Capítulo 15:

"NICOLÁS FLAMEL"

Al día siguiente todos estaban impacientes por continuar la lectura, como siempre se sentaron en sus respectivos sillones, esperando a los visitantes del futuro, mientras tomaban sus platos de oro y pedían su desayuno (En el caso de Sirius pidió un desayuno como para cuatro personas).

Cuando llegaron los futuristas, vieron que Harry seguía siendo un bebe pero cuando lo sentaron en el sofá, inundo una luz blanca.

Harry volvió a ser el mismo, pero se notaba bastante molesto. -GEORGE!- grito sacando su varita apuntando al desorejado, quien se escondió detrás de Ginny.

-No fui yo, Ginny te dio la poción- la cara de Harry fue como si le hubieran dado un golpe, vio a su novia quien aguantaba las ganas de reír.

-Por favor díganme que no me cambiaron el pañal- murmuro, pero todo el comedor lo escucho, grandes carcajadas fue lo siguiente que se escuchó incluso de los profesores.

-Sigan leyendo- murmuro molesto, se volvió a sentar, pero sus amigos se separaron un poco. Ginny se sentó junto a el y le dio un beso en el cachete haciendo sonreír al azabache.

-Definitivamente Harry es otro con Ginny- aseguraron sus amigos.

-Profesor Dumbledore, me gustaría leer a mí, si no es mucha molestia- dijo el Profesor Slughorn.

-Claro Horace- hizo levitar al libro hasta el regazo del posesor de Pociones, quien lo abrió en la página marcada anteriormente

-Bien empiezo- anuncio el profesor de Pociones -El capítulo se llama "Nicolás Flamel"- dijo asombrado

-Lo encontraron?- preguntaron esperanzados los Merodeadores al Trío. Quienes asintieron orgullosos.

Dumbledore había convencido a Harry de que no buscara otra vez el espejo de Oesed,

-Hizo bien- murmuraron sus padres

y durante el resto de las vacaciones de Navidad la capa invisible permaneció doblada en el fondo de su baúl.

-ESO ES UN INSULTO!- gritaron los Merodeadores, los Gemelos y George viendo a Harry como si fuera un bicho raro

Harry deseaba poder olvidar lo que había visto en el espejo, pero no pudo.

-No creo que nadie pudiera olvidar eso- murmuraron los estudiantes

Comenzó a tener pesadillas.

-Siempre tengo pesadillas- murmuro Harry apoyado su cabeza en su puño. Preocupando a sus familiares, y ganándose un golpe de parte de su novia

Una y otra vez, soñaba que sus padres desaparecían en un rayo de luz verde, mientras una voz aguda se reía.

A varios asistentes se les erizo la piel ya que sospechaban de quien seria esa risa.

-El no debería de tener esos sueños- dijo Lily preocupada.

—¿Te das cuenta? Dumbledore tenía razón. Ese espejo te puede volver loco —dijo Ron, cuando Harry le contó sus sueños.

-El ya está loco- murmuro Ginny logrando que su novio la viera indignado.

Hermione, que volvió el día anterior al comienzo de las clases, consideró las cosas de otra manera.

Estaba dividida entre el horror de la idea de Harry vagando por el colegio tres noches seguidas («¡Si Filch te hubiera atrapado!»)

-Definitivamente Hermione es la conciencia viviente de Harry y Ron- aseguraron los Merodeadores haciendo sonrojar a la castaña

y desilusionada porque finalmente no hubieran descubierto quién era Nicolás Flamel.

-Estoy seguro que ya escuchamos ese nombre- murmuro la Peli-Peli

Ya casi habían abandonado la esperanza de descubrir a Flamel en un libro de la biblioteca,

-Si estaba en la biblioteca, pero no lo buscamos bien- murmuro Ronnie

aunque Harry estaba seguro de haber leído el nombre en algún lado. Cuando empezaron las clases, volvieron a buscar en los libros durante diez minutos durante los recreos.

Harry tenía menos tiempo que ellos, porque los entrenamientos de quidditch habían comenzado también.

-Es hora del verdadero castigo- aseguraron George y Harry.

-No puede ser tan obsesionado, porque James es el Rey de los Obsesionados- justifico el ojigris

-Hey no era tanto-

Wood los hacia trabajar más duramente que nunca. Ni siquiera la lluvia constante que había reemplazado a la nieve podía doblegar su ánimo.

-Ves el es más obsesivo, les hace entrenar en lluvia- se justificó el azabache

Los Weasley se quejaban de que Wood se había convertido en un fanático, pero Harry estaba de acuerdo con Wood.

-NOOOOOO, es un obsesivo como su padre- exclamaron Sirius y Remus, logrando que lo dos Potter's se sonrojaron

Si ganaban el próximo partido contra Hufflepuff, podrían alcanzar a Slytherin en el campeonato de las casas, por primera vez en siete años.

