Capitulo XXVII
NaruHina/SasuHina.
Temas fuertes/Infidelidad.
Uso de OoC/ História corta/Capitulos cortos.
Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.
Si quieres saber cuántas razones tengo para amarte, tendrás que contar mis latidos.
Ron Israel.
— Seria todo? — la anciana le pregunto y Sasuke palmeo su bolsillo en busca de su billetera con temor se percato que la había olvidado, y ahora debía volver.
La mujer que seguía en espera del dinero, sonrió admirando como el azabache rebuscaba en sus bolsillos.
— Lo lamento, no lo llevare olvide el dinero — con vergüenza lo admitió, el no era un niño para olvidarse de algo tan simple.
— De acuerdo — la mujer le extendió la bolsa, la cual contenía su compra— Pero, aun así tómelo, mañana podrá pagarme — Sasuke dudo un poco, buscando la mentira en esos arrugados ojos, pero no lo encontró, en cambio recibió una mirada maternal que le causo un leve escalofrió.
Sasuke salió de ahí caminando de una manera extraña, sintiéndose manipulado , como si estuviera volviéndose viejo uno bastante confiado.
De inmediato los recuerdos de su juventud se presentaron, justo cuando se vio obligado a regresar, cuando en todo el mundo Ninja era mencionado, por todos los horrores que había cometido, cuando todo aquel que pasaba a su lado, lo miraba con miedo, con un temor bastante evidente que llenaba su ego y que decir de la enorme desconfianza que le tenían, considerándolo un traidor aun después de haber demostrado su lealtad, ayudando en esa estúpida guerra.
Luego justo al pasar enfrente de la torre recordó su audiencia, cuando los kages, alrededor debatían sobre si dejarlo pudrirse en la cárcel o dejarlo para que así pudiera demostrar una vez mas su lealtad, y no solo con Konoha, si no con todo el mundo Ninja, dejando al rubio como su ¨tutor¨ aquel que respondería por sus actos, mientras una rosada chica, sostenía sus manos con suma preocupación.
Pero ahora, todo era diferente, los aldeanos solían saludarlo con respeto, y aunque al principio creyó que se debía por ser intimo del Héroe de la 4ta guerra ninja. No fue hasta que Naruto lo llamo Hokage de las sombras que entendió, que todo aquel respeto lo había ganado por si solo. Si bien aquello era satisfactorio, tenia su lado bastante obscuro pues solía dejar a su familia por largas temporadas y aquello en verdad era doloroso, pero mantener la aldea segura tenia un precio el cual estaba dispuesto a pagar tal como Itachi lo hubiera deseado.
Por que ahora la aldea entera se había convertido en su familia, una que protegería con su vida de ser necesario.
— Sasuke — la voz de Sai lo saco de sus pensamientos, este a su vez lo saludo, con su tan común sonrisa fingida — Asististe a la boda del Hokege y Sakura — hablo despreocupadamente tal como el azabache lo recordaba.
— No —
— Lo se igual a mi tampoco me invitaron — Sasuke, lo miro con un desagrado bastante notorio pero este paso sin notarlo.
— No seria muy propio que el ex esposo de la actual, dama de Konoha estuviera presente — hablo con un evidente sarcasmo.
— Somos compañeros de equipo, la amistad, aun después de los años debe preservarse— hablaba de manera motorizada como si estuviera recitando un libro, los cuales solía cargan en todo momento cuando joven — Yo los invite a mi boda, estuve en la de Hinata y Naruto lo correcto era que nos invitaran— y aunque el pálido exteriorizando su queja, Sasuke se tenso con la sola mención de Hinta y el que alguna vez fue su hermano.
— Supongo que Ino si fue invitada — cambio el tema, intentando arrancar esa visión de su mente.
