Advertencias:
Los personajes del Universo Marvel no me pertenecen, a excepción de los personajes originales introducidos aquí.
Este fanfic fue escrito para entretener.
Este fanfic contiene drama, violencia, sexo y terror.
Por lo tanto no es para todo público.
Capítulo 11 ¿Coincidencias o malentendidos?
Su mandíbula estaba tensa, sentía que en cualquier momento sus dientes rechinarían por la presión que ejercía.
Su miraba estaba perdida en Stark quien insistía en examinar a la joven pelirroja, pero su mente estaba absorta en sus pensamientos.
Dentro de su cabeza resonaban las palabras de Wong, había ocurrido después de echar a Dormammu de la Tierra, lo recordaba palabra por palabra, letra por letra.
"Un grupo de criminales, entro al Santuario, asesinaron al Guardián. Se robaron más de la mitad de los objetos mágicos y malditos de este Santuario.
Los objetos malditos los tenían en una bóveda que esta al fondo de este lugar. No hemos podido recuperarlos, eso fue ya hace varios años.
Pero Strange, él resistió, pudo ver el rostro de una persona en particular. A una mujer, le ordenaron a una chica abrir la bóveda y cargar varios de los objetos malditos.
Era una joven delgada, cabello largo y pelirrojo. Pero hubo algo que el guardián recordó a la perfección, aquella mujer parecía una muñeca, solo acataba ordenes de un hombre en particular. Sobre todo, sus ojos, hubo un momento en que la chica lo observo tirado en el suelo y pudo ver que sus ojos eran de un color muy extraño, eran de color violeta y estos brillaban."
– Hey Doc ¿Todavía te dedicas a la medicina? – Preguntó el genio con la clara intención de que el ex neurocirujano ayudara a examinar a la chica. – ¿Strange? –
Tony le llamó una segunda vez y aunque aquello lo hizo reaccionar, no pronunció ni una palabra o respuesta para Stark. Steve y Tony solo veían como el Hechicero mantenía aquella expresión de desagrado hacia la joven quien no comprendía que estaba ocurriendo entre ellos.
Por dentro la mente de Strange era una telaraña de ideas, teorías y probabilidades. No podía creerse que tenía frente suya a la persona responsable de aquel robo y asesinato, pero todo era demasiada coincidencia.
Una de las autoras del aquel robo era una joven pelirroja, de baja estatura y de ojos violeta. Todos y cada uno de los responsables fueron identificados como europeos. La organización que realizó aquel robo se llama KODE. Y aquella joven frente suyo había sido supuestamente rescatada de aquel lugar y su apariencia coincidía con la descripción dictada por Wong y los maestros.
No quería sacar conclusiones apresuradas, tenía dudas en sus sospechas y no deseaba lanzar falsas acusaciones, pero hubo algo que le hizo contener la respiración una fracción de segundo. Un breve vistazo al cuello de la chica fue suficiente para resolver cualquier duda y tres lunares de un color rosado que formaban una línea recta vertical en la piel de la joven fue lo que faltaba para resolver el misterio.
Recordó aquel pequeño detalle, tras aquel relato el Hechicero hizo toda clase de preguntas a los maestros, preguntas que ayudarán a tener una descripción más detallada de las personas responsables de aquel hurto. Pero de quien obtuvo más características fue de la misteriosa pelirroja.
¡Era ella! La descripción coincidía a la perfección y las circunstancias que la envolvían en este caso era mucha casualidad.
No se había dado cuenta del momento en que El Capitán Rogers se había retirado para ir por medicina o el instante en que Tony le indico a su A.I. FRIDAY que dictara la temperatura corporal de la chica. Esa mujer era una de los tantos responsables de la muerte de un inocente, comenzaba a sentir repulsión con la sola idea de que su Capa de Levitación estuviese cubriendo su cuerpo.
– Es suficiente. – El tono de voz de Strange sonó pesado y grave, hizo un ademan con la mano para llamar a su Capa, la cual resignada dejo libre a la pelirroja y se colocó a lado del Hechicero. – Deberías investigar más a las personas que dejas entrar aquí, Stark. – Dirigió una mirada fugaz llena de cólera hacia la chica.
– Strange ¿Ocurre algo? – El magnate comenzaba a sentir que algo andaba mal en el Hechicero, no lo había visto tan molesto, ni siquiera cuando le nombraba por algún sobrenombre burlesco.
– Esa mujer te ha engañado, los ha engañado muy bien a todos – Soltó de forma ácida.
– ¿Cuál es tu problema? ¿Acaso la conoces? –
– No, pero el Guardián del Santuario de Hong Kong si que la conoció, antes de morir. – Le dirigió una mirada llena de rencor.
