Fictober 2020 14. Telescopio
PLANETARIO
—¡Es que no lo soporto, Tomoyo, es presumido, arrogante, antipático, engreído, mujeriego ahahahahaha! Me saca de mis casillas.
—Sakura, has sido colega del Dr. Li por más de 6 meses, no puedes dejar que te afecte tanto su forma de ser.
—No me afecta, es sólo que se aferra a molestarme todo el tiempo. Sus comentarios fuera de lugar, los coqueteos con las maestras cada que tenemos visitas guiadas presumiendo que consigue los teléfonos sin problema, tratando de sobresalir en cada reunión con los directores presumiendo los trabajos e investigaciones en los que ha participado… ¡Insoportable!
—Bueno y esta vez ¿qué pasó? —Preguntó la amatista mientras tomaba un poco de té.
—Estábamos terminando un reporte sobre el nuevo espacio del planetario, ya sabes, materiales, mobiliario, iluminación… la idea es solicitar todo para que sea una especie de laboratorio donde los practicantes puedan apoyar con la nueva investigación.
—Ajá
—Y entonces, mientras estábamos trabajando, comenzó a recibir mensajes. Primero era esporádico, sin embargo cuando menos me di cuenta, dejó de trabajar para acomodarse en el asiento mientras platicaba con alguna fulana o quién sabe con quién.
—¿Y?
—Le pregunté: ¿no vas a trabajar? y el muy…muy tarado me dijo yo no tengo la culpa de que seas una aburrida sin vida social —imitó la esmeralda.
Tomoyo se aguantó la risa, no podía negar que era un tanto divertido escuchar las rabietas de su amiga por aquel castaño que tenía medio año haciéndola sufrir.
—¿En qué quedó?
—Terminé mi parte y salí de la oficina. Al final estaba disculpándose, que era juego y que sólo estaba molestando, pero le cerré la puerta en la cara ¡jajaja! —Dijo con mucho orgullo y con algunas llamas en sus ojos verdes.
—Sakura, sólo lo hace para que te enojes. La verdad dudo que sea tan mujeriego como piensas, las pocas veces que he hablado con él, parece muy serio.
—Eso quiere hacer creer a las personas, que es profesional, serio, pero la verdad es que es…
—¿Qué soy?
Sakura se sobresaltó ante la intromisión. No lo había visto, aunque si comía en la cafetería de su trabajo, las posibilidades de verlo eran muy altas, pensó. —¡Un chismoso! ¿Qué no te han dicho que es una falta de educación escuchar las pláticas ajenas?
—¿Y tú no sabes que hablar mal a espaldas de otro tampoco es muy adecuado? —sonrió el castaño mientras la observaba con mucha intensidad, no era enojo lo que veía en su mirada, era otra cosa, pero estaba tan ofendida porque la interrumpió que prefirió obviar eso que veía y le hacía sentir—. Sólo venía a decirte que Terada nos ha llamado para una reunión de emergencia, que empieza en —miró su reloj —5 minutos.
Sakura se puso de pie a toda prisa, mientras levantaba la bandeja de su desayuno, se despedía de su amiga y regañaba al castaño por avisar con tan poco tiempo.
—Dr. Li, no debería hacer enojar tanto a mi pobre amiga le va a dar un infarto de tanto coraje. —Dijo Tomoyo mientras observaba a Sakura caminar a la cocina del recinto y dejar sus cosas.
—¡Es que me fascina!
—Sí, se nota —sonrió con malicia hasta que Li se percató del doble sentido de su afirmación.
—¡No! No me refiero a eso, es decir, lo que pasa…es que me gusta… digo ella es…
—Déjelo así, Dr. Li, me retiro, suerte en su junta y podría despedirme de mi amiga que ya le lleva ventaja —señaló a la ojiverde mientras salía de la cafetería.
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—Entonces debido a la falta de fondos hemos acordado realizar un evento de beneficencia que nos ayudará a terminar el nuevo laboratorio, y como yo tengo un viaje con los inversionistas, de último momento, ustedes serán la cara del planetario. No tienen que organizar nada ya que el área de relaciones públicas tiene todo cubierto, sólo deben de llegar juntos, mostrar mucho profesionalismo, ser amables, amenos, para asegurar que se recaude mucho dinero.
Sakura tenía una cara de pocos amigos ¿llegar juntos? ¿Ser amable?... ¡con él!
—¿Alguna pregunta?