— Ino la desprecia, incluso perdió su trabajo en el hospital por golpearla — Sasuke se sorprendió ante aquella confesión, hasta donde el tenia conocimiento aquellas eran buenas amigas, en su mente aun pertenecían los recuerdos de la molesta rubia en su casa. — Sucedió algo? —
— No se si sea correcto — dudo un poco, haciendo que el azabache se moviera ligeramente de su lugar para marcharse — A Ino, le molesta ser yo quien lo cuente, pues dice que no debo decir que la pelos de chicle logro golpearla — de inmediato se cubrió la boca — ! Demonios ! —
— Descuida no se lo diré — una ligera sonrisa se dibujo ante aquel extraño acto, a Sai poco lo conocía, pero sabia por los traidores que era un buen amigo, bastante extraño e incapaz de comprender en su totalidad los sentimientos de los demás, pero bastante confiable. Sasuke en verdad se lamentaba por haberse enfrascado solo en el rubio, creyendo que su amistad seria eterna, una como la que alguna vez Shusui tuvo con su hermano — Debo irme —
[...|
Un día de campo, Sasuke se lo había propuesto así que gustosa acepto.
Camino hacia su armario, debatiéndose internamente por que debía usar, sintiéndose un poco extraña por tener una cita, después de tantos años.
— Mas te valdrá usar aquel hermoso junto lila que tienes en ese armario — Hanabi hablo, por fuera — Si, aquel que tienes completamente olvidado llenándose de polvo — Hinata sonrió, dándose cuanta que su hermana no respetaba las reglas del clan, pues el uso del byakugan sin una buena razón era estrictamente prohibido, sobre todo si se usaba para espiar a los demás.
— Lo hare — dijo resignada, tomándolo cuidadosamente intentando que el polvo no saliera e inundara el lugar — Ahora lo recuerdo — con pena lo saco, tomando primero la blusa, tan ajustada , haciéndola recordar que aquella había sido la razón por la cual había permanecido oculto tan abandonado que aun conservaba la etiqueta.
[...|
Hinata llego al lugar acordado como de costumbre un poco retrasada, utilizando el conjunto que su hermana le había obligado a usar, bueno mas bien la decisión había sido de ambas, pero se lo agradecía en verdad creí que lucia linda.
En cuanto lo vio ahí, recargado en un imponente árbol se dio cuenta de lo impaciente que se encontraba pues en cada mínimo sonido que realizado por la naturaleza sus orbes desiguales giraban en su búsqueda.
— La primera vez que intentaste decirme lo que sucedía, no te creí, yo realmente creía que eras una persona completamente diferente a lo que eres — la voz armoniosa de Hinata lo hizo girar enseguida.
— Y que fue lo que creíste? — pregunto mientras lanzaba su capa hacia atrás, sonriendo ladinamente.
— Que eras un mentiroso — declaro firme, recordando con nostalgia aquella cruel noche donde Sasuke intento decirle la verdad sobre Naruto. — Aquella vez... — hizo una pausa bastante larga —Fue la primera vez que desee que jamás hubieras regresado — su dura confesión no hizo mas que estremecer al azabache.
— Y ahora? — permaneció quieto, intentando descubrir el fin de aquella confesión.
— Pues creo que es pertinente perderte una disculpa — ante lo dicho el corazón de Sasuke por fin volvió a latir con fuerza — Lamento si yo, alguna vez te ofendí — y lo había hecho mas de una ocasión llamándolo cobarde, por no haber tenido el valor de decirle la verdad por completo, por haber soportado los engaños de Sakura, por intentar vivir su vida con normalidad.
— Hyuga, hablas demasiado — Sasuke soltó, acercándola a su pecho, sintiendo sus corazones latir en sincronía —Jamás me pidieron disculpas, pero de hacerlo dudo que alguien sea capaz de superar esta — Hinata soltó una suave carcajada y coloco sus brazos alrededor de la cintura masculina.
— Tienes hambre? — pregunto aun sin soltarla por completo, sintiendo su dulce aroma inundar sus fosas nasales y a su vez su tan maltratada alma.
— Supongo — respondió por lo bajo, hasta ese momento Sasuke fue consiente de que la estaba apretando con demasiada fuerza — Podrías soltarme, aunque sea un poco, me esta faltando la respiración — fue voz ahogada solo hizo sonreír al azabache.
El Uchiha la soltó poco, solo para que ella pudiera tomar un respiro, una vez comprobado que lo había hecho volvió atraparla — Lo hare, pero antes debes decirme que es lo que te gusta de mi — Hinata se removió sorprendida a un en sus brazos, e incluso el se sintió estúpido por su actuar tan infantil.
— Pero tu también debes hacerlo — advirtió la peliazul y ambos asintieron al instante.
— Tu primero — sonó impaciente.
