Advertencia: Lemon. No afecta a la trama si no lo lees.
XXIV. Incontrolable
.
.
.
Sus alientos entremezclándose, la ansiedad cobrando vida. Las manos masculinas deslizándose por aquel cernido vestido. Sintiendo las curvas encima de la ropa.
La vista nublada ante el más puro deseo. Sus manos temblando ante la contención.
Sus orbes malva se encontró con la castaña, tan oscura como la suya. Aunque vio aceptación en ella y Neji simplemente la acostó en la cama, mientras sus manos se ocupaban de deshacerse de ese vestido, dejando entrever ese perfecto cuerpo que ya había visto. Reprimió un sonido satisfecho ante lo que su mirada contemplaba. Sus manos recorriendo cada centímetro, deleitándose al verla estremecerse por sus delicados toqueteos.
Encontró su boca con la suya y un beso desenfrenado se desató, sus lenguas encontrándose, sintiendo el sabor del otro. Manos masculinas perdiéndose en su cadera, bajando los tirantes de su brassier. Sus ojos se centraron en sus pechos cuando la prenda desapareció. Se quedo quieto, hasta que los atrapó con sus manos. Presionó una y otra vez, dejando salir gemidos. Apretó sus pezones y ella arqueó la espalda.
Su miembro reaccionó a tal acción y su boca atrapó uno de ellos. Humedad, gemidos y satisfacción.
Tenten atrajo hacia ella, aprisionando sus labios con los de ella. Sintiendo más aquellos labios que había soñado sentir hace tanto tiempo. Su lengua, su sabor, todo mandaba una descarga eléctrica hasta su intimidad.
Su mano se dirigió hasta su miembro del Hyūga el cual reaccionó al estremecerse. Ya lo había visto, pero sentirlo duro y parado era otra cosa. Su mano se adentró a la ropa masculina y lo sintió con su mano. Comenzó a frotar generando gemidos profundos en él. Sus labios seguían en contacto y cuando se separaron por aire, Tenten busco su mirada.
Neji lo vio brillar con intensidad en los ojos castaños. Piedad y suplica. Ella lo necesitaba tanto como él.
Se acercó a su intimidad y fijando su mirada en la de ella se adentró con lentitud. Tenten hizo un gesto de dolor. Neji se detuvo esperando a que ella se acostumbrara a tenerlo invadiéndola. La sintió apretando con fuerza, las cavidades lo succionaban a seguir moviéndose. El placer eclipsante sacudió todo su organismo. Tan estrecho, tan húmedo. Tan delirante.
Ella sintió y el comenzó a moverse con lentitud. Embestidas suaves. A la par que sus labios volvían a encontrarse. Hasta que los movimientos fueron más duros, fuertes y profundos. Ella gimió con fuerzas sintiendo el placer llenando todo su cuerpo, su ser. Sintiéndolo tan profundo. Llenándola por completo. Apretaba los ojos para reprimir los gritos que querían salir.
El placer le impedía ver con claridad los gestos que el genio tenía en ese momento. Neji mordisqueó su cuello y ella sentía que iba a estallar en cualquier momento.
Neji salió sin más, corriéndose fuera. Y guardando su rostro en el cuello femenino, intentando recuperar su respiración. Tenten lo abrazó instintivamente. Sentía el corazón femenino latir tan rápido como el suyo. Latiendo a la par. Al mismo ritmo. Tan desquiciados.
Se dejaron arrastrar por morfeo, siendo arrullados por el latir del músculo cardiaco contrario.
