Capitulo: 12 algo mas grande que un rey
La imagen revelada nos muestra a dos personas en la que se supone era la prisión más segura y peligrosa de todas, uno de ellos era el símbolo de paz…la otra era una mujer de complexión delgada, vestida con un conjunto de color vino. Los gritos de los prisioneros menos peligrosos no se hicieron esperar, hasta que algunos reconocieron a la esposa intocable de The Ocean Master. Los más nuevos no creían en aquel mito que se esparció en la prisión.
—créelo o no…se dice que quien intento atacar a esa mujer, terminaba muerto por una extraña maldición….
Estas palabras llamaron la atención del rubio que se mantenía estoico hasta que llegaron al elevador, bajarían hasta los nivele donde se encontraban los peores villanos, aquellos encargados de sembrar el terror en los corazones de los más valientes.
El trayecto seria largo y la curiosidad del rubio no se hizo esperar, pero antes de que pudiera decir una sola palabra, la peliverde lo paro en seco.
—lo sabrás cuando lleguemos con ese bastardo —dijo bastante molesta por estar en esta prisión—
—no parece ser de tu agrado este tipo de gente….
—algunos son animales…otros están dementes y otros simplemente quieren ver arder al mundo…
—pero su esposo…
—Orm quería hacer algo bueno…proteger su hogar, pero la ejecución no era correcta —suspiro luego de observar el anillo en su dedo— él era diferente…y a mí me encantaba lo diferente…o acaso no recuerdas ese día…
—fue algo revelador para mi…pero dijiste que…
—todos ya saben quién es el padre de Izuku…ya no importa…eh guardado muchos secretos y tarde o temprano se sabría…pero nunca me prepare para todo el mar de eventos que se alzaría en mi contra….
Ambos viajaron a aquel día…el día en que All Migth entendió…que, hasta los peores villanos, pueden cambiar con la persona adecuada…su concepto de justicia dio un giro de más de 360 grados.
—FLASHBACK—
—solo fui a una consulta…tranquilo ya estoy en el autobús, estoy atravesando el puente oceánico…cariño no te pongas nervioso no me paso nada —quien estaba hablando por teléfono era cierta peliverde que tenía un vientre más abultado— si…está bien, te veré en la parada…yo también te amo….
—un esposo difícil…
—nervioso en realidad…al bebé le faltan dos semanas, pero durante ese tiempo…ha sido algo asfixiante —respondió platicando con una peli naranja— soy Inko por cierto…
—mucho gusto, mi nombre es Rin…te entiendo…apenas hace unas semanas mi pequeña nacido, pero durante todo el embarazo, mi esposo estuvo tan cerca de mí que podía escuchar su voz cuando trabajaba….
—sé que está preocupado, y lo amo por ser tan atento, pero a veces….
—necesitamos un tiempo para nosotras… —las dos rieron suavemente por esa declaración— una pregunta un tanto indiscreta ¿es pequeño o pequeña?
—decidimos dejar la sorpresa para el nacimiento….
Antes de que pudieran acabar de conversar, el autobús fue impactado por algún extraño objeto que provoco su descontrol, rompiendo la barrera y dejándolo a escasos centímetros de caer al abismo.
La peliverde se habia golpeado la cabeza, podía escuchar la voz de aquella mujer con la que hablaba, tratando de despertarla, parece ser que unos villanos estaban causando alboroto y el autobús se balanceaba peligrosamente en el borde.
Los pasajeros entraban en pánico y ella no sabía porque…lo último que vio fue como su esposo habia llegado desde el mar, portando la vestimenta de The Ocean Master, vio como agarro el autobús y evito que este cayera al mar. Con fuerza arranco la puerta y antes de que subiera, algo lo tomo de la cabeza y lo azoto con fuerza contra el piso.
—Inko…Inko ¿estás bien? ¿puedes oírme? —la peliverde escuchaba los gritos de la mujer como si estuviera muy lejos— ¿puedes caminar? maldita sea ¡reacciona!
—q-que fue…lo que paso…—algo impacto contra el autobús, ese algo era cierto supervillano que la peliverde conocía bien— ¿Orm?
—¡Inko! —algo tacleo al supervillano con fuerza, llevándose el autobús y algunos autos—
La batalla comenzaba a tornarse más violenta y con algo de dificultad, la peli naranja saco a la mujer de la zona de combate, pudo llegar a una zona más tranquila, donde la peliverde tenía una herida en la cabeza y vio como su esposo asesinaba a aquel sujeto que los habia atacado, lo curioso es que se parecían a los soldados atlanteanos que los atacaron hace poco.
El villano se percató de que su esposa estaba herida, se quitó el casco y corrió hacia ella con arma en mano, la peli naranja sabía quién era ese sujeto, asi que se preparó para pelear, sin embargo, la peliverde caminaba hacia el supervillano, temerosa de que este le hiciera algo, trato de detenerla, pero la escena frente a ella le hizo preguntarse varias cosas, pues la peliverde estaba siendo abrazada por aquel sujeto.
—no vuelvas a hacerme esto… —musito abrazándola— casi los pierdo….
—Orm…. —Inko sintió un enorme dolor en el vientre asi como algo húmedo cayendo por sus piernas— c-cariño…escucha…n-no quiero que te alarmes….
—¿te hirieron?
—eh…n-no…es s-solo que…se me rompió la fuente….
Un silencio sepulcral invadió la zona, las pupilas del supervillano se contrajeron con fuerza al escuchar esas simples palabras….
—dios…dioses… ¡dioses! ¡¿aquí?! ¡¿ahora?! —exclamo bastante aterrado por la situación—
—c-cariño…t-te dije…
—¡cómo no me voy a poner nervioso! —exclamo tratando de encontrar una ambulancia que destrozo en la zona— ¡estas a punto de dar a luz!
