XXVIII. Elixir
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Salió del baño con ropa seca y sin su banda ninja. La noche los abrigaba, aún con las gotas cayendo al suelo.
Una tormenta caía con fuerza sin indicios de terminar.
Neji Hyūga en su cuerpo rebuscada en su armario alguna ropa más abrigadora para la castaña. El frio se colaba por las paredes.
—Neji. — La dulce voz de la castaña resonó en sus orificios auditivos. Era música para sus oídos.
Él se mantuvo callado, esperando que prosiguiera, sin detener su actuar.
—Quería saber...— La escuchó dudar. — ¿Me darás el broche?
Se congeló. Detuvo su buscar y abrió los ojos sorprendido ante esas palabras. ¿Cómo se había enterado de eso? Dedujo de forma automática, Lee. Posiblemente cuando él se fue con Temari.
Aún recordaba cuando Lee estuvo presionandolo durante una hora para saber que había comprado en la tienda de la aldea de la Luna. Una maldita hora sin parar. Neji aunque intentó desviar la atención, ignorarlo y todo lo que se le ocurrió, no pudo callarlo. Le enseñó el broche y Lee lo halago, para posteriormente presionarlo para que le dijera para quien era.
—Tenten —Dejó salir hastiado y enfermo de su voz estridente en su oreja.
—No me digas... ¿están saliendo sin que nadie este enterado, ni siquiera tu mejor y guapo amigo o quieres entregárselo como un detalle?
—La segunda.
Lee no pudo callarse en lo que restó de la noche, dándole consejos e interrogando.
Maldijo a Lee con fuerza. Sin pensar mucho por primera vez, rebuscó en su armario y extrajo una pequeña bolsa de tela. Sacó el objeto de la bolsa y se acercó hacia ella.
Huyó de su mirada. Por supuesto. La vergüenza lo invadía. Tomó asiento a su lado y la dejó ver el precioso broche que ella recordaba de la aldea de la luna.
Sonrió con un leve tinte en las mejillas y buscó la mirada malva. Neji se acercó, colocando el broche en su cabello. Terminó la acción encontrándose con la mirada grande y curiosa de la fémina.
Neji se quedó quieto, ante el mirar hechizante de la kunoichi. Ella se acercó, apoyando la mano en el escaso espacio que los separaba.
—He de suponer que Temari te ha empujado a esto, y que mencionó algo que no debía.
Neji simplemente se quedó quieto, sintiendo su corazón desembocado. Su mirada daba a entender que Tenten había acertado. Estaba tan cerca que captó su olor refrescante. Flores. Apretó los labios y su atención recayó en los de ella. Sus narices estaban por tocarse.
Preso de la ansiedad, Neji Hyūga desapareció la distancia, atrapando los labios femeninos entre los suyos. Primero en un beso lento, tímido y tranquilo. Ella le correspondió con el corazón en la boca. Seguro de esto, Neji profundizó el beso, mordiendo los labios femeninos. Sintiendo el elixir que no había podido disfrutar en su primer beso. La suavidad de los labios femeninos, su forma adecuándose a los suyos.
Su corazón latiendo dolorosamente. Sus manos buscaron la cintura de Tenten y la atrajo hacia el. Más cerca. La había jalado hasta colocarla encima suyo. Mordió el labio inferior femenino con fuerza y ella gimió levemente.
Neji Hyūga perdió totalmente la cabeza .