-Aún me duelen esos siete años- aseguraron tristes los leones

Además de que deseaba ganar; Harry descubrió que tenía menos pesadillas cuando estaba cansado por el ejercicio.

-Al menos el Quidditch te servirá de algo- murmuro Lily. Pero su novio soltó un grito.

-El Quidditch sirve para todo ...- antes de que siga hablando su madre le lanzo un hechizo silenciador.

-James por una vez deja de hablar de Quidditch-

Entonces, durante un entrenamiento en un día especialmente húmedo y lleno de barro, Wood les dio una mala noticia.

-Que paso?- preguntaron todos nerviosos.

-Si así están en este primer año- murmuro el azabache a sus amigos -No quiero ni imaginarme como se pondrán con el resto- los futuristas se vieron asustados y preocupados.

-Tienes razón, este fue nuestro año más tranquilo- siguió la castaña

Se había enfadado mucho con los Weasley, que se tiraban en picado y fingían caerse de las escobas.

-Ese truco es para desestresarse- aseguro el ojimiel.

—¡Dejad de hacer tonterías! —gritó—. ¡Ésas son exactamente las cosas que nos harán perder el partido! ¡Esta vez el árbitro será Snape, y buscará cualquier excusa para quitar puntos a Gryffindor!

-QUEJICUS/SNAPE!?- gritaron los dos Merodeadores. El azabache movió los labios y pidió a su novia que le quite el hechizo, lo cual hizo

-A el ni siquiera le gusta el Quidditch- aseguro el ojigris.

George Weasley, al oír esas palabras, casi se cayó de verdad de su escoba.

—¿Snape va a ser el árbitro? —Escupió un puñado de barro—. ¿Cuándo ha sido árbitro en un partido de quidditch? No será imparcial, si nosotros podemos sobrepasar a Slytherin.

Varios asintieron de acuerdo con el chico.

-No entiendo porque Snape quiso ser árbitro-murmuraba confundido- 'tal vez... ¿algo está pasando y no nos hemos dado cuenta?'

El peligrasiento también se preguntaba lo mismo a él no le gustaba el Quidditch

El resto del equipo se acercó a George para quejarse.

—No es culpa mía —dijo Wood—. Lo que tenemos que hacer es estar seguros de jugar limpio, así no le daremos excusa a Snape para marcarnos faltas.

-No juegues- dijo el ojimiel.

-Mejor, que diga que está enfermo- sugirió el ojigris.

-Que finja que se ha roto la pierna- siguió el ojimiel.

-Mejor que se rompe una pierna de verdad- cuando dijo eso Lily y James le dieron un golpe.

-Estás loco si se va a romper una pierna por un juego/No tienen jugador suplente, si no juega van a perder- dijeron los dos al mismo tiempo. Causando risa en los demás presentes.

-Por Merlín James el Quidditch no es una prioridad- los aficionados soltaron un grito de indignación -En estos momentos- agrego

Todo aquello estaba muy bien, pensó Harry; pero él tenía otra razón para no querer estar cerca de Snape mientras jugaba a quidditch.

-Sí que tienes una muy clara y justificable razón- dijo el azabache

Los demás jugadores se quedaron, como siempre, para charlar entre ellos al finalizar el entrenamiento, pero Harry se dirigió directamente a la sala común de Gryffindor; donde encontró a Ron y Hermione jugando al ajedrez

El ajedrez era la única cosa a la que Hermione había perdido, algo que Harry y Ron consideraban muy beneficioso para ella.

-Tenías que aprender a perder- se excusaron los dos amigos al ver la mirada que les mandaba la castaña.

—No me hables durante un momento —dijo Ron, cuando Harry se sentó al lado—. Necesito concen... —vio el rostro de Harry—. ¿Qué te sucede? Tienes una cara terrible.

-Si que tienes una gran sensibilidad- murmuraron los estudiantes

En tono bajo, para que nadie más los oyera, Harry les explicó el súbito y siniestro deseo de Snape de ser árbitro de quidditch.

-Hay algo que no se hayan contado?- preguntaron los Merodeadores.

-No sé ¿Harry ay algo que no nos contaste? ¿Tal vez en nuestro sexto año?- inquirió el pelirrojo. Logrando que su novia y hermana le den un golpe, mientras el azabache le sacaba la lengua

—No juegues —dijo de inmediato Hermione.

—Diles que estás enfermo —añadió Ron.

-Es oficial, Hermi es Luni y Ron es el Chucho- afirma el azabache.

—Finge que se te ha roto una pierna —sugirió Hermione.

—Rómpete una pierna de verdad —dijo Ron.

-Su parecido da mucho miedo- murmuro Marlene a Alice quien asintió

—No puedo —dijo Harry—. No hay un buscador suplente. Si no juego, Gryffindor tampoco puede jugar.

