El dolor más grande, es aquel que trae consigo un pasado terrible.
ArmandoVD
La desgracia del héroe caído.
El mundo se mecía en una ola de caos y destrucción, la esperanza una vez perdida se levantaba con furia y metal, pero, sobre todo, se alzaba con un grito de esperanza al unísono de todos los guerreros que seguían de pie en el campo de batalla.
"JEFE EDRUBAAAAAAAAAAAAAAAAAIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN"
"maldición, JAMAS ME ALEGRE TANTO DE VERTE EDRUBAIN"
"guarden la alegría para el final, ahora, GRIFOS, DEFIENDANSE"
"UUUUUUUUUURAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA"
Mientras Edrubain avanzaba, los grifos una vez derrotados, retomaron las armas con mayor fiereza, a tal grado que incluso los mismos megaloz que habían creído tener la victoria asegurada, se encontraban con la espalda contra la pared ante la fiereza de los grifos, incluso de aquellos que no eran guerreros, pues, la esperanza y orgullo grifo recorría por las venas de cada grifo presente.
Aquí y haya, las espadas controladas por Edrubain viajaban a enormes velocidades, mientras que este golpeaba cada una de las armas se rodeaban su cuerpo, algunas veces empuñando un arma, solo para ser dejada detrás momentáneamente y luego ser recogida por una fuerza invisible, pero, aquellos que prestaban atención al movimiento de dicha arma, podían notar un ligero brillo que desaparecía casi de inmediato luego de un momento, mismo que estaba conectado con el extraño guante negro sin dedos que portaba Edrubain.
"pero… que es esa cosa…"
Pregunto atónito uno de los grifos que notaba como uno de esos miles de hilos conectaban las armas con aquel guante, solo para recibir una voz escalofriantemente dulce.
"oh, lo notaste eh?, jijijiji, solo soy yo, Edrubain es el que me deja divertirme al sentir la sangre correr por todo mi cuerpo, no es eso…. Divertido?"
Nuevamente, la voz de Manhorod hizo que los escalofríos corrieran por todos los presentes, mas tras escuchar como su voz se distorsionaba un poco tras decir que era divertido, haciendo que mas de uno agradeciera que estaban del lado de estos dos.
"PRESIONEN MÁS, ATAQUEN, NO DEJEN QUE AVANCEN, SIN TREGUA MIS GUERREROS"
"UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUURAAAAAAAAAAAAAAAAAA"
"ESCUADRON, DEFIENDAN DETRÁS DE LAS FILAS, PHARAX, CONMIGO"
Las ordenes fueron dadas y acatadas, el restante ejercito avanzaba con fuerza a pesar del cansancio, haciendo que más de un megaloz abandonara la batalla, solo para ser masacrado por alguno de los que estaba detrás por mostrar cobardía, más al saber que estaban enfrentando a su último destino, más al tener de frente al dúo ancestral.
"aaaaaaaaaaaahhh, esto me trae tantos recuerdos Leo, como fue posible que te olvidaras de mi tan rápido?"
"sabes que no fue mi elección, y lamento arruinarte el momento, pero, recuerda, sigo con amnesia"
"hmp, aun me debes muchas explicaciones, como… quien te arranco el brazo"
"ahora no Manhorod"
Ambos charlaban como si se tratara de algo cotidiano el estar lanzando ataques imparables, mismos que masacraban y destrozaban a todos los que estuvieran en su camino, haciendo que el ejercito megaloz se fuera reduciendo rápidamente, sin embargo, aun tenían un as bajo la manga.
"TRAIGAN LAS CATAPULTAS"
De la misma tierra unas enormes estructuras fueron escupidas del suelo, dejando ver enormes pilares negros que eran controlados por los titanes, mismos que comenzaban a cargar piedras enormes en un compartimiento de la torre, mismas que comenzaban a lanzar dichas piedras por los aires, no sin antes hacer que estas se encendieran a mitad de su viaje y atacaran con una fuerza atroz a todos los desafortunados que no se podían quitar del camino a tiempo.
