Capítulo 10

El día del festival había llegado, la mayoría de los soldados estaban emocionados ya que ellos serían parte de esa "increíble" celebración y en uno de los distritos más importantes de Sina. Los Valerius tendrían que partir en la madrugada de hecho ya había llegado el carruaje que los transportaría junto con una escolta de la policía militar, Filly y Killy ya habían entrado en el carruaje.

Alexandria iba caminando para encontrarse con sus hermanos, pero iba tan atormentada con sus pensamientos que no se dio cuenta de que alguien la seguía, de pronto sintió que alguien le tapa la boca y la agarra por la cintura para arrastrarla por los pasillos del cuartel, ella forcejeo. No podía creer su suerte ya iban dos veces que la secuestran de esa forma, se detuvieron en un sitio alejado y ella siguió peleando para soltarse del agarre y darle un buen golpe a quien la tenía cautiva.

―Te soltare, solo si prometes no gritar –escucho esa voz profunda.

Al reconocer esa voz se relajó, pero de pronto el miedo fue sustituido por rabia.

― ¿No vas a gritar? –volvió a preguntar esa persona.

Ella solamente asintió mientras le quitaban la mano de la boca, inmediatamente giro violentamente para darle un golpe, pero su mano fue sostenida antes de que impactara sobre la cara del contrario.

―Como que ya se te está haciendo costumbre golpearme.

― y a ti se te hace costumbre hacerme la vida imposible.

― Tsk.

Efectivamente la persona que la había "secuestrado" era Levi, después de su pequeña platica de hace dos noches no podía dormir tranquila, este maldito egocéntrico la estaba atormentando más de lo que estaba.

― Estaré vigilando cuando te toque bailar, no quiero que ocurra otro incidente como el de la vez pasada.

―Ahora quieres ser como mis hermanos, no necesito que me cuiden.

― Te recuerdo que eres parte de mi escuadrón, eres mi responsabilidad, así que debo asegurarme de que no te pase nada.

Alex solo suspiro de manera resignada sabiendo que hablar con él era como hablar con Filly cuando le decía y le decía que podía cuidarse sola.

― ¿Tanto me odias? –volvió a cuestionar.

Levi solo la miró, ¿si la odiaba?, no, solo quiere tratar de enmendar el daño que ella sufrió con su abandono, tenía que hacerlo para volver a tener su confianza y talvez hasta su amistad, para que su escuadrón funcionara sin problemas.

― Lo haré quieras o no.

―Levi… no quiero tu lastima, solo déjalo así, además no bailare como la otra vez, será un baile exclusivo.

El capitán de la policía le había dicho en ese pequeño altercado antes de que llegara Levi, era que su presentación iba a ser un baile a los altos mandos de los cuerpos militares, El Generalísimo Zackly, El Comandante Nile Dock, El Comandante Dot Pixix, El Comandante Erwin y varios capitanes.

―Si es necesario lo hare como antes, me sentaré frente al escenario como si fuera la mesa de siempre y veré tu baile y cuando termines te esperare por la parte de atrás y te acompañare por el resto del día –dijo viéndola directo a los ojos.

Alexandria hizo un esfuerzo sobre humano para no mirarlo a los ojos ya que volvería a caer ante él, antes sus bellos ojos que podía hacerla flaquear cuando la miraba. Sintió como una mano acariciar su rostro con delicadeza haciéndola girar el rostro encontrándose con sus ojos. "Dios no me hagas vulnerable ante él" era su ruego de pronto sintió sus mejillas arder.

―Solo concéntrate en mí, si sientes incomoda por sus miradas concéntrate solo en la mía.

Alexandria sentía que su rostro se podría comparar con una manzana, así que con toda su fuerza de voluntad le piso el pie y se apartó de él súper avergonzada.

― ¡No necesito que lo hagas! –exclamo avergonzada para salir corriendo para encontrarse con sus hermanos.

Levi no lo mostro, pero le dolió el pisotón a pesar del dolor tenía una media sonrisa. Pudo sacarle un tierno sonrojo, de esos que le gustaban a él.

/

Alexandria se dirigía al carruaje con pasos furiosos, ella trata de olvidarlo Y EL DESGRACIADO SOLO SE LE METE MÁS EN LA CABEZA Y SE NIEGA A SALIR DE SU CORAZÓN. Finalmente se metió en el carruaje junto con sus hermanos y finalmente el carruaje partió directo al distrito Mitras.

―Bien, ya saben lo que debemos hacer –dijo Filly viendo a sus hermanos –recuerden que solo tenemos una oportunidad.

―No nos lo tienes que recordar hermano, déjalo todo en nuestras manos.

― ¿Lo tienen todo listo? –volvió a preguntar.

― Lo tenemos todo…

/

Distrito Mitras

El ambiente estaba súper animado, las calles y la plaza estaban decoradas con colores muy alegres y con un enorme cartel que decía "LA CAIDA DEL DEMONIO", la música era muy alegre, aunque los músicos no lucían prácticamente felices. Gitanos vestidos como bufones haciendo malabares y actuando como tontos y otros con la misma vestimenta solo que parados en zancos haciéndolos ver altos como si fueran titanes mientras que las mujeres vestían vestidos provocadores.

La legión de reconocimiento había llegado por fin, casi de inmediato los soldados se dispersaron para disfrutar del día mientras que había unos cuantos que miraban con desaprobación el evento (No hace falta decir quiénes).

―Nos reuniremos al atardecer –fue lo que ordeno Erwin para después retirarse.

Todos se dispersaron en grupos para explotar el evento tan "dichoso" que compartían las murallas, pero Levi fue directamente a buscar el lugar donde se daría la presentación "exclusiva" de Alexandria.

Hange estaba caminando acompañada por Moblit hasta que fue a un área donde había varios hombres gritando, se acercó con curiosidad y lo que había era una jaula gigante y dentro de ella había dos hombres peleando, de inmediato supo que eran peleas clandestinas, uno de los hombres era perteneciente a la policía militar que estaba masacrando a golpes a un hombre gitano y nadie hacia nada separarlo.

― ¡GANADOR! –exclamo el organizador de la pelea levantando el brazo del soldado.

Moblit vio como el hombre gitano se desangraba en el suelo, ¿Por qué nadie lo atendía?

― Tiren esta basura –volvió a decir el organizador mirando al hombre como desecho.

