Operacion de Inteligencia: Paris Paris, Francia


Abby y Ruth estaban sentadas en una cafetería al aire libre mientras esperaban que caiga la noche. Afortunadamente era un dia nublado, asi que ninguna tenia mucho calor. Ambas vestían como civiles, un cambio importante para Abby que no habia usado otra cosa que no sea armadura fuera de la Ciudadela durante meses. Si fuera honesta, se sentía expuesta y vulnerable y tenia que detenerse de intentar tomar su inexistente pistola subconscientemente.

En el momento, estaban solo a algunos kilómetros del bar que su objetivo frecuentaba. Unas horas mas y convergerían, ejecutando la operación y se irían, con suerte sin que nadie se enterara. Abby jugueteaba con el vial de liquido en sus manos mientras miraban a los civiles caminando y pasando de un lado al otro sin preocupaciones.

Habia elegido el sedante ella misma y sabia exactamente cuanto tardaría en tomar efecto. Hubo algo de debae, pero al final decidieron que alrededor de cuatro horas seria suficiente tiempo para que Abby lo convenza realísticamente de que la lleve a su residencia, con suficiente tiempo para conducir hasta allí y evitar cualquier potencial trafico. No les seria para nada útil si perdiera el conocimiento a medio camino si estaba manejando. Alternativamente, lo emborracharía lo suficiente asi ella seria la que manejara.

Cuatro horas. Iba a tener que mantener su atención por ese tiempo. Abby se sintió nerviosa otra vez a la vez que volvía a recordarlo. Ruth habia dicho que confiaba en su habilidad, pero Abby no estaba del todo segura.

"Tienes esa mirada otra vez," comento Ruth mientras sorbia su café.

Abby la miro. "¿Qué mirada?"

"Tu mirada de estoy nerviosa pero intento esconderlo," aclaro Ruth con una sonrisa.

La asustaba un poco lo buena que era en esto. "¿Cómo podrías averiguar eso?" Pregunto Abby, alzando su te. "Por todo lo que sabes, este te podria no ser de mi gusto."

Ruth sonrio. "Porque, uno, soy una agente del Kidon quien ha pasado buena parte de su vida leyendo gente, y dos, porque ya he tomado ese te y se que es bastante bueno."

"Bueno, me atrapaste," dijo Abby suspirando. "Pero no puedo controlarlo."

"Los nervios antes de una operación, son perfectamente normales," la alentó. "Nada de lo que avergonzarse. Todos lo hemos sufrido."

"Dudo que hayas sido sobre quien descansaba toda la operación," señalo Abby. "Toda la misión depende de mi."

"Es verdad, mi primera misión fue un poco mas fácil," admitio Ruth. "Pero te estas subestimando. Y le das demasiado crédito a ese tipo."

Abby dejo su bebida en la mesa. "Entonces, ¿Cómo fue tu primera misión? Si no te importa contarme."

"Para nada," Ruth se encogio de hombros y dejo su café en la mesa. "Habia una vez este vendedor de drogas en Jerusalem. Un tipo terrible, primariamente vendia sus cosas a niños y adolescentes. La cosa era, que era muy bueno cubriendo sus pruebas y tenia un excelente abogado que lo sacaba de la prisión una y otra vez. El Mossad ya estaba cansado de esto y lo quería eliminado. Asi que involucraron al Kidon y consegui mis ordenes para matarlo, pero con una condición."

Abby se imaginaba que era, pero pregunto igualmente. "¿Y esa condición era…?"

"Tenia que verse como un accidente," Ruth sonrio afectuosamente. "En ese tiempo era joven y quería impresionar a mis superiores. Hubieran estado satisfechos con una sobredosis armada o un suicidio, pero yo quería que fuera perfecto. Lo encontré luego de unos días de investigar y empeze a preparar una trampa bastante elaborada.

Abby sentía curiosidad, aun cuando no quería saber. "La primera cosa que hice fue secuestrar a su abogado y lo lleve a un área repleta de varias bandas. Eran muy territoriales y me imagino que lo que le hicieron no fue lindo. Su muerte apareció en las noticias semanas mas tardes. Triste, realmente. Desafortunadamente habia elegido asociarse con una compañía tan terrible, la policía habría investigado un poco mas que algunas horas su muerte. Pero claramente habia sido un trágico homicidio."

Ruth sacudió su cabeza. "Como sea, me estoy yendo por las ramas. Asi que espere a que se fuera a hacer sus negocios y neutralice a su novia. Compartio información bastante rápido y pronto supe cuando estaría volviendo., la drogue con una variedad de drogas y químicos. LSD, metanfetaminas, un montón de cosas. Sufrio una sobredosis bastante rápido, pero ese era el objetivo. Aunque personalmente, no estoy segura de si murió por la sobredosis o cuando la apuñale varias veces."

Ruth tomo un sorbo de su café. "Entonces una vez que el volvió, también lo sojuzgue, y lo drogue, pero solo con LSD. Puse sus huellas sobre el cuchillo, asi lo implicaba en el asesinato. Su casa era un santuario de drogas, asi que ni siquiera tuve que plantar algo de eso. De todas formas, ya estaba demasiado ido asi que me dejo guiarlo a donde quisiera. Lo lleve hasta su auto, lo encendí y lo despedí."

"Se estrello, ¿me imagino?" Abby pregunto retóricamente.

"No al principio," aclaro Ruth. "Manejo bastante intoxicadamente por la calle durante unos minutos," su ceja se alzo. "Aunque el Kidon tiene esta herramienta muy útil que, si se la pone bajo el acelerador y se la conecta, puede ser activada remotamente y causa un empujon de velocidad masivo. Se destruye al finalizar también, lo que viene bien."

"Asi que lo activaste y acelero hacia su muerte," declaro Abby.

"Exactamente," Ruth asintió con una sonrisa. "Su auto se estrello espectacularmente. Espere unos minutos para dejarlo sofocarse o arder hasta morir antes de llamar a los médicos. Aunque estoy bastante segura de que el impacto fue suficiente para matarlo. De todas formas, eventualmente se lo dio como un asesinato y un suicidio y todo el mundo estuvo feliz."

"¿Y crees que esto fue mas fácil que lo mio?" Pregunto Abby, mirándola incrédulamente. "¡Mataste a tres personas!"

"Tres criminales," corrigio Ruth empáticamente. "Y si, por supuesto que fue mas fácil. Matar gente es fácil, pero ¿manipularla? Un poco mas difícil, sin importar si tu objeivo es un idiota o Einstein."

"Abby fruncio el ceño. "¿No crees que fue un poco demasiado?"

"Como dije, erajoven y quería impresionar a la gente," admitio Ruth, mirando a la muchedumbre. "Probablemente seria mas discreta si lo hiciera hoy."

Eran charlas como estas cuando Abby sentía que debia estar mucho mas aterrada y preocupada por esta mujer de lo que lo estaba. Podrian estar teniendo algo parecido a una conversación normal y Ruth daría una historia como esa o la usaría para ilustrar su punto. La mayoría de las veces involucraba matar a alguien o algo peor.

La cosa era, que Ruth era tan agradable y no parecía la asesina que era, para nada. La habia apoyado y ayudado mucho y habia hecho todo lo posible para ayudarla en su transición a su nuevo rol. Habia visto gente desbalanceada antes y Ruth no mostraba ningúna señal de esto. Luego de pasar algo de tiempo, no solo con Ruth, sino con el resto de los Mossad y Kidon en XCOM, ahora tenia algunas teorías de porque eran asi.

La explicación mas simple es que simplemente era parte del trabajo para ellos. Sus misiones solían ser letales y a través del tiempo se desensibilizaban ante ello. Por lo poco que sabia sobre el Kidon, la otra posibilidad era que eran educados para no sentir nada con sus objetivos.

No tenia la voluntad de traer el tema del Kidon ahora mismo. "Bueno," dijo finalmente tomando un sorbo. "Supongo que esto podria ser mucho mas difícil."