"DISPERSEN Y ATAQUE, CUBRAN LAS CARABANAS"
"MANHOROD¡"
"EN ESTO ESTOY"
En cuanto el siguiente ataque se estaba preparando, Edrubain se lazo rápidamente entre las filas enemigas, continuando con su baile mortal hasta que llegó con una de las enormes catapultas, concentrando su atención en el titan que la manejaba, moviendo su mano de formas extrañas por un momento, incluso sus dedos se movían a grandes velocidades, haciendo que sus armas comenzaran a danzar sin parar a su alrededor.
"uno"
Como si un torbellino de acero se tratara, las armas viajaban alrededor de Edrubain, haciendo que su baile se intensificara, mandando espadas, lanzas, mazos y cuchillas a velocidades sónicas en contra del titan y la torre, por un momento, todo se quedó quieto, solo para que poco a poco, pedazos de ambos cayeran al suelo rápidamente, no sin que antes se lanzara un ultimo ataque, haciendo que una ultima piedra fuera disparada en contra del ejército, sin embargo, Edrubain aún seguía en su giro mortal.
Como si el giro de las armas se lo permitiera, Edrubain interceptó la enorme piedra en mitad del cielo, nuevamente mandando todas sus armas en contra de la piedra, destruyéndola en pocos segundos, haciendo que solo escombros llegaran en contra del ejército, mismo que miraba extrañado por un momento hacia el cielo, haciendo que más de uno gritara de alegría al ver como Edrubain descendía con gracia al suelo, solo para correr nuevamente y perderse entre las enormes filas de los megaloz, era cierto, la batalla estaba ahora de su lado, sin embargo, aun quedaba mucho por hacer antes de poder considerar esto una victoria.
"SIGAN AL JEFE EDRUBAIN"
"AVANCEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN"
Dejando detrás sus inseguridades, todos avanzaron con fuerza en contra del ejército, observando como Edrubain se abría paso entre todos sus enemigos, hasta llegar a la siguiente torre, realizando el mismo ataque que antes, destrozando aún más otra torre y haciendo que la batalla pareciera aún más fácil que antes, sin embargo…
"LEVANTATE FARAÓN, CLAMAMOS TU AYUDA"
Un gran terremoto comenzaba a azotar el campo de batalla, la tierra se abría de forma estrepitosa y la tierra parecía escupir aún más una estructura nueva, sin embargo, detrás de la explosión, se escuchó un gran rugido que estremeció el campo de batalla.
"PEREZCAN PEQUEÑAS ALIMAÑAAAAAAAAAAS"
Un megaloz aun más grande que los titanes, fácil tan grande como una colina, se levantaba y se enfrentaba a Edrubain sin miedo aparente en sus ojos, observando con detenimiento cada movimiento del viejo lobo, sin embargo, las ansias de Manhorod al ver semejante ser, no se hicieron esperar.
"LEO, LEO, MIRA, NOS TRAJERON UN REGALO"
"grrrrr… FORMACIÓN DE LOTO, PROTEGAN Y DEFIENDAN GRIFOS, ESTAN SOLOS POR AHORA"
Usando las armas como si fueran sus propios pies, Edrubain comenzó a escalar por las enormes piernas del gigante de piedra, mismo que parecía ni inmutarse por las heridas provocadas por la escalada frenética de Edrubain, dejando un dilema para el viejo lobo.
'como podré derribar a este enorme bastardo?'
La pelea había comenzado, pues el gigante, sin dudarlo, lanzó su enorme puño en contra de Edrubain, mismo que hizo que una gran cantidad de sus armas formaran un circulo enfrente de la trayectoria del ataque, esperando que pudieran detenerlo, solo consiguiendo que dichas armas fueran rotas en un instante y que el golpe siguiera, conectando de lleno con el cuerpo de Edrubain.
"JEFEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE" mas de un grifo grito aterrorizado tras ver el atroz ataque.
