Adrien hizo todo para evitar ver a sus amigos, pero parecía imposible. En especial porque vivía con uno de ellos. No quería verlos porque cada vez que hablaba con uno de ellos sentía que estaba mintiendo; aún si era algo tonto como las clases o el clima. Era increíble ver cómo todo podía estar relacionado con Marinette en su mente.
No creyó que esconder algo fuera así de difícil, pero aparentemente no era algo con lo que Adrien podría lidiar. Es por eso que evitarlos era más fácil, claro está, solo cuando podía hacerlo.
Poco después de su último encuentro con Marinette, tuvo que atestiguar la fría realidad de tenerla de novia de su amigo. Verlos haciendo cosas de parejas siempre lo ponía mal; pero nunca había sido tan doloroso. La forma en la que Luka la sostenía, el hecho que podía besar a Marinette cada vez que quería, o cuando quería... era insoportable.
Ver la expresión de Marinette cambiar cuando Luka habló sobre las chicas con las que Adrien estudiaría, fue interesante. Ahora era Marinette quien estaba celosa. Aun cuando la situación era diferente a lo que insinuaba Luka.
Lila y él eran compañeros de clase, y ocasionalmente ella se le acercaba en busca de asesoría. Nunca había tomado en cuenta sus acciones hasta que Luka y Nathaniel los vieron juntos y empezaron a preguntar al respecto; y ya que sus acciones se hacían más directas, Adrien supo que ellos tenían razón. De cualquier forma, aun cuando pensaba que era bonita, él no tenía intenciones de salir con ella.
Bueno, no en tanto estuviera enamorado de Marinette.
Ese día después de que terminaron de estudiar, ella tomó valor y lo invitó a salir en cuanto su amiga los dejó a solas.
Flashback
-Adrien... eres un chico agradable... y me gustas. Y... ¿me preguntaba si quisieras ir por unos tragos? -preguntó con un sonrojo. -¡Pero si estás ocupado podemos dejarlo para otro día! -agregó cuando no obtuvo respuesta.
Adrien no sabía cómo responderle sin romper su corazón. Aun cuando en ese momento consideró que no sería malo salir con ella, sumado a la reacción de Marinette... esto podía ayudar a rehacer su vida, y Marinette por fin podría renunciar a él. De cualquier forma, esto que quería hacer no era justo para él. Ni para Lila, ni para Marinette. Las cosas ya estaban jodidas como para arrastrar a alguien más en esto.
-Lo siento Lila... no puedo. No es que no me gustes... eres una chica hermosa, pero yo... estoy enamorado de alguien.
La chica no hizo nada para esconder su decepción, pero afortunadamente entendió.
-Ya veo... todo este tiempo... pensé que había algo malo conmigo. Debí haber supuesto que ya estabas enamorado. Pero como no te vi con nadie, pensé que... qué tonta... -susurró antes de seguir. -¿Y... esta persona te ama también? -preguntó luciendo preocupada.
Adrien sonrió amargamente.
-Eso creo, pero eso no cambia nada. No podemos estar juntos porque... bueno, es complicado.
-Entiendo. No necesitas decírmelo. Puedo ver que últimamente no la pasas muy bien. Lamento haber traído esto a colación. -Se disculpó gentilmente apretándole el brazo.
-Yo también lo siento. Gracias por entender.
-Olvídalo.
Adrien sintió que era la primera vez que estaba siendo honesto en mucho tiempo, y también era la primera vez que confesaba a alguien - indirectamente - sus sentimientos por Marinette. Se sentía aliviador, y le hacía aceptar la situación; sin importar lo malo que fuera.
Fin del flashback
Aun cuando Adrien aceptó sus problemas, no significaba que podía lidiar con ellos... le había dicho a sus amigos que había prometido salir con alguien cada vez que ellos querían reunirse. Y bueno, se había dado cuenta que poner la excusa de que saldría con Lila le ayudaba a evitar a Marinette; así que deliberadamente dejó que todos pensaran que tenía algo con ella. No se sentía orgulloso de sí mismo, pero pensó que por ahora eso serviría. Eso claro, hasta que tuvo que volver a ver a Marinette.