Dos hombres arrastraron al hombre hacia un callejón, inmediatamente ambos corrieron hacia ellos, los dos hombres que lo llevaron no estaban ahí, solamente estaba el hombre agonizante, Hange se arrodillo hacia él y vio que aun respiraba el hombre abrió los ojos por un momento y se asustó al verlos.

―Yo… ya cumplí… no… me… golpeen –hablo con dificultad.

―Señor, nosotros no le haremos nada –aseguro Hange.

El hombre no creía mucho en su palabra, pero la verdad la vio en los ojos, ellos no eran como la policía militar, los comerciantes, los traidores a su pueblo, no eran como ellos así que por primera vez decidió confiar.

―Ahhhh, cada año es lo mismo –dijo un poco bajo.

― ¿Cada año? –dijo Moblit.

―Este festival, por la muerte de la señora Montserrat les dio un motivo para torturarnos libremente, cada año es lo mismo, todos en estas murallas tienen la completa libertad de torturarnos y golpearnos libremente.

―Entonces ¿Por qué lo hacen? ¿Qué reciben los gitanos a cambio de participar en esto? –preguntó Hange.

El hombre vio con tristeza a la mujer, al parecer ella no tenía ni idea de lo que era en realidad la gente de esas murallas.

― Ver el cielo –dijo con lágrimas en los ojos –y comer algo.

Hange miraba al hombre con profunda pena, ese hombre gitano dejaba que lo golpearan por tener un día en la superficie.

Volvieron a escuchar el bullicio de la arena de combate, el oficial de la policía se sentía en la cima del mundo mientras más lo aclamaban, pero no sabían que muy pronto se iba a bajar de su nube.

― AHORA, EL GANADOR SE ENFRENTARÁ AL LEGADO DEL DEMONIO SEGURAMENTE ALGUNOS YA LO CONOCEN.

En eso dos soldados traían a otro hombre con la cabeza cubierta por una bolsa negra, sin camisa solamente con sus pantalones, descalzo y todo golpeado, tenía morados por todo el torso, los golpes estaban sangrantes como si lo hubieran apaleado, con un golpe de un palo lo obligaron a arrodillarse.

Hange estaba siendo testigo de algo horrible, ella estaba a punto de correr para intervenir en la pelea, pero la mano del hombre que habían auxiliado la detuvo.

―No puede hacer nada señorita, a los débiles los dejan morir a golpes, pero a los más fuertes los hacen débiles para perder ante ellos… les gusta vernos sometidos –dijo el hombre con dificultad –si interviene la que pagará las consecuencias será usted.

Hange solo vio el momento en el que destaparon la cara del hombre que ahora iba a pelear y tanto ella como Moblit vieron con sorpresa, tristeza y horror que el que estaba con el rostro mallugado y el cuerpo como Santo Cristo…

Era Filly…

―Todos conocerán a este gitanillo el hijo del diablo "Filly Valerius" –dijo con desprecio –más conocido "Knockout", veremos si hace honor a su nombre ¡Peleen! –exclamo.

Hange se asustó, era una pelea desigual, Filly estaba sumamente herido y ese soldado tenia excelente condición y le ganaría fácilmente, golpearían a Filly hasta matarlo.

Pero no fue así…

Cuando el peleador se acercó a Filly con toda confianza para golpearlo, pero en un dos por tres el peleador ya estaba en el suelo con Filly sobre él dándole golpes por el rostro hasta dejarlo inconsciente, ya le estaba sacando sangre del rostro y no tuvieron más opción que separarlo para que no lo matara, entre dos soldados tuvieron que separarlo.

― ¡Ganador! –exclamo de mala gana el organizador.

Hange corrió hacia los soldados que se llevaban a Filly a rastras dejando a Moblit a cargo del pobre hombre, ella se atrevió a acercarse cuando los soldados se habían ido, y lo vio ahí más golpeado inmediatamente se acercó para auxiliarlo. Filly ya se había resignado a que le dieran otro escarmiento, pero se sorprendió de ver a su superior acercarse a él muy preocupada.

―Capitana… –dijo Filly con dificultad.

― Filly, ¿Por qué? –preguntó dolida al ver como trataron a su subordinado.

― Esto era lo que yo hacía antes, el dejar que me golpearan era la única forma de llevarle comida a mis hermanos –dijo desviando la mirada –entre más golpeado estaba, más dinero ganaba.

Filly se sentía humillado, el que vieran esa parte de su pasado no era nada lindo.

― ¡Oye, Aléjate de él! –fue la exclamación de uno de la policía militar.

Hange exaltada se separó de Filly solo para volver a ver como otros soldados lo levantaban como un saco de basura.

― ¡Oigan no pueden hacer eso! –exclamo Hange.

― ¡Tú no te metas! –exclamo bruscamente para luego ir junto con sus hombres a dejar a Filly para que peleara de nuevo.

Hange solo se quedó mirando como esos soldados trataron a su subordinado, se sentía impotente por ver como se llevaban a Filly y sin poder hacer nada.

/

Jean, Connie y Sasha caminaban por las calles del festival, aunque Saha fue directamente a los puestos de comida junto con Connie, Jean solo negó con la cabeza y siguió caminado hasta llegar a donde veía lo que parecía una mujer bailar, a simple vista era muy hermosa por la forma sensual en la que bailaba, pero viéndola más detenidamente se dio cuenta de las cicatrices en su espalda.

―Eso es una aberración, un ser demoniaco de induce al pecado e intenta arrastrar a almas puras a las llamas del infierno –dijo con desprecio un joven rubio.

El joven aparentaba entre treinta y treinta y dos años, ese hombre era perteneciente al culto de la muralla que atentamente a la "mujer", la miraba con desprecio y asco, pero había algo más en su mirada.

Cuando terminó de bailar los hombres que había ahí, unos jóvenes o pasados de los cincuenta pertenecientes a la nobleza, la policía militar, el culto, etc. Comenzaron a chiflar, vio a la joven alejarse un poco hasta quedar fuera de la vista de los hombres mas no de la suya en eso un hombre gordo y de mal aspecto se paraba en el centro y gritaba.

― ¡Bien señores!, ¿Quién da más? Es experimentada ¡Ofrezcan!

Ahora lo entendía, estaban vendiendo el servicio de una prostituta.