-Corni piensa igual que un niño de once años- se burla el ojigris.

-Tú y Remus también piensan como niños de once años- Lily le reprocha. Los dos mencionados le sacan la lengua.

En aquel momento Neville cayó en la sala común. Nadie se explicó cómo se las había arreglado para pasar por el agujero del retrato, porque sus piernas estaban pegadas juntas, con lo que reconocieron de inmediato el Maleficio de las Piernas Unidas.

-Creo que ya sabemos quién es no sobrino?- inquirió Andrómeda Tonks viendo directamente a Draco, al igual que todos los leones, sobretodo sus futuros padres ¡

El rubio se hundió más en su asiento mientras hacia un divertido puchero -Eres mala tía Meda- le murmura. -Pero me salió bien el maleficio, es complicado cuando solo tienes once años- dice con una sonrisa inocente, ganándose más golpes de los futuristas

Su madre (Narcissa) vio sorprendida la interacción de su hermana y su hijo, ya que mostraba más confianza con ella.

Había tenido que ir saltando todo el camino hasta la torre Gryffindor.

Todos empezaron a reírse, salvo Hermione, que se puso de pie e hizo el contra-maleficio.

-Gracias- le agradecieron los padres del rubio.

Las piernas de Neville se separaron y pudo ponerse de pie, temblando.

—¿Qué ha sucedido? —preguntó Hermione, ayudándolo a sentarse junto a Harry y Ron.

—Malfoy —respondió Neville temblando—. Lo encontré fuera de la biblioteca. Dijo que estaba buscando a alguien para practicarlo.

-Qué tal si lo practicamos contigo?- preguntaron amenazadoramente los Merodeadores

-Podías lanzarme también el maleficio- murmuro Draco.

-Y que tus guardaespaldas me ataquen? No gracias- Neville le respondió divertido.

—¡Ve a hablar con la profesora McGonagall! —lo instó Hermione—.¡Acúsalo!

-Eso es lo correcto- aseguraron los estudiantes y la Profesora mencionada

Neville negó con la cabeza.

—No quiero tener más problemas —murmuró.

-Tienes que hacerle frente- grito obvio el ojigris

—¡Tienes que hacerle frente, Neville! —dijo Ron—. Está acostumbrado a llevarse a todo el mundo por delante, pero ésa no es una razón para echarse al suelo a su paso y hacerle las cosas más fáciles.

-Así se habla hijo/Ron/hermano/Won-Won- gritaron al mismo tiempo los Señores Weasley, los Merodeadores y sus hermanos.

-Won-Won- preguntaron los Merodeadores confundidos por como lo llamaron George y Ginny. Pero los futuristas dieron una gran carcajada, excepto Hermione.

-Lo sabrán en el sexto libro- dijo el azabache aun riéndose

—No es necesario que me digas que no soy lo bastante valiente para pertenecer a Gryffindor; eso ya me lo dice Malfoy —dijo Neville, atragantándose.

-Así, él tampoco es tan ...- dijo el ojigris intentando buscar alguna característica de los Slytherin que Draco no tenga, bajo la mirada analítica del Hurón; pero se quedó callado, logrando que el hurón ponga una sonrisa de satisfacción.

Harry buscó en los bolsillos de su túnica y sacó una rana de chocolate, la última de la caja que Hermione le había regalado para Navidad. Se la dio a Neville, que parecía estar a punto de llorar.

El mencionado se sonrojo por lo leído

—Tu vales por doce Malfoy's —dijo Harry—. ¿Acaso no te eligió para Gryffindor el Sombrero Seleccionador? ¿Y dónde está Malfoy? En la apestosa Slytherin.

-Empezaste bien y terminaste mal- dijo Draco. -Slytherin es la mejor casa- murmuro lo último molesto

-Era mi impresión de la casa- se excusó el azabache.

-Ustedes tampoco hacían mucho para cambiarla- continuo Ginny abrazándose por la cintura del azabache

Neville dejó escapar una débil sonrisa, mientras desenvolvía el chocolate.

—Gracias, Harry... Creo que me voy a la cama... ¿Quieres el cromo? Tú los coleccionas, ¿no?

Mientras Neville se alejaba, Harry miró el cromo de los Magos Famosos.

—Dumbledore otra vez —dijo— Él fue el primero que...

Bufó. Miró fijamente la parte de atrás de la tarjeta. Luego levantó la vista hacia Ron y Hermione.

—¡Lo encontré! —susurró

-En un cromo?- preguntaron todos sorprendidos.

-El cromo de Dumbledore, menciona a Flamel- dice emocionado el ojimiel.

-Tanto se demoraron, lo leyeron hace dos días, nosotros esperamos más de cinco meses- se quejo Ron.

