-Sé que tendrás preguntas Leah, intentaré responderte las que pueda-dijo Eleazar-
-Entonces, ¿ahora soy también un vampiro?
-No Leah, creo que lo mejor es que salgamos fuera a dar una vuelta y me digas lo que sientes.
Me cambié de ropa y despacio salí de la cabaña junto a Eleazar, Edward, Carlisle y Jake.
-Bien Leah, nos vamos a acercar a una zona de escaladores.
Una vez llegamos, mi olfato detectó un olor dulce muy intenso, la garganta me ardía, asustada se lo comenté a Eleazar.
En cuestión de segundos en nuestro campo de visión apareció un vampiro para atacar a los escaladores. Sin poder controlarlo mi cuerpo empezó a arder y sin más entré en fase, corrí hacia él y lo descuarticé. Cuando todo terminó me relajé y volví a mi forma humana, entonces fue cuando miré a Eleazar, Carlisle, Edward y Jake, sus rostros eran entre fascinación y asombro, intrigada les pregunté qué ocurría.
- ¿Por qué me miráis así?
-Leah, has eliminado tu sola a un neófito, además por lo que ha comentado Jake, no ha podido hablar contigo mentalmente y tu tamaño y pelaje se ve diferente, como con más brillo.
-Pues, no me he dado cuenta, solo sentí que ese vampiro olía demasiado dulce y que tenía que acabar con él y la verdad que después de hacerlo, se me ha ido el ardor de la garganta.
-Bien me voy a acercar, quiero que me olfatees y me digas que notas en tu garganta-comentó Eleazar-
-Nada, no noto nada fuera de lo normal.
- ¿No notas mi olor dulzón, como el del neófito?
-No, es dulce, pero no tanto como el de ese vampiro.
-Puede ser porque era neófito-comentó Carlisle-
-Es posible, parece ser que, al entrar en fase tu herida ha sanado-apuntó ahora Edward-
-Perfecto, entonces puedo ir a por mis cosas para no perder mi avión a Francia.
-Leah, tenemos que hablar sobre lo que ocurrió con Sue y ¿qué es eso de que te marchas a Francia? -dijo Jake-
-Sobre Sue, no hay nada de qué hablar, y lo de mi viaje a Francia…una amiga de la universidad nos ha invitado a Astrid y a mí a irnos estas vacaciones a Francia y trabajaremos con su tía para costearnos la estancia allí. Como no puedo trabajar ni en la guardería, ni en el hospital, hasta que termine las vacaciones, he pensado que sería buena idea-expliqué-
-Leah, creo que al menos tendrías que volver a La Push y hablar con todos, además…mañana es la boda de Sam y Emily.
- ¿Cómo?, pensé que se casaron el fin de semana pasado
-Cuando Seth descubrió la ropa destruida y la nota de Sue, sobre todo lo que tenías que hacer en la boda. Dimos la voz de alarma y fuimos todos a buscarte. Seth discutió con tu madre, porque realmente no sabemos qué le pasó, para poner todo lo que puso. Además, creo que ahora que ya tienes a tu pareja, aunque aún no la conozcas, ya no sufrirás por la boda.
-No sé Jake, no creo esté cómoda después de todo. Volvamos a La Push y ya decidiré que hacer. No habrá ningún problema con lo ocurrido en mí, ¿no? ¿huelo diferente?
-No Leah, hueles como siempre, creo que cuando más se nota tu cambio es cuando entras en fase.
-Perfecto, entonces…¿podemos irnos?, quiero terminar con esto cuanto antes-dije-
-Sí, vamos dirección al aeropuerto.
Dos horas después estábamos en Seattle, una vez llegamos nos dirigimos al coche de los Cullen.
Una vez en el coche, intenté asimilar todo lo que había ocurrido, y empecé a recordar diferentes eventos en el pasado, entre ellos las pruebas que me hizo Carlisle hace meses.
-Carlisle, yo…me gustaría saber si los resultados de las pruebas que me hiciste, están bien.
