—¿Eso es todo?

—No, Perfuma dice que falta una pequeña parte del cargamento, pero que aún no llega el transporte que lo trae desde el pueblo veci…

—¡Llegó el cargamento faltante!

El agudo y animoso gritillo de Perfuma interrumpió a la felina, ella y su novia voltearon hacia donde señalaba su amiga y vislumbraron un camioncillo estacionarse a pocos metros.

Este iba a ser el primer embarque del acuerdo de ayuda y comercio de comunidades Etherianas que partía rumbo al Desierto Carmesí, y Perfuma quería que saliera excelente, el solo pensar que ayudaría a su amiga Huntara, actual líder de la sección, a la par de brindarles alimentos más frescos y sanos a la gente del desierto, la hacía brincar de la emoción.

Llevaban ya un par de horas en Plumeria con los preparativos para la partida, She-Ra subiendo caja tras caja de diversas frutas, reservas de agua, flores para té, telas y demás implementos que Catra iba organizando y contabilizando en su dispositivo electrónico como parte de la logística del inventario.

Habían pasado tan ocupadas y concentradas que recién tenían tiempo para tomar un descanso… el cual fue rápidamente interrumpido por un silbido de Perfuma que a la vez les hacía señas con la mano para que se acercaran. Ambas acudieron al llamado.

—Chicas esto es lo último -mencionó feliz su amiga, me indican que la tardanza fue porque están recién sacadas del huerto estas hortalizas… ¡Apuesto a que les encantarán a las personas del desierto!

Catra sonrió de lado, pensando en que a dichas personas no les alegraría tanto una calabaza o coliflor como un buen barril de vino o cualquier otro licor.

—Entonces, ¿Comienzo a trasladar la carga al vehículo que llevaremos? - Preguntó la amazona.

—Sí, puedes ir haciéndolo She-Ra, pero también hay que preguntar cuántas cajas de cada clase de hortaliza se trajeron…

—De eso yo me encargo, voy a hablar con la chofer…

—Yo iré a traerles algo que les preparé para que coman en el camino.

Las tres mujeres se separaron, cada una enfocada en sus objetivos.

Catra visualizó la silueta de la conductora que hace un par de minutos había visto bajarse del automóvil y saludar a Perfuma, ahora ella estaba un par de metros más allá del camioncillo, sentada bajo la sombra de un árbol y levantaba de vez en cuando un brazo para tomar agua de su cantimplora. Como estaba dándole la espalda a la felina, esta se dispuso a saludar para no asustarla con su intempestiva llegada, pero no hizo falta.

La mujer sentada, se tensó al sentir a Catra a pocos metros y se irguió cuan alta girándose a ver a aquella que, de forma peculiar, y sin quererlo, había llamado su atención.

Catra se asustó un poco ante la repentina acción, erizando un poco su cola, mas cuando no vio señas de agresividad por parte de la fémina, se decidió acercar más observándola bien con cada paso.

La mujer era una híbrida, de eso no había duda. Más exactamente una minotaura, lo dedujo por aquellos imponentes cuernos que sobresalían de su castaña y larga melena.

Era alta, tanto como She-Ra y se atrevería a decir que tanto o más musculosa que la salvadora de Etheria. Su piel era de un color granate exótico y, aunque su indumentaria no era la más elegante, sin duda aquel corset morado y falda estilo taparrabo largo le conferían un aire de belleza salvaje. Era guapa, admitió para sí, no tanto como su novia… pero sin duda lo era.

Acercándose más notó algo extraño… la mujer había quedado rígida, parecía nerviosa, y pese a su rojiza tez, Catra podía distinguir un sonrojo en sus mejillas… pero lo dejó pasar.

"Quizás siga cansada y acalorada por el viaje" – Pensó, asumiendo que, por unas manchas de tierra en las ropas de la minotaura, a ella también le había tocado ayudar con la cosecha para agilitar el proceso y no tardar aún más de lo que se demoró.

Decidió hablarle rápido para dejarla en paz lo más pronto posible

—Hola, disculpa, tienes el registro de los víveres que trajiste

La mujer quedó quieta unos segundos más, pero tras dar una fuerte inspiración, como olfateando el ambiente, finalmente habló

—Claro bella dama, espere un momento por favor…

—¿Bella qué…? -pero la pregunta no fue captada por los oídos de la fornida mujer, que había salido corriendo rumbo al camioncillo volviendo lo más pronto que sus piernas le permitieron.