"Por favor," dijo Ruth. "Lo haras bien. Recuerda la regla constante."

"Por supuesto," Abby suspiro. "Todos los hombres son idiotas cuando se trata de mujeres."

"Exactamente," confirmo Ruth.

"¿No crees que estas generalizando de mas un poco?" Pregunto Abby. Esa pregunta en particular la habia estado molestando desde la primera vez que Ruth la menciono.

"No realmente," Ruth sacudió su cabeza. "Confia en mi, he seguido esa regla por años y se hace ridículamente fácil luego de cierto punto. Los hombres quieren atención; se la das, has que se sientan importantes y ahí va el noventa porciento de tu trabajo hecho," dijo mirándola. "Me sorprende que no lo hayas averiguado ya. Eres una mujer atractiva, seguramente ya has conocido a alguien."

"Oh, si," Abby movio su mano sin darle importancia. "Pero estaba en la escuela medica para conseguir mi diploma. No para acostarme con gente. Ademas, no tenia deseo alguno de empezar algo que no fuera a durar," miro a Ruth con una sonrisa. "Y todos los hombres con los que he trabajado fueron muy inteligentes, algunos mucho mas que yo."

"Oh, te creo completamente," aclaro Ruth, dejando su bebida en la mesa. "Pero yo dije que son idiotas cuando se trata de mujeres. Gran diferencia."

Abby se mantuvo en silencio por unos minutos. "Mira," Ruth se giro mas para poder verla de frente. "No creo que tengas mucho de lo que preocuparte con este tipo. Hablas con el, sonries, le haces cumplidos, dale todo lo que quiera escuchar. Es mas fácil de lo que crees, ya veras."

"Esperemos que no sea un mujeriego," fruncio el ceño. "Eso podria hacer las cosas mas difíciles."

"Oh, no," Ruth se rio. "Esos son los mas fáciles. Todo lo que tienes que hacer es relajarte y escuchar como alardean sobre si mismos, mientras ocasionalmente comentas sobre lo geniales que deben ser. Son los silenciosos que son los mas escépticos a la atención repentina que son los mas difíciles. Pero este tipo no es eso, asi que no te preocupes."

Abby alzo una ceja. "Entonces si eso es compleamente a prueba de bobos, ¿supongo que tienes un historial perfecto?"

"No del todo," Ruth admitio con una sonrisa. "En toda mi carrera hubo solo dos que he fallado en seducir. Aunque uno era un espia chino y el otro un ex agente del KGB. La seducción no suele funcionar con personal de inteligencia, asi que normalmente uso otros medios. Pero algunas veces pasan eventos que fuerzan mi mano."

Dudo que toda la misión sea tan simple como Ruth la hacia parecer, pero sonaba muy segura como para que Abby no se sintiera un poco mejor sobre esta. Aunque lo que estaba haciendo la hacia sentir un poco incomoda, especialmente cuando en este caso estaba muy arraigado en la verdad.

Porque podia ver la razon en lo que decía Ruth, y de hecho lo habia experimentado varias veces. Recordaba vívidamente preguntándole algo a sus colegas masculinos en la universidad por ayuda en algo varias veces y ellos habían aceptado muy rápido, sin importar que tan difícil o cuanto tiempo consuma.

Luego de varias veces, se le hizo obcio que la estaban ayudando primariamente por la sola razon de invitarla a salir o solo por sexo. La habia ennervado un poco lo lejos que estaban dispuestos a ir solo por la posibilidad de una de estas dos. Eventualmente habia dejado de pedir ayuda ya que mientras mas tiempo pasaba, mas sentía como si estuviera tomando ventaja de su interés, incluso si no era su culpa.

Nunca habia pensado en usar su belleza como un arma antes, pero cuando lo pensó en profundidad, Ruth tenia razon en lo útil que podria ser. Aun asi, sentía que seria explotación a un nivel personal y no ansiaba ver que tan real era la regla de Ruth.

"¿Estan listas?" La voz de Akello interrumpio sus pensamientos, su voz les llego a traves de sus auriculares.

Ruth encendio el suyo y Abby la copio. "Cuando tu lo estes. ¿Estas adentro?"

Abby escucho un bufido. "Esto honestamente es patetico. Me tomo alrededor de cinco minutos entrar. Tengo control completo sobre las cámaras y los sistemas."

"Excelente," Ruth se puso de pie y lanzo su vaso a la basura. "Hora de empezar."


Escocia, Naturaleza

Mientras su equipo y el esperaba la información, Cerian se mantenía ocupado aprendiendo todo lo que podia sobre la organización, el personal y la historia de XCOM. Patrick le habia dado todo lo que el Consejo tenia sobre ellos, aunque le habia admitido que la mayoría de esa información estaba antiquada ya que el Comandante no sentía la necesidad de mantenerlos actualizados.

Sacudio su cabeza ante eso. No le extrañaba que el Comandante pensara que podia caminar por sobre el Consejo. Tenian demasiado miedo de demandarle algo y como resultado los habia eliminado por completo. El hecho de que el Comandante no les habia dado actualizaciones no-verbales debería haber sido una advertencia masiva de que las cosas podrían no estar yendo muy bien.

Para ser justo, el Consejo estaba dividido, pero para Cerian, eso era un peligro aun mayor. No le sorprendia particularmente que Rusia estaba al frente del lado aliado con el Comandante, pero el hecho de que no estaban intentando esconderlo indicaba que tenían algo paneado y no tenían miedo de antagonizar otras naciones. Y porque Rusia era uno de los países mas poderosos, le daba el coraje a algunos países mas pequeños para ponerse de su lado.

Dejando de lado la política, habían sido unos días de fascinante investigación. El Consejo no habia ahorrado en contratar a los mejores. Personalmente nunca habia oído hablar del tal Shen, pero aparentemente era bienconocido en su campo. Era interesante que era un inmigrante taiwanes, Cerian se preguntaba cuales eran sus opiniones de China. Tambien tenia una hija, aparentemente, que habia quedado en una escuela. No habia mención de una madre, lo que era extraño. Pero Shen habia estado involucrado en muchos proyectos de alto perfil militar y civil, algunos incluso de la ONU.

Lo mismo con Vahlen, aunque si habia oído hablar de ella. Habia especulación de que habia sido una victima del Califato durante la Guerra contra el Terror. Aparentemente habia sido reclutada por XCOM.

Siempre habia estado involucrada en la vanguardia de la tecnologia experimental y militar, asi que era una elección obvia para una posición con tantas posibilidades. Aunque, algunas de las cosas en las que habia trabajado, o supuestamente habia trabajado era… muy cuestionable. La Ciencia "Borde" era un termino que el usualmente ignoraba, pero mientras mas miraba el pasado de Vahlen, mas le daba la impresión de que era una científica borde en su corazón.

Habia estado involucrada en un numero extremadamente alto de proyectos clasificados sobre los que el Consejo solo tenia información limitada. Tales proyectos se suponían que iban a crear super soldados y plagas apocalípticas. Cosas salidas de ciencia ficción que Vahlen parecía determinada en hacer realidad.

Combinada con la falta completa de ética y moral del Comandante, unirlos solo llevaría a desastre.

Pero eso era algo de lo que debería encargarse el Consejo. Su trabajo era encontrar evidencia de que XCOM estaba interfiriendo en asuntos internacionales.

"¡Cerian!" Mary prácticamente grito mientras corria hacia el casi sin aliento. Con una laptop en sus manos, rápidamente removio su corto cabello negro de su frente intentando verse presentable. Era aparente por su apariencia descuidada que no habia dormido o comido en un tiempo.

Pero cualquier rasgo de fatiga se habia desaparecido y sus ojos brillaban. Bueno, veamos que es esto. "¿Si?" Le pregunto calmamente el, dejando su Tablet y dándole su atención completa.

"Ok, escuche," empezó a decir emocionadamente. "Me envio la lista de soldados XCOM, ¿no?"

