Disclaimers: los nombres de los personajes pertenecen a Rowling, no a mí.

Este aporte es parte del Drinny-Con 2020, organizado este año por la página de Facebook Drinny All The Way.


Lo que más le dolió a Ginevra fue el hecho de que Draco prefirió quedarse en esa oficina con Hermione Granger que ir tras ella, iba enfadada y dolida, pero no lo suficiente como para regalarles la humillación de su llanto, si él quería tirar todo a la basura por la mujer en su oficina, estaba bien, no iba a permanecer al lado de un hombre que bien había dicho la castaña, había construido un matrimonio en una nube de mentiras.

Cuando algo así pasa, una parte nunca se da cuenta de cuán frágil son los cimientos, tan frágiles como para derrumbarse en un instante aunque pasaran seis años construyendo aquello.

[O]

Draco observó a su asistente que a pesar de que al inicio había tenido algunos problemas con Ginevra, al final habían terminado siendo tan buenas amigas, y es que la pelirroja solo tenía dos modos, o la amabas intensamente o la odiabas, no había intermedios con ella.

—Parece que tu relación con ella no era tan sólida –se burló, tomando un portarretratos y dejándolo recostado, con la foto cubierta –su confianza en ti es demasiado frágil ¿no?

—No sé por qué volviste, pero estábamos mejor sin ti en nuestras vidas.

—Sí, puedo imaginarlo, me enteré que Astoria por fin se hizo de Ron –se encogió de hombros –lo cual me hace preguntarme ¿su relación también está forjada en mentiras? ¿Ron que hará cuando me vea?

—Reírse en tu cara –soltó Draco –dudo que puedas romper la relación que ellos tienen.

—Ah, no son como ustedes, ellos sí se aman, no que tú y Ginevra, mira, salió corriendo y ni siquiera la seguiste.

—Lo que yo haga y como solucione mis problemas con mi esposa, no son tu asunto, y creo que tienes que tener en mente una idea más clara, Granger, tú entraste al baño de prefectos del quinto piso, tú me viste desnudo y me besaste, pero jamás correspondí a ese beso, por el contrario te alejé.

—Yo lo sé ¿pero crees que va a creerte? Ni siquiera porque lo admití frente a tu secretaria ella caerá en esa explicación tan tonta.

Draco observó a Cecil, que parecía poco conforme con la explicación que él había dado.

No era como si le hubiese sido infiel a Ginevra, cuando pasó eso con la mujer frente a él, había sido en un bache en su relación, la pelirroja le había pedido un tiempo y más tardó en ocurrir eso, que Granger en aparecer en el baño, ofreciendo su ayuda para olvidar a la pelirroja.

Podía ser que eso no era más que una artimaña para asegurarse qué tan fiel le era a la pelirroja pero ¿por qué no decirlo en el momento en que ocurrió?

—Lárgate de mi oficina, y no vuelvas –soltó enfadado.

—Pero no te pongas así.

Draco la sujetó fuertemente de la muñeca, alejándola de él cuando intentó volver a tocarlo, su rostro sin duda había perdido la tranquilidad que siempre mostraba, como si nada fuese suficientemente bueno como para alterarlo.

—Es mejor que te marches, Granger, porque no creo que quieras saber qué tan frágil es mi paciencia.

—No es como si no supiera defenderme –se alejó furiosa –de todos modos, tengo una cita con Ron –le guiñó un ojo y salió de la oficina.