Se acercó a la joven para hablar con ella, pero antes de poder acercarse vio a un hombre perteneciente al culto de cabello azabache y ojos color magenta agarrarla por los hombros, con una mirada de tristeza y su cara mostraba arrepentimiento.

―Estas enorme, eres igual a tu madre, hijo mío lo siento mucho–dijo el hombre con lágrimas contenidas.

―lo lamento mucho señor, pero me está confundiendo, su hijo murió en la expedición fuera del muro –dijo "la chica".

Por la voz se pudo dar cuenta de que no era una chica.

―Eres mi hijo –dijo sacudiéndolo un poco.

― ¡Tú no eres mi padre!, ¡yo no soy tu hijo!, ¡para ti solo soy el remplazo de Tony! –finalizó dándole un empujón al hombre para alejarse.

Jean lo siguió, ya estaban algo lejos, vio que estaba teniendo pequeños espasmos como si estuviera hipando, le toco el hombro y cuando volteó se sorprendió.

Era Killy.

―Jean ¿Qué haces aquí? –dijo Killy algo desconcertado y con lágrimas en los ojos.

―Te vi y quise saber cómo estabas.

―No muy bien, ya sabes.

― Por eso te vistes de mujer, ¿Así das los servicios? –dijo algo penoso esperando su reacción.

―No necesariamente.

Jean se acercó a él, tomo su rostro entre sus manos y quito las lágrimas con sus pulgares, Killy era una persona diva y alegre, el verlo llorar ahora es muy doloroso a pesar de que no lo conocía mucho.

―Mira, yo…

―Oye, aléjate de mí zorra –dijo un hombre a sus espaldas.

Ambos dirigieron sus miradas a ese hombre, era un soldado de la policía militar.

―Oye no puedes llevártelo así nada más –dijo Jean mirando al hombre con desprecio.

― Yo pague así que ese adefesio es mío por un rato.

Jean se puso frente a Killy como si intentara protegerlo, pero Killy le puso una mano en su hombro y le dio una mirada de "no importa", siguió al soldado y este lo tomo bruscamente mientras Jean solo los veía alejarse sintiéndose impotente.

El soldado lo jalaba brusco por las calles hasta un callejón.

―Ahora sí fenómeno, si no te portas bien no sufrirás.

― ¿Estás seguro de hacerlo aquí? –cuestiono Killy haciéndose el desentendido.

― Esto es donde sea y como sea, así funcionan los fenómenos de tu clase –dijo algo macabro.

―Tu no lo quieres hacer, al menos no así, no en este lugar –dijo Killy con voz seductora.

― ¿Qué insinúas zorrita?

― Sé que hay un lugar donde deseas hacerlo, marcar ese lugar que te pertenecerá algún día –dijo persuasivo rosando sus labios.

― Me convenciste.

Dicho esto, lo arrastro por las calles hacia "ese lugar".

/

Levi caminaba buscando entre los edificios el lugar donde se realizaría la presentación de Alexandria, esperaba verla antes de que bailara, para desearle buena suerte y asegurarse de que ningún pervertido se aprovechara de ella.

―Vaya, vaya, vaya miren nada más, el capitancito de la legión –dijo una voz irritante.

Volteo y vio a ese soldado que le dio problemas a Alexandria.

―Tú de nuevo, no te quiero volver a ver cerca de Alexandria –dijo firme viéndolo con odio.

―Te recuerdo que ella será mi esposa algún día, así que el que no tiene que acercarse a ella eres tú –dijo con superioridad.

El soldado solo le dio un golpe con el hombro para luego alejarse, Levi lo veía con odio, tendría que mantener a ese idiota vigilado se veía que era una de esas personas obstinadas que lo quieren todo para ellas y eso incluye a Alexandria, salió de sus pensamientos cuando sintió una mano en su hombro levanto la mirada y era Erwin.

―Acompáñame –dijo Erwin.

Ambos caminaron por las calles hasta dirigirse a una casa muy lujosa donde los guiaron al salón principal que estaba muy oscuro, ambos se sentaron en la fila principal.

―Ya quiero que comience el show –dijo un capitán de las tropas estacionarias.

―Yo también, me muero por ver a la perra de Chatita bailar –dijo otro babeando.

―Ya me siento excitado, esa mujer debe ser ufff el pecado en persona –dijo otro –a pesar de ser gitana si fuera mía no la dejaría salir de mi casa.

― Y yo de mi cama –dijo otro.

Levi usaba todo su auto control para no caerles a golpes, esos malditos hablaban de Alexandria como si fuera un objeto, un capricho que querían que se les cumpliera, una puta que solo les serviría para satisfacerse y luego botarla a la basura, Alexandria no era nada de eso, Alexandria es una mujer que se debe valorar, una mujer que se debe de cuidar por toda la vida, cualquier hombre sería afortunado de tenerla a su lado.

Las luces se apagaron por completo, menos la del centro en donde se paró ese despreciable capitán.

―Caballeros, honorables Capitanes de los cuerpos militares, honorables Comandantes, Generalísimo Zackly, en este día tan glorioso es un placer y un honor presentar a una exquisitez que les hará relajarse de sus obligaciones y darse un disfrute… -dijo con una sonrisa cínica.

Mientras que en un cuarto.

Alexandria le daba unos toques ligeros a su maquillaje mientras revisaba su vestuario, estaba nerviosa ojalá Levi se encuentre ahí.

―Pero miren a quien tenemos aquí, la viva imagen de Montserrat Valerius –dijo una voz chillona a sus espaldas de manera burlona –te cansaste de bailar en las calles.

Ella solo giró para ver a una mujer rubia de su edad que vestía igual o más provocativa que ella.

―Y ese noble se cansó de follarte –dijo de la misma manera.

―Ay chatita, yo hago esto porque para mí es un honor vivir aquí y celebrar que un demonio dejo de esparcir su peste, oh espera están tú y tus hermanos –dijo con desprecio y superioridad.

―Al menos yo no vendí a mi familia para tener una posición en estas murallas, que no se te olvide de dónde vienes Milena –dijo Alexandria con asco.

Milena también era bailarina, pero era ambiciosa y quería pertenecer a la nobleza, el hijo de un hombre noble iba a casarse con ella a cambio de su familia, su madre, su padre, sus hermanos todos ellos fueron ejecutados siendo alimento para titanes.

―Yo ahora soy una dama honorable mientras que tú deshonras a los gitanos de tu clase.

―Creo que tenemos ideas muy diferentes sobre lo que es deshonrar el nombre de un gitano Milena.