La peliverde estaba sintiendo el dolor de las contracciones, hasta que vio como el héroe numero 1 apareció frente a ellos.
—Fin del Flashback—
El sonido del ascensor llegando a su destino, la trajo de vuelta a la realidad, ahora se encontraban en la peor parte de aquella infernal prisión, donde yacía uno de los villanos más poderosos de Japón, conectado a diferentes maquinas que lo mantenían con vida y suprimían su quirk.
—asi que… ¿a qué se debe la visita All Migth? —pregunto, luego se percató de la peliverde— Inko…es un placer volver a verte…te estrecharía la mano, pero en mi condición actual….
—que me hiciste….
—¿disculpa? —pregunto el villano—
—los ataques que recibí…el daño de tu alumno…sanaron en cuestión de semanas…no tengo ninguna cicatriz ni nada parecido…
Aquel sujeto comenzó a reír suavemente por las palabras de la mujer, poniendo nerviosos a los villanos que estaban a su alrededor, pero sus visitantes se mantenían estoicos ante la situación.
—no te parece irónico All migth…se supone que tú eres el héroe…la persona que siempre se sacrifica por un montón de incompetentes…pero ahora yo tuve que actuar como ustedes….
—¿acaso crees que soy estúpida? —la respuesta de la peliverde, impacto al símbolo de paz— no lo hiciste por salvarme…fue para salvar tu patético trasero y el de todos esos idiotas….
—¿Qué? ¿de qué están hablando? —pregunto confundido por la conversación de ambos—
—los atlanteanos son una especie interesante…tecnológicamente más avanzados que nosotros y capaces de dominar la magia…—respondió el villano—
—¿magia?
—no cualquier magia…magia que solo la realeza de los reinos submarinos puede utilizar…como, por ejemplo, la maldición que Orm uso en ti….
—yo no lo llamaría maldición si tú y todos los que intentaron dañarme son los afectados…más bien sería un simple hechizo de protección…
—¿hechizo? No entiendo…Inko…
—en realidad es bastante simple…mi esposo sabía que no podría tener una vida tranquila por culpa de estos idiotas…asi que me coloco esto —saco su brazo de aquel abrigo y unas marcas de color azul, aparecieron en este— el azul no es mi color, pero hay algo curioso sobre estas marcas, ligadas a mi vida….
—velo como un seguro…. —secundo AFO— si ella muere, cualquier persona que posee las mismas marcas en su brazo, morirá….
—pero dejemos esto de lado…habla ¿Qué fue lo que me hiciste?
—jajajaja…deberías agradecerme…ahora eres una persona difícil de matar —respondió— te quité ese patético Quirk de mover objetos con la mente y en cambio te di algo…mejor…una superregeneracion que depende de tus células grasas…podrás curarte casi al instante si tienes depósitos grasos en tu cuerpo….
—por eso es que mis heridas…por eso perdí peso tan rápido…. —respondió sorprendida, eso significaba que sus heridas eran fatales por la cantidad de energía que uso para sanar—
—el segundo, fue uno que reduce la fuerza de los impactos a cero…ahora eres un tanque….
Ante esa revelación, ambos no sabían cómo responder por las palabras de aquel sujeto, sin embargo, los problemas no terminaban ahí, lejos, en aguas argentinas, podemos ver a uno de los pocos barcos balleneros japoneses que se negaban a desaparecer, tal pareciera que incluso con poderes, parte de la humanidad, se negaba a respetar a la naturaleza, pero esta siempre trae el equilibrio, curiosamente, representado por una persona que venía del mar y la tierra.
El enorme arpón se disparó y al sentir la tensión en el cable, todos gritaron de júbilo, debían actuar con rapidez e irse a aguas internacionales, su gobierno no haría nada por ellos si llegaban a descubrirlos en aguas sudamericanas.
La máquina encargada de regresar el cable se detuvo, haciendo un esfuerzo sobrehumano por arrastrar al enorme animal que habían atrapado, se suponía que este podría sin esfuerzos sacar una ballena de gran tamaño, pero se escuchaba el crujido de los engranes que trataban de esforzarse.
—¡pero que mierda! Talvez sea el espécimen más grande que hemos capturado… ¡preparen los botes! —antes de que el marino pudiera terminar de hablar, algo increíble y aterrador ocurrió—
Aquella maquina fue arrancada desde su base y arrastrada a las frías aguas árticas, dejando a todos sin habla, seguramente estaban ante una especie bastante fuerte y sus aparatos no servirían contra ella. Pero de la nada los restos de aquel arpón fueron arrojados con fuerza contra el barco.
Al asomarse por la proa, en un iceberg, vieron a un chico de cabello verde, sin camisa, parado en el frio hielo, la forma como los miraba era aterradora, pero lo que traía en la mano era algo peor.
—tenemos que irnos…tenemos que irnos…llama al puente…
—pero…
—¡tenemos que irnos ya! —exclamo uno de los tripulantes—
Por no reaccionar a tiempo, el peliverde les arrojo el arpón con tanta fuerza, que atravesó el casco y destruyo el puente, dejando inmanejable a la enorme embarcación.
Antes de que pudieran sacar sus armas o preparar sus quirk, vieron como el chico se sumergió en las gélidas aguas sin problema, por unos instantes todo estaba en calma, hasta que sintieron un enorme impacto que sacudió todo el barco, los instrumentos que no estaban dañados indicaban que los motores dejaron de funcionar.
Sin los controles ni los motores, el barco seria arrastrado a la deriva, la única opción sería llamar por ayuda, condenándolos a estar en prisión sin la posibilidad de salir.
