Las vacaciones de invierno no eran totalmente vacaciones para Sara, porque ella continuaba trabajando. Pero le gustaba trabajar, porque eso la mantenía lejos de su casa. Y le gustaba compartir momentos con sus compañeras, todas eran muy divertidas y amables.
Ella quería pasar todas las fiestas trabajando, total no era como si tuviera planeado ningún tipo de festejo con su madre y Malcolm. El tema era que Danver's Dinner obviamente cerraba en esas fechas especiales. Así que decidió que los momentos libres que tenía del trabajo los pasaría sola.
Mientras hacía su turno de trabajo pensó en todo lo que había vivido con Ava el día anterior. Se sorprendió mucho de la revelación de esa chica y de que la hubiera elegido a ella para ir a refugiarse. Pensó en lo mucho que odiaba verla triste, con el corazón roto por el rechazo de su padre. Ella no sabía cómo iba a ser Nochebuena para ella después de todo eso, así que como quería acompañarla de alguna manera decidió escribirle por whatsapp.
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Sara:
Hola, ¿Cómo estás?
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Ava:
Intentando ponerle onda. ¿Vos?
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Sara:
Bien, trabajando
Solamente quería decirte que cualquier cosa que necesites podes contar conmigo
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Ava:
Gracias
No sé cómo va a ser esta noche, ni cómo van a estar las cosas…
Pero por lo menos sé que mi tía y mis primas vienen a casa
Y están mis hermanas
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Sara:
Espero que puedas pasarla bien
Te mando buenas energías
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Ava:
Gracias
Feliz nochebuena Sara
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Sara:
Feliz nochebuena
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— ¿Con quién te mensajeas? — Preguntó Alex con curiosidad.
— Una amiga. — Respondió ella. — Es la primera navidad que va a pasar con su familia sabiendo que ella es lesbiana, así que quería darle apoyo. — Explicó un poco la situación.
— Las primeras fiestas resultan raras. — Dijo Alex, opinando desde su propia experiencia.
— Sí, más que su padre no está feliz al respecto. — Agregó ella.
— Eso debe ser más raro todavía, no me imagino lo que es que tu familia no te apoye. — Reflexionó Alex al respecto. — Por lo menos te tiene a vos, es importante tener a alguien. — Sumó.
— ¿Algún plan para esta noche? — Preguntó Kara, uniéndose a la conversación.
— Nada en especial, estar en casa. — Respondió ella, sin dar mucho detalle. — ¿Ustedes? — Giró la conversación para el otro lado.
— Vamos a lo de nuestro primo Ray, nos reunimos toda la familia a cenar allí. — Respondió Kara alegremente.
Cuando salió de trabajar pensó en Jax. Él había estado intentando convencerla para que fuera a su casa para la cena de Nochebuena, pero ella no quería sentir que invadía su momento familiar. Aunque Jax había insistido en que ella no iba a invadir, incluso le había dicho que Behrad y Zari también iban a estar con él, porque la familia de ellos no festejaba Navidad. A pesar de eso, Sara sentía que lo mejor era estar sola. Las fiestas sin su hermana y sin su padre iban a ser difíciles para ella, y no quería contagiar su estado semi depresivo a nadie.
Por eso, finalmente decidió ir a su casa. Sin embargo, cuando llegó, algo la detuvo. Desde afuera pudo ver y escuchar que había varias personas reunidas allí. Eso significaba que su madre y Malcolm estaban teniendo una fiesta. Ella no quería estar en su casa si esta iba a estar llena de extraños. Así que aceptó que la idea de Jax era su mejor opción y fue a su casa.
— Viniste. — Dijo Jax, con una sonrisa al abrirle la puerta.
— Si. — Afirmó ella.
— Vamos, que te presento a mi mamá y mi abuela. — Dijo, dejándola pasar a la casa. — Behrad y Zari ya están aquí. — Le dejó saber.
Sara se sintió bienvenida en la casa. La abuela y la mamá de Jax eran dos mujeres amables y simpáticas. Con la ayuda de todos terminaron de preparar la cena y luego se sentaron alrededor de la mesa a disfrutar de la comida.
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Ava:
Cómo va la cena?
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Sara:
Bien, me vine para lo de Jax
La tuya?
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Ava:
Tranquila,
por ahora va mejor de lo que esperaba
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Sara:
Cualquier cosa me avisas, y te voy a buscar
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Ava:
En skate?