Ambas se miraban con desprecio, pero Alexandria ya sabía qué hacer, esa mujer no merecía tener la sangre gitana que corría por sus venas ya se encargaría luego de ella.

―No me opaques Chatita, este show es mío.

Milena la dejó sola mientras ella salía a bailar, ella solo respiro profundo mientras se preparaba para lo que venía, Milena ya había terminado ahora era su turno así que solo camino al centro, todo estaba oscuro, todo era igual.

―Con ustedes la grandiosa "Chatita" –dijo el hombre presentador.

De pronto una luz la ilumino, podía sentirlo, todas las miradas lujuriosas de esos hombres, estaba fría no sabía cómo comenzar a moverse, pero sintió otra mirada sobre ella una que no era de deseo, lujuria o excitación, era una cálida que le decía que todo estaría bien la buscó por todos lados hasta verlo, ahí estaba Levi dándole ánimos como lo había hecho antes.

"Tú puedes"

La música comenzó a sonar y ahí es donde comenzó todo, los abanicos de seda se movían al compás de sus movimientos, giraba como si estuviera volando como si no hubiera nadie más, aunque sentía las ganas de llorar, las miradas que todos le daban eran horribles tanto que se sentía como sí la estuvieran violando nuevamente, pero la mirada de Levi le daba fuerzas y la hacían olvidar sus miedos.

Levi la miraba bailar era hermosa, siempre lo fue, le recordaba sus días en ese entonces, siempre que la acompañaba pareciera que solo bailaba para él y para nadie más, pero solo aparto su mirada de ella solo un instante y solo vio algo que lo llenó de ira, a la bola de pervertidos que ya tenían una notoria erección.

Cuando el baile finalizó todo se llenó de aplausos, chiflidos y comentarios obscenos, Alexandria estaba bastante sonrojada y asustada…

Ya había cumplido…

Le dedicó una última mirada a Levi para después adentrarse lo más pronto posible al cuarto en el que se preparó y después sacar todo lo que llevaba dentro, lloró mucho tanto que ya no quedaban más lagrimas que derramar, unos toques en la puerta la sacaron de su sufrimiento, Alex se asustó buscó por toda la habitación algo con que defenderse y encontró un adorno de bronce, los golpes se hicieron más fuertes y eso la asustó aún más.

Le quitó el seguro a la puerta y se escondió detrás de esta misma, de seguro era uno de capitanes que la estuvieron viendo, solo lo vio asomarse y ella por el susto le dio un golpe a la cabeza con el adorno.

― ¡Te dije que dejaras de ser agresiva! –fue la exclamación del hombre que golpeó.

Alex miró al hombre y se le fueron colores del rostro cuando vio a Levi en el suelo sobándose el golpe que le dio.

―Lo siento, lo siento, lo siento –dijo Alex arrodillándose a su lado –si viniste –fue lo que dijo viéndolo a los ojos.

―Te dije que lo haría.

Alex solo se dedicó a pasar un paño húmedo por su cabeza para tratar de bajar la hinchazón que le produjo el golpe, creyó que era otra mentira más, pero estaba ahí, con ella.

―Gracias…

Levi la vio sonrojada, su cabello alisado, su maquillaje sencillo que resaltaba su belleza natural, su traje era rojo con adornos dorados, un top lleno de brillantes al igual que la delicada tela que casi no cubría nada sus piernas, era algo que quedaría grabado en su memoria, pero no le gustaba que estuviera de esa forma.

―Estuviste llorando –dijo él acariciando el rostro de Alex.

―No es eso, solo se me metió una basurita en el ojo –dijo desviando la mirada.

Levi no dijo nada, sabía que estuvo llorando, con delicadeza la obligo a mirarlo a los ojos, para muchos ella podía parecer una mujer dura, que era seria en los momentos que lo requería, una chiquilla salvaje, una gitana bruta e ignorante, un objeto sexual, pero para él era… la mujer que a… es decir, la mujer más impresionante de todas las murallas.

―Será mejor que salgamos de aquí –dijo Levi rompiendo el incómodo ambiente que se había creado entre los dos.

Alex solo asintió sin poder quitar su mirada del ángel que tenía a centímetros de su rostro, al darse cuenta de sus pensamientos se separó bruscamente de él intentando cubrirse sin mucho éxito.

―Sal de aquí, debo cambiarme, te alcanzare después –dijo dándole la espalda.

―No seas necia, te dije que no te dejaría sola después de esto –dijo autoritario.

―Solo no veas, date la vuelta –dijo resignada.

Alexandria tomo la ropa que había traído y después de asegurarse de que Levi no la vería comenzó a cambiarse aun sintiéndose súper incomoda por tenerlo en la misma habitación y ella a medio vestir.

― "Todo cambio Alexandria, no eres nada para él, el que haga esto por mí me hace ilusionarme de nuevo y no quiero… no quiero" –pensaba la castaña con los ojos vidriosos que formaban nuevas lágrimas –ya estoy lista.

Levi volteo y le pareció hermosa como lucia, llevaba una camisa blanca de manga larga con un chaleco azul oscuro, una falda roja con un pañuelo morado amarrado por la cintura y un cinturón café, se había quitado el maquillaje dejando relucir su belleza natural, esa la Alexandria Valerius que le gustaba.

―Deja de verme así y ya vámonos –dijo algo fastidiada y con las mejillas pintadas de carmín.

Alexandria salió de la habitación con el miedo de encontrarse con el Capitán, o alguno de los hombres que la habían visto bailar, eso sería una sentencia asegurada para su integridad como mujer.

Afortunadamente lograron salir de ese salón sin ninguna dificultad, pero siempre tiene que pasar una desgracia cuando todo parece estar en calma.

―Eres una verdadera ramera, me juzgas a mí, pero tú eres igual a tu madre que ya le abrió las piernas al primer hombre que se te puso enfrente –dijo esa horripilante voz chillona.

―Milena –dijo con el ceño fruncido Alexandria.

―Esto es injusto, le abres las piernas a este enano cuando yo podría darte mucho más placer que él –dijo otra voz fastidiosa, era ese maldito soldado.

―Ni que fueras algo tan impresionante –dijo Alexandria con desdén.

―Pues resulta preciosa que yo soy Jakob Fellner el mejor soldado que ha tenido la policía militar en años –dijo con superioridad.