Cerian asintió. Le habia permitido acceso a todos los agentes a los archivos tan pronto como los recibió. Afortunadamente, la lista de soldados era bastante actualizada, al menos sobre las naciones del Consejo. La mayoría de países afiliados con el Consejo notificaban las transferencias de soldados hacia XCOM, con pocas excepciones como Israel.

"La versión corta es que tengo un objetivo," explico, tomando un asiento a su lado y abriendo su laptop. Inmediatamente se concentro en ella.

"¿Quién?" Demando mientras el video tomaba definición.

"Una soldado de XCOM," respondio Mary. "Abigail Gertrude. Pense que eso era extraño, asi que intente ver con quien estaba." Concentro la imagen aun mas. "No puedo ver su rostro, pero el cuerpo es igual al de nuestra mujer misteriosa."

Cerian sintió una sonrisa estirarse por su rostro. "Ahora, eso es muy interesante. Y en ropa civil, ni mas ni menos. ¿Dónde es esto?"

"Paris," Mary respondio inmediatamente. "He mantenido un ojo sobre ellas. La mujer nunca revela su rostro, pero Abigail claramente no ha aprendido la misma discreción."

"¿Dónde están ahora?" Demando saber Cerian, mirando a las imágenes donde parecian esar en algún tipo de restaurante o cafeeria.

"Algun café," confirmo Mary. "Han estado allí al menos una hora, de acuerdo con los daos. Esta es la única pista que encontré hasta el momento."

Cerian inmediatamente se puso de pie y toco el timbre que envio un chillido veloz por la casa. "¡Tenemos una pista todos! ¡Junten su equipo y vayan al helicóptero! ¡Estamos a contrareloj!"

Hubo confirmaciones gritadas desde varios cuartos y el ruido de equipo siendo juntando. Cerian dirigió su mirada hacia Mary. "No las dejes irse de nuestra vista, cámara o no. Quiero saber todo lo que pasa, sin importar que tan pequeño."

"¡Si, señor!" Le dijo asintiendo. "Estoy lista para ir, si esta bien."

"Come algo," empezó a decirle, pero se detuvo. "Olvida eso. Te conseguire algo cuando lleguemos a Paris, pero excelente trabajo."

Sus ojos se concentraron en la pantalla, y asintió. "¿Puede ser pizza? ¿Pizza estadounidense?"

"Si," le dijo sin mucha importancia, pensando en la mejor manera para tratar con esto. Ren, Baston y Olivia se le acercaron, todos cargados con bolsas llenas de equipo.

"Listos cuando usted lo este, señor." Le dijo Olivia, hablando por todos.

El alzo una ceja. "¿Dónde esta Darril?"

"¡Aquí!" Darril grito mientras corria hacia ellos, hundiendo un vial en su mochila. "¡Disculpas, señor!"

Señalo con un dedo. "Olivia, Ren. Ambos se vestirán como civiles e iran conmigo al campo. A menos que XCOM se mueva a un área abandonada, nos mantendremos incognito. Nos mezclaremos con la muchedumbre y nos mantendremos en contacto constante."

"¡Entendido!" Confirmaron ambos.

"Darril, Baston, ambos estarán cerca en caso de que las cosas se pongan feas," ordeno Cerian. "No intervengan a menos que se los ordene o su vida ese en peligro. ¿Entienden?"

"¡Si, Señor!" Confirmaron.

Tomo su rifle francotirador, encontrando comodidad en su peso aun si probablemente no iba a usarlo. "¡Vamonos!" Les grito por sobre su hombro mientras marchaban detrás suyo al helicóptero. "Tenemos que interceptarlas antes de que salgan de la ciudad."

Hora de descubrir que estaba haciendo XCOM allí.

Dado que de verdad fueran XCOM.

Cerian sonrio mientras el helicóptero despegaba. Habian pasado años, y se sentía bien estar haciendo algo importante otra vez.


Paris, Personne Ne Se Traduit

El club estaba sorprendentemente lleno. Abby sentía que no debia estar tan sorprendida como lo estaba. En verdad, tenia sentido, con el ataque alienigena, imaginaba que eso llevaría a mas gente a beber. Sin mencionar que era Paris y aun tenia una gran cantidad de turistas.

Le era una ventaja igualmente, nadie la cuestionaria si notaban que no era nativa. Habia una muchedumbre bastante diversa en el lugar, gente de todas las razas y nacionalidades. Tampoco iba a facilitarle su misión.

"¿Cómo vamos a encontrarlo en esto?" Le murmuro Abby a Ruth quien estaba de pie a su lado también observando la multitud.

"Llegamos temprano, ¿recuerdas?" Le recordó Ruth. "Solo nos vamos a poner en posición. Akello nos hará saber cuando llegue."

"Si. Copiado," comento Akello a través de su auricular. "Aunque no suele mostrarse tan temprano."

"Es verdad," respondio Abby mientras se movían a una de las mesas mientras la pulsante música sonaba, casi vibrando a través del aire. Era un lugar bastante abierto, habia encuadres de mesas con divisores entre ellas. Una barra muy expansiva que se estiraba por toda el área, un piso de baile grande y varias mesas de juegos en las esquinas mas alejadas. Gracias a Akello, que había estado observando imágenes de las previas noches que Madvay habia venido, pasaría la mayor parte del tiempo en el bar en si, ocasionalmente charlando con las mujeres que se le acercaban.

El caos no le era tan distrayente como esperaba. Podia concentrarse sin mucho problema. Suponia que luego de estar en zonas de combate, un club ruidoso no tendría su atención de la misma manera. Una suerte, ya que iba a necesitar estar a pleno para esto.

"Ha pasado mucho tiempo desde que estuve en un lugar como este," comento Ruth, descansando sus brazos sobre la mesa. "Los últimos meses han sido pequeños bares o misiones de infiltración. Nada en esta escala en un tiempo."

"¿Te gusta esto?" Pregunto Abby, mirándola. Ruth tenia una sonrisa contenta en su rostro y una mirada juguetona.

"Me gusta la energía," dijo Ruth, descansando su barbilla sobre su puño. "Es vigorizante, especialmente durante la caza. Sin mencionar que los objetivos siempre son mas fáciles cuando están borrachos." Se ilumino. "Hablando de eso, probablemente deberíamos pedirnos algo. Dos mujeres solas sin nada podria atraer la atención equivocada."

Abby asintió, mezclarse seria una buena idea. "Ire a buscarnos algo. ¿Preferencia?"

"Jugo de naranja," respondio Ruth. "Si es que tienen eso. No te preocupes mucho, pero que no sea agua o algo alcoholico."

"Entendido," le aseguro Abby y empezó a abrirse camino entre la muchedumbre. Algunos se salían del frente educadamente, otros no, y otros estaban demasiado borrachos como para notarlo. Se concentro en llegar al bar. Estaba muy ocupado, pero logro encontrar un lugar y se sento. Alguien vendría hacia ella eventualmente, y no estaba apurada.

Mientras miraba el menú, se sintió algo deprimida escuchando todos los festejos, las risas y el disfrute a su alrededor. Era extraño como las cosas eran tan… normales. ¿Cómo podia continuar la gente viviendo asi cuando el mundo en si estaba bajo amenaza? No le parecía justo ni correcto que esta gente pueda moverse por la vida sin ninguna preocupacion, pero que otra gente, mejor gente, muera para darles ese lujo. ¿No deberían estar haciendo algo para ayudar?

¿Pero no era esa la razon para luchar? La gente como ella hacia los sacrificios y otros como Liam, Luke y Mira daban sus vidas para que la gente viviera en paz. Pero le parecía incorrecto que la gente pretenda que no estaba pasando.

Un rápido golpeteo llamo su atención y reconcentro sus ojos en uno de los barman que la miraba. "¿Puedo ayudarla con algo?" Le pregunto con una sonrisa, con un pronunciado acento francés. Tenia un corto cabello marron, y sus verdes ojos centelleaban traviesamente.

Limpio su garganta. "Ah, si. Perdon. ¿Tiene jugo de naranja?"