Sus temores se acrecentaron, cuando sintieron como el barco fue empujado contra la costa, encallando en la playa, donde varios vehículos militares ya los esperaban.
Desde lejos, cierto peliverde observaba como eran arrestados y llevados en distintos vehículos, se sumergió en las aguas y encontró a su ahora inseparable compañero.
—parece que lo logramos amigo —decía acariciando al enorme reptil marino— es hora de irnos…cuanto tiempo vas a seguirme…porque dejo se ser divertido desde hace un mes…
Detrás de las rocas, se asomaba cierta princesa del reino de los pescadores, la cual estaba temerosa por la forma en la que lo miraba.
—Izuku…
—qué haces aquí… ¿vas a intentar matarme otra vez?
—n-no…escucha….
—no quiero escuchar nada…porque lo único que eh recibido son mentiras…mentiras de los reinos submarinos…mentiras de mi propia familia…—pregunto con seriedad, mientras el reptil marino gruñía amenazante— déjame en paz….
La frialdad con la que dijo esas palabras, le dolió bastante, sobre todo al descubrir que no tenía nada de parecido con su padre…eran totalmente opuesto y eso era bueno.
—espera….
—no hay nada de qué hablar…vámonos…
El reptil salió disparado en una explosión de velocidad, dejando a la princesa con una pequeña e imperceptible lagrima cayendo por su mejilla.
—"porque…porque me duele tanto…"
Ambos estaban alejándose, pero sintieron una extraña perturbación en las aguas, el reptil marino rugió con fuerza ante la onda expansiva que decía que algo grande se acercaba.
—tenemos que volver a los mares de Japón…rápido….
Ambos comenzaron a nadar, siendo perseguidos por la princesa, que usaba una especie de vehículo con forma de delfín.
Durante la ausencia del peliverde en la superficie, algunas cosas cambiaron en la U.A. desesperado por encontrar al chico, el director Nezu tuvo que convocar una conferencia de prensa para tratar de mermar la ira de una de sus inversionistas más grandes.
—entonces Nezu-sensei… ¿ya tienen noticias del supuesto traidor y del Hijo de The Ocean master?
—tarde o temprano descubriremos aquel joven que filtro la información de la academia y sera castigado con todo el peso de la ley…en cuanto al joven Midoriya…
—disculpe…no han pensado que talvez el chico sea el supuesto traidor….
—¿me podría explicar en que se basa para decir eso? —el tono de voz de aquel animal antropomórfico, provoco que todos sintieran un escalofrió recorriera su cuerpo—
—es el hijo de un villano despiadado….
—entonces me está diciendo que debemos juzgar a un joven estudiante solo por sus lazos sanguíneos….
—pero director…usted dijo…. —el enorme roedor levanto su mano para interrumpir al reportero—
—fui cegado por mi concepto de justicia… incluso un veterano como yo…no está exento de cometer errores…—suspiro para tomar algo de agua— hay un viejo dicho…" los hijos jamás deben cargar con los pecados de sus padres" es por eso que Joven Midoriya…si estás viendo esto…por parte de la U.A. y por mi parte…le debemos una enorme disculpa por todo lo que le hice pasar, sé que esto no podrá enmendar mi error, pero quiero que sepa que las puertas de Yueei siempre estarán abiertas para que vuelva…
La conferencia de prensa termino y todos estaban impactados por las palabras, sobre todo los profesores que sabían lo orgulloso que era el director, para admitir que se equivocó.
Los estudiantes de la U.A. estaban consternados por aquellas palabras, juzgaron a su compañero cuando el jamás habia hecho nada malo sino todo lo contrario.
—yo lo sabía desde un principio…es imposible que alguien con un corazón como el de Midoriya ocultara maldad… —respondió la chica de cabello bicolor—
—pero…
—créanme…puede ser el hijo de un villano, pero a veces los héroes pueden ser peor que ellos…lo sé por experiencia —todos sintieron escalofríos cuando ella dijo eso—
Las cosas parecían calmarse durante una semana más…su compañero cumpliría dos meses de desaparecido en el mar. Vulko habia pedido un permiso especial para buscarlo y debido a la mala publicidad de la U.A. su director no dudo en concederlo, para asi calmar a la iracunda Asuka.
Otro de sus problemas era aquella demanda que Inko Midoriya…madre del peliverde, estaba procediendo en contra de la escuela, por más que intentara el enorme roedor intentaba persuadir a la peliverde, quien parecía firme en su actuar, dando a entender que se trataba de una mujer fuerte y ruda…cualidades que seguramente le ayudaron a estar casada con el despiadado villano.
—¿Cuánto tiempo llevan asi? —pregunto Recovery Girl mirando la sal de juntas, donde los abogados de la escuela, conversaban con los abogados de la peliverde—
—casi tres horas…esto se va a complicar….
—esa mujer…esa mujer…
—oye Nemuri…sé que estas molesta con ella, pero Nezu-sensei no necesita más problemas….
—¿bromeas? Ella es lo que aspiraba a ser…una mujer fuerte y decidida…ahora entiendo como ella y el Rey Orm pudieron ser compatibles…como dice el dicho "detrás de un hombre exitoso, hay una mujer ruda"
—¿rey Orm? —la azabache no puso atención en lo que dijo por mirar a la peliverde, dejándola estática en su lugar— ¿Quién es ese sujeto?
—oh demonios…ellos dos me van a matar….
—TRES DORITOS DESPUÉS—
—¡en serio! ¡te dijimos esto para que no se los contaras a nadie y ahora todos los profesores lo saben! —exclamo la peliverde aplicándole una llave en ambos brazos, evitando que rompiera su ropa— ¡ahora si te mato!