"NO ROMPAN FILAS, SIGUAN AVANZANDO"
Como lo habían prometido, tanto Khalphrid como Sphinx gritaron al unísono, no permitiendo que ningún grifo fuera en auxilio de su campeón, todos observando como el cuerpo de Edrubain surcaba el cielo del atardecer que comenzaba a dar paso a la noche lentamente, todos preguntándose si habría podido sobrevivir a un ataque tan atroz como este, sin embargo, gritando de alegría al ver como el mismo lobo que fue lanzado por los aires regresaba a la batalla dando un grito de batalla digno de una leyenda.
Los golpes del enorme Faraón eran rápidos a pesar de su tamaño, haciendo que Edrubain tuviera que calcular muy bien cada uno de sus movimientos, pues tenia que calcular la velocidad y el diámetro de cada ataque, haciendo que cada vez su mente fabricara nuevos planes, solo para ser destrozados de inmediato tras cada ataque que intentaba.
"acorralado eh?"
"ambos lo estamos Manhorod, tienes una idea?"
"bueeeeeno, depende de algo"
"de qué?"
"se te hace conocido el nombre ambrosio de Poseidón?"
"… no tengo ni la menor idea de lo que dices"
"oh, vaya, parece que tenemos mucho por delante a partir de ahora mi querido lobo, por ahora, desgarremos a esta mole"
"lo haces sonar tan fácil"
"y lo es, solo debes recordar rápidamente las técnicas que tienes a tu disposición"
Tras escuchar esto, Edrubain comenzó a tensar todo su cuerpo nuevamente, trayendo consigo cada arma a su disposición, por un momento dejando que el mundo siguiera su ritmo, incluso dejando que Faraón se acercara rápidamente en su contra, cuando estaba listo, dejo que su primera técnica recordada resurgiera.
"GOLPE DE APNEA"
En cuestión de segundos, Edrubain había sido capaz de golpear cada una de las armas en el agarre de Manhorod, haciendo que cada uno de ellas se estamparan en contra del cuerpo de Faraón, sin embargo, haciendo poco más que derribar unos pocos escombros de su cuerpo, dejándolo reír ante la falta de poder.
"JAJAJAJAJAJAJAJA, PEQUEÑA CRIATURA ESTUPIDA, MUERE Y DESAPARECE DE MI VISTA ESCORIA"
Con la presión sobre él, Edrubain regresó sus armas a su lado, dejándolas flotar nuevamente y tensado su cuerpo a niveles terribles, pues, como era de esperar, cada una de estas técnicas tenían un costo mismo que se hizo evidente cuando dentro de si mismo, sentía como algunos músculos se rompían por la tensión, solo para ser regenerados rápidamente, consumiendo parte de las fuerzas del viejo lobo, pero, aun así, siguiendo con su ataque.
"CUCHILLA DE ELUNE"
Dejando que la inercia de su ataque lo guiara, Edrubain esperaba que su ataque hiciera lo mismo que con aquel titan con quien la probo la primera vez, solo para quedar aturdido al sentir su cuerpo estamparse y ser repelido casi de inmediato tras recibir otro golpe de parte de Faraón.
Tras haber recorrido una gran distancia, Edrubain sintió como se estampaba contra el suelo, recorriendo una profundidad considerable hasta detenerse, sintiendo como si cada uno de sus huesos hubieran sido destrozados por el golpe de Faraón.
"maldita…. Sea…. "
"bien, estamos en problemas"
"NO ME AYUDAS EN NADA MANHOROD"
"tranquilo mi querido lobo, ellos quizá tengan sus ases bajo la manga, pero, nosotros tenemos los nuestros y es hora de que se vuelva a ver el potencial que tenemos ambos"
"si tienes algo que hacer, sería una excelente idea que lo hagas ahora"
"con gusto"
Por un segundo, la voz de Manhorod se distorsiono nuevamente, dejando de lado la dulzura y solo dejando a relucir la locura y salvajismo impregnado en su voz.