—. ¡Encontré a Flamel! Os dije que había leído ese nombre antes. Lo leí en el tren, viniendo hacia aquí. Escuchad lo que dice: «El profesor Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald, en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón ¡y por su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel!».

-Es un alquimista- murmuro la pelirroja -La piedra Filosofal!- grito extasiada -Lo mencionan en un libro de la biblioteca sobre la alquimia- explico al ver que casi nadie entendía de que hablaba.

Hermione dio un salto. No estaba tan excitada desde que le dieron la nota de su primer trabajo.

-Oye- la mencionada se quejó sonrojada.

-Son mis pensamientos, no los controlo- se excusó divertido

—¡Esperad aquí! —dijo, y se lanzó por la escalera hacia el dormitorio delas chicas. Harry y Ron casi no tuvieron tiempo de intercambiar una mirada de asombro y ya estaba allí de nuevo, con un enorme libro entre los brazos.

—¡Nunca pensé en buscar aquí! —susurró excitada—. Lo saqué de la biblioteca hace semanas, para tener algo ligero para leer.

-Ligero?, eso no se escucha para nada ligero- dijo Sirius

—¿Ligero? —dijo Ron, pero Hermione le dijo que esperara, que tenía que buscar algo y comenzó a dar la vuelta a las páginas, enloquecida, murmuran dopara sí misma.

-Ahora me dices loca-

-Parecías- respondió el azabache ganándose un golpe por la castaña

Al fin encontró lo que buscaba.

—¡Lo sabía! ¡Lo sabía!

—¿Podemos hablar ahora? —dijo Ron con malhumor. Hermione hizo caso omiso de él.

-Siempre hace "caso omiso de él"- se burló Ginny de la pareja.

-Silencio Ginny o les cuento?- pregunto amenazadoramente la castaña.

-No te atreverías- dijo ofendida

-No estés tan segura- respondió burlona.

La pelirroja paso su cabeza por debajo del brazo de su novio -Harry tu hermana malvada me está molestando- se quejó a su novio como una niña pequeña, logrando que el comedor riera y que su novio le dé un beso en la cabeza.

Sus padres lo vieron con ternura, claro que el señor Weasley quería matar a Harry por besar a su niñita.

—Nicolás Flamel —susurró con tono teatral— es el único descubridor conocido de la Piedra Filosofal.

Aquello no tuvo el efecto que ella esperaba.

-No entendíamos nada de lo que decías- se excusó Ron.

—¿La qué? —dijeron Harry y Ron.

—¡Oh, no lo entiendo! ¿No sabéis leer? Mirad, leed aquí.

-Estaba toda emocionada y ustedes lo arruinan- se excusa la castaña cruzándose de brazos

Empujó el libro hacia ellos, y Harry y Ron leyeron:

El antiguo estudio de la alquimia está relacionado con el descubrimiento de la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que tiene poderes asombrosos. La piedra puede transformar cualquier metal en oro puro. También produce el Elixir de la Vida, que hace inmortal al que lo bebe. Se ha hablado mucho de la Piedra Filosofal a través de los siglos, pero la única Piedra que existe actualmente pertenece al señor Nicolás Flamel, el notable alquimista y amante de la ópera. El señor Flamel, que cumplió seiscientos sesenta y cinco años el año pasado, lleva una vida tranquila en Devon con su esposa Perenela (de seiscientos cincuenta y ocho años).

-Que piedra más asombrosa- murmuraron los estudiantes

-El perro debe de estar cuidando la piedra, seguro le pidió a Dumbledor que la cuidara, eso es lo que quiere conseguir el ladrón- simplifico el ojimiel.

-Cualquiera querría esa piedra transforma el metal el oro, el prácticamente un elixir de la vida- sigue el azabache emocionado.

-Por eso no lo encontraron en los libros de historia, solo debe de mencionarse en libros muy antiguos- termino el ojigris.

-Buen razonamiento- les felicito el auror complacido con los estudiantes -Espero verlos el próximo año en las pruebas de aurores- dijo lo último con una sonrisa. Los Merodeadores se sonrojaron mientras eran felicitados por sus amigos y padres.

—¿Veis? —dijo Hermione, cuando Harry y Ron terminaron—. El perro debe de estar custodiando la Piedra Filosofal de Flamel. Seguro que le pidió a Dumbledore que se la guardase, porque son amigos y porque debe de saber que alguien la busca. ¡Por eso quiso que sacaran la Piedra de Gringotts!

—¡Una piedra que convierte en oro y hace que uno nunca muera! —dijo Harry—. ¡No es raro que Snape la busque! Cualquiera la querría.

—Y no es raro que no pudiéramos encontrar a Flamel en ese Estudio del reciente desarrollo de la hechicería —dijo Ron—. Él no es exactamente reciente si tiene seiscientos sesenta y cinco años, ¿verdad?