—¡perdón Inko-san! —exclamo la heroína tratando de liberarse de su agarre—
Tuvo que intervenir el atlanteano para que no terminara con un asesinato, ya más tranquila, la peliverde tuvo que revelar toda la verdad del origen de su esposo y de los poderes de su hijo.
—¡lo sabía, sabía que la Atlántida existía, creían que yo estaba loco, pero es cierto! —exclamo Vlad, perdiendo aquel porte de profesor sereno, sacándoles a todos los docentes una enorme gota en la nuca— eh…disculpen….
—entonces…la única razón por la que Midoriya puede respirar en el agua y en la superficie….
—asi es…The Ocean Master, era conocido anteriormente como el Rey Orm de Atlantis….
—hijo de un rey…es impresionante —suspiro Aizawa ante esa información—
—no solo el hijo de un rey…el hermano de Orm es el actual rey de Atlantis….
—más bien lo era —la bomba fue soltada por el atlanteano quien solo habia intervenido hace un momento— Inko…hay algo que debes saber…es referente a Izuku…lo encontraron….
La peliverde dejo caer un vaso con agua que tenía, la fuerza se habia ido de sus piernas y sus peores temores habían surgido por esas simples palabras, por suerte Present Mic y Vlad pudieron sostenerla antes de que ella se cayera.
—tranquila…Izuku está a salvo, pudo escapar del reino de los pescadores —esas palabras lograron tranquilizarla y que el color de su rostro volviera— pero eso no es lo que le preocupa…mi informante me dijo algunas cosas…necesito hablar con el top 10…tenemos que decirles lo que se avecina….
—¡olvídalo Vulko! Ya tengo suficiente con que un montón de reporteros estén acosándome todos los días para…
—¡ya basta! —exclamo el siempre calmado Vulko, harto de la terquedad de la peliverde— ¡esto ya se salió de control, entiéndelo de una vez! Todo lo que ocultaste, tarde o temprano se iba a saber…pero ahora hay más cosas en juego, la supervivencia de nuestras especies, depende ahora de tu hijo….
—¿Qué quieres decir con eso? —pregunto la peliverde, preocupada por la forma en que reacciono—
—les contare todo, hasta que el top 10 de héroes llegue y quiero que busquen a todos los héroes que puedan respirar bajo el agua y sumergirse a grandes profundidades…debemos estar listos…
—¿listos para qué? —pregunto el símbolo de paz—
—para la guerra…e rey Arthur ha muerto y culpan a la superficie…
—No…. —aunque no lo conociera, seguía siendo su cuñado y el hecho de que ella perdió a su esposo hace tiempo, le dolió bastante—
—solo sobrevivió la princesa Katara, quien se ha convertido en la nueva soberana de Atlantis…
—¿guerra? De que estas hablando Vulko….
—les contare hasta que lleguen los demás héroes….
El suelo retumbo con fuerza, los héroes profesionales salieron rápidamente por aquel fenómeno y vieron una enorme cantidad de gaviotas que volaban lejos del mar, lo cual no era buen augurio.
—¡miren! —la enorme ola que empezaba a alzarse llamo la atención de todos—
—por los dioses….
—¡que sucede Vulko!
—tenemos que hacer lo que sabemos hacer…All Migth ¿puedes parar es ola?
—nunca eh intentado algo asi, necesitare la ayuda de Kurama, juntos tendremos más oportunidad…
—¡suenen la alarma y los héroes que no puedan respirar bajo el agua ayuden con la evacuación! —exclamo el director— ¡código rojo, esto no es un simulacro!
—¿Qué esta…? —todos en la clase A vieron la enorme ola que se acercaba, lo cual era preocupante, la playa estaba bastante lejos— por Kami….
Dos rayos de diferente color salieron disparados de la escuela, listos para interceptarla.
—esto es lo que hacemos Kurama, de nosotros depende detener esto…
—Hai Tío Migth…
—solo espero que aun tengo fuerzas para…
—lo haremos juntos, no te preocupes —al ver aquella sonrisa, el rubio no pudo evitar recordar a su mentora—
—tienes razón…vamos a ese edificio, ahí podremos dar el golpe y deshacer la ola…
Los dos héroes tenían electricidad recorriendo sus cuerpos, la gente corría como podía, el caos era inminente y la ola acelero su paso, ninguno de ellos estaba listo, hasta que vieron una silueta nadar a toda velocidad dentro de esta, la cual salió frente a ellos.
—¡Midoriya-shonen! / ¡Izuku! —el mencionado no dijo nada, sus manos y ojos comenzaron a brillar—
—¡prepárense, les conseguiré tiempo! —con fuerza, empujo el agua y la ola parecía detenerse, pero la fuerza era tal, que el peliverde era arrastrado—
—Midoriya-shonen…
—¡Rápido, no se c-cuanto…podre soportar! —los dos héroes se alistaron, cargando sus ataques más poderosos—
—¡vamos Izuku…tú puedes! —se decía a si mismo— ¡no permitas que gente inocente muera!
La ola parecía crecer en tamaño y fuerza, prueba de eso era que al peliverde comenzaba a sangrarle la nariz, en cualquier momento esta golpearía tierra firme y acabaría con las personas que se encontraban en la zona, todo parecía perdido cuando divisaron una segunda sombra dentro de la misma, un ser antropomorfo de apariencia femenina con cola de pez, que se convirtió en un par de piernas, aterrizo junto al peliverde, sus manos y ojos se iluminaron del mismo color que el joven atlanteano, la carga que ambos debían soportar era menos, dándole oportunidad para que All Might y su aprendiz golpearan la ola con tanta fuerza que esta se partió a la mitad.