Marinette estaba con Chloé, saliendo de la biblioteca. Adrien se acercó y trató de sonar lo más casual posible mientras conversaba con Chloé, ignorando a Marinette quien lo miraba enojada.
Adrien no estaba seguro pero que lucía enojada - bueno, tenía toda una lista de razones, pero... ¿a quién le importaba? Aún enojada, Marinette lucía hermosa. Trató de no tartamudear cuando quiso convencer a Chloé que tenía prisa y no fue hasta que estuvo lejos que por fin respiró libre.
Justo cuando pensó que sus tácticas de defensa estaban funcionando, la sola existencia de Marinette podía ser suficiente para probarle lo contrario.
Y quedó demostrado en su siguiente encuentro, la cual resultó ser en presencia de sus otros tres amigos. Dejó caer su guardia por completo y pensó que había perdido todo por un momento.
Después de su último examen, fueron a su facultad, diciéndole que iban a celebrar el fin de los exámenes. Aparentemente, no querían que Adrien saliera con otra excusa.
Al final, decidieron ir a un lugar del campus donde todos conocían, y mientras caminaban hablaron de varias cosas. Y en algún punto, Chloé y Luka empezaron a tener una acalorada discusión sobre un tema, lo cual hizo que Nathaniel se uniera; y Adrien de súbito se encontró caminando al lado de Marinette. Trató de no mirarla al principio, pero ya que no había podido verla de cerca en mucho tiempo, no pudo evitar echarle unas cuantas miradas mientras caminaban en silencio.
-No te veas así. Es solo una salida a comer. Creo que puedes tolerar pasar ese corto tiempo conmigo. -Marinette dijo de súbito con un tono que solo ella y Adrien podían escuchar. Era obvio que aún estaba enojada.
-Marinette, por favor... no quiero hablar de esto.
-Oh, claro. ¿Por qué querrías hablar de nosotros? Quizá esto ni siquiera se trata de mí. Estás así porque no puedes estar con tu novia y en lugar de eso, tienes que estar con nosotros. - Marinette resopló y Adrien miró con cautela por si los otros habían escuchado.
-Marinette...
-Como sea. No debería hablarte. No queremos ser pillados, ¿no? -Marinette dijo e intentó alejarse de él sin dejarle responder. Pero lo que no notó fue que el semáforo no había cambiado.
Al principio Adrien no podía creer lo que estaba pasando; pero cuando vio el auto dirigiéndose hacia Marinette, casi enloqueció.
-¡Marinette! -exclamó corriendo hacia ella y jalándola tan pronto como la sujetó. El auto casi la golpea, y Adrien soltó el aliento que contenía cuando Marinette estuvo a salvo entre sus brazos. Por un momento pensó que algo muy malo iba a pasarle a Marinette y que la perdería para siempre. No creía que podría vivir con eso...
Pero afortunadamente nada pasó. Su corazón latía como loco, y podía sentir que el de Marinette iba igual - ya que sus cuerpos estaban presionados.
Miró los asustados ojos de Marinette y sujetó su rostro.
-¿Estás bien, hermosa?
Marinette solo asintió, pero lucía muy asustada. Quizá en shock por casi ser atropellada. Adrien no podía creer lo descuidada que había sido Marinette. Si tardaba un segundo... pudo haberla perdido.
-¿En qué estabas pensando? ¿Y si te atropellaban? ¿Cómo es que no lo viste? -Adrien regañó a Marinette, sin ser capaz de contenerse. Estaba sosteniéndola, temiendo que si la soltaba algo malo sucedería.
Adrien sintió las lágrimas en sus ojos, pero estaba muy enojado como para llorar.
-¿Sabes lo asustado que estuve? ¿No vuelvas a hacer algo así otra vez, me entiendes?
-Adrien basta, estás asustándola. -Luka dijo mientras trataba de aflojar el agarre de Adrien en Marinette, a quien sujetó en cuanto fue liberada.
En ese momento Adrien se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Había olvidado por completo a Luka y a los demás; y ahora mientras miraba a Marinette en los brazos de Luka, se dio cuenta que él tenía más miedo que Marinette misma.