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Sara:
En lo que quieras ;)
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Ava:
JAJAJA
*sticker de dos personas cayéndose al intentar entrar ambas en un skate*
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Sara:
Enserio, cualquier cosa avisame
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Ava:
Gracias
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La cena fue agradable. Hace bastante que Sara no disfrutaba de un momento así de familiar como ese, así que intentó disfrutarlo. Por momentos se imaginaba cómo sería la situación si su hermana y su padre estarían allí con ellos, compartiendo la cena con sus amigos. Pero intentó no perderse mucho en esos pensamientos para no bajonearse.
A las doce brindaron y salieron al pequeño patio de la casa a observar los fuegos artificiales.
De pronto, se encontró recibiendo un paquete. Eso la sorprendió. Ellos habían prometido no hacerse regalos. Y ahora se sentía incómoda, porque ella no tenía regalos para darles.
— Habíamos dicho que nada de regalos. — Les recordó ella, confundida.
— Pero este regalo no es de navidad. — Aclaró Jax.
— Es tu regalo de cumpleaños. — Informó Behrad.
— Feliz cumpleaños Sara. — Dijo Zari con una sonrisa cálida, alentándola a abrir el regalo.
Eso sí que la sorprendió. Ella no sabía que sus amigos sabían que ese día ella cumplía años. Sintió emoción, no por recibir un regalo, sino por lo que significaba. Ella les importaba lo suficiente como para que le hicieran un regalo. Ellos la querían.
Sara abrió el regalo y se encontró con los cómics de "La vieja guardia". Sonrió agradecida y contenta, porque esa era una de sus cómics favoritas.
— No puedo creerlo. — Dijo ella sorprendida. — ¡Gracias, gracias! — Agradeció dándole un abrazo a cada uno.
— Sabíamos que te iba a gustar. — Dijo Behrad, con confianza.
— ¿Cómo sabían? — Preguntó ella, con curiosidad.
— Porque este mes estuviste haciendo varios dibujos de los personajes. — Dijo Zari, dando cuenta de que ellos prestaban atención a los dibujos que ella a veces hacía durante las clases.
— Sobre todo de Andy, Quynh y Nile. — Sumó Jax.
— Es que son los mejores personajes. — Dijo ella entusiasmada. — Y Nicky y Joe, los amo a todos. — Admitió.
— Nos alegra colaborar con tu fanatismo. — Comentó Zari, riendo.
Behrad y Zari se fueron tipo dos de la mañana, cuando su padre los pasó a buscar. Sara se quedó a dormir en lo de Jax. Al otro día iba a regresar a su casa, pero la abuela de Jax, Louise, la convenció para que se quede a almorzar con la excusa de que había suficientes sobras de comida como para todos.
Después del almuerzo Jax la convenció de ir al parque de skates. Era su cumpleaños y ese día Danver's Dinners no abría por Navidad, por lo que sentía que estaba bien hacer algo que le gustaba.
Cuando llegaron al parque se encontró con una sorpresa. Las Leyendas estaban allí para festejar su cumpleaños. La recibieron con abrazos y Ray había preparado una torta. Después de pedir tres deseos y soplar las velitas, Mick le hundió su cara en la torta. Eso generó que se armara una gran guerra de torta. Se divirtieron mucho con esa pequeña rebeldía. Cuando se sintieron satisfechos se sentaron a comer los pocos pedazos que habían podido rescatar.
— Esto está riquísimo Ray. — Le dijo ella.
— Gracias. — Agradeció Ray.
— Lastima que por la guerra no queden muchos pedazos. — Comentó Charlie.
— Otro día tendremos que hacer otra, pero esta vez para comer. — Dijo Amaya.
Patinaron un rato como a Sara tanto le gustaba. Entre los que sabían patinar intentaron ayudar a los que no sabían, para que por lo menos se animaran a andar un poco. Fue una tarde muy divertida, y Sara se sentía agradecida por la compañía de sus amigos.
Llegó el momento en que todos tenían que regresar a sus casas, porque era Navidad y tenían que cenar en familia. Ava le pidió si ellas podían quedarse un rato más, y ella aceptó. Le mostró un par de trucos con su skate que mezclaba con pasos de baile de hip-hop. Luego le enseñó a hacer kickflip con el skate. Ambas festejaron emocionadas cuando lo logró. Sara incluso grabó el momento con su celular y lo subió a su historia de instagram. Una vez que se cansaron, simplemente se sentaron a conversar.
— Tengo algo para vos. — Dijo Ava, y sacó un pequeño paquete de su campera.
— No deberías... — Comenzó ella, negando con la cabeza.
Si no había esperado tener un regalo, menos había esperado tener dos. Que Ava haya pensado en ella y le estuviera dando un regalo la hacía sentir especial.
— Lo sé, pero quería. — La interrumpió Ava, entregándole el paquete.