– Ella trabaja para KODE, Tony, podría incluso estar aquí para espiarlos. – La joven solo abría sus orbes sorprendida por el cambio en la actitud de aquel hombre y las acusaciones que lanzaba contra ella.
– Espera, espera... Strange ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? –
– Estoy hablando en serio, Tony. El Guardián del Santuario de Hong Kong reconoció a una persona en particular, una mujer que encaja con sus características. – Soltó con desprecio hacia la pelirroja. – Y qué casualidad que ella proviene del mismo grupo que robo las reliquias del Santuario, es demasiada coincidencia. –
– Espera, esto debe tratarse de un error, alguna confusión. – El magnate, quien por obvias razones estaba de lado de la joven, trataba de razonar con el pelinegro.
– Pero... yo... – La mirada de aquel hombre le hizo dudar en responder siquiera algo con fluidez – Nunca… he estado en Hong Kong. –
– ¡Ay por favor! ¿Es lo único que dirás en tu defensa? – El mayor comenzaba a perder la paciencia – ¿De veras quieres que crea que eres inocente? –
– ¡Ya basta Strange! – Tony se colocó frente a la pelirroja en un ademan de protegerla
– Dos miembros de KODE la hirieron cuando ella intento escapar, en el cateo de la base encontraron una habitación que se cerraba por fuera, habitación donde la tenían encerrada. Kassandra ya fue interrogada por Everett Ross, hasta por Fury y detectives en Varsovia. Nadie, absolutamente nadie vio ninguna conducta sospechosa en ella, mucho menos vieron señales de que mentía ¿Estás sugiriendo que ella engaño incluso a personas muy experimentadas? –
– ¿Y si es realmente tan inocente porque ese grupo de criminales la tenían encerrada? Por favor, usa la cabeza, esa mujer les está ocultando algo. –
– Sospechosa o no, ella ayudo a desmantelar la base de esos criminales. Tú no decides su veredicto, Strange. –
A este punto la chica ya no sabía que hacer o que decir. Ambos hombres se miraban fijo, Strange seguía discutiendo el por qué le había dado asilo a una posible criminal, insistía en que la joven les ocultaba algo grande.
Recordó que la comida del horno ya casi estaba lista, aquella prioridad fuera de la discusión que llevaban ambos, la llevo a alejarse de la espalda de Stark y eso fue suficiente para que el Hechicero actuara. Usando una onda de energía hizo a un lado al magnate y en un parpadeo apareció frente a la pelirroja, tomo ventaja de aquel momento de confusión para tomarla de su mentón y levantarla unos centímetros del suelo.
– Yo no me trago el cuento de que eres una víctima en todo esto. – Sus dedos largos rozaban las mejillas de la joven, aplico un poco de fuerza sobre la zona ligeramente amoratada de su rostro. – ¿Crees que puedes engañarme? ¿Que tus acciones no tienen consecuencias? –
– ¡Strange, suéltala ahora! – Con un botón en su reloj surgió una parte de su traje que cubrió su mano y parte del brazo, alzándolo en dirección al Hechicero con la intención de disparar.
– ¿Qué está pasando Ton...? – Steve no termino de pronunciar el nombre del magnate, cuando vio como el Hechicero sostenía del rostro a la chica. – ¡Strange! ¿Qué le estás haciendo a Kassandra? –
– ¡Stephen Strange! – Visión se hizo presente debido al alboroto, ver como la joven era sostenida con fuerza por Strange le hizo actuar, la luz de la gema en su frente comenzó a brillar con intención de disparar – Bájala ahora. – Ordeno el androide con voz firme.
Pero lo que hizo romper el agarre del Hechicero, quien comenzaba a causarle dolor por la fuerza de sus dedos, fue la Capa de Levitación que se apresuró a cubrir a la pelirroja y separarla del mayor para sorpresa de todos los presentes, sobre todo de Strange. Aquel momento de tensión fue roto por el sonido del timbre del horno de la cocina.
– ¿Qué diablos estás...? – El Hechicero recibió un golpe de su Capa en la mano, la cual levito cargando a la chica lejos de su alcance.
– ¿Por qué estás protegiéndola? – Pero la prenda seguía sosteniendo a la joven quien estaba muy desconcertada.
Visión, Tony y Steve dejaron su posición de ataque, la Capa estaba dispuesta a ponerse en contra del mismo Hechicero con tal de poner a salvo a la chica.
– Steve... ¿Puedes sacar la comida del horno por favor? – La pelirroja al sentir que la Capa no la dejaría ir y que sus pies estaban a varios centímetros del piso, rompió el silencio con aquella petición.
El mencionado acato la petición de la chica, le entrego la medicina a Tony y dejo al grupo a la espera del siguiente movimiento, la tensión podía romperse con un cuchillo.