—No —contestaron al mismo tiempo.
—El evento es hoy, lamento no haberles informado con anticipación pero ya saben cómo son los inversionistas. La limusina pasará por Li a las siete treinta, y por Sakura a las ocho, el evento comienza a las a las nueve de la noche. Me tomé el atrevimiento, como retribución por la premura, de agendar una cita para usted, Sakura, en un boutique donde le arreglaran por completo y para usted, Li, esta tarjeta para rentar un smoking, todo es de cortesía. Pueden retirarse por el día de hoy y cuento con ustedes.
—No sé preocupe jefe, esté tranquilo, le aseguro que juntos podremos con esto ¿verdad? —Shaoran le sonrió, como odiaba que le sonriera así, se sentía desarmada cada que lo hacía.
Pero no dejaría que lo notará, ella no era una más de sus conquistas, nunca lo sería. —¡Sí jefe, cuente con ello!
Los castaños salieron de la reunión, caminaron hacia sus oficinas para recoger sus cosas y salieron juntos.
—Bueno, pues te veo más tarde Kinomoto.
Ella sólo asintió con la cabeza y tomaron rumbos separados.
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Shaoran ya había notado que era muy bella y un poco despistada, lo cual le daba un toque único. Además tenía un corazón de oro, persona que la conocía, persona que estaba a sus pies, era noble, amable, divertida. Pero cuando descubrió que hacerla enojar hacía que inflara sus mejillas cual niña, se volvió adicto.
Sin embargo, esta noche su belleza era inigualable. Desde que la vio abrir las puertas de su edificio casi pierde el aliento, el vestido negro era ajustado a su cuerpo y terminaba suelto, cual sirena, con un escote en corazón, muy propio de ella. Su cabello castaño corto tenían un tocado sencillo que hacía juego con la gargantilla de plata que adornaba su cuello. Le hizo saber que se veía hermosa, no pudo evitarlo, y le encantó verla sonrojarse mientras le decía: tú no te ves tan mal. Sonrió ante el recuerdo, ahora estaban en el evento dando el discurso de bienvenida del cual ella era responsable. Podía observar desde el escenario como varios hombres la observaban y eso no le gustaba para nada, para él era ya un día a día tener que espantar tontos que no parecían tener un interés verdadero en ella, o eso se decía.
—¡Muchas gracias a todos por acompañarnos y que comience la fiesta! —caminó para bajar del escenario con Li —¿Qué tal lo hice?
—Perfecto —sonrió y de nuevo ella se sonrojo, debía controlarse, qué le pasaba, era Li, el molesto Li.
La noche transcurrió entre conversaciones con todos los invitados, brindis y aperitivos.
—Dra. Kinomoto, es un placer conocerla por fin, soy Ishikawa Akihiro –se presentó un hombre joven, no mayor de treinta y cinco años, ojos azules y cabello negro que lucía un traje gris.
—Sr. Ishikawa, qué gusto conocerle, él es el Dr. Li encargado del área de investigación y desarrollo.
—Un placer, Dr. Li
—Igualmente.
—El Sr. Ishikawa...
—Dime Akihiro, aunque es la primera vez que nos vemos ya somos casi amigos ¿no? Sakura —dijo con la voz más grave al pronunciar su nombre—. Además no soy tan mayor.
Ella sonrió por cortesía, él era importante para el planetario porque era uno de los hombres más ricos de Tokio. Le conocía ya que era un "astrónomo frustrado" y constantemente hacía donaciones.
—Sí, claro —contestó y volteó a ver a Li.
—Akihiro es el dueño de "Ishikawa Sharyo", uno de los fabricantes de autos más grandes de Japón y un amante de la astronomía.
—Tu discurso fue exquisito, Sakura, y te ves muy bella esta noche. Me preguntaba si podrías concederme el honor de bailar contigo.
Entonces el subconsciente del castaño salió a flote, Li tomó la mano de Sakura para acercarla a él, no podía negarse a bailar, lo sabía, pero no dejaría que Ishikawa pensara que estaba sola, podía ver en su mirada dobles intenciones.
—Sakura –dijo Li muy cerca de su oído pero lo suficientemente fuerte para que el mentado Akihiro escuchara—. Mientras iré por algo para tomar —le dió un beso en su mano —Sr. Ishikawa —movió su cabeza a modo de despedida recibiendo el mismo ademán por parte del pelinegro.