—¿Esto es lo que necesita la guapa señorita?

Aún extrañada por los repentinos elogios, la felina decidió hacer caso omiso de las palabras y se concentró en las hojas que acababa de recibir

—Excelente, es perfecto, permíteme trasladar los datos y te devuelvo esto…

La felina se sentó en el césped bajo el árbol como anteriormente había estado la más alta, sacó su dispositivo electrónico y se dispuso a traspasar los datos que veía en el informe.

—Y disculpe, ¿Cuál sería el bello nombre de la dama que tengo frente a mí?

—¿Uhmm? Catra -mencionó en modo automático, totalmente ajena a la contraria

Tan concentrada estaba la felidae que no notó que la minotaura se ausentó por algunos minutos. Cuando por fin terminó y levantó la mirada de su dispositivo, lo primero que visualizaron sus heterocromáticos ojos fue un sendo ramo de flores de diversos tipos y colores puesto tan cerca de su rostro que tuvo que hacerse un poco para atrás impresionada y no pudo contener un estornudo.

—¿Pero qué rayos?

—Señorita Catra acepte este ramo de flores como muestra de mi agrado hacia su persona -indicó la mujer entregándole las flores a una aturdida Catra que lo aceptó cual autómata

—¿G-gracias...?

—No, gracias a usted y a las coincidencias de la vida por ponerla en mi camino en estas circunstancias en que nos encontramos -indicó dando una nueva y profunda inspiración- por ello pido formalmente su permiso para poder cortejarla…

—Oh pues yo creo… Espera… ¡¿QUÉ?! – La cola y las orejas de la felina se crisparon en su totalidad, pero esto no aminoró el ánimo de su contraparte.

Se fijó en su rostro, la mujer de los grandes cuernos tenía las pupilas dilatadas, las mejillas sonrosadas y una mirada anhelante, de esas que Adora le daba cuando se besaban… No, era incluso más que eso, era superior… Era deseo. Sí, los ojos de la mujer granate fulguraban de deseo y taladraban con su mirada los heterocromáticos propios.

"Mierda" pensó. No había duda, no era broma, la mujer hablaba en serio, y mientras Catra se levantaba la más alta prosiguió

—Soy una de las Híbridas más fuertes que puede encontrar por estos lados de Etheria señorita Catra, indicada para poder saciarla con sus necesidades -indicó mientras olfateaba una vez más el ambiente- Y su belleza me ha cautivado tanto que si gusta podemos pensar en una camada, sería un privilegio para mi que sea la otra madre de mis cachorros…

"Mierda, mierda y más mierda" pensó, visiblemente nerviosa e incómoda "¡¿Qué le ocurría a esa mujer?! ¿Mis necesidades? ¿Cómo rayos ella…?" Pero a la pregunta que una parte de su mente formuló, la otra parte respondió "Feromonas", recordando haberla visto olisqueando el ambiente como si captara un agradable perfume.

"Feromonas, malditas, malditas feromonas" Ahora por ellas estaba metida en una incómoda situación. No conocía a la mujer, pero no parecía mala persona, y no tenía la culpa tampoco de esta situación, pero aún así debía bajarla de la nube de la ilusión

—Oye, mira, me halagas, pero no…

—Oh entiendo, no se preocupe…

—¿En serio? -mencionó dando una aliviada sonrisilla, no pensó que sería tan fácil.

—Claro, usted es muy joven y por sus feromonas puedo captar que es su primer celo, así que no debe desear tener una camada tan pronto. No se preocupe, yo puedo esperar -respondió la minotaura con gesto comprensivo que dejó aún más confundida y aturdida a Catra- Puedo cortejarla, saldremos a pasear, a cenar y a conocernos más hasta que usted decida que es el momento, yo sabré esperar… -La minotaura analizó el rostro y el aroma del ambiente y prosiguió- Ahora que, si lo que quiere es un apareamiento solo en este ciclo estral, también estoy dispuesta -mencionó flexionando sus bíceps, pavoneando así la torneada musculatura de sus brazos- como le digo, soy la adecuada para que lleve su primer celo con placer y seguridad… ¿Qué dice? ¿Está dispuesta a pasar una agradable noche juntas?