―Tu no llegas ni a capitán para andar diciendo que eres el mejor –dijo Levi con fastidio mirando con enojo a ese papanatas.

Al menos había logrado cerrarle la boca al soldaducho que andaba persiguiendo a Alexandria, pero este claramente era de los que no aceptaban un no por respuesta.

― A ti nadie te habló, así que aléjate de mí futura esposa –lo reto Fellner.

Levi ya estaba por agarrarlo a golpes, pero la mano de Alexandria se lo impidió la miró confundido, pero ella solo le dijo.

―Vámonos, no vale la pena escucharlos.

Alexandria lo jaló del brazo para irse a ahí antes de que resultara en un conflicto mucho mayor.

― ¡Vamos chatita! ¡Él no es ni la mitad del hombre que soy yo! –volvió a replicar Fellner.

Alexandria creía que Levi lo iba a golpear, pero no creyó que hiciera eso…

Levi, en vez de golpear a Fellner, había tomado a Alexandria de la cintura abrazándola posesivamente rápidamente acercó su rostro al de ella y le planto un beso.

Alexandria estaba en Shock, con los ojos abiertos de par en par y las mejillas pintadas de carmín, estaba muy tensa que no se dio cuenta en el momento en el que se separó.

―Ya nos vamos –dijo Levi llevándose a Alexandria de ahí.

Alexandria todavía estaba aún en shock y solo salió de él cuando choco con alguien, ahí Alexandria frunció el ceño y lo empujo a un callejón deshabitado y le dio una cachetada.

― ¡¿Por qué hiciste eso?! –exclamó Alexandria molesta.

― Oye, yo solo te lo quite de encima al menos no te molestará por un tiempo.

―Ush, ya van dos veces, ¡dos veces! que me haces esto, de verdad que no puedo contigo.

Era mucha la resignación en sus palabras, vio que él estaba distraído así que se la devolvió, estampo sus labios con los de él dándole un beso rápido, pero antes de separarse por completo Levi la tomo por la nuca e hizo el beso más profundo, al principio se sorprendió por un momento luego le correspondió con delicadeza, ese era un beso lleno de ternura mas no de amor.

Al darse cuenta de lo que estaba haciendo usando toda su fuerza de voluntad lo empujó.

― Ya estamos a mano –dijo Alexandria frotándose los labios con el dorso de su mano como si quisiera borrar cualquier rastro del beso.

Alexandria se alejó lo más rápido que pudo del callejón antes de que Levi le pudiera dar alcance, tenía que encontrar a sus hermanos.

/

―Lo admito, me he follado zorras antes, pero ninguna es tan buena como tú –dijo con satisfacción un hombre de aparentes 30 o 32 años acostado en el suelo de una oficina con su cuerpo solo cubierto con una manta –creo que hasta podrias compararte con tu madre.

―Te lo dije, y que nada te pondría más apasionado que hacerlo en la oficina del intento de comandante de Nile Dock –dijo Killy con una sonrisa.

Así es, ese hombre que había comprado los servicios de Killy era capitán de la policía militar y ambos acaban de tener sexo en la oficina del comandante Nile en el cuartel de la policía militar, todo estaba deshabitado debido al festival.

―Tienes razón, muy pronto ese estúpido dejará de ser comandante y yo solo estoy bautizando el lugar que pronto será mío –dijo satisfecho ese hombre –y tu hermana ¿es igual de buena que tú?, porque no me importaría probarla y decidir quién es mejor.

―Créeme cariño, ella no te hará sentir ni la mitad de lo que yo te haré sentir –dijo con voz seductora - "ella no te hará sentir ni la mitad del dolor que yo te causaré al cortarte el pene si te atreves a acercarte a ella" –ese era su pensamiento macabro –mejor celebremos tu pronto ascenso.

Killy se había levantado del suelo y encontró una botella de vino y del más fino que pudo encontrar en los cajones del comandante, la abrió, pero antes de dársela a su acompañante hecho un polvo blanco para que se mezclara, hecho eso se la dio.

―Un brindis por nuestro próximo comandante –dijo Killy.

El capitán inmediatamente le dio un sorbo grande a la botella, inmediatamente se desmayó luego de darse ese gran trago. Killy se había cambiado de la ropa de bailarina a su ropa normal, era hora de hacerlo.

/

En un bar de lo más miserable y asqueroso de la cuidad subterránea, de las pocas personas que quedaron ahí, se encontraba un hombre bebiendo como si se fuera a morir ese mismo día, mientras que es sus manos habían dos papeles al parecer era una carta.

― ¿No crees que ya bebiste demasiado? –dijo una mujer –si quieres podemos hacer algo más entretenido –dijo con voz sugerente.

Pero el hombre ni le hizo caso así que solo le dio una mirada que le indicaba sé que largara si no quería morir, resignada la mujer salió de ahí.

―Dicen que chatita está bailando ahora en el distrito Mitras –dijo un hombre que estaba en el mismo bar.

―Ufff, lástima que se fue, yo me hubiera pasado un buen rato con ella, ¿será igual a Montserrat? –preguntó otro hombre.

―De seguro, ambas son prácticamente iguales de seguro serán igual de buenas en la cama.

―Montserrat era una salvaje por algo era la más solicitada, ni uno solo podía hacerla correrse, el que lo hiciera se ganaba un premio enorme, hacerlo con ella era como hacerlo con una piedra.

―No me digas que lo hiciste con ella.

―Sí, yo y dos amigos míos, pero ninguno pudo hacer que se corriera, pero sí que gritaba como marrana en celo jajajaja.

Ellos después de tomarse unos tragos se retiraron del bar sin saber que esas serían sus ultimas palabras.

/

Alexandria iba caminando, buscando a sus hermanos, no pudo creer lo que hizo volvió a caer en su juego de verdad necesita un trago después de eso.

―Señorita Alexandria –dijo una voz detrás de ella.

Cuando volteo vio a Armin y Mikasa.

―Hola, ¿Eren no está con ustedes? –preguntó con curiosidad al no verlo con ellos.

―Estaba con nosotros, pero no sé dónde se metió.

―Vamos a buscarlo –sugirió Alexandria.

De camino también se encontraron al escuadrón de Levi, Alexandria también encontró a su hermano Killy.

― ¿Cómo te fue? –pregunto Alexandria preocupada por su hermano.

―Como siempre moco, como siempre –dijo con resignación.

