Categoría: Tercera generación.

Prompt: Rosas.


Disclaimer; los personajes y los lugares de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.

Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.


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XV

Rosas

Teddy sostuvo fuertemente el ramo de rosas, miró sobre su hombro a Scorpius y este le sonrió alentándolo.

Después de aquella conversación, hace dos semanas en Bucarest, habían decidido que su pequeño círculo cercano debía enterarse de su relación. Ni su tío Draco ni su abuela lo aceptaron.

Su abuela que lo había pasado tan mal; despertó hace tres años y tuvo una lenta recuperación. Su relación no volvió a ser la misma y no importó cuantas veces le contó la historia y pidió perdón. Todo estaba tensó y es que la familia se había fracturado de una manera irreversible. Ella seguía compartiendo con los Weasleys y él seguía visitándola cada vez menos, su mirada no le trasmitía el mismo afecto que antes.

Y entenderlo, dolía. Era algo con lo que tendría que vivir siempre.

—Llevamos casi media ahora aquí y hace frío, ¿Quieres que yo golpeé la puerta?

Estaban afuera de la casa de su abuela, ella le había pedido que invitara a Scorpius. Y tuvo la absurda idea de no usar red flu, no quería comprobar si tenía acceso o no.

—Yo lo hago.

Golpeó titubeante la puerta y esperaron.

Andrómeda los recibió con una sonrisa tensa y los dejó pasar.

Adentro había un calor abrazador, Teddy no se resistió y la abrazó entregándole las rosas, ella le correspondió totalmente. Estuvieron algunos minutos así.

—Últimamente he estado pensando mucho y me he dado cuenta de que es hora de que conozca a tu novio como es debido y he preparado una cena especial.

Teddy se separó de ella y le sonrió agradecido.

—Se que es difícil aceptar esto, yo… solo quiero estar tranquilo contigo y con Scorp. Quiero que nuestra relación mejore, abuela.

—Tiempo al tiempo, querido.

—Lo sé.

Teddy entrelazó sus dedos con los de Scorpius, quien se había quedado en silencio ante la interacción con su abuela. Lo conocía tan bien, sabía que sus pensamientos iban dirigidos a su propio padre.

—Todo saldrá bien —le susurró.

Scorpius lo miró y le sonrió cálidamente.

—Gracias.

Andrómeda que se había adelantado hacia la cocina les dijo:

—Si ustedes quieren, Draco puede venir. Solo debemos llamarlo.

—No quiero incomodar más la situación.

—No estaría proponiendo esto si antes no hubiera hablado con él —les dijo—. Escuchen, tanto Draco como yo necesitamos tiempo, pero ambos sabemos que ustedes están felices y eso basta.

—Gracias.

—De nada, querido. Ahora iré a la cocina y luego podremos llamarlo.


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Al anochecer, Teddy estaba concentrado mirando la luna llena. Se preguntó si sus padres estarían un poco orgullosos de él, quería creer que sí.

Habían tenido una cena agradable los cuatro, su tío Draco había llegado poco después y, luego, Scorpius y él tuvieron una conversación en privado, así como el propio Teddy y su abuela.

Podría decirse que estaba tranquilo, pero viviendo los estragos de una mala decisión.

Miró a Scorpius dormido, se alejó de la ventana volviendo a la cama con su novio.

Mañana sería otro día.

~ Fin ~