Como siempre este capitulo va dedicado a Regina Alba Blosson, ¡Te quiero Amiga!
Hanabi
Naruto soltó un pequeño aullido cuando el interior de su hembra lo acogió nuevamente. Estar profundamente enterrado en Hinata era su nueva adicción. El coño de su compañera se sentía caliente, húmedo y estrecho. Un paraíso terrenal, exclusivo, de su polla. Debajo de él, totalmente dominada, Hinata gemía contra las almohadas. La sentía temblar con cada embestida y el cuerpo femenino se derretía en sus brazos cuando arremetía contra ella aplicando un poco más de fuerza.
Sintió como sus propias encías se inflamaban, una clara señal de lo que sus más bajos instintos le exigían. Tuvo que hacer acopio de toda su voluntad para no clavar sus colmillos en la parte blanda del hombro femenino. Esa misma tarde habían discutido por lo mismo. Hinata no quería llevar su marca y eso lo enfurecía de sobremanera. La discusión había terminado con él cayendo como idiota en sus encantos femeninos. Ella prefería no hablar del tema ofreciéndole su cuerpo abiertamente, sin restricciones y eso era mucho para su libido.
Salió de sus pensamientos cuando el interior femenino empezó a convulsionar a su alrededor. Hinata levanto su trasero, hundiéndolo con más fuerza y eso fue todo. Sus bolas se contrajeron anunciando una potente liberación. Tuvo que caer de medio lado para no aplastarla con su cuerpo. Le había costado mucho contener el fuerte gruñido que quería brotar de su garganta.
No podía olvidar que tres niños dormían en una habitación cercana y lo último que quería era interrumpirles el descanso-y que se levantaran malhumorados buscando la atención de su hembra- Había decidido que ella le pertenecería exclusivamente en las noches.
- ¿Naruto? - Susurro suavemente- ¿Crees que sea normal? - Él dudo un poco, no quería preocuparla, pero también sentía un poco de miedo. Le abrazo tratando de disipar el hedor agridulce que había empezado a desprender. Hizo el amago de salir de su interior, pero las garras de Hinata se enterraron levemente en sus caderas. Eso era lo que la inquietaba. El calor se estaba haciendo cada vez más fuerte, a tal punto que cada vez que llegaban juntos al clímax, el interior femenino se inflamaba y podía jurar que su polla se engrosaba unos centímetros, al menos en la base. Tenían que esperar un par de minutos para separarse y eso era tiempo suficiente para despertarle el apetito sexual a ambos. Llevaban así toda la noche, parecía un ciclo interminable.
- Tengo una teoría- Susurro contra sus cabellos– ¿Has visto como se reproducen los perros? – La reacción de Hinata no se hizo esperar-
- ¡No somos perros! - -
-Tal vez no, pero compartimos los mismos ancestros-Razono-
-Nunca antes nos quedamos "pegados"- Naruto soltó una risa entre dientes que lo único que hizo fue avivar la furia de su compañera-
-Lo sé, lo sé, pero no se puede evitar- Tomo una de sus piernas indicándole como debía permanecer- A menos que quieras parar- Mordió lentamente su oreja. Salió unos cuantos centímetros y volvió a empujar con sumo cuidado. No quería lastimarla de ninguna manera-
- S-Sabes que no p-puedo… p-parar - Otro gemido salió de su garganta, estaba empezando de nuevo –¿P-Puedes hacerlo d-duro? ¡Por favor! – Naruto sonrió socarronamente, iba a ser una larga, confusa y placentera madrugada-
Sasuke rodeo la estación de gasolina por decima vez. Resignándose a otra noche sin dormir, opto por dejar su oficina para salir a recorrer el perímetro en busca de trampas. Definitivamente no podía confiar en Itachi, mucho menos después de vivir rodeado de criaturas despreciables durante las últimas décadas.
-Maldito seas- Murmuro una vez más para sí mismo-
Aunque la culpa de todo no la tenía Itachi, definitivamente él había sido el catalizador en la guerra de poderes que dejo como resultado una manada fraccionada y diezmada.
Fugaku Uchiha, padre ambos, un Lycan milenario y poderoso como ningún otro, había caído enfermo luego de que su perfecto primogénito se diera a la fuga con una Elfa malvada de la capital. Algo patético bajo cualquier punto de vista. La enfermedad era signo de debilidad entre los suyos.
En ese instante todo se fue a la mierda. Machos de la manada trataron de hacerse con el liderato y a él no le quedo de otra que defender el lugar de su padre; aun cuando apenas tenía la edad suficiente para controlar su transformación, salió victorioso de cada pelea.
Su padre al final se recuperó y él, Ingenuamente, creyó que todo seguiría igual que antes con Fugaku a la cabeza.
Los demás no lo aceptaron. Los años vividos y las batallas ganadas no sirvieron de mucho luego de ver como se desmoronaba por algo tan simple. Se negaron a seguir bajo la protección de alguien tan "débil". La manada estuvo a punto de disolverse, una cosa inimaginable para los Uchiha asentados en esas tierras desde el inicio de los tiempos. Por varios meses solo hubo caos y riñas internas, Fugaku se negaba a soltar el poder y los demás no obedecían. La manada le dio la espalda hasta que alguien propuso al mismo Sasuke como nuevo líder.