La minotaura comenzó a acercarse y Catra a retroceder hasta que se topó con el tronco del árbol. La más alta se apoyó contra este arrinconándola un poco, ejerciendo dominancia, pero a la vez respetando una debida distancia entre ambos cuerpos.

Catra se sentía perturbada. Su lado racional, y hasta agresivo, quería darle un zarpazo a la minotaura para que la dejara en paz. Sabía que debía salir de este aprieto y pronto, tanto por salvaguardar su integridad como por su relación. Ella tenía a Adora y la amaba, con ella quería que fuese su primera vez… todas las veces en realidad.

Pero estaba también ese otro lado, ese lado salvaje que afloraba con la presencia de las feromonas contrarias, dominantes y seguras, respetuosas pero complacientes. Un olor atrayente, no tanto como el de Adora, ninguno tanto como el de ella, pero sin duda llamaba la atención de la parte más primitiva de su ser, de esa parte animal que pedía a gritos aparearse con una mujer a como diera lugar.

Con Adora había tenido ciertos avances… pero eran pequeños comparados con su gran necesidad carnal y aunque cada vez se incrementaban más las ganas de hacer suya a la rubia, una oportunidad como esta era para su celo difícil de ignorar.

El ambiente se tornó espeso, y notaba que su propio olor aumentaba por la comprometedora oferta, no podía retenerlo, no era algo que ella pudiese dominar.

Tragó grueso, aunque no pudiese controlar sus feromonas, sí podía controlar sus acciones (al menos por ahora), sin embargo, cuando andaba apurando a su mente para luchar contra sus bajos instintos y dar la negativa final una voz cortó el ambiente.

—¡¿Qué está pasando aquí?!


—Perfuma venía felizmente caminando con una gran canasta de alimentos. Primero visualizó a She-Ra que terminaba de ingresar la última caja al vehículo en el que partiría con Catra, así que se acercó a ella. Notó cuando la rubia cambió de forma siendo de nuevo Adora y cuando se dispuso a hablarle, con el rabillo del ojo notó un movimiento que a lo lejos llamó su atención y al girar su rostro casi se le cae la canasta de la impresión

—Oye Perfuma, ¿Esa es la comida? Muero de hambre… eh… ¿Perfuma?

La rubia miró con curiosidad a su amiga y como reflejo volteó hacia donde la mirada de esta se había fijado. Sus ojos se abrieron de par en par y comenzó a caminar a pasos rápidos hacia aquel árbol, seguida por su delgada amiga que intentaba no agitar demasiado la canasta mientras le daba alcance.

¿Por qué Catra tenía un ramo de flores?

¿Por qué aquella musculosa la estaba acorralando en un árbol?

¿Por qué sentía una especie de enojo enrarecido creciendo en su interior al ver a alguien tan cerca de su novia?

Antes de lo pensado llegó al sitio y, sin proponérselo su voz sonó aún más autoritaria de lo que esperaba al preguntar

—¡¿Qué está pasando aquí?!

—¡A-Adora! -Ante la presencia y el aroma característico de su novia, Catra logró sobrellevar la dicotomía entre su razón e instinto y saliendo de su embotamiento le devolvió el ramo a la aturdida minotaura, fue al lado de su novia y le plantó un sorpresivo y profundo beso en los labios -que bueno que llegaste -roneó de gusto

—Oh, yo bueno… es que… -Adora se puso nerviosa ante la inesperada muestra de afecto, quedando tan dispersa que hasta aquellos intempestivos y crecientes sentimientos negativos hacia la mujer de los cuernos amainaron- E-el camión ya está cargado…

La felina iba a responderle, pero la minotaura interrumpió con apenada voz

—Oh… disculpe… yo no sabía… -olfateó el ambiente- es que no tienen el mismo aroma… lo siento en verdad, estoy muy avergonzada, disculpe mi propuesta…

—Oh, no te preocupes- mencionó Catra ya más calmada y segura de la situación, las feromonas sexuales de la contraria habían aminorado y el olor de su novia predominaba en sus sentidos.

