¿Y si no es suficiente?
Me despierto por un grito. Asustado miro hacia todos lados, encontrándome en la habitación de Wolf, él está parado al lado de la puerta, junto a un pálido Günter y a Conrad. Evidentemente me quedé dormido, pues ya es de día, puedo entender que Conrad me esté buscando, pero de Günter no lo esperaba.
— ¡Heika!— entra llorando mi asesor.
— ¿Qué sucede?— pregunto ya preocupado.
— ¡Se dejó seducir por el mocoso!— dice entre llanto.
— ¿Qué? Solo me quedé dormido, ¿me buscaba por algo? Lo siento Conrad, ya me alisto para ir a entrenar.
—Está lloviendo mucho Heika, es por eso que Günter se había ofrecido para entrenar con nosotros dentro del castillo. Me sorprendió no encontrarlo en su habitación, uno de los guardias dijo haberlo visto entrar aquí anoche.
—Oh, lo siento— genial, ya lo sabía el guardia, más el escándalo de Günter, ahora se iba a enterar todo el castillo, vaya a saber qué clase de historias inventarán.
—Está bien Heika, lo esperaremos en el salón entonces— dice Conrad mientras pasa para llevarse con él a Günter que seguía lloriqueando.
—Es Yuuri— recriminé algo tarde, mi padrino solo me sonrió, Wolf pasó la mano por su cabello y una vez salieron cerró la puerta.
—Lo siento— no sabía que decir— seguramente van a comenzar los rumores.
—Siempre hay rumores Yuuri, tampoco puedes estar pendientes de todos ellos.
— ¿Te incomodo al venir aquí?
—No sé si sea lo mejor, pero no, no me incomoda.
—Wolf yo…— no sabía que decir, también sabía que no era lo mejor, pero… quizá estaba siendo egoísta, excusándome en que tal vez Wolf también lo necesita, pero puede ser que necesite lo contrario.
—Es hora de cambiarse para ir a entrenar.
—Si, emm, me voy entonces— me puse los zapatos— nos vemos en un momento— le digo asumiendo que también entrenaría con nosotros.
En el camino a mi habitación recuerdo la noche anterior, como se comportó conmigo, como reía y bromeaba, lo tranquilo que me sentí y ese abrazo. No es nada raro el que lo quiera, después de todo es mi mejor amigo, pero de verdad, de verdad no quería soltarlo. Al principio sentí impotencia al saber que fui yo quien lo lastimó y lo alejó. Pero una vez me abrazó el también, una vez me perdí en su calor, en su olor, en la cadencia de su respiración, sentí que todo estaba bien; hasta que se separó y temí que todo vuelva a ser como antes.
Mientras me cambio las imágenes siguen regresando, el sonido de su risa, sus expresiones, el revoltijo de sensaciones que me causa e idiotamente excuso con cualquier cosa en vez de asumir la realidad.
Suspiro mientras enjuago mi rostro antes de salir. Debo admitirlo en algún momento, pero ahora solo voy a entrenar.
El trascurso del día fue bastante normal. Por la tarde recibí carta de Greta, seguía triste por la ruptura del compromiso, me preguntó si no quería que las cosas volvieran a ser como antes, claro que lo quería, bueno ya no estaba tan seguro si exactamente igual, pero por el momento no era justo para Wolf; igualmente no le respondí eso, solo que de alguna forma las cosas se solucionarían y que siempre tendría a sus papás. El resto de la carta narraba las cosas nuevas que iba aprendiendo y confirmaba obviamente la presencia en mi cumpleaños, la acompañaría su abuelo. Mi hizo feliz saber que la vería pronto.
Después de enviar la respuesta ya era hora de cenar. Anissina había viajado con su hermano, mi predecesora no estaba y Gisella se encontraba atendiendo un paciente, por lo que las figuras femeninas estaban totalmente ausentes en la mesa. Me visaron que mañana iría al templo de Shinou para que Ulrike me guie en el entrenamiento de mi marioku.
Después de la cena, y de terminar unas cuestiones de trabajo que debían ser enviadas mañana a primera hora, me fui a mi cuarto.
Me cambié y agarré la revista de baseball que había traído, quería entretenerme con algo antes de dormir.
Estaba frío, me tapo con varias mantas, no quería molestar en pedir que prendieran la chimenea, nunca antes la había necesitado, bueno nunca antes había pasado un invierno solo. Tampoco era invierno aún, pero con la lluvia la temperatura había bajado mucho, y ahora que era de noche se sentía aún más, el cuarto estaba más frío que de costumbre. Me abrigo bien y me dispongo a leer mi revista, la mayor parte de las novedades las leí mientras estaba en la Tierra, pero tenía un par de entrevistas que parecían interesantes, más para alguien que quiere evadir pensar en ciertos temas.
La revista se me hizo corta, y sigo sin una pizca de sueño. La dejo a un lado y me recuesto mirando el techo.
Anoche me dormí tan fácilmente que ni me di cuenta. Quizá necesito un trago, o la compañía de mi amigo/exprometido/recién descubierto crush, porque sí, acepto que me gusta, y de esa forma, pero no sé si es suficiente para cambiar las cosas.
No debía volver a dormir en la habitación de Wolf, podía traerle problemas, el mismo dijo que no era lo mejor, y tiene razón, no estamos en situación de hacer pijamadas, y no se ve bien que vaya a dormir con mi ex prometido. Suspiro, en realidad tenía ganas de pasar tiempo a solas con él, ahora que sumaría los entrenamientos con Ulrike fuera del castillo, sería más difícil aún. Cierro los ojos tratando de pensar en nada, para quedarme dormido.
