¡Por favor sigue la historia también en wattpad! user/HarukoW_


La noche más larga


—Vaya desastre de noche —Se quejaba Kenny mientras sujetaba a Stan por su derecha.

Eran las 3 de la madrugada. Apenas podíamos ver en la oscuridad mientras subíamos las escaleras que daban a la segunda planta de la casa de los Marsh. La idea era dejar a Stan durmiendo en su habitación, aunque realmente ni está dormido, ni inconsciente… simplemente lo suficientemente borracho como para apenas poder caminar sin caerse.

Además, su novia acaba de humillarle en público.

Bebe le había enseñado a todo el mundo en aquella fiesta la foto de como Stan y yo nos besábamos. No sé si a estas horas ya la habrá publicado… pero creo que eso ya da igual, ambos estamos igual de jodidos. Stan, porque ahora todo el mundo creerá que es gay, y yo, porque esa foto llegará si o si a Craig, y no paro de pensar en las consecuencias de un Craig siendo traicionado dos veces en lo que llevamos de curso.

Aunque, a decir verdad, no sé que problema tiene Stan con todo esto. Parece que le importa más una foto y un rumor que la posibilidad de perder a su novia. ¿Tanto le afectaría que la gente dudase de su heterosexualidad?

—Deja de quejarte —susurré enfadado— y baja la voz, recuerda que hemos abierto la puerta con la llave de Stan y no queremos que sus padres se despierten…

—Está bien —replicó Kenny de mal humor y bajando el tono de voz— me gustaría saber donde coño está Cartman.

—Eso ya da igual.

Estábamos enfrente de la puerta de su habitación.

—Abre la puerta —le pedí a Kenny mientras yo seguía sujetando a Stan.

Kenny abre la puerta y vuelve a situarse al lado derecho de Stan. Este último parecía tan cansado que apenas hacía ningún esfuerzo por moverse o resistirse. Es como si sencillamente hubiera aceptado su estado de ebriedad, dejándose manipular como si fuera un muñeco… me molesta y me da lástima a partes iguales.

—Vamos —dije mirando hacia la cama de Stan— ahí.

Acostamos a Stan de lado en la cama, justo en el extremo de esta, y empezó a temblar. Así que lo cubrí con sus sábanas. No pude evitar fijarme en una foto que tenía en la mesita de noche; era una foto de nuestro grupo cuando teníamos 10 años. En ella salimos Stan y yo juntos, Cartman al lado, y Kenny en el extremo. Era como cuando esperábamos al bus todas las mañanas para ir al colegio… cuando nuestra mayor preocupación era encontrar una aventura que vivir o decidir entre jugar a superhéroes o juegos de fantasía. Ahora los problemas son ver como a tu mejor amigo lo consume un problema con el alcohol mientras tú estas inmerso en una dinámica de relaciones amorosas complejas y raras, donde no sabes quién ama a quién, cuales son las intenciones detrás de cada uno, o simplemente que es lo que verdaderamente sienten…

—¿Dónde estoy? —pregunta Stan tiritando de frío, mientras intenta mirarnos a través de la oscuridad de su habitación.

—En tu cama, idiota, ¿Dónde ibas a estar? —suelta el rubio.

—Kenny… —le miro de forma reprobatoria.

—Está todo bien, Stan —dijo intentando arreglarlo— es más, voy a ir a por agua… créeme cuando te digo por experiencia que la vas a necesitar.

—No hagas ruido —le pido antes de que este se vaya de la habitación.

Entonces, cuando Kenny se va, me quedo mirando a Stan cruzado de brazos. No quiero darle un sermón en este estado, ni tampoco quiero empezar una especie de "plan de acción" sobre como vamos a afrontar lo que ha pasado esta noche. Así que me quedo en silencio, hasta que habla él.

—Estas enfadado —dice sin más.

—¿Es una pregunta o una afirmación? —se lo pregunto de manera no irónica ya que no logro captar el tono de su voz.

Stan, que sigue acostado de lado, abraza su almohada y empieza a llorar. Mi reacción al segundo es dejar de cruzar los brazos y sentir como se me rompe el corazón al verlo así. Voy hacia él y me siento en el suelo justo enfrente suyo, cara a cara, a unos 10 centímetros de él. Me apoyo en el filo de su cama con las dos manos.

—Stan, por favor… ¿Qué te pasa?

—No lo sé —responde sollozando.