Marinette le dijo a Luka que estaba bien y que podía soltarla. Luka cedió pero no se contuvo de regañar a su novia por su descuida.
Adrien no supo cuánto es que se había delatado en el acalorado momento; tampoco sabía cuánto es que los otros habían visto. Notando las extrañas miradas que sus amigos estaban dándole, supuso que era algo grande con que lidiar aun cuando no había nada específico sobre lo que pudieran comentar. Trató de actuar como si nada para evitar más sospechas; pero Marinette seguía mirándolo y sus ojos no pudieron evitar encontrarse. Sentía como si Marinette quisiera decirle algo con los ojos, pero Adrien prefirió ignorarla a pesar de que tenía un gran presentimiento de lo que podría ser el mensaje.
Al día siguiente Adrien se encontró a sí mismo en el campus otra vez, aun cuando no tenía ninguna razón para estar ahí. Oficialmente eran las vacaciones; pero él no tenía ganas de tener un momento 'de calma'. Mientras caminaba sin rumbo, sus pies lo llevaron al lugar de siempre: el techo del edificio.
Vio a las pocas personas que quedaban en el campus, y la ciudad tras ellos, y por último, pensó en la relación que tenía con Marinette.
Después de lo que pasó la noche anterior, sabía muy bien que no podía seguir con esta actuación. Ver a Marinette le hacía sentir más desesperado cada día, y sabía que no tomaría mucho tiempo antes que los demás supieran lo que estaba pasándole. Tenía que tomar medidas más extremas; aun cuando no sabía bien qué hacer.
-No puedo creer que de verdad estés aquí.
De súbito una suave voz llegó tras él, asustándolo; de inmediato giró para ver a Marinette, quien caminaba hacia él.
-¿Cómo supiste que estaba aquí?
-No lo sabía... solo vine aquí un par de veces después de que me trajiste, y algo dentro de mí me dijo que viniera aquí hoy. -Marinette respondió con una suave risa, y se recargó contra la baranda. Miró el espacio vacío, pensando profundamente antes de sonreír con amargura. -No he... no he tenido el valor para llamarte, pero seguía yendo a los sitios donde posiblemente podría chocar contigo... -dijo suspirando.
-Marinette... -Adrien empezó a decir, pero no supo qué más argumentar.
-Te diría que te amo y que quiero estar contigo, pero sé cómo responderás. -Marinette lo miró con ojos tristes y se acercó a él.
Adrien pensó - por un momento - que lo besaría. Pero solo se quedó así, sin cerrar la pequeña distancia.
-Era mentira lo de esa chica, ¿no?
-Uhm. -Adrien asintió y suspiró. -No tengo nada con ella.
-¿Por qué me hiciste creerlo?
-Tú sabes por qué...
-¿Entonces por qué estás diciéndome la verdad ahora? -Marinette preguntó, acercándose más.
-¿Porque ya lo sabes, no?
Marinette volvió a sonreír.
-¿Saber qué? ¿Qué me amas? ¿Que no puedes salir con nadie porque tus sentimientos por mí no te lo permiten? -Marinette preguntó retóricamente, acercando sus labios a los de Adrien, tentándolo pero nunca tocándolo.
Adrien se alejó un poco, peleando por no caer en los encantos de Marinette.
-Es por eso que necesitamos decirles todo.
-No. Sin importar si sospechan, ellos no pueden saber lo que pasó entre nosotros a menos que se lo digamos. Cosa que no haremos. Así que todo lo que tenemos que hacer es detener esto.
Marinette resopló.
-¿Puedes tolerar verme con Luka? ¡Incluso la idea de pensar que sales con alguien me enloquece! ¿Cómo puedes hablar así como si fuera algo fácil de lidiar?
-¡No! no puedo tolerar verte con él. ¡Siento que muero por dentro cada vez que él te toca, y yo no puedo ni decir ni hacer nada! ¡Es por eso que sigo evitando verte hasta poder lidiar con lo que siento!
-No tienes q...