"Pues, si. Si lo tengo." Casi instantáneamente puso una botella sobre el mostrador. Se veía como algún tipo de compañía extranjera, pero no podia averiguarlo exactamente. Debia de haberla estado mirando por un buen tiempo ya que el barman le sonrio. "No te preocupes. No es alcoholico, es nuestra marca mas popular aquí. Vale cada euro."

"Ok," Abby sacudió su cabeza para limpiar su mente. "Solo te suave para mi."

"Entendido," se alejo caminando y Abby miro la botella. Extrañamente, parecía estar escrita en hebreo. ¿O era ruso? Sea como sea, no podia leer los ingredientes como para saber si el barman le decía la verdad. Algo le parecía raro de el, especialmente ya que parecía saber de antemano lo que iba a pedir.

"Aquí tienes," le dijo, dejando un vaso con su te enfrente suyo. "¿Algo mas?

"Oh, esto," Abby pesco la tarjeta de crédito que le habían dado y se la entrego. El la tomo y retrocedio. Tomo un trago de su te, que tenia que admitir era bastante bueno. La cantidad justa de dulce.

"Todo listo," le devolvió su tarjeta. "Ahora, ¿podria darme su vial?"

Se congelo. El único vial que tenia contenia el sedante y la única forma de que alguien pudiera saber sobre eso seria…

Entrecerro sus ojos y miro al barman mucho mas de cerca. Era sutil, pero cada vez que parpadeaba, sus irises no encajaban del todo. Parecia extremadamente difícil de creer pero… "¿Kalonymous?"

"Bueno, al menos se que mi disfraz funciona," respondio felizmente, bajando su voz mientras volvía a su acento israelí al que estaba acostumbrada. "Supuse que seria mejor eliminar al hombre del medio. No hacia falta que te comprometas. Lo añadire a su bebida yo mismo."

Sin romper contacto visual, Abby descanso su palma en la mesa, dejando el vial allí. El lo tomaría sin tener que hacer algo tan obvio como darselo. "Que tengas una buena noche," le dijo ella. "Gracias por las bebidas."

"Por supuesto señorita," le respondio Kalonymous, recuperando su aterradoramente preciso acento francés. "¡Que las disfrutes!"

Ella tomo las bebidas y volvió a donde estaba sentada Ruth, cuidándose de no derramar su bebida. Deslizandose hacia su asiento, le dio su jugo de naranja a una incrédula Ruth. "¿Cómo demonios conseguiste que te dieran esto?" Demando saber Ruth mientras miraba las bebidas.

"No me dijiste que teníamos a Kalonymous haciendose pasar como un barman," le respondio Abby, tomando un trago de su te. "Supongo que sabia lo que nos gustaba."

Su rostro se ilumino. "Ah, entonces si logro infiltrarse. Excelente."

Abby inclino su cabeza. "¿No te parece que eso hubiera sido bueno saberlo antes?"

"Era el mejor de los casos," explico Ruth. "Especialmente en un lugar como este. "Supuse que lo habrían puesto a mirar las calles o algo. Definitivamente sabremos cuando llegue Madvay ahora."

"Me pregunto," dijo Abby, volviendo a ver a la muchedumbre de juerga. "¿Qué estarás haciendo mientras yo le estoy hablando?"

"Escuchando y observando," le respondio con una pequeña sonrisa. "Dependieno de que tan bien te vaya, podria hasta aceptar algunas de las ofertas que seguramente me llegaran si me muevo un poco."

Abby se pincho el puente de su nariz. "No me digas que vas a tener sexo en el medio de todo esto, ¿no?"

"Hey, solo si no tienes problemas," le aseguro Ruth. "Tomas lo que puedes conseguir en este trabajo. Ademas, es buena practica y una de las pocas veces en las que me puedo divertir.

"Tienes una interesante definición de divertirte," noto Abby, alzando una ceja. "No vas a matarlos, ¿no?"

"Dios no," dijo Ruth riéndose. Confia en mi, solo voy a por hombres que no me presenten ninguna amenaza. Si hay siquiera una pizca de duda de que podria ser violento, lo evitare. Los cadáveres atraen atención."

"Que inteligente," remarco sarcásticamente Abby. "Te desearía buena suerte, pero no creo que la necesites."

"No," respondio Ruth mientras le daba una seductora sonrisa a uno de los hombres que pasaba. "Ciertamente no la necesito."


Entrar a este ruidoso, y molesto, lugar le recordaba a Cerian porque habia elegido un bonito y tranquilo lugar en Escocia, mas allá de que básicamente lo forzaron a retirarse. Como cualquiera podria disfrutar cuando sus cabezas estaban partiéndose por la música le escapaba. Probablemente ya estaba muy viejo para esto.

"Entonces, ¿este es el lugar?" Declaro, mas por esperanza de que no que como una verdadera pregunta.

"Si, Señor," le dijo Mary a través de su auricular. "Las rastree hasta aquí. Empezare a tomar control de las cámaras."

Cerian dudo. "¿Hay algo que puedas hacer sobre el ruido?"

Hizo un esfuerzo para ignorar la risa escondida de Olivia desde su espalda. "Vere lo que puedo hacer," prometio Mary, también sonando entretenida. "Aunque podria atraer atención."

"Olvidalo," le dijo suspirando, volviéndose a mirar a Olivia y Ren. "Ambos entran después de mi. Esparzanse, participen si quieren. Pero quiero visual sobre ellas lo antes posible."

"Entendido," dijo Ren, corriendo una mano a través de su ondulado cabello marron. "¿Y una vez que lo hagamos?"

"Me mantienen tan actualizado como puedan y no se acercan," ordeno Cerian, girándose hacia la entrada. "Saben como es. Probablemente haya agentes del Kidon con ellas, y probablemente esten en la muchedumbre. Mantenganse en guardia."

"Lo haremos," dijo Olivia, mordiéndose el labio inferior. "Aunque esto es un club. Probablemente ambos vayamos a atraer a algunas personas."

Si, tenia razon. Su edad le iba a ser una ventaja aquí ya que no tenia que preocuparse por ese problema. Los agentes mas jóvenes eran mas vulnerables en ese ámbito. Aun asi, ambos eran profesionales y podían manejar las distracciones. "Dejare en sus manos como manejaran eso," les dijo, mirándolos fijamente. "Pero sin citas."

"Oh, esta bien," Ren suspiro dramáticamente. Cerian sonrio y empezó a adentrarse en el club. Mucha gente; eso los ayudaría y jugaría en su contra también. Se los dificultaría haciendo mas difícil encontrarlas. Pero cuando lo hicieran facilitaría mezclarse con la multitud. Era mucha gente, asi que tendrían que caminar por la zona para encontrarlas.

Pero primero tenia que planear. Sentandose en una silla vacia, miro a la muchedumbre. Nada hasta ahora, pero no esperaría que cualquier agente competente estuviera vagando por allí a menos que estuvieran buscando a alguien. Tomando s teléfono y pretendiendo usarlo para distraer a cualquiera que lo estuviera viendo, conitnuo pens ando.

A menos que esten intentando entrar a áreas restringidas, estarían en las áreas principales. Eso significaba que probablemente estarían sentadas en algún lugar también. Al menos las dos mujeres, excluyendo cualquier personal de XCOM adicional que podrían, o no, haber enviado. "Estoy dentro," murmuro. "Sin señal alguna aun. Me muevo al bar."

"Hubiera sido bastante anticlimático si las tuvieras," comento Ren. "Quiero decir, ¿Cuándo van tan bien las misiones?"

"Estoy preparada para entrar ahora," le informo Olivia. "Tomando el lado izquierdo."

"Me muevo a la pista de baile," dijo Ren. "¿Algo nuevo Mary?"

"Estoy en eso," respondio ella tensamente.