Por la mañana me desperté tras soñar con la última noche antes de que el compromiso terminara, cuando Wolf trató de besarme, pero en el sueño si lo hizo, quería recordar la sensación pero no podía, cerré los ojos de nuevo y en eso estaba cuando sonó la puerta y me sobresalté.
—Adelante— digo, sabiendo que es Conrad.
—Buenos días Heika, ceo que aún no está listo.
—Yuuri— corrijo sin ganas pero lo hago de todos modos— recién me despierto, dame un momento, ya me cambio.— mientras hablo ya estoy en movimiento.
—Terminé de leer la revista de baseball que traje ¿la quieres?
—Claro, muchas gracias hei..Yuuri
—Si quieres puedes tomarla, esta sobre la mesita al lado de la cama.
—Si no le molesta preferiría buscarla después de entrenar.
—Oh claro, ahora va a estorbar— termino de acomodar mi ropa— estoy listo, vamos.
Salimos a paso rápido del castillo. Cuando terminamos de correr y comenzamos a elongar Conrad se puso algo tenso.
— ¿Puedo preguntarle algo?— dijo con un poco de duda
—Claro.
—Si le molesta la pregunta puede no responder…—lo miro para que siga— ¿Qué pasó la otra noche?
Primero me dan ganas de reír de que esté tan nervioso para preguntar eso suena a que malinterpretó todo. Pero luego recuerdo que la situación no es para reírse.
—Te lo dije, fui a hablar y me quedé dormido, espero no lo hayas malinterpretado, fue demasiado con la reacción de Günter— le digo sonriendo, luego me pongo más serio— En el intervalo de la reunión del consejo discutimos con Wolf, en realidad fue mi culpa asique fui a disculparme, después solo nos quedamos hablando.
—Oh— dijo pensativo— Entonces ¿Hablaron de la inquietud que tenía el otro día?—suspiro
—Aún no, yo… yo no estoy seguro de, digo, no es que no me guste sino que…— suspiro de nuevo.
—Si no es eso, ¿Qué es?— es sincera la duda en sus ojos.
— ¿Y si no es suficiente? ¿Si lo lastimo de nuevo?
—No soy el más adecuado para dar consejos de ésta índole, pero creo que incluso sería más fácil de aceptar sabiendo que la oportunidad se dio pero no funcionó. Es un final más limpio que si está lleno de "tal vez".
—Bueno viéndolo de esa forma es cierto— me sonríe— eres bueno en esto Conrad—me da la mano para que me levante del suelo cuando terminé de estirar.
— ¿Empezamos?— me extiende el guante y agarra la pelota.
Luego de un par de pases se detiene.
— ¿Qué ocurre?
—Creo que es suficiente por hoy. Ulrike suele tomarse muy enserio su papel de maestra— dice haciendo una pequeña mueca.
Siempre quedo agotado después de las clases de control de marioku y si me advierte creo va ser bastante intenso hoy. Hago también una mueca.
— ¡Concéntrese Heika por favor!— pide Ulrike— tiene que sentir el elemento, el agua puede tomar la forma que desee.
Ya me duele la cabeza y no va ni una hora. Logro que el agua tome forma, pero no puedo mantenerlo por más de 5 segundos.
—Empecemos de nuevo. Métase en la fuente por favor
— ¿Adentro?— sí, es una pregunta obvia.
—Si Heika, quizá ayude el estar en contacto directo con el elemento.
Me meto en la fuente, no sin antes sacarme los zapatos y arremangarme el pantalón, igualmente ya estoy bastante mojado, no hará mucha diferencia.
—Bien, ahora cierre los ojos, concéntrese en su poder, busque dentro suyo.
Puedo sentir algo caliente y frio a la vez, que se mueve por mi cuerpo buscando salir.
—Así, ahora sienta los seres invisibles que componen este mundo. Sienta el agua, el cuerpo, su fuerza.
Es fácil de sentir ahora que estoy con los pies en ella, y los envuelve, siento como se mueve ya su temperatura, también la energía que me acaricia.
—Ahora una esos poderes en uno, todo es parte de lo mismo, y amplifíquelos dentro de su ser. En contacto con ellos puede decirles que hacer, indíqueles con su mente, ellos va a obedecer.
Permanezco concentrado, puedo sentir el movimiento a mi alrededor, lo siento vivo. Abro los ojos para confirmarlo, veo un dragón de agua mediano girar a mi alrededor, seguido por un baldazo de agua arriba mío, cuando, evidentemente, se desarmó.
— ¡Estuvo muy bien Heika!, cerrar los ojos lo ayudó, estuvo precioso, lástima que se desarmó cuando los abrió.— exclama primero emocionada y luego con voz más baja.
—Pude sentirlo…pero no entiendo por qué no logro mantenerlo.
—Fue un avance importante, aún no tiene la fe en que los elementos le responderán, tiene que estar seguro de ello, tener más confianza.
Genial, ahora el control de marioku es una cuestión de autoestima.
Salgo de la fuente y me siento un momento.
— ¿Podemos descansar un rato?
—Claro Heika, seguimos mañana, y va a ser hora de almorzar.
— ¿Qué?¿Y es hora?— me sorprendió, la mañana pasó volando y tengo trabajo acumulado.
—Trabajó muy duro Heika— comenta Conrad con una gran sonrisa mientras me alcanza una toalla.
Una vez más seco y calzado le doy las gracias a Ulrike y me despido. Estoy cansado, con hambre y dolor de cabeza, lo que le respondo a mi padrino cuando me pregunta como estoy.
—Podemos pasar ver a Gisella— ofrece.
—Estoy bien, solo necesito reponer energías.
Sabía que terminaría muerto, aun así falta todo el resto del día, creo que el dolor de cabeza será una buena excusa para saltarme la clase de Günter.
...
Holaaaa! Espero que todos esten bien!
xoxo
