Epilogo
Aizen poco a poco estaba empezando a recuperar la movilidad de sus brazos y piernas, al menos la que no estaba rota, esto a su vez conllevo a que el dolor de sus heridas se hiciera presente, el paralizante que Karin le había siniestrado de forma tan placentera estaba empezando a perder poco a poco su efecto. Y con cada punzada en sus músculos el ahora ex lord recordaba con ira e humillación como fue engañado y derrotado.
Ni siquiera tuvo una muerte digna… ni siquiera eso le pudieron dar sus enemigos.
En ese momento las paredes de madera le parecían sumamente pequeñas a nuestro querido ex lord, los grilletes de sus muñecas parecían estar a fuego por el dolor que le causaba su contacto, pero no seria su fin…
-Ichigo Kurosaki… te arrepentirás…- susurro con gran ira el Lord apretando fuertemente sus manos.
El calor de los grilletes quemando su carne estaba en su mente, pero era tan real para Aize, debía escarpar y planear su venganza.
-Ve a descansar Sado.- Aizen se percató de una conocida voz detrás de la puerta de su prisión.
-Estas seguro.- se escuchó la tajante voz de Chad.
-Estaré bien.- el ex Lord reconoció la voz de Ishida.- No me busques hasta la mañana.-
Aizen pensó estúpidamente que solo era un cambio de Guardia, pero su teoría fue votada a la basura segundos después al escuchar el pisar de la nieve alejándose de la prisión y la puerta de madera abriéndose.
-Vaya, Vaya. A quien tenemos aquí.- saludo Aizen de forma sarcástica.- ¿Dime una cosa? Que se siente seguir siendo el perrito faldero de tu "hermano".-
Ishida no respondió, solo se quedó en medio de la habitación observando las heridas de un moribundo Aizen.
-¿Cómo recompenso Ichigo tu lealtad? ¡No lo digas! Se divorció de la mujer que amas y ahora está esperándote desnuda en tu cabaña.-intento poner a Ishida en contra de Ichigo.- Yo te la hubiera dado desnuda y lista para convertirse en tu esposa si solo me lo hubieras pedido.-
Ishida frunció levemente el ceño preguntándose como Aizen sabia tanto, pero la respuesta fue mas que obvia sabiendo quien fue la "Aliada" de Aizen.
-Karin rebelo muchas cosas…- respondió el Quicy dando un paso hacia Aizen.- Pero cambiando de tema… ¿Qué se sintió? ¿Qué sentido tocar su tersa y suave piel?- pregunto a un metro del prisionero.
-Hablas de tu amada… si lo quieres saber te lo diré. Después de todo tu nunca podrás sentir su suave y apetecible piel entre tus dedos.- comento Aizen divertido al ver el interés en el rostro de Ishida.- Fue algo magistral tocar esos grandes pechos, es como usar una espada semi-nueva, el filo estaba casi intacto por la falta de uso.- rio levemente el Lord pensando que su ataque psicológico estaba dando frutos.
Ishida cerró los ojos unos segundos dejando escapar de su boca un suspiro.
-Tus heridas son graves, pero sanaran solas con el tiempo. En estos momentos solo eres un herido con el que un niño podría jugar- comento Ishida sin mostrar interés sacando una llave de sus ropas.
Aizen no pudo evitar sorprenderse al escuchar como la llave era incrustada en el grillete de las esposas liberando sus manos.
-¿Puedes caminar?- pregunto el Quincy observando al antiguo Lord.- Porque si no es así coloca tus manos sobre mis hombros y vámonos.- ordeno el Quincy colocándose en cuclillas para que el ex Lord fuera capaz de sujetarse.
Tal vez fueron las hierbas suministradas por Karin y la perdida de razón causada por la desesperación. Pero Aizen pasó sus manos por el hombro de Ishida.
-Te diste cuenta muy tarde Quincy.- comento el ex Lord parándose con mucha dificultad.
Ishida no respondió, solo empezó a caminar arrastrando a un mal herido Aizen. Con mucha torpeza y lentitud el ex lord apenas podía dar pasos producto de sus heridas.
Cuando ambos llegaron a la puerta Ishida saco la cabeza y observo a todas direcciones antes de tomar rumbo hacia el bosque y perderse en la oscuridad.
-0-
Horas después la noticia del escape de Aizen llego a los oídos de los altos mandos que se encontraban en la aldea.
-¿Escapo?- comento Unohana sin verdadero interés degustando un delicioso cerdo recién cocinado.
La Lord y matriarca respectivamente se encontraban en una pequeña reunión improvisada, básicamente Unohana tenia hambre.
-¡Como puede ser eso posible!- Rukia si mostro estar mas interesada.- Hay que organizar grupos de búsqueda.- Ordeno la matriarca levantándose de su asiento.
Pero ninguno de los altos mandos de Ichigo se levantó de sus respectivas mesas, ni Yuzu, Yoruichi, Chad, nadie se levantó como si no les importara la desaparición del hombre que podría asesinar al inconsciente Lord.
-Viste como lo dejo Ichigo… ese infeliz no llegara muy lejos sin ayuda.- comento Karin con una sonrisa de superioridad recostada en uno de los pilares. –Ya aparecerá.- comento sin mostrarse preocupada en lo absoluto, aún tenía que solucionar el tema de la falsa traición, pero esos eran temas menores.
-Los cazadores lo encontraran y lo regresaran.- comento Yoruichi cruzándose de brazos.
Rukia frunció levemente el ceño percatándose que algo pasaba.
-¡Mierda!- escucho el grito de Ichika al fondo del gran salón, al parecer estaba enseñándole a Yachiru como trepaba por las vigas hasta que por un mal paso callo sobre una de las mesas.- ¡Estoy bien!- exclamo al percatarse que todos la voltearon a ver.
Rukia rodo los ojos al ver a su hija hacer de las suyas, pero de forma casi inmediata retomo la mirada seria, ella estaba dispuesta a todo para re-capturar a Aizen, un Lord despechado era muy peligroso, con cada segundo sin buscar era un segundo a favor de Aizen.
-Coordinare una búsqueda.- exclamo Rukia caminando a la puerta después de levantarse de golpe.
Pero antes que la matriarca si quiera tocara la madera, la puerta se abrió dejando ver al mismísimo Urahara.
-¿Ya sabes las noticias?- pregunto Rukia dejando pasar al rubio.
-Acabo de enterarme.- comento el rubio con una mirada neutral.
-¿Y que harás tercer al mando?- pregunto Karin de forma sarcástica.
-Por el momento nada, con sus heridas y el tiempo que hace haya fuera, lo mas seguro es que ahora sea comida de osos o lobos.- comento sentándose en la mesa de su esposa.- Además a cabo de volver del bosque… uno de los cazadores encontró algo interesante.- comento tomando un tarro de cerveza de la mesa.
-Algo interesante, ¿Qué es interesante?- pregunto Unohana observando a Urahara.
-Un cadáver…- respondió el rubio dando un largo sorbo.
-¿Aizen?- pregunto Rukia interesada.
Urahara como era típico de su persona oculto sus ojos con su particular sombrera y se dispuso a darle el último trago a su tarro. Y antes que pudiera abrir la boca…
…Ishida emergió del cuarto donde se encontraba la ahora matriarca.
-¿Qué tal Orihime?- pregunto Yoruichi observando a Ishida directamente.
-Hanataro le acaba de dar otra de sus infusiones para que pudiera dormir.- respondió observando a cada miembro en la habitación.- ¿Qué pasa? ¿Ya encontraron a Aizen?- pregunto sin mostrar verdadera curiosidad.
-De eso estábamos hablando Ishida. Se encontró un cuerpo en el bosque.- comento Urahara jugando con el fuego de la vela sobre su mesa.
-¿Aizen?- al igual que Rukia, Ishida también pregunto, solo que este no mostro confusión.
-No lo sé… al pobre infeliz le practicaron una "Agila de sangre".- Revelo Urahara como si se tratara de cualquier cosa.
Jinta, Yuzu y Karin no pudieron evitar abrir los ojos. Una "Agila de Sangre" era el mayor castigo que se le podía dar a un condenado. No por nada era el mas sangriento y doloroso de los castigos. Tan sangriento que hasta era un mito en muchas tribus y clanes. Con un proceso de elaboración tan cruel que el hombre le quedaba cortó con respecto al resultado final.
El "Agila de Sangre" era el mayor castigo y consistía en nada mas y nada menos que la ejecución de una pobre victima abriendo su espalda para retirar la piel, después se retiraba el musculo de la espalda dejando a la vista los huesos de las costillas y los pulmones, y después de todo esto las costillas eran separada de la vértebra para después abrirlas con todo y pulmones si era posible, todo con el fin que la pobre victima tuviera unas "alas" hechas por con sus propias costillas. Y sumando a todo esto se tenía la costumbre de despertar a la víctima con hierros a fuego vivo cada vez que sucumbía al desmayo o mantenerlo despierto con hierbas, todo con el fin que el condenado sintiera cada roce del cuchillo en su espalda y huesos.
Irónicamente era un método casi seguro de ir al Valhalla si eras capaz de no gritar.
-El pobre sufrió antes de morir por el "Aguila de Sangre", pero no fue el final: sus dedos fueron cortados uno por uno, sus palmas literalmente estaban destrozadas como si hubieran sido aplastadas, su ojo fue arrancado de forma manual por lo que pude ver y su lengua fue arrancada junto con varios de sus dientes.- relato Urahara como si contara una historia cualquiera, incluso sonaba un tanto aburrido.- Es imposible saber quién era, su rostro fue arrancado de su cráneo junto a su cuero cabelludo, era como ver un lobo recién despellejado.- Explico antes que alguien preguntara.
Está de más decir que nadie exclamo del susto o hizo algo de carácter similar, nadie se mostro afectado por esa historia, incluso Urahara relato todo con cierto cansancio.
-Alguien se divirtió a noche.- comento Karin sin mostrar ningún sentimiento.
Rukia y Unohana no pudieron evitar pensar que estaba pasando algo, la primera se encargaría de sacarle la verdad a Ichigo cuando despertara y la segunda simplemente no le dio importancia.
-Y que lo digas, encontré plantas estimulantes cerca del lugar. No estuve ahí pero podría asegurarle que quien lo hizo se aseguró que el pobre infeliz sintiera cada una de sus torturas.- sonrió levemente dirigiendo la mirada a Ishida.- ¿De casualidad no viste nada en tu paseo nocturno Ishida? Después de todo fuiste tú quien nos informó del escape de Aizen, aún tenemos que buscarlo después de todo.-
Ishida como respuesta se dio la vuelta dispuesto a volver al cuarto donde se encontraba Orihime.
-Da la orden de búsqueda.- Ordeno sin dejar de caminar. –Si no lo encuentran en unas horas cancela todo, nuestra prioridad son nuestros invitados. Iré con Orihime si me necesitan- no por nada había jurada por su vida que mientras el respirara y estuviera cerca, nada ni nadie volvería a dañar a la mujer que amaba.
Nadie replico esa orden, ni siquiera Karin
-¿Y que hacemos con respecto al cuerpo desconocido?- pregunto pero no obtuvo respuesta del líder provisional.- ¿De casualidad no sabes algo Ishida? Como por ejemplo: ¿Quién era?- volvió a preguntar el rubio con una gran y algo extraña sonrisa.
-No.- fue la simple respuesta de Ishida antes de desaparecer por la puerta.
Muchas veces en la historia se mencionó el nombre de Aizen, muchos afirmaron ser él y la mayoría acabo mal intentando usar un legado que no les correspondía, no hay ningún relato o libro que diga con certeza que fue lo que le paso o donde terminaron sus restos después de su "escape". Hay quienes afirman en por los relatos históricos que murió en el bosque años después del primer asedio a "Britania", otros que escapo y viajo a otros continentes.