Cerian se abrió paso a través de la muchedumbre, sin ver nada familiar en el mar de rostros. El bar en si era… resplandeciente, si es que tenia sentido eso. No, inmaculado era una mejor palabra. Un bar de madera pulida que brillaba cuando le pegaban las luces. No levanto la mirada para ver los neones parpadeantes sobre la pista de baile. Todo lo que lograría seria darle un dolor de cabeza.

Tomando un asiento, miro el menú mientras esperaba servicio. Si, justo lo que esperaba. Aunque habia pasado mucho tiempo desde una operación como esta, volvió a entrar a la rutina muy fácilmente. "¿Puedo ayudarlo?" Un barman que claramente era nativo francés le hablo, con una desarmadora sonrisa.

"[Si, un Adelscott y una botella de agua, si no es demasiado,]" respondio Cerian en francés. "[Tambien en un vaso de plástico, si no es molestia.]"

El barman de marrones cabellos asintió rápidamente. "[Por supuesto, señor. Un momento]" Se alejo mientras Cerian miraba por la barra. Nada que no esperara, algunos grupos de gente habladno. Algunos se sentaban solos mientras miraban la TV, algunas veces festejando cuando el equipo por el que alentaban anotaba. De hecho, algunas mesas también estaban mirando. Potencialmente una buena posición de observación.

"[Aquí tiene, señor.]" El barman regreso con sus bebidas. Cerian le dio algo de dinero como pago.

"[Se lo agradezco, quedese con el cambio.]" Podria verse sospechoso normalmente, pero solo eran unos centavos. Nada notable. Tomando las bebidas, se marcho hacia una esquina mas escondida por el momento. Sentandose, abrió la pequeña botella de cerveza y la sirvió en la copa que habia pedido.

"Bueno, esto es interesante." Le llego la voz de Mary.

"¿Qué cosa?" Pregunto calmadamente Cerian, asegurándose de que nadie lo estuviera mirando.

"Alguien mas esta dentro del sistema, no puedo asumir control sin que lo noten."

Cerian fruncio sus labios. Al menos esto probaba que algo estaba pasando aquí. "¿Puedes asegurarlo?" Le pregunto mientras se servia agua dentro de la ahora vacia botella de cerveza.

"Siempre me gusta un desafio," fue la respuesta. "Puedo ponerlos a la defensiva al menos. Pero los alertara de que estamos aquí."

Maldicion. "No quiero asustarlos," dijo Cerian, dejando la vacia botella de agua. "¿Nada mas que puedas hacer?"

"Puedo intentar rastrear la señal," dijo lenamente Mary. "Pero si son siquiera remotamente competentes estaran usando proxis. Veamos, intentare colgarme de ellos. No tendre control, pero vere lo que ven ellos."

"Hazlo,"le dijo el, poniendose de pie con la botella de cerveza llena de agua. "Me muevo."

Continuaron moviéndose durante casi media hora, sentándose por unos minutos, mirando a su alrededor, y moviéndose otra vez. No veía a Olivia o Ren, lo que le parecio algo bueno. Tampoco veía alguien que pareciera fuera de lo ordinario o alguien que le active alguna alarma.

"Creo que las encontré," informo Ren. "Al menos una mujer que concuerda con las imágenes de Abigail."

Cerian alzo la botella a sus labios como una distracción. "¿Dónde?"

"A la mitad de la barra, creo que la mesa tres a tu izquierda."

"Me muevo," les dijo, poniendose de pie. Tocando una cámara escondida, empezó a acercarse a la mesa. La muchedumbre se mantenía consistene asi que podia moverse sin llamar mucho la atención. Paso las mesas uno, dos…

Miro casualmente a la mesa tres a su izquierda. Habia dos mujeres hablando entre si, mirando a la multitud, aunque no a el. La rubia definitivamente era Abigail, y tenia una bebida con algún tipo de liquido oscuro en ella. Probablemente no era alcohol. ¿Te? Mientras seguía moviéndose coloco la cámara rápidamente en la mesa frente a ellas sin mirar.

En cuanto a la otra mujer, no podia ser otra que Ruth Shira. La ultima imagen suya era de media década atrás, pero no habia duda de que era ella. Estaba mas vieja, pero era ella. Tenia algún tipo de botella en su mano, aunque no podia distinguir que era.

Eso era todo lo que necesitaba y quito la mirada y dejo que la multitud lo consumiera. "Camara puesta," murmuro mientras miraba su teléfono, que mostraba el video de la cámara. "Confirmacion sobre Abigail Gertrude y Ruth Shira. Mantengan la guardia, hay agentes del Kidon en juego. Extrema precaución."

"Maldicion," dijo Olivia. "Bueno, ¿ahora que?"

"Observamos y esperamos," ordeno Cerian. "Encuentren un lugar y quédense allí de momento. Observen a la gente que no se mueve, guardias, los de la barra. Podrian tener gente en cualquier lugar."

"Recibido," declaro Ren.

"Estan manteniendo la mayoría de las cámaras en automatico," le informo Mary. "Pero tienen una puesta en la entrada. Creo que están esperando a alguien."

"Entonces esperamos," declaro Cerian. "No arruinen esto ahora."


"Tenemos confirmación de que entro el objetivo," actualizo Akello. "Lo sigo."

"Bien," dijo Ruth tomando un trago de su bebida. "No veo a ningún hostil hasta ahora."

"¿Eso es normal?" Pregunto Abby, mirando a su alrededor.

"En este caso no," aclaro Ruth. "Este tipo podria no ser parte de EXAL. Podria solo ser un miembro de alto rango de vacaciones, asi que asumo que no significaría ninguna atención especial." Las esquinas de sus labios temblaron. "Dicho eso, si termina siendo de EXALT, hay una sospechosa falta de seguridad."

"Va a la barra ahora," actualizo Akello. "Kalonymous le esta dando su bebida. Empieza el reloj."

"Hora del show," murmuro Abby. "Le dare unos minutos, lo observare por un rato."

"Buena caza," le sonrio Ruth. "Recuerda el plan."

"Por supuesto," Abby asintió. Era simple, pero no definitivo. Las cosas tenían que ir bien, primero.

Respirando profundamente, se puso de pie y empezó a caminar hacia el bar. Tomando asiento en la esquina, tuvo su primer buen vistazo de Madvay. Su apariencia era igual a la imagen que Zhang les habia mostrado. Peinado cabello marron corto, piel palida, ojos azules y un rostro redondo. Tenia facciones rusas como una barbilla mas aplanada y una nariz levemente saliente. En general, no era un hombre feo.

Descansando sus brazos en la barra, lo miro pasivamente, alegre de que podia hacerlo sin verse sospechosa. Si alguien la veía, asumirían que simplemente lo estaba mirando, que eso estaba haciendo. Sentia curiosidad por saber cuanto tardaría en notarla, si es que lo0 hacia. Mientras lo miraba, enredo un mechon de pelo alrededor de su dedo, jugando con el. A los hombres parecía gustarle eso por alguna razon.

"Dejame saber si quieres darle una bebida," le dijo Kalonymous por lo bajo mientras caminaba, sin mirarla.

Inclino su cabeza hacia adelante en reconocimiento. Eso era un buen plan, si fallaba en notarla. Revolvio su te con un sorbete y le dio una sonrisa cuando la miro. El alzo una ceja sorprendido, pero no reacciono de otra manera mientras devolvía su atención hacia la televisión.

Ella lo saludo con la mano, y el paso de la pequeña sorpresa a algo similar al interés. El le dio una sonrisa propia, una bastante linda si era honesta. Golpeteo la barra esperando que eso consiguiera la atención de Kalonymous. No quebró el contacto visual mientras tomaba un trago de su bebida.

"Buena suerte," le dijo Kalonymous suavemente mientras caminaba por su lado. Abby desvio la mirada y pesco unos euros de su bolsillo y los dejo en la mesa como para evitar atraer sospechas. Empujandose del asiento, supuso que si tomaba un rodeo hacia Madvay, le daría suficiente tiempo a Kalonymous para entregarle la bebida, asi como decirle de quien era.