"por la voz de los dioses y el mandato de los reyes muertos, recuerda tu lugar en el mundo y regresa a nosotros, despierta del letargo y acaba con tus enemigos…. LICANTROPO DE PLATA"
En ese momento, dos cosas pasaron, una, Edrubain gritaba de agonía mientras sus ojos brillaban de un color tan negro como la noche mas obscura, mientras que su cuerpo cambiaba una vez más, haciendo que desde su espalda surgieran un par de alas, pero, en lugar de plumas, cuchillas recorrían esta nueva parte del cuerpo de Edrubain, su cuerpo ponía a limite cada una de sus terminaciones nerviosas, pues de entre los sedimentos, una gran cantidad de piedras preciosas se levantaban rápidamente del suelo y se incrustaban en el una vez amputado brazo de Edrubain, formando rápidamente un nuevo brazo que parecía pulsar con vida nueva con cada uno de los pulsos del corazón de Edrubain, mismo que trataba de no explotar tras la terrible presión que causaban dichos cambios.
Dos, Edrubain comenzaba a recordar aun más de su pasado.
Miles de imágenes volaban sin parar frente a los ojos de Edrubain, recordaba promesas perdidas, hazañas olvidadas por el tiempo, recuerdos olvidados eran traídos devuelta, pero, sobre todo, el dolor de miles de años… volvían a su corazón de una forma terrible, recordando todo y a todos a quienes perdió hace tanto tiempo y, sin embargo, muy dentro de él, sabía que este aun no era todos su pasado, solo era lo suficiente para que pudiera volver a la batalla.
Por un momento, el cuerpo de Edrubain se mantuvo completamente quieto, incluso las pulsaciones de su nuevo brazo se habían detenido por un segundo, el único movimiento provenía de las pisadas de Faraón, mismo que se acercaba riendo a carcajadas, observando el cráter que había creado con el cuerpo de Edrubain.
"JAJAJAJAJAJA POBRE PESTE, NO PUDO SOPORTAR NI UN-"
"SLASH"
Una lanza se había incrustado en medio de sus ojos, dejándolo algo mareado detrás del enorme impacto detrás de este ataque, pero, sobre todo, haciendo que sintiera algo que no había sentido jamás desde su renacimiento.
Sentía dolor
"PERO…. QUE DEMONIOS…"
De entre las paredes del cráter, una voz se levantó como el canto de miles de ángeles enfurecidos, pero, aun mantenía una calma escalofriante a pesar del peso detrás de cada palabra.
"espero te hayas divertido hasta el momento"
Poco a poco, Edrubain salía de aquel agujero, dejando ver al mundo su cuerpo cubierto por heridas que parecían mortales, incluso algunos huesos eran visibles en todas partes de su cuerpo, su gabardina estaba echa un desastre, pero, aun así, la calma detrás de los ojos de Edrubain era casi palpable, como si todo hubiera encajado en su vida por primera vez desde su despertar.
"ESPERA… TU… TU…"
"tienes algo que decir antes de continuar?"
Faraón solo pudo observar atónito a la figura frente a él, pues dentro de sí mismo, un terror inundaba su ser tras ver las enormes alas, el brazo que brillaba con la luz del atardecer y, sobre todo, la gran guadaña que reposaba sobre su hombro, trayendo un recuerdo muy vago al gigante que solo podía temblar.
"QUE…. QUE DEMONIOS ERES…"
"eso no te incumbe, ahora, dime, quieres una muerte digna?"
A pesar del terror, Faraón dejo salir un grito de batalla mientras se acercaba peligrosamente a Edrubain, mismo que solo buscaba algo de tiempo para recuperar sus fuerzas y regenerar su cuerpo, esperando hasta el más pequeño segundo para luego lanzarse al ataque, no si antes susurrar algo a la hoja de Manhorod, haciendo que una risa macabra saliera de su interior.