Le miro a los ojos y como el idiota que soy, no puedo evitar querer tocarle la cara.

—Esta noche estas muy mal… —le digo triste.

—Se me pasará —dice de manera convencida a pesar de que puedo ver perfectamente las expresiones de incomodidad en su cara— siempre se pasa.

Es como si Stan estuviera ya acostumbrado. Un adolescente.

—Tienes que cuidarte más… sobretodo ahora que nos falta un año para ir a la universidad.

Stan deja de llorar y me agarra la mano. Hasta ahora no me había parado a pensar en lo cerca que estaba de él, básicamente me había puesto a su altura y, a pesar de que él estaba acostado mirando hacia mi y yo sentado, estábamos prácticamente frente a frente. Mi corazón empieza a latir rápido y puedo notar como las cosas se van a empezar a torcer. Otra vez.

—¿Todo el mundo pensará ahora que soy gay?

Intento no soltar un suspiro de desesperación.

—Me estas preguntando eso mientras me coges de la mano…

—Sí —dice como si fuera un detalle sin importancia.

—¿No te preocupa que Bebe te deje?

—No.

—Cielo santo, Stan… que se supone que debo decir.

—Tienes las manos calientes —suelta sin ningún tipo de correlación.

—Y tu frías —dije mientras me ruborizaba y procuraba no mirarle directamente a los ojos.

Stan me sonríe. Aún estando todo oscuro puedo ver que sigue teniendo la cara colorada, posiblemente del alcohol. Pero sus ojos brillan más. Y yo caigo, como un gilipollas, caigo igualmente a pesar de saber que lo mejor que puedo hacer es evitar mirarlo a los ojos, esos que son mi mayor punto débil.

Él me suelta la mano y me acaricia la mejilla. Siento como si mi estómago se encogiera del tirón, ¿Sería esto lo que sentía él cuando era niño y Wendy le hablaba?... podría decirle tantas cosas ahora mismo: "¿Por qué me tocas?" o "No me toques así, joder". Pero no digo absolutamente nada.

Porque siendo sinceros, ya no encuentro motivos para oponerme a nada.

Esta vez le beso yo. Como un impulso imparable, a pesar de que aquella vez que estábamos en esta misma casa, me había rechazado. Pero ahora no lo hizo. Me devolvió el beso sin dudarlo un solo segundo, confirmando mis sospechas de que era eso lo que estaba buscando. Sus labios estaban más húmedos que al principio de la noche, y ciertamente besaba peor que antes, aunque teniendo en cuenta que estaba muy borracho… no me importó. Noté como pasaba de acariciarme la mejilla a acariciarme la nuca y parte del pelo, mientras me recorría un escalofrío impresionante y empezaba a temer que ese beso pudiese excitarme. Me jaló del suéter con la otra mano, como si quisiera levantarme y meterme en la cama con él. Y por unos segundos funcionó, porque iba a levantarme y ponerme encima de él, pero Kenny entró en la habitación cuando todavía nos estábamos besando.

—PERDONAD, ¿ME ESTOY PERDIENDO ALGO? —Pregunta sarcástico e incrédulo.

Me giro de inmediato y me quedo en blanco, porque no se me ocurre que cojones decir.

Kenny se acerca lentamente a nosotros con una botella de agua en las manos, sin parar de mirarme. Pone la botella en la mesa que esta al lado de la cama de Stan, y apenas mira a este, sin embargo, la mirada del rubio sigue clavada en mi.

—Gracias —dijo Stan como si no estuviéramos los tres en el ambiente más incómodo que hemos estado jamás.

—¿Podemos hablar un momento? —me pregunta Kenny muy tenso.

No se como reaccionar porque no sé que es exactamente lo que le molesta a Kenny. Pero asiento con la cabeza, miro a Stan que parece acurrucarse entre las sábanas como si no quisiera que le mirásemos a la cara…

Me levanto y salgo al pasillo de la casa con Kenny.

—¿Qué se supone que está pasando?

—No lo sé… —dije sin poder asimilar nada.

—Vamos, Kyle…

—Me estaba buscando, él quería… no le he obligado a nada, Kenny —susurré.

—Ya lo sé, ese no es el problema —me responde mientras cruza los brazos— el problema no es hoy, Kyle, el problema es mañana —parece que intenta no subir el tono de voz pero le cuesta demasiado— cuando Stan se levante y seguramente no recuerde nada, o simplemente te diga que fueron "cosas del alcohol" …

—Tú no tienes un modo de saber que pasará mañana.