Pero la verdad es imposible de saber… al igual que es imposible saber la identidad del pobre que vivo las peores torturas conocidas por la humanidad en una noche. No se sabe quién es, como acabo ahí, que fue lo que hizo para acabar así y sobre todo…
…no se sabe a quién hizo enojar.
VIKINGS
Epilogo primera temporada
Ishida continuo sentado en la pequeña silla junto a la cama donde descansaban Orihime y Kazui. La oscuridad y la poca luz de las velas daban un ambiente tranquilo y relajante, un ambiente poco visto en estas tierras.
Un suspiro de felicidad salió de los labios de Ishida, sencillamente la imagen de Orihime y Kazui le producía felicidad. Con el solo hecho de saber que estaban a salvo era un logro para el.
-Te prometo… que nada te volverá hacer daño.- susurro Ishida sin poder apartar la vista del bello rostro de la mujer de su mejor amigo.
Y Orihime si era hermosa. Y mas aun ante las vista de un enamorado.
Ishida se abofeteo mentalmente al darse cuenta de sus pensamientos, no podía verse el rostro, pero estaba seguro de tener la mirada mas estúpida que haya tenido en su vida.
¡Era la esposa de su mejor amigo! ¡De ese que lo llamaba hermano! ¡Y EL! ¡Lo traicionaba desenado a su esposa!
No esperando mas tiempo, nuestro arquero favorito se levanto de golpe dispuesto a irse… y no solo de la habitación. Un pensamiento cobarde de huida había estado rondando su mente. Ahora que Ichigo era un lord, su vida ahora estaba en el pueblo y eso significaba que Orihime ahora era una matriarca, su vida también debía estar en su pueblo. Pero eso que significaba ver a la mujer que amaba todos los días al lado de tu hermano.
La lógica le gritaba a Ishida, le decía que se fuera, que se fuera lejos de ese pueblo, que buscara una mujer y tuviera hijos. Que dejara de desear a la mujer de su amigo. ¡Su mejor amigo! ¡Su hermano!
Y no solo la lógica, si no también la razón. No era sano para Ishida buscar mujeres con rasgos similares a Orihime y mucho menos tratar a Kazui como un hijo. Eso ya era obsesión. Pero quien podría culpar a Ishida…
Si no hubiera sido por Ishida, Ichigo no hubiera conseguido el dinero para los materiales de su casa, fue él quien le enseño a leer y a escribir a un pequeño Kazui cuando iba de visita. Fue él que defendió y protegió a Orihime en toda su niñez y adultez. Y era el quien protegía a Kazui en sus vistas al bosque y la aldea cuando era mas pequeño. Si tan solo hubiera tenido el valor, el valor de un hombre para haberle dicho lo que sentía.
Al menos hubiera experimentado el sentimiento del rechazo. Tal vez lo que necesitaba era un simple: No.
Lo mejor era marcharse… y no volver jamás.
Pero cuando la mano de Ishida toco la puerta de madera, un sollozo lo detuvo, uno muy ligero, pero al final era un sollozo. Y nuestro arquero se detuvo, su mano quedo en la puerta aun sin abrir. Y de una manera muy lenta el Quincy volvió a dirigir la mirada hacia su amiga, notando que temblaba y el miedo se podía ver en su rostro.
Sin esperarlo mas Ishida volvió junto a su amiga, solo para pronunciar unas simples palabras.
-Orihime… no tienes que temer. Ahora estas a salvo.- susurro apartando los cabellos de la frente de la curandera.
Un tacto cálido y unas simples palabras inconscientemente hicieron calmar a Orihime. He inconscientemente nuestra curandera favorita se aferro a un mas a su hijo. Ishida no pudo evitar sonreír al mismo tiempo que volvía a acomodar las mantas sobre el cuerpo de ambos Kurosaki.
Y sin mas el Quincy volvió a la silla al lado de la cama. Y con gran impotencia se llevo las manos al rostro negando a creer que Karin tuviera razón.
Flash back
Faltaba poco para volver a sus tierras, hace tan solo un día habían acabado con toda una fortaleza de hombres débiles y era momento de volver a casa. Por supuesto el viaje de regreso tenia que contar con provisiones. Y quien se iba a encargar, por supuesto no era Urahara o Ichigo. Esa tarea como todo lo que requiriera de usar la cabeza o administrar recaía en Ishida.
Y esta ves se aseguraría de tener mas recursos para el viaje de regreso, en eso estaba nuestro arquero preferido y actual segundo al mando del saqueo por ordenes de Ichigo. Hasta que como buen ser humano el llamado de la naturaleza llego a sus puertas.
-¿Chad te podrías encargar?- pregunto/ordeno Ishida dejando en la cubierta otra caja con mas recursos.
El fornido guerrero asintió inmediatamente sin dejar de trabajar en sus respetivas tareas. Ishida asintió antes de saltar del barco y dirigirse a los árboles que hacían de frontera entre la playa y la naturaleza. A diferencia de sus compañeros que no tenían reparos en descargar líquidos a metros de donde comían y dormían, Ishida si tenía reparos, mientras más lejos, mucho mejor.
Ya entre los arboles y habiendo hecho lo necesario, el arquero se disponía a volver y reparar cualquier idiotez que hubiera hecho Chad, Ichigo o Urahara en su ausencia. Y créanme, los cinco minutos que Ishida se tardo en llegar a los árboles y hacer lo demás eran tiempo suficiente para que alguno hiciera una idiotez.
Pero antes de alejarse del árbol una presencia lo detuvo.
-¿Qué quieres Karin?- pregunto lanzando un suspiro de cansancio.
Ishida se dio la vuelta para ver a la guerrera apoyada de forma relajada sobre el árbol de enfrente. Karin como respuesta bufo antes de darle una mordida a una roja y deliciosa manzana, su actitud era la de una persona que le importaba nada.
Y claro esta… no era así. Acababa de ser humillada y degradada frente a los hombres de su hermano.
Ishida sin deseos de hacer un drama se dispuso a irse por donde vino, el problema era que tenía que pasar justo al costado donde Karin estaba apoyada. Encogiéndose de hombros se dispuso a pasar al lado de Karin y que pasara lo que tenía que pasar.
Y justo cuando Ishida estuvo a su lado Karin trago y observo a Ishida.
-No me creo tu cuento.- solto Karin dándole otra mordida a su manzana.
Ishida se detuvo de golpe y también observo a Karin. Y así empezó una pequeña lucha de miradas.
-Podrás engañar al idiota que tengo por hermano. Pero a mí no.- sentencio la Kurosaki lanzando una pequeña sonrisa de superioridad.
-Dolida que Ichigo me vea como un hermano, mas que a ti al parecer.- Ishida por fin lanzo su primer comentario. Uno muy mordaz.
Karin bufo con ira antes de intentar golpear a Ishida. Pero el Quincy solo movió unos centímetros su cabeza hacia un lado evitando el golpe como si nada. Y antes que la guerrera fuera capaz de reaccionar, una poderosa mano la sujeto del cuello y la estampo contra el árbol.
Algunas hojas del árbol se desprendieron de sus ramas debido al seco y poderoso golpe. Karin solo podía sujetar el brazo de Ishida mientras este la observaba sin ningún sentimiento en su mirada.
-Una regla básica Karin. Nunca ataques a alguien más poderoso sin un plan.- sentencio Ishida sin mostrar verdadero enojo en sus facciones.
Y sin más arrojo a Karin hacia otro árbol estampando su cuerpo. La guerrera solo pudo llevar sus manos a su cuello intentando aliviar el dolor de este, el dolor de espalda de ambos golpes contra las cortezas eran lo de menos.
-Ichigo… es mi amigo, lo amo como un hermano.- admitió Ishida caminando hacia Karin.- De verdad amo a mi hermano, y no dudaría en dar mi vida por él. Esos también nos convierte en hermanos Karin. Nunca les haría daño.-
-No se nota.- gruño Karin a un desde el suelo.
-Pero ser su hermano también me da el derecho de ponerlos en su lugar. Si no te doy yo una lección de humildad alguien mas lo hará, y esa persona no será tan buena.- admitió Ishida dando unos pasos hacia atrás.
Karin gruño antes de levantarse y arrojarse hacia Ishida, pero este solo dio unos pasos hacia la derecha y usando sus manos empujo a Karin causando que la misma fuerza que planeaba usar para taclearlo fuera usada en su contra, y sin mas Karin volvió a caer al suelo.
-En los saqueos puedes actuar de manera impulsiva, tienes a alguien que te cuida la espalda. Pero en uno contra uno debes pensar antes de actuar. Mantener la distancia y saber como esquivar. Una buena defensa es la verdadera clave de una victoria.- regaño Ishida empezando a caminar en torno a Karin.- ¿Qué te ha enseñado Yoruichi e Ichigo?-
-Ellos son el doble de guerreros que tu.- gruño Karin volviendo a levantarse.
-Eso podrá ser cierto.- admitió sin mas.- Pero ninguno es buen maestro. Y ninguno te podrá dar el conocimiento para ser mejor. Yoruichi es especialista en la lanza e Ichigo originalmente es guerrero de mandoble, en teoría ninguno de sus estilos te podrá ayudar. Lo único que te han enseñado es lo básico, pero necesitas un maestro del hacha de combate. Si no me puedes vencer a ninguno de los altos mandos es porque solo era una niña con dos hachas que las mueves con su rapidez. No sabes de estilos, de contraataques, de romper defensas y muchos menos perforarlas.- analizo de forma tranquila.
Karin apretó los puños antes de volver a lanzarse hacia Ishida. Pero el resultado fue el mismo, el solo la esquivo y la empujo.
-Te pude enseñar a usar la fuerza de tu enemigo contra el… pero no te puede enseñar a usar un hacha.- admito caminando hacia Karin para tomar del hombro y levantarla.
Karin con un bufido acepto la ayuda quedando de pie al lado de su "Hermano". El deseo de partirle la cara era intenso, pero si no lo logro en tres intentos, nada cambiaria en un cuarto. Al menos de momento.
-¿Es una especie de intercambio?- pregunto Karin limpiando el lodo de su cara.
-¿Intercambio?- repitió Ishida confundido.
-Si, ya sabes. Tu me enseñar a esquivar y yo no digo nada.- Karin sonrió de manera sínica observando a Ishida directamente a los ojos.
-No tengo nada que ocultar.- respondió el arquero dándose la vuelta dispuesto a irse.
-Así…- volvió hablar Karin elevando la voz.- Que hay del hecho que quieras a mi hermano muerto…-
Ishida se detuvo de golpe, con el cuerpo sumamente tenso.
-Que…- fue lo único que salio de los labios de Ishida.
-Por favor Ishida… en serio crees que me creo el cuento del hermano.- Karin camino hacia Ishida sin intenciones de pelear.- Pero descuida a mi no importa tu farsa o que te toques pensando en mi cuñada.-
Y sin mas Karin camino hasta estar frente a Ishida.
-No es como si fuera enfermo que te toques imaginando a Orihime.- comento de manera "distraída".- La mitad del pueblo lo hace.-
-¡Como te atreves!- exclamo Ishida sumamente ofendido dispuesto a darle una lección a Karin, una verdadera lección aunque tuviera un problema con Ichigo.- Yo…- de golpe sujeto a Karin de sus ropas mostrando leve enojo en sus facciones. Estaba enojado pero apenas lo demostraba.
-Amas a mi hermano, es como el hermano que nunca tuviste. Eso podrá ser cierto.- interrumpió la guerrera en tono aburrido. Esta vez Karin era la relajada e Ishida el ofendido.- Pero amas mas a Orihime.-
La mandíbula de Ishida se tensó lo que a su vez causara que sus manos apretaran con más fuerza la ropa de Karin.