Algo inaudito. Él no quería ser líder, no quería esa responsabilidad y la simple idea para Fugaku fue como una bofetada.
No quería recordar lo sucedido después. Aún era muy doloroso y su primera regla como líder había sido esa: Nadie volvería a mencionar el día en que se convirtió en el nuevo Alfa de los Uchiha.
El tiempo paso y lentamente la manada tomo el rumbo que nunca debió perder. Fueron prósperos por varias décadas y vivieron sin mayor problema. Uno que otro roce con la loba Alfa de los Hyūga, pero nada alarmante, todo parecía ir sobre ruedas… hasta hace unos meses. Los rumores sobre su hermano mayor siempre le parecieron exagerados; que estaba formando un ejército de vampiros, que tenía un harem a su merced, que era amigos de las brujas y gnomos, un sinfín de cosas sin pies ni cabeza… o eso creía.
Itachi podía ser la peor calaña que pudiera existir, pero no podía mentir. A algunos Lycans les sucedía y entre ellos estaba su queridísimo hermano mayor.
Si Itachi mentía la lengua se le entumecía por horas. Esto le sucedía constantemente cuando apenas era un cachorro. Como sea, el punto era que si Itachi estaba amenazando lo decía en serio, si tenía bajo su control a una bruja capaz de destruirlo todo no le quedaba más remedio que hacer lo quería. Por ahora…
Estaban en un terreno boscoso y eso le daría cierta ventaja. Algo muy mínimo, pero al final estaba casi seguro de poder vencerlo.
Sin embargo, y para evitar un daño mayor, las familias de su manada permanecían ocultas bajo tierra, en el bunker subterráneo que años atrás había mandado a construir. Hembras y niños. Los machos jóvenes custodiaban la entrada del bunker, mientras que los viejos vigilaban constantemente los alrededores. Sus ejecutores principales estaban a unos tres kilómetros de distancia, observando cualquier anomalía. Todo permanecía tranquilo de momento. De vez en cuando pasaban vehículos, pero ninguno se detenía más que a recargar gasolina.
Miro el reloj en su mano y noto que eran un poco menos de la una de la madrugada, todavía tenía tres horas, tres horas para planear como derrotaría a su hermano mayor. Algo muy difícil teniendo en cuenta que Itachi siempre había sido superior. Mas fuerte y hábil que cualquiera. Era el prototipo de macho perfecto, un Lycan que a los ocho años ya pensaba como líder. Fugaku Uchiha lo había favorecido enormemente. Entrenando y perfeccionando sus habilidades desde que el pequeño Itachi aprendió a caminar. Sasuke solía sentir envidia porque, como hijo menor, fue dejado de lado incluso por su madre que a penas y le dedicaba tiempo.
Sacudió la cabeza alejando esos pensamientos. El pasado no se podía cambiar. Sus padres no estaban e Itachi había decidido darle la espalda a la manada en el peor momento. Lo había dejado solo a merced de viejos lobos hambrientos de poder.
Y ahora se creía con el derecho de volver a arrebatarle lo mucho que había conseguido.
- ¡Y una mierda! - gruño entre dientes, deteniéndose en la parte trasera del lugar. Dejo salir sus garras y empezó a escalar a la terraza. Observo atentamente el panorama, no tardó mucho en encontrar lo que estaba buscando; allá, diez kilómetros de donde estaba, escondida entre arboles milenarios, se alcanzaban a ver las tenues luces de la cabaña principal en donde su oficina permanecía en absoluto silencio. Sabía que los más viejos temían lo que pudiera llegar a pasar con esa bruja. Él también lo temía, pero la promesa ya estaba echa; jamás, nunca jamás, bajo ninguna circunstancia; ese ente pisaría el suelo que gobernaba. Lo había jurado y lo iba a cumplir ¡Como que se llamaba Sasuke Uchiha! - ¡Hmp! ¡Estad atentos! - Su visión sobrenatural capto los asentimientos- En cualquier momento…-
Hinata miro la hora en su celular y noto que faltaba un poco para las cuatro de la mañana. Le resultaba difícil conciliar el sueño con un cuerpo caliente durmiendo a su lado. Siempre había estado sola en las noches, incluso Konohamaru descansaba en su propia habitación. El rubio estaba bocarriba y un pequeño hilo de saliva escurría por la comisura de su delicioso labio inferior. Ese gesto debió parecerle asqueroso, pero no fue así. Trato de ignorarlo girándose de medio lado cuando unas manos enormes se posaron en su cintura.