"PUDRETE EN EL INFIERNO¡"
.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-..-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.
Mientras tanto, en el grupo de los grifos, las cosas iban empeorando cada vez mas nuevamente, pues tras la retirada de Edrubain, las catapultas atacaban sin parar al ejercito grifo, sin embargo, al menos pudieron alejar las caravanas lo suficiente como para poder concentrar sus esfuerzos únicamente en los megaloz y sus odiosas catapultas, dejando a muchos pensando si en verdad, esta sería su ultima batalla, al menos hasta que un grito estremecedor lleno el campo de batalla.
"ME EXTRAÑARON?"
Tanto grifos como megaloz miraron al cielo aterrados, mirando como lo que parecía una chica tan blanca como la luna, con una cabellera larga e igualmente blanca y con vestido negro digno de un baile real entraba al campo de batalla, empuñando las armas que Edrubain antes tenia en su posesión, dejando a todos confundidos y aterrados, pues sin dejar pasar un segundo, la joven se lanzó en contra de los megaloz, acabado con ellos con la misma facilidad que Edrubain al enfrentar a dicho ejército, pero, lo peor era que esta chica… cantaba mientras avanzaba con fuerza en contra del enemigo.
"AQUÍ Y HAYA, LA MUERTE TE ALCANARÁ"
La chica se acercó rápidamente a una catapulta, en lugar de emplear el golpe de apnea, ella decidió escalar por las piernas del megaloz, desgarrando y aplastando todo a su paso, dejando que los gritos de agonía hicieran reír a carcajadas a Manhorod, destrozando la torre en cuestión de segundos y buscando a su siguiente víctima.
"AUNQUE GRITES Y LLORES, AL INFIERNO TE ARRASTRARE"
Los gritos…. Por todos los cielos, los gritos eran escalofriantes, incluso los grifos sentían lastima por los megaloz que eran alcanzados por esta chica, pues no solo los mataba, sino que lo hacía de la forma más lenta y horrible posible, incluso dejando a algunos sobrevivientes en el suelo, dejándolos gritando de desesperación y horror tras estar en una agonía sin igual.
"PUES NO IMPORTA LO QUE HAGAS, TE DESTRIPARE, TU PIEL ARRANCARÉ Y TU CORAZÓN CONSUMIRE"
Para probar su punto, la chica enterró su mano dentro del pecho de un megaloz, solo para arrancar un corazón pulsante que parecía bombear un gas de color blanco, solo para que, ante el horror de todos los presentes, diera una mordida como si se tratase de una manzana, haciendo que volviera a reír de alegría descontrolada, solo para alcanzar a la siguiente catapulta, misma que fue dejada de lado por el megaloz que la controlaba tras ver como la chica se acercaba a él, sin embargo, no fue lo suficiente rápido, sintiendo como si una fuerza invisible lo mantuviera en su lugar, solo para voltear a ver a la chica y mirar con horror como sus manos habían desaparecido, solo dejando ver miles de hilos transparentes estar unidos a los nuevos muñones en sus brazos.
"SI HUYES TE ABRAZARÉ Y FACILMENTE TE MATARÉ"
Nuevamente, siguiendo acorde a su canción, el megaloz sintió como su cuerpo comenzaba a ser presionado con una fuerza titánica, como si un dios lo hubiera presionado con fuerza, solo para que, ante la mirada atónita de todos, éste titan explotara entre una nube de escombros, viseras y demás que parecía que fuera confeti para la chica endemoniada, misma que, con cada muerte, parecía alegrarse aun más a un grado eufórico.
"PERO NI EL LA VIDA NI EL NA MUERTE DEBES OLVIDA, QUE MANHOROD ES LA MEJOR AMIGA DE EDRUBAIN PLATEAGO FANG JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA"
"esa… esa chica es… Manhorod?" pregunto Khalphrid tras mirar la encarnizada batalla de la chica que había llegado a retomar la batalla que el lobo había tenido que dejar por culpa de Faraón.
