Capítulo 29

Azize puso los ojos en blanco cuando escuchó la puerta de su casa. Tevfik había vuelto, y eso significaba que ella debía mantenerse en estado de alerta.

-Azize… cariño…- dijo y ella levantó la vista de la costura que estaba haciendo y lo miró con algo de recelo.

-Bienvenido…- dijo con poca emoción y Tevfik se dio cuenta de que ella no estaba de humor.

-¿Cómo has estado? ¿te sientes bien?

-No tanto… estoy un poco cansada…

-¿Has ido al hospital? ¿te ha traído problemas Cevdet?

-¿Me estás interrogando, Tevfik?

-No, no… para nada… solo… te noto algo distante…

-Me siento distante… luego de lo que hablamos el otro día, siento que debo poner distancia entre nosotros para que no te confundas…

-Tengo todo perfectamente claro ahora, Azize…

-Me alegra…

-Pero mis sentimientos no cambian…

-Tevfik…

-Ya… digamos que entiendo tu posición… es una lástima, porque realmente creo que podríamos haber formado una linda familia juntos… con el bebé y las niñas…

-Escucha… esa es una ilusión… pero tú sabes la realidad…

-La se… por supuesto… bueno…- dijo dirigiéndose a la escalera- iré a descansar un rato, ¿podré pedirte que me prepares un té?

-Te lo llevaré…- dijo y cuando él comenzó a subir con pesadez los escalones, dejó la costura de lado y se levantó para ir a la cocina…


Yildiz caminó apurada por la calle, estaba algo nerviosa, sentía que esa reunión que sus padres habían pactado que tuviese con su futuro esposo era una presión extra que no tenía ganas de manejar…

Se arregló la ropa y entró a la confitería en la que había quedado en encontrarse y vio que Yakup levantaba la mano con una sonrisa en los labios al verla…

-Yildiz… bienvenida…- dijo levantándose cortésmente para que ella pudiese sentarse…

-Lo siento… creí que llegaría antes… siento por haberlo hecho esperar

-Puedes tutearme… después de todo nos casaremos pronto…

-Sobre eso quería hablar…

-Te escucho…

-No es necesario que nos casemos…

-¿Por qué lo dices?

-Digo… estimo que no quieres casarte conmigo, que mi padre te convenció, que lo haces por el respeto que le tienes… quiero decir, que mis padres confían en ti y por eso quieren que me case contigo…

-Yildiz…- dijo y levantó una mano y la apoyó con suavidad unos segundos sobre la de ella, pero luego la retiró, para no molestarla ni incomodarla- yo le pedí a tu padre casarme contigo… la realidad es que te conozco desde hace mucho tiempo y siempre estuve un poco enamorado de ti…- le dijo y Yildiz abrió los ojos y se quedó mirándolo atónita.

-¿Nos conocemos?

-Desde niños… quizá no te acuerdes, pero… yo hacía algunos mandados para tu padre y venía a tu casa… y te veía… y nos cruzamos muchas veces por la calle, hasta jugamos juntos alguna vez…

-Tú… ¿tú eres es niño que traía los mensajes para mi mamá?

-Así es…- dijo Yakup y Yildiz se tapó la cara con una mano, no podía creerlo.

-No puede ser… - dijo y sonrió sorprendida.

-Espero que comprendas que para mí es un sueño poder formar una familia contigo… y prometo trabajar duro para que tú también te enamores de mí y seamos felices…

-Pero…- dijo y sintió un escalofrío cuando él volvió a buscar su mano y entrelazó sus dedos con los de ella, acariciándola con suavidad.

-¿Me darás una oportunidad?

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Porque recién ahora encuentro el valor para contártelo… luego de haberme sincerado con tu padre y habiéndole pedido tu mano…

-Yakup…

-Estoy seguro de que podemos ser felices, Yildiz…- le dijo y ella asintió.

