte en su novia" ¿Por qué puso esa cara de felicidad mientras decía lo bien que haría de novia de Holly? Se estaba dando cuenta de que desde que se enteró de lo de su cita solo la decía que empezara una nueva relación.
Adoraba a Apple en todas sus facetas, era su amor platónico durante casi toda su corta vida y siempre la había admirado, sobre todo cuando la rechazó de esa forma tan dulce y le explicó por qué no podrían salir juntas alguna vez. Pero estaba empezando a sentarla mal que insistiera tanto en que saliera con otra persona, en específico Holly. ¿No podía ver que de momento estaba enamorada de ella y que no quería salir con alguien si estaba metida en su cabeza? ¿No podía ser igual de comprensiva con sus sentimientos como con los de Daring? Sentía que le daba igual los sentimientos de su pobre corazón, con tal de que el enamoramiento que tenía por ella desapareciera.
"¿Apple por qué quieres que salga tanto con Holly? Sabes perfectamente lo que siento y aun así me instigas a que comience una relación con ella" No pensó que usaría ese tono alguna vez con la rubia, pero estaba harta de que fuera tan insensible con ella obstinándose en ese tema de que saliera con otra persona.
"…yo solo quería que fueras feliz con otra persona que te correspondiera..." Contestó sorprendidísima de que se hubiera dirigido con ese tono que desconocía de ella.
"¡Pues para ya! Porque solo hay una única persona que me haría feliz que saliera conmigo y NO es Holly ¿vale? Lo que me haría feliz ya sabes que es y sigue siendo así, incluso me importa poco lo que opinara Daring. Pero como ya sé que tú lo que quieres es que me olvide de lo que siento, al menos podrías disimular mejor que te la sudan mis sentimientos" No quería usar esas expresiones para hablar con ella, ni mucho menos elevar la voz, pero su boca gesticulaba todos los pensamientos que pensaba en ese momento.
"¡Sí que me importan tus sentimientos! Pero ya sabes que sería raro que ocurriera esa relación que quieres y no solo es lo que pensara Daring, si él es el menos importante en ese asunto" No sabía que seguía pensando tanto en la relación esa cuando había pasado bastante tiempo desde que le explico porque no podría salir a flote.
"¡No te importan una mierda Apple y lo sé!" Esa fue la conclusión que debió de haber sabido desde que le contó lo que sentía por ella.
Estaba llena de rabia, que aceptara ya, que le daban igual los sentimientos que sentía y al menos así sería sincera como siempre pensó que era. Si Daring era lo más irrelevante de la ecuación, por qué no dijo desde un principio que nunca saldrían juntas, que no le contara obstáculos que en verdad tampoco impedían tanto una relación amorosa entre ambas. Ya le había dicho que le gustaban las chicas y que estaba enamorada de Raven, si podía hacer eso ¡qué la confesara de una vez por todas que en su maldita vida jamás saldría con ella!
"¡Darling tus sentimientos me importan, de veras que me importan! Lo siento si he parecido insensible empeñándome en que salieras con Holly. Solo quería que no sufrieras tanto por Raven, ya que tengo constancia de que tu enamoramiento es demasiado profundo y perfecto para que sufras viéndola tan feliz con Dexter" Decía limpiándose algunas lágrimas de sus ojos con las manos, no le gustaba discutir y ahora se sentía lamentable habiendo parecido tan fría para ella. Seguía comportándose egoístamente como en aquel banco cuando se sentaron y le contó lo que sentía su corazón.
Su enojo desapareció al instante de escuchar lo que acababa de decir de su enamoramiento, ¿Apple pensaba que de quien estaba enamorada era de Raven? Ahora todo le encajaba al recordar porque citaba tanto a su gemelo y su cuñada: que su hermano era sensible y que le quitaría a su primera novia, que fuera a la fiesta de la playa porque Dexter y ella no estarían, ayer cuando dijo que podría olvidar a Raven… Joder si es que por eso había dicho que apenas importaba lo que pensaría Daring. Su excuñada todo el rato había estado pensando que quien le gustaba era Raven, la misma persona que a ella le gustaba ¡en ningún momento la había llegado a rechazar porque no sabía que quien le gustaba era ELLA!
Los momentos posteriores se podrían describir con cuatro adjetivos: incómodos, lentos, silenciosos y verdaderamente vergonzosos para ella. La rubia respiraba agitada e intentando calmarse y parar las lágrimas que aún le salían, estaba igual de sofocada que cuando lo dejó con su hermano después de estar discutiendo con él sobre Lizzie Hearts durante toda una tarde. Debió de haberla calmado y pedido disculpas por haberla gritado, pero sobre todo debió de haberla dicho que de quien estaba enamorada era de ella. Pero se sentía demasiado mierda de persona para siquiera dirigirla la mirada y mucho menos hablarla, así que estuvieron unos minutos más en esa escena hasta que ella se levantó sin decirla nada y se fue a donde estaba Raven que se había quedado sola porque Dexter y Maddie se había ido un momento a bañarse.
Como aún le quedaban unos minutos más de descanso siguió quedándose sentada mientras veía a la chica de sus sueños que acababa de llegar a las toallas y estaba siendo consolada por su cuñada. Mientras ignoraba el dolor en su pecho de que se rompiera la cercana amistad o amistad por completo que tenía con Apple, pensaba que sí que debería de olvidar su enamoramiento y salir con una persona que quisiera estar con ella en verdad. La rubia no llegaría a mirarla en la vida con esa mirada especial como a Raven, ya que nunca había pensado en tener una relación con ella y mucho menos ahora llegaría a pensarlo por como se había comportado cuando vino a verla, haciendo que incluso llorara. En cambio cuando miró por un segundo la piscina de los niños, Holly le dedicó una sonrisa.
Holiwiis! Espero que os haya gustado y agradado este capitulo, nos vemos en el siguiente xoxo.