El baile comenzó y Sakura seguía nerviosa. Los colores se le habían subido al rostro con el beso de Li, además la llamó por su nombre. Estaba un poco perdida siguiendo la conversación de manera mecánica:
—Entonces el Dr. Li ¿es tu amigo?
—Sí, algo así —contestó más por inercia viendo a Shaoran a lo lejos.
—¿Son algo más entonces? —insistió
—¡Claro! Somos colegas —dijo Sakura un poco más fuerte de lo necesario y Akihiro sonrío.
—Ya veo ¿entonces no tienen una relación sentimental? —preguntó mientras bailaban y la iba sacando a una terraza.
—¿Cómo? —cuestionó Sakura mientras fruncía el ceño, parecía apenas haber notado el tipo de conversación que tenían y el lugar en donde se encontraban.
—Pensé que entre tú y el Dr. Li había una relación más allá de lo laboral, él parece estar interesado en ti y no pude evitar verte sonrojar cuando te besó, por eso pensé que tenían otro tipo de interés. Sin embargo, si no es así, me encantaría poder acompañarte esta noche aquí —la acercó más a su cuerpo, haciendo que la castaña se sintiera incómoda —y más tarde, en un lugar donde estemos solos.
Sakura sintió el aliento a alcohol, trató de zafarse, pero él no tenía intenciones de soltarla aún —Tranquila florecita, te aseguro que no vas a arrepentirte —susurró en su oído provocando que Sakura cerrará los ojos, molesta, asqueada y asustada. De pronto ya no sintió nada abrió sus esmeraldas topándose con la espalda de Li.
—Creo, sr. Ishikawa, que es hora de retirarse. Mis compañeros —señaló a unos guardias de seguridad —Le acompañarán a la salida, y estoy seguro que contaremos con su donación, sino quiere una demanda por acoso —terminó fulminando al empresario con la mirada.
Ishikawa acomodó su saco mientras seguía a los guardias. Li volvió su mirada hacia Sakura quien estaba conteniendo el llanto y la abrazó, se disculpó por dejarla sola mientras le prometía que nadie más la haría sentir incomoda o le haría daño, que él se encargaría de cuidarla.
Ella se dejó proteger, mientras unas lágrimas resbalaban por sus mejillas, se alejó un poco, sin soltarlo, volteó a verlo —Gracias, Shaoran. Me imagino que puedo llamarte por tu nombre, ya que tu lo hiciste adentro.
—Por supuesto que puedes —sonrió—. Venía a informate que alcanzamos la meta para el laboratorio "telescopio", y sin contar la donación del idiota de Ishikawa, aunque eso te lo iba a decir en privado —le dijo de manera traviesa mientras le guiñaba un ojo —sin embargo la felicidad se me fue cuando lo vi tratando de…
—Olvídalo… No tiene caso recordar ese momento, ahora que estás conmigo ya no debo preocuparme —los ojos de Li mostraban asombro por lo que trató de acomodar sus palabras —Digo… me refiero a que somos pareja… Es decir, hoy estamos juntos por el trabajo y…
—Olvídalo —la imitó —a mí me encantaría ser tu pareja, Sakura —dijo muy serio.
—Con lo mujeriego que eres, Li, yo no soy una más —levantó el mentón con mucho orgullo.
—No, tú eres única y serías la única —dijo mientras tomaba sus manos y las besaba de nuevo.
Ella sonrió, estaba muy nerviosa, tenía mucho calor, de pronto octubre no parecía dar paso al invierno. Él la miraba expectante, esperando su respuesta, con esa sonrisa que la desestabilizaba y sus ojos casi dorados, nunca había reparado en lo hermosos que eran.
—Ya veremos —dijo mientras posaba las manos en su pecho y suspiraba, él acercó su rostro al de ella dando un pequeño beso en la comisura de los labios.
—Te juro que no te arrepentirás. —La tomó de su mano, entrelazando los dedos para llevarla adentro y seguir disfrutando de la noche.
Mientras entraban al salón, él se sentía el hombre más afortunado del mundo y ambos percibieron una nueva esperanza en su corazón.
NOTAS AUTORA:
Segundo shot.
No dejen de leernos, aún falta la mitad.
La verdad he aprendido mucho de esta experiencia y he creado nuevos lazos de amistad. Gracias a Maii y Wonder Grich por sus retroalimentaciones, me ayudan a hacer mejor las cosas.