– Visión… ¿Puedes llevarla a su cuarto? Tiene un poco de fiebre. – La voz de Tony se escuchaba molesta, no le quitaba la vista de encima a Strange.
La Capa se adelantó, aun envolviendo a la chica, levito subiendo las escaleras esperando al Androide, alejándose ambos de la sala principal. Pasaron unos segundos para que Tony rompiera el silencio de nuevo.
– No te quiero cerca de ella, Strange. – El aludido giro hacia el genio quien no le dio tiempo de responder.
– La traje aquí como refugiada, le prometí que nadie le haría daño y así va a ser. – Se contuvo de no levantar la voz. – Un bastardo el dio un golpe en la mejilla cuando la secuestraron, la estabas lastimando ¡No seas inconsciente! –
– Tony, ni siquiera la conoces, no sabes nada de ella ¿Y si al final tengo razón respecto a mis sospechas, que harás? –
– Yo sabré como manejar la situación. Pero por el momento ella tiene que estar bien, si es o no responsable de lo que paso con el robo de aquellas reliquias ya lo discutiremos luego. La investigación aún está en curso, de ahora en adelante cualquier cosa que quieras saber sobre KODE, las consultas conmigo, no quiero que vuelvas a molestarla. –
Sentenció y dejó por terminada la discusión. La Capa volvía hacia el Hechicero colocándose a su lado, no sin antes mirarle y hacer un ademan en reproche por su actitud.
– De acuerdo Stark, pero créeme que si hay alguna pista que la vincule con el asesinato del antiguo Guardián del Santuario, no me voy a detener. – Comenzó a trazar un círculo al aire creando un portal, en el cual el Hechicero cruzo para finalmente cerrarse.
–
Aquel momento de tensión no iba arruinar la hora de la comida, sin supervisión de la chica, Steve pudo servir la comida para los demás miembros del equipo. Por la manera en que estaba acondicionada la cocina y el espacio abierto con diversos muebles cómodos, se sintió tentado a llevar a la chica a que comiera con todos, pero el sentido común le hizo cambiar de opinión y que descansará en su habitación.
Escuchó entonces a Tony sugerir cargar a Kassandra para que comiera, pero la negativa del líder de los Vengadores no daba lugar a discusiones.
"Tiene anemia y 39°C de fiebre, debe reposar Tony"
A la comida habían asistido, además de los que ya estaban presentes, Natasha, Clint, Sam y un inesperado Pietro, quien había estado de viaje en la Academia de Charles Xavier y deseaba pasar tiempo con su hermana.
A éste último se le mencionó la existencia de la nueva inquilina y su situación, de forma breve, a lo cual simplemente le dio lo mismo.
Estaba cada uno disfrutando la comida y conversando, Wanda servía su porción en su respectivo plato, servían comida en un segundo plato y ambos se alejaron de la cocina.
– ¿Y ustedes a dónde van? – Preguntó Nat a la pareja.
– Kassandra debe tomar reposo, vamos a llevarle comida. – Visión le pidió a Wanda que se adelantará. – Vamos a comer con ella en su habitación, debe de sentirse incomoda por lo que pasó con Strange. –
– No sé qué diablos le pasó al mago por la cabeza para hacer eso. Le mandan saludos de mi parte a Kass. – El arquero estaba al tanto de lo ocurrido por Steve, aunque él vio con sus propios ojos que la chica no era débil no podía ignorar que el Hechicero era alguien con habilidades muy diferentes al de una persona ordinaria.
En su habitación, la pelirroja se encontraba despierta, tenía sujeto su largo cabello en dos trenzas y un pañuelo húmedo cubría su frente. Estaba comenzando a aburrirse, recordó entonces que tenía una búsqueda inconclusa y tomo el celular.
– Kassandra ¿Podemos pasar? – Del otro lado de la puerta se escucharon un par de toques, era Visión. La chica les indico que podía pasar, la pareja entro con los platos de comida.
– Chicos... Yo podía bajar en un rato por comida, no se hubieran molestado. – Se retiró el paño húmedo de la frente incorporándose en la cama.
– Pero ya estamos aquí, podemos comer juntas. – Wanda acerco una bandeja para ponerla sobre la cama y se sentó a lado de la chica, Visión tomo una silla acercándola.
– Muchas gracias de verdad. – La almohada la coloco para recargar su espalda y acomodarse. - Estaba a punto de colocar una serie que tenía años que quería ver. –
– Podemos acompañarte, pero debes comer algo me dijeron que estabas enferma. – Usó sus poderes para poner los medicamentos en sus manos. – Visión me dijo que tienes poderes ¿Es cierto? – Le preguntó dejando ver un toque de curiosidad.
– Si... yo... Ammm... No esperaba mostrárselo, no suelo hacer eso. – Se rasco la mejilla avergonzada.