- ¡O-Oye…! -Trato de quejarse, pero fue halada con fuerza del lado contrario-
- Ven aquí, quiero tenerte en mis brazos-
-Si es así, usare esto como almohada- Dijo indignada, refiriéndose al brazo musculoso de su mancho, porque si, le pertenecía únicamente a ella-
- Así imagine que pasaríamos la primera noche que estuvimos juntos-
- Y sin embargo amanecí sola- Se mordió la lengua, ella misma había evadido esa charla durante varias horas e inconscientemente la saco a flote- Olvida lo que…-
- Quería quedarme-Confeso, girando su cuerpo, abrazándola desde atrás- Pero no tenía las fuerzas suficientes como para seguir terminando afuera, no cuando mi bestia estaba tan al borde y lo único que quería era morderte y marcar cada rincón de tu cuerpo con mi esencia-No dijo nada por unos minutos y el agradeció en silencio, decidido a seguir disfrutando de la cálida compañía que le ofrecía su compañera-
- ¿Por qué querías tener el permiso de tu padre? - La oyó indagar en un susurro apenas perceptible -
-Si… y la obtuve…
-Por unos instantes-
-Entonces el viejo Minato te conto toda la historia- Una risa irónica salió de sus labios- No tenía el derecho de decírtelo –
-En eso tienes razón- Naruto parpadeo cuando su cuerpo fue volteado de forma violenta, Hinata cambio las posiciones y ahora ella estando arriba. El cuerpo de una diosa bañada con la luz de la luna hizo que su polla despertara, nuevamente, de la breve siesta que estaba tomando- ¡Oh no! Ahora tu y yo vamos a hablar- Sonrió de medio lado, eso era justo lo que había querido siempre- ¡¿Por qué no me lo dijiste?!- Grito en un susurro – Tenías que decírmelo y entonces yo… nosotros… -
- ¿Qué, mi amor? - Lagrimas gruesas se deslizaron por las mejillas de Hinata cuando la comprensión llego a su cabeza. No lo soporto mucho y termino sentado con ella, meciéndola nuevamente. - Mi padre no solo me gano esa vez- Decidió que lo mejor era contárselo todo desde su propia perspectiva- Me humillo en frente de todos y se aseguró de que todas las manadas vecinas supieran que los Namikaze estarían dispuestos a arremeter contra cualquiera que decidiera ayudarnos- Se besaron tiernamente, sus propias lagrimas se confundieron con las de ella y por un rato mas solo se oían los hipidos de ambos – Sasuke acababa de asumir el control de la manada, trato de ayudarme, pero en cuanto Minato lo supo, crecieron los avistamientos de machos merodeando por los alrededores. Entrar en una guerra contra él era un riesgo que Sasuke no podía darse en esos momentos- Naruto inhalo fuertemente, la esencia de ambos mezclada podía calmarlo en la peor de las situaciones- Hice todo lo que estuvo en mis manos para estar juntos, me dejé el alma buscándonos un nuevo hogar y aun así no fue suficiente. - La apretó contra si- No podía darte un hogar estable, ni brindarte la seguridad de una manada y en cuanto quedaras embarazada ¿Qué podía ofrecerles a mis cachorros? Por todos los dioses soy tan patético, tan deb…-
- ¡No! - Lo interrumpió, tapándole la boca con una de sus manos-No eres débil Naruto. Jamás pienses así de ti-
- ¡Es la verdad! Si hubiera sido lo suficiente fuerte-
- ¡Tu rival era Minato Namikaze! Tu padre te lleva una vida entera por delante y en ese entonces a penas tenías edad suficiente como para controlar el cambio – Hinata lo miro directamente a los ojos- Puede que seas un poco torpe, testarudo y orgulloso, pero ¿Qué macho no lo es? Entre tus defectos la debilidad no tiene cabida ¡Te enfrentaste a tu propio clan por mí! Eso no lo hace alguien débil, tal vez alguien un poco estupi…- La beso frenéticamente-
- ¡Lo haría mil veces de ser necesario! - La tumbo en la cama, haciéndose lugar entre sus piernas, en aquel paraíso personal- ¡Eres mía! ¡Mi hembra! ¡Mi Luna! ¡MIA! – Entro tan profundo que sus propios ojos se pusieron en blanco. El interior femenino le dio una cálida y húmeda bienvenida-
- ¡Y tú eres mío! ¡MIO! ¡-Gruño como respuesta, arremetiendo fuertemente contra ella-
- ¡Tuyo! -
- ¡Tuya! -
- ¡MIA! -
- ¡MIO! -
El coño de Hinata exprimió su polla hasta tal punto que resulto doloroso, y sin embargo aquello no lo detuvo, salió solo unos instantes antes de ponerla en cuatro frente a él. Hinata se resistió, pero al final una hembra en celo no tenía la fuerza suficiente para impedir ser domada por un macho lleno de testosterona y con las bolas llenas como él. Le abrió las nalgas con toda la delicadeza que podía reunir en un momento como ese y, antes de que ella reaccionara, la penetro con un solo movimiento. Gruño con plena satisfacción, llevaba toda una vida esperando por ese momento.
El corazón de Hinata latía desenfrenado. Los brazos de Naruto estaban a cada lado de su cabeza y ambas piernas hacían prisioneras a las suyas propias. Sabía lo que venía a continuación y decidió que no lo tendría nada fácil. Trato de arrastrarse hacia adelante, inútilmente, porque lo único que obtuvo fue ser atravesada por una verga caliente, húmeda, tan dura como el acero, pero tan suave al tacto como el más fino de los terciopelos. Gimió sonoramente. Olvidándose por completo que a unas cuantas habitaciones su pequeño retoño dormía felizmente. Instintivamente sus garras salieron disparadas. Hizo el amago de ir a por sus brazos, no obstante, Naruto fue más rápido tomándole ambas manos antes de que pudiera arañarlo. Lo sintió empujar su enorme cuerpo contra ella. Su cabeza se hundió contra las sabanas y su trasero se levantó en clara señal de sumisión. Maldito cuerpo traicionero.