-No, no tienes qué. ¿Por qué no solo dejas a Luka si tan segura estás de que no lo amas? Sabes que no lo harás; porque no lo tienes en ti. Tienes miedo de que cuando lo dejes, regreses a tus días de soledad... sintiéndote rechazada y no amada. Sabes que él te ama, y disfrutas eso.
-¡No es cierto!
-Tal vez no completamente; pero a medias... otro lado de ti está preocupada por Luka tanto como yo, y es por eso que quieres ser la única en encarar esto. Dejarlo con una verdad a medias es igual de malo; no puedes decirle que no lo amas, porque eso no sería cierto; y no puedes decirle que le fuiste infiel o que amas a alguien más sin tener que involucrarme. Él es listo, lo sabrá. Así que no terminarás con él a menos que tengas mi apoyo, y eso... es algo que no puedo darte.
-¡Maldición Adrien! ¡Lo sé! ¡No tienes que seguir recordándome lo mismo una y otra vez! ¡Me comí los sesos pensando en eso estos días! ¡Así que lo sé! -Marinette gritó con lágrimas en los ojos.
Adrien la abrazó de súbito, queriendo disculparse por lo que le había dicho. Marinette no merecía esto; no era su culpa que Adrien y Luka fueran amigos, no era su culpa que Adrien escogiera esconder su error.
La sostuvo cerca, colocando el mentón en la cabeza de Marinette.
-Lo siento... lamento ser así... lamento que tengamos que ser así...
Marinette devolvió el abrazo.
-Te odio tanto... -susurró.
-Deberías...
Se quedaron así un momento, deleitándose con la calidez de sus cuerpos y sus tranquilas respiraciones. Adrien no la soltó, aunque sabía que tenía qué.
-No es justo... -Marinette interrumpió el silencio. -No es justo que todo lo que tengamos sea una noche ebria y estas peleas...
-Lo siento hermosa.
-¿Entonces aquí es donde nos despedimos? -Marinette preguntó, rompiendo el abrazo y mirándolo a los ojos.
-Supongo... -Adrien musitó.
Marinette bajó la mirada, pensativamente antes de volver a hablar.
-¿Qué hay de una cita? Solo un día en el que podamos pasarla juntos. Me lo debes.
-Marinette... no creo q...
Marinette no lo dejó terminar su oración.
-No digas que no ahora. Solo piénsalo. No quiero que todo lo que recuerde de nosotros sea... esto. ¿Por favor? -Marinette lo miró con ojos de cachorro y le tomó mucho esfuerzo a Adrien no decir que sí de inmediato.
-Lo pensaré. -Adrien respondió después de suspirar.
Justo después de su charla con Adrien en la azotea, Luka llamó a Marinette preguntando si quería ir al cine. A pesar de estar enojada por ser interrumpida, no pudo encontrar ninguna razón para decir que no, y Adrien -con su dura mirada - estaba diciéndole que sí. Ya que la atmósfera entre ellos se hizo amarga con esa llamada, Marinette no pudo hacer nada más que irse con una extraña despedida. Sabía que Adrien la amaba, y sabía que Adrien no quería que fuera, pero parecía que se preocupaba más por Luka que por sí mismo, y Marinette no pudo evitar sentirse decepcionada con ello.
Cuando se reunió con Luka todo estuvo normal al inicio, y también estuvo bien cuando Luka tomó su mano mientras veían una película, pero las cosas se pusieron raras cuando de súbito besó su cuello. Marinette lo permitió al inicio, pero en lugar de regresar su atención a la película, Luka puso toda su atención en ella creando un camino con sus labios por el cuello de Marinette hasta su clavícula.
-¿Luka, qué haces? ¡Basta! -Marinette susurró y se alejó, sintiéndose incómoda.
-¿Qué pasa? -Luka preguntó con tono serio luciendo enojado.
-¡Nada! ¿Pero se te olvida que estamos en público?
-¿Y? Está oscuro. A nadie le interesa.
-Claro que sí. Puede que incluso haya niños aquí.
-Nah... -Luka suspiró luciendo enojado y triste al mismo tiempo. -Marinette, ¿no quieres que te bese?
-¿Q-qué? ¿Por qué me preguntas eso?