-Te da nauseas imaginar a mi cuñada abriéndole las piernas a un idiota que efectivamente no la merece.- siguió Karin con su monologo.- Y así es, no la merece. Nunca te lo ha dicho, de hecho no se lo dice a nadie, pero cuando no miramos o nos separamos en los saqueos. El… aprovecha a desquitar sus frustraciones con las esclavas más jóvenes. Las más jóvenes… y no es algo de hace años, Helga la esclava del gran salón, la capturada del saqueo pasado fue su última infidelidad. Le encantas las pelinegras delgadas con poco pecho. Es algo enfermo a decir verdad.-
Karin no pudo evitar sonreír a un mas al ver la ira en los ojos de Ishida.
-¿Cómo lo se te preguntaras? Porque yo soy su tapadera, si alguien pregunta estuvo conmigo.- admitió sin ninguna clase de pena. Al final era su hermano, su lealtad estaba con el.- Así su pequeño hijo no pregunta donde esta su padre. Pero descuida, es su cabeza no son infidelidades, solo… desquita su frustración de tener una mojigata como esposa.-
Y apenas habiendo terminado Ishida golpeo a Karin en el rostro.
-No insultes a Orihimer.- gruño el normalmente calmado arquero. Se negaba a creer en las palabras de Karin.
Karin escupió la sangre de su labio y volvió a dirigir la mirada hacia Ishida.
-Pero ese no es el tema. Tu mismo te delatas. En verdad la amas.- admitió la guerrera sin un tono mordaz, como si intentara comprender a Ishida.- Ese mismo amor te hace seguir a Ichigo, el amor que sientes por Orihime te une a Ichigo. Ese mismo amor es el que te impide detener a Ichigo en cada una de sus estupideces. Y tu mente lucha constantemente entre la lealtad hacia Ichigo y el amor de Orihime.-
Ishida poco a poco soltó las ropas de Karin.
-Tú y yo sabemos que eres el único además de Rukia de poner a mi hermano sobre la tierra. Tu hubieras impedido este viaje si lo hubieras querido.- continuo la guerrera.-Pero nunca lo detendrás, por egoísmo. Por eso lo acompañas en cada una de sus estupideces, estas con el no para protegerlo. Estas en cada unas de sus estupideces esperando en el momento que alguien por fin lo mate, que haga algo tan idiota que todo termine para él, que alguna flecha por fin termine con su vida ¿Y para qué? Para estar con el en sus últimos momento, para que tu conciencia no te martirice después, pero no por no poder evitarlo, si no para calmar la voz en tu cabeza después de cortejar a su esposa. Porque en el fondo, tu solo quieres estar a su lado para jurarle frases que llevas ensañando por año: "Cuidare a Kazui como mi hijo" "Veré por tu familia" "Protegeré a Orihime"-
Y sin mas Karin se alejo unos pasos de Ishida temiendo su reacción.
-Tu y yo sabemos como acaba eso, ha pasado cientos de veces antes, es nunca se queda en amistad y con Orihime dolida. Tendrás el camino fácil, tú la deseas para ti. Pero no creo que sea deseo sexual, si no ya le hubieras pedido a Ichigo el permiso para acostarte con ella. Solo eres un cursi que quiere pasar su vida a su lado.- término con voz calmada. -Y sabes algo, creo que sería lo mejor. Haz actuado mas como un padre para Kazui que mi hermano. A un recuero el día que tomaste sus manos y le ayudaste a caminar cuando era un bebé, de hecho recuero el brillo de tus ojos cuando lo sostuviste por primera vez, era como si fuera tu hijo. A todo esto ¿Por qué te distanciaste de el?
Pero Ishida no respondió.
-No me importa Orihime, por mi puedes cogértela y estoy seguro que Ichigo tampoco le importaría.- comento sin tono ofensivo.- Pero Ichigo a pesar de ser un idiota es mi hermano de sangre y Kazui mi sobrino. Así que hagamos un trato, tu me ayudas a escalar en estará sociedad de mierda que nos toco y yo evito que tu subconsciente mate a tu "hermano". Pero descuida, si eso llega a pasar no buscare venganza. Después de todo estaría asesinando al nuevo padre de mi sobrino.-
Y sin mas Karin soltó una pequeña risa.
Fin flash back
Ishida a un recuerda ese día como si fuera ayer, había estado intentando no pensar en eso, el hacer como si nunca hubiera pasado. Pero en el fondo…
-Mi lealtad esta contigo hermano.- susurro el arquero para si mismo.
Flash back.
Después de dejar a Ichigo con Hanataro. Ishida no pudo evitar notar como una de las esclavas del gran salón se vea muy alegre. Demasiado a decir verdad y después de dejar a su amigo en las mejores manos no pudo evitar caminar hacia la cocina. Y solo con entrar se podía ver la gran sonrisa de la esclava Helga. Una sonrisa que no tenía ninguna de las otras esclavas.
-Fuera.- ordeno Ishida observando a las cuatro cocineras.
Y sin necesidad de mas palabras las cuatro caminaron a la salida, pero antes que Helga pudiera salir Ishida la sujeto del brazo.
-Tengo entendido que rompiste unos huevos. Necesitamos hablar.- ordeno el arquero con mirada seria.
Helga se sorprendió y se asusto al ver que sus compañeras no tardaron en aumentar el paso y salir mas rápidamente de la cocina.
Y sin ninguna piedad Ishida cerro la puerta y empujo a la esclava contra una de las mesas.
-¿Por qué estas feliz?- pregunto Ishida de forma cortante.
Y por supuesto que Helga no entendió. En su mente solo había existido la dicha de ser la "amante" del Lord.
-¿Qué?- exclamo la esclava confundida.
Ishida sin cambiar su expresión sujeto del rostro a la esclava haciendo que lo mirara fijamente.
-¿Por qué… estas feliz?- volvió a preguntar con la mirada seria.
Helga temblaba como gelatina producto del miedo, un poco mas y se orinaba en sus ropas. Pero la fuerza de la mano de Ishida fue suficiente advertencia para hacerla hablar.
-Por L-lord i-chi-ichigo.- apenas fue capaz de articular palabras.
Eso solo hizo enfurecer mas a Ishida… ahora si estaba enojada con su hermano.
-Te lo preguntare una vez.- ordeno Ishida observando fijamente a la esclava.- ¿Te acuestas con el?- fue certero y contundente.
Las palabras de Ishida eran fuertes. Pero no causaron el efecto que Ishida esperaba.
-Lo… lo siento… pero… no quiero que Lord Ichigo me… repudie.- apenas era capaz de hablar.- No puedo acostarme con usted también.- hablo firme y segura por primera vez desde que empezó la particular conversión.
Falto poco para que Ishida gruñera en furia, en verdadera furia. El… soñando con formar una familia, y el acostándose con sucias esclavas que se vendían en el gran salón al mejor postor. Quería odiarlo, en verdad quería odiarlo. Pero no podía, el enfermo era el por aferrarse a un imposible, no su hermano.
-Ya no mas…- sentencio el nuevo segundo al mando.- Ya no te volverás a acostar con Ichigo.- fue imparcial y tajante.
Pero la esclava Helga no pareció comprender. En su mente su "nueva" posición estaba en juego.
Aclaremos algo antes de seguir. Los vikingos como cualquier cultura pagana tenían ámbitos sexuales muy variados. Al punto que era común que los Lord y todo guerrero tenían unos enormes cuernos en la cabeza, si saben a lo que refiero. Ya que los guerreros pasaban largos periodos lejos de casa y no era raro tener uno que otra encuentro fuera de casa, al igual que no era raro que los que se quedaban en casa también tuvieran uno que otro encuentro. Y con respecto al tema que nos concierne tampoco era raro que los Lords tuvieran amantes de manera descarada u otras esposas, para las mujeres era un tanto mas injusto ya que no podían tener amantes de manera descara, pero a cambio de esto, la primera esposa tenia el poder absoluto sobre las otras esposas y amantes al punto que llegaban a convertirse en casi esclavas de la primera esposa, y admitámoslo… Aizen e Ichigo tenían cuerpos trabajados por su entrenamiento de guerreros, pero había altos mandos tan gordos y sebosos, incluso viejos ¿Qué mujer quisiera acostarse con ellos teniendo guerreros con mejor "capacidades"? Ahí entraban las amantes que tenían que soportar los gordos cuerpos sobre ellas por un poco de pan. Y lo mismo pasaba con los hijos, la primera esposa tenia control sobre ellos. Así que no era raro ver a las matriarcas despreciar a los bastardos o adueñarse de ellos, al final de cuentas su cultura fomentaba el asesinato a niños que nacían débiles, así que las matriarcas tenían a veces de donde escoger cuando sus propios hijos no salían como deseaban, existían casos donde la matriarca solo concibió hijos varones y deseaba una niña, y al no poder parirla la "roba" de una de sus "esclavas".
Esto claro esta, era en los casos que el amor no los unión. Había excepción como el padre de Ishida, que amo y respeto a su esposa hasta el día que los Dioses se la arrebataron.
Y según Helga ahora ella era una amante, un puesto alto en la aldea.
-Eso no lo decide usted.- un arrebato de valentía le hizo hablar sin nervios.- Acaso no sabe cual es mi poción ahora. Yo calentare la cama de Lord Ichigo cuando su esposa este indispuesta.- demostró el poco amor propio que se tenia.
Pero hay que comprender a Helga, ella era una esclava, ya no era dueña de su vida, había perdido todo el día que Ichigo y compañía atacaron su aldea. ¿Qué otra cosa le quedaba? Sus padres muertos, sus hermanos, no tenia tierras y pretendientes no le abundaban.
Muchas guerreras y aldeanas escupían a los pies de las amantes declaradas, serlo era señal de poca valía si no eras una esclava, algo hipócrita ya que uno que otro a costón era bien visto pero ser la amante oficial ya no tanto. Ya que se convertían en esclavas de su nueva ama, la matriarca. Para evitar este estigma se inventó el divorcio.
-¡Esta hablando con la futura madre de los hijos de Lord Ichigo!- exclamo con seguridad observando a Ishida con la poca valentía que le quedaba.
-¡Callate!- ordeno Ishida rápidamente.- Estas loca si crees que te permitiré estar cerca de Kazui.- exclamo Ishida empujándola contra la mesa.
Helga gimió de dolor, pero su dolor no fue nada comparado con el miedo que empezó a sentir, la poca adrenalina que inundo su cuerpo por unos momentos ya se había agotado. Ahora solo quedaba el rostro molesto de Ishida que solo producía temblor en las piernas de la esclava.
-Ahora escúchame con atención.- Ishida cambio su expresión a una neutral. La misma mirada que colocaban todos los guerreros cuando luchaban.- Por ningún motivo… ningún motivo ¡Te dejare estar cerca de mi Orihime o MI HIJO!- gruño elevando un tanto la voz.
Fue ahí cuando Helga abrió los ojos de golpe e Ishida también. La impulsividad le gano y dijo algo que no debía. Frente a una persona que fácilmente podría salir y decir sus palabras.
Kazui no era hijo de Ishida ¿Verdad? Tal vez solo lo veía como un hijo. Después de todo la noche donde Kazui fue concebido fue una fiesta donde todos se pasaron de cerveza. Tal vez… solo lo veía como un… hijo, tal vez. Después de todo Ishida fue el primero en sostenerlo cuando nació, fue quien lo sostuvo cuando aprendió a caminar, si sabia leer también era por el arquero.
A Helga se le dibujo una pequeña sonrisa, en su cabeza tenia a Ishida de rodillas. Pero Ishida no era un idiota y mucho menos un crédulo que se dejaba manipular.