- ¿A quién le perteneces? - Negó con la cabeza-Hembra testaruda- Naruto la embistió fuertemente. Su miembro era tan grande que rosaba todas las fibras sensibles de su cuerpo. Estaba tan cerca, tan cerca… sus músculos internos se tensaron con anticipación, un dolor intenso empezó a instalarse en la parte baja de su vientre y tardo unos instantes en darse cuenta que aquello no era un dolor intenso sino una sensación tan placentera e intensa que nunca antes había sentido. Era la Madre de todos los orgasmos.
- ¡NO! - Grito gruño cuando se detuvo abruptamente. Trato de mover las caderas en busca de liberación y lo único que consiguió fue ser inmovilizada por los dientes del rubio en un agarre firme pero no lo suficiente como para romperle la piel- ¡Hazlo! -Lo sintió sonreír y eso avivo su colera-
-Dímelo- Ordeno-Dime quien es el único que te hace sentir así, el único que te monta, el único al que perteneces ¡Dímelo! ¿Quién es? -
- ¡Tu! - Su grito lastimero fue premiado por una poderosa embestida que la elevo hasta el infinito- ¡SIIII! - Grito sin poder contenerse echando la cabeza hacia atrás y sintiendo un nuevo orgasmo cuando los dientes de Naruto le perforaron la piel-
OwO
- ¿Naruto? -
- Hmm-
- ¿Qué acaba de pasar? –
Los árboles danzaban al ritmo lento de la brisa mañanera. El lugar estaba rodeado de árboles fuertes y tan antiguos como el mismo tiempo.
- Hinata es tan hermana tuya como lo es Sota-Su abuelo no aparentaba tener mas de treinta años, no obstante, el viejo lobo alardeaba de tener mil cuatrocientos años sobre la tierra - No te dejes envenenar por las palabras de tu madre Hanabi, es solo una loba resentida. Los lazos de sangre son mas fuertes que cualquier otra cosa ¡Prométeme que serás su amiga! La pobre cada día está más asustada y sola, suelo acercarme a ella, pero no confía en los adultos. Me temo que tu madre y tu padre tienen mucho que ver en esto-
- Abuelito ¿Por qué me dices esto? Mamá no para de explicarme que Hinata no es mi hermana, que simplemente es una bastarda-
- ¡No repitas esas palabras! – La comúnmente amigable expresión del rostro masculino se transformó en una feroz. Hideki Hyūga gruño palabras inentendibles para al final arrodillarse hasta quedar frente a ella - ¡Hinata es tu hermana! Lleva tu sangre y necesita de ti, se que tu eres la menor, pero ahora Hinata es más débil. Nosotros protegemos a los débiles. Tienes que jurar que la protegerás por encima de todo, incluso de Kurenai-
-P-Pero ¿Por qué me dices esto abuelito? –
-Tu abuela nunca estuvo de acuerdo con la elección de pareja que hizo tu padre. Creí que con el tiempo se llevarían bien, pero me equivoqué- Una expresión de culpabilidad adorno el rostro de su abuelo- Tu padre ha elegido y ya no existe cabida para nosotros aquí, nos iremos antes del alba mi pequeña cachorra-
- ¿Y cuándo nos veremos de nuevo abuelito? – Pregunto inocentemente-
- No lo sé mi amor, quizás cuando Hinata ocupe el lugar que le corresponde-
- ¿Eso tardara mucho? - Como respuesta recibió un abrazo tan fuerte que la dejo sin respiración por un par de segundos –
-Te amo Hanabi-
- Yo también abuelito –
Luego de esa noche no lo vio nunca más. Tardo un par de años en entender que la culpa de todo no la tenía otra persona más que su propia madre. Kurenai no solo consiguió separar a su padre de Hinata, antes de eso se encargó de envenenar la relación fuerte de padre e hijo que mantenían Hiashi y Hideki Hyūga.