—Espera, ¿Qué propuesta? - preguntó extrañada

La mujer de los cuernos se sonrojó, incómoda. En verdad no tenía ni idea de que aquella virgen estral tuviera pareja, menos aún que esta fuera la salvadora de Etheria. Realmente avergonzada se dispuso a hablar con la verdad, pero fue interrumpida bruscamente

—¡La propuesta de que la lleven en al desierto Carmesí! Es que a ella le encaaaanta viajar, pero no puedes querida, debes partir a Erelandia… ¿No es cierto, cariño? -indicó con un tono dulce demasiado forzado que fue captado de forma amenazante por Catra y por la minotaura, pero menos mal no por la despistada de Adora

—¡Sí señora, claro señora! -Con pose recta y saludo militar se despidió la mujer granate. Podía ser de las más fuertes de entre los poblados vecinos… pero ni ella sería capaz de luchar contra la furia de la normalmente apacible Princesa Perfuma. Así que antes de meter más la pata y que la Princesa cortara su cornamenta y la pusiera de adorno en alguna chocita cercana por coquetearle a la novia de la mujer más importantes del planeta, se subió a su camioncillo y partió rauda y veloz perdiéndose de la vista del trío de mujeres en un abrir y cerrar de ojos.

Perfuma no era tonta, sabía que su actitud podía ser sospechosa así que antes de que el ambiente se enrareciera por prácticamente haber votado a la híbrida con toro, sacó a su actriz interior

—Ay Adora… -mencionó encorvándose- Esta canasta la he tenido cargando por demasiado tiempo y mesa mucho… -indicó mientras le traspasaba la canasta y se sobaba sus delgados brazos- ¿Podrías llevarla al camión? Yo mientras cuadraré unos últimos números del registro con Catra…

Adora iba a replicar, lo que había pasado segundos atrás era por demás extraño… pero su estómago rugió, clamando toda su atención

—Está bien, pero no demores Catra, muero de hambre y si no estás para controlarme puede que me coma yo sola todo lo de la canasta.

La felina asintió y sonrió nerviosamente mientras veía a su novia marcharse y se quedaba con aquella hippie de las flores. Algo le decía que le tocaba su dosis de reprimenda y no podría zafarse de la misma

—¿Querida Catra…?

—¿S-sí…?

—Se puede saber… ¡¿Por qué rayos aún no has follado con Adora?! -dijo gritando bajito, visiblemente molesta con su amiga

La colita de la felina se puso rígida de los nervios, era muy extraño escuchar hablar así a esa mujer

—Yo bueno… es que no ha habido la oportunidad…

—¡Pero si todas las noches duermen juntas! Pensé que después de la charla con Netossa y Spinerella ya habrían intimado…

—Aún no… -suspiró- Y como asumo sabrás, ya entré en celo

—Sí, lo sé. Volviste loca a esa híbrida con tus feromonas…Catra ¿No entiendes que todo en ti grita que estás sexualmente disponible? Y esto no parará hasta que seas tomada por ella…

—Lo sé, pero no es tan fácil… aún así yo pensaba en el viaje… ya sabes…

—Hmmm… entiendo… Pero sabes que es tu última oportunidad, ¿No? Irás al Desierto Carmesí, a la boca del lobo. Alguien en tu estado no debería… sinceramente pensé que ya habrían… Debes tener sexo con Adora, Catra, o las cosas se pondrán feas…

—No te preocupes, lo tengo cubierto -mencionó, sonando más segura de lo que en verdad estaba

La más alta analizó el rostro de la contraria por unos segundos con su mirada, finalmente suspiró rendida

—Bueno, eso espero… -Hizo un ademán indicándole que la siguiera y ambas avanzaron rumbo al vehículo que llevaría a la pareja aquellas salvajes tierras- Ah, y Catra…

—¿Sí? -mencionó mirando a su amiga de soslayo, agradecida de que su expresión se había suavizado.

—Por lo que más quieran… no lo hagan encima de las frutas, no quiero que ninguna llegue magullada.

—¡Perfuma!

La risa de la princesa difuminó por completo el aura pesada que se había vivido hace unos minutos.

Tras una corta y amena despedida, la pareja partió rumbo al Desierto Carmesí, un viaje representativo para la cooperación e integración de Etheria, pero mucho más importante para Catra quien finalmente tendría que enfrentar las consecuencias de su madurez sexual.


¡Hola!

El doceavo capítulo servido para ustedes, este fue el que me motivo a escribir celo más que como algo meramente sexual, Pensar en una Catra incómoda por el coqueteo y una Adora celosa me llama mucho la atención. Ahora hay ciertos puntos a aclarar.