Y sin esperar mas Ishida soltó a Helga y camino a la salida, atrancando la puerta al salir. Su objetivo era muy simple… y por suerte para el no tuvo que buscar mucho ya que Chad venia caminando por el pasillo.
Chad no dijo nada, pero reconoció la mirada Ishida.
-Ya sabes que hacer.- ordeno Ishida caminando por el lado contrario.
En el pasillo solo se escuchan los gimoteos de Helga seguido de los débiles golpes sobre la puerta, eso y los pasos de Ishida marchándose, para después escucharse la puerta de la cocina abriéndose y cerrándose con algo de brusquedad…
Para después escuchar débiles gimoteos para el final haber un silencio absoluto.
Fin flash back.
Ishida horas antes había dado la orden que Chad enterrara los restos de una esclava que muerto a manos de lobos, supuestamente había ido a recoger hiervas por ordenes de los altos mandos, pero tuvo la mala suerte de toparse con un lobo alfa que no dudo en matarla para proteger a su manada, principalmente a su cachorro.
Ahora había una cocinera y amante menos.
El amor…
Nuestro arquero no puedo evitar volver a dirigir la vista a Orihime y a su hijo. Sea o no sea su hijo. Lo amaba como uno, pero tomo la decisión de alejarse por su propio bien. ¿Pero era por el bien de Kazui o el suyo? Porque algo estaba claro, Ichigo era un asco de padre.
Ishida nunca… pero nunca hubiera continuado con la idiotez de Ichigo si esto ponía a su familia en peligro.
Lo mejor era marcharse… y no volver jamás. Pero siempre que lo intentaba terminaba regresando a la casa de Ichigo para ver la sonrisa de Orihime y Kazui. Si ella era feliz, el era feliz.
Obsesionado, toxico, maldito… cada una de las descripciones encajaba con Ishida. Pero también protector.
-Mi lealtad esta contigo hermano.- susurro otra vez el arquero para si mismo.- Pero mi corazón le pertenece a Orihime y a Kazui… y por eso… te matare si los vuelves a dañar- susurro de manera muy leve.
Ishida le dio una última mirada a Orihime antes de ver sus manos, no podía quitarse esa extraña sensación de sus dedos sin importar cuantas veces se lavara. Por eso no era guerrero a puño limpio, la sutileza de un arco era mil veces mejor.
Pero de algo estaba seguro, no se arrepentía y en cierta forma lo disfruto hacerlo pagar su osadía.
-0-
De tercer al mando y comandante, Karin pasó a ser una traidora a la vista de todos, aunque sin ella Ichigo ahora no sería más que una mancha roja en la poca nieve que quedaba. ¿Ahora que le quedaba? Según las leyes vikingas ahora deberían estar negociando con el nuevo Lord o huyendo por su vida, depende la relación que tenía con el antiguo Lord. Lo mismo pasaba con las esposas he hijos. Te sometes y "negocias" o te mueres. Lo mejor siempre es largarse.
Pero Karin había conspirado directamente con el Lord, y como no se fue cuando pudo. Solo que quedaba esperar un juicio. Y dependiendo del veredicto de su hermano y su "concejo" su castigo podría ser entre un simple regaño hasta esclavitud, degradación, exilio o la muerte.
Pero por increíble que parezca Karin no se sentía como una prisionera. También ayudaba que no estuviera en una celda y el único cambio que hubiera es que no podía salir de la aldea y si quería estar en sus calles tenia que ir acompañada. Todo gracias a Ishida que no menosprecio a los antiguos altos mandos. Gin y Matsumoto al igual que ella estaban en auto encierro en una de las habitaciones del gran salón. Todos esperando sus castigos o degradaciones.
Por su parte ella pasaba su castigo bebiendo leche en el gran salón actuando como si aun fuera el tercer al mando. ¿Si se lo preguntan? Si… Karin volvería a vender a su hermano. Fuera cual fuera el resultado ella habría ganado y su familia estaría a salvo.
-¿Por qué tengo que beber leche?- pregunto Karin a Yuzu.
La Kurosaki mediana rodo los ojos como si la respuesta fuera obvia. Cabe recalcar que su rostro a un tenia los golpes que Karin había tenido que darle para que el intercambio de venenos no se viera sospechoso.
-Es mas de lo que te mereces.- gruño Yuzu señalando su rostro.- ¿Tenias que golpearme tan fuerte?- pregunto aun molesta.
-Me hiciste enojar, tenia que tratarte como una mas. (tenia que hacer que se viera convincente)- hablo entre líneas Karin a su hermana. No por nada eran gemelas.
-No puedo creer que lo hubieras hecho. (Me impresiona que aceptaras acostarte con él por nuestro hermano.)- se lamento que su hermana tuviera que prostituirse para salvar a su familia.
-Lo volvería hacer. No lo dudes.- Karin sonrió volviendo a beber.
Toshiro al lado de Karin no pudo evitar preguntarse de que hablaban esas dos.
-¿Cuál crees que es mi castigo?- pregunto Karin de manera desinteresada.
-Te dará un regaño y castigara unos días.- respondió Yuzu
Toshiro no pudo evitar volver a fruncir el ceño. Hablaban como si fuera un juego de niños. En definitiva, aun tenia mucho que aprender. Pero había algo que lo inquietaba.
-¿Por qué no bebes?- pregunto curioso.
Karin dejo de beber por un segundo su leche para dirigir la vista hacia su esclavo.
-Después de quince días podría volver a su asqueroso hidromiel.- se quejo Yuzu haciendo un pequeño puchero.
-¿Quince días?- pregunto confundido.
Karin rio dejando su tarro sobre la mesa y observando a Yuzu y Toshiro entre divertida y burlona.
-Mi hermana es algo…. Exagerada.- sonrió la guerrera.- Podríamos decir que he tenido que hacer algo muy personal para salvar a mi hermano. Y si tu mente virgen no ha entendido, lo que he tenido que hacer requirió estar desnuda.- relata sin ningún orgullo pero divertida al ver la reacción de asco y exageración de Yuzu.
Toshiro no pudo evitar sonrojarse de manera intensa, casi parecía un tomate. Otra cosa que añadirle a los barbáricos vikingos, el sexo prematrimonial. La menta de Toshiro aún es la de un noble inglés, ya que su cultura y religión exige a las mujeres conservar la "honra" hasta que la iglesia la una hasta la muerte con su respectivo esposo, mantener la virginidad o cerrar las piernas en palabras coloquiales
Eso que quería decir, que ahora Karin a la vista de un noble o cristiano estaba "Manchada" "Impura" "Usada" al menos para la sociedad inglesa. Los vikingos eran mas prácticos y en cierta forma lógicos. Casarse sin saber si tu pareja será capaz de complacerte o estimularte es como comprar una camisa y no probártela, o en la cultura vikinga es como comprar un hacha y no ver si tiene filo. Hasta que la muerte los separe y eso es mucho tiempo en muchos casos. Y el sexo… es simplemente divertido, placentero y especial con la persona correcta.
¿Qué pensaba Toshiro? La respuesta: enojo.
Toshiro se regañó mentalmente al enojarse por un momento, Karin y el no eran nada. Ella no tenia ninguna obligación con el de mantener su pureza.
-¿Y eso que tiene que ver con que no puedas beber?- pregunto Toshiro tomando de su propio tarro.
Karin espero, espero a que Toshiro bebiera para responderle.
-Ella cree que pude haber quedado embarazada.- revelo sin ninguna clase de pena.
Y el efecto fue el que Karin espero, Toshiro escupió de golpe su trago. De forma un tanto exagerada cabe recalcar, al punto que todo el liquido alcohólico y lleno de saliva callo directamente sobre Yuzu..
La aprendiz de Urahara solo pudo llevar sus manos a sus ojos y quitar el líquido con sus dedos para después sacudirlos contra el suelo, todo con una cara de asco e incomodidad.
-Podrías escupir hacia otro lado. Que esas cosas no me gustan. Pregúntenselo a Jinta.- pidió la Kurosaki sin dejar de quitarse el liquido de su cara.
Karin por su parte no pudo evitar sonreír divertida observando como Toshiro empezaba a toser y golpearse el pecho, al punto que ella tuvo que acercarse y palmear su espalda.
-Ya, ya. Que no es para tanto, solo son cosas de la paranoica de mi hermana.- le resto importancia sin dejar de palmear la espalda de Toshiro.
-Así…- siseo Yuzu enojada de manera seria.- Ojala que así sea. Así tal vez madures. Además… seria tierno ver una mini Karin corriendo por ahí.-
-Como no… eso no pasara.- sonrio de forma confiada.- Nunca tendré niños. Solo sirven para llorar.-
-Lo que tu digas.- comento confiada la Kurosaki mayor.
Al fin Toshiro dejo de toser de manera exagerada y Karin dejo de palmar su espalda, pero no la quito, de hecho empezó hacerle un pequeño masaje.
-Y si así fuera ¿Qué nombre le pondrías a tus hijos?- pregunto Yuzu interesada.
Karin llevo su mano a su barbilla y observo levemente al techo en forma pensativa y después de largos segundos respondió tajante.
-Isabelthr.- fue la simple respuesta de Karin.- Recuerdo escuchar ese nombre en el sueño donde obtuve el apodo de Ichi-nii. Y me parece… bueno, no se me ocurre nada mejor.-
-Ese nombre…- empezó Toshiro llamando la atención de ambas femeninas.- Me recuerdo a un nombre de Inglaterra: Isabel.-
-Si tu, como no. Es horrible.- se mofo Karin volviendo a beber su leche. Le quitamos tres letras a un nombre y se vuelve un nombre horrible.- Mi hija con un nombre… a todo esto como se llama tu reino.-
-Soy de Wessex, Inglaterra.- respondió Toshiro cortante.- Sobre el nombre, creo recordar que mi madre solía decir que si hubiera tenido una niña le hubiera puesto un nombre bonito. Nunca dejo de echarme en cara que no fui niña.-
-Es muy bonito. Deberías llamar a tu hija de esa forma.- opino Yuzu observando a la pareja con ojos brillantes.
-¡No estoy embarazada!- volvió a recalcar Karin para después bufar.- Y sobre el nombre, si llego a tener una hipotética hija, que no tendré, se llamara así el día que llegue a ser la "Reina de Inglaterra".- bromeo después de un bufido.
-Eso es muy poco probable.- Toshiro rezo a Dios para que los vikingos no conquistaran Europa, sobre todo su ama.- Es mas probable que tu hija no nacida lo logre.- se burlo el caballero ganando un pequeño pisotón de pie regalado por Karin.
Fue pequeño así que Toshiro solo hizo una leve mueca de dolor.
-Reina Isabel primera. Primera porque será la primera reina absoluta.- siguió jugando Yuzu.- ¡Reina de Inglaterra! Reina Isabel primera reina de Inglaterra.-
-0-
Urahara desde el muelle observaba el horizonte con su particular sombrero moviéndose con el viento. ¿Hace cuánto que lo tenía? Sinceramente el tendero ya había olvidado el día, la fecha y el momento que adquirió su adquisición más representativa. Sencillamente lo olvido hace mucho. Tal vez un día se lo transmitiría a sus hijos… sus amados hijos.
Seres a quienes transmitiría sus conocimientos o al menos lo haría Yuzu, su querida alumna. Su tiempo en el mundo estaba condenado si no asesinaba a los hijos de su querido amigo. Ya que Zanguetsu nunca se había equivocado en sus predicciones.
Los hijos de su querido amigo estaban muertos… el sería el primer hombre en confrontar al destino.
Tal vez… solo tal vez nunca debía beber ese líquido horrible que usaba Zanguetsu para sus visiones. Ese día en su tienda, despertó con un dolor de cabeza y un mal recuerdo.
El en ese entonces se negó a creer la profecía del vidente. Por eso le pidió una visión y fue una de las pocas cosas de las que se arrepentía.