— Me gusta tu manera de caminar — Sasuke la miro desde arriba, manteniendo una ceja elevada — No me mires así — lo regaño haciéndolo desviar la vista — Tu caminar es tan varonil tus hombros, parecen jamás moverse — se explico, dándole un empujón indicándole que era su turno.
— Tu cuerpo, me gustan tus rosados botones, tu trasero es duro pero a la vez tan suave — ante lo dicho Hinata se escondió un poco, intentando no demostrar que aquello la había incomodado, Sasuke bajo su mano apretando su trasero haciéndola gritar — Tu turno —
— Sasuke, no deberías comportarte de ese modo — con el ceño fruncido lo regaño, pero el solo miro a otro lado ignorándola.
— Tu turno — volvió a repetir.
— Eres bastante atractivo — lo dijo con tanta seguridad que Sasuke creyó que aquello era un intento por incomodarlo, en modo de venganza por lo anterior — Los genes Uchiha son realmente buenos, todavía recuerdo a las chicas de mi clan, correr entusiasmadas cuando Itachi- san entrar al complejo — sonrió sumida en sus recuerdos.
Sasuke la miró directamente, frunciendo su ceño — ¿ Itachi o yo?—
—¿Qué?— Hinata arrugó su entre cejo , sintiéndose confundida.
—Solo contéstame — y aunque sonara simple la peliazul sabía que había algo extraño en aquella pregunta estaba atrapada y lo sabia, así que debía pensar en una manera para salir de aquello.
— Bueno, a Itachi-san lo conocí lo básico, las reuniones del clan eran bastante aburrirás para prestar atención a lo demás — intento zafarse pero Sasuke apretó un poco más su agarre.
—Vamos Hinata, acaso es tan difícil— Bufo cansado, realmente le causaba conflicto que su amada, no lo aceptará de inmediato después de todo lo vivido, la miro tan incomoda— Vamos tengo hambre— la soltó completamente indignado dejando de lado su intensión por saber a quién hubiera preferido de haber tendió la oportunidad.
— Sasuke-kun— lo llamó un poco incómoda por lo sucedido, quizás la mención de su fallecido hermano le había traído momentos dolorosos, se regaño mentalmente por haber sido tan insensible — Quizás no te lo dije antes, pero Itachi-san solía hablar demasiado de su pequeño y fastidioso hermanó menor — la visión de un joven y amable azabache llegó a sus pupilas, sentado, admirando con completa atención el cielo nocturno.
—Vamos Hinata, la comida se enfría — evito el tema como un cobarde, pues aún después de tantos años la culpa lo carcomía, ser consiente de todo lo que había tenido que pasar su hermano le dolía, aquel se había entregado en cuerpo y alma a la aldea, la misma que incontables el mismo deseo destruir.
—Aquí— lo llamo, mientras acomodaba perfectamente el mantel azul, que había traído.
Ambos se sentaron de frente, admirando la hermosa vista, el viento cálido abrazo cada parte de su cuerpo sintiéndose afortunado por cada día tener la oportunidad de fortalecer su relación con Hinata, si bien ella era bastante extraña, sensible e infantil se estaba esforzando para invadir por completo su corazón, pues sacar por completo al rubio era su única misión hasta el momento.
—Sasuke-kun esto sabe delicioso — con el bocado aún en su boca, Hinata expresó su asombro —Disculpa — de inmediato puso sus manos para cubrir su falta.
Sasuke, chasqueo su lengua ante su comportamiento tan cotidiano, en verdad no había día que aquella no se disculpara, por cosas tan insignificantes, pero de aquello ya se había acostumbrado.
Con delicadeza Hinata le acerco un pedazo de carne, así que lo tomo con propiedad y antes de morderlo, agradeció internamente a la vida por aquel grato momento, al igual que aquella nueva oportunidad que le estaban brindando, una donde por fin había comprendido lo que era amar, sufrir, e incluso no dormir por el solo hecho de pensar en aquella persona especial.
No mentiría, el ya había conocido el amor en los brazos de Sakura, pero los sentimientos que alguna vez sostuvo por aquella chica, no eran ni la mitad de los que ahora tenia por Hinata, con ella tenia la certeza que todo iría por buen camino, por que aunque ambos fueran tan diferentes habían encontrado la manera de complementarse.