Marinette se desconcertó al ver la expresión de su novio, y no supo cómo responder.
-¿De verdad vamos a hablar de esto ahora?
-Sí. Responde.
Era claro que Luka había notado los cambios en la forma en la que Marinette actuaba con él y quizá incluso sospechaba. Pero Marinette no quería que nada malo sucediera. Le había prometido a Adrien que no lastimaría a Luka. Sonrió y besó brevemente los labios de su novio.
-No seas travieso y veamos la película, ¿sí? Los de seguridad nos echarán por estar hablando.
Luka no lució convencido con su respuesta, ¿pero qué esperaba?
'Sí, Luka, ¿quiero que me beses?
¿Eso esperaba?'
Por el resto de la película Luka no intentó nada más, y tampoco le habló. Y para sorpresa de Marinette tampoco ofreció acompañarla a su departamento, claro, ella no se quejó. Tenía otro asunto que tratar antes de enfocarse en Luka.
Adrien no tenía ganas de nada después de que Marinette se fue. Regresó a casa pensando que Luka no regresaría pronto, y trató de calmar sus pensamientos.
Casi al final de la noche escuchó a Luka regresando, y decidió no salir de su habitación. Pero al parecer su amigo tenía otra idea.
Fue a su habitación llevando un six pack de cerveza.
Adrien consideró decir que no pero Luka lucía como si fuera a necesitarlo, y algo dentro de él le decía que su cita con Marinette no había salido bien, y que esta sesión de licor iba a ser sobre ella. Aun cuando esta era la razón por la que se suponía que iba a evitar a Luka, él era el único responsable de esto y debía arreglarlo.
Fueron a la cocina y empezaron a beber, picando snacks que Luka había comprado de camino a casa.
-Ha pasado mucho tiempo desde que hicimos esto, ¿no? -Luka preguntó casualmente, y Adrien asintió dándose cuenta de cuánto había extrañado hacer esto. Deseaba que las cosas no se hubieran vuelto así pero... no podía cambiar nada ya.
-Solíamos hablar por horas de cualquier cosa; de las aburridas clases, nos burlábamos de los profesores, hablábamos de nuestros sueños y de París... -Luka siguió hablando con una sonrisa amarga en su rostro, luciendo algo ebrio. -¡Y también de las chicas! -rió. -Principalmente hablábamos de las chicas, ¿no?
Adrien sonrió.
-Sí...
-¡Hagámoslo de nuevo! Cuéntame de tu chica... umh... Lila era ¿cierto?
Adrien sonrió amargamente. No tenía nada que decir sobre ella pero Luka no quitaría el dedo del renglón.
-Luka, yo no...
-No salías con ella, ¿no? -Luka preguntó con tono rudo, interrumpiéndolo. -¿Por qué no? ¡No lo entiendo! Es bonita, inteligente y se ve agradable. Tú eres soltero... ¿entonces por qué no intentarlo con ella si claramente te desea?
-No lo sé. Tal vez no me siento lo atraído suficiente. Tampoco tengo ganas de salir con nadie. Es mi último año en la universidad y es mi última oportunidad de probarme que estoy listo para el mundo.
Luka resopló.
-Sí, claro. -Dijo con tono sarcástico pero Adrien prefirió no responder. -¿Y supongo que no hay nadie que te interese tampoco? -preguntó más claro esta vez y Adrien negó. -Pues te pierdes de mucho. Estar en una relación hace que te sientas feliz en muchos aspectos. Por ejemplo, Marinette y yo nos divertimos mucho, sobre todo en la cama, ¿sabes?
Adrien evitó mirarlo esta vez, sintiéndose incómodo por lo que su amigo decía.
-Adrien, ¿qué piensas de Marinette? -Luka preguntó de súbito, y Adrien fue tomado con la guardia baja.
-¿Huh? ¿Yo?
-Sí. Te hice esta pregunta al inicio, ¿recuerdas? Y me dijiste que no la conocías bien. ¿Pero ahora, qué piensas de ella?
¿Era una prueba? ¿Luka estaba tratando de quebrarlo?