―Lo que cuenta es que estas bien, eso es lo que importa –dijo Alex dándole un abrazo.

Todos vieron con ternura la escena que tenían esos dos hermanos.

― ¿Has visto a Filly?

―No, no desde que salí, ¿estará bien? –pregunto Alex algo angustiada.

En eso vieron a Moblit correr hacia ellos, se veía muy agitado ya tenían un mal presentimiento.

―Señorita Alexandria, Filly está muy mal, Hange-san esta con él –dicho esto todos corrieron hacia su dirección.

Llegaron a la entrada de un callejón en donde vieron a Hange arrodillada junto a Filly tratando de limpiarle lo más que pudo las heridas, lo habían dejado muy golpeado.

¡FILLY!

Fue el grito de ambos hermanos que corrieron hacia su hermano.

―Está un poco débil, está muy golpeado –dijo Hange con los ojos llorosos.

Fue horrible para ella ver como Filly era golpeado hasta el cansancio por soldados de la policía militar, por hombres que solo querían demostrar su fuerza golpeando a un joven haciéndolo más débil y ella sin poder hacer nada.

― ¡Filly!, ¡por Dios santo mira nada más como te dejaron esos desgraciados! –dijo con rabia Alexandria mientras limpiaba el rostro de su hermano.

―Estoy… bien… moco –dijo Filly cansado.

Killy pasó el brazo de Filly sobre su hombro y luego con mucha dificultad lo levantó.

― ¿Ya nos vamos? –volvió a tratar de hablar Filly.

―Sí, solo debemos ir por el niño titán y nos largamos de aquí, ¿Alguno sabe dónde está?

―Estaba con nosotros, pero un capitán de la policía militar dijo que lo necesitaba para algo muy importante para el fin del festival y no le hemos visto –dijo Petra.

De repente el rostro de los Valerius perdió el color y se pusieron más blancos que el papel llenando de curiosidad a los demás.

― ¿Policía militar? –dijo Filly asustado.

― ¿Algo importante? –dijo Killy igual de asustado.

― ¿El fin del festival? –dijo Alex igual de asustada que sus hermanos.

― ¿Sucede algo malo? –preguntó Mikasa preocupada por Eren.

―No hay tiempo para explicar hay que salvar a ese niño antes de que le pase algo que lo dejará marcado de por vida –dijo Filly zafándose del agarre de Killy y corría y cojeaba para llegar a la salida del callejón.

― ¡Eren vamos a salvarte! –dijo Killy siguiendo a su hermano.

― ¡Ten calma niño, la caballería va en camino! –dijo Alex de igual manera.

Todos inmediatamente los siguieron al ver que era algo muy serio, todos iban corriendo Filly intentaba no caerse, la pérdida de sangre ya le estaba haciendo efecto.

―Filly, descansa un poco nosotros iremos a buscar a Eren –dijo Killy –Hange-san quédese con él.

Hange se quedó con Filly mientras los demás seguían a los dos hermanos restantes.

―Filly, ¿Qué piensan hacer con Eren?

―Al parecer van a divertirse con el nuevo bufón este año, ojalá lo encuentren antes de que le quede un trauma de por vida.

Eso dejó a Hange desconcertada.

/

Alexandria corría por las calles para llegar al centro de la plaza donde se supondría que ocurriría el evento principal, el deleite de toda la nobleza, coronar al próximo bufón.

En su desespero choco con alguien, pero antes de caer al suelo una mano la tomo atrayéndola a su cuerpo.

― ¿Por qué siempre tengo que chocar contigo? –dijo fastidiada por haber chocado con esa persona.

―Porque siempre eres descuidada y no te das cuenta de por dónde vas –dijo el hombre.

Efectivamente de nuevo había chocado con Levi.

―Mira ahora no tengo tiempo que perder, tengo que encontrar a Eren antes de que…

Pero fue muy tarde, había sido interrumpida por el sonido de las trompetas y el pasar de los caballos que llevaban una caravana, donde iban los más importantes, el Señor Brigss, el Señor Blake, el capitán que les había informado sobre el festival, el pastor Nick, Milena, y muchos miembros de la corte del Rey, ellos se pusieron en fila, los gitanos vestidos como bufones ordinarios estaban muy atentos a la situación al parecer ya era hora, los habitantes de Sina, Rose, y muchos soldados de los cuerpos militares estaban entusiasmados por lo que estaba por pasar.

El que tomó la palabra era el capitán encargado del festival.

―Habitantes de las murallas, este día es glorioso, celebramos otro año de paz –exclamo con felicidad ocasionando ovaciones.

Levi vio como Alexandria apretaba los puños, esto no iba a terminar bien.

―Cada año sin poder cobrar los pecados del demonio, elegimos a aquel que lo representará este año.

El hombre señaló la tarima central y dejó ver a un joven con la ropa rasgada, amarrado de rodillas y con la cara cubierta siendo vigilado por dos miembros de la policía militar, esos policías como muchos otros estaban con sus uniformes militares, pero con cascos para demostrar su autoridad.

―Todos conocerán a la mascota de la Legión de Reconocimiento.

En eso uno de los soldados le descubrió la cara al joven revelando que era Eren, pero estaba amordazado.

Todos sus amigos se preocuparon, Mikasa estaba a punto de lanzarse a salvarlo, pero otros soldados de la policía militar.

―Este monstruo fue maldecido, puede convertirse en esas bestias que han aterrorizado las murallas durante años y provocó una masacre en el distrito Stohess –exclamo con "Dolor" –este demonio causará desgracias en estos muros, así que todo pecado tiene una consecuencia, ¡Comiencen!

Casi todos los presentes comenzaron a lanzarle cosas a Eren, huevos, tomates, basura todo tipo de cosas mientras gritaban ¡Demonio! ¡Asesino! ¡Monstruo! Y un sinfín de cosas ignorando los gritos de sus amigos suplicándoles que se detuvieran, cuando al parecer se quedaron sin cosas que lanzarle pudo respirar momentáneamente, los gitanos presentes solo miraban al pobre Eren con pena y dolor.

― ¡Con ustedes el REY BUFÓN DE ESTE AÑO! –exclamo el soldado que estaba en la tarima con él poniéndole un sombrero de bufón extremadamente grande y ridículo.