"por todos los cielos… como es que el jefe Edrubain puede controlar a alguien así?" con el mismo tono de asombro y terror, Sphinx solo podía mirar como la chica se deleitaba mientras movía cada arma y ocupaba su propio cuerpo para seguir masacrando aun más al ejercito megaloz
"no lo sé Sphinx, solo agradezcamos que vino en nuestra ayuda… y ahora que lo menciona, donde estará Ed-"
"POOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMMM"
Antes de siquiera poder terminar su pregunta, el suelo se estremeció nuevamente, sacudiendo a todos en el campo de batalla, pero, dejando aterrados a los pocos megaloz que quedaban, mismos que fueron masacrados rápidamente por Manhorod, misma que al sentir el estruendo, volteó hacia atrás, solo para reír a carcajadas tras mirar la cabeza amputada de Faraón, misma que mostraba una expresión de sorpresa e ira.
"OH, LEO, en verdad sabes como hacer una entrada, siempre disfruto de tus formas de hacer las cosas"
Como si lo hubiera invocado, Edrubain apareció detrás de la cabeza de Faraón, nunca dejando de presionar con fuerza sus manos y presionando su boca con fuerza.
"…"
"oh, ya veo, estas acoplándote a la idea de todo lo que paso, lo entiendo, pero, quieres que- "
"puedes terminar tu diversión Manhorod"
Las palabras de Edrubain sonaban un tanto vacías, incluso con un dolor horrible detrás de ellas, como si hubiera perdido todas las esperanzas, pero, que, aun así, guardaban una gran fuerza detrás de ellas, por lo cual, Manhorod solo se encogió de hombros y siguió con su "diversión"
"j-j-j-j-jefe… Edrubain?"
"Edrubain… eres… eres tú?"
Ambos grifos solo podían mirar los cambios radicales en Edrubain, observando con detenimiento las alas, el brazo y la fuerza que parecía salir a cantaros del cuerpo de Edrubain, mas sin embargo, dejando salir un suspiro tras escuchar sus palabras.
"no se confundan por los… cambios jóvenes… soy yo"
"pero… su brazo… esas alas… que fue…"
"lo que paso? Bueno… creo que les debo una explicación y Manhorod no se detendrá hasta que haya terminado con todos, por ahora, podemos descansar…. ¿qué paso con la caravana?"
"la caravana está algo lejos, pudimos repeler el ataque… pero… las bajas…"
El animo de ambos grifos cayo por los suelos tras observar nuevamente el campo de batalla, mirando con tristeza a sus hermanos caídos, incluso a aquellos civiles que intentaron entrar en la batalla, haciendo que Edrubain solo cerrara los ojos mientras prendía un cigarrillo, aun sintiendo cierta extrañez tras haber conseguido su nuevo brazo.
"(exhalando) lo veo joven Sphinx… retirémonos por ahora, armemos el campamento con lo que tengamos y… mañana le daremos sepultura a nuestros compañeros caídos… es lo mínimo que podemos hacer por ellos ahora"
Un grifo fue enviado para recuperar la caravana mientras el resto del ejercito y los civiles regresaban a un punto alejado del campo de batalla, dejando tras de si un horrible sabor de boca, uno que, cuando los arreglos fueron terminados, se cernía sobre cada uno de ellos, pues esta vez, la victoria había costado más de lo que se hubieran podido imaginar, arrancando la vida de mas de la mitad de los grifos en total que habían viajado en la mañana, por lo cual, todo era silencio en el campamento temporal, salvo por el llanto de algunos que sabían la noticia de los caídos en batalla, incluso Edrubain se mantenía algo alejado del grupo, su única compañía eran las estrellas, la obscuridad y el cigarrillo que presionaba con fuerza con sus labios, maldiciéndose a sí mismo por no haber podido hacer nada para evitar esto…
"sabe muy bien que su culpa no es, la guerra arranca vidas y deja solo muerte mi señor" la armoniosa voz de Zecora fue lo único que atravesó la espesa aura de silencio que corría a los alrededores de Edrubain, quien solo se limitó a dar una inhalada más de su cigarrillo.