—…de hecho sí, porque, aunque tu seas un santo, no todos somos iguales —empezaba a ponerse muy serio— yo he sido Stan muchas veces. Y sé que se siente cuando quieres besar a alguien porque te apetece y ya está.

Mis ojos se humedecen y Kenny me mira muy triste.

—Kyle, yo… no creo que sea bueno para ti que le sigas el juego cuando está borracho.

Me quedo en silencio porque sé que tiene razón. Aunque una parte de mi quiere discutir con Kenny y decirle que, si Stan me besa borracho, es porque en el fondo quiere hacerlo, o algo así…

—No sé que le pasa a Stan —dice pensativo mientras mira hacia la habitación.

—Crees que es imposible que me quiera, ¿verdad?

Entonces Kenny me mira de inmediato y tarda unos buenos segundos en articular palabra.

—No es eso… simplemente nadie puede saberlo, ni siquiera él.

—¿Qué debo hacer?

—Por lo pronto podrías hablar con Bebe, ya sabes… la que todavía es su novia. Quizás puedas arreglar algo de ese tema de la foto.

Suelto una risa sarcástica.

—Claro, porque esa tía tiene que estar deseando verme…

—Bueno, puedes probar por no decirle que acabas de besarte otra vez con su novio, quien sabe, igual se apiada de ti —suelta sin pudor, haciendo que empiece a sospechar que Kenny esta molesto porque realmente no quería marcharse de la casa de Butters.

Entramos a la habitación de Stan y nos acercamos hacia él.

—Está dormido —dice Kenny mientras se acerca para escuchar su respiración y comprobar que esta bien— deberíamos irnos, supongo…

—¿Seguro que estará bien?...

—Tranquilo, lo peor que le puede pasar es que vomite, pero no esta tan mal como para ahogarse sin darse cuenta.

Joder, es como si fuera un experto o algo así… o quizás el resultado de venir de un hogar roto con unos padres que son un desastre.

Salimos de su habitación, y no puedo evitar girarme una última vez antes de irnos. Puedo ver desde aquí como duerme como si se hubiera tomado 4 somníferos de una sentada. Y me pregunto que hubiera pasado si Kenny se hubiera quedado en la fiesta y yo le hubiera traído solo… ¿hubiera Stan llegado al punto de tener sexo conmigo o se hubiera acobardado a la mitad? Una parte de mi se siente sucio pensando en eso, y ni siquiera sé si realmente quería que pasase… no, no en este contexto.

Cuando llegamos a la puerta de la entrada, recibo un mensaje en mi teléfono. Entonces miro a Kenny y cuando este me mira, pienso en lo que me había dicho hace unos instantes: es un mensaje de Wendy.

• ──── • ────────── • ──── •

Ya son las 4 y media de la madrugada. Kenny se había ido a casa después de habérselo pedido varias veces insistentemente. Al final se rindió y me dijo que nos veríamos el lunes en clase, ya que se pasaría todo el domingo durmiendo.

Yo esperaba a Wendy, enfrente de la casa de Stan. Me mandó un mensaje preguntándome si estábamos bien, al cual respondí que habíamos dejado a Stan durmiendo, y que estaba bien. No pude evitar enviarle un segundo mensaje diciendo que lo de la foto… era confuso y "sacado de contexto". No se me ocurrió nada mejor, pero parecía convincente porque ella decidió irse de la fiesta y acompañarme… a casa de Bebe.

Después de 15 minutos esperándola, la empiezo a ver caminar en el fondo de la calle, y cuando veo su melena negra ondear con el viento de la noche, no paro de pensar en la idea tan cuestionable que es ir a casa de la mismísima Bebe a pedirle que borre una foto. En la misma noche que me había besado dos veces con su novio (bueno, solo una en conocimiento suyo). Ni siquiera sé si estará despierta… sé que se fue de la fiesta justo después de lo ocurrido, incluso antes que nosotros.

—Kyle, hola —me saluda Wendy con una expresión serena en su cara— ¿Estas seguro de que quieres ir?

—Es una idea arriesgada, pero necesito hacer el esfuerzo…

Wendy me sonrió y empezamos a caminar en silencio. Me ponía nervioso la idea de que la exnovia de Stan supiese que había una foto nuestra besándonos. Estaba esperando en que preguntase algo en cualquier momento, pero por ahora permanecía callada y mirando al frente.