– ¿Mostrar tus poderes? ¿Acaso es por eso que KODE te tenía... encerrada? – La Bruja sintió empatía por su situación, aunque no podía evitar hacer preguntas pues tenía gran interés en saber más sobre ella.
– Nunca estuve segura si era por eso. – El dolor de cabeza, ese dolor horrible regresaba, no le permitía decir el verdadero motivo del por qué estuvo tanto tiempo ahí. – Lo que si recuerdo es que no podía manifestarlos frente a ninguno de ellos, sino... emmm... me… golpeaban. – Apretó sus labios nerviosa, aquello le había costado demasiado confesar.
Existían demasiados sucesos horrendos vividos dentro de las paredes de aquel lugar, si tuviera que relatar todas y cada una de las agresiones que sufrió, no sería capaz de decir ni la mitad. No solo eran los golpes y las humillaciones, también le hacían pasar hambre con regularidad y su principal verdugo no la dejaba tranquila ni en su propia habitación.
Wanda guardo silencio, cuando la conoció había sentido curiosidad por entrar en la mente de la joven, pero sus intentos habían fracasado y no entendía por qué. Aquel descubrimiento lo había compartido con Visión, él también había intentado indagar en los pensamientos de la joven pero al igual que Wanda no había logrado avance alguno.
Sin posibilidad de indagar más, solo quedaba que la chica poco a poco se abriera a los demás y la conocieran. Pero la acusación del Hechicero había sembrado la semilla de la duda en la Bruja Escarlata y quería averiguar más.
– Perdón, no debí preguntar eso. – Le acerco su plato de comida y le sonrió. – No debe ser fácil hablar de ti y tener que dar tantos detalles de sucesos que no quieres recordar. –
No conocía a ciencia cierta todo aquello que atormentaba a la pelirroja y si con solo relatar, lo que probablemente era una pequeña parte de todas las cosas que ha vivido, alteraba por completo su calma entonces le tomaría mucho tiempo descubrir que escondía.
– Puedes estar segura aquí, entre nosotros. Y si Strange vuelve a decirte algo, yo me encargo de él. – No podía prometer algo como eso, después de todo ambos habían entrenado juntos y eran compañeros.
– Ese señor no me preocupa en lo absoluto. – Contuvo una risa burlona, además aquella extraña Capa le había tomado cariño y seguía sin entender por qué.
– Ahora que recuerdo, que la Capa de Levitación te defendiera fue algo extraño, esa prenda mágica es fiel a él y lo ha protegido de muchas situaciones de peligro. – Visión recordó entonces como la Capa llegó incluso a pegarle en la mano cuando puso a salvo a la chica.
– Lo importante es que Strange no va a volver a molestarte. Pero tengo curiosidad respecto a tu poder. – Insistía de nuevo con el tema. – ¿Puedo ver una demostración? –
– Amm... Claro ¿Tienen un encendedor? – Pregunto la pelirroja. La Bruja se adelantó y energía color carmesí broto de sus manos y un mechero llego a su mano. El androide observaba lo que iban a hacer las chicas, solo esperaba que no quemaran nada.
Lo tomo y apretó el botón dejando salir la pequeña flama, acerco la siniestra y su piel tuvo contacto la flama sin provocar ninguna reacción de dolor. Paso la yema de los dedos en la flama, la palma y el dorso de su mano pero su piel seguía sin una marca de quemadura.
Ambos observaron con atención la resistencia al fuego, entonces la chica tomo una de sus trenzas acercando la punta de sus cabellos a la flama. Para su sorpresa, los delgados cabellos la atravesaban, parecía que una fina capa los protegía.
– Mi cabello tampoco puede ser quemado. Si llegase a quedar atrapada en un incendio, solo mi ropa se quemaría. – Apago el mechero – Muchas veces pensé que quemar la base de KODE y huir, pero me tenían muy vigilada, siempre temieron que usará mis poderes. –
– Pero eso… – Visión se sorprendió ante la declaración de la chica, se le veía tan tímida y pacífica para que hiciera algo así.
– Ellos han hecho cosas peores. – Respondió ácidamente, ignorando la expresión de Visión. – FRIDAY ¿Puedes decirme mi temperatura? –
– Tu temperatura es de 38° grados centígrados. –
– Todavía tienes fiebre. – El androide se acercó y toco su frente. – Come de una vez para dejarte descansar. –
Propuso entonces y comenzaron a disfrutar de la comida, la chica recordó entonces que estaba en medio de ver una serie animada. Dudo un poco en tomar el aparato para pedirle a la A.I. que mostrara en la pantalla la serie.
– Estabas a punto de hacer algo cuando entramos ¿Te interrumpimos? – Pregunto la Bruja después de saborear su bocado de comida.
– Bueno, estaba buscando una serie animada japonesa que tengo años que quiero ver. –
– ¿Te molestaría si te acompañamos a verla? – Le propuso Wanda.