—¡lo logramos Tío Migth, lo logramos!
—no hubiéramos podido hace esto sin Midoriya… —el rubio no pudo celebrar, cuando presencio como el peliverde colapso por el enorme esfuerzo de detener la ola— ¡Midoriya-shonen!
los dos corrieron para auxiliarlo, pero un par de autos se estrellaron frente a ellos, la chica ataco al peli azul con tanta fuerza como para noquearlo al instante y al rubio le dio una patada en el costado, su herida empezaba a molestarle, tanto como para no ver el golpe que la chica de piel azul le propino en el rostro, dejándolo fuera de combate.
Se acerco al peliverde y recordó aquellas palabras cuando entre ellos surgía una amistad sincera.
—"en la superficie me culpan por los crímenes de mi padre, yo ni siquiera sabía nada de eso"
Con esto en mente, dedujo que esos sujetos tan poderosos eran los héroes de los que le hablo, ya habia cometido un error, pero ahora, no dejaría que su amigo fuera juzgado y sentenciado por algo que no era su culpa.
Lo cargo y lo coloco en su espalda, giro la cabeza y se percató de que lejos, habia más sujetos disfrazados como el rubio, dedujo que eran más héroes, asi que no perdió el tiempo, corrió al mar y cuando las olas cubrieron sus pies, los miro detalladamente, para zambullirse en las aguas y nadar lo más rápido que pudiera.
—¿Quién era esa chica? —Pregunto la heroína dragón—
—creo que tengo una idea de lo que puede ser… ¿dónde está Vulko?
Lejos de la costa, el enorme reptil marino tacleo a la princesa, arrebatándole a su compañero, gruñendo amenazante, dando a entender que no le agradaba.
—por favor, está muy lastimado, necesita que lo cuiden —la enorme criatura rugió con fuerza, para dejarla pasar, cuidando todos sus movimientos—
—Izuku…eres el tonto más valiente que eh conocido —musito colocando su cabeza en su regazo—
—digamos que es de familia…Princesa Neytiri —la mencionada giro la cabeza y vio al antiguo consejero del fallecido Rey Orm—
—Usted…es.
—si quiere que el sobreviva, debe acompañarme princesa….
Oscuridad, solo veía oscuridad en sus alrededores, ¿acaso estaba muerto? ¿dormido? No sabía exactamente lo que pasaba, simplemente sintió como ya no se encontraba en el mar, podía sentir algo mullido debajo de él, como una especie de colchón.
Fuera de su mente, el chico atlanteano era cuidado por su madre, quien veía con ternura la forma en que dormía, lo cual le traía buenos recuerdos, todo este asunto se salió de control, solo quería proteger a su pequeño, pero su sangre atlanteana no le permitía quedarse quieto, era un guerrero…con la sangre de un rey.
—Inko…tenemos que bajar, deja que descanse —la mencionada asintió y le dio un beso en la frente a su hijo—
Lo miro un par de segundos y salió de la habitación, donde todos los héroes del top 10 se encontraban reunidos, asi como algunos estudiantes de la U.A. y cierta princesa del reino de los pescadores.
—antes de que les diga que fue lo que paso, tienen que entender el contexto de nuestra situación…por favor Inko
—creo que ya es hora de dejar los secretos…hace mucho tiempo, yo me enamore de un hombre…fuerte, valiente, arrogante y elitista…muchos de ustedes pensarían que alguien como Orm no tenía sentimientos después de las cosas que hizo….
—esa parte la sabemos….
—lo que no saben es que Orm, no era una persona con quirk…él era el rey de Atlantis….
—¿la ciudad perdida? —pregunto Shiori sorprendida por esta revelación—
—exactamente —respondió— hace tiempo él quería atacar a la superficie, pero fue retado por su hermano por el trono, al final Arthur lo derroto, alzándose como el nuevo monarca…hizo cosas terribles, tanto en la superficie como en los reinos submarinos…y nuestros caminos se cruzaron…
—ustedes se enamoraron…
—cuando lo encontré herido en la costa, le demostré que no todos los humanos somos malos…fue entonces que vi a un hombre que cometió errores, pero yo lo acepte, porque fue sincero para abrirse y decir esas palabras…Izuku es fruto de ese amor que sentíamos el uno por el otro….
Durante un rato, ambos adultos decían todo lo que implicaba que el peliverde, era un hibrido humano/atlante. Todo esto apreciado tanto por la azabache como por la chica de cabello bicolor. La princesa del reino de los pescadores, miraba como interactuaban todos, las cosas que habían cambiado en la superficie eran impresionantes, los humanos evolucionaron y ellos jamás se habían dado cuenta, si una guerra se desataba, podrían destruir el planeta por el choque de fuerzas, que ahora estaba más equilibrado.
—asi que en teoría…el chico es una especie de príncipe ¿cierto? —la peliverde asintió ante la pregunta de Endeavor—
—exactamente….
—yo… ¿puedo preguntar algo? —la princesa se mantuvo al margen, hasta que conoció a la madre del peliverde— porque….
Ella se quedó en silencio, pidiendo que todos dejaran de hablar, cuando se percato de algo, grito para que se prepararan ante lo que pasaría.
Varios soldados de Atlantis entraron por la puerta y ventanas de aquel lugar, los héroes reaccionaron y comenzaron con el ataque, donde Shiori y su padre, estarían al frente ya que sus poderes de fuego, serian la ventaja de todos.
Los soldados separaron a todos los que podían darle pelea, dejando a la madre del peliverde, rodeada por cuatro de ellos, quien lideraba el ataque le apunto con una espada curva.