—Gracias por acompañarme —dije al cabo de un rato.

—Ya… no tienes que dármelas, Kyle —decía pensativa— en realidad lo hago por Bebe.

Lo suponía, ¿Por qué sino estaría acompañándome a su casa a estas horas de la madrugada?

—Solo quiero que toda esta pesadilla se acabe ya —Añadió la morena.

Sabía que habían sido mejores amigas, pero que ya no lo son tanto como antes. En cierto modo, como… ¿Stan y yo? Me hace pensar en si había una pequeña posibilidad que existieran ciertas similitudes entre ambas relaciones… pero no creo que ninguna de las dos sienta nada así.

Seguimos caminando. La noche luce increíblemente tranquila para un pueblo como South Park, incluso puedo oír grillos de fondo, en el jardín de alguna casa de alrededor. Cuando por fin llegamos a la casa de Bebe, Wendy se para en seco y se gira hacia a mi. Por unos instantes se pone seria.

—Kyle… —comenzó— antes de intentar hablar con ella… necesito que me expliques que pasó.

Me puse nervioso, no sabía que decirle o que cosas podía permitirme contar… di un paso hacia atrás y una muy "mal pensada" parte de mi, creía que Wendy realmente lo hacía con intenciones ocultas.

—¿Por qué? —pregunté.

—No te asustes, solo quiero saber la verdad porque… no puedo mentirle a Bebe, ni engañarla.

Me acuerdo de Craig y me siento terriblemente mal. Pensaba que Wendy y yo éramos iguales, pero… ¿me equivoco? Quizás ella es mejor que yo, porque mientras piensa en como ayudarme sin tener que mentirle a su amiga (y yo desconfiando de ella…), luego estoy yo, ocultándole cosas a Craig, que solo quiere darme lo que sé que merezco.

—Hay cosas que no sé si quiero que la gente sepa —dije mientras miraba al suelo.

Entonces ella me miro detenidamente, como si estuviera pensando bien en la situación.

—Te prometo que no le diré nada nadie, ni siquiera a Bebe.

Me sorprendo y levanto la mirada.

—¿En serio? —pregunte incrédulo.

—Lo único que quiero es no mentirle, eso no significa que le vaya a contar algo que no quieras… solo, que no le mentiré. Te lo prometo —lo vuelve a decir.

Espero no arrepentirme de esta decisión, y más después de todas las malas decisiones que he tomado en tan solo 24 horas.

—Esta bien… —comencé— hace unas semanas le confesé a Stan que estoy enamorado de él —ella se sorprende bastante pero no me interrumpe— y esta noche… estaba muy borracho y…

—¿Te besó Stan? —pregunta confusa.

—Sí, fue él… pero yo me deje llevar. Sé que estuvo mal, pero…

—Entiendo —dijo ella— esto es bastante confuso… pero supongo que tiene sentido.

—¿Qué quieres decir?

Ella me miro como si hubiera dicho algo que hubiera preferido no decir en voz alta. Entonces cambió su expresión de la cara de sorpresa a seriedad.

—Lo hablamos en otro momento —dice saliendo del paso— creo que es mejor que hablemos ya con ella.

Entonces llegamos a la puerta de la casa de Bebe, nos paramos enfrente y tomo aire lo más profundamente que pueda, y lo suelto lentamente. Después llamo a la puerta, cruzando los dedos porque esté despierta.

Abre la puerta y nos mira a ambos con cara de asombro y la boca abierta. Observo como tiene el maquillaje recorriendo su cara desde los ojos hasta el mentón, como si se hubiera tumbado en la cama a llorar durante estas horas… en las que yo me seguía besando con su novio. Mira a Wendy de forma incrédula y posteriormente me mira a mi con furia.

—¿Esto es una puta broma? —pregunta de forma agresiva.

Iba a contestar, pero ella es más rápida y nos cierra la puerta… o al menos lo intenta, porque Wendy se interpone entre ella y yo, sujetando la puerta y evitando que nos de un portazo.

—Por favor Bebe —le suplica— tenemos que hablar.

Ella mira a Wendy.

—Esta bien, hablamos TU Y YO.

—No Bebe, por favor, déjanos pasar —insiste Wendy.

—¿Por qué debería dejar pasar a Kyle después de besarse con Stan?, ¿Es que acaso no ves lo absurdo de todo esto? —le replica la rubia de forma desesperada.