Tener a alguien como Hinata en su vida simplemente había sido, su recompensa más grande por todo lo malo que había vivido.
Aquella que lo miraba desconcertada, removió sus pestañas acompañado de un parpadeo dándole paso a aquellas hermosas perlas.
— Me gustas... — declaro haciéndola atragantar un poco, apenado por su comportamiento, fijo su mirada en su comida, luego le dio un gran mordisco, Hinata tenia razón aquello sabia delicioso.
[...|
Himawari se reía aun sobre los hombros de su padre.
—Papi, mas rápido — pidió y Naruto no tuvo mas remedio que acceder.
—Sostente — declaro, antes tomar impulso y salir disparado hacia su despacho.
Boruto quien veía todo desde una distancia prudente, no pudo evitar sentirse avergonzado por el actuar del que se suponía era el líder supremo.
—Boruto — Shikadai, levanto su mano en modo de saludo.
—Ey, Shikadai que te trae por aquí —
—Mi madre, me a mandado a dejarle algunas pertenencias — suspiro cansado —Ella esta realmente molesta con mi padre, así que por ahora me eh convertido en una clase de mensajero entre ambos !Esto es un completo desastre! — metió sus manos en sus bolsillos.
Boruto arrugo un poco su nariz, temiendo que su amigo estuviera pasando por algo similar a la separación de sus padres — Yo lo lamento — susurro, no encontrando las palabras adecuadas, el Nara menor lo miro extrañado pero de inmediato comprendió, quizás sus palabras habían sido mal interpretadas, así que decidió aclarar todo de una buen vez.
— Es algo demasiado común entre ellos, pero nada de que preocuparse — aquella declaración hizo que el comprimido corazón de Boruto volviera a su ritmo.
— Entiendo, cosas de viejos — Si bien lo había dicho en realidad, no lo había hecho, pues los pocos recuerdos de sus padre jamás hubo alguna pelea o molestia aparente, quizás por eso creyó que su matrimonio hubiera sido capaz de superar todo, y con todo se refería a la traición de su progenitor.
— Si, espero jamás casarme — Shikadai declaro y ambos asintieron, sintiendo un escalofrió recorrer sus pequeños cuerpos — Dicen que los Nara atraen a mujeres locas como Mama o la abuela — miro por todos lados, esperando recibir un golpe en la cabeza en cualquier momento.
— Enserio? — pregunto sintiendo un poco de pena por su amigo.
Shikadai afirmo lentamente, aun manteniendo ese porte tan relajado que lo caracterizaba, Boruto giro su vista reconociendo el chakra de su compañera.
— Shikadai-kun, Boruto-kun — al mencionar al rubio su voz tembló, haciendo que el azabache la mirara extrañado.
Himawari salió del despacho y se dirigió hacia los 3, saltando con suma alegría.
— Bien, chicos debo irme, mama me pidió que cuidara de Himawari — se despido, tomando la mano de su amada hermanita.
— Espera Boruto — Sarada tomo la mano de Shikadai y corrió detrás de los hermanos Uzumaki — Podríamos ir a comer algo nosotros 4 — un poco apenada, soltó de inmediato al Nara.
—Claro, solo necesito ir al complejo Hyuga por dinero — se rasco nervioso la nuca.
—Yo invito — Himawari declaro, sacando su monedero de rana — Tengo bastante —
— Te pagare en cuanto regresemos— Boruto acaricio su linda cabellera, la pequeña solo asintió sintiéndose feliz.
Los 4 salieron de la torre, acompañados de risas y una que otra anécdota que dejo mas que en ridículo al pobre rubio.
Naruto, giro su asiento para poder observar a sus hijos partir junto a sus amigos, con el pensamiento se despidió de ellos , haciéndo la promesa de jamás volver a fallarles como padre.
—Hokage-sama— el Jounin lo llamó haciéndolo recordar que estaba apuntó de asignarle su misión.
—Suna, partes mañana los detalles están en este pergamino— informo entregándole lo mencionado, aquel solo hizo una reverencia y se marchó.
Nota del autor.
Después de la melancolía de Sakura, quise centrarme en el azabache.
Espero que les guste deseó leer sus comentarios.
Nos leemos luego Sayonara ️