Sara abrió el paquete y se encontró con un colgante de plata con dos dijes de canarios. Uno tenía grabado la letra L y el otro la letra Q. Sintió que ese regalo era tan especial, tan significativo, que no pudo evitar derramar unas lágrimas de la emoción que sentía.
— Perdón. — Se disculpó Ava, mal interpretando las lágrimas de la otra. — Si te parece tonto, o no te gusta, se puede cambiar. — Le dejó saber.
— No solo me gusta, me encanta. Es perfecto. — Dijo ella, finalmente reaccionando. — ¿Me ayudas? — Le pidió pasándose el colgante por el cuello y señalando a la otra que se lo abroche.
— Listo. — Dijo Ava, una vez que se lo abrochó.
— Gracias, de verdad es perfecto. — Agradeció ella con sinceridad. — ¿Cómo sabías que los canarios eran especiales para mí? — Pidió saber.
— Por tu tatuaje y la pintura de tu habitación, supuse que era una especie de símbolo para tu hermana y tu papá. — Explicó Ava.
— Los canarios eran los animales favoritos de Laurel. Una vez insistió tanto para que tengamos uno, que papá finalmente adoptó dos. — Relató ella, perdiéndose en el recuerdo.
— Gracias por compartir eso conmigo. — Agradeció Ava, dándole la mano para traerla devuelta al presente.
— Gracias a vos por hacer que este cumpleaños no apeste. — Dijo ella, con una pequeña sonrisa.
Ava estaba con su camioneta, así que la llevó hasta su casa. Se despidieron y Sara entró a su casa. Su madre y Malcolm no estaban. Y ella no sabía cómo sentirse con eso. Ella había recibido mensajes de sus amigos de Nueva York, de sus amigos de California, de sus compañeras de trabajo y sus compañeras de lucha libre; y había pasado una tarde hermosa con las Leyendas. Pero por parte de su madre no recibió nada. ¿Lo habría olvidado? ¿O lo sabría pero no le importaba? Sara no sabía qué opción dolía más, pero no dejó que eso le arruine el día y apreció los buenos momentos que había pasado.
Las vacaciones continuaron igual hasta año nuevo. Ella siguió trabajando, entrenando y bailando en sus ratos libres.
El treinta y uno lo pasó con Nico, en lo de su vecina. Después de las doce se encontraron con Jennifer, brindaron juntas y luego fueron a festejar el nuevo año. En la fiesta a la que fueron se encontró con las Leyendas y con algunas de sus compañeras de trabajo, así que aprovechó para saludarlos a ellos también.
El primero de año era domingo, y era el primer domingo del mes. Así que a la noche fue a Amazó para la competencia de lucha libre.
— Feliz año nuevo. — Volvieron a desearle Jennifer y Nico abrazándola.
Mientras se vestían con la ropa de lucha libre intercambiaron un par de anécdotas sobre la fiesta de la noche anterior. Se rieron un rato y hasta se sacaron un par de fotos juntas.
Esa noche Sara volvió a ganar cuatro peleas. Ella se sentía satisfecha con su rendimiento, y por suerte esta vez Dinah y Malcolm coincidieron con ella, porque ninguno le hizo ningún reproche.
Cuando se acostó en la cama miró las fotos que se había sacado con Jennifer y Nico. Eran increíbles, tenían una estética muy punk con un aire a boxeo callejero. En verdad parecían que habían sacado las fotos para una sesión de fotografía de una revista, serie, película o tapa de un disco.
Finalmente decidió subir una de las fotos a instagram. Jennifer estaba sentada en un banco con las piernas abiertas, Nico y ella estaban paradas a sus costados, cada una con una pierna sobre el banco. Todas luciendo expresiones serias y rudas, poniendo actitud.
saralance empezando el nuevo año con las chicas más rudas de todo Starling
A los minutos empezaron a llegar los likes y muchos comentarios que la hicieron reír.
mickrory pegame una piña en la cara por favor
xcharliex Sacaste un disco punk y recién me entero? Estás tratando de robar mi talento?
jennpierce somos mi trio favorito
magnusbane esto tiene unas vibes muy artes marciales, i love it!
jaxjackson feo que no me hayas invitado a tu fiesta punk
ztomaz mickrory xcharlie jaxjackson siempre tan dramáticos :'D
cinnsimone Feliz año nuevo
nicominoru jennpierce SOMOS EL MEJOR TRIO! LAS AMO!
gracechoi sin dudas son un trío rudo e imparable
Sara se durmió sintiéndose sorprendentemente llena de esperanza. Parecía que las cosas, de a poco, estaban empezando a acomodarse. Realmente esperaba que este nuevo año venga lleno de cosas buenas, deseó y pidió que así fuera.