Forzando su camino a través de la gente, rápidamente tomo un camino rectangular hacia el área de entrada, entonces giro a la derecha hasta que estuvo mas o menos donde estaba Madvay, y volvió a dirigirse a la barra. No vio a Ruth o alguien mas en el camino, aunque no podia evitar pensar si eso de verdad significaba que nadie estaba observándola. Despues de todo, era nueva en esto.

Ah, perfecto. Un asiento estaba libre justo a su derecha. Habia vuelto a mirar la televisión en la elevision, pero noto como miraba a su alrededor cada tanto. Buscandola a ella, buena señal. Tenia otra botella al lado de su vaso, asi que Kalonymous debe de habersela enregado. Con una suavidad que la sorprendio incluso a ella, se deslizo hacia el asiento a su lado.

"¿Disfrutando la bebida?" Le pregunto casualmente cuando la noto y se giro para verla.

El alzo su copa. "Asi es, señorita," le respondio, su voz tenia un acento ruso pesado, aunque no era incomprensible. "Aunque es una sorpresa, debo admitir."

"Espero que no sea una mala," le dijo Abby, descansando sus brazos sobre la mesa. "Te ves algo aburrido."

"Heh, es verdad," le dijo, indicando la televisión. "Muy mal partido. Incluso si no tengo apuestas en el," sus labios se alzaron. "Tu pareces ser mucho mas interesante."

"El sentimiento es mutuo," dijo Abby riéndose, alzando su vaso. "Galia Pritchard."

"Madvay Vadim," respondio el. "Un placer."

"Asi que, ¿de donde eres Madvay?" Le pregunto, moviéndose a otros temas. Mientras hablaban, una mujer se sento algunos asientos alejados de ellos e indico a Kalonymous que se acercara. "¿Me equivoco diciendo que eres tan naivo como yo?"

"Completamente correcta, Galia," asintió el. "Soy un… supervisor, o el equivalente de una gran compañía rusa. De vacaciones ahora mismo, disfrutándolo antes de volver al caos."

"Oh, ¿de verdad?" Le dijo ella, haciendo todo lo que podia por enfatizar su interés. "No sabia que eras un hombre de negocios importante."

La entretuvo cuando lo vio erguirse un poco ante eso. "Bueno, no se si importante es la palabra," disminuyo el, intentando sonar modesto. "Pero se que me esta yendo muy bien."

"Claramente," dijo ella, asintiendo y dejando escapar un suspiro dramático. "Solo puedo imaginarme lo difícil que es subir en ese mundo. He tratado con la cultura antes y es extremadamene competitiva y estresante."

"Eres estadounidense, ¿verdad?" Le pregunto el, evaluándola. "¿Qué haces?"

"Soy una cirujana," le explico ella. "Estoy trabajando brevemente aquí ya que los países europeos han sido golpeados mas por los alienígenas."

El silvo. "Wow, no tenia idea de que estaba hablando con una mujer tan talentosa.

Se permitió sonrojarse y removio su cabello hacia atrás. "Oh, gracias. Me gusta escucharlo de parte de un caballero tan encantador."

El le dio una sonrisa picara. "Hago lo que puedo."

Bueno, las cosas iban sorprendentemente bien y si mantenía esto asi, haría que lo llevara a su lugar enseguida. Lo habia distraido completamente y no notaba como su bebida parecía rellenarse por si sola. Tenia que seguir emborrachándolo y pronto haría lo que le pida.

Asi que, tomando un trago de su te, le sonrio, asintió, y lo dejo hablar.


"Lo esta endulzando bastante," comento Olivia a través del auricular de Cerian. Se habia sentado unas sillas alejada de Abigail y quien sea que fuera este tal Madvay. Cada tanto los actualizaba sobre lo que estaban diciendo.

Cerian tomo un trago. "Mary, ¿tienes algo sobre este Madvay Vadim?"

"Si, pero no veo ninguna conexión aquí," Mary sonaba confundida. "Esta diciendo la verdad. Tiene un rango bastante alto en una compañía agrícola rusa. Mayoritariamente suministros y equipamento para granjas, una de las mas grandes del país.

Si no estuvieran involucrados agentes del Kidon, Cerian hubiera estado tentado de cancelar toda la operación, tomando esto como el equivalente de vacaciones de XCOM. Abby claramente estaba tratando de… si no era seducirlo, al menos hacer que baje su guardia a su alrededor. Y viendo como iban las cosas, lo estaba haciendo bien.

Sentado en el bar, le parecio curioso que la bebida de Madvay siempre era rellenada sin que se lo pidiera. Ahora, era posible que hubiera pagado por bebidas ilimitadas o algo asi, pero una vez que lo noto, no fue difícil conectar que era siempre el mismo barman que le servia la bebida.

¿Posiblemente un agente? Quizas, y si era asi tendría que tener mucho cuidado de no alertarlo. Odiaria que lo enmvenenaran o algo. "Mary," dijo finalmente, mirando a su teléfono. "¿Puedes identificar al que atiende la barra? Cabello marron, parece mantenerse alrededor de nuestra pareja."

"Estoy tratando de identificar a todos aquí," respondio Mary, frustrada. "Pero no ha girado su cara hacia las cámaras. Es como si supiera donde están."

Bien. Entonces hasta que se pruebe lo contrario, marcaria mentalmente al de la barra como un agente del Kidon o al menos un afiliado. "Cuidado con el de la barra, Olivia," le advirtió. "Creo que esta con ellas."

La vio asentir levemente ante nada en particular. Asi que, XCOM claramente quería algo de este hombre, y no tenia idea que. ¿Querian su identidad? ¿Sus credenciales? Pero incluso si ese era el caso, ¿Por que una empresa agrícola rusa? ¿Qué posible relevancia podrían tener con la guerra?

Que involucraran a agentes excepcionales solo profundizaba su confusión. Nunca usaría agentes del Kidon para nada excepto que sean misiones importantes. Asi que eso significaba que su comandante era un idiota, que no tenia agentes que no fueran excepcionales, o Cerian simplemente no estaba viendo el plan.

"No hay señal de Ruth," actualizo Ren, quien estaba moviéndose por el club, intentando rastrear a la agente del Kiddon. "No debo haberla asustado, pero no puedo encontrarla."

Abigail y Madvay seguían hablando, y el barman no parecia alarmado, asi que dudaba que la hubieran asustado. Perder a alguien que la seguía probablemente le era natural, especialmente si tan siquiera la mitad de su perfil era verdad. Incluso un amateur podria perder a alguien en esta multitud.

"¡Esperen! ¡La veo!" Siseo Mary. "¡Quitate el auricular jefe! ¡Va hacia ti!"

En segundos ya se lo habia sacado, algo que habia aprendido hace años. Maldicion. Si venia hacia el, eso no implicaba nada bueno. Escucho, pero no vio, a alguien deslizarse hacia el asiento a su lado. En vez de mirar, tomo un trago de su bebida.

"Estas horriblemente silencioso para estar en un lugar como este," le dijo una voz con un pesado acento. Girandose, vio a la mujer que le hablaba. Si, era ella.

Maldicion.

No se veía confrontacional, presumida, o lo que sea que esperara. Extrañamente, se veía interesada, aunque de la manera en la que un gato juega con un lagarto. Su cabello estaba suelto y los mechones negros caian hasta sus hombros. Probablemente para esconder el auricular que probablemente también tenia. Asi de cerca, definitivamente podia ver que era mas vieja de lo que aparentaba. La forma en la que se manejaba y las minúsculas decoloraciones en su rostro claramente indicaban maquillaje quizás usado para cubrir señales de edad.

Aun asi era una hermosa mujer, pero las mas hermosas solían ser las mas peligrosas. Especialmente las espias.

Con calma. "Bueno, hay una razon para eso," le dio una sonrisa de costado. "No tengo nadie con quien hablar."

"Bueno, puedo rectificar eso si quieres," ofrecio Ruth, inclinando su cabeza hacia un lado.

"Si quieres," dijo Cerian encogiéndose de hobmros. "Ciertamente no te lo rechazare."