Visión
Sangre… ero lo único que podía ver. Solo sangra debajo de el. No sentía dolor, pero había estado herido las veces necearías para saber que estaba herido.
La vista era extraña, se encontraba sobre un suelo con pedazos de piedra blanca, mármol tal vez, todo mientras un fuego consumía lo que parecían bancas y cuadros de tela. Pero eso no fue lo que causo que de sus ojos salieran lagrimas.
Sentado con la espalda apoyada en una de esos extraños pilares blancos y circulares, se encontraba su hijo. Su hermoso hijo, un digno guerrero, se sabia por su cuerpo lleno de cicatrices y hecho para la guerra. Un cuerpo lleno de músculos y tatuajes, extraños tatuajes en una extraña forma, dos líneas cruzadas entre si para ser mas especifico. Ese no fue lo que horrorizo al tendero.
Lo que lo molesto y aterro fue que su amado hijo tenia los ojos muertes observando a la nada, ese cuerpo estaba muerto, sus rubios cabellos junto a todo su torso estaban llenos de su propia sangre, sangre que brotaba a ríos desde una herida del cuello. Sus manos, como buen vikingo murió sujetando una espada, lo que le hizo sentir orgullo, pero a al vez confusión al notar que en su otra mano sostenía una pieza de madera en forma de X, no, esa no era su forma, una de las líneas era mas larga.
Su sangre, su amado hijo, el hijo que siempre busco… estaba muerto. ¿Por quien?
Un ira enviado a Urahara, una ira que solo sintió el día que mato su padre por vender a Yoruichi, la mujer que amaba. ¡Quien mato a su niño!
-Yo lo mate.- interrumpido una voz.- La sangre de Ichigo Kurosaki.-
Y entre las llamas emergió un ser con una cabellera que conocía muy bien, cuerpo atlético y de gran altura. Era Ichigo… no Urahara conocía muy bien a su alumno. Este era un ser… muy parecido a el.
El imponente guerrero de cortos cabellos naranjas camino hacia el rubio muerto.
Urahara por su parte sintió impotencia, su cuerpo no se movía, como si tuviera los huesos rotos, la ira le invadía. Solo deseaba asesinar al asesino de su hijo. En verdad quería mandar a la mierda todos esos años de calma y arrancarle los ojos al asesino de su sangre.
El enojo del tendero solo pudo aumento cuando el guerrero de cabellos naranjas tomaba los cabellos de su hijo y con gran fuerza lo arrojaba a las llamas. De forma inmediata las llamas se llenaron de llantos de mujeres y rezos en un idioma desconocido.
Fuertes y horribles rezos que invadieron los odios de Urahara haciendo sangrar sus tímpanos. Urahara era incapaz de cerrar los ojos, sus niñas solo eran capaces de ver como el fuego consumía a su hijo, como su carne se transformaba en carbón.
Y de pronto unas botas se interpusieron ante la imagen que alimentaba su ira. Como si el guerrero de cabellos naranjas ahora se enfocara en él.
-Te arrepientes de tus pecados.- exclamo la voz distorsionada.
Urahara solo observo hacia arriba sin miedo e ira tatuada en sus facciones. No vería a los Dioses siendo un cobarde.
-Dejemos de lado el discurso… ¡y termina de una maldita vez infeliz!- grito con odio el rubio observando sin miedo a su asesino.
El fuego siempre evito que pudiera ver el color de sus ojos, pero por un segundo, por un simple segundo sus ojos se tornaron violeta claros.
El guerrero de cabellos naranjas solo sonrió, antes de elevar su pie y aplastar la cabeza de Urahara.
Fin de la visión.
Urahara despertó en la choza de Zanguetsu con un dolor de cabeza muy agudo y lagrimas en los ojos.
Desde ese día la paranoia invadía a Urahara. Sabia que Kazui no era su asesino, el niño no tenia ni madera de guerrero, muchos menos de asesino.
Ya todo había acabado, ahora Ichigo era Lord y esperaba unos niños…
Era acaso uno de esos niños… su verdugo.
-No pienso esperar esa respuesta.- susurro Urahara al aire.- Lo siento amigo, pero tendré que asesinara a tus futuros hijos si quiero que los míos vivan. Lo siento hermano. Perdona esta traición Odin, no me juzgues por favor y dame la oportunidad de ver el Valhalla.- rezo en silencio siendo acompañado de la brisa y el sonido de las pequeños olas chocando.
Una vida por otra.
Urahara fue el primero en construir un barco que cruzo el mar. ¿Su destino era ser el primero en retar al destino?
¿El destino puede ser cambiado?
Ha este punto ya daba igual, ya lo Lords y Jards siempre dijeron que era imposible cruzar el mar, que los Dioses no lo querían. Pero le dio las herramientas a Karin para hacerlo.
-0-
Ichika caminaba entre el pueblo como su fuera suyo, su caminar recto, su pose altanera y su sonrisa soberbia la hacían un centro de atención. Al menos para los niños, los adultos estaban demasiado ocupados en cosas verdaderamente importantes como para fijarse en una niña presumida, por otro lado los niños deseaban conocerla. Un niño nuevo siempre era una fuente de atención.
Eso mismo la llevo a una "guerra" con Yachiru por el control del pueblo. Y así empezó la primera guerra desde el mandato de Ichigo, si por guerra nos referimos a los niños del pueblo con palos y escudos de madera en uno de las calles mas amplias del pueblo.
-Estas lista Rosita.- grito Ichika desde su lado del callejón con su grupo de niños.
-Cuando tu quieres Roja.- respondió Yachiru con su grupo de niños.
Un día historia para los niños. Por fin tendrías su primera "batalla" real. Si se lo preguntan las armas de los niños solo eran palos y trozos de madera con cuerdas que hacían de escudos, algunos si tenían espadas de madera, y para evitar que alguno matara a otro de un palazo, si eso llegara a pasar ya que son niños y no tienen la fuerza para matar a otro, Aizen dio la orden que si querían jugar a la "guerra" sus armas debían estar recubiertas y debían usar protección. Y los niños por increíble que parezca obedecieron, no se equivoquen aceptaron usar "protección" ya que eso les metía mas en papel de guerrero. Todo eso ayudo que en la calle al lado de la plaza se presenciara un hecho historia, niños y niñas con palos forrados con piel o trapos viejos, escudos que no eran mas que maderas viejas con una cuerdas mal amarradas, trozos de madera atados al pecho o la cabeza y si tenían suerte un casco viejos de alguno de sus padres. Las lanzas no eran permitidas por que alguno le podría sacar el ojo a otro.
-Niños tengan cuidado.- exclamo una mujer pasando al lado de donde los niños jugaban.- No jueguen muy duro.-
-¡Si mamá! ¡No te preocupes!- respondió uno de los niños.
-Descuide señora.- también exclamo Ichika.- Su hijo pelea junto a la legendaria Ichika Kuchiki, y su muerte es un costo que estoy dispuesta a pagar.-
-¿Qué?- pregunto confundido el niño.
La mujer dio una sonrisa para después marcharse estando segura que mas de uno terminaría llorando.
-¡Bien! ¿Recuerdan las reglas?- pregunto Ichika a sus "Hombres".
Muchos asintieron y otros pocos solo guardo silencio, ellos no recordaban las reglas pero no lo dirían. Las reglas eran simples: al primer "corte" se hacían los muertos o se apartaban del campo de batalla, no tirones de cabello, no golpes bajos, solo las niñas bonitas tenían permiso para morder, los golpes a la cara a las niñas estaban prohibidos, quien "matara" al líder se volvía el líder, no tacleadas o patadas y quien saliera del campo de batalla perdía.
Y por ultimo y menos importante… el equipo perdedor tenia que conseguir galletas para el equipo ganador. Los adultos aprobaban e incentivaban ese juego, así que no era difícil conseguir galletas ya que al final todos los niños terminaban comiendo galletas y mostrando sus "Trofeos de guerra" que no eran mas que moretones leves y uno que otro raspón. Así se formaba la amistad y hermandad en el campo de batalla, por eso los vikingos eran tan temidos, no temían a la muerte y cada muerte a un aliado era personal.
Si no era por la tensión que sufría la aldea el publico fuera mayor, usualmente la mayoría apostaba, aconsejaba a los niños, regañaba o felicitaba.
Ahora mismo solo un puñado veía a los niños y poco a poco se fueron uniendo mas, la mayoría padres que estaban obligados a supervisar a sus hijos.
-Eleva más ese escudo cariño.- aconsejo un padre a su hija.
La niña inmediatamente elevo el "escudo" pero la cuerda estaba muy floja y se resbalaba.
-El escudo se me resbala Papi.- exclamo la niña sin poder poner bien el escudo.- Jarl ¿puedo ir a que mi papi me repare el escudo?- pregunto la niña a Ichika.
Ichika solo se palmo la frente de frustración.
-Ve.- ordeno y de forma inmediata la niña fue con su padre y después regreso.- ¿Alguien mas?-
Todos se observaron y después asintieron al ver que todo estaba normal.
-Bueno.- volvió a su estado de líder.- Lista Yachiru.-
-¡Lista Roja!- exclamo la niña de pelos rosas.
Y sin mas la "Guerra" empezó. Niños y niñas corrieron hacia el otro entre risas y palabras de guerras, formando un desorden comandado por Ichika y Yachiru, irónicamente eran ellas dos las mas desordenadas pero a su vez las mas capaces.
Palazos, risas y leves quejidos. La descripción mas acertada para el combate seria una pelea de pingüinos, una muy entretenida y casi paródica, lo primero que hicieron los niños al chocar sus muros de escudos mal hechos fue arrojar los escudos y espadas, y empezar a empujarse los unos a los otros, el desorden solo aumentos cuando los de atrás chocaban con los de adelante, los pocos que aun tenían sus "armas" empezaron a atacar a cualquier cosa a su alcance sea aliado o enemigo, lo que hizo un divertido fuego amigo, pero esto a su vez hizo que mas de uno se cambiara de bando y atacara a quien lo golpeo. La idea de Aizen de acolchonar los espadas fue una muy bueno.
-Soy tu aliado idiota.- gruño un niño después de recibir un palazo que le movió el casco.
-Lo siento amigo.- se disculpo el otro niño.
-No hay problema, tú sigue. Ahora me hare el muerto.- el niño fingió estar herido y salió del campo de batalla para morir.
Yachiru reía mientras esquivaba a los niños y los hacia tropezar. Por su parte Ichika empujaba a todo aquel que se interpusiera entre Yachiru y ella. Hasta que paso lo inevitable, ambas se encontraron y arremetieron contra la otra sin piedad. Los niños a su alrededor dejaron las risas y juego inocente para ver el combate de ambas niñas. Ya que estas a diferencia de los niños tenían expectativas grandes. Las espadas de madera chocaron haciendo que los rostros de las niñas se vieran cara a cara.
El legado de Byakuya vs el legado de Kempachi.
-Tu puedes Ichika.- apoyo un niño.
-¿Tu líder no era Yachiru?- pregunto un niño a su costado.
-No se.- el niño se encogió de hombros y volvió al juego.
La siguiente vez debían buscar algo que diferenciara los bandos. Ya que ha este punto era todos contra todos. Por otro lado Ichika y Yachiru continuaron en su duelo sin apartar la mirada del otro.
-Te rindes salvaje.- Ichika sono como Byakuya por un momento.
-Antes muerta roja estirada.- juro Yachiru formando una sonrisa idéntica a la de su padre, solo que en versión niña no tan intimidante.
Los adultos presentes observaron algo en el rostro de las niñas, algo que solo veían en el campo de batalla. Deseos de matar. Ichika sonreía de manera forzada y un tanto escalofriante, mientras Yachiru imitaba la tétrica sonrisa de su madre. Todo mientras un curioso vidente veía la lucha.