- ¿Qué estás haciendo ahí parada? – Tan distraída estaba con sus recuerdos que la voz de su hermano mayor le provoco un pequeño brinco. Hanabi no lo miro, empezando a andar en dirección contraria de donde este había venido - Deberías estar con mamá, curando sus heridas-
- Vete al diablo - Contesto con desdén -Sabes que cualquier cosa que tenga que ver con esa hembra me importa una mierda- No se detuvo hasta llegar al camino de tierra que comunicaba la parte central de la manada con la cabaña de Hinata-
- Estas hablando de tu madre – Protesto Sota, siguiendo sus pasos a una distancia prudente-
- Exactamente- Suspiro, girando su cuerpo para enfrentarlo- Kurenai ha hecho de nuestras vidas un infierno, no entiendo porque la sigues defendiendo- El castaño respingo con lo último – ¿Todavía le temes? – Le escucho tragar saliva sonoramente – ¿Por qué? –
- No tienes ni idea de lo que me hizo- Rápidamente se puso a la defensiva, recobrando su postura de indiferencia habitual- Ni tu ni nadie lo sabe-
- Jamás hablas de eso, si fue tan malo ¿Por qué te pones de su lado? El rubio idiota te derribo dos veces hoy cuando intentaste defenderla de Hinata–
- No hay necesidad de decirlo, el pasado no se puede cambiar- Hizo una pausa-Que no salga de aquí, y sé que es contradictorio a mis acciones, pero desee con todo el corazón que Hinata le arrancara la cabeza- Hanabi se sorprendió al comienzo y al final rio un poco ante su sinceridad-
- Creo que el único que no lo deseo fue nuestro padre, el pobre rayaba el borde de la locura con cada golpe que recibía- Sota sonrió con tristeza- Creo, sinceramente, que si Hinata la hubiera matado nuestro padre habría arremetido contra ella-
-Y entonces Namikaze hubiera matado a nuestro padre- Torció los labios- Ambos están en pleno calor, de haberme enfrentado contra él, Hinata misma me hubiera arrancado la cabeza. La lujuria entre los dos se podía saborear en el aire, una pequeña olfateada y tuve que atender ciertos asuntos con Hatsune-
- Wow, demasiada información- Hanabi cubrió sus oídos- No entiendo a ciertas parejas, pareciera que siempre estuvieran en esa época del mes-
-Es difícil de explicar, sin embargo, cada vez que veo a mi compañera deseo inclinarla hacia adelante y poseerla-
- Pobre Hatsune, a estas alturas tendrá media docena de cachorros corriendo por ahí antes de que al primero le salgan los dientes- Hanabi rio sonoramente, sin darse cuenta de la mueca triste que adorno el rostro de su hermano por unos breves instantes-
- Si… mi primogénito- Sacudió la cabeza alejando esos pensamientos, no era momento de lamentarse- Udon esta cada día mas grande y la pequeña Moegi chilla en busca de atención…- Dejo la frase inconclusa-
- ¿Pero…? –
-Nada, olvídalo- Negó con la cabeza, cambiando de tema- Soy inmensamente feliz con ellos-
- Y son extremadamente hermosos- Dijo con un brillo de felicidad en los ojos, no existía nada en el mundo que Hanabi amara mas que a sus pequeños sobrinos- No cabe duda de que tu hija será igual de hermosa a su madre cuando sea grande, tendrá un montón de pretendientes-
- Si, pero será ella quien decida con quien estar- Dijo con un tono cargado de resentimiento-
- ¿No existe amor entre ustedes? –
- Hatsune es mi verdadera compañera, mi otra mitad, aun así, todavía siento rencor por la forma en como madre nos junto y creo que a ella le sucede lo mismo. Éramos muy jóvenes cuando madre forzó las cosas, Hatsune quería estar soltera hasta cumplir los treinta y yo había decidido hacer las cosas a su manera-
- Y Kurenai encontró la manera de apretarte las bolas que te emparejaras con ella lo más rápido posible – Sota asintió- ¿Qué razón tan poderosa encontró esa mujer como para obligarte a actuar en contra de los deseos de tu compañera? – Sota no respondió solo la miro con eso ojos tan fríos como el hielo –
- Si te lo digo, tú también podrías usarlo en mi contra-
-Ouch ¿No confías en mí? – Intento bromear, pero la expresión impenetrable de su hermano le dio a entender que no estaba para juegos-
-No confió en nadie Hanabi- Después de eso un incomodo silencio se instauro entre ellos. A pesar de tener edades similares y de haber sido medianamente beneficiados por su madre, nunca habían tenido mucho en común. Sota siempre fue muy reservado y poco hablador, ella no soportaba el silencio y siempre estaba detrás de su padre buscando un poco de atención-
- ¿Qué opinas de tu sobrino? – Inicio una nueva conversación- Solo le he visto de lejos-
- No se parece a ella- Para sorpresa de Hanabi, Sota sonó un tanto nostálgico- Naruto la tiene difícil con eso de ver el rostro del macho que le dio el primer hijo a su compañera-
- No lo creo- Respondió sinceramente- Tu mismo deberías saberlo, el lazo que une a los compañeros es mas fuerte que cualquier otra cosa, quizás el primer sentimiento que tuvo fue de rechazo, pero inmediatamente lo acepto como una parte de su compañera ¿olvidas como no se separaron durante toda la pelea? Incluso después de eso el niño salto a brazos de Naruto dejando de lado a Hinata-
- ¿Tu como mujer lo aceptarías Hanabi? - Ella sabía a qué venia esa pregunta- Si tu compañero aparece con un niño ¿Lo aceptarías y ya? – Sota apretó los puños en un gesto de impotencia-
- ¿A qué viene esa pregunta? -
- ¡Solo responde!
-W-Wow cálmate, estas enseñando los dientes-
-Responde –
- Bien, si mi compañero llegara con un maldito mocoso lo aceptaría porque yo no soy una loba de mierda como lo es nuestra madre ¿¡Satisfecho con esa respuesta!?