All Might derroto al soldado atlante, quebrando su casco, lo que habia dicho Inko era verdad, al momento de que este se rompiera y el agua se derramara, comenzó a ponerse de color azul, su mirada se enfoco en la mujer que se encontraba en peligro, hasta que Vulko lo detuvo en seco.
—¡Estas loco, tengo que ayudarla!
—relájate…por algo Orm se casó con ella —respondió con tranquilidad— le gustaban las mujeres con carácter….
—tenemos ordenes de llevarnoslo para que sea juzgado por sus crímenes contra la corona, pero nadie dijo nada de la mujer que engendro al bastardo de Orm….
—¿Qué dijiste?
—lo que pasara, es que tu opusiste resistencia y te eliminamos…la reina Katara entenderá nuestro actuar….
—claro…solo que hay un pequeño detalle que pasaron por alto —respondió mientras sus ojos se iluminaron de color verde— nadie toca a mi hijo…
Con una gran velocidad, desarmo al soldado y uso la espada para cortar su pie y este se arrodillará, esquivo los disparos del arma del segundo atacante, corto el arma y le corto la mano para incapacitarlo, esquivo el siguiente ataque que venía detrás de ella y lo atravesó con fuerza, perforando su armadura.
Recibió un golpe en el rostro que hubiera matado a cualquiera, de no ser por aquel quirk que AFO le dio.
—mi hijo golpea con mas fuerza y solo tiene 15 años —la ira cegó al soldado atlanteano, la ataco de frente y ella con un corte transversal destruyo su casco— nadie toca lo que mas amo en este mundo ¡y se sale con la suya!
El tipo estaba arrodillado frente a ella, quien movió la espada con gran maestría y se la enterró en el centro del casco, acabando con su vida en un instante.
Nadie se movía de su lugar, los héroes no podían creer que alguien como ella, pudiera hacer esta masacre, poniendo bastante nerviosas a las chicas que estaban interesadas por el peliverde, no querrían una suegra que pudiera matarlas ante el menor error.
—¡eso fue asombroso! —pero para la princesa atlante, fue una verdadera demostración de fuerza y poder— ¡pensé que la reina Mera era una gran guerrera, pero ahora…!
—eh ¿tú quién eres? —pregunto confundida por la forma en que reacciono—
—p-perdón por no presentarme, mi nombre es…
—Princesa Neytiri, hija de la reina Sale, soberana del reino de los pescadores —todos voltearon a ver al peliverde que habia despertado, pero aún se encontraba débil—
—¡Izuku! / ¡cariño! —ambas pudieron atraparlo antes de que cediera ante su propio peso—
—estoy…bien…
—cariño, no te levantes…aun estas muy débil
—intentaste detener una ola de ese tamaño ¡¿en qué diablos estabas pensando?! —secundo la chica de piel azul—
—en que no podía quedarme de brazos cruzados…si alguien estaba en peligro…por lo menos no hubo perdidas que lamentar…
—desafortunadamente, no todos corrieron con la misma suerte —las palabras de la heroína Mirko llamaron la atención de todos— miren…
la televisión que se habia salvado de toda la destrucción mostraba como algunas zonas fueron afectadas por múltiples Tsunamis, los héroes de todo el planeta intentaron detener los desastres, pero varios perdieron la vida al intentar contener el poder del mar, provocando que el peliverde apretara los puños por la ira que sentía.
—esto fue una simple advertencia…la guerra ha sido declarada…
—¿guerra? —pregunto el peliverde— de que están hablando….
Ambos adultos se miraron sin poder decidir que hacer en esta situación.
—¡ya estoy harto de tantos secretos! —exclamo poniéndose de pie, siendo asistido por la chica de piel azul— ¡quiero saber que está pasando!
Los dos suspiraron por estas palabras, asi que decidieron ponerlo al corriente, cuando terminaron, el y la chica se alejaron, dejando un ambiente bastante pesado a su alrededor, la pelinegra y su amiga de cabello bicolor fueron a seguirlos.
—escucha Inko…debes dejarlo en estos momentos, tiene que aclarar su mente, lo siguiente que oirá, puede afectarle de forma considerable…
—n-no entiendo…
—hay una forma en la que esto se pueda evitar, pero implica que tu hijo acepte su legado…que acepte que es parte de la realeza atlanteana….
En el patio destrozado de la casa, nuestro protagonista trataba de sentarse con cuidado, siendo asistido por aquella princesa que hace poco, habia intentado asesinarlo.
—¿Por qué no le dijiste?
—Qué cosa
—lo que paso cuando estuvimos en el océano indico…ya sabes….
Un silencio incomodo se formo cuando ambos recordaron aquella escena, hasta que se rompió cuando suspiro.
—voy a contestar tu pregunta si tu respondes a la mía… ¿Por qué me ayudaste? Te podías quedar en el océano….
—porque mi abuelo pensaba diferente a todos los reinos submarinos…condenar a toda la humanidad por los errores de pocos, no nos haría diferentes a ellos —respondió de forma apresurada— mi madre siempre me dijo que el abuelo buscaba la forma de revelar nuestra presencia en este planeta….
Aquella respuesta lo dejo bastante impresionado, por la seguridad de sus palabras y la forma en cómo se expresó, sonrojándola levemente.
—perdón…es que mi madre siempre me dijo que…Izuku…
Sus miradas se encontraron, mientras el suave vaivén de las olas golpeaba aquel acantilado. La princesa se perdió en aquellos orbes de color jade que eran enigmáticos, con un aire de inocencia y valor que jamás habia visto, ni siquiera en sus pretendientes.