– Claro que no, no me molesta. FRIDAY Puedes reproducir el primer capítulo de la serie por favor. –
– Claro ¿Le gustaría verlo en la pantalla de la habitación? –
– Eso estaría bien. – Asintió Visión acomodándose para ver junto con las chicas la serie.
Por dos horas estuvieron los tres en la habitación de la joven, disfrutando la serie y la comida. La pelirroja tomo su medicamento como la A.I. le indico entre los recordatorios programados. Visión se retiró junto con Wanda para dejarle descansar, pero antes de salir del cuarto llegó repentinamente Tony.
– ¿Cómo sigue la paciente? – Atino a preguntar el mayor, vio el plato de comida vacío así que era obvio deducir que si tenía apetito, debía encontrarse mejor.
– Estoy bien, señor Stark. – Respondió la chica e intento incorporarse desde su sitio. El genio hizo ademan de que no se levantará.
– Nos retiramos. – Anuncio Vision y en compañía de Wanda tomaron los platos vacíos y se retiraron de la habitación.
– Pareces una chica responsable, así que debo suponer que estás tomando tus vitaminas. – La pelirroja asintió, Tony había tomado asiento en la cama, a una distancia prudente de la joven.
– Kassandra… – Susurro el nombre de la chica llamando su atención. – ¿Te asustó? – Preguntó de forma apesadumbrada.
Por supuesto que la joven entendía a quien se refería, el suceso aún estaba fresco en su memoria. Mentiría si dijera que no se sintió nerviosa ante una posible pelea entre ellos o que ella pudiera ser la causante de una disputa.
– No, no me asuste. Solo… no entendí por qué él estaba tan molesto. – Bajo la mirada por una fracción de segundo, no estaba segura de decir lo siguiente. – ¿Él realmente cree que yo… mate a alguien que conocía? –
Tony tomo aire, tenía que ser franco con ella.
– No voy a justificar a Strange, Kassandra. – Buscó las palabras adecuadas para continuar. – Él no es alguien que actúa sin motivos y parece realmente convencido pero tengo la confianza de que esto puede tratarse de un enorme malentendido. –
Tony quería confiar en la inocencia de la joven, sabia a la perfección que no la conocía de nada pero los hechos y la investigación hecha por los agentes de SHIELD arrojaban que la pelirroja era solo una victima de aquel grupo.
El ataque contra ella, las heridas y golpes en su cuerpo, las acusaciones de los propios miembros de KODE capturados y aquella habitación encontrada en la base. Aquel lugar solo inspiraba una cosa: Encierro. La puerta era pesada, el espesor de las paredes era de 80 centímetros, la única cerradura estaba por fuera y aquel sitio era tan diminuto que podía darte una sensación de claustrofobia.
Aquel cuarto, si es que ese lugar podía llamársele así, tenía una cama de concreto con un colchón viejo con sabanas desgastadas y amarillentas que no cubrían ni un poco el frío, una bañera con una cortina, un excusado a lado y una mesa vieja. Era fácil deducir que Kassandra había sido encerrada ahí, encontraron restos de cabello que coincidía con su cabellera y restos de sangre y otras muestras de ADN que aún estaban en el laboratorio.
No existía prueba de que la chica fuese un miembro activo de aquel grupo criminal o que estuviera trabajando para ellos con gusto. Aunque aún había mucho por investigar, hasta el momento las pruebas apuntaban a favor de Kassandra.
La pelirroja no sabía que responder, lo que menos deseaba era un conflicto entre compañeros y que ella estuviera en medio de todo eso.
– Escucha Kassandra, Strange es, como te habrás dado cuenta, alguien con habilidades, pero muy diferentes a nosotros. – Continuo. – Él es un Hechicero, un hombre que maneja las "artes místicas". –
Aunque solía usar apodos para referirse a Strange y hablaba de sus poderes como si fuesen trucos de un mago de espectáculos para niños, reconocía sus talentos y tenia que ser lo más claro con Kassandra.
– ¿Curioso, no crees? – El genio le sonrió de forma cómplice, buscando sacarle alguna otra expresión a la joven que no fuese mueca tiesa en sus labios.
– Je, supongo. – Respondió la pelirroja esbozando una tímida sonrisa.
– Debo decirte que Strange no es un hombre débil. – Dijo aquello con seriedad, parecía querer soltar alguna advertencia y ahora tenía toda la atención de la chica.
– Y por ese mismo motivo, él no podrá acercarse a ti ni tiene motivos para buscarte o perseguirte. Ten por seguro que Merlín no volverá a molestarte. –
Le aseguro intentando transmitirle un poco de calma, no era necesario que la chica lo expresará con palabras pues era demasiado obvio que aquel encuentro le había dejado un mal sabor de boca.