Ella se rio. "Un lugar extraño al que venir si quieres estar solo."

El alzo una ceja. "¿Y por que crees que quiero estar solo?"

"Te sientas lejos de la gente, tomando de esa cerveza repetidamente," respondio. "No haces contacto visual y a veces solo miras a la distancia. El mundo se desvanece para ti."

Estaba increíblemente confundido ahora. Parecia no tener idea de quien era, lo que significaba que el habia hecho bien su trabajo. Pero a la vez, ¿Cuáles eran las probabiolidades de que solo quisiera… acercársele asi? ¿Por qué estaba hablandole como a una persona normal?

No, tenia que estar actuando, al igual que el. Poniendo algo de defensa en su voz, respondio. "Me has estado observando."

"Me llamaste la atención," le respondio vagamente, moviendo unos mechones de cabello detrás de su cabeza. "Todos aquí están tan concentrados, tan energizados, borrachos, todos tienen una razon para estar aquí," tomo un trago de su bebida. "Excepto tu, al parecer."

Hmm. Quizas podria ver si podia sacarle algo. "Bueno," desvio la mirada. "Supongo que realmente no tengo un propósito aquí. Al menos no uno bueno."

"¿Hay una mala razon?" Le pregunto ella, su sinceridad sonaba genuina.

"¿Para mi?" Se detuvo. "Digame, Señorita…"

"Sarah," le dijo ella.

"Sarah," continuo el. "¿Has estado prestando atención al mundo últimamente?"

Se sorprendio, pero le parecio ver un destello de interés genuino en sus ojos. "¿Los aliens? Me preocuparía mas si la gente no estuviera prestando atención."

"Si, los aliens," Cerian suspiro. "Las cosas que están pasando podrían traer a cualquiera aquí." Tomo un trago perfectamente coordinado de su 'cerveza´ "Especialmente si te afecto."

"Ah," dijo ella desviando la mirada. Parecia algo distraída ahora. "Perdiste a alguien."

Hmm. Parecia estar siendo convencida por la historia, aunque a decir verdad, era muy capaz de dar una actuación convincente. Hundio sus hombros. "Casi todos," admitio, poniendo dolor suprimido en su voz. "Esposa, hijos, amigos. Hamburgo, ya sabes."

"Lo se," asintió solemnemente. "Perdi amigos allí tambien."

Extrañamente, Cerian le creía en eso. En su línea laboral perder amigos no era algo inesperado, aunque dudaba que fuera por el ataque de Hamburgo. "Quiero decir, no fue solamente Hamburgo," reparo. "¿Escuchaste hablar de la masacre de Berlin? ¿Los ataques en Colonia? Mi familia era demasiado activa para su propio bien."

Ella desvio la mirada y el noto como sutilmente tomo su vaso un poco mas fuerte. "Lo siento," le dijo. De verdad sonaba como si lo sintiera de verdad. "Espero que tu familia sea vengada algún dia."

"Por mi mano si es posible," añadió Cerian, tomando otro trago. "Me enliste."

Ruth lo miro, frunciendo el ceño. "¿Lo hiciste?"

"Si," el suspiro. "Me voy mañana. Intento no pensar en que me meti. Pero no me voy a quedar sentado al costado mientras otros pelean en mi nombre."

Ella lo evaluo, casi insegura de que pensar. "Admirable," le dijo finalmente. "Es una tristeza que no haya mas gente como tu."

El le dio una pequeña sonrisa. "Hey, si los aliens ganan, prefiero morir luchando hasta mi ultimo aliento que vivir bajo su dominio."

"Bueno," Ruth se impulso de la mesa. "Te deseo lo mejor. Buena suerte…"

"Trent," le respondio el.

"Trent," asintió ella. "Gracias por tu servicio." Con eso, formo su mano derecha como un puño y la puso sobre su pecho, y se alejo caminando.

Luego de que se aseguro de que se hubiera ido, recogio su auricular.

¿Qué demonios habia pasado?"

Todo ese intercambio habia sido increíblemente extraño. Aun no sabia porque se le habia acercado en primer lugar, pero para el final parecía que ambos decían lo que sentían. El la habia convencido de su historia y ella parecía sincera en desearle lo mejor.

No podia evitar pensar que se habia escapado de algo hablando. Lo que haya sido, no tenia idea.

Hora de ver como progresaban las cosas.


Se le estaba terminando el tiempo y mientras mas borracho se ponía, mayor era la probabilidad de que se le fuera a desmayar. Resulto ser bastante hablador luego de alrededor de una hora y era muy descriptivo sobre lo que hacia. Asi que ella lo lleno de preguntas, ¿Cuánta gente trabajaba allí? ¿Qué hacían? ¿Gente sospechosa? ¿Cuánta seguridad?

Mas o menos habia respondido a todas las preguntas de alguna manera, aunque rápidamente se estaba tornando menos coherente. Hora de terminar con esto. "No creo que debamos continuar esto aquí," le dijo dulcemente. "Creo que ya hemos hablado lo suficiente de tu trabajo."

"No podria estar mas de acuerdo," le respondio el, sacudiéndose ligeramente. Aun no arrastraba las palabras del todo, lo que era testamento de lo bien que llevaba la bebida después de… ¿Cuántas habían sido? ¿Cuatro, cinco bebidas? "¿Mi lugar?"

"Por supuesto," le dijo ella inclinándose hacia el. "¿Dónde mas sino?"

El sonrio y le toma la mano, tomando la iniciativa por primera vez. Se preguntaba si habia entendido su sutil coqueteo y parecía que asi habia sido hasta cierto punto.

Ella indico hacia la puerta. "Tu delante," el se puso de pie temblorosamente, y el lo sostuvo para estabilizarlo.

"Sabes," dijo trastabillando. "Puede ser que no este en la mejor forma para manejar," le dio una sonrisa a medias. "Odiaria que nos choquemos."

Bueno, bueno. Un conductor responsable aun. Se preguntaba como iba a preguntárselo. Era casi una lastima que estuviera usandolo; parecía ser un buen tipo.

"No te preocupes," le aseguro ella. "Yo manejo."

"Bien," dijo el frunciendo el ceño mientras pescaba las llaves de su bolsillo. Su rostro se ilumino. "¡Aquí!" Las solto en su mano y una vez que volvió a estar estable, empezó a caminar hacia su auto.

Bueno, esto era interesante. En su llavero estaba su identificación de la compañioa. Que fácil, ahora era hora de ver que mas habia en su casa. Finalmente llegaron a su auto, un modelo rojo pequeño que nunca habia visto antes. No importaba, ambos se subieron y encendio el vehiculo.

"¿Ahora a donde?" Le pregunto luego de ponerse el cinturón de seguridad, mirándolo. "Tristemente, aun no se donde vives."

"Oh, es verdad," parpadeo un par de veces, sus pupilas se dilataban rápidamente. Hmm. El sedante iba a tomar efecto muy pronto. Pero la recordó y le dio su dirección.

"¿Algun código de ingreso?" Le pregunto antes de que se desmaye por completo, no que fuera a ser un obstáculo muy grande, pero le haría perder tiempo.

"Nada," logro decir, parpadeando rápidamente. "Todo libre…"

Empezo a manejar y luego de unos minutos lo miro. "¿Estas bien?" Le pregunto, incapaz de mantener el tono presumido escondido.

"Bien," logro decir, apenas capaz de mantener sus ojos abiertos. "Solo… muy… cansado."

"No te preocupes," le aseguro. "Todo va a terminar pronto."

"¿Qué?" Le pregunto, sonando confundido.

"Estaremos en tu casa pronto," reparo, esperando que no recordara su oración previa. Espero unos minutos por una respuesta, lo miro para verlo con los ojos cerrados y su boca levemente abierta.

Hora de darle una pequeña prueba. Deteniendo el vehiculo a un lado, tomo un pequeño cuchillo que llevaba con ella e hizo un pequeño corte en su brazo. Nada, ni una reacción. Estaba completamente inconsciente. Dejo escapar un suspiro de relajación. "Akello, ¿estas ahi?"