Por su parte, el chico se quedo mirando a la adolescente por un momento, talvez la juzgo mal, todos pueden cometer errores y la prueba de carácter es que hacer con ellos después. Prueba de esto era su padre.
Ninguno parecía moverse de su lugar, hasta que escucharon como cierta chica de cabello bicolor tosió para llamar la atención de ambos.
—¿interrumpimos algo? —pregunto con un tono molesto—
—Shiori…Momo
—¡baka! —Shiori lo golpeo en la cabeza con fuerza, al estar tan cansado no pudo soportar el impacto— ¡donde diablos estabas! ¡me tenías muy preocupada!
—auch…un poco de piedad…
—debería asarte como a una brocheta de pescado ¡eso es lo que debería hacer! —respondió sentándose del otro lado, tomando su brazo—
—p-perdón…pero tenía muchas cosas que procesar…ya sabes….
—espera ¿Quiénes son esas plebeyas? —pregunto algo molesta por el atrevimiento de esa chica—
—¿nos dijo plebeyas?
—el hecho de que las cosas estén mejor entre nosotros, no significa que puedas hablarles a mis amigas de esa forma —respondió el peliverde molesto—
—p-perdón…pero eres un príncipe…
—no soy príncipe de nada, si Oto-san fue un rey, eso quedo en el pasado —respondió dejándola de ver— jamás pedí ser de la realeza, yo me convertiré en un héroe…quiero ser el próximo símbolo de paz….
Las palabras del chico parecían tener esa esencia de confianza, cosa que hizo que la princesa lo mirara con admiración, la azabache sonriera, poniendo sus manos en su pecho y la chica con el quirk doble se sonrojara por lo valiente y determinado que se oía.
—el pasado y mi familia no me definirá como persona, serán mis acciones las que hablen por mi…solo que, no se como sentirme al respecto con kaa-san…
—Midoriya…ella te ama con todo su corazón…
—yo no dudo eso Momo-chan…solo quiero saber porque me oculto esto…
—dime algo ¿Cómo te sentiste cuando se revelo ese gran secreto? —pregunto detrás del chico—
—mmm…. Triste, asqueado, confundido….
—ahora imagínate lo que sentirías si te hubiera revelado esto cuando tu era mas joven…no es un sentimiento agradable ¿verdad?
—no…
—a veces nos ocultan cosas que nos pueden lastimar, eso lo entendí hace poco —respondió mirándolo—
—solo quiero saber la verdad, sin importar lo dolorosa que sea…prefiero eso a una hermosa mentira…
—ustedes dos deben hablar después de que todo esto se calme….
Los cuatro jóvenes platicaban con más tranquilidad, las chicas no parecían guardar rencor con la princesa pro llamarlas plebeyas, aunque se mantenían a la defensiva, sobre todo Shiori que no le gustaba la cercanía que tenía con el peliverde.
La tarde se convirtió en noche y todos entraron a lo que quedaba de la parte trasera del hogar de la familia Midoriya, las miradas se posaron en el peliverde menor, que no sabía porque toda esa atención.
—que sucede…
—ven acá Izuku, tenemos que hablar de lo que paso este día….
Aquel tono serio fue la primera alarma en la mente del chico, con ayuda de la princesa, se sentó nervioso por como el top 10 de héroes lo miraba.
—esto no fue un ataque…
—lo se…fue una advertencia…creo que nunca debí entrar al mar….
—Izuku…no me digas que….
—no sé lo que hice para hacer enojar a Katara —suspiro— pero en nuestra última pelea….
—¿conociste a Katara? —pregunto Vulko—
—hizo que me encarcelaran por los crímenes que oto-san cometió en Atlantis…peleamos y dejamos el combate inconcluso, no me iba a quedar ahí para que intentaran hacerme algo….
—eso explica todo…por desgracia, ella te culpa por esto
El sensei de la clase A coloco un raro dispositivo, todos miraban atentos cuando las imágenes de un submarino que atacaba la ciudad de las profundidades.
—¿Qué clase de idiota creería eso? —dijo Mirko— esos submarinos dejaron de usarse hace décadas
—alguien quería iniciar esto…el ataque provoco que casi toda la familia real falleciera, excepto por ella —dijo señalando a la rubia— ahora con su abuelo cegado por la ira, buscaran a los dos reinos restantes para coordinar un ataque a la superficie…
—¡si quieren pelea se las daremos! —exclamo Endeavor— ¡¿Quién está conmigo?!
—tratamos de evitar una guerra…nadie en los reinos submarinos sabe que los humanos desarrollaron poderes…ni siquiera Arthur lo sabía…
—¿podemos evitarlo? —pregunto el peliverde— por favor…debe haber algo que podamos hacer…
—Izuku…
—una guerra, se perderán millones de vidas inocentes…de los reinos submarinos y de la superficie —respondió tratando de ponerse de pie—
—pero ellos…
—el que me odien por tou-san, no significa que tengan que morir…
Todos miraron el coraje del peliverde, la chica de cabello bicolor se acercó y lo tomo de su brazo para tranquilizarlo. Cuando sintió esto, apretó su mano con delicadeza, mirando a la hermosa chica que estaba a su lado.
—de hecho, si la hay….
—Vulko….
—debe hacerlo Inko…es nuestra única opción
—pero apenas tiene 15 años, él quiere ser un héroe….
—lo sera…tiempos oscuros nos esperan y el tendrá que enfrentarse a su primer gran reto….
—¿Qué puedo hacer? —pregunto—
—Katara se convirtió en la reina de Atlantis, asi que no hay opción, destrónala….
El silencio se apodero de la habitación, cuando el sensei de la clase A soltó la bomba, dejando al peliverde en estado de shock.
—conviértete en el nuevo rey de Atlantis….