-Ustedes dijeron practicante lo mismo que los chicos- se burló Marlene de los Merodeadores.

-También espero que ustedes se presenten en las pruebas de aurores de su tiempo- dijo Moody sorprendido por el razonamiento de los jóvenes. Los mencionados se sonrojaron aún no eran buenos recibiendo cumplidos.

A la mañana siguiente, en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, mientras copiaban las diferentes formas de tratar las mordeduras de hombre lobo,

Remus se tensó, pero se relajó al sentir las manos de sus amigos en sus hombros, mientras estos le daban un ligero apretón en los hombros

Harry y Ron seguían discutiendo qué harían con la Piedra Filosofal si tuvieran una.

Hasta que Ron dijo que él se compraría su propio equipo de quidditch y Harry recordó el partido en que tendría a Snape de árbitro.

—Jugaré —informó a Ron y Hermione—. Si no lo hago, todos los Slytherin's pensarán que tengo miedo de enfrentarme con Snape. Les voy a demostrar... les voy a borrar la sonrisa de la cara si ganamos.

-Eso cachorro- le felicito el ojigris.

-Siempre y cuando no le borren a el- murmuro preocupado el ojimiel.

-Y a mí me dice que soy negativo- se quejó James

—Siempre y cuando no te borren a ti del terreno de juego —dijo Hermione.

Sin embargo, a medida que se acercaba el día del partido, Harry se ponía más nervioso, pese a todo lo que le había dicho a sus amigos.

El resto del equipo tampoco estaba demasiado tranquilo. La idea de alcanzar a Slytherin en el torneo de la casa era maravillosa,

-Nadie te lo niega- comentaron los estudiantes de las tres casas

nadie lo había conseguido en siete años, pero ¿podrían hacerlo con aquel árbitro tan parcial?

-Si atrapas rápido la snitch hay posibilidad de ganar- murmuraron algunos aficionados del juego

Harry no sabía si se lo imaginaba o no, pero veía a Snape por todas partes.

-Tengo mejores cosas que hacer que seguir a Potter- dijo con desprecio el peligrasiento

Por momentos, hasta se preguntaba si Snape no lo estaría siguiendo para atraparlo.

Las clases de Pociones se convirtieron en torturas semanales para Harry, por la forma en que lo trataba Snape.

-Los inconvenientes entre estudiantes y maestro no deben de afectar a las clases- murmuraron molestos los profesores

¿Era posible que Snape supiera que ellos habían averiguado lo de la Piedra Filosofal? Harry no se imaginaba cómo podía saberlo... aunque algunas veces tenía la horrible sensación de que Snape podía leer los pensamientos.

-Hacer eso está prohibido- le "recordó" la pelirroja, molesta por el trato de su ex-mejor amigo.

Harry supo, cuando le desearon suerte en la puerta de los vestuarios, la tarde siguiente, que Ron y Hermione se preguntaban si volverían a verlo con vida.

-Eso ya es dramatizar un poco, pero si estábamos muy preocupados- dijo la castaña

Aquello no era lo que uno llamaría reconfortante. Harry casi no oyó las palabras de Wood, mientras se ponía la túnica de quidditch y cogía su Nimbus 2.000.

Ron y Hermione, entre tanto, encontraron un sitio en las gradas, cerca de Neville, que no podía entender por qué estaban tan preocupados, ni por qué llevaban sus varitas al partido.

-Que traman ustedes dos?- preguntaron los Merodeadores.

Lo que Harry no sabía era que Ron y Hermione habían estado practicando en secreto el Maleficio de las Piernas Unidas.

-No estaba enterado de eso- les reclamo el azabache

-ES EL FIN DEL MUNDO RON Y HERMIONE LE OCULTARON ALGO A HARRY!- grito desesperada Ginny escondiéndose con George que le siguió el juego.

-Definitivamente es la mejor nuera de la vida- afirmaron James y Lily.

Se les ocurrió la idea cuando Malfoy lo utilizó con Neville, y estaban listos para utilizarlo con Snape, si daba alguna señal de querer hacer daño a Harry

-Son unos grandes amigos- aseguro Marlene.

-Claro se meterían en un grave problema- dijo Alice.

-Que es la vida sin algo de riesgo- dijo el ojigris

—No te olvides, es locomotor mortis —murmuró Hermione, mientras Ron deslizaba su varita en la manga de la túnica.

—Ya lo sé —respondió —. No me des la lata.

Mientras tanto, en el vestuario, Wood había llevado aparte a Harry

—No quiero presionarte, Potter; pero si alguna vez necesitamos que se capture en seguida la snitch, es ahora. Necesitamos terminar el partido antes de que Snape pueda favorecer demasiado a Hufflepuff.

-Sin presiones Harry- se burló el desorejado, Harry solo le saco la lengua

—¡Todo el colegio está allí fuera! —dijo Fred Weasley, espiando a través de la puerta—. Hasta... ¡Vaya, Dumbledore ha venido al partido!