Retahíla de la autora:

-No, Catra no es una chica fácil. Solo que el instinto es grande, por eso, aunque estaba incómoda con la situación, su cuerpo pide lo que pide y le es difícil lidiar con eso, más siendo su primer estro. Por ello la cercanía de Adora ayudó.

-Adora no segrega feromonas, no es híbrida, pero Catra sí capta su olor por ser su persona vincular y eso encausa a su cuerpo.

-Que sea su persona vincular, no significa que Catra no capte otras feromonas ni que otras mujeres no capten las de Catra. Todo depende de la inclinación sexual.

-Recuerden que el olor del individuo en su primer estro es muy fuerte, más fácil de captar por híbridos, pero a Adora poco a poco también se le tornará irresistible, imposible de ignorar.

-Para mayor referencia o ante cualquier otra duda, verificar el manual de sexualidad para escorpiones del capítulo 3.

-Leí un comentario que decía algo como "El fic se llama celo y no hay sexo" (estoy parafraseando) Y sí, es lo que hay por ahora. He tratado de describir lo mejor posible cada etapa que pasa Catra y cabe recalcar que el celo de un animal no solo dura 1 día y ya, es un proceso, inclusive la etapa sexualmente receptiva no les dura tan poco. No soy experta, en lo absoluto, pero con una investigación vaga en la web una se puede asesorar. Si no les gusta el ritmo en el que va… lo lamento mucho, pero como les dije hace unas líneas atrás… "Es lo que hay". Todo llega, sólo hay que esperar.

-La mujer minotaura, que espero sí la ubiquen en la serie, tampoco es una regalada. Recuerden que el cortejo en esa parte de Etheria es ampliamente socializado. De hecho, es una práctica muy civilizada, al menos así la intenté plasmar. En capítulos anteriores lo vimos en forma de danza, aquí la mujer le dio flores y presumió su musculatura, hablándole de sus beneficios para un posible coito. ¿Algo directa o muy trillada en su hablar? Quizás, pero hay cosas peores y ella, en definitiva, aunque intentaba demostrar su dominio, respetó a Catra. Repito, hay cosas peores.

-Una aclaración imprescindible que justo pensaba hacer en este capítulo, pero igual coincidió con una de las preguntas de los comentarios. A mi me encanta el omegaverse, mis lecturas se enfocan en el fandom de LOK y he leído tan buenos Korrasami Omegaverse que se ha convertido en uno de mis subgéneros favoritos, pero… ESTE FANFIC NO ES OMEGAVERSE. Así que no esperen que a Adora o a Catra les salga un amiguito o un amigote en medio de las piernas.

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Al fin FF se puso bonito, así que no podía evitar publicarles el capítulo.

Les comento que tengo una noticia buena y otra mala

¿Cuál les doy primero? ¿La buena? Está bien…

¡Pronto saldré de vacaciones! ¡Hurra por la autora!

Ahora la mala es que… eso significa exámenes.

No recuerdo con exactitud cuando es mi semana de evaluaciones, pero dejo de antemano plasmado que, si coincide con mi semana mayor, no podré actualizarles.

Y no, también de antemano les digo que no podría actualizar antes de eso. Tengo deberes y otros proyectos de fics que también deseo atender (si son Korrasamilovers las invito a pasarse por mis dos nuevos fics de la pareja). Lo bueno es que una vez que finalice este ciclo estaré más holgada de tiempo (No significa que actualice semanalmente, pero sí que no me estresaré fácilmente y así las ideas fluyen más rápido y de mejor manera).

Guerra avisada no mata a Hordiano jajaja.

Una vez más agradezco sus reviews y espero sus comentarios en el fic si este capítulo también fue de su agrado… ¡Estamos a nada de los 400!

También agradezco a quienes han hecho dibujos o memes de alguna parte del escrito… hacen saltar mi corazoncito con lo primero y me hacen reír como foca con lo segundo.

Como siempre me disculpo si se me pasó algún "horror" ortográfico… debería estar escribiendo la introducción y conclusión de un caso clínico de intervención ocupacional… pero no, aquí estoy escribiendo sobre lesbianas calientes jajajaja

Sin más que decir, me despido.

Saludos,

Le chat et l'abeille.