-Ambas morirán por el conejo.- murmuro totalmente ido.- Pero sin hueso… las vengara.- Zanguetsu dio una pequeña sonrisa.
Pero su sonrisa se esfumo cuando una delicada mano se poso en su hombro.
-¿Sin hueso?- pregunto Unohana mostrándose interesada.- ¿Me podría contar mas sobre eso?
Zanguetsu no le dirigió la mirada a la Lord, muchos menos le presto atención.
-Un sueño, dos guerreras luchando en amistad. Pero un dragon en pieles de conejo le ordena a un lobo matarlas, y así lo hace. El Lobo sostendrá sus cabezas en señal de victoria… pero una cazadora sin huesos lo vera y las vengara, las vengara.- termino la oración volviendo al combate de los niños.-
-0-
Ikkaku con rostro inexpresivo observaba como el cadáver de su cuñado descansaba cubierto completamente sobre muchas telas de color café y gris. Al contrario de la creencia popular las tumbas acuáticas no eran muy comunes ya que se guardaban solo para los máximos honores: Lords, héroes de guerra, videntes o berserkers. ¿De dónde sacaría una cultura tantos barcos para quemarlos después de cada muerte? ¿Por qué Keigo tendría tal honor?
Fácil… porque Ishida lo dijo. He Ishida era el nuevo encargado temporal, su palabra era ley.
Ahora el cuerpo de Keigo se estaba preparando para ser quemado sobre las aguas, donde su cuerpo alimentaria al mar y su espíritu viajaria directo al valhalla.
Usualmente el cuerpo era decorado con sus ropas mas finas, con sus respectivas armas y si es posible sosteniendo las mismas. Pero los lobos y los cuervos apenas dejaron algo que recordar. Era mejor que las mantas lo cubrieran.
-Eres un infeliz.- comento Ikkaku parándose justo en frente del cadáver.- El nacimiento de mi hijo es opacado con tu muerte pedazo de animal. ¿No podias morir en otro momento idiota?-
El guerrero apenas lo demostró, pero sus ojos se tornaron levemente húmedos.
-Pero… Gracias.- susurro con una leve sonrisa observando la tela que cubría la cabeza de su cuñado.- Por todo… hermano. Preferiste la vida de mi hijo y de mi mujer a la tuya.-
Y sin mas el guerrero dio una muy leve sonrisa ladina antes de golpear de manera amistosa el pecho de Keigo y marcharse a la casa donde su amante era atendida.
Quien imaginaria que a su hijo se le ocurriría nacer en esos momentos, igual de imprudente que el tío es obvio. Pero porque Ikkaku no estaba sosteniendo al mano de Asano. Fácil: quería conservar la cabeza en su lugar y no era tan valiente.
Ya que desde de que Asano se despertara con fuertes dolores y Izane informara que la labor de parto había comenzado, Unohana había pedido amablemente una de las casas mas grandes de la aldea para albergar a sus curanderas mientras traían al mundo a su nuevo guerrero. Para dejar en claro Unohana no pidió nada, solo ordeno derribar la puerta y asesinar a quien dijera o reclamara algo. Pero en fin, Ikkaku como buen amante quiso estar en el parto de su hijo, pero su amada… mejor véanlo ustedes.
Flash back
-¡Asano!- exclamo Ikkaku caminando detrás de Izane y de su amada que estaba siendo cargada hacia la cabaña.
-¡AAAHHH!- escucho el potente grito de la joven mujer.
El segundo al mando de Kempachi se alarmo a un nuevo nivel y corrió apartando a quien tuviera en frente todo con llegar donde su amada. Por suerte llego justo a tiempo para ver como depositaban en la cama a su amante, pero en vez de recibir un beso o una mirada amorosa como en los cuentos, Asano lo observo con enojo antes de lanzarle un puñetazo.
El golpe impacto de lleno contra el labio de Ikkaku haciéndolo retroceder unos pasos totalmente confundido e irritado.
-¿Qué mierda te…- el guerrero no alcanzo a terminar la oración ya se tuvo que agachar, ya que lo que parecía un jarrón de metal amenazo con golpearlo en pleno rostro.- ¡Que te pasa mujer!- exigió una respuesta a las agresivas muestras de afecto.
La futura madre solo pudo observarlo de forma ofendida a su pareja mientras su rostro se tornaba rojo de la furia.
-¡Que me pasa! ¡¿QUE MIERDA ME PASA?! ¡AAHHH!- termino la oración con un fuerte quejido acompañado de un grito.- ¡MIERRDAA!-
Su cuerpo se contrajo en la cama mientras las sabanas se manchaban con un liquido amarillento. A su vez dos curanderas se acercaron a la futura madre, pero estas fueron aruñadas. Por lo que tuvieron de tomarla de los hombros y acostarla a la fuerza mientras intentaban mantenerla quieta.
-¡MALDITO INFELIZ DE MIERDA!- grito la futura madre sumamente molesta.- ¡POR TU CULPA ESTOY COMO ESTOY! ¡ME DUELE! ¡QUE ALGUIEN ME MATE! ¡AAAHHHHHHH!- los gritos solo pudieron aumentar.
Izane camino hacia un impactado Ikkaku que nunca había visto a su amante de esa manera.
-TE CORTARA EL MALDITO PENE INFELIZ.- prometió con el rostro sumamente rojo acompañado de muchos cabellos pegados a su frente producto del sudor.
-Asa…- intento decir algo el guerrero.
Pero Izane le detuvo cubriendo la boca antes que dijera mas.
-¡YA ME ERES INFIEL HIJO DE PUTA!- insulto la casi madre al ver la escena.- ¡¿ES PORQUE ESTOY GORDA Y FEA?!- empezó a llorar de manera desconsolada mientras seguía retorciéndose del dolor.
Era imposible saber si el llanto era por las hormonas o el dolor del parto.
-Tranquilo futuro padre.- le tranquilizo Isane con una sonrisa. Era bueno que alguien tuviera buen humor y una nueva vida inocente siempre era algo bueno.- Algunas mujeres se ponen de esa forma en su primer embarazo, para el segundo ya se abra dado una idea del dolor o lo asimilara mejor.- explico con gran paciencia sin espera que Ikkaku hablara.
-¡TE VOY A MATAR IKKAKU!- prometido la casi madre.
Lo primero que se le vino a la mente a Ikkaku fue la experiencia de algunos a la primera puñalada, la que no era fatal, ¿Qué pasa con la primera puñalada? Que algunos chicos hacen un gran drama al punto que empiezan a despedirse de sus seres queridos y amigos por una simple cortada, eso en el mejor de los casos, en los peores casos el miedo y el pánico es tal que se orinan o hacen encima, en casos muchos peores pasa todo esto junto. Ikkaku e Ichigo se hicieron en los pantalones en sus días de novatos.
-¿En el segundo no será así?- pregunto preguntándose internamente, valga la redundancia, si quería un segundo hijo al ver como se ponía Asano con el tema de parir.
Asano pareció oír las palabras de su amante y su indignación e ira no hizo otra que aumentar, ¿Qué acaso no veía como estaba? La respuesta es roja como un tomate, sudada como si hubiera corrido hasta desmayarse y llena de líquidos no sexuales en medio de las piernas como si de un bebé se tratara, un bebé muy sucio para recalcar. Y eso que no se mencionó que parecía partirse en dos, y no de la manera deseada.
Por lo que Asano no pudo hacer otra cosa que empezar a mover los brazos para intentar alcanzar a alguna de las curanderas, y como estas eran las curanderas de Unohana, además de portar gruesos vestidos blancos y bolsas con hierbas tenían cuchillos atados a la cintura. Y la ya casi madre logro tomar uno.
Y sin mas con gran maestría y poder logro arrancar uno de esos cuchillos de la funda y arrojarlo con maestría a Ikkaku.
Por suerte una contracción llego un segundo antes y el lanzamiento del cuchillo acabo enterrándose en la madera de un pilar. El pilar justo a centímetros de la cabeza de Ikkaku.
-Esperare a fuera.- fue lo único que dijo Ikkaku antes de salir casi corriendo de la habitación.
Fin del flash back.
Ahora unas horas después Ikkaku se encontraba sentado sobre un tronco justo afuera de la casa donde su hijo nacería. Como única compañía el fuego que prendió para calentarse un poco, el fuego y las docenas de personas que caminaban en la calle, la casa estaba casi en medio del pueblo, privacidad… se podría debatir ese punto.
Por un motivo que no podía entender el guerrero jugaba con sus manos sin control y debía admitirlo, estaba muy tenso y nervioso. Habían pasado muchas cosas en muy poco tiempo. Primero era parte de un golpe de poder y ahora seria padre en unas horas.
-Primerizo.- Ikkaku observo a su lado para ver acercarse a un hombre con dos tarros en las manos.
El rubio con su pie corrió un pequeño tronco para acércalo a Ikkaku y después de sentarse le tendió uno de los tarros con una pequeña sonrisa amistosa. Ikkaku no muy seguro acepto el tarro con lo que parecía hidromiel intentando recordar si ya había visto a ese hombre antes, era rubio, como de su edad y de consistencia delgada, recordaba haberlo visto en los muelles en alguna ocasión.
-Te importa.- le hecho Ikkaku dejando el tarro sobre la tierra en medio de sus pies.- Lárgate.-
El hombre no se tomo a mal las palabras de Ikkaku y le dio un trago a su bebida.
-Recuerdo estar así con mi primer hijo. Casi me cago en sima cuando mi mujer empezó con dolores.- recordó el rubio sin perder una sonrisa.- Era mucho mas joven que tu cuando tuve a mi primer hijo, tal vez tendría unos quince o dieciséis años, quien los cuenta. Pero en fin, estaba aterrado y asustado como tu.- observo a Ikkaku de forma comprensiva.
Falto poco para que Ikkaku le soltara un puñetazo al hombre. ¡El segundo al mando de Kempachi asustado! ¡Patrañas! Había estado muchos saqueas y había arrancado cueros cabelludos con sus víctimas a un vivas. ¡Era un futuro Berserker por los dioses!
-No lo repetiré. Largo.- Ikkaku estaba perdiendo la paciencia y su rostro lo demostraba.
-Tranquilízate, un bebé no es el fin del mundo. Te aseguro que el miedo que sientes ahora no se comparara con el terror que sentirás al tenerlo en tus brazos.- el hombre sonrió confundiendo a Ikkaku.- Una dicha llenara tu cuerpo pero también un terror absoluto al saber que ahora ese ser es todo tu mundo y a diferencia de un perro no puedes olvidar darle de comer. Cada vez que salgo a pescar pienso que me arriesgo en el mar para darle alimento a mis hijos, eso me da fuerzas, pero también me asusta pensar que un día no podre volver y no volveré a ver sus rostros y escuchar sus risas o en pensar que he sido un mal padre y le haya jodido la vida a mis hijos. Y cree, un hijo es aterrador y ese miedo nunca se ira por mas hijos que tengas. Pero valen la pena… totalmente la pena, son lo mejor de mi vida. Yo lo se muy bien, tengo tres hijos.- señalo a unos niños que jugaban a unos metros mientras eran vigilados por una mujer.
-No te vas a largar. Verdad.- Ikkaku se resigno a la compañía.
Tampoco era tan desalmado para golpear a un padre en frente de sus hijos.
-Eso es algo muy difícil. Ya que esta es mi casa.- sonrió señalando la muy cuidada y elaborada casa de madera, a diferencia de muchas esta tenía la madera cepillada y nueva.- Soy Kira por cierto, vendo pescado en el mercado cuando quieras. Y descuida, esa casa ha visto nacer a tres niños, lo que haga tu esposa ya lo ha hecho la mía.- le dio otro trago a su bebida.