-Leah, todo está más que bien, aunque después de lo que te ha ocurrido, me gustaría volver a repetirlas
-Me parece bien-dije algo incómoda-
-¿Ocurre algo Leah?-me preguntó Jake-
-No lo sé, es solo que siento mucho calor y…necesito…necesito salir de aquí.
-¿Leah?, mírame, ¿qué ocurre?-me habló Carlisle-
-Necesito aire, necesito salir-dije empezando a temblar-
-Carlisle para, nos bajamos-dijo Jake-
Carlisle ocultó el coche entre los árboles y ya al fin pude salir del coche, una vez fuera, no pude evitar entrar en fase, entonces lo volví a escuchar.
-Tranquila Leah, has reaccionado a mi llamada, no quería dejarte sola en estos momentos, intentaré estar cerca de ti hasta que te acostumbres poco a poco a los cambios de tu cuerpo. -escuchar su voz me relajó, intenté buscarlo, pero no lo veía por ningún lado-
De pronto la voz de Jake en mi cabeza, preguntando si estaba bien, me devolvió a la realidad, haciendo que volviese a mi forma humana.
-¿Estás bien Leah?
-Sí, no sé qué me pasó, solo tenía la necesidad de salir del coche, creo que lo mejor será ir en mi forma lobuna hasta casa.
-Leah, creo que el problema puede ser que has estado demasiado tiempo convertida en lobo y ahora tu cuerpo no soporta tanto tiempo no entrar en fase, y eso va a ser un problema si tienes pensado irte a Francia-dijo Carlisle-
-Yo, voy a estar bien, solo dejarme llegar a la reserva en mi forma de lobo.
-¿Estás segura?
-Tranquilo Carlisle, yo iré con ella-dijo Jake-
-Bien, allí nos vemos
Una vez Carlisle y Edward se fueron, entramos en fase y corrimos hacia la reserva. Cuando llegamos, se podía ver a la manada yendo dirección al altar, todos ocuparon su puesto y de pronto los tambores y cánticos de la ceremonia comenzaron.
-Leah, es momento-dijo Jake-
Asentí, salimos de fase y nos vestimos. Inesperadamente mi cuerpo empezó a temblar otra vez.
-¿Leah? Escóndete entre los árboles-dijo Jake al verme-
-No, tranquilo, puedo controlarlo-dije respirando profundamente, para intentar relajar los temblores-
Una vez controlé los temblores, nos acercamos poco a poco, fue entonces cuando Seth me vio.
-¡Leah! al fin estás aquí, no entiendo qué le pasó a mamá, pero estoy seguro se solucionará-dijo abrazándome-
-Seth, no es momento ni lugar para hablar de eso-lo interrumpió Jake-
-Es verdad, ya habrá tiempo para hablar de eso, tenemos todo el verano-dijo feliz, de reojo miré a Jake negando-
-Vamos a sentarnos por aquí-mencionó Seth-
-Seth, prefiero estar atrás
Seth asintió y se marchó a su asiento.
-Jake, no sé si esto sea buena idea…me estoy empezando a agobiar-susurré-
-Tu solo respira y si ves que no lo puedes soportar, me avisas y nos vamos-contestó Jake-
En contestación asentí y esperé a que todo esto terminara.
Minutos después de ubicarnos en nuestro sitio, Sam y Emily llegaron al altar, donde los esperaba mi madre junto al resto del consejo. No fue hasta que los vi de perfil que me di cuenta, ¡Emily estaba embarazada!
En ese instante lo noté, de nuevo empecé a temblar, a la vez que mi corazón se empezó a acelerar, intenté tranquilizarme, pero me era imposible.
Tanto los temblores, como el dolor en mi pecho iban aumentando, sin poderlo evitar me levanté del asiento y corrí dirección al bosque; la presión en el pecho siguió aumentando, lloré de impotencia y de dolor, intenté calmar la presión del pecho, pero no funcionaba, la vista se me empezó a nublar y de pronto, todo se volvió oscuridad.