"Te escucho fuerte y claro, Abby. Buen trabajo."

Se lleno de orgullo. "Gracias, pero viendo que esta inconsciente, necesito direcciones."

"Estoy en ello. Te vere allí."

Ella le dio las direcciones y no estaban tan lejos. Unos veinte minutos después, estaciono, estaciono delante de un hotel bastante lindo. Su cuarto era uno que podia accederse desde afuera, asi que no habia necesidad de preocuparse de que los vieran llevandose su cuerpo inconsciente hacia el cuarto.

"Akello, estoy aquí." Le informo mirando a su alrededor. Si había cámaras podrían ser un problema."

"He puesto a las cámaras en un bucle," le dijo Akello. "Mira a tu derecha." Abby siguió las instrucciones y vio a Akello acercándosele, con laptop en mano, sonriéndole. Saliendo del auto, Abby se le acerco.

"Buen trabajo," le hizo un cumplido Abby. "Eso no tomo mucho."

La joven africana bufo. "Podria hacer esto con los ojos cerrados. Tu tampoco lo hiciste mal."

"Bueno, aquí esta tu primera pieza," Abby le dio la identificación. "Sesta en el cuarto 401, asi que apreciaría que la abrieras. Ya va a ser bastante pesado sin tener que preocuparme por eso."

Akello asintió y Abby abrió la puerta del pasajero y luego de tirar y desenganchar, colgó el cuerpo de Madvay sobre sus hombros. Arrastrarlo podria haber sido mas rápido, pero esto era mas fácil. Aun asi, no era una pluma.

No era un cuarto grande, por suerte, y lo lanzo sin ceremonia sobre la cama. Akello ya estaba sobre la computadora de escritorio de Madvay. Rapidamente rebusco en sus bolsillos, encontró su billetera y la dejo a un lado. No habia mucho mas de interés, asiu que empezó a quitarle la ropa.

Mordiendose el labio, Akello la miro con ojos bien abiertos. "¿Qué estas haciendo?" Le pregunto incrédulamente.

"Armando una escena," explico Abby mientras trabajaba. "Se despierta desnudo y asume que tuvimos sexo. Conecta con las memorias de esta noche, y no piensa que algo anda mal. Combinado con su resaca, solo asumiría que paso eso y no lo recordara."

"¿Estas segura de que eso funcionara?" Pregunto Akello, escribiendo en la computadora. "Quiero decir, esa seria la cosa que no olvidaría. Especialmente si desapareces misteriosamente."

Finalizada, Abby se puso de pie y lazo las ropas aleatoriamente por el cuarto. "No va despertarse por otras 8 horas. Entendera porque me fui, especialmente porque le dejare un mensaje diciendole que me llamaron del trabajo. Como le dije que soy una cirujana, lo va a creer."

"Inteligente," comento Akello. "Bueno, mientras tanto, voy a disfrutar investigar sus archivos. Muchas cosas aburridas, pero podemos conseguir mucho de esto."

"Tengo esto también," Abby sostuvo la billetera. "Podria haber algo interesante."

Los ojos de Akello se iluminaron. "Dame eso," le pidió y Abby obedecio. Tomando algún tipo de caja rectangular, empezó a deslizar las tarjetas dentro de esta y luego eran eyectadas por la otra punta.

"¿Qué es eso?" Pregunto Abby.

"Toma imágenes digitales e impresiones de las tarjetas," explico Akello mientras guardaba un disco duro en su mochila. "Entonces podemos alterar las imágenes o crear copias nuevas y perfectas. Perfecto para robar y forjar identidades."

"Buena." Una vez que termino, Abby dejo la billetera y las llaves en el bolsillo de su pantalón, esencialmente dejando todo donde lo encontró. "¿Tienes lo que necesitabas?"

"Si," Akello apago su laptop y levanto la mirada. "Una misión exitosa diría yo."

Abby dejo escapar un suspiro relajado. "Fue mejor de lo que esperaba, honestamente."

"De en serio," Akello dijo de acuerdo. "Parece que nadie va a saber que estuvimos aquí."

"Buieno, no me quejo," Abby se encogio de hombros. "Supongo que nuestra próxima parada es Rusia."

"¡A Rusia!" Repitio Akello y ambas caminaron para reagruparse con el resto del equipo.


Cerian, con Rey y Olivia detrás suyo, llegaron al punto de reunión acordado. Habian designado un hotel de bajo costo donde la gente no haría muchas preguntas. Cerian golpeo la puerta. "Estamos aquí."

"¿Contraseña?" Le pregunto Baston a traves de la puerta.

Muy gracioso. Le habría respondido algo sarcastico si no le preocupara llamar la atención. "Abre la puerta. Ahora."

"Esta bien," hubo un chasquido y Baston abrió la puerta. Darril y el tenían rifles de asalto en sus manos en el improbable caso de que los descubrieran. Los tres entraron rápidamente al cuarto y cerraron la puerta.

"Buen trabajo todos," Cerian hablo mientras trababa la puerta y se giraba a verlos. Mary estaba descalza y cruzada de piernas en la cama, con su computadora sobre estas. Habia varias cajas de pizza sobre la cama y actualmente estaba comiendo una porción.

"Esto fue bastante suave," dijo Olivia, desplomándose sobre la silla y bostezando. "Aunque aun no tengo idea de que buscaban."

"Bueno, claramente están interesados en la empresa," declaro Cerian, frunciendo sus labios. "Pero porque es definitivamente la pregunta mas grande ahora. Creo que encontraremos respuestas mas concretas si seguimos rastreándolos."

"¿Conseguiste una imagen del de la barra?" Pregunto Ren mientras empezaba a comer una porción de pizza.

"No," suspiro Cerian. "Y ciertamente no iba a arriesgarlo después de que apareció Ruth. Puedo describirlo, pero no estoy seguro de cuanto vaya a ayudar. Probablemente no este en ningún sistema si termina siendo del Kidon de todos modos."

"Hablando de eso," Mary alzo su porción de pizza a medio comer. "¿Qué demonios fue eso con Ruth?"

"No tengo idea," respondio honestamente, sentándose al final de la cama. "Fue extraño. No creo que tuviera idea de quien era."

"Que raro," dijo Mary encogiéndose de hombbros. "Como sea, la engañaste completamente. Bien hecho."

Todos estallaron en una ronda de aplausos medios sarcásticos. "Si, bien por ti," comento Olivia. "Al menos no tuviste que escuchar dos horas y media de absolutamente nada."

"Oh, vamos," reto Ren. "¿No te pareció siquiera un poco gracioso escucharla como lo endulzaba? Tengo que robarle algunas de esas frases. No estuvo para nada mal."

"Creo que también tenemos que averiguar porque una soldado de XCOM estuvo involucrada con una operación como esta," les recordó Cerian. "Esta fue una operación claramente diseñada por un profesional. Un profesional de Inteligencia. XCOM podría tener algo asi como una división de inteligencia ahora."

"Y no le contaron al Consejo," Darril sacudió la cabeza. "Wow."

Olivia bufo. "Tiene sentido. ¿Por qué revelarias una herramienta como esta?"

"Nos encargaremos de la división de Inteligencia de XCOM, o la falta de una, mas tarde," interrumpio Cerian, alzando una mano. "Mary, ¿sabes a donde se dirigen?"

"Bueno, el auto que usan parece estar yendo a un aeropuerto," respondio Mary. "Y si tuviera que adivinar, iran a Rusia. Especificamente a donde se encuentra esa compañía."

"Entonces tenemos nuestro próximo destino," declaro Cerian. "Mary, manten el rastro y quiero al resto buscando cualquier información que tengamos sobre la compañía. Personal, seguridad, todo. ¿Entendido?"

"¡Si señor!" Confirmaron.

"Tomense unos minutos para recupoerarse," les ordeno, estirándose. "Entonces nos pondremos manos a la obra."