Yildiz no supo qué más decir. Se había revelado contra la decisión de sus padres de casarla con alguien conveniente, aunque no fuera por amor y la realidad era muy distinta de cómo ella pensaba…

Recordó a ese niño que a veces encontraba en la calle y jugaba con ella. Recordaba saludarlo por la ventana cuando lo veía pasar o asomarse cuando él golpeaba la puerta para traerle a su madre noticias del frente…

Merendaron y luego decidieron dar una caminata por la zona del puerto. Yakup respetó cierta distancia, pero recibió un par de sonrisas de Yildiz que le indicaron que ya no estaba tan incómoda con la idea de estar con él…


Luego de llevarle el té a Tevfik, Azize resolvió darse una vuelta por el hospital, sentía que allí podría ser más útil que en su casa, atendiendo a su marido…

Quiso reír a carcajadas de solo pensar que quien se decía su marido era un total extraño…

Se dedicó a sus tareas tratando de olvidarse de sus problemas y cuando salía, ya de noche, se sobresaltó al sentir una mano tomándola del brazo y tironeando de ella para llevarla a un lugar más solitario…

-Cevdet…- le dijo cuando tomó conciencia de que se trataba de él.

-Mi vida… ¿cómo estás?

-Estoy bien…- dijo y sonrió cuando él tocó su vientre con ternura y se agachó un poco para besar la zona de su abdomen.

-Quería saber como había ido todo con Yakup y Yildiz…

-Espero que bien, no la he visto a nuestra hija…

-¿Puedo ir a verte esta noche?

-Créeme que me encantaría, mi vida… pero Tevfik esta de vuelta… y tengo un poco de miedo de que nos escuche…

Cevdet puso los ojos en blanco y suspiró.

-Tú te lo pierdes…- le dijo él fingiendo estar ofendido.

-Lo hago… por supuesto…- dijo y sonrió.

-Parece que no te importara…

-Me importa muchísimo… pero pienso que a pesar de tus quejas, estamos teniendo más intimidad que cuando estábamos casados…- dijo y a pesar de la penumbra en la que se encontraban, él supo que se había ruborizado.

Cevdet la apretó entre sus brazos y hundió su nariz en su cuello, despedirse de ella siempre era cruel para él, pero despedirse sin oler su cuello era inaceptable…

-Te acompañaré a casa…- le dijo él y tomó su mano.

-Cevdet… acompáñame, pero no hasta casa…

-Está bien, mujer… me pone celoso que estés cuidando todos los detalles con ese tipo…

-Cevdet, por favor… solo es para que no nos descubran… tú sabes a quien amo yo y el matrimonio no tiene nada que ver…

-Así es…- dijo y la tomó de la cara y besó sus labios brevemente.

Yakup y Yildiz venían caminando y él vio a Cevdet y Azize a lo lejos, abrazados. Yakup sintió que su sangre se congelaba y no supo qué hacer…

Tomó del brazo a Yildiz y ella abrió los ojos y miró sus labios cuando se vio cerca de él.

-Yak…- comenzó a decir y él la besó impulsivamente, tratando de distraerla.

Yildiz suspiró en el beso y se relajó mientras él acariciaba con suavidad sus brazos. Cevdet y Azize los vieron a lo lejos y se apuraron para que la chica no los viera…

Cuando el beso se interrumpió, habían salido del campo visual de ambos y Yakup se perdió en los ojos de ella un instante.

Yildiz sintió que sus mejillas se enrojecían y lo miró con intención.

-Lo siento… espero que no te hayas ofendido…- le dijo mirándola de cerca.

-Creo que no te importó demasiado lo que pudiera pensar…- le dijo y sonrió.

-Me dejé llevar… tenía deseos de saber qué se sentía… lo siento… no volverá a repetirse, al menos no en público…

-Me parece bien…- dijo ella y se apantalló un poco cuando reiniciaron el camino.

Cevdet hizo que se detuvieran cuando estaban cerca de la casa. La atrajo a su cuerpo y ella le sonrió con ternura.

-Me encanta que Yakup y Yildiz se lleven bien…-dijo ella con placidez- me recuerdan a nosotros… cuando nos conocimos… y me robabas besos…

-Mmmm… no sé si te los robaba…- dijo él riendo.

-Bueno… me voy, tengo miedo de que ellos estén cerca…

-Que pases una buena noche…- le dijo él y besó su frente.

-Lo haré, tú también...

-Gracias… y… mi vida…- le dijo cuando ella se iba.

-Dime…

-Hagas lo que hagas… no lo bañes a Tevfik…- dijo con una sonrisa de culpa y ella alzó las cejas.

-No te preocupes…- le dijo y levantó la mano para saludarlo.

Cevdet se quedó observándola hasta que se perdió de vista. Sabía que las cosas en algún momento se encaminarían para poder ser felices y continuar con ese amor y esa familia…


Bueno, seguiremos pronto! Gracias por leer!