-Genial así no podrán hacerte daño- dijo James feliz

El corazón de Harry dio un brinco.

—¿Dumbledore? —dijo, corriendo hasta la puerta para asegurarse. Fred tenía razón. Aquella barba plateada era inconfundible.

Harry tenía ganas de reírse a carcajadas, del alivio que sentía. Estaba a salvo. No había forma de que Snape se animara a hacerle algo si Dumbledore estaba mirando.

-Me siento honrado ante tanta confianza-río el profesor apenado, pero sin llegar a sonrojarse

Tal vez por eso Snape parecía tan enfadado mientras los equipos desfilaban por el terreno de juego, algo que Ron también notó.

—Nunca vi a Snape con esa cara de malo —dijo a Hermione—. Mira, ya salen. ¡Eh!

Alguien había golpeado a Ron en la parte de atrás de la cabeza.

-Cada vez que apareces haces algo estúpido- le dijo Ron, el rubio solo le saco la lengua

Era Malfoy.

—Oh, perdón, Weasley, no te había visto.

Malfoy sonrió burlonamente a Crabbe y Goyle. —Me pregunto cuánto tiempo durará Potter en su escoba esta vez. ¿Alguien quiere apostar? ¿Qué me dices, Weasley?

-He solo yo puedo apostar- se quejó el desorejado

Ron no le respondió: Snape acababa de pitar un penalti a favor de Hufflepuff, porque George Weasley le había tirado una bludger. Hermione, que tenía los dedos cruzados sobre la falda, observaba sin cesar a Harry, que circulaba sobre el juego como un halcón, buscando la snitch.

—¿Sabéis por qué creo que eligen a la gente para la casa de Gryffindor? —dijo Malfoy en voz alta unos minutos más tarde,

-Así ¿quienes solo entran a Gryffindor?- preguntaron molestos los leones, el rubio solo les sonrío nervioso

mientras Snape daba otro penalti a Hufflepuff, sin ningún motivo

-Porque los profesores no dicen nada sobre esos penaltis- se quejaron los Gryffindor's

—. Es gente a la que le tienen lástima. Por ejemplo, está Potter; que no tiene padres,

-Hey!- se quejaron James y Lily

luego los Weasley, que no tienen dinero...

-Definitivamente tienes suerte de estar cambiando- amenazaron los hermanos Weasley

Y tú, Longbottom, que no tienes cerebro.

La pareja miro fulminante al rubio que se encogió un poco en su lugar

Neville se puso rojo y se volvió en su asiento para encararse con Malfoy

—Yo valgo por doce como tú, Malfoy —tartamudeó.

-Eso Neville!- gritaron emocionados los leones, sonrojándolo

Malfoy, Crabbe y Goyle estallaron en carcajadas, pero Ron, sin quitar los ojos del partido, intervino.

-Estaba nervioso- se excuso

—Así se habla, Neville.

—Longbottom, si tu cerebro fuera de oro serías más pobre que Weasley, y con eso te digo todo.

-Algo que decir Malfoy- dijeron los leones molestos.

El rubio no dijo nada, pero seguía con la cabeza levantada

La preocupación por Harry estaba a punto de acabar con los nervios de Ron.

—Te prevengo, Malfoy... Una palabra más...

—¡Ron! —dijo de pronto Hermione—. ¡Harry...!

—¿Qué? ¿Dónde?

-El anterior juego caíste de tu escoba, estábamos muy nerviosos y preocupados- aseguraron la pareja

Harry había salido en un espectacular vuelo, que arrancó gritos de asombro y vivas entre los espectadores. Hermione se puso de pie, con los dedos cruzados en la boca, mientras Harry se lanzaba velozmente hacia el campo, como una bala.

—Tenéis suerte, Weasley, es evidente que Potter ha visto alguna moneda en el campo —dijo Malfoy

Ron estalló.

-Eso no es bueno- aseguraron sus amigos.

-No me digas- respondió Draco sarcástico.

-Pero Hermione da mejores puñetazos y golpes- dijo el azabache. El rubio los vio con ojos entrecerrados mientras el trío reía.

-De que nos perdimos?- preguntaron los otros futuristas.

-Lo sabrán en el tercer libro- contesto la castaña sonrojada

Antes de que Malfoy supiera lo que estaba pasando, Ron estaba encima de él, tirándolo al suelo.

-No! nos perdimos la primera pelea de Ronnie- se lamentaron George y Ginny.

-No lo incentiven- les regaño la señora Weasley

Neville vaciló, pero luego se encaramó al respaldo de su silla para ayudar.

—¡Vamos, Harry! —gritaba Hermione, subiéndose al asiento para ver bien a Harry, sin darse cuenta de que Malfoy y Ron rodaban bajo su asiento y sin oírlos gritos y golpes de Neville, Crabbe y Goyle.