- ¿C-Crees que Hatsune lo hubiera hecho? -
-Sota… - Dijo sorprendida- ¿Acaso tu…? -
-Debo irme- Interrumpió de repente- Olvídate de esta conversación o te juro por mis hijos que encontrare la manera de hacer de tu existencia un infierno ¿Esta claro? – Sota la tomo de las solapas, pero ella reacciono rápidamente, dándole un manotazo con las garras expuestas-
- ¡Vete a la mierda! ¡No me controlas nunca más, ni tu ni nadie! -Estuvo a nada de atacar cuando una voz que hace muchos años no oía sonó a sus espaldas, impidiéndole cualquier arremetida en contra de su hermano-
- ¡Wow! ¿Qué tenemos aquí? El dúo de bestias esta discutiendo ¡Eso si es una novedad! – Hinata estaba sobre una de las ramas, a pesar de los veinte años sin tener contacto con ella, Hanabi pudo nota que sus rasgos no habían cambiado nada, lo único diferente era que la mirada llena de temor ya no estaba; esta había sido reemplazada por una feroz que asustaría a cualquiera- Generalmente me quedaría a charlar contigo Sota como en los viejos tiempos cuando solías golpearme con cualquier cosa, pero ahora necesito intercambiar unas palabras con este pequeño pedazo de mierda- El ceño de Hanabi se contrajo ¿Quién se creía esa perra para llamarla pequeña? Nadie nunca se atrevía a dirigirle un insulto sin asumir las consecuencias – ¡Hey! Enana, sé que no estas a mi altura, pero enserio NECESITO un favor tuyo - Oh si, ya le hacía falta una buena pelea-
- Entonces las dejo- Comento con simpleza- Ten cuidado Hinata, no le gusta pelear limpio-
- ¡Lo tendré en cuenta! – Hanabi la observo detenidamente. Hinata se veía como el infierno mimo, sus ojos estaban rojos y tenía algunas magulladuras visibles en el cuello. Además de la reciente mordida en la parte blanda del hombro. Antes de que pudiera seguir detallándola su hermana mayor salto de la rama hasta quedar a unos metros de ella, empezando a mover los músculos como si estuviera preparándose para algo. Sonrió socarronamente, solo tardo un segundo en comprender lo que sucedía – Antes que nada, deseo comprobar una cosa-
- ¿Piel o pelaje? – Pregunto cuando estuvo cien por ciento segura de que no hubiera nadie por los alrededores que quisiera interrumpir –
- Escoge tú, hoy me siento generosa –
- ¡Bájame maldito cavernícola! – Por enésima vez Sakura golpeo la espalda masculina que parecía estar construida con rocas-
-Hmp…- Sakura soltó un suspiro desesperada, todo lo que estaba viviendo parecía tan irreal- No hables, eres una molestia -
- ¿¡Como te atreves!? – Chillo una vez más, sintiéndose enferma por llevar cerca de dos horas colgando como un saco de papas- ¡Maldito bastardo enfermo, espero que te rompas la espalda! - Aunque lo dudaba porque en todo el recorrido ni siquiera había empezado a sudar-
-No creo que una maestra de niños posea un vocabulario tan vulgar- Milagrosamente, esa era la primera vez que pronunciaba mas de cinco palabras seguidas- ¿Sabes lo que significa eso? – El troglodita detuvo de golpe, provocando que, por inercia, su frente golpeara con la parte baja de la muralla que ese sujeto tenía como espalda-
- No se lo que significa eso en tu mundo, maldito lunático- Se tambaleo un poco cuando el cavernícola la puso suavemente sobre sus pies-
-Significa que todo lo que me has dicho es mentira, bruja- Escupió la última palabra con asco- Hmp, no se que esta planeando Itachi al enviarte a mi sola, pero lo averiguaremos-
-Ya te lo dije, el imbécil de Itachi me envió con el único objetivo de reunir información sobre Hinata Ōtsutsuki y su pequeño hijo ¡Eso es todo! No entiendo porque has tenido que saltar sobre el capó de mi auto, arruinándolo en el proceso para luego darme un susto de muerte con ese lobo gigante que, por cierto, ¿De donde has sacado esos efectos especiales tan realistas? – El tenebroso hombre se inclinó hasta que casi podía sentir su aliento sobre las mejillas-
- Eres una bruja poderosa, ni siquiera puedo detectar el aroma de tus mentiras- Antes de que pudiera reaccionar el idiota, cuyo nombre desconocía, la tomo en brazos como si fuera una princesa- Calla un rato, aun falta un largo trecho para llegar a la manada-
- P-Pero ¿La señora Hinata estará en la "manada"? –
- Hmp…-
- ¿Qué se supone que significa eso? –
- Hmp…-
- ¿Volveremos al juego de las cinco palabras? –
-Pmh… -
- ¡Solo lo dijiste al revés! –
-Hmp-
- ¡Ahhhhhhhh! - Gruño/Grito cuando su espalda hizo contacto de manera violenta con una roca, perdiendo parte de su transformación- ¿Ya t-tuviste suficiente? - Un poco de sangre se escapo de la comisura de sus labios- ¡Vamos! ¡Dame tu maldito golpe final! – La enorme criatura cargo contra ella, tan rápido que lo único que consiguió fue cerrar los ojos antes del impacto… Algo que nunca llego- ¿Ehhh? -
- Tks… No te mataría Hanabi, jamás podría hacerlo-Los rasgos de Hinata volvieron a la normalidad dejando a plena vista unas heridas frescas que ella misma había provocado- Ya te lo dije, solo quería comprobar algo- La castaña intento regular su respiración, pero con las costillas rotas era prácticamente imposible- Tómalo con calma, creo que me excedí un poco-
- ¿S-Solo un poco? – Sonrió con dolor- ¿P-Para que me estabas buscando? – La peli azul se sentó a unos metros de distancia-
- Quiero hablar contigo sobre lo que sucedió ayer con…-
- Las mujeres te obedecerán, fin del asunto- Interrumpió cortantemente-
- Eso ya lo sé, lo supe en el instante en que puse un pie en la casa grande buscándote y todas las hembras que encontré en el camino agacharon la cabeza en señal de sumisión- Hinata se acostó sobre el césped, estirando los músculos perezosamente – En fin, quiero que me respondas una pregunta –
-Q-Que sea rápido-
-Naruto me mordió mientras teníamos sexo sin ningún tipo de protección- Explico como si fuera lo mas natural del mundo- Yo no lo mordí porque bueno… se podría decir que me tomo por sorpresa ¿Sabes?