El soldado solo se hecho a reír a carcajadas siendo seguido por toda la policía militar y los habitantes de las murallas, pero pronto fue silenciado por una pedrada que le cayó en la cabeza tirándolo de la tarima, ese acto silenció a todos, Levi esta frío ya que la persona que tiró la piedra fue Alexandria.

Todos los de la Legión la vieron subir lentamente a la tarima para llegar hacia Eren, la gente de las murallas no podía creer que estaban viendo al vivo retrato de Montserrat Valerius en persona, Alexandria vio a Eren herido, sucio y lastimado emocionalmente. Eren vio a Alexandria y le pareció una ilusión de que ella hubiera detenido ese acto, Alexandria se desamarró lentamente la tela de su cintura, se arrodillaba para estar a su altura y limpiarle con delicadez el rostro.

―Lo lamento –se disculpó ella avergonzada –esto no debió pasar.

Eren solo la vio con los ojos llorosos, ella lo trató con tanta delicadeza, los amigos de Eren estaban agradecidos con ella de que detuviera esa humillación, pero sus hermanos ya sabían lo que venía, al parecer ese festival terminará de una mejor manera y ese moco pondrá en práctica todos sus trucos.

― ¡Tú, Gitanilla!, ¡Baja inmediatamente! –exclamó ese hombre asqueroso.

―Si oficial, en cuanto libere a esta pobre criatura –le dijo Alex haciéndole frente.

― ¡No te atrevas! –le exclamó con advertencia.

Pero Alexandria no le hizo casi, solo sacó la daga que llevaba escondida entre su ropa y corto las cuerdas que retenían al pobre muchacho liberándolo, ganándose algunos aplausos por parte de su pueblo.

― ¡¿Cómo osas desafiarme?!

― ¡Lastimas a este chico en la forma en que maltratas a mi pueblo! –exclamó con molestia a viva voz para que todos la escucharan –pregonas justicia, pero eres cruel con los que más necesitan tu ayuda.

― ¡SILENCIO! –exclamó el capitán tratando de callarla

― ¡JUSTICIA! –exclamó alzando el puño en el aíre.

Eso causo exclamaciones de sorpresa con los habitantes de las murallas, ganando aún más respeto por parte de sus compañeros de la legión, sus hermanos la miraban orgullosos, Levi la veía con una diminuta sonrisa, ¡Esa era la Alexandria Valerius que lo había enamorado!, Alexandria ayudaba a Eren a ponerse de pie mientras le desamarraba la mordaza.

― ¡Gitana escucha mis palabras!, ¡Tú pagaras esta insolencia! –exclamó lleno de furia hacia esa gitana.

―Creo que coronamos al bufón equivocado –dijo con burla quitándole el sombrero a Eren –el único que veo aquí, ¡eres tú! –exclamo lanzándole el sombrero al capitán.

Eso causo más exclamaciones, pero ahora eran de diversión, el "distinguido" capitán estaba siendo ridiculizado por una gitana.

―Capitán Johnson, ¡Arréstela! –exclamó a uno de los capitanes.

El capitán Johnson era de los que escoltaba la caravana, con un solo chasquido de dedos muchos soldados se acercaron a ella, incluso algunos se acercaron con caballos.

―Debemos ayudarla –dijo Petra preocupada al ver a tantos soldados.

― ¿Por qué ustedes no hacen nada? –preguntó Gunter viendo como los hermanos de Alex se quedaban ahí parados.

―Ella sabe manejarlo –dijo Killy.

―Ahora verán en primera fila del porque la llaman "Escandalo Salvaje" –dijo Filly con orgullo.

Levi quería ver eso.

―A ver, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez –contó Alex con su dedo viendo detenidamente a cada soldado – ¿Diez de ustedes contra mí? Y ahora que voy a hacer –dijo con falsa angustia.

Saco un pañuelo de entre su vestido y se puso a llorar falsamente, pero cuando se sonó la nariz una pequeña bomba de humo la hizo desaparecer, eso dio otra exclamación de sorpresa, pero ese capitán solo pudo decir.

― Brujeria…

―Muchachos… por aquí… -dijo la voz burlona de Alexandria.

Buscaron el origen de la voz y la vieron en otra tarima con una sonrisita burlona, dos soldados se habían trepado a la tarima para atraparla.

― ¡Ahí esta!

La gente de las murallas se iba a divertir con esto, así que ¿Por qué no colaborar con la gitana por una vez? Alexandria corrió para abalanzarse sobre la gente que gustosos la cargaron para ayudarla a escapar, los soldados intentaron lo mismo, pero la gente se apartó haciendo que los soldados cayeran de bruces en el suelo.

Eso le causo gracia a varios, cuando Alex ya estuvo el suelo otros soldados quisieron atraparla, pero había unos barriles así que los derribo, haciéndolos caer sobre ellos, pero como siempre había soldados detrás de ella corría por las calles hacia uno de los bufones en zancos de su pueblo, el hombre se impuso frente a esos soldados dándoles una patada en donde más duele.

Ahora un soldado a caballo la perseguía, pero usando sus trucos se dirigió hacia otro bufón con zancos para bajarle los "pantalones" y usarlo como catapulta y lanzarlo lejos, todos los de la legión se partían de la risa junto con las tropas estacionarias, Alexandria atrapo el casco de ese soldado e hizo una reverencia mientras el pueblo la vitoreaba.

Pero como estos necios no se rinden otros tres se acercaron a caballo creyendo que iba a ser fácil atraparla, pero por favor, están hablando de Escandalo Salvaje, ella con una sonrisa lanzo el casco haciendo que choque con las tres cabezas y saliera volando, el casco estuvo a punto de impactar en la cabeza del capitán Johnson, pero afortunadamente logró agacharse a tiempo y el en vez de enojarse estaba complacido.

― ¡Que mujer! –exclamo con fascinación.

Esa era Escandalo Salvaje, el terror del subterráneo, escandalosa y nada fácil de atrapar carismática, atrevido y audaz que lo había enamorado con sus cualidades, era lo que pensaba Levi mientras la veía escapar de los últimos dos soldados a caballo ella era muy rápida con un silbido alguien lanzo un palo muy largo, ambos soldados lo atraparon estrellándolo contra el carruaje que llevaba al capitán dejándolo destrozado.

El capitán había salido de los escombros más que furioso solo para mirar como la gitanilla hacia una reverencia ganándose aplausos, con una manta hizo su último acto desapareciendo de ahí como si fuera magia, eso dio aún más aplausos dejando furiosos a todos los miembros de la corte del Rey.