-Te peleaste contra ellos dos tu solo?- preguntaron sorprendidos los leones.

Neville asintió sonrojado, mientras ellos festejaban

En el aire, Snape puso en marcha su escoba justo a tiempo para ver algo escarlata que pasaba a su lado, y que no chocó con él por sólo unos centímetros. Al momento siguiente Harry subía con el brazo levantado en gesto de triunfo y la mano apretando la snitch.

-Eso es un nuevo récord!- gritaron felices los leones mientras festejaban el futuro triunfo de Gryffindor junto a otras casas

Las tribunas bullían. Aquello era un récord, nadie recordaba que se hubiera atrapado tan rápido la snitch.

-Ese es mi cervatillo/hijo/cachorro/sobrino- gritaron felices los Merodeadores y Lily

—¡Ron! ¡Ron! ¿Dónde estás? ¡El partido ha terminado! ¡Hemos ganado! ¡Gryffindor es el primero! —Hermione bailaba en su asiento y se abrazaba con Parvati Patil, de la fila de delante.

Harry saltó de su escoba, a centímetros del suelo. No podía creerlo. Lo había conseguido... El partido había terminado y apenas había durado cinco minutos.

-ESE ES MI CERVATILLO, SOLO EN CINCO MINUTOS- exclamo feliz el azabache mientras abrazaba a su hijo.

-Merlín dame paciencia- pidió Harry

Mientras los de Gryffindor se acercaban al terreno de juego, vio que Snape aterrizaba cerca, con el rostro blanco y los labios tirantes. Entonces Harry sintió una mano en su hombro y, al darse la vuelta, se encontró con el rostro sonriente de Dumbledore.

—Bien hecho —dijo Dumbledore en voz baja, para que sólo Harry lo oyera—. Muy bueno que no buscaras ese espejo... que te mantuvieras ocupado... excelente...

-Todos estamos de acuerdo a que no busques el espejo- aseguraron los amigos y familiares del azabache

Snape escupió con amargura en el suelo.

-Sí que está molesto- murmuro el ojigris

Un rato después, Harry salió del vestuario para dejar su Nimbus 2.000 en la escobera. No recordaba haberse sentido tan contento. Había hecho algo de lo que podía sentirse orgulloso.

Ya nadie podría decir que era sólo un nombre célebre.

El aire del anochecer nunca había sido tan dulce. Anduvo por la hierba húmeda, reviviendo la última hora en su mente, en una feliz nebulosa: los Gryffindors corriendo para llevarlo en andas, Ron y Hermione en la distancia, saltando como locos, Ron vitoreando en medio de una gran hemorragia nasal...

-No fue tan grave- agrego Ron al ver la cara de horror de su madre

Harry llegó a la cabaña. Se apoyó contra la puerta de madera y miró hacia Hogwarts, cuyas ventanas despedían un brillo rojizo en la puesta del sol.

Gryffindor a la cabeza. Él lo había hecho, le había demostrado a Snape...

Y hablando de Snape.

-Que hizo esta vez?-

Una figura encapuchada bajó sigilosamente los escalones delanteros del castillo. Era evidente que no quería ser visto dirigiéndose a toda prisa hacia el bosque prohibido.

La victoria se apagó en la mente de Harry mientras observaba. Reconoció a la figura que se alejaba. Era Snape, escabulléndose en el bosque, mientras todos estaban en la cena...

-Qué planea?- preguntaron los Merodeadores

¿Qué sucedía? Harry saltó sobre su Nimbus 2.000 y se elevó. Deslizándose silenciosamente sobre el castillo, vio a Snape entrando en el bosque. Lo siguió.

-Que novedad, ustedes siguen a todo el mundo- dijo Draco sarcástico

Los árboles eran tan espesos que no podía ver adónde había ido Snape. Voló en círculos, cada vez más bajos, rozando las copas de los árboles, hasta que oyó voces. Se deslizó hacia allí y se detuvo sin ruido, sobre un haya. Con cuidado se detuvo en una rama, sujetando su escoba y tratando de ver a través de las hojas.

Moddy escuchaba todo complacido -Eso es muchacho sigiloso, pero siempre en alerta-

Abajo, en un espacio despejado y sombrío, vio a Snape. Pero no estaba solo. Quirrell también estaba allí.

-Que hacía con Quirrell?- pregunto el ojimiel.

-Algo no cuadra ahí- siguió James

Harry no podía verle la cara, pero tartamudeaba como nunca. Harry se esforzó por oír lo que decían.

-Tu escuchas todo- aseguraron sus amigos

—... n-no sé p-por qué querías ver-verme j-justo a-aquí, de entre t-todos los l-lugares, Severus...