Me quedo callado porque no se ni como defenderme.

—Por favor Bebe… hazlo por mi, como un favor.

Bebe la mira y después de unos segundos se tranquiliza.

—Solo lo hago por ti —dice tajantemente mientras la señala.

Entonces me mira, y abre la puerta del todo para dejarnos pasar. Bebe enciende la luz con desgana y se sienta en uno de los sofás del salón de su casa. Una vez sentada me vuelve a mirar, desafiante.

—¿Cuál es la excusa que me vienes a contar?

Wendy me mira impaciente, esperando a que haga uso de mi labia para librarme de esta. Lo que no sabe es que en lo que respecta a Stan… perdí eso hace mucho tiempo.

—Stan tiene muchos problemas.

Bebe se ríe en alto, seguramente con sarcasmo.

—Esta claro que tiene un problema si se besa con su mejor amigo y luego va corriendo detrás de mi.

Wendy parece quedarse pensativa.

—Bebe, no quiero que me perdones —confieso captando su atención— solo quiero que… consideres que esto no es lo mejor. Lo de la foto… puede causarnos problemas.

—Vaya, que dramático eres Kyle, no sabía que una foto podía destruir tu vida.

Medito unos segundos sus palabras… ¿es realmente todo esto tan importante?

Entonces Bebe se levanta y se da media vuelta con los brazos cruzados, como si evitara el contacto visual con nosotros.

—Supongo que esos rumores serán ciertos, ¿no?

—¿Qué rumores?

—Que hay algo entre tu y Craig.

Wendy parece sorprendida y me mira de inmediato. Yo me quedo helado.

—No sabes lo que hay entre Craig y yo…

—No —interrumpe soberbia mientras se da la vuelta y camina agresivamente hacia mi— pero ¿Sabes que es eso que tu no sabes? Lo que es ser una chica adolescente, eso no lo sabes. Oh vaya, pobre Kyle que es gay y tiene que esconderse durante toda su vida… pues primera noticia del domingo Kyle; los demás también sufrimos. Es más, ¿Sabes lo que es ser juzgada por cada cosa que haces?, ¿Qué te llamen puta por hacer menos de lo que TÚ haces? He estado con muchos chicos, es cierto, pero nunca me he tirado a los brazos de un hombre que estaba con otra —dice con lágrimas en los ojos de la impotencia.

En ese momento miro a Wendy en busca de apoyo, pero ella está en silencio mirando hacia el suelo, como si empatizara más con ella que conmigo.

—No sabía que te sentías así…

—Claro que no lo sabes, ¿cómo lo vas a saber si no me conoces?

Bebe hace un esfuerzo por no llorar enfrente mía y yo me siento mucho peor a medida que recuerdo como me sentía cuando estaba con Stan. Entonces Wendy dice algo que me sorprende.

—Bebe, no fue culpa de Kyle, fue Stan quien le besó. Y ni siquiera… ni siquiera lo hizo siendo consciente de ello.

La rubia mira a su amiga. Sabía que estaba saliendo con su exnovio, y que a ella no le importaba. Porque ya no sentía nada por Stan. En ese momento solo le quedaba confiar en ella. Nos quedamos todos unos instantes en silencio.

Bebe se vuelve a sentar y mirando al suelo sentenció:

—Igual debería dejar a Stan.

Y mi ser se divide en dos; el Kyle que se excita pensando en la posibilidad de Stan soltero otra vez, sabiendo que nos hemos besado y que ahora hay posibilidades… y el Kyle moralista que sabe que eso podría hundir más al pelinegro. Y como si fuera magia, o el destino, recuerdo las palabras de Kenny, cuando decía que nunca sabríamos que querría Stan el día de mañana.

—No le dejes —le pido.

Ella me mira arqueando sus cejas como si yo fuera la persona más estúpida que ha conocido.

—Por favor —continúo suplicando— no le dejes por esto… porque no volverá a pasar más.

—Kyle… —susurra Wendy.

—¿Sabes una cosa? —pregunta Bebe retóricamente— borraré esa estúpida foto. Así… todos podremos seguir con nuestras vidas. Y eso te incluye a ti, porque sé que le gustas a Craig y después de lo de Tweek… él no se merece esto.

Es jodidamente increíble que la propia Bebe haya dicho eso en voz alta antes que yo. Pero es cierto, tiene mucha razón. Y yo solo he pensado egoístamente… salvo cuando se trata de Stan.