Sabía que no sería dejado fuera de la jugada fácilmente debido a la forma en la que actuó el día del casi-accidente, pero aun así no estaba listo para este tipo de conversación.
Sorbió una buena cantidad de alcohol antes de responder.
-Bueno... es una buena persona. Agradable, gentil, divertida... supongo que como novia lo es más... -Adrien musitó, preguntándose si estas eran las respuestas que Luka quería escuchar.
-Hmm... -Luka asintió mirándolo con intensidad. -¿Así que eso piensas?
-Sí... supongo que sí.
-¿La ves como un hombre a una mujer o la ves como amiga?
-¿Qué hay con eso? -Adrien preguntó, confundido. Sabía que era efecto del alcohol pero las preguntas de Luka estaban poniéndose incómodas para él.
-Vamos, Adrien... me siento curioso. Siempre has sido una persona amable y nunca dirías algo que me enojara. Ahora estoy dándote la oportunidad, dime ¿qué piensas de que Marinette y yo estemos juntos?
Adrien lo miró a los ojos y se preguntó si debía decirle la verdad. Por un lado, parecía que Luka quería la verdad; pero por otro, él sentía que Luka quería escuchar la verdad de la forma en la que debería haber sido; no de la forma en la que estaban las cosas ahora. Como si quisiera hacer que Adrien prometiera que las cosas fueran como antes. Era una situación mala, y Adrien no era tan valiente como para darle cara, sin lastimarlo en el proceso.
-Es... guapa, bastante de hecho pero no hay más. -aclaró su garganta. -Bueno, eso no es de mi incumbencia.
Los labios de Luka se arquearon de lado, casi luciendo como si se burlara, y dio un sorbo a su bebida. De alguna forma Adrien sabía que le había dado la respuesta que quería escuchar.
-Amo a Marinette. De verdad la amo. -Luka dijo después de un momento de silencio, sus ojos miraban en el espacio. -Sabes, estos días pienso en tonterías... me digo... no, él no lo haría... es mi amigo. Él nunca me haría algo así. -Siguió, y miró a Adrien con una sonrisa amarga. -¿Qué imbécil, no?
Adrien sintió algo apretándole el corazón, y su garganta se secó de inmediato.
Luka lo sabía.
-No entie... -Adrien trató de hablar pero Luka lo interrumpió con tono serio.
-Creo que los dos sabemos de lo que estoy hablando.
Adrien permaneció en silencio sin saber cómo responder.
-No voy a rendirme tan fácil. -Luka siguió después de un concurso de miradas. -No renunciaré a alguien que amo sin pelear. Y si decido pelear, no intento perder. Lo sabes, ¿no? -resopló. -Nadie quiere pelear con un amigo. Y tampoco quiero hacerlo, por eso espero no tener qué.
Mientras Luka lo miraba en busca de una respuesta, Adrien consideró todas las posibilidades, y estuvo seguro que su amigo no sabía qué tan lejos habían llegado él y Marinette. Quizá estaba pensando que Marinette había empezado a tener interés por Adrien. Pero aún si sabía toda la verdad, Adrien estaba seguro que Luka seguiría diciéndole la misma oración. Le seguiría diciendo que no iba a rendirse.
-No te preocupes. -Adrien musitó poniéndose de pie. -No tienes qué...
Caminó a su habitación y cerró la puerta, lanzándose a la cama. No podía creer que dejó que las cosas llegaran tan lejos. Una parte de él entendía a Luka por actuar así, y otra parte de él estaba enojado con Luka por quitarle su oportunidad de estar con Marinette.
Nunca consideraría pelear con Luka pero ahora, no estaba seguro de qué era mejor. A pesar de no querer pelear con Luka... las ganas eran grandes.
Gruñó frustrado y giró en la cama mirando su celular en la mesa de noche. Lo tomó y redactó un mensaje. Esto no era pelear, ¿verdad? Además Luka merecía un escarmiento por tratarlo como lo trató aun cuando Adrien dio lo mejor de sí para proteger su amistad. Adrien al menos merecía su momento de venganza... ¿cierto?
'Para: Marinette:
Ok. Tengamos una cita.'
Continuará...