Ikkaku no pudo evitar sonreír mientras tomaba el tarro que había dejado en el suelo y le daba un trago. Kira asintió aceptado el particular gracias de Ikkaku, al parecer era cierto lo que decían de los hombres de Kempachi.
-No es mi esposa.- respondió un tanto cortante.- Pero es la madre de mi hijo y mi mujer. Y mataría a quien los tocase.- juro mostrando su lado sádico acompañado de orgullo.
-Así se habla.- felicito Kira ofreciendo chocar sus tarros.- Mi esposa apoya pensamientos como el tuyo.- pareció soñar por un microsegundo
Y así lo hicieron. Chocaron tarros como si se conocieran de años.
-Ser primerizo en esto de la vida familiar es algo… estresante.- opino Kira desde de beber un poco mas.- Si quieres hablar casi siempre estoy en alguna de las mesas de la plaza cada tarde después de salir a pescar. Te podría dar unos consejos de paternidad.- propuso al ver lo verde que estaba el guerrero.
Lo que tenia de guerrero Ikkaku lo tenia Kira de buen padre y marido. Y eso es un gran logro.
Ikkaku sonrió antes de darle otro trago a su bebida. Pero por un segundo se quedo pensando. Nunca pensó en pedir consejos, nunca los había necesitado, al menos según se perspectiva. Pero nunca estuvo cerrado a recibirlos, Kempachi daba pocos pero siempre los seguía al pie de la letra. ¿Pero quien le podría dar consejos paternidad o matrimonio? Kempachi… el no contaba. El único que se vino a la mente fue Ichigo. Pero ver la forma en que Kira veía y hablaba de sus hijos y esposa no se parecía en nada a la forma en que Ichigo se expresaba de su familia.
Pensándolo bien, el tema de la familia era casi un tabú en el grupo de Ichigo, en serio. Ikkaku podía contar con sus dedos las veces que Ichigo menciono a su hijo, y le sobrarían muchos dedos. De hecho ahora que lo pensaba era Ishida quien mas se preocupaba por el niño de Ichigo, muchas veces en los saqueos lo observo buscando entre las casas juguetes o cosas que le podrían funcionar a la esposa de su amigo, en ese entonces no le dio importancia a las acciones de Ishida o a la falta de interés de Ichigo. Incluso podía recordar muy bien el día que Ichigo se hizo padre y lo recordaba porque ese día se puso tan ebrio con Ichigo que empezaron en una pelea tan épica que no podía ser olvidada, vagamente el guerrero recordaba que Ichigo conoció a su hijo casi dos días después debido a la resaca y tuvo que ser Ishida quien apoyara a la Orihime. Y hablando de Orihime y mas particularmente su relación con Ichigo.
Asano no se parecía en nada a Orihime y su relación con su pareja tampoco se parecía en nada.
La primera era que Asano mataría a Ikkaku si hiciera algo parecido a lo que hacia Ichigo.
-¿Qué… ¿Has estado con otras mujeres?- pregunto de la nada Ikkaku buscando una respuesta a su duda.
-¿Qué?- Kiro no pudo evitar sorprenderse. Pero también vio en los ojos del guerrero que la pregunta iba mas haya.- Es un tema complejo, tengo amigos que le han sido infiel a sus esposas y tengo conocidas que le hay hecho lo mismo a sus esposos. Casi siempre son las mismas respuestas cuando les pregunto el porque lo hacen, y casi siempre… son las mismas: falta de cariño, una vez no es ninguna, otras experiencias, ellos o ellas lo han hecho hay que equilibrar las cosas, excusas siempre sobran. Y te soy sincero, no lo entiendo, si quieres ir de flor en flor ¿porque te casas? o si ya no amas a tu esposa porque no te divorcias que por algo se invento, así pienso yo. Ya que yo amo a mi esposa y no tengo necesidad de buscar otros brazos para tener cariño. Pero ese el mi caso, tu debes de decidir que destino tendrá tu relación.-
Ikkaku observo hacia atrás intentando recordar otra experiencia sexual con otro mujer además de Asano en el tiempo que llevaba con ella. Pero no podía recordar a ninguna, no eran nada con Asano, no se debían exclusividad o fidelidad. Ikkaku no se dio cuenta hasta ahora, pero nunca había sucumbido a otros muslos desde que estaba con la madre de su hijo. Sencillamente su deseo sexual solo le pertenecía a su amada.
Y otra vez no pudo evitar comparar a Kira con Ichigo. No había punto de comparación. Ikkaku no era Ishida, por lo tanto su confianza no era absoluta con Ichigo, eran amigos, hermanos de armas, mataría a cualquier por el, vengaría su muerto como el haría con la suya, pero el guerrero de Kempachi no sacrificaría a Asano por Ichigo, su hermandad no llegaba a ese limite. Pero la hermandad de Ishida era otra cosa, todos sabían que Ichigo e Ishida eran hermanos. Eso era muy bueno, pero era también muy malo, ambos se idealizaban.
Ishida pudo detener toda esa mierda de la rebelión con solo pedírselo a Ichigo. Era de conocimiento publico que el arquero podría estar con Orihime con solo pedírselo a su amigo, incluso seria el quien prepararía la cama. ¿Cuál es el punto de todo esto? Ikkaku se dio cuenta desde el principio los gustos de mujeres de Ishida y de las infidelidades de Ichigo hacia su esposa, su amistad los cegaba.
Al punto que Ichigo no se daba cuanta de los deseos de su hermano e Ishida no se percataba de las escapas de Ichigo con alguna guerrera en los saqueos o en las visitas al gran salón. El mismo tardo en darse cuanta, todo gracias a la discreción de Ishida a sus gustos y la ayuda de Karin para ser la tapadera de su hermano.
¿Era Ichigo el mejor ejemplo de hombre casado? Un tipo que ponía sus deseos antes de la seguridad de su familia, alguien que no le importa ser fiel a sus votos con su esposa.
¿O Kira era mejor ejemplo?
Ikkaku era nuevo en la vida familiar, solo el tiempo diría que clase padre y amante quisiera ser.
En su tiempo Ikkaku no le dio importancia a la situación de sus amigos y ahora mismo tampoco tanta, pero ahora, todo lo que hacia Ichigo le afectaría también a él al ser aliado de Kempachi. Habrá que tener cuidado.
De algo si estaba seguro Ikkaku, si tenia que pedir consejos de paternidad o matrimonial… Ichigo sería el último con quien iría. De paternidad tal vez iría con Ishida si no tenia de otra.
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Rukia Kuchiki, la legendaria domadora de Berserkers. Ahora ese era su apodo, ya que no cualquiera tiene el valor de ir hacia dos bersekers y noquearlos, es cierto que estaban heridos pero la valentía es lo que cuenta. Además era casi seguro en las historias y canciones su acción legendaria se exagerara. En unos años posiblemente se diría que bajo de los cielos montando un dragon y que abrió los cielos y tierra para detener la legendaria batalla. Exageración, era algo común.
-Idiota.- exclamo la guerrera observando fijamente el rostro de su amigo.
Mas específicamente la gran cicatriz que ahora lo adornaba, esa gran línea que cruzaba su cara, justo en donde estuvo su ojo, su parpado seguía intacto así que tal vez no era necesario que usara un parche. ¿Qué era mas intimidante? ¿Un cicatriz de molona o un parche? Ha este punto ya daba igual, nadie prefiere un ojo a dos.
Con un caminar lento la matriarca de Byakuya llego al lado derecho de la cama, el lado de Aizen al parecer. Y vaya que Aizen tenia un gusto exquisito. La cama que ahora ocupaba Ichigo tenia un acabado y unos detalles en tallado verdaderamente impresionables. Toda la habitación lo era. En esta se podía caminar descalzo sin temor a enfermarse por las pieles que hacían de alfombra.
-Eres un idiota.- musito la matriarca colocando su palma sobre el parpado de Ichigo.
La matriarca cerro sus ojos mientras descansaba su palma sobre el rostro de su amigo, para después moverla hacia su cabello y peinarlos. Una sonrisa involuntaria lleno los labios de Rukia al sentir el cabello naranja de Ichigo entre sus dedos. Por alguna razón eso siempre le fue relajante.
Nunca lo admitirá pero la matriarca sentía un particular gusto por el cabello de Ichigo.
Los ojos de color morados de Rukia en ningún momento se apartaron del rostro de Ichigo en un extraño transe, ese no era el rencuentro que esperaba.
-Me alegra verlos juntos otra vez.- Rukia dio un minúsculo sobre salto al sentir unas callosas y cálidas manos. Pero su cuerpo se relajo al instante al ver que era Isshin, su casi padre. Estar tanto tiempo observando a Ichigo la saco de la realidad y no escucho el sonar de la puerta.
Isshin le sonrió a su tercera hija antes de abrazarla por los hombros atrayéndola para darle un gran abrazo, para después de manera paternal besar sus cabellos.
-Me alegra tanto que estés bien.- exclamo casi al borde de las lagrimas.- No sabes la alegría que me a verte Hija.-
-Me alegra estar aquí.- fue sincera Rukia aceptando los mimos de Isshin.
Isshin de la emoción tomo el rostro de Rukia para observar los cambios de su hija y seguía siendo la misma, la misma Rukia que un día espero que fuera su verdadera hija y madre de sus nietos. Pero eso ya era historia y debía ser olvidada.
-Esta no es la reunión que te mereces Tercer hija.- opino Isshin con una sonrisa un tanto forzada.- Golpeare a mi hijo por ser tan idiota y darte tantos problemas. Te lo prometo.-
Rukia sonrio recordando tan buenos tiempos y por un segundo quiso volver a ellos.
-Pero no es momento de eso.- Cambio rápidamente su actitud melancólica.-¿Donde esta esa nieta mia de cabellos rojos?-
Hanataro desde la puerta tomo la decisión de darle privacidad a la reunión, el no pintaba nada ahí. De hecho no pintaba nada en ningún sitio, un sitio donde negaban la existencia del verdadero creador. Asique de manera lenta cerró la puerta y se alejó con pasos tranquilos por el pasillo aun portando la infusión relajante para Rukia.
El adolecente se alejo cada vez mas de la habitación dejando atrás el pasillo para llegar a otro donde se destacaban una buena cantidad de puertas pero la que le interesaba era una a un mas alejada, esa que iba al gran salón donde provenía el constante sonido de voces, pisadas y cubiertos.
Pero al momento de posar su mano sobre la madera se dio cuenta que no tenia nada que hacer ahí, no tenia amigos o con quien conversar, el hijo de su amigo Ichigo estaba descansando con su madre en esos momentos. Tal vez debería buscar a uno de los amigos de Ichigo, con ellos se sentía relativamente seguro, ahí recordó que si tenia un amigo en esas tierras. Uno que compartía su pesar de esclavo. Toshiro, el amigo con el que no había podido hablar desde que llegaron, era momento que se pusiera al día.
Dispuesto a buscarlo se dispuso a empujar la madera de la puerta, pero esta se empezó abrió dejando ver a una persona que le hizo retroceder.
-Vaya. ¿Qué haces aquí?- comento Karin entrando al pasillo cerrando la puerta detrás de si.
Hanataro no respondió solo retrocedió hasta que su espalda tocara la madera de la pared, faltaba poco para que mojara sus pantalones y Karin se percato de esto al ver como las piernas le temblaban del puro terror.
-Tranquilo… no te matare por la estupidez que hiciste antes. ¡Puf! En verdad tienes agallas para desobedecerme.- bufo con nada de sutileza.
Hanataro sintió una leve tranquilidad, pero esto termino al momento que sintió un poderoso impacto golpear su estomago sacándole todo el aire y causando que escupiera una gran cantidad de saliva. El joven monje no tuvo de otra que soltar el tarro con la infusión manchando el suelo a su vez que caía de golpe sobre sus rodillas.