—Oh, pensé que íbamos a mantener esto en privado —dijo Snape

El ojigris soltó una carcajada. Varios alumnos lo vieron confundidos.

-Que mosca le pico Black?- pregunto Marlene.

-Sácalo de contexto, "mantener en privado"- resalto lo último. Algunos estudiantes al entender a qué se refería también se rieron con Sirius, mientras el ojigris se ponía rojo de furia.

-Tu mente es un asco Sirius- le reprocho su prima Andromeda.

-Oh vamos, suena como si tuvieran una relación secreta- explico para los inocentes.

-Sirius silencio- pidieron James y Remus.

-Aburridos- murmuro el ojigris

con voz gélida—. Después de todo, los alumnos no deben saber nada sobre la Piedra Filosofal.

Harry se inclinó hacia delante. Quirrell tartamudeaba algo y Snape lo interrumpió.

—¿Ya has averiguado cómo burlar a esa bestia de Hagrid?

—P-p-pero Severus, y-yo...

—Tú no querrás que yo sea tu enemigo, Quirrell —dijo Snape, dando un paso hacia él.

—Y-yo no s-sé qué...

—Tú sabes perfectamente bien lo que quiero decir.

-Definitivamente algo no cuadra bien ahí- murmuro el ojigris, varios lo vieron sorprendidos. Hace un momento se reía como loco y ahora estaba más serio que la profesora McGonagall

Una lechuza dejó escapar un grito y Harry casi se cae del árbol. Se enderezó a tiempo para oír a Snape decir:

—... tu pequeña parte del abracadabra. Estoy esperando.

—P-pero y-yo no...

—Muy bien —lo interrumpió Snape—. Vamos a tener otra pequeña charla muy pronto, cuando hayas tenido tiempo de pensar y decidir dónde están tus lealtades.

Se echó la capa sobre la cabeza y se alejó del claro. Ya estaba casi oscuro, pero Harry pudo ver a Quirrell inmóvil, como si estuviera petrificado.

-Suena como si Snape de verdad quiere robar la piedra- murmuro Frank

—¿Harry, dónde estabas? —preguntó Hermione con voz aguda.

—¡Ganamos! ¡Ganamos! ¡Ganamos! —gritaba Ron al tiempo que daba palmadas a Harry en la espalda—. ¡Y yo le puse un ojo negro a Malfoy y Neville trató de vencer a Crabbe y Goyle él solo!

Los hermanos Weasley volvieron a festejar para intentar aligerar el ambiente tenso

Todavía está inconsciente, pero la señora Pomfrey dice que se pondrá bien.

-Estar inconsciente él lo mínimo que se puede conseguir al pelear con ellos- murmuro orgulloso Frank, mientras Alice negaba molesta

Todos te están esperando en la sala común, vamos a celebrar una fiesta, Fred y George robaron unos pasteles y otras cosas de la cocina...

—Ahora eso no importa —dijo Harry sin aliento—. Vamos a buscar una habitación vacía, ya veréis cuando oigáis esto...

-No nos sorprende- murmuraron los futuristas

Se aseguró de que Peeves no estuviera dentro antes de cerrar la puerta, y entonces les contó lo que había visto y oído.

—Así que teníamos razón, es la Piedra Filosofal y Snape trata de obligar a Quirrell a que lo ayude a conseguirla. Le preguntó si sabía cómo pasar ante Fluffy y dijo algo sobre el «abracadabra» de Quirrell... Eso significa que hay otras cosas custodiando la Piedra, además de Fluffy, probablemente cantidades de hechizos, y Quirrell puede haber hecho algunos encantamientos anti-Artes Oscuras que Snape necesita romper...

-Deben de haber puesto muchas protecciones para algo tan valioso como la piedra- aseguraron los Merodeadores

—¿Quieres decir que la Piedra estará segura mientras Quirrell se oponga a Snape? —preguntó alarmada Hermione.

-Si fuera así, no durara mucho- aseguro el ojigris. -Pero ya no estoy tan seguro si Snape quiere robarla- murmuro lo último

—En ese caso no durará mucho —dijo Ron.

-Aquí termina el capítulo- informo el profesor Slughorn.

-Gracias Horace, jóvenes almuercen y seguimos con la lectura-

Se escuchó el ruido de los platos y los cubiertos, cuando los alumnos pidieron sus comidas; después de media hora estaban listos para volver a leer.

-Yo quiero ser el siguiente en leer- pidió Fabian. Hizo levitar el libro y abrió los ojos al leer el titulo -Van a estar en graves problemas- les advirtió al trío.

-Oh vamos ni que hallan peleado contra un dragón- se burló el ojigris, el Trío palideció.

-Gin trajiste la capa?- pregunto a su novia asustado, la pelirroja divertida les dio la capa de invisibilidad al trío.

-"Noberto, el Ridgeback Noruego"-