"…"
"de igual forma… veo que…su despertar nuevamente avanzo mi señor…"
"…"
"… en verdad… lo lamento mi señor… no debía-"
"confiaron en mi…"
Estas eran las únicas palabras que salieron de los labios de Edrubain mientras miraba con rabia sus manos, presionándolas con fuerza titánica a grado que su mano izquierda comenzaba a sangrar tras presionar sus nuevas garras en sus palmas, sin embargo, deteniéndose tras ver como las manos de Zecora se acercaban a las suyas, haciendo que volteara a ver a la cebra con ojos cansados, pero, con una enorme satisfacción detrás de ellos.
"en verdad… si es mi señor…"
"Zecora…"
"las leyendas contaban de un ser lleno de compasión, que sufría por la más mínima perdida, pero, hacia de esta su fuerza para volver al campo de batalla, llevando en sus hombros la promesa de un nuevo día para aquellos que en el confían, para sus hermanos en armas, la mayor alegría siempre fue y será batallar con el gran lican"
"y aun así…"
"… si su forma a cambiado y su aliada ah regresado… eh de suponer que los recuerdos también han regresado"
"… solo algunos de ellos" su tono era pesado y melancolico, pero, haciendo que el mensaje le llegara a Zecora, quien sonrió levemente en dirección de Edrubain.
"y de ellos es quienes tienen curiosidad de saber señor mío" dijo Zecora mientras tomaba las manos del gigante entre las suyas, sintiendo alivio al ver el nuevo brazo de Edrubain, mismo que estaba realmente vivo, pues podía sentir el calor emanar de este a pesar del material que estaba hecho.
"… aun tengo dudas de mi pasado… pero, al menos… se algo muy importante…"
"que es eso mi señor?"
Levantándose y mirando hacia el cielo, Edrubain dejo salir una última bocanada de su cigarrillo, mismo que ilumino su rostro por un momento, solo para dejarlo entre sombras a causa de su sombrero.
"debemos preparar al resto de los grifos para la batalla"
"mi señor… cree que sea prudente?"
"no… no lo es… pero… es algo que debemos hacer… tomaremos un tiempo para prepararlos lo antes posible… por ahora…"
Bajando la vista, Edrubain dejo salir una sonrisa que alegró el corazón de Zecora, pues sabía que estaba listo para poder hacer frente a su pasado, tomando el primer paso contándolo a sus nuevos aliados.
"es hora de que los grifos conozcan parte de mi historia y lo que ocurrió estas últimas horas"
YYYYYYYYYYYYYYY corten.
QUEEEEEEEEEEEEEEEEEE? ¿DOS CAPITULOS TAN RAPIDO? Que les puedo decir, había esperado mucho tiempo a que llegara este momento, quizá a delante algo los recuerdos de Edrubain, quizá no? ustedes díganmelo en sus comentarios, por ahora, recuerden, EL SIGUIENTE CAPITULO SERÁ DE LA HISTORIA DE EDRUBAIN, para aquellos que leyeron mis anteriores historias, les diré esto, no se basen tanto en ellas, es cierto, tengo planeado usar algunas partes, pero, como se dieron cuenta desde el inicio de esta campaña, hay cambios muy drásticos, por ahora, díganme, que tal les parece? Por cierto, si tienen alguna historia que quieran que escriba, pueden mandarme un pm y veré que puedo hacer, pues me tomaré un poco de tiempo para estructurar bien la historia que tengo en mente para nuestro viejo lobo.
Nuevamente, recordándoles que si quieren leer otras buenas historias, pasen por la pagina de Diego de la Vega, aquí está su link ( u/2817962/) , recuerden echarle un vistazo a sus historias tan geniales y disfruten de las lecturas, por ahora, eso es todo chicos, sigan siendo geniales.
Silver, fuera.