-Lo que si me enoja, es que tengas un rango mas alto que yo.- comento tranquilamente la guerrera.- Pero te lo has ganado, te mantuviste fiel a mi hermano, es mas de lo que hice yo. Incluso ahora eres el segundo al mando de Ishida hasta que mi hermano se recupere.-
Y sin mas Karin le lanzo un puñetazo al joven monje. Hanataro recibió el golpe directo en el pómulo causando que besara el suelo, lo que le hizo a un mas daño.
-Estamos en paz.- comento Karin de manera tranquila.
Y sin mas Karin estiro su pierna y paso sobre Hanataro actuando como si no estuviera ahí para caminar directamente hacia una puerta.
-Felicidades… ahora eres uno de los nuestros. No duraras mucho.- la puerta se cerro de golpe dejando al joven monje en el suelo con su labio roto, su nariz sangrando y su pómulo hinchado notablemente morado.
Sin darse cuenta Hanataro empezó a llorar, después de tanto tiempo empezó a llorar de manera desconsolada.
-¿Por qué me dejaste aquí Dios?- susurro el monje.
Sus lagrimas ni Dios le dieron la respuesta a sus preguntas. ¿Al porque le dejo en esa tierra barbárica? ¿El porque de su vida? ¿Por qué le dio un cuerpo tan débil?
Porque su padre le envió a un monasterio por ser tan débil. Porque era asi.
Ni siquiera Arthur lo respetaba, toda su infancia vivió martirizado por su hermano mayor, recordaba claramente como su madre fue denigrada por ser una simple prostituta, como su hermano intento matarlo para quedarse con el apellido de su familia, como era dejado de lado en el monasterio, como ni siquiera Toshiro lo respetaba… ¿En serio creía que no notaba cuando rodaba sus ojos ante sus enseñanzas? El único… el único que lo había respetado desde que lo conoció, fue Ichigo.
Un asesino que orquesto una masacre, un barbaro que no creía en un ser superior, un asesino… el fue el único que no lo menosprecio o pensó que era menos. Fue su primer amigo real.
Un quejido de impotencia salió de la garganta de Hanataro incorporándose poco a poco.
Fin.
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Antes de empezar mis típicas charlas y comentarios super largos, solo tengo que daros las gracias por acompañarme en esta primera temporada. Gracias de verdad, os quiero mucho.
Buena, he aquí el epilogo. Aunque mas que un epilogo fue un gran episodio que da mas preguntas que respuestas.
Solo tengo que decir que estoy orgulloso de llegar hasta aquí y no lo había hecho sin ustedes. El ultimo gracias de esta temporada.
En serio aprecio a todos los que me acompañaron en este viaje, no saben lo feliz que me hace, los quiero a todos, les envió un beso y un abrazo.
He de aclara que la siguiente temporada es la temporada de Ichigo como líder y lo que esto conlleva. Temporada centrada en el ataque a Inglaterra y los conflictos de Arthur en la corte. Cuyo foco central será la lealtad.
¡Es momento que un nuevo villano entre! ¡Arthur será ese "Villano"! Y si hay tercera temporada también verán el nacimiento de ese villano que llevo preparando tanto tiempo.
Algo que aclarar, no me gustan los personajes originales en Fanfics, o al menos los que están mal empleados, me explico: no me gusta cuando un autor mete personajes así porque si y que de un momento a otro sea el tipo mas top del fic, alguien al mismo nivel de los protagonistas o incluso superior, y sobre todo cuando son algún hermano o primo de los protagonistas, esos personajes directamente no me gustan porque son planos y muy mal estructurados o metidos con calzador en el mundo, como por ejemplo los fic que meten a Goku en el mundo de Bleach, y podrán pensar que soy hipócrita ya que metí a un personaje original poderoso que es maestro de Toshiro y que aparte es un alto militar con la capacidad de parar a Ulquiorra y Grinwow de matarse, pero Arthur no es un personajes original, tomen cualquier libro o busquen cualquier película de caballeros y verán alguna referencia del mítico Rey Arthuro. Además de eso tengo preparado un desarrollo para Arthur, tanto de su historia, de como encaja en este mundo porque en el universo tiene su pasado, costumbres, miedos y muletillas. Y por eso explicare los personajes originales que si me gustan, los bebés de los protagonistas, son recién nacidos ¿en que pueden afectar una historia?, los personajes complementarios, personajes que si se sienten como personajes, un cocinero, un conductor, el vecino, que quiero decir, que se vayan introduciendo en la historia poco a poco, que tengan su personalidad, carácter, muletillas. Que simplemente estén bien escritos y tengan coherencia en la historia. Un buen ejemplo de personajes originales bien escritos y que te llegan a enamorar lo puedes encontrar en el Fanfic Gladiator del fandom de Avatar, en mi opinión ahí encontraras unos buenos ejemplos y una buena historia totalmente independiente a su serie, no tienes que ver avatar para entenderla, se puede encontrar desde un soldado idiota que le encanta la pesca pero que es terrible en ello, hasta un guardaespaldas mas rígido que una tabla al punto que es un adulto y nunca ha esta con una chica por lo enfocado que es a su deber y la serie y personajes se burlan de eso. Es la tercera o cuarta historia con mas comentarios de todo el fandom de Avatar, no es difícil encontrarla.
Pero me desvié del tema, tengo que aclarar que los nuevos personajes que meteré no son personajes míos como tal, estarán basados en personajes históricos o que provengan de leyendas como Arthur. La misma serie Vikingos hizo esto, toda su historia habla de personajes que pudieron haber existido como Ragnar o que existieron como tal como Rollo, vikingo que se convirtió en Duque de Francia, pero que la serie estableció en un mismo tiempo o directamente emparento, hay personajes en la serie que son hermanos o pareja pero históricamente se llevan cien años de edad o mas. Y eso mismo hare yo con los nuevos personajes, es mas, aclarare algo, El hijo de Ikkaku estará basado en un personaje del manga Viland saga, que a su vez es la historia ficcionado de hechos históricos. En palabras simples el hijo de Ikkaku estará basado en un personaje del manga de Viland saga, que a su vez esta basado en un personaje de la vida real. ¿Me enrolle mucho verdad?
Algo si es seguro, el fic seguirá siendo la historia de Ichigo y compañía. Que su descendencia sea personajes míticos o históricos es un intento de continuación de mi parte, un cameo, por ejemplo, en cualquier momento pueden buscar la historia del hijo de Ikkaku cuando ya haya dicho quien es y podrán glooglear su vida y unir con su imaginación su historia, serán niños asi que no afectara la historia. Yo por mi parte intentare desarrollar lo mas que pueda los personajes, ya que Tite metió tantos que no desarrollo ninguno, asi que no se sorprendan si encuentras textos como los de Ikkaku donde explore su nueva faceta de padre y esposo. Básicamente quiero desarrollar a los personajes. Si no les gusta, no puedo hacer muchos, ya que me tomare mi tiempo y si eso me llevaba a capítulos mas largos, bien para muchos.
Con respecto a Ishida e Ichigo. Ishida seria esa pareja que todo padre desearía para su hija, ya saben: buena familia, con dinero sin ser un idiota o tener un gramo de arrogancia, lleno de valores, primero se comería su pierna ha serle infiel a la mujer que ama, atento, ya saben el típico novio que regalaría una rosa sin un motivo aparente, que se le levantaría temprano para hacer el desayuno o que haría un masaje sin esperar un final feliz. En resumen el tipo perfecto para formar una familia pero aburrido para ciertos estándares por su planeación o la falta de "aventuras", seria uno de los pocos hombros que se molestaría si su novia le propondría un trio, incluso se sentirá ofendido o que tendría relaciones fuera de la habitación.
He Ichigo, seria Ichigo. El típico novio que con suerte se acordaría de alguna fecha importante, y si se llegara a acordar te llevaría a un restaurante de comida rápida como Taco Bell, con suerte llegaría a fin de mes, si volviera una ex novia que se mudó a Canadá, que se amaban y que no terminaron como tal… no dudaría en terminar todo y volver con ella. La relación seria emocionante y el si se atrevería hacerlo en el baño de un estadio de futbol, el tipo perfecto para tener una aventura pero para tener una relación seria deberás tener paciencia y carácter. Sobretodo carácter.
¿Cuál seria el indicado para ustedes? Yo por mi parte nunca quisiera ver a mi hija con un tipo como Ichigo. No me parece buen partido para nada.
Pero en gusto se rompen géneros. En términos japonés Ishida encajaría más en el perfil de japonés.
Diario: La diversidad en ficción.
No me gusta cuando esta hecha para gustar, me parece directamente una basura.
Diré esto ante mano, cuando está bien hecha, mola, un ejemplo es la película "Mean Girls" donde puedes ver un ejemplo claro de diversidad, una escuela segmentada por grupos como cualquiera de la vida real. En esta película hay personajes, no "cupos" sociales. Y rompe todos los estereotipos actuales a pesar de ser una película anterior a todo este escandalo de la diversidad. El Indu es un flipado que quisiera reventarle la cara con una sartén en vez de ser el típico niño bueno e inocente, incluso es engreído por saber matemáticas; el gordo gay es de hecho una persona introvertida pero que solo te llevarías bien si este fuera tu amigo y lo conocieras de años, porque es mala persona en vez del tipo de corazón de oro, además su homosexualidad es mas una curiosidad; el director es alguien que impone respeto y autoridad y no teme mostrar su fuerza al igual que todos los negros de la película en vez de ser los débiles, tecnológicos o gays de la película, los deportistas no son idiotas o los típicos gorilas que no saben ni su apellido. Eso es buena diversidad, cuando tienes esa sensación que no hay diversidad es cuando estas haciendo bien tu trabajo.
Para mi, meter a un gay o lesbiana, o que la amiga de la protagonista tenga por padres a una pareja Gay no me parecer diversidad. Para nada es diverso. Hay muchas formas de ser diversos y no romper tu obra.
South Park es el claro ejemplo donde tiene a dos de los mejores personajes de la obra: Jimmy y Timy, ¡Dos grandes! Y pesar de ser "Especiales", una obra satírica los trata con respeto, los trata como personajes.
Glee también lo hizo, el chico en silla de ruedas era un personaje más, cuya curiosidad era que está en silla de ruedas, pero seguía siendo un personaje.
Y yo creo que ahí esta el problema con la diversidad tan forzosa que hay: que los rasgos de piel, sexualidad, o lo que sea, se vuelven el foco central. En vez de ser una simple curiosidad.
Los productores y escritores deberían ir a un escuela y tomar nota de como hacer diversidad: el Otaku no tiene que ser un idiota obeso que no se baña, también puede hacer ejercicio y pillar novia, el musculoso no tiene porque ser un idiota, la bonita no siempre es una puta, el pobra no es bueno y casto, el puede ser mas idiota que un rico, una persona con dinero no siempre es engreído, el blanco también pude ser un imbécil sin un centavo, el ser gordo no te convierte en alguien sumiso y amable, el negro también pude ser el golpeador… ejemplos de como hacer bien una diversidad hay.
Creo que muchos confunden los estereotipos con diversidad: El estereotipo del amigo negro y débil, o el amigo negro y Gay.
En vez de hacer personajes con su pasado y forma de pensar, se van por lo fácil. Tu no veras a una persona con un acento diferente, con un tic al hablar, con muletillas.
Vean Avatar, la original de Aang y South Park, sus escritores crearon personajes y después le añadieron curiosidades.
Pero no… en vez de eso meten a una pareja Gay que son padres de la amiga del protagonista que siempre tiene sobrepeso y a un negro. Eso es la diversidad actual.
Paz.