Wendy sonríe aparentemente feliz.

—Gracias Bebe —le respondí.

Tenía muchas ganas de llorar, pero me contuve. Quería darle un abrazo a Wendy por hacer esto por mi (aunque realmente lo hiciera por Bebe), pero me daba vergüenza. A partir de ahora me propondría seriamente evitar los gestos excesivamente cariñosos de Stan mientras tenga novia y esté borracho. Supongo que, si hubiera actuado así desde el principio, esta noche no hubiera sido una autentica locura.

• ──── • ────────── • ──── •

Son las 7 de la mañana en el lago Stark cuando sale el sol, y los colores de la oscuridad se difuminan y se clarifican, mientras el cielo se tiñe de colores amarillentos y naranjas. Sentado en el banco, medito sobre todas las cosas que hemos vivido esta noche. Intento buscar un modo de alejar a Stan lo suficiente como para no volver a cometer los mismos errores, pero a la vez mantenerlo cerca porque seguiremos siendo amigos y me preocupa mucho su bienestar... pienso que no voy a ser capaz, que me va a costar mucho. Pero es mi deber moral... supongo.

El cielo se ve de unos colores preciosos, uno de los amaneceres más bonitos que había visto en South Park.

—Estas aquí.

Cuando le escucho sé inmediatamente quien es por el tono grave de su voz. Me giro de inmediato y le veo justo detrás del banco, de pie y con las manos en los bolsillos.

—Craig...

Él sonríe a medias y se sienta a mi lado. Y yo siento la mayor tensión que he sentido nunca a su lado, más incluso que en nuestra primera "cita".

—Token me dijo que te habías ido de esa fiesta, y pensé que igual te habrías sentido mal e irías a un sitio en soledad. Es lo que Tweek hacía.

Me sentí horrible. Si realmente supiera todo lo que ha pasado... es más ¿debería decírselo y acabar con todo este sufrimiento?

Pienso en la posibilidad de que Token o Clyde se lo cuenten igualmente... de hecho no sé siquiera porque no se lo han contado, ¿Pensarían que la foto era una simple broma o algo así? Pero todo el esfuerzo de hablar con Bebe... tiene que haber tenido un propósito. Y si... ¿el propósito era simplemente enmendar mi error? No quiero construir ningún tipo de relación con nadie en base a mentiras. Me agobio mientras mi cabeza se enreda entre todas las posibilidades.

—¿Por qué estas tan callado? —preguntó serio— no es normal en ti...

—Craig, ¿qué somos?

Él se queda en blanco, sin esperarse esa respuesta, le miro a esos verdes ojos que tiene mientras noto como se ruboriza ligeramente...

—¿A que viene esto ahora? —pregunta extrañado.

—Craig, yo... —empiezo a hablar mientras se caen lágrimas de mis ojos.

Me mira preocupado y hasta parece sentirse agobiado... Craig, agobiado, sí.

—Stan me besó —entonces su expresión cambió radicalmente y juraría verlo estar a punto de estallar de la ira— pero yo me deje llevar —dije mientras me cubría la cara con las manos.

Se queda callado un buen rato.

—¿Vas a salir con él?

Me sorprende la calma con la que me hace esa pregunta, así que me dejo de cubrir la cara y le miro sorprendido.

—No... se acabó. Él esta con Bebe y nosotros no debemos estar juntos.

Craig se queda callado unos instantes mientras mira fijamente como el sol termina de salir en el pueblo.

—Kyle...

Cuando dice mi nombre se me estremece el estómago imaginando todo tipo de cosas que me dirá a continuación... lo curioso es que, ninguno de esos hipotéticos escenarios me sorprende tanto como el que verdaderamente ocurrió.

—¿Quieres salir conmigo?

—Te refieres a... ¿ser novios? —le pregunto sin poder creérmelo.

—Si tenemos una relación, se acabaron los engaños y las mentiras.

El viento sopla ligeramente, los pájaros empiezan a cantar de fondo y ya es de día en South Park. Pienso en Stan y Bebe, y en lo que me dijo Kenny cuando lo llevamos a casa. No sé si en este nuevo día Stan se acordará al menos que me besó. O cual sería su reacción al recordarlo todo. Lo que esta claro es que necesito a alguien que no le importe besarme estando borracho o sobrio. Es más, no pierdo nada por intentarlo, ¿no?

—Sí —le respondo.

Nos besamos, y con este beso empieza el invierno más frío.