- Si… ¿Esa es tu pregunta? –
- No… No… claro que no, seria una pregunta muy estúpida- Rio entre dientes- Como sea, ¿En qué posición me deja esto de no morder, pero si ser mordida? –
- ¿Honestamente? ¿Sin represalias? –
-Si por favor-
- Básicamente eres su perra- Mascullo entre dientes -
-Disculpa no te oí bien, ¿Puedes por favor repetir lo último? – Un suspiro se escapó de sus labios, desvió la mirada tratando de ocultar el enorme sonrojo que se acumulaba en sus mejillas-
- Ahora. Eres. Su. Perra ¿Estas feliz? ¿Eso era lo que querías? –
- ¡Claro que no! ¿¡Como es eso de que ahora soy su perra!? – Hinata se levanto rápidamente y la tomo de las solapas- ¡¿Qué demonios significa eso?!
- ¡Así es como funciona! ¿Acaso tu madre no te enseño todo lo que debes saber antes de aparearte con un macho? – Tan pronto como lo dijo se arrepintió – H-Hinata perdóname… yo…-
- ¡Hana no me dijo nada de eso porque estaba más ocupada intentando estrangularme! - La sacudió fuertemente- ¡Y tu madre no se tomo la molestia porque es una maldita hija de puta! –
- ¡C-Cálmate! –
- ¡Nunca nadie me lo ha explicado! Nadie…- Se detuvo abruptamente- Nadie…- Fue entonces cuando Hanabi lo comprendió-
- E-Esta bien- Le tomo ambas manos- Ponme abajo y te diré todo lo que sé sobre las parejas-
- ¿D-De verdad? –
- Claro… Claro…. –
-Veamos si lo comprendo… ¿Entonces eres un ser super fuerte, ya que puedes caminar kilómetros conmigo en brazos sin romper a sudar, y yo soy una bruja malvada que viene a destruirlos a todos? -
-Hmp…-
-Ohh vaya, debo disculparme, al inicio te confundí con el legendario pie grande, me sorprendiste con eso de saltar sobre mi auto que, ya se que no me lo estas preguntando, acabo de terminar de pagar, espero de todo corazón que tu "manada"- Hizo énfasis con los dedos y el extraño giro los ojos en señal de hastió- Tenga un seguro que cubra todos los daños porque no estoy dispuesta a pagar ni un solo centavo-
- Hmp…-
- Tomare eso como un si- Sakura continuo con su monologo, tratando de ignorar el echo de que el sol apenas penetraba el espesor de los árboles – Estoy algo corta de efectivo en estos momentos, los trabajos de hechizos, pociones y brujerías han estado muy escasos desde la época de la inquisición. Con eso de que a las brujas nos colgaban, quemaban y/o torturaban pues no me ha quedado mas remedio que dedicarme a la enseñanza, pero bueno, son gajes del oficio ¿Qué le vamos a hacer? – Síguele la corriente, quizás mañana todavía tengas la cabeza sobre tus hombros Sakura-
- No hueles tan vieja- La voz grave y seductora hizo que cada poro de su cuerpo se erizara-
- ¡Oh que bien! Volvemos a las cinco palabras- Sakura dio un aplauso- Ya que tenemos cinco palabras ¿Puedes decirme tu nombre? Itachi no menciono nada-
-Sasuke-
- ¡Oh vaya! Que… esplendido- También opto por ignorar el echo de que su hombre era tan sombrío como él mismo- Bueno Sasuke-kun ya que claramente nos dirigimos a mi muerte, me gustaría saber ¿Lo vas a hacer rápido y sin dolor? ¿O me vas a torturar como lo hacían en la antigüedad?