― ¡EL FESTIVAL CONCLUYO! –exclamo furioso.

Los gitanos estuvieron más alegres y con resignación empezaron a empacar sus cosas para volver a la eterna oscuridad.

Los de la Mikasa y Armin estaban con Eren tratando de ayudarlo.

― ¿Estas bien? –preguntó Armin.

―Lo estoy ahora –dijo con una sonrisa recordando a Alexandria.

Erwin que se había mantenido al margen estaba complacido, el incorporar a los Valerius a la legión fue la mejor decisión que pudo haber tomado, la paz que tenían ellos fue interrumpida por el furioso capitán que se acercó a Erwin muy amenazante.

― Mira Smith, será mejor que me ENTREGUES A ESA PUTA GITANA –paso de las exclamaciones a los gritos con el rostro rojo de ira.

―Ella está bajo protección de la Legión –dijo Erwin con simpleza.

―ES UNA MALDITA CRIMINAL, DEBE SER EJECUTADA, ES UNA BRUJA QUE MALDECIRA AL PUEBLO DE LAS MURALLAS.

―Ella es miembro de la Legión de Reconocimiento, es una soldado eficiente y no creo que al generalísimo Zacly le haga gracia que ejecuten a un elemento valiosos solo porque te humillo públicamente.

Eso lo dejó sin palabras, no podía hacer nada…

―Algún día Smith, si la vuelvo a ver por aquí, la enviare a la horca –advirtió para luego largarse.

Todos prepararon sus cosas para regresar al cuartel general de la legión, pero eran observados atentamente por dos personas, Milena y un joven del culto de la muralla como si estuvieran analizándolos.

―Son muy agiles, no será nada fácil deshacernos de ellos –dijo el joven.

―Recuerda nuestro trato, puedes hacer lo que quieras con lo demás, pero solo yó puedo asesinar a Alexandria.

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―Eso fue increíble –fue lo que exclamo Sasha.

―Nunca vi a alguien que pudiera humillar de tal manera a la policía militar –exclamo Connie con felicidad.

Todos habían regresado al cuartel general, algunos estaban consternado y ofendidos por la falta de respeto de Alexandria la cual desapareció luego de su escándalo, pero el escuadrón de Levi, Mikasa, Armin y el resto de la tropa 104 creía que Alexandria era extraordinaria por haber hecho eso, se ganó el respeto de varios miembros de la Legión.

Pero Eren no estaba.

Eren estaba afuera viendo el cielo nocturno, ese día no fue el mejor para él, esa humillación pública no se le olvidará jamás, pero vio también a la mujer que lo salvo que también estaba perdida en sus pensamientos.

―Señorita Alexandria, solo quería darle las gracias por lo que hizo por mi hoy.

―No fue nada, no soporto que la policía militar trate así a los inocentes.

― Yo no soy inocente señorita, la gente tiene razón, este poder solo me trajo problemas estoy maldito, soy un monstruo –dijo decaído bajando la mirada.

Alexandria lo miro con tristeza, sabía lo que era que la gente te rechace y te trate como un monstruo, ella y su pueblo pasaban por lo mismo día con día desde hace varias generaciones ella decidió implementar una práctica de su pueblo, tomo delicadamente su mano.

Pero…

ENTONCES NOS ESTAS CONDENANDO A MUERTE.

NO PUEDES HACER ESO

SI FUERAS LA MITAD DE REY QUE FUE…

De nuevo esa serie de imágenes mezcladas como un remolino, pero la calidez de la mano de Alex lo sacó de eso, ella miraba su palma como si estuviera estudiándola.

―Veamos, una vida larga –dijo delineando las líneas de la palma de su mano con su dedo –una gran valentía, y… oh que sorpresa –dijo con "Asombro".

― ¿Qué?

―No hay ninguna –dijo feliz.

― ¿Ninguna qué?

―Línea de monstruo, no hay ni una sola –dijo con felicidad.

Eren se vio con asombro la mano, Alex le tendió la suya.

―Ahora mírame, ¿Crees que yo soy mala? –le dijo Alex ofreciéndole la mano para que la estudiara.

―No, usted es gentil, buena y…

―y gitana –le dijo como si fuera algo obvio –mira talvez ambos seamos vistos como eso y talvez las murallas se equivoquen sobre nosotros, pero siempre hay que tener en cuenta algo que me enseño Killy.

― ¿Qué es? –dijo ansioso de saber la respuesta.

―Que, aunque las personas te vean como alguien horrible o un monstruo, lo único que te debe de importar es como te ven las personas más importantes para ti.

Alexandria se fue dejando solo a Eren, pero mucho más tranquilo y con la autoestima renovada.

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Alexandria volvía a recorrer los pasillos de la legión, y en el lugar alejado de siempre se encontró con sus hermanos que la estaban esperando.

―Lo hiciste bien moco –dijo Filly ya más renovado dándole un gran abrazo.

―Si lo se muchachos soy fabulosa, pero no es lo importante, Killy, ¿Lo conseguiste? –preguntó a su hermano mayor.

―Cuando he fallado moco –dijo Killy con una sonrisa.

El pelinegro sacó de entre sus ropas tres diarios muy gruesos de color negro y todos tenían grabados un árbol blanco y todos tenían escrito VALERIUS en una esquina.

Así es, la razón por la que los Valerius accedieron a participar en ese maldito festival que celebraba la muerte de su progenitora, fue para infiltrarse en los cuarteles de la policía militar y robarse los documentos de los que les había hablado Annie Leonhardt.

Robarse los documentos que contenían la historia de la Familia Valerius…

CONTINUARA…

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Hello my loves

Este capítulo es el más largo que he escrito en la vida espero mucho que lo hayan disfrutado mucho y espero me disculpen por tardarme mucho en actualizar y seguiré sin actualizar en un tiempo espero me tengan paciencia.

Aclaraciones:

#1 Pregonar: Publicar en voz alta una noticia o un hecho para que sea conocido por todos.

#2 La razón por la cual se visten de bufones es para deleite de los miembros de la nobleza para burlarse de los gitanos sintiéndose siempre superiores a ellos, siempre coronaba a un gitano para "castigarlo" en nombre de los "pecados de Montserrat".

#3 El pueblo gitano se interesaba en el misticismo y por eso empleaban el arte de la adivinación.