– Bueno, tengo que regresar a mi torre. – Considero que era mejor zanjar el tema y no atormentarla más. – Tú sigue descansando, en el Complejo se quedarán Visión, Wanda y Bruce por si necesitas algo. –
El resto del equipo había salido por asuntos personales, no tenían misiones por hacer, hasta el momento no había presencia de KODE ni mucho menos ataques por parte de ellos, serian notificados cuando tuviesen que desmantelar las diversas propiedades que estaban a nombre de varios miembros de aquella organización.
– Kass, me comento Visión que saliste del Complejo al área verde – Por un instante, Tony se vio tentado a preguntarle algo a la chica. – No es una llamada de atención solo me dijo que... –
Hizo una pausa, no sabía cómo preguntarle "¿Te encontraste un ave pequeña mal herida y la curaste de la nada?" No sonaba nada lógico algo así.
¿Lógico? Por favor, si en los últimos años se han descubierto todo tipo de personas con habilidades extraordinarias.
– ¿Si? – Inquirió la chica quien esperaba a que el genio continuara.
– No, no era nada. Descansa y recupérate. –
¿Sería prudente esperar a que la chica se abriera lentamente a ellos? Era lo mejor, ya tendría tiempo de sacarle todo lo necesitaba saber de ella.
Se despidió y salió a paso lento del Complejo, una vez en su vehículo deportivo recordó el video de una de las cámaras de seguridad del Complejo.
– FRIDAY. Muéstrame de nuevo el video de la cámara de seguridad del área verde donde estaba Kass. –
Observaba de nuevo el vídeo, la puerta daba una salida al área verde del Complejo, de ella salía la pelirroja quien camino y se agacho para tomar en sus manos una pequeña ave, un colibrí. No pudo evitar desconcertarse al ver como la chica tomaba al ave entre sus manos y acercaba su boca al pico del animal o eso parecía ya que la imagen mostraba la espalda de la joven. Segundos después aparecía Visión y el ave emprendió el vuelo alejándose de ahí.
– ¿Qué fue aquello? – Volvió su vista hacia el camino, no podía quitarse de la cabeza esa imagen.
Tony siempre fue alguien que llegaba a tomar decisiones precipitadas llegando a poner su propia vida en riesgo, cosa que sus compañeros siempre le remarcaban. Pero algo le decía que esa chica no era una simple humana, estaba seguro de eso y quería estar seguro de sus suposiciones antes de encarar a la joven con evidencia.
–
Habían transcurrido las horas, la fiebre había bajado y estaba comenzando a aburrirse de estar recostada en su cama. Bajo de su habitación hasta la sala, pero no había nadie.
Su estancia era demasiado tranquila y pacifica que no creía estar viviendo la realidad, tenía el temor de que en cualquier momento despertaría de ese sueño. Camino entre la oscuridad de la sala, distinguiendo a la perfección los muebles y decoraciones del lugar con sus dedos.
Tomo asiento en sillón de la sala, sentía pesados sus parpados, recargo su rostro en el reposa manos. La mirada fría y acusaciones de aquel Hechicero le rondaban la cabeza ¿Realmente había hecho algo como eso? Por más que pensaba y trataba de recordar, ningún recuerdo venía a su mente, solo imágenes en negro.
– Si tan solo… pudiera quitármelo. – Susurro agotada, antes de cerrar sus ojos estos comenzaron a brillar. Su largo cabello comenzó a levitar, ondeándose con gracia.
Los objetos que descansaban en las mesas de la sala, las macetas, las lámparas decorativas, todos los objetos comenzaban a flotar de manera armoniosa.
–
Sonaba una canción de AC/DC en el taller, los sonidos de las herramientas trabajando y las indicaciones de la A.I. de FRIDAY opacaban por momentos la música de fondo. Estaba trabajando en las mejoras de su traje, hacia unas horas estuvo en compañía de Peter, quien estuvo mandándole mensajes desde lo ocurrido en Varsovia.
Ya casi era hora de que Pepper hiciera acto de presencia para reprocharle por lo poco que estaba durmiendo.
Miro por enésima vez la laptop de Kassandra. No se había dado el tiempo para analizarla, el hecho de encenderla ya exigía una contraseña por comando de voz. Aquello logro pasarlo rápido, pero el disco duro tenía una protección donde si fallabas con la contraseña una vez, ésta eliminaba todo el contenido.
Ya había logrado desbloquear un seguro, solo faltaban 4 más. Dejo lo que estaba haciendo y la tomo entre sus manos, abrió la tapa pero una luz roja y la voz de su A.I. interrumpieron de golpe su concentración.