—¿acaso es una especie de broma? —pregunto el símbolo de paz—
—posee sangre real corriendo por sus venas, el trono le pertenece tanto como a ella —respondió—si logras vencerla, nuestros pueblos estarán en paz….
—¡no!
—Izuku…
— ¡ya estoy harto de todo esto! —al parecer el peliverde exploto por toda la carga de información— puedo soportar que mi tou-san sera un supervillano en dos mundos…puedo tolerar que oka-san…con quien jure jamás ocultarle secretos, me mintió durante toda mi vida….
—hijo….
—pero esto… ¿no saben lo que paso allá abajo? me atacaron, casi me matan y me obligaron a escuchar los crímenes que tou-san cometió…tuve que pelear contra mi familia y huir por todo el océano…ahora ¿me están pidiendo que me convierta en rey?
Izuku derramaba lagrimas con cada palabra que decía, hasta que se hartó y se fue de la sala, escapando por el agujero en su pared, sus amigas trataron de seguirlo, pero la princesa las detuvo.
—los hombres atlanteanos pueden ser muy tercos…déjenme hablar con el…
—pensé que tu…
—mi abuelo siempre decía que cuando nos reveláramos ante la superficie…seria para educar, jamás para destruir…esa filosofía me fue enseñada por mi madre…mi pueblo no es fanático de la guerra….
La chica persiguió a su nuevo amigo, observando por unos segundos como aquella mujer de cabello verde, lloraba con fuerza, siendo consolada por aquella mujer de tez morena y una rubia con un vestido de color vino.
Neytiri encontró al joven atlante arrojando piedras al mar, lentamente se acercó a él y lo acompaño en su actividad.
—ni siquiera sé porque estoy molesto —la chica no dijo nada, solo quería que todo fluyera con normalidad— es solo que…
—no te gusta la idea ¿verdad?
El peliverde siguió arrojando piedras antes de responder.
—siempre quise ser un héroe…desde que era pequeño me encantaba ver como All Migth rescataba a toda esa gente, yo quería ayudar…cuando mis poderes aparecieron, creí que podría seguir mi sueño…
—pero….
—ahora no se si quiera esto…lo que paso con tou-san…con mi tío Arthur…
La princesa entendió aquellos sentimientos, lo tomo de su mano y la apretó suavemente.
—el rey Orm odiaba a los de la superficie…los consideraba insectos, por eso quería hacer lo que Katara hizo —decía parándose frente a el— para mí fue una sorpresa que tu fueras su hijo…aún más que tu madre es una moradora de la superficie…eres producto de un amor prohibido y verdadero….
—porque me dices esto…
—porque talvez…tu seas el puente que una nuestros mundos…el rey Orm quería hacer algo bueno por una vez en su vida —respondió separándose levemente, extendiendo sus brazos frente a el— sé que tú crees que no eres digno de ser rey porque vienes de dos mundos…pero eso te hace más digno que cualquiera….
—si me convierto en rey…tendré que abandonar mi sueño de ser un héroe…a mis amigos, a oka-san….
—es porque Atlantis ya ha tenido muchos reyes…talvez sea hora de cambiar la formula…necesitamos a alguien que luche por todos y por lo que es correcto —la ojiazul coloco su mano en la mejilla del joven atlanteano— necesitamos un héroe….
La escena era bastante romántica, el ambiente tranquilo, el suave vaivén de las olas la luz de la luna iluminando aquella mini playa, lo cual molestaba a un par de chicas, solo que la de cabello azabache trataba de disimularlo.
De vuelta en la sala, todos planeaban como contrarrestar el ataque inminente. La peliverde tenía una taza de té entre sus manos, siendo acompañada por las heroínas Ryukyu y Mirko.
—me encantaría decir te lo dije, pero en estos momentos hay demasiado en juego —Vulko se sentó frente a ellas, para hablar—
—solo quería proteger a mi hijo….
—esa no es una excusa…pero, te ayudare con Izuku, lo entenderá hasta cierto punto, pero debes ser sincera con el…no más secretos ¿entendido? —la mujer asintió levemente— no quiero poner más sal a la herida, pero sabes que si Izuku decide…
—lo se…pero antes de que se valla, le contare todo…quiero estar tranquila y enmendar mi error —suspiro bebiendo su Té— no volveré a mentirle a mi hijo…
—gracias… —el peliverde y sus compañeros entraron en el momento que dijo esas palabras—
Izuku no resistió más y corrió a abrazar a su madre, quien gustosa correspondió el gesto, lagrimas caían por el rostro de ambos, sin despegarse de aquel cálido gesto.
—perdón…por haber escapado…
—cariño…yo soy la que debe disculparse —dijo separándose y limpiando sus lágrimas— no sabía el daño que te hice, por no hablar de este…secreto familiar….
—¿me prometes que no habrá más secretos? —pregunto el peliverde—
—lo juro por mi vida…—ambos se abrazaron con ternura, la escena era bastante conmovedora, aunque Endeavor los miraba con fastidio— cuando esto termine, te contare todo lo que quieras saber….
—sobre eso…lo hare…le quitare el trono a Katara…solo que hay un problema, la gente de los reinos submarinos no me escuchara, para ellos solo soy el hijo de un traidor…
—claro que te escucharan…ganándote el corazón y la mente de las personas, probándoles que eres digno con esto…
De su mochila saco un rollo de color negro, el cual extendió en su mesa, mostrando un tridente de color dorado.
—eso es…lo que creo que es ¿verdad? —pregunto Neytiri—
—¿un tridente? —pregunto Momo—
—este no es cualquier tridente señorita Momo…este es el tridente del rey Atlan…el primer Monarca de Atlantis….