- Te lo hare lento, hasta que te acostumbres a mi tamaño- La femenina trago saliva ¿Todavía estaban hablando de la muerte? – Luego te montare tantas veces hasta que te vea hinchada con mi semilla- Sakura dejo que la información se asentara en su cerebro, los planes de este sujeto iban más allá del asesinato; él planeaba… él quería… Sintió un repentino mareo de solo imaginarlo… - Quiero muchos cachorros…- En esa situación solo podía hacer una cosa-
- ¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! –
-Déjame ver si lo entendí- Hanabi rodo los ojos, pidiendo paciencia- C-Cuando un macho muerde a una hembra mientras "hornean el pastel" pero ella no lo muerde o viceversa, ¿el que no muerte se vuelve el sujeto "S" de la relación? –
-Si- Respondió alargando la "i"- Según se, si tu no devuelves la mordedura estas asumiendo el papel sumiso de la relación- Se llevo una mano al mentón, intentando recordar sus lecciones- Somos seres dominantes por naturaleza, generalmente durante las relaciones sexuales solemos morder y arañar siempre y cuando exista una protección de por medio-
- ¿Condones? –
-Si o ya sabes… Sacarla antes de…- Hinata la miro sin entender- Ya sabes…-
- ¡Ahhhhh! - Exclamo cuando la comprensión inundo su cabeza – ¿Eso es posible? ¿Tu lo has hecho? –
- C-C-Claro que s-si –
- No suena muy natural-
- Mira quien lo dice- Dijo entre dientes- La maldita bastarda-
- ¡Ja! – Hinata grito tan de repente que logro espantarla- Te engañe, claro que se que tiene que sacarla antes de correrse, de lo contrario podría ocurrir un emparejamiento accidental ¡Naruto lo hizo conmigo desde la primera vez!
- ¡Pues se olvido de hacerlo anoche porque apestas a él, el mordisco en tu hombro cada vez se hace más visible y ahora eres su maldita perra! – Exploto, odiando que se estuviera riendo en su cara-
- ¿Y que implica eso? – Hinata sonrió de forma arrogante-
- ¡Que te inclinara y montara a su gusto cada vez que él lo desee! ¡No tendrás opción!
- ¡Ahhhhh! - Aunque por la expresión de su rostro podía intuir que toda la charla no era más que una trampa -
- ¡Ahhhhh! - Hanabi imito su exclamación con un tono burlesco – Eres una estúpida, no puedo creer que te dejaras marcar después de todo lo que te hizo-
- Que tu madre nos hizo, querrás decir- Hinata se puso de pie nuevamente y Hanabi la imito, decidida a no dejarse intimidar por su reciente demostración de fuerza -
- ¡Oh si! ¡Y Naruto es una santa paloma, que no tuvo nada que ver! – Le dio un fuerte empujo, pero no logro moverla ni un centímetro-
- Odio las evasivas, si tienes algo que decirme ¡Escúpelo de una sola vez! – Hinata le devolvió la acción, estampándola de nuevo contra la roca-
- ¡Hija de puta! – Sintió como algunos de los huesos de su columna se rompían - Todos en el clan sabía lo que sucedería ese día ¡Y no! No es solo porque la perra de Hokuto lo estuviera vociferando a los cuatro vientos-
- ¿Ohh no me digas…? – Sintió el puño de Hinata estamparse en su estómago –
- ¿C-Cómo p-puedes ser tan ciega? — Escupió sangre – Naruto sabía lo que sucedería esa tarde también ¡Se lo estuvo diciendo a medio mundo! Feliz como solo un macho orgulloso podría estarlo por el hecho de que dos hembras se peleen por él-
- ¡Mientes! – Otro golpe, seguido de un par más- Naruto no lo sabía- Aunque Hinata no estaba segura de esto último-
- ¡Ja! ¿Y perderse de la diversión? Piénsalo, no existe nada mas satisfactorio para un macho que ver una pelea de lobas- Eso le costó un golpe que le desencajo un poco la mandíbula-
-Querrás decir ver como una hembra masacra a otra- Hinata la miro con ¿Decepción? —No puedo creerlo, he venido aquí porque tus hermanas me han dicho que también tú no eres como Kurenai y me encuentro con una perra mezquina y antipática, igual que ella-
- Aun así, ¡has venido como la pobre desahuciada que eres a buscar mi concejo! –
- ¿En serio crees que pediría los concejos de la perrita faldera de Hiashi? ¡Por favor! No me hagas reír-
- Pues bien, que aprendiste a mentir ¡Te felicito! y ¿Adivina qué? Es obvio que me parezco a Kurenai ¡Soy su hija! -
- Y te sientes orgullosa de serlo— Hanabi sintió las garras de Hinata adentrarse en su cuello- Lo que les hizo a las gemelas no tiene perdón, Hima y Hiwa son un claro reflejo de lo podrida que esta esa loba por dentro, si quieres estar cerca de ellas no te lo impediré, pero si me llego a enterar de que eras su cómplice te hare lo mismo que le hice a ella sin detenerme esta vez –
- ¡Vete a la mierda! – Hizo un vano intento de quitársela de encima- ¡Lo que le suceda a ese par me tiene sin cuidado! –
- Cruzaste la línea…- Fue la peligrosa advertencia que recibió antes de que todo se pusiera negro a su alrededor-
Y ya estaaaaa, por finnnnn... ¡Ya se! ¡Han pasado 84 años!
PERO tenia un enorme bloqueoo mental! No podia escribir nada de nada, me sentia manca escribiendo igual que en el LoL.
No tengo mucho que decir, salvo que les agradezco de todo corazon la paciencia y el cariño que he recibido en esta plataforma (incluso despues de que me tumbaron la primera cuenta)
Los quiero mucho! Gracias por sus follows, comentarios y favoritos, los quiero muchisisisimo.
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¡Gracias a todos por sus comentarios!
¡Nos estaremos leyendo mas pronto de lo que creen!
¡Sayonara!