– Jefe, se están dando lecturas de una anomalía dentro del Complejo. –
– FRIDAY, describe la anomalía. –
– Se detectó una energía que provoco un efecto anti gravedad en el interior del Complejo. No se han visto presencias hostiles en las cámaras de vigilancia. –
– ¿SHIELD no ha detectado aún esto? –
– Los sensores del Complejo se activaron de inmediato, al no provenir de ninguno de los Vengadores. –
– FRIDAY, llama al Dr. Banner. – Tenía que avisarle rápido de esto, era muy probable que su colega ya estuviese al tanto buscando el origen de la anomalía. Para su fortuna a los pocos segundos, éste respondió.
– Tony, perdón en estos momentos estoy buscando algo en el Complejo ¿Es urgente? –
– Precisamente por eso te hablaba, se detectó una anomalía. –
– Tony ¿Cómo sabes eso? –
– Bueno… tengo acceso a las cámaras de seguridad y FRIDAY está conectada con su sistema. – Se escuchó un silencio incomodo en la línea – Lo hice para cuidar a distancia de Kassandra. –
– O para tenerla vigilada, da lo mismo Tony ¿Sabe que estás haciendo esto? –
– ¡Claro que no! Y mejor que no se entere, Bruce, sé que la chica no es mala pero… –
– Tony… creo que ya encontré de donde proviene la anomalía. – Por la línea se escuchaban los pasos del científico – Es Kassandra… viene de ella… –
– ¿Cómo? No entiendo… – Esta vez si que estaba desconcertado, entonces la chica no era del todo humana y normal como sospechaba. Pero necesitaba ver lo que estaba pasando.
– Controlare la situación, todo parece tranquilo, solo hay objetos flotando en la sala. Kass está bien, está dormida en el sillón. En un momento más te marco. –
El científico colgó la llamada, soltó su teléfono al aire viendo como éste comenzaba a flotar. A simple vista todo se veía armonioso y tranquilo, pudo analizar que únicamente los objetos de peso menos a 5 kilogramos eran los que estaban en el aire, no flotaban más allá de 2 metros de altura, podías moverlos a un sitio y éstos volvían al aire.
Todo esto ocurría alrededor de la pelirroja, quien yacía dormida sobre el reposa manos y cubría parte de su rostro con sus brazos. El largo cabello flotaba con gracia sobre su espalda.
El sonido de la lluvia chocando contra el suelo y el barro era lo único que se podía escuchar gracias a que sus pasos eran muy sigilosos.
El científico se acercó, comprobó que no había ningún campo energético que estuviese alrededor de ella. Acarició su cabeza y removió un poco su hombro en un intento de despertarla, sin éxito.
La luz del pasillo se encendió, seguida de la luz de la sala, se ilumino completamente el lugar dando paso a Visión y Wanda, quienes cargaban un par de bolsas de papel llenas de despensa.
– Dr. Banner. – El androide miraba los objetos flotar, dio con la pelirroja dormida en el sillón y de inmediato entendió todo. – Así que esto era lo que vimos desde afuera. –
– Vimos varias cosas moverse ¿Qué está pasando? – Wanda comenzó a tomar un par de cosas que estaban flotando en la sala, los colocó en una de las mesas de la sala y estos volvían a flotar para su sorpresa.
– Bueno… – Bruce quien estaba de pie a lado de la chica, señalo a la causante.
– Entonces no solo es inmune al calor y al fuego… – Respondió Visión, comenzó a pensárselo dos veces antes de dejar las compras flotar en el aire.
– ¿De que hablas? – Bruce seguía a lado a la chica quien con nada se despertaba. – ¿Tú sabías que tenía poderes? –
– Kassandra nos los dijo, hoy. – Intervino Wanda.
Antes de que el científico pudiese llamarles la atención por tener en secreto algo como eso, las luces comenzaron a parpadear, cosa extraña pues no había tormenta eléctrica y el sistema de reserva de luz del Complejo era lo más nuevo en tecnología. Los objetos que flotaban con lentitud, cambiaron su velocidad y ritmo, ya no flotaban en una sola posición, comenzaron a girar en su propio eje.
– ¿Qué está pasando ahora? – Bajo su vista a la chica, quien dormida comenzaba a acelerarse su respiración, emitía quejidos y gemidos de dolor.
– Es como si el movimiento de los objetos, estuviera conectado con sus emociones. – Visión observó cómo los objetos cambiaban drásticamente sus movimientos.
– ¿No deberíamos despertarla? Parece que no la está pasando bien. – El científico señalo que la chica podría estar teniendo una pesadilla. Volvió a tocar su hombro, sintió como el cuerpo de la chica temblaba y se tensaba mientras soltaba quejidos y sollozos.
– Espera, déjame intentar algo. – Wanda había dejado lejos de la sala las compras, se acercó rápidamente a la chica, Bruce se alejó dándole paso a Wanda mientras Visión seguía sin perder de vista el movimiento errático de los objetos.
Comenzó a emerger energía color escarlata de sus manos y las puso sobre la cabeza de Kassandra, pero justo en el momento en que su energía toco a la chica diversas imágenes llenaron la cabeza de la Bruja alterando sus emociones.
La imagen de una Kassandra atada a una cuerda sujeta desde el techo, sus manos amarradas y estiradas arriba de su cabeza, sus pies fuertemente amarrados los cuales rozaban el suelo, sus caderas que apenas tocaba el suelo, lucia en una posición incómoda, apenas podía sentarse.
Su cuerpo estaba ligeramente expuesto por el estado de su maltratada ropa, estaba amordazada y cubierta de los ojos.
La silueta de una mujer rubia, quien cargaba varias agujas grandes y largas, se acercaba sonriendo con malicia. Entonces la tortura comenzaba. Una a una, las agujas las enterraba en la carne donde nacían las pequeñas y maltrechas uñas de la pelirroja.
Aquello hacía que la niña gritará y chillara de dolor, a través de la mordaza. Todo esto era observado por un hombre, de apariencia de mediana edad, cabello rubio cenizo y ojos azules. No le decía a esa mujer que parará, le incitaba a enterrar más profundo las agujas en la carne.
– No… no… no… – Ahora era Wanda, quien al intentar apaciguar las pesadillas de la chica, estaba resultando afectada por las imágenes.
Banner y Visión no sabían cómo proceder, los objetos ahora daban vueltas en el aire sin control. Lo que más desconcertó a los presentes fue como una decoración comenzaba a desarmarse por partes, lo mismo estaba pasando con una lámpara de metal.
– ¿Qué diablos está pasando ahora? – El teléfono celular del científico comenzó a sonar, se trataba de Tony. Fue hasta el aparato que sonaba insistentemente.
– Bruce, dime por favor que no se te salió de las manos. –
– No sabemos que está pasando Tony, Wanda está intentando despertar a Kassandra pero no lo ha conseguido. Y los objetos se están... desarmando en partes. –
– Hagan lo posible, yo… – Pero el teléfono se empezó a desarmar en la mano del científico, interrumpiendo la llamada.
Aquello ya se estaba saliendo de control, debían despertar ya a Kassandra y alejar a Wanda de su cabeza.
Los quejidos de la joven eran más audibles, no sabían que pasaba por su cabeza pero debía ser algo tenebroso para que a su alrededor los objetos pasaran de levitar con gracia a desarmarse.
En un intento desesperado, Wanda buscaba eliminar aquellas imágenes de la cabeza de su compañera, eran demasiado dolorosas, podía sentir la desesperación, el dolor físico y el miedo. Pero aquello solo provocó que su energía, fuera expulsada de golpe del Palacio Mental que intentaba modificar.
– ¡NOOO! – En ese mismo instante la chica despertó de golpe, la antigravedad que mantenía los objetos flotando y girando cayeron de golpe al suelo, un golpe de energía color purpura salió expulsado de donde se encontraba empujando a los tres presentes y que las luces se apagasen.
Giro a todos lados, agitada, temblando y sudando frío. Toco con desesperación el sillón donde había estado dormida, buscaba algo, un ancla de la cual agarrarse y sentir que no estaba en aquel cuarto, que no estaba amarrada ni amordazada. Tocó sus dedos con ansias, no sangraban ni había nada dentro causándole dolor.
– Kassandra… – La voz de Banner le saco de sus pensamientos, vio entonces entre la oscuridad a Wanda y a Visión. – ¿Qué le pasa a tus ojos? –
– ¿Mis… mis ojos? – Pudo sentir entonces como sus ojos comenzaron a brillar, su cabeza estaba repleta de pensamientos, ideas, órdenes. Ordenes.
" Mátalos. Mátalos, es una orden."
– No… no… – El brillo en sus ojos llamó la atención de los presentes, Wanda seguía afectada por las imágenes.
"Yo soy tu dueño, no te equivoques."
– No… no quiero, no quiero hacerlo. – Se levantó de aquel sofá, caminando torpemente. Dos grandes macetas decorativas de fibra de vidrio flotaron de golpe y se colocaron en posición frente a ella, giraron erráticamente y en cuestión de segundos perdieron su forma cilíndrica hasta formar dos espadas largas.
– ¡NO! – Sin voltear a ver a los presentes salió a toda prisa de la sala, cruzo con rapidez el pasillo hasta dar con la entrada de aquel edificio del Complejo. La velocidad con la que corría no era humana, en cuestión de segundos cruzo las áreas verdes, el pavimento donde circulaban los vehículos autorizados a entrar al terreno para finalmente quedar fuera de la vista de las cámaras de seguridad, perdiéndose entre